18 de septiembre de 2018

Exobreros de Ford enfrentan a sus jefes en juicio por dictadura argentina.

Exobreros de Ford enfrentan a sus jefes en juicio por dictadura argentina
Carlos Propato (izq) y Pedro Troiani (der), extrabajadores de una planta de la automotora Ford en Argentina que fueron presos políticos durante la dictadura (1976-1983), el 16 de marzo de 2018 frente a la fábrica de Ford en General Pacheco, en Buenos Aires© AFP EITAN ABRAMOVICH

Eran obreros, delegados gremiales en la planta de Ford Motors en Argentina. Cuando ocurrió el golpe de Estado de 1976 fueron torturados y permanecieron como prisioneros por dos años. Ahora acusan a quienes eran los ejecutivos de la automotriz.

Pedro Troiani y Carlos Propato narran ante el juez, cuatro décadas después, cómo fueron detenidos y torturados dentro de la misma fábrica, y que días más tarde sus familias recibieron telegramas en los que se les informaba de su despido por inasistencia al trabajo.
Casos similares han sido denunciados en otras compañías, como Mercedes Benz, Renault y Fiat, pero hasta ahora solo el de los exejecutivos de Ford ha avanzado. Aunque el proceso judicial no implica a la empresa, los demandantes quieren que quede demostrada la complicidad con la dictadura.
La dictadura argentina, que se extendió de 1976 hasta 1983, dejó 30.000 desaparecidos, según las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
“Sin la participación de los civiles y más de estas empresas ese golpe no hubiera tenido éxito. Esta gente colaboró, les dio vehículos, comida, combustibles, les dio las empresas para que se movieran como quisieran, y así nos fueron llevando a uno por uno”, dijo Troiani a la AFP.

Vista de la planta de Ford en la localidad de General Pacheco, Buenos Aires, el 16 de marzo de 2018© AFP EITAN ABRAMOVICH
En la localidad de General Pacheco, en la periferia de Buenos Aires, donde aún se ubica la fábrica de Ford, Propato reafirma esa idea.
“Ellos colaboraron. Los autos Falcon que se usaron en la represión yo los pinté”, aseveró al evocar los vehículos con los que durante la dictadura se secuestró a opositores.
Ambos insisten en que no tenían militancia política y que sus torturas y cautiverio, al igual que el de sus otros compañeros de trabajo, se debió a su activismo sindical.

24 delegados

En la planta de Ford había cien delegados gremiales, de los cuales 24 fueron tomados cautivos de sus puestos de trabajo.

Carlos Propato, extrabajador de la planta automotora Ford en Argentina y expreso político de la dictadura (1976-1983), el 16 de marzo de 2018 en Buenos Aires
former worker of Ford and former political prisoner, poses during an interview with AFP outside Ford’s General Pacheco plant in Buenos Aires on March 16, 2018. Ford’s ex-directors are on trial for the alleged kidnapping and torture suffered by 24 workers inside a plant of the automotive under the last Argentine military dictatorship (1976-1983)Ford’s ex-directors are on trial for the alleged kidnapping and torture suffered by 24 workers inside a plant of the automotive under the last Argentine military dictatorship (1976-1983)© AFP EITAN ABRAMOVICH
En esos días, brigadas militares se habían instalado en el lugar, e incluso los soldados almorzaban en el comedor de la planta, según los testimonios de los obreros.
“A mí me mostraron esposado por toda la fábrica, como diciendo: miren lo que les puede pasar. Los compañeros les tiraban los tornillos” a los militares, en señal de protesta, evocó Troiani.
Propato apunta con el dedo hacia el “quincho”, una construcción para actividades recreativas de los trabajadores en el mismo predio de la planta ensambladora.
En ese lugar, asegura, los militares los torturaron a él y a otros delegados durante horas. Dice que le cubrieron la cabeza con una bolsa plástica, que pensó que moriría ahogado, pero Troiani logró hacer un agujero en la bolsa y “me salvó la vida”. Su compañero esboza una tímida sonrisa, no recuerda ese episodio y le parece curioso.

El exejecutivo de la automotora Ford en Argentina, Héctor Francisco Sibilla, el 19 de diciembre de 2017 a la espera del comienzo del juicio en que se le acusade violar los derechos humanos durante la dictadura (1976-1983)© AFP/Archivos Eitan ABRAMOVICH
De allí los llevaron a una comisaría en Tigre, en las afueras de Buenos Aires, donde los retuvieron clandestinamente antes de pasarlos a otros centros de detención por donde rotaron durante casi dos años.
“La persona presa sin saber por qué sufre el doble”, reflexiona Troiani, que al igual que Propato ya tenía hijos en aquella época.

“Preocupación central”

La historiadora Victoria Basualdo sostiene que el activismo obrero y sindical, de mucha efervescencia en los años 1970 en Argentina, “era una preocupación central tanto para las fuerzas armadas como para las direcciones empresariales”.
Esto explica “el grado de represión aplicada en los espacios laborales, la movilización de efectivos armados en gran cantidad de fábricas el mismo 24 de marzo (fecha del golpe), las detenciones y secuestros a trabajadores y sindicalistas”, dijo Basualdo a la AFP.

El exejecutivo de la planta automotriz Ford en Argentina, Pedro Muller, el 19 de diciembre de 2017 espera el comienzo de un juicio donde se le acusa de violar los derechos humanos durante la dictadura© AFP/Archivos Eitan ABRAMOVICH
En América Latina, Argentina ha sido el país con más avances en el enjuiciamiento a las violaciones de derechos humanos de ese período. Ha habido condenas a centenas de militares y varios de los integrantes de las sucesivas juntas militares han muerto en prisión.
“Cuando empezó la democracia, con Raúl Alfonsín (1983-89) y se juzgó a las juntas militares empezamos a reunirnos y a preguntarnos ¿por qué, por qué nos pasó esto a nosotros? Ahí vimos que podía haber justicia”, recuerda Troiani.

Sentar jurisprudencia

Al cabo de 42 años, solo siguen vivos 13 de los 24 delegados.
En diciembre de 2017 comenzó la etapa de juicio oral por violaciones de derechos humanos contra los exdirectivos de Ford Héctor Sibilla y Pedro Muller. En el proceso también figura como acusado el militar Santiago Riveros.
Decenas de testigos han desfilado ante el juez. Propato y Troiani acuden regularmente a las audiencias. En cambio, Sibilla y Muller solo se presentaron a la primera. Se estima que en noviembre puede comenzar la etapa de alegatos y después se dictará sentencia.
Consultados por la AFP, los abogados defensores de los exgerentes rechazaron hacer declaraciones.
“Yo y mis compañeros luchamos para estar aquí. Para mí, el beneficio que hemos logrado es haber llegado al juicio”, explicó Propato.
Troiani pide un poco más: “Queremos que se hagan responsables y que este caso sirva de jurisprudencia para otros compañeros que tienen los procesos muy disminuidos”.
Fuente:24Matins.es

El oscuro pasado de la fábrica de Ford en Argentina 
17/09/2018
La fábrica de Ford sigue estando en el mismo lugar que durante la dictadura, en General Pacheco, 40 kilómetros al norte de Buenos Aires, pero hoy sus camiones no tienen la misma connotación sangrienta que entre 1976 y 1983.
Los dueños en aquella época, Héctor Sibilla y Pedro Muller, se sientan en el banquillo acusados de haber colaborado con los militares, incluso cediendo sus instalaciones para que se llevaran a cabo torturas de sindicalistas.
Hasta 24 de los 100 miembros de los sindicatos fueron detenidos o interrogados en esos años.
El veredicto, que podría llegar a finales de 2018 o a principios de 2019, abriría una puerta simbólica en la reparación de las víctimas de la dictadura, y sobre todo marcaría el camino para investigar las torturas en otros centros de trabajo como en Mercedes, Renault o Fiat.
Fuente:EuroNews

No hay comentarios: