09 Setiembre 2016
En tanto, condenó a 12 años de prisión al represor Francisco Gómez, implicado en la misma causa.
También Abuelas de Plaza de Mayo a través de la madre de Patricia, Rosa Tarlovsky de Roisinblit, y el Partido Comunista.
La corte condenó a Omar Graffigna, de 90 años, por el secuestro de la pareja de activistas Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo en 1978.
La RIBA, un organismo de espionaje de la Fuerza Aérea en la zona oeste del conurbano, era una enorme mansión de 800 metros cuadrados, en dos plantas, que ocupa la esquina de San Martín y Entre Ríos, en Morón, y fue donde funcionó un centro clandestino de detención y torturas durante el régimen militar.
Ambos tenían una hija, Mariana Eva Pérez Roisinblit que en ese momento tenía quince meses, y fue llevada, por los secuestradores y sus padres, en el momento del secuestro, a la casa de un primo de José Manuel.
La bebé fue entregada a un pariente, mientras que Patricia, hija de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, y José permanecieron cautivos en la RIBA. Además, esperaban un hijo, Rodolfo Fernando, para noviembre de ese año.
El bebé fue llevado por uno de los represores de la ESMA y recuperó su identidad en 2001. Desde entonces, la pareja permanece desaparecida. Por ese delito está preso su apropiador.
"Soy aviador militar y en los últimos seis años de mi carrera mi desempeño fue netamente profesional", dijo Graffigna minutos antes de escuchar el veredicto dictado por los jueces Alfredo Ruiz Paz, Marcelo Díaz Cabral y María Claudia Morgese.
Durante el proceso, se destacaron los testimonios de Amalia María Larralde, Mónica Lewin y Nilda Actis de Goretta, quienes fueron compañeras de cautiverio de Patricia Roisinblit cuando fue trasladada a la ESMA para dar a luz a su hijo.
El secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón, en declaraciones a la agencia oficial Télam calificó de "excelente" a la sentencia.
Fuente:PoderyGloria
Condenaron a 25 años de prisión a Graffigna, ex jefe de la Fuerza Aérea
Por el secuestro de la hija de la vicepresidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, durante la última dictadura militar.
08 SEP 2016
Condenaron a 25 años de prisión al ex jefe de la Fuerza Aérea de la dictadura,Omar Domingo Rubens Graffigna. Condenaron a 25 años de prisión al ex jefe de la Fuerza Aérea de la dictadura,Omar Domingo Rubens Graffigna.
Un tribunal de San Martín condenó hoy a 25 años de prisión al ex jefe de la Fuerza Aérea de la dictadura Omar Domingo Rubens Graffigna por el secuestro de la hija de la vicepresidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, durante la última dictadura militar.
El Tribunal Oral Federal 5 de San Martín condenó Graffigna y a Luis Trillo a 25 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua, mientras que impuso 12 años de cárcel a Francisco Gómez, implicado en la misma causa.
En el juicio se investigó la privación ilegal de la libertad y posterior cautiverio de Patricia Julia Roisinblit y de su pareja, José Manuel Pérez Rojo, en la RIBA, sede Morón, quienes fueron secuestrados el 6 de octubre de 1978.
Graffigna era jefe de la Fuerza Aérea e integró la segunda junta militar de la dictadura iniciada en 1976, en tanto Trillo fue jefe de la Regional de Inteligencia Buenos Aires (RIBA) y Gómez está imputado de ser personal civil de inteligencia.
En el juicio participaron como querellantes Rosa Roisinblit, madre de Patricia y vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y Guillermo Rodolfo Pérez Roisinblit, el hijo que Patricia dio a luz en la ESMA y que fue localizado en el año 2000.
Fuente:RioNegro
El dictador que faltaba condenar
EL EX JEFE DE LA FUERZA AEREA OMAR GRAFFIGNA RECIBIO 25 AÑOS DE PRISION POR LOS SECUESTROS DE PATRICIA ROISINBLIT Y JOSE PEREZ
También fueron condenados Luis Trillo, que estuvo a cargo de la Regional de Inteligencia Buenos Aires de la Fuerza Aérea, y Francisco Gómez, agente civil de inteligencia. “La Justicia tarda pero llega”, dijo Rosa Roisinblit, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
Por Victoria Ginzberg

Rosa Roisinblit junto a sus dos nietos, Guillermo y Mariana Pérez, y los abogados que participaron en el juicio.
Imagen: Télam.
Imagen: Télam.
Apenas pasados diez minutos de las dos de la tarde, el juez Alfredo Ruiz Paz se puso los lentes, acomodó el micrófono y anunció que iba a leer el veredicto. La sala estaba llena y en silencio. Poco antes, el mismo juez había advertido que no iba a tolerar manifestaciones de ningún tipo, “ni a favor ni en contra”. Lo dijo como un maestro severo y todos hicieron caso.
El juez apretaba un clip en la mano derecha, señal de que los nervios también complican a los magistrados en momentos importantes. Lo mismo hacía la jueza María Claudia Morguese, pero con el capuchón de una bic. El tercer integrante del tribunal, Marcelo Díaz Cabral, escuchaba con la vista baja.
“El tribunal resuelve –dijo Ruíz Paz y tomó un vaso de agua, como para alargar el suspenso un momento más– condenar a Omar Rubens Graffigna a 25 años de prisión como coautor de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia y amenazas y por tormentos agravados por la condición de perseguidos políticos de las víctimas”. Luego repitió la misma frase con relación a Trillo y anunció los 12 para Gómez, a quien los jueces consideraron partícipe secundario de los secuestros de Patricia y José. La sala seguía callada. Todos los presentes estaban casi inmóviles. Desde el fondo, solo se percibía el leve movimiento de la espalda de Rosa Roisinblit, sentada en la segunda fila. La mamá de Patricia, de 97 años y una polenta que le envidian los que nacieron más de medio siglo después que ella, lloraba en silencio. “Esperé 38 años, puedo esperar unas horas más”, había dicho por la mañana, cuando el tribunal decidió hacer un cuatro intermedio luego de escuchar las últimas palabras de los acusados. Sólo había querido hablar Graffigna. “Mi de- sempeño fue profesional”, dijo. Y luego soltó una serie de inesperadas frases sobre el papel de la Fuerza Aérea en la guerra de Malvinas: una “actitud de excelencia”, dijo. No estaba claro para qué auditorio hablaba. De nariz aguileña y encorvado, Graffigna casi se hundía dentro de su sobretodo beige. Por la tarde, en el momento de la sentencia, no fue posible saber qué emociones podían percibirse en los cuerpos de los condenados: cuatro grandotes del Servicio Penitenciario Federal con uniformes azules, chalecos y escudos los tapaban.
Los secuestros
José Manuel Pérez Rojo y Patricia Roisinblit desaparecieron el 6 de octubre de 1978. El fue secuestrado en Martínez, en un local donde vendía artículos de cotillón y juguetería. El mismo grupo de tareas irrumpió en el departamento en el que vivía la familia en Palermo y se llevó a su mujer, que estaba embarazada de ocho meses, y a la hija de ambos, Mariana Pérez, que tenía quince meses y que luego de unas horas fue dejada con familiares paternos. Patricia parió en la ESMA y su hijo, Guillermo, fue localizado en 2000. Pero antes de llegar al centro clandestino emblemático de la Armada estuvo secuestrada, junto con José, en una casa de la Fuerza Aérea en Morón: la Regional de Inteligencia Buenos Aires (RIBA).
Patricia les contó a sus compañeras de la ESMA que venía de una lugar de la zona oeste, contaba detalles de lo que había alcanzado a ver, decía que allí había quedado su marido. Las sobrevivientes de ese centro clandestino, a su vez, transmitieron ese testimonio durante años. El lugar era una incógnita. Pero cuando apareció Guillermo el círculo comenzó a cerrarse. Gómez, quien lo había anotado como su hijo, era un agente civil de inteligencia de la Fuerza Aérea y había “trabajado” en la RIBA. Incluso había llevado al niño “de visita” al lugar en varias oportunidades. Gómez y su esposa, Teodora Jofré, ya fueron condenados por la apropiación de Guillermo. Con la información que surgió durante esa investigación, Mariana Pérez decidió impulsar una causa por la desaparición de sus padres e indagar qué había ocurrido en aquella casa de Morón que era desconocida en los expedientes sobre crímenes de lesa humanidad. En esa causa el juez federal Daniel Rafecas arrestó a Trillo, que estuvo a cargo de la RIBA y a Graffigna, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Aérea al momento de los hechos y luego integrante de la segunda junta militar de gobierno que en 2013 seguía en libertad.
Además de las condenas, el tribunal hizo lugar a muchos pedidos de las querellas, como la necesidad de conservar la RIBA como sitio de memoria. También ordenó que se investigue la privación ilegal de la libertad de Mariana Pérez –a quien el grupo de tareas que secuestró a sus padres tuvo en su poder hasta entregarla a su familia paterna– y las de los testigos que durante el juicio relataron haber estado en la RIBA. Dispusieron además que se indague sobre la responsabilidad de Trillo y Graffigna en la apropiación de Guillermo.
Cuando el juez terminó de hablar y los todos los integrantes del tribunal se retiraron, ahí sí se escucharon los aplausos y luego el “Presentes”, mientras muchos se abrazaban y lloraban y sonreían a la vez.
Balances
“Nosotros pedimos que las condenas fueran por desaparición forzada y no por privación ilegítima de la libertad. Nuestros padres están desaparecidos, no sabemos dónde están y no tuvimos respuesta sobre eso en el juicio. Pero al menos tres de los responsables fueron juzgados”, dijo Mariana en la puerta del tribunal al término de la audiencia. Porque el fallo fue bueno, pero también siempre se pude y se debe exigir más. Ella y su hermano se quedaron con sabor a poco por los doce años para Gómez, quien, saben, tiene información sobre el destino de sus padres y datos que podrían ayudar a encontrar a otros nietos. “Al menos se probó que no fue un cafetero”, dijo Guillermo en alusión al argumento de su apropiador para deslindarse de los crímenes.
Pablo Lachener, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo junto a Carolina Villella, dijo estar conforme con el fallo, sobre todo con la condena impuesta a Graffigna y Trillo, más allá de que el tribunal haya entendido que Gómez fue un partícipe secundario de los hechos. “Rompe con la impunidad para Graffigna, es la reparación de una de las más grandes injusticias del juicio a las Juntas”, señaló Pablo Llonto, abogado de Mariana Pérez.
Un montón de amigos y nietos recuperados fueron a escuchar la sentencia. El diputado Leonardo Grosso y el secretario de ATE Capital, Daniel Catalano también estuvieron, así como el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón y el representante de Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy. Cantón destacó la continuidad de los juicios a los represores (tanto la secretaría de Derechos Humanos de la provincia como la de la Nación fueron querellantes en este) y dijo que la condena fue “un paso más en la construcción de una república sin impunidad y eso es futuro, no pasado”.
“Veo que la justicia tarda pero llega”, dijo Rosa en la puerta del tribunal. Ayudada por su bastón, pero siempre de pie, la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo señaló ante los medios: “Es un momento de mucha emoción. Es una satisfacción. Pero todavía no hemos terminado. Nos faltan muchos nietos por encontrar. Todavía me siento capaz de luchar”.
Fuente:Pagina12
HIJA DE LA VICE DE ABUELAS
Condenan a represores por el secuestro y desaparición de Patricia Roisinblit y su esposo
Se trata de la hija de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien –junto a su pareja– fue secuestrada y torturada en un centro clandestino administrado por la Fuerza Aérea. Entre los condenados aparece el exjefe del arma, Omar Rubens Graffigna.
Jueves 8 de septiembre de 2016
El Tribunal Oral Federal Nº 5 de San Martín condenó a 25 años de prisión a Omar Rubens Graffigna, exjefe de la Fuerza Aérea, y a Luis Tomás Trillo, exjefe de la Regional de Inteligencia de Buenos Aires, al considerarlos coautores de la privación de la libertad y tormentos contra José Pérez Rojo y Patricia Roisinblit, hija de Rosa Roisinblit, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
En el marco de la causa por la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), una mansión que funcionó como un centro clandestino de detención en Morón, los jueces Alfredo Ruiz Paz, Marcelo Díaz Cabral y María Claudia Morgese condenaron a 12 años de prisión a Francisco Gómez, exagente de inteligencia de la Fuerza Aérea.
El 6 de octubre de 1978, José y Patricia, quien estaba embarazada de ocho meses y militaba en Montoneros, y Eva, la hija de ambos que entonces tenía 15 meses edad, fueron secuestrados cuando estaban en su casa de Gurruchaga 2259, en la Ciudad de Buenos Aires.
Eva fue entregada a la tía paterna, en tanto José y Patricia permanecieron cautivos en la RIBA hasta que Patricia fue trasladada para dar a luz a la maternidad clandestina que funcionaba en la ESMA, y el 15 de noviembre de 1978, con la asistencia del represor médico Jorge Luis Magnacco, nació el hijo de ambos, a quien Patricia llamó Rodolfo Fernando.
Días después de dar a luz, Patricia fue trasladada y, al igual que su esposo, permanece desaparecida. Guillermo Pérez Roisinblit, el hijo de la pareja secuestrada que nació en cautiverio, comenzó a recuperar su identidad el 27 de abril de 2000, cuando su hermana de sangre apareció en su trabajo y le contó que él podía ser hijo de desaparecidos.
Esa misma tarde decidió ir a la sede de Abuelas a dejar su muestra de sangre.
Fuente:DiarioRegistrado



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