3 noviembre, 2017
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, se refirió hoy en Viedma a los retrocesos que se viven en el país con el gobierno de Cambiemos, señalando que “hay que ponerle alegría a esto que nos está pasando compañeros, hay que ponerle trabajo, voluntad, amor, la vida es eso, la vida es lucha, la vida es trabajo, la vida es solidaridad, honestidad, pasión y lealtad, eso hay que implementar y eso hace falta; no perdimos la batalla, perdimos una pequeña parte de una votación, pero eso nos tiene que dar más fuerza y más ganas”.
Hebe cumplió distintas actividades en la capital a partir de la iniciativa en este sentido de Radio Encuentro. En horas de la tarde y antes de una charla programada en el Salón de la UnTER, la titular de Madres estuvo en la Plaza San Martín donde recordó los pañuelos y las placas colocadas en 1986, después que el presidente de ese entonces Raúl Alfonsín anunciara el traslado de la capital federal a esta ciudad.
Hebe señaló, ante un gran número de personas que la recibieron en la plaza, que “Alfonsín anunció que iba a trasladar la capital a Viedma, creo que fue en abril (del 86), y en mayo decidimos venir porque dijimos ‘las Madres no podremos estar pero podemos dejarle algo para que cuando se asome de la Casa de Gobierno nos vea’, esas locuras de las Madres”.
Recordó que vinieron en aquella oportunidad “con dos micros, viejos, rotos, porque no teníamos ni un mango; trajimos ladrillos, cemento, una placa, fue muy emocionante, porque los chicos empezaron a trabajar y la gente empezó a venir y nos acompañó todo el día, nos acogieron, nos atendieron, nos conocimos y nos abrazamos, con una cosa de militancia muy linda”.
Dijo además que “esa locura de las Madres que las seguimos teniendo es lo que nos da el lugar que tenemos, por eso cuando hablamos con los chicos jóvenes siempre les digo nunca piensen que es loco lo que van a hacer, cuanto más loco mejor”.
Rememoró, o hace mucho tiempo atrás, cuando le mandó una carta al Papa Francisco diciéndole que iban a hacer una marcha en el Vaticano, con mujeres de distintos países, “y con un cartel diciendo ‘No pasarán’, que es la consigna de las Madres, porque ellos quieren entrar a la Casa de las Madres para llevarse todo”. “Le hice una carta así, muy loquita, incluso le dibujé el cartelito que íbamos a llevar, y termino diciéndole que yo sé que hay cosas que no se deben pero se pueden. Cuando él me llama para decirme que sí, yo le dije, plaza del Vaticano no debe servir sólo para rezar, tiene que servir para protestar también”, mencionó.
Contó otras cosas, de manera informal y sentada en su silla de ruedas ya que con 98 años se encuentra en un estado frágil de salud aunque la engrandece una lucidez y un espíritu vivaz admirable, como el caso de las mujeres Kurdas “que están pasando cosas mil veces peor que la que pasamos nosotras, porque les mandan las fotos de sus hijos torturados en campos de concentración, y cuando los matan, les tiran las fotos con los cuerpos de sus hijos muertos”.
Afirmó, entre otras expresiones, que “las plazas de los pueblos son de protesta”.
Al referirse a los retrocesos que se viven en el país con el gobierno de Cambiemos señaló que “hay que ponerle alegría a esto que nos está pasando compañeros, hay que ponerle trabajo, voluntad, amor, la vida es eso, la vida es lucha, la vida es trabajo, la vida es solidaridad, honestidad, pasión y lealtad, eso hay que implementar y eso hace falta; no perdimos la batalla, perdimos una pequeña parte de una votación, pero eso nos tiene que dar más fuerza y más ganas”.
“Ya sabemos lo que son los demás, sino no hubiera 30 mil desaparecidos, no hubiera aparecido Menem, y tantas cosas”, concluyó.
Fuente:APP

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