ALICIA GRACIANA EGUREN
1977- 26 DE ENERO-2017
Alicia Graciana Eguren (Buenos
Aires, 1924 - detenida-desaparecida
en la ESMA, 26 de enero de 1977 -docente, poeta, ensayista y periodista
argentina. Estuvo casada con el militante peronista John William Cooke.
En el testimonio de Ana María Martí ex detenida-desaparecida
en la ESMA habló de la primera persona
que conoció detenida en Capucha:
“A mi derecha había una mujer de 50 años que se quejaba
de dolor día y noche sin parar, tenia las piernas negras de los moretones.
Cuando pasaba repetía: DIOS MÍO ESTO ES UN GENOCIDIO, DIOS MÍO, DIOS MÍO, ESTO
ES UN GENOCIDIO. Era Alicia Eguren, la mujer de John William Cooke. Se la
llevaron.”
Este relato del paso de Alicia Graciana Eguren es para
recordarla en el 40 aniversario de su detención, tortura y desaparición. El
texto que se publica a continuación, la Carta abierta al General Perón del 4 de
octubre de 1971 es una recomendación personal. Sugiero su lectura por la
claridad de sus conceptos y su valentía para exponerlos.
ALICIA
GRACIANA EGUREN ¡¡PRESENTE!!
CARTA
ABIERTA AL GENERAL PERÓN
Buenos Aires, 4 de octubre de 1971.
Estimado General:
He considerado conveniente y necesario, publicar este
carta al tiempo que se la hago llegar. En este octubre del Che del aniversario
de la gran revolución proletaria, de la gesta de la clase obrera argentina,
aunque sea simbólicamente, abandonemos los confusos pasadizos, los
interminables vericuetos en que todas las cartas se entrecruzan, todas las
líneas, todas las respuestas, y finalmente solo el enemigo sale ganancioso de
nuestras supuestas genialidades tácticas o estratégicas. Aquí pasa como con el
cuento del rey que se paseaba desnudo. Todos lo veían pero nadie se animaba a
decirlo. Bien por el contrario, multiplicaban las adulaciones sobre la belleza
de sus vestiduras. Hasta que un muchacho dijo: el rey está desnudo. El solo
constató un hecho objetivo que los cortesanos, cada cual por intereses diversos
o respectivos, callaban.
Nadie discute su liderazgo. No soy yo una catecúmena que
necesita empezar a recitar el versito con abundante incienso. Las direcciones
políticas del movimiento son designadas por Ud. En un período caótico de la dictadura
militar, Lanusse se instala en el poder imponiendo con fuerza su condición de
jefe del Ejercito, pero sacando de la manga una carta con la cual ninguno de
sus colegas contaba en ese período, la cual era un esquema y negociaciones, una
base de negociación pare encontrar una salida "política" al desastre
de la administración durante los 5 años. Par las características de esa base de
negociación, los negociadores —los dirigentes de La Hora del Pueblo— como
comenzaron a probarlo inmediatamente y como no dejaron de demostrarlo en forma
ininterrumpida, estaban dispuestos a avenirse con docilidad de absolutos
integrados al sistema y a la voluntad presidencial al esquema que él, a su vez
pudiera y quisiera negociar con las FF.AA. El eje de La Hora del Pueblo es el
peronismo, re-presentado por el Secretario General del movimiento, Sr.
Paladino, delegado personal suyo, además. Paladino, hasta la fecha no ha sido
desautorizado por Ud. ni en el hecho mismo de la relación con la dictadura, así
como en sus métodos de negociación, ni el Consejo Superior que Integra, en la
conducción Interna del movimiento. Excluir al general Perón, entonces, de las
tramitaciones políticas del periodo actual seria tan tonto como negar el
edificio de veinte pisos que estoy viendo a través de mi ventana, No porque lo
niegue deja de existir.
La distancia, y una tan enorme distancia, la distancia en
el tiempo, la imposibilidad de la convivencia, con su pueblo, las
características del mundo político en un país como España, los infinitos e
ingeniosos ardides del enemigo, y toda su circunstancialidad hacen no difícil,
sino imposible que Ud. pueda tener una visión exacta del proceso nacional,
salvo, en sus líneas fundamentales. Esto lo comprendemos pues no somos
adoradores de fetiches, sino militantes que accionamos dentro de una realidad
difícil pero rica. Pero creemos que esas no son razones ni suficientes ni
atendibles para convalidar en nombre de una lealtad que es auténtica si es
revolucionaria y que se transforme en una trampa mortal para el pueblo si es la
careta de los sectores burgueses del movimiento, para computar como acertada,
más aún, para explicar en nombre de una nueva ortodoxia pseudo revolucionaria
una línea política que transforma a un gran movimiento de liberación en la base
de maniobra de déspotas que sirven muy consecuentemente a los intereses
imperiales y a los intereses oligárquicos-burgueses. No estoy hablando desde
posiciones "vanguardistas", como un malentendido neopopulismo con
fraseología socialista que surge en algunos sectores del peronismo, califica,
intentando sembrar un nuevo terrorismo ideológico que sustituya al periclitado
macartismo. Ni mucho menos. El hombre y la mujer de calle, el peronista de
base, esa masa a la cual se intenta domesticar en el comité, siente y expresa
que no algo, sino mucho, está podrido en Dinamarca, tiene bien claro el
panorama y el precio del GAN y opina que los dirigentes están todos
"entongados".
Esto se camina, se palpa, se vive por la calle. Del Jefe
del movimiento esperan, claro está, una jugada salvadora, pero también tienen
clara conciencia de que con las actuales direcciones le resultará, cada vez mas
difícil intentar jugada alguna independiente.
El enemigo está en las "líneas interiores" y el
peronismo no tiene, no digamos, una dirección revolucionaria. No tiene siquiera
una dirección independiente. Su dirección acciona disciplinadamente dentro del
cuadro estratégico del Sr. Lanusse.
Lanusse,
Mor Roig. pandilla de asesinos/se
quitaron la careta que les puso
Paladino.
Esto no lo cantan los "vanguardistas"
considerados como algo divorciado del pueblo. Esto lo cantan hasta
enronquecerse los que luchan, y en cada acto combativo de las bases a las que
tan vagamente se apela para embretarlas.
Cuando cayó el gobierno peronista, sin movilizar a una
masa inmensa dispuesta a combatir bajo la dirección de su Líder, cuando surgió
después de la inmediata defección de toda la burocracia —salvo limitadas
excepciones— un movimiento espontáneo y combativo, el de la resistencia, los activistas
heroicos de la lucha frontal contra el gorilismo levantaban como bandera
unificadora y estandarte a Perón y a Eva Perón, visualizaban como enemigo
fundamental al gorila, representante del imperialismo y la oligarquía, represor
y torturador, y corno enemigo secundario, pero a pocos pasos del primero, a la
burocracia que frenó el proceso revolucionario, que no combatió, que no lo
organizó, que traicionó los intereses de su clase, aunque a la postre cayera
abatida por el odio indiscriminado de los simios enloquecidos. Se ha luchado en
el país y en el peronismo en estos 16 años, pero, nuevamente, en un recodo
crítico del proceso el cuadro es similar. La diferencia consiste en que la
burocracia, perfectamente aceptada ahora milita en las filas del enemigo,
decapita a los combatientes de la liberación, se maneja como capataza de los
opresores de su Patria y del pueblo.
El partido comunista chino comienza con un puñado de
cincuenta militantes. Veinticinco años después está en el poder, en el país más
poblado de la tierra, ganando masa en la guerra del pueblo, avanzando por
caminos nuevos, a través de sacrificios impensables, no despreciando ningún
método táctico dentro de la global concepción de la guerra del pueblo. Pero los
comandantes de Mao en el transcurso de la guerra no estaban pasados al bando de
Chang Kai Shek o de los señores de la guerra ni desde allí minaban las bases de
apoyo de la resistencia china contra los déspotas para servilizarla y
transformarla en un vacío para los combatientes, en la fortaleza concientizada
de defensa a los lacayos del imperialismo. Eso hicieron los chinos en 25 años,
pero nosotros estamos —no nos equivocamos—, en conjunto, peor que el primer
día. La burocracia sindical ha crecido elefantiásicamente y su integración es
sólida. Las direcciones políticas están en manos de los sectores burgueses
integrados, proimperialistas-traidores al movimiento de liberación. Esos son
los que negocian. Y negocian la estabilidad del Sr. Lanusse y del sistema a
cambio de sus pequeñas porquerías. El peronismo, en su conjunto ni jaquea ni
siquiera levanta ya ninguna bandera de lucha, las banderas de su victoria en el
45, cuando arrasó frente a un encanallamiento parecido. Los sátrapas negociaron
sobre los cadáveres de los combatientes, sobre los despidos de los obreros
combativos, sobre la cárcel de los activistas peligrosos, sobre la tortura, el
exterminio, el país con bandera de remate, con los jefes y pentagonales y
probrasileros desnacionalizando en estos 5 años el poco patrimonio nacional que
quedaba. Las estadísticas cantan claro, sin duda alguna Ud. las conoce. Están
pegadas en los muros de la Ciudad de Buenos Aires y de otras ciudades. El país
entero las conoce. Pero los economistas del peronismo de la dirección oficial
se reúnen con el Sr. Lanusse para aconsejarlo a lograr dentro del sistema
alguna medida efectista para que el señor Manrique y la plana mayor de
corrompidos y agentes de la CIA mejor orquesten el Gran Engaño para lograr la
pasividad del pueblo y los votos peronistas para el candidato que las que las
FF.AA. armadas acepten. Por ahora Lanusse. Más adelante veremos cual adelante
veremos cuál.
Comparar el GAN y la Hora del Pueblo, que son dos caras
de la misma moneda con las negociaciones de los vietnamitas en Paris constituye
una burla grosera y una falta ele-mental de lógica. Seamos justos, el Sr.
Paladino es hombre de Lanusse, y sabe lo que hace y cómo lo hace, pero se comporta
servil y silenciosamente. No tiene el descaro o la ingenuidad de salir a
predicar la buena nueva al peronismo revolucionario.
Si insistimos en no hacer un análisis de clase del
movimiento es inútil que hablemos de socialismo, nacional o extranjero, de
latinoamericanismo y de revoluciones hermanas. Esas son bellas palabras de
estímulo para los combatientes, pero las direcciones están en manos
--férreamente— de los defensores de los privilegios y del statu quo dentro del movimiento.
Con el agravante que señalamos al comienzo: esas direcciones son designadas y
respaldadas por el Jefe del movimiento, que, de cualquier manera les otorga el
consenso suficiente como para traficar con el pueblo con los intereses
nacionales.
A este, altura del proceso, un movimiento de liberación
nacional y social como el peronismo, puede autodeterminarse socialista o no,
puede exhibir una vez por año o no un programa de liberación, puede apelar o no
verbalmente a la fuerza de su número. Todo esto es un mundo de mascarada vacía.
Lo que no puede es tener una dirección identificada con el sistema y con el
régimen, a los cuales sirve jugando el papel, de oposición, inclusive de la
oposición más respetuosa.
Estos ávidos payasos que hoy lo representan y trafican
son las misma cosa que aquellos payasos que con Braden se fueron tras el
chequecito y a quienes Ud. con el pueblo venció en epopeya memorable para América
Latina. Pero ahora lo representan a Ud. ahora están al frente del movimiento
que históricamente constituye la base más sólida para la revolución, manejan
los sindicatos integrados al estilo amarillo, confraternizan con los cuerpos
represivos, SELLAN JUNTO CON LA ENTREGA DEL PAÍS EL EXTERMINIO DE LOS
COMBATIENTES A QUIENES POR OTRO LADO SE INCITA AL COMBATE.
Oprimidos y opresores, explotadores y explotados,
revolucionarios e imperialistas combaten en combates desiguales en todo el
país, en toda América, en todo el mundo. Combaten los mismos combates
desiguales en el seno del movimiento. Pero los opresores, los explotadores, los
proimperialistas conservan la suma de las direcciones respaldados férreamente
por los generales, brigadieres y almirantes pentagonales, y, naturalmente a los
ratoncillos de los pequeños partidos liberales, en marco tan colosal los
arrastraron a su juego. He aquí LA CONFERENCIA DE PARIS. He aquí el problema
clave del movimiento. Los enemigos de clase al timón, en la integración, cuando
avancen en el tinglado electoral --si es que se llega— la represión y la
entrega la encabezaran ellos ya desembozadamente. La experiencia del parlamento
peronista en época de ILLIA y de las cuatro o cinco gobernaciones fue bien
ilustrativa, y ahora la lucha está profundizada.
Las banderas revolucionarias, enriquecidas par la
experiencia cubana y latinoamericana más la lucha porfiada de las masas, más la
consecuencia de militantes revolucionarios —muy pocos en un comienzo— ayudan a
parir este fenómeno que salva al peronismo del destino del APRA y del MNR, el
peronismo revolucionario, No es verdad que haya un solo peronismo. Hay un
peronismo integrado, burgués, proimperialista, minoritario pero con la fuerza
de los aparatos integrados al sistema. Hay un peronismo revolucionario, en
desarrollo, al cual se suman nuevas generaciones de muchachos y muchachas que
se acercan al movimiento por su identificación fundamental con la lucha del
movimiento obrero, contra el sistema y contra sus burocracias.
Los peronistas bien que querríamos que Ud. perteneciera a
la raza de los inmortales. Pero no siendo así es presumible el destino del
movimiento a su muerte, con direcciones en manos del enemigo. Un peronismo
revolucionario acelera rápidamente el proceso de liberación en el país y la
Argentina liberada es la única garantía real, por ahora para los países del Cono
Sur que luchan con avances y trágicos retrocesos como Bolivia, por idéntica
causa. No solo se traiciona con estas direcciones a la revolución argentina, se
traiciona también a la revolución latinoamericana. Y esto no es ningún lirismo.
Preguntémosle a los bolivianos, a los chilenos, a los peruanos, a los
uruguayos. Preguntémosle a todos ellos y a nosotros mismos quién puede poner
coto y enfrentar al país-imperial que avanza arrolladoramente, Brasil, quien
puede ser la base para la liberación de ese pueblo cautivo, sino nosotros
transformados en poder popular y revolucionario.
¿Qué tiene que ver todo esto, que es nuestra auténtica
realidad con el mundo corrupto servil o estúpido en que se mueven las direcciones
burocráticas? ¿Qué tiene que ver un peronismo revolucionario con los lacayos
del imperialismo que son los titulares del movimiento? El nuestro es un
movimiento acostumbrado a la represión y a la complicidad de las direcciones
que se iban zafando de la misma, pero en el proceso de integración acelerada,
la dictadura que gobierna a nuestros burócratas ha pasado —con la absoluta
aquiescencia de la dirección— una raya por el movimiento y por el país: los
marginados, los revolucionarios, y los integrados o integrables. La represión
del lanussismo es absolutamente incomparable por su discriminación clara y por
su ferocidad sin par con ninguna otra anterior. ¿Puede en estas condiciones el
delegado del general Perón seguir conversando con los torturadores y asesinos
de la mejor juventud argentina?
¿Qué nombre mereceremos si no exigimos mínimamente para
continuar hablando de una legalización electoral que bien sabemos es utópica,
si mínimamente no exigimos el cese de la represión y una amnistía general,
total, absoluta y el desmontaje del aparato de tortura y represión? ¿Qué nombre
mereceremos?
La moral revolucionaria no es todo. Con ella solamente no
se hace la revolución, pero sin moral revolucionaria no hay revolución, y, en
coyunturas como la actual no habrá sino la destrucción del movimiento de masas
más importante de América Latina. Pensaba transcribirle unos párrafos de las
declaraciones del Embajador Rojas Silveyra hace algunos años sobre Ud. y sus
planes respecto de Ud. Son muy interesantes. Pero lo haré en mi próximo
artículo. Lo amenazaba con la muerte si pisaba la Argentina. Y de ello no hace
tantos años.
Creo que se ha avanzado demasiado en el error, pero no
tanto como para que sea irreversible, pues el país, paralelamente, no ha
conocido otro período de tan altas posibilidades revolucionarias. En sus manos
está acelerar el proceso revolucionario en el país y en el Continente o
troncarlo y desviarlo y multiplicar sus dificultades. Es una responsabilidad y
un privilegio muy grande. Si el general Perón hace limpieza, el peronismo,
ahora más que nunca lo seguirá y al peronismo toda la juventud revolucionaria
del país, todos los actores progresistas, antiimperialistas, prosocialistas.
Considere, General que mi lealtad, que jamás ha sido enturbiada, es la lealtad
a la revolución. Por ella combatirá un pueblo. Todos nosotros tenemos un deber
irrevocable que cumplir, y deseamos cumplirlo dentro del peronismo. Lo saluda
cordialmente
Alicia Eguren
Envío:Abajero

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