12 de agosto de 2016

2000 MARCHAS.

2000 MARCHAS
Por Alejandra Dandan

Después de las agresiones oficiales, una multitud abrazó a las Madres de Plaza de Mayo en su ronda número 2000 alrededor de la pirámide.



LAS 2000 RONDAS DE LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO FUERON ACOMPAñADAS POR UNA MULTITUD
”La historia marcha sin detenerse”
Miles y miles de personas acompañaron a las Madres de Plaza de Mayo. Hebe de Bonafini dijo que “me planté porque tengo claro que los pueblos podemos hacer mucho más de lo que creemos”. Llamó a reeditar las marchas de la Resistencia el 26 y 27 de agosto.
Por Alejandra Dandan

“Queridos compañeros, estos días pasaron cosas increíbles. ¡Sí, me planté!” Hebe de Bonafini hablaba ante una multitud en la Plaza de Mayo. “Y me planté porque tengo claro que los pueblos podemos hacer mucho más de lo que creemos”. La conmemoración de las 2000 marchas de las Madres de Plaza de Mayo alrededor de la pirámide se transformó en una celebración que desbordó todas las previsiones de los organizadores con vallas humanas que trataban afanosamente, pero sin éxito, de detener la afluencia de los que llegaban a abrazar a las Madres. En el fondo se veía la Casa Rosada con algunos fisgones en los balcones y hasta el ruido de un helicóptero en pleno despegue. Hebe había llegado a la Plaza luego de dos horas de reunión con Cristina Fernández de Kirchner. Y en ese escenario anunció el comienzo de una nueva etapa como una invitación colectiva. “El 26 y 27 de agosto retornaremos a las marchas de la resistencia –explicó– porque hace ocho meses en la casa de gobierno está sentado otra vez el enemigo. Tal vez la consigna es muy fuerte, pero acá va: por el derecho a trabajar, resistencia sin descansar”. En ese momento el silencio de tantas veces quedó atrás. Sonó un cohete que atravesó la plaza como una llamada.

Los 2000 jueves de la Madres tuvieron como telón de fondo los ocho meses de gestión del nuevo gobierno, los retrocesos en derechos laborales, sociales, económicos y en el campo de los derechos humanos enunciados en el escenario a través de un Juicio relámpago y popular a Mauricio Macri, Gabriela Michetti, Prat-Gay y Germán Garavano. Desde el escenario leyeron los cargos. Y pidieron al “pueblo” que, como jueces, levanten la mano para el obvio veredicto. Pero también se hizo una semana después del intento de detención de la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo que, como ayer, convocó a miles a la plaza. Y también un día después de las declaraciones de Macri sobre los desaparecidos con “no tengo idea si son 9 mil o 30 mil”, la “guerra sucia” y esa calificación de “desquiciada” a Bonafini, en conexión con la de “Locas” que acuñó la dictadura.
“Compañeros, cada jueves a las tres de la tarde las Madres venimos a la Plaza porque para nosotros es una cita de honor”, dijo Hebe. “Sentimos el calor, los ojos, las manos, las respiración de nuestros hijos. Pero no es que nosotras seamos corajudas, es que tuvimos unos hijos con unas pelotas tremendas. Y todas las horas y todos los días luchamos, así que no me vengan a decir que están deprimidos”, convocó. “¿Cómo estar deprimidos? Si siempre hay alguna cosa que hacer en una patria”.

Al lado de la pirámide, una anciana llevaba horas en el mismo lugar en el que había estado una semana antes, como hace años. Llevaba un diario en una bolsa con la cara de Macri y la asonada de los números. “Para mí que eso fue una canallada de la Bullrich”, dijo. “Vos veías a los pibes como ahora, pero ese día salían de todas partes, llegaban con las mochilas, de las escuelas, de los trabajos, como un hormiguero aparecían atrás de la combi”. Así, atrás de la combi, pero con los ojos llenos de lágrimas, quedó Leonardo Catanzaro, 59, todo colorado, casi sin respiración. “Pero hay que ser boludo si en ocho meses armás todo este quilombo”, decía. Rivadavia se había convertido en un río. “Me encontré con un montón de gente del exilio, cuando hay bolonqui salgo. Este tipo provoca, provoca, pero ¿qué está esperando? ¿que reviente todo?”

A diferencia de otros jueves, la pirámide de Mayo quedó vestida de pañuelos. Las Madres Línea Fundadora también cumplieron con el ritual por las 2000 mil marchas. Los pañuelos trazaron un círculo en lo alto, desde las rejas hasta la punta de la pirámide. Entre ellos, colgaban imágenes de las Madres. Sobre las rejas, quienes llegaban colocaban una bandera. Las imágenes de los desaparecidos, esta vez en colores, quedaron sobre la base de la pirámide. Entre la Casa Rosada y ese espacio, volvieron las vallas. En el piso, había una pintada por los desaparecidos de México. Y desde la una de la tarde quedó instalada una pequeña réplica de cartón de la Casa Rosada, una idea de Hebe concretada por el trabajo de los pibes de la Agrupación Eva Perón de Avellaneda. “Fue una idea de ella que nos comentó hace un mes”, dijo Nicolás Díaz, marcador en mano para ofrecer a quienes iban llegando. “Ella nos dijo: si no podemos traer los mensajes a la Casa Rosada, traigamos la Casa Rosada a la Plaza”. Y eso pasó. En una ventana, alguien escribió: Panamá Papers. Otro puso: Las vallas no nos detendrán. En las réplicas de la puerta de entrada, quedó dicho: “Gorilón, salí de la Casa Rosada que te queda grande. “¿Que qué escribí?”, pregunta Miguel Angel Sabas, viejo radical, regresado a la Plaza. “Que vuelvan los radicales del pueblo porque cómo te puedo decir: si todo esto lo tomás en broma, es un mal chiste; y si lo tomás en serio, te das cuenta que es su pensamiento. Siempre fueron así”. De pronto, se cruza con alguien, se abraza y cuenta que no se ven hace veinte años. Habla de la Plaza de Illia, que estuvo acá a los 17 años. “Y sabés qué es lo que estoy pensando: que esto es un retroceso para este pueblo. ¡200 años de historia y vuelve a hacer gobernado por un virrey!”

La convocatoria confluyó con el paro nacional de ATE nacional, cuya marcha ocupó la Plaza por la mañana y se extendió hasta la llegada de las Madres con un acto frente al Cabildo. Había tanta gente que las Madres tuvieron que hacer varios intentos para lograr dar sus tradicionales vueltas a la pirámide. La primera vez intentaron salir caminando por avenida Rivadavia para volver a entrar por atrás.

“¡Chicos, un lugarcito para dejar pasar a las Madres!, pedían desde el escenario. “No se lastimen, las Madres van a marchar por Rivadavia”. Tras avanzar solo 20 metros entre besos, abrazos, cantos y vallados que fallaban, tuvieron que dar la vuelta. Una hora más tarde subieron a la combi y volvieron a empezar. A las 17.05 alguien dijo “¡ahí vienen!”, y consiguieron terminar de dar toda la vuelta.

El acto posterior se abrió con la entrega del pañuelo de las Madres a Edgardo Depetri. “Buscábamos a un compañero honesto, trabajador, entregado”, dijo Hebe. “Y es porque también él tomó las banderas de nuestros hijos y las levantó muy alto; 54 por ciento de los desaparecidos son trabajadores y Depreti lo representa”. El diputado tomó la palabra. “No puedo explicar la emoción que siento pero sí quiero decir que no lo recibo por mí solo, soy parte de los miles y miles de compañeros del movimiento obrero”, arrancó. “Esta plaza de hoy es una respuesta del pueblo de nuestra patria a la brutal campaña de estigmatización del gobierno de los ricos y de los grupos económicos y el poder concentrado, una respuesta que le dieron a Macri, una respuesta que dice que las Madres de Plaza de Mayo viven en la memoria y el corazón del pueblo”. Enseguida se sucedieron en el escenario, otras presencias. Viviana Parodi por el Ecunhi; Silvina Rivilli, compañera de las Madres y, antes del cierre de Hebe, Nora Veiras, periodista de Página/12. La Plaza cantó entonces Madres de la Plaza, el pueblo las Abraza. Gritó fuerte el 30 mil compañeros presentes, ahora y siempre. El como a los nazis, les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar. Y también una versión aggiornada del che gorila que ahora dice si las tocan a las madres que quilombo se va a armar. Veiras recordó en ese momento un pequeño fragmento de Eduardo Galeano: “Las locas son un ejemplo de salud mental porque se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria”. Y siguió: “Las Madres, como recordó alguna de ustedes, empezaron a dar vueltas alrededor de la pirámide en sentido inverso a las agujas del reloj como rebelándose por cada minuto de ausencia de sus hijos, marcaron el tiempo machacando con la certeza de que otro mundo es posible. Por eso gracias, por permitirnos reencontrarnos en esta plaza desafiando la normalidad”.

Catalina Puerta, doctoranda y docente de la universidad nacional de Antioquia en Colombia, recorría más temprano la plaza como etnógrafa en trabajo de campo. “Me parece muy importante lo que está ocurriendo. Para nosotros es fundamental conocerlo en un momento de retrocesos en todo el continente. Y esto me parecesencial porque este es un pueblo con una tradición de resistencia muy fuerte en la región, con situaciones como las de Colombia que es una sociedad que no se moviliza y tiene mucho miedo”. Mientras se iba, explicó algo sobre el avance de un nuevo modo de violencia sobre las mujeres líderes políticas ahora en clave de corrupción. Casi al mismo tiempo, una combi acercó hasta la plaza a un grupo de familiares de desaparecidos de Gualeguaychú. “Este es un momento muy importante para estar acá”, dijo Patricia Savoy, 60 años. “Con las piedras y piedritas que nos están poniendo en el camino, es un momento para hacer un abrazo simbólico a las viejas que nos marcaron el camino durante tantos años”.

“¡No! No estoy preocupado por mí”, dijo un hombre, el cuerpo metido entre la marea humana que intentaba llegar hasta Rivadavia. “Estoy preocupado por las viejas. Nosotros ya estamos jugados”. Tres pibes llevan chalecos de la CGT. Son parte de uno de los sectores combativos. Los chalecos dicen Sindicato de Obreros Curtidores. Oscar Gomez, 27 años, es secretario de la juventud sindical. “Estamos acá porque nos sentimos identificados con las luchas de las madres, de la abuelas y con todas las luchas de este tiempo. Estuvimos el domingo, en la de Milagro Sala, en el Puente Pueyrredón, contra los fondos buitres y en Comodoro Py. Donde tiene que estar el movimiento obrero”. En lo que aparece como parte de una suerte de ocupación de posiciones dentro de un espacio en tensiones, otro de sus compañeros explica que son 700 los compañeros suspendidos y despedidos en la actividad. Y pasa lista a los problemas: importación, castigo a las pymes, luz, gas, agua e inflación.

Un librero ubicó una mesa en uno de los caminos de la plaza. “Voy donde hay militancia, ¡si tengo todos libros subversivos! Pero ojo –aclara–, soy corajudo, aunque son ellos los que me cuidan”. Alrededor se concentran y van pasando banderas de La Cámpora, la Tupac Amaru, de las distintas regionales de ATE, Nuevo Encuentro, Kolina, HIJOS, Peronismo Rebelde, la Néstor Kirchner, Agrupación El Eternauta, Peronismo Militante. Hay grupos de arte. Tres carteles que cambian de posición y forman Madres Divino Tesoro. “Quiero soberanía para mi patria y la venimos a construir entre todos”, dice Luisa Kuliok. Pasan Axel Kicillof, Wado de Pedro, Horacio Pietragalla, Alejandro Vanoli, Ricardo Forster, Eduardo Jozami, María Elena Naddeo, Gabriela Cerruti, Martín Sabbatella, Florencia Saintout, Nilda Garré, Tristán Bauer. Hay varios con los carteles de las noches de ruidazos. Rogelio Morales, profesor de historia, jubilado, egresado del Salvador. Como pudo, pero más temprano, logró colarse hasta cerca de las vallas. Se hizo un cartel para colgarse en el cuello con la cara de Macri y la duda sobre los 9 o 30 mil. “Yo tengo tres alumnos desaparecidos”, dice enérgico. “¿Cómo puede ser que este hombre diga que el número no le importa? ¡Andá a ver qué pasa en Alemania si Merkel dice una cosa así: al otro día tiene que irse!

–¿Y usted como profesor de historia cómo ve todo esto?
–¡Por Dios!

Empieza a decir. Y de pronto, se escucha a un pibe: ¡No le preguntés eso porque le va a subir la presión!

“Yo le decía a Mariano que había que hacer más remeras de Juana Azurduy”, comenta una vendedora. Una madre pasa con un hijo. Pasa un cartel: Macri pará la mano. Las tertulias y discusiones se escuchan en cada esquina. Hay tiempo de espera. La marcha que no es ronda sino marcha, como explican desde el escenario, debe dar una de sus vueltas más largas.

El 30 de abril de 1977 un grupo de mujeres, convocadas por Azucena Villaflor, se reunió en la Plaza de Mayo para reclamar por sus hijos desaparecidos. Un policía, haciendo caso a la ley impuesta por la dictadura, les dijo que no podían quedarse quietas allí reunidas. “Circulen”, ordenó el agente, y las mujeres empezaron a caminar alrededor de la Pirámide de Mayo. Todavìa lo hacen.
Fuente:Pagina12



VIEDMA 
2.000 marchas 
40 años manteniendo viva la memoria 
Viernes, 12 Agosto 2016 

Hubo tiempo para escuchar reflexiones por parte de los presentes, espectáculos musicales y artísticos.
Viedma. La lucha de 40 años que Madres de Plaza de Mayo iniciaron en 1976, tuvo ayer su réplica en Viedma, al celebrarse 2.000 marchas prácticamente ininterrumpidas, en búsqueda de la verdad, por mantener viva la memoria y exigiendo justicia. La cita era a las 18 en la plaza San Martín, donde se recrea la lucha de las madres con el estampado del pañuelo blanco.

Allí, al igual que en la histórica Plaza de Mayo, los presentes realizaron la tradicional ronda, que recuerda la exigencia de la Policía Federal en 1977, cuando unas pocas madres esperaban ser atendidas en la Casa de Gobierno, y un efectivo les recordó que en el marco del estado de sitio, no podían permanecer quietas, empezando así a marchar rodeando la Pirámide de Mayo.

Esa misma marcha estuvo acompañada por diferentes dirigentes políticos y sindicales, y demás integrantes de organizaciones civiles con asiento en esta ciudad. Además de la marcha, hubo tiempo para escuchar reflexiones por parte de los presentes, y también espectáculos musicales y artísticos.

Se repartieron pañuelos blancos que fueron entrelazados para unir a todos los presentes alrededores del monumento al General San Martín. También hubo mensajes en favor de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien por estas horas atraviesa requerimientos de la Justicia.

Parte de la historia 
El 30 de abril de 1977 un grupo de mujeres, convocadas por Azucena Villaflor, se reunió en la Plaza de Mayo para reclamar por sus hijos que se encontraban desaparecidos. Un policía, haciendo caso a la ley impuesta por la dictadura, les dijo que no podían quedarse quietas allí reunidas. ‘Circulen‘, ordenó el agente, y las mujeres empezaron a marchar alrededor de la Pirámide de Mayo, fue la primera ronda de muchas.

Desde distintos lugares de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense llegaron ese día. Se fueron juntando para pedirle una audiencia al dictador Jorge Rafael Videla, para que responda por la desaparición de sus hijos.
Fuente:20noticiasNet




Miles de argentinos respaldan a Madres de Plaza de Mayo 
Stella Calloni, corresponsal
jueves, 11 ago 2016 

Hebe de Bonafini, líder de Madres de Plaza de Mayo pronuncia un discurso luego de una marcha en Buenos Aires. Foto Ap 
Buenos Aires. En una evidente respuesta a la posición del gobierno del presidente argentino, Mauricio Macri, en el tema de derechos humanos, una multitud acompañó la ronda número dos mil de las Madres de Plaza de Mayo, encabezada por Hebe de Bonafini, quien recibió un emocionado apoyo después de que este miércoles el mandatario la calificó como “desquiciada”.

Con una infinidad de carteles con leyendas de repudio a las declaraciones de Macri y contra sus políticas que han acabado con varios programas en defensa de los derechos humanos, la movilización de este jueves recordó la primera ronda que realizó un grupo de madres alrededor de la Pirámide enclavada en la mitad de Plaza de Mayo, en 1977.

Solas, con pañuelos blancos en la cabeza y una extraordinaria valentía, esas mujeres reclamaron por sus hijos secuestrados y desaparecidos, desafiando así a la dictadura (1976-1983) más cruenta en la historia argentina.

Su coraje, “nacido de sus entrañas con los hijos” como ellas mismas lo dijeron, les fue cobrado por los dictadores, quienes secuestraron entre el 8 y el 10 de diciembre de ese año a tres de las Madres Fundadoras, Azucena Villaflor, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco, llevadas a la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) y arrojadas después de ser torturadas, aún vivas, al mar junto con otras víctimas.

Pero las olas arrojaron sus cuerpos a una playa en la provincia de Buenos Aires, donde fueron enterradas como NN. En 2005, el Equipo de Antropología Forense identificó los restos; juntas las llevaron, juntas las mataron y juntas el mar las devolvió, como el mayor testimonio del horror de esa época.

La ronda de las madres por la Memoria, la Verdad y la Justicia, fue en este día un desafío a los intentos de regresar a la impunidad, señaló De Bonafini en una breve intervención en la que recordó que “venir acá cada jueves es un acto de amor”.

También dijo que “nunca fuimos Madres de escritorio sino de las calles, por eso hicimos marchas de la resistencia. Cuando vino (el presidente) Néstor Kirchner dejamos de hacerlas porque en la Casa Rosada se sentó un hijo nuestro, pero ahora está el enemigo”, sostuvo, al recordar que “esta patria le debe a los desaparecidos una reivindicación”.

Llamó a los miles congregados a “retomar las marchas de la resistencia” en contra del gobierno de Macri, a partir del 26 de agosto próximo, y destacó lo realizado por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kichner (2003-2015) a favor de los derechos humanos.

A su vez, la ex presidenta Fernández de Kirchner visitó al mediodía de este jueves la sede de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, que encabeza De Bonafini, y recordó con emoción que ellas salieron a la calle “cuando nadie se animaba”.

En tanto, las reacciones en contra las declaraciones de Macri, quien este jueves inició unos días de descanso en el sur del país, fueron múltiples. La dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, dijo que existe en el actual gobierno “un desprecio total por los derechos humanos” y que es evidente que se intenta cambiar la historia y minimizar lo que fue la pasada dictadura.

“Hay un hostigamiento a los organismos de derechos humanos con las expresiones de Macri” y muchos funcionarios que lo rodean, sostuvo Cortiñas, al destacar que en ocho meses de gobierno “han vaciado todos los espacios donde se ha luchado por la verdad y la memoria”.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consideró que las declaraciones del presidente se dan en el marco de una “situación espantosa y de angustia” que viven los organismos de derechos humanos, y advirtió que ante una “avanzada en favor del olvido hay un pueblo consiente que no va a aflojar”. Aseveró que todo lo que sucede es doloroso “pero no nos debilita” y denunció que esta administración “dejó afuera” las políticas de “acompañamiento a los querellantes, asistencia a los familiares de las víctimas, contención sicológica” y otros programas del gobierno anterior que han sido eliminados.

La diputada por Libres del Sur, Victoria Donda, hija de desaparecidos, analizó que en Argentina no hubo una guerra como dijo Macri, “hubo terrorismo de Estado”, y añadió “quiero escuchar de Macri si condena el terrorismo de Estado porque no lo escuché, quiero saber si condena a los militares que llevaron adelante la masacre más grande que vivió nuestro pueblo. Quiero que Macri me diga si condena a esos militares que empujaron a mi mamá desde arriba de un avión y me regalaron”.

Se recordó también que el presidente Macri nunca había visto el Parque de la Memoria, donde están escritos en un muro los nombres de los desaparecidos. Lo conoció cuando el presidente de Estados Unidos viajó a Argentina en marzo pasado, “en una vista de protocolo”.

Amenazas a médica que negó beneficios a genocida
En este marco, la médica que había negado que el ex comisario Miguel Etchecolatz detenido y condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad durante la pasada dictadura, necesitara ser trasladado a prisión domiciliaria por motivos de salud, como había consultado un tribunal de La Plata recibió un cruel mensaje mafioso en su casa. El perro de la médica, cuyo nombre se reserva para protegerla, fue muerto a cuchilladas y le dejaron el cuchillo ensangrentado en la puerta de la casa. Esto sucedió horas después de que miles de manifestantes protestaran frente a los tribunales por la posibilidad de que el ex comisario responsables de secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones fuera trasladado a su domicilio.

Fue un jueves también complicado por una jornada de paros y protestas en todo el país, con miles de trabajadores estatales y miembros de organizaciones políticas y sociales movilizados también a la Plaza de Mayo en contra del ajuste, en defensa del salario, las fuentes laborales, la paritarias y “por un Estado al servicio de las mayorías populares”.

El paro de 24 horas de trabajadores estatales coincidió con el de docentes en la provincia de Buenos Aires, donde el acatamiento a la huelga era muy importante, así como en otras provincias.
Fuente:LaJornada



Multitud respalda a Madres de Plaza de Mayo en Argentina
Argentinos se reunieron en la tradicional marcha de las Madres de Plaza de Mayo, en Buenos Aires, días después de que Hebe de de Bonafini fuera buscada por la Policía.

En los últimos días, autoridades policiales intentaron detener a Hebe de Bonafini, presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, por negarse a defenderse en un supuesto caso de corrupción.

La mujer de 87 años, símbolo de los derechos humanos a nivel mundial, se resistió.

Es jueves en la República Argentina, las Madres de Plaza de Mayo marchan en derredor, de ésta pirámide, pidiendo por la aparición de los 30.000 desaparecidos de la última dictadura militar.

En la tarde de hoy la convocatoria es multitudinaria. Un contexto político donde los derechos humanos, parecen no ser prioridad para el Gobierno.
Sebastián Salgado, Buenos Aires.
Fuente:HispanTV



EN BUENOS AIRES
Madres de Plaza de Mayo realizó su ronda número 2.000
La marcha fue encabezada por la titular de la asociación, Hebe de Bonafini.
11 Ago 2016

PIRÁMIDE DE MAYO. Se concretó hoy una nueva marcha de las Madres. FOTO TOMADA DE INFOBAE.COM 
BUENOS AIRES.- La Madres de Plaza de Mayo realizaron su ronda número 2.000 alrededor de la Pirámide de Mayo en el histórico predio frente a la Casa Rosada donde cada jueves desde hace casi 40 años piden Justicia por sus hijos desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina (1976-1983).

La marcha en la Plaza de Mayo de Buenos Aires fue encabezada por la histórica titular de la asociación, Hebe de Bonafini, y acompañada por varios cientos de manifestantes de agrupaciones sociales, sindicales y políticas, varias de ellas de la rama del Partido Justicialista (peronista) cercana a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).

La histórica jornada tuvo lugar en medio de una polémica por recientes declaraciones del presidente argentino, Mauricio Macri, quien dijo desconocer si fueron "9.000 o 30.000" los desaparecidos durante la dictadura militar, a la consideró una "guerra sucia".

Sus dichos, en los que además calificó de "desquiciada" a Bonafini, generaron amplio repudio de los organismos de derechos humanos. Bonafini, de 87 años, recibió la visita de Fernández de Kirchner antes de asistir al acto en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.

La ex presidenta calificó a la activista por los derechos humanos como "un ejemplo" y evitó comentar las declaraciones de Macri.

La líder de las Madres de Plaza de Mayo estuvo la semana pasada cerca de quedar detenida luego de que un juez federal ordenara su arresto al declararla en rebeldía por ausentarse por segunda vez consecutiva a una declaración indagatoria. Se trata de una causa que investiga el desvío de millonarios fondos aportados por el Estado a una fundación de la asociación para la construcción de viviendas para sectores humildes.

Sus abogados pidieron luego la eximición de prisión y el juez aceptó reprogramar la indagatoria para este miércoles, cuando asistió a la sede de la asociación Madres de Plaza de Mayo pero Bonafini hizo uso de su derecho de negarse a declarar.

De la histórica pirámide ubicada en el centro de la Plaza de Mayo, principal escenario de manifestaciones populares en el país, colgaban hoy centenares de paños blancos con leyendas celebrando las 2.000 rondas de las Madres, cada uno con una dedicatoria especial de los ciudadanos.

"Mi mamá me enseñó a caminar, ustedes a luchar", "Son un ejemplo", "Gracias por haber parido Patria", son algunas de las leyendas de los paños impresos con el célebre pañuelo blanco de las Madres y las leyendas que colgaron de la pirámide.

La marcha fue convocada "por los 30.000 hijos que sembraron con su sangre el amor a la patria y le crecieron millones de jóvenes con ese mismo amor".

Asistieron militantes de diversas agrupaciones políticas, entre ellas el Movimiento Evita, el Peronismo Militante, la agrupación juvenil kirchnerista La Cámpora, La Néstor Kirchner y Unidos y Organizados. Las rondas de las Madres comenzaron el 30 de abril de 1977 para reclamar a la junta militar encabezada por el dictador Jorge Rafael Videla por la aparición de sus hijos secuestrados y convirtieron al grupo, que se identificó con un pañuelo blanco en la cabeza, como un emblema de la resistencia a la dictadura y la defensa de los derechos humanos.

Las Madres de Plaza de Mayo se dividieron en 1986, por un lado quedó el grupo liderado por Bonafini y por otro, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, con Nora Cortiñas a la cabeza.
Fuente:LaGaceta



Madres de Plaza de Mayo convierten su vuelta 2.000 en reclamo contra Macri
Buenos Aires11 ago 2016

Argentinos arropan a Madres de Plaza de Mayo en su ronda 2.000

Integrantes de las Madres de Plaza de Mayo y simpatizantes participan hoy, jueves 11 de agosto de 2016, en la ronda 2000 en la Plaza de mayo de Buenos Aires (Argentina).

La presidenta de la asociación de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini (c), participa hoy, jueves 11 de agosto de 2016,en el acto de la ronda 2000 en la Plaza de Mayo, en Buenos Aires (Argentina). EFE

La presidenta de la asociación de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini (d), habla hoy, jueves 11 de agosto de 2016, durante la ronda 2000 en la Plaza de mayo en Buenos Aires (Argentina). EFE

En un multitudinario acto, cargado de críticas al Gobierno de Mauricio Macri y a la situación económica del país, las Madres de Plaza de Mayo dieron hoy la vuelta 2.000 al ágora que les da nombre, una acción que realizan desde 1977 en busca de justicia para las víctimas de la dictadura argentina (1976-1983).

Debido a la aglomeración que colapsó esta tarde la Plaza de Mayo, las Madres tuvieron que subirse a una furgoneta para completar el recorrido que realizan cada jueves a pie para pedir "memoria, verdad y justicia" y recordar a las 30.000 personas que, según calculan los organismos de derechos humanos, fueron desaparecidas durante la última dictadura.
Fuente:EFE



El acto por la ronda 2000 de las Madres de Plaza de Mayo.
Lo encabezó Hebe de Bonafini. Volvió a cargar contra el Gobierno y llamó a “retomar las marchas de la resistencia”
11 de agosto de 2016
La presidente de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, encabezó esta tarde la ronda 2000 alrededor de la Pirámide de Mayo.

Durante su discurso, tildó de "enemigo" al presidente Mauricio Macri y llamó a "retomar la marchas de la resistencia" a partir del 26 de agosto. "El 26 y 27 retomamos las marchas de la resistencia. Inunden las plazas de las ciudades con la consigna 'Cristina conducción'", sostuvo Bonafini.

"Nunca fuimos Madres de escritorio sino de las calles, por eso hicimos marchas de la resistencia. Cuando vino Néstor dejamos de hacerlas porque en la Casa Rosada se sentó un hijo nuestro, pero ahora está el enemigo", sostuvo en alusión a Macri.

Por otra parte, Bonafini subrayó que "esta Patria les debe a los desaparecidos una reinvindicación", a la vez que afirmó que sus hijos fueron "revolucionarios", sin importar "a qué grupo pertenecían". Ante una nutrida concurrencia en la Plaza de Mayo, Bonafini advirtió:

"Muchas plazas vamos a tener que llenar para reinvindicarlos. Saben por qué, porque hay que tapar tanta mierda de los que quieren denunciar que han sido otra cosa". "Nuestros hijos fueron revolucionarios, no importa a qué grupo revolucionario pertenecían, si trabajaban con un cura o si estaban en la lucha armada, todos querían que tuviéramos una patria como la que nos dieron Néstor y Cristina", concluyó la líder de Madres, quien antes del acto recibió la visita de la ex presidente.
Fuente:InfoBae



EL PUEBLO LAS ABRAZA 
Una multitud acompañó a las Madres en su marcha número 2000 
Miles de personas se acercaron a la Plaza de Mayo para mostrarles su apoyo a las Madres en su marcha número 2000.
Jueves 11 de agosto de 2016
Una verdadera multitud se congregó en la Plaza de Mayo para acompañar a las Madres en su marcha número 2000 pidiendo verdad y justicia.

Desde temprano militantes y ciudadanos de a pie acompañados por sus familias, fueron acercándose a la mítica plaza para mostrar su apoyo a la lucha ininterrumpida de las Madres de Plaza de Mayo y a Hebe de Bonafini por su entereza a pesar del ataque judicial que hay en su contra. Así llegaban las Madres a su Plaza:

Pero en tiempos en los que el presidente califica al terrorismo de Estado como "guerra sucia" y dice desconocer la cifra de desaparecidos durante la última dictadura cívico militar, esta demostración de apoyo popular cobra otro sentido.
Fuente:DiarioRegistrado




Viernes 12 de Agosto de 2016
¿QUÍEN SE LE PLANTA A MACRI?
Lo que deja el discurso de Hebe de Bonafini en la Plaza de Mayo ante una multitud.
Martín Piqué 

Mariano Martino
“Queridos compañeros: estos días pasaron cosas increíbles. Me planté. Sí, me planté. A veces los pueblos no sabemos cuántos instrumentos tenemos en nuestras manos.” Desenfadada, Hebe de Bonafini utilizó ayer esa expresión de uso cotidiano, el verbo ‘plantarse’, una palabra que hace referencia a la voluntad de asumir un riesgo y enfrentar un conflicto en resguardo de derechos que están amenazados. Fue en Plaza de Mayo, al pronunciar su discurso por las dos mil marchas alrededor de la pirámide.

A veces los pueblos no sabemos cuántos instrumentos tenemos en nuestras manos.

La frase de Hebe desencadenó tanto risas, que expresaban alegría y cierta complicidad, como gritos de aliento en reconocimiento a su valentía. Aquella decisión ‘de plantarse’ de la que hablaba la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo aludía sobre todo a un momento. Una escena, no exenta de tensión,que se había registrado justo una semana antes, el jueves 4. Esa situación permanece en la memoria visual; circuló bastante a través de videos compartidos en facebook: el momento en que la combi de la Fundación Madres, que transportaba aHebe y otras integrantes de la asociación, se sube a la vereda de la calle Hipólito Yrigoyen y, escoltada por una multitud,se las arregla para retirarse hacia la Plaza de Mayo a pesar de la presencia de móviles policiales y efectivosque le pretendían cortar el paso.

La voluntad de no aceptar ser detenida por la fuerza pública –había sido citada a indagatoria por el juez Marcelo Martínez de Giorgi en el marco de la causa “Sueños Compartidos”- impactó en todos los argentinos que se conmueven con la lucha social de las Madres y Abuelas. Hebe, en aquel día cruzado por el vértigo, terminó una de sus primeras intervenciones con un mensaje dirigido directamente al actual presidente: “Macri, ¡pará la mano!”

La pretensión de dirigirse hacia la Plaza de Mayo para concretar la marcha número 1999 haciendo caso omiso de los agentes de la Policía Federal era arriesgada y no tenía el resultado garantizado. Un dirigente político tradicional, probablemente también un gremialista, hubiera evaluado mucho si era conveniente avanzar en una acción con tanta incertidumbre. Hebe y las Madres resolvieron que sí. Que era necesario.

“Las Madres nunca fuimos Madres de escritorio. Siempre fuimos Madres de la calle”, comentó ayer la propia Hebe en la marcha 2000. De algún modo también se refería a lo que había sucedido con la orden de detención de Martínez de Giorgi, emitida sospechosamente justo un jueves, el día de las rondas alrededor de la pirámide.

“Yo, todo lo que hago, quiero que sirva como ejemplo”, dijo Hebe a Tiempo Argentino en una entrevista publicada el último domingo. Lo que sucedió hace una semana -cuando un juez del cada vez más opaco edificio de Comodoro Py, sede de los Tribunales Federales, intentó detener a un emblema de los Derechos Humanos en la Argentina y el mundo- tuvo un carácter simbólico. Pero no sólo porque la protagonista fue una mujer que perdió a sus hijos frente a la dictadura más criminal que padeció el país, que convirtió ese dolor en la fuerza para conectarse con las injusticias de ayer y de hoy, y que asumió la identidad política de sus hijos, revolucionarios de los años ‘70, para intentar, ella misma, ser revolución.

El ‘no’ de Hebe se convirtió en un símbolo porque puso de manifiesto cierto estado de déficit, de vacío, de la oposición al actual gobierno. Sobre todo en el Parlamento y en el movimiento obrero. Lo que el gesto desobediente de la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo puso en evidencia fue la especulación, el temor o la negociación bajo cuerda que impera entre muchos de los dirigentes –políticos, sindicales y sociales- que podrían estar en condiciones de fijarle límites al macrismo. De impedir que siga avanzando con su doctrina del shock neoliberal.

Aunque la economía no parece darle ninguna noticia positiva a la administración de Cambiemos, a medida que pasan los meses queda claro que Macri tiene un objetivo ambicioso: rediseñar la estructura económica y disciplinar a la sociedad para que acepte el costo de esa mutación. El miedo –en especial a perder el empleo- vuelve a ser clave para que los argentinos acepten la desindustrialización, la caída del salario en dólares y el descenso del consumo. Por eso el gesto de Hebe tiene tanta potencia desafiante: la líder de las Madres conectó con una demanda de un sector significativo de la sociedad que necesita que alguien le diga “No” a Macri. Y que se lo diga con contundencia.

Por imposición de las circunstancias Hebe, que ya es un símbolo, quedó en un lugar de representación que trasciende al universo de los Derechos Humanos: en un ejercicio digno de Ernesto Laclau, teórico del populismo, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo representa en estos tiempos a todos los agredidos por el macrismo. Representa a todos los que quieren que Macri tenga un límite. Ya. No más adelante. No el año que viene.
El presidente, por supuesto, también hace lo suyo para profundizar esta demanda de una parte de la sociedad que añora, casi con angustia, por un freno. Desconoce el número de los 30 mil desaparecidos. Dice que el debate sobre el número de las víctimas del genocidio(instalado inicialmente por Darío Lopérfido, quien luego tuvo que renunciar justamente por eso) no le interesa. Llama “desquiciada” a Hebe. Vuelve a hablar de “guerra sucia”. Ensaya el regreso de las Fuerzas Armadas al ámbito de la seguridad interna, algo prohibido por ley.

“Hoy (por ayer) retomamos las marchas de la resistencia porque tenemos un enemigo ahí adentro”, anunció ayer Hebe desde un escenario montado de espaldas a la avenida Rivadavia y de frente a la pirámide de Mayo. Detrás suyo, como única escenografía, se veía un gran pañuelo blanco y un corazón humano de color rojo con sus arterias y sus venas.

A pesar del veto a la ley antidespidos, a pesar del acuerdo con el Poder Judicial para que autorice el tarifazo, a pesar del incumplimiento de las empresas que se habían comprometido a no enviar más telegramas, a pesar de la caída del comercio, el consumo y la actividad industrial, una buena porción de los dirigentes opositores cree que hay que esperar. El límite, en lo institucional, debería ser el Congreso. En lo social, la representación de los trabajadores. La propia Hebe lo entendió así al entregarle un pañuelo en reconocimiento al diputado Edgardo Depetri, ligado a ATE, con trayectoria sindical desde las minas de carbón de Río Turbio. “No me vengan con que están deprimidos, no me vengan con que no saben qué puta hacer. Compañeros, siempre hay mucho que hacer por la patria”, se despidió la mujer del pañuelo blanco y el poncho rojo en la marcha número 2000.

Ella se plantó. ¿Alguien seguirá su ejemplo?



Con fuertes críticas al Gobierno, las Madres cumplieron la ronda 2000 
Miles de personas se congregaron junto a la Piramide de Mayo para acompañar la movilización. Hebe de Bonafini llamó a "llenar muchas plazas" para reivindicar a los desaparecidos ante los dichos de Macri.






Fotos: Mariano Martino 
Jueves 11 de Agosto de 2016
Como cada jueves desde el 30 de abril de 1977, las Madres de Plaza de Mayo realizan esta tarde su tradicional ronda. Pero no es una marcha más: se trata de la ocasión número 2000 en que las Madres se manifiestan en la Plaza de Mayo. Por eso, el tenaz pedido de Memoria, Verdad y Justicia es acompañado esta vez por una multitud, en el marco de la histórica jornada y de la persecución judicial que vivió la titular de Asociación Madres Hebe de Bonafini hace exactamente una semana, agravada por los dichos del Presidente Mauricio Macri en contra de la titular de Madres y de la lucha por los Derechos Humanos. 

La movilización comenzó, como siempre, a las 15.30 y la gente fue acercándose hasta el escenario montado especialmente para la ocasión, de espaldas a Rivadavia y frente a la Pirámide de Mayo. Una escultura gigante de un pañuelo blanco hecha con tela y un corazón humano de color rojo servían de decoración para los oradores. Pañuelos de papel similares a los que se volvieron el símbolo distintivo de las Madres colgaban en todas las direcciones desde la punta de la Pirámide y pancartas hechas a mano por La Grieta y Biblioteca Popular "La Chicharra", de La Plata, le daban color a la manifestación. Además, se instaló una réplica de la Casa Rosada para que el público escriba mensajes y graffitis al gobierno, tal como lo hicieron al cumplirse las 1000 rondas. La Néstor Kirchner, Peronismo Militante, Unidos y Organizados, MILES, La Cámpora, Frente Transversal, Frente Ciudadano, Los Irrompibles y Resistiendo con Aguante acompañaron con sus banderas. 

Hebe llegó apenas pasadas las 17 en una camioneta que en todo momento estuvo rodeada por manifestantes, cámaras y un cordón de dirigentes, personalidades y gente común. En el mismo momento en que llegó la dirigente, en el escenario se realizaba un "juicio relámpago" a Macri, a cargo de estudiantes del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo: "El pueblo soberano acaba de pronunciarse: los declaramos culpables por cada uno de los hechos enumerados", fue el veredicto unánime. La multitud acompañó la condena con cantos de "Macri, basura, vos sos la Dictadura".

En el escenario, se sucedieron los discursos y las condecoraciones. El diputado por el Frente Para la Victoria Edgardo Depetri recibió de parte de Bonafini un pañuelo de las Madres, en reconocimiento a su compromiso con la lucha de los trabajadores: "El 54 por ciento de los desaparecidos eran trabajadores", recordó la titular. Depetri dijo que recibía el obsequio "en nombre de Milagro Sala y Néstor Kirchner" y cuestionó fuertemente al Gobierno: "Soy parte de los miles y miles de trabajadores que le dicen 'no' a las políticas de ajuste del Macrismo. El gobierno de Cristina Kirchner está siendo discutido y está bien que así sea, porque los grandes gobiernos se discuten, como pasó con Perón, Evo Morales, Lula, Correa y Chávez. Pero todos fueron grandes gobiernos, a favor del pueblo. No como Macri, que está haciendo el gobierno de los ricos y el poder económico". El diputado, además, respondió categóricamente a los dichos de Macri sobre la Dictadura: "Acá no hubo guerra, sino Terrorismo de Estado".

Por el escenario también pasaron Verónica Parodi, directora del ECuNHi, quien aseguró que "Macri omite sin escrúpulos una parte fundamental de nuestra memoria histórica y quiere volver a instalar la teoría de los Dos Demonios" y la periodista Nora Veiras, que leyó un texto conjunto. Entre los presentes, se destacaban las figuras de Guillermo Moreno, Robero Baradel, Jorge Ferraresi, Axel Kicillof, Andrés Larroque, Wado De Pedro, Daniel Catalano y Luis D'Elia, entre otros.

La que finalmente no se acercó hasta la Plaza fue Cristina Fernández de Kirchner, quien al mediodía visitó la sede de Madres de Plaza de Mayo y se reunió con Bonafini. Luego llegó el turno de la propia Hebe, quien tomó el micrófono a las 17.49 y se explayó durante once minutos. El discurso comenzó con un recuerdo de la militancia de todos sus hijos y un llamado a "llenar muchas plazas para reivindicarlos": "Todos ellos querían que tuviéramos una patria como las que nos dieron Néstor y Cristina, que hoy nos visitó. Ella también es como nuestra hija". Acerca del intento de detención de la semana pasada, Bonafini sacó pecho: "Sí, me planté". Y la multitud la ovacionó.

La parte más fuerte del discurso se la dedicó a Mauricio Macri, a quien no dudó en definir como "un enemigo" de las Madres. Por ese motivo, la titular también anunció que el 26 y 27 de agosto vuelven las Marchas de la Resistencia: "Tenemos que inundar las plazas de la ciudad con la consigna 'Por el derecho a trabajar. Resistir sin descansar. Cristina conducción'".

El 30 de abril de 1977 fue la primera ronda guiada por Azucena Villaflor, quien junto a otras madres, comenzó a reunirse en la plaza frente a la Casa Rosada reclamando la pronta aparición de sus hijos, secuestrados en la última dictadura militar. Ante este reclamo, Villaflor también fue desaparecida por un comando liderado por el marino Alfredo Astiz.

Fue mantenida en cautiverio en la Escuela de Mecánica de la Armada, asesinada y sus restos fueron reconocidos en el año 2005 por el Equipo Argentino de Antropología Forense, ya que había sido sepultada en cercanías de Santa Teresita como NN cuando hallaron su cuerpo en el mar.
Fuente:TiempoArgentino

No hay comentarios: