6 DE Octubre 2018
Por el sexto juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Jujuy, el jueves se llevó a cabo la décima audiencia en la que declararon tres víctimas del terrorismo de Estado, dos de ellos detenidas durante la "Noche del Apagón": Mario Núñez y Raúl Bartoletti, y Casiano Bache.
Mario Núñez declaró que fue detenido durante la Noche del Apagón, el 20 de julio de 1976. Contó que dos varones y una mujer vestidos de civil ingresaron a su casa. Al darse cuenta de que "se habían equivocado", ya que Núñez no figuraba en ninguna lista, esperaron la orden del militar Jones Tamayo, quien ingresó luego y dijo que lo llevaran igual para averiguar sus antecedentes. Fue víctima de los perversos traslados aéreos hacia la Unidad 9 de La Plata, donde recibió tormentos hasta el día de su liberación.
Casiano Bache, en tanto, contó que mientras se desarrollaba la "Noche del Apagón", la Policía se presentó en su domicilio a buscarlo. Ante su ausencia, dejaron una nota que decía que debía presentarse en el destacamento de forma inmediata para averiguación de antecedentes. Al dirigirse a la comisaría, quedó detenido y fue trasladado a Libertador y posteriormente a la central de la fuerza. Mientras lo interrogaban, le preguntaban a qué partido pertenecía y querían que firmara un papel que decía que tenía "conexiones con los guerrilleros".
Raúl Bartoletti fue detenido en dos ocasiones. La primera ocurrió durante los primeros días de julio de 1976. La segunda fue durante la "Noche del Apagón", el 20 de julio del mismo año. Estuvo detenido en Calilegua y también en la comisaría de Libertador, donde -según contó- le arrancaron los bigotes con las manos. Estuvo en la Unidad 9 de La Plata donde el trato fue mucho más duro hasta recuperar su libertad.
Audiencia para el 11
La próxima audiencia será el jueves 11 de este mes, a las 16, en el Tribunal Oral Federal ubicado en Senador Pérez 182. Se escucharán los testimonios de familiares de víctimas de la dictadura: Virginia Díaz, Guillermina Díaz, hermanas de Guillermo y Carlos Diaz, ambos desaparecidos; Liliana Robles y Juan Robles, hija e hijo de Juan Angel Robles, desaparecido.
ENRIQUETA NARVAEZ
Declaró la madre de un estudiante desaparecido
Organismos de Derechos Humanos acompañaron a Enriqueta Narváez. Los imputados, algunos, estuvieron en la sala.
6 DE Julio 2018
Enriqueta Narváez hizo escuchar su voz ayer ante el Tribunal Oral Federal de Jujuy, a 42 años de la desaparición de su hijo, Hugo Narváez. A sus 94 años relató con mucha valentía lo que padeció en la búsqueda de su hijo, junto a su marido.
Hugo Narváez tenía 23 años, había sido estudiante de la Escuela Normal de Libertador General San Martín y estudiaba en la Universidad Nacional de Tucumán. Fue secuestrado el 17 de julio de 1976, era el día de su cumpleaños y fue sacado junto a sus amigos Juan Jarma, Rubén Molina y Juan Cabrera, entre otros, de una peña en Tucumán. Desaparecieron 19 jóvenes, a dos de ellos los sacó de un departamento una patota que los encañonó y les preguntó por los otros estudiantes.
Enriqueta en varias partes de su relato destacó la cobardía de los represores. Recordó que un hombre - del Servicio de Inteligencia se le presentó y le dijo todo sobre su familia, qué hacían, trabajo, y que su hijo estaba en el RIM 20. Después se enteró que lo habían llevado al Centro Clandestino de Guerrero.
Nombró al excomisario Ernesto Jaig, quien le dijo que "tenía toda la información sobre su hijo" y que por plata se lo entregaría. "Vendí todo y no me lo entregaron".
Nombró al imputado Jones Tamayo, que mientras torturaba a los chicos en Guerrero, su hermano médico le salvaba la vida a la hija del represor. Así también Enriqueta destacó que en Guerrero realizaban retiros espirituales (casa del Obispado), mientras torturaban a los chicos. Un soldado que había desertado le contó que en Guerrero, Jones Tamayo y el obispo Miguel Medina torturaban; "los llamaban por número, les daban de comer por la madrugada cebolla y repollo, y sacaban colchones ensangrentados al sol. No se qué tiempo estuvieron allí", dijo en la audiencia.
En otra parte de su declaración dijo que no fue al RIM 20 a buscar información porque a las madres las maltrataban. Ella junto a su marido buscaron a su hijo por todo el país. En 1977 se fueron a vivir a Buenos Aires cerca del Ministerio del Interior para averiguar, participó de marchas y de todo lo que sucedía con los desaparecidos. "Estoy orgullosa de mi hijo", expresó.
Al finalizar, señaló la foto de su hijo: "Ese es mi hijo. No era una mierda, ladrones, muertos de hambre".
Hubo un pedido de la defensa al tribunal; en la sala hubo insultos. Es por ello que el TOF por unanimidad resolvió que las partes procedan respetuosamente, y ante un hecho que altere el orden, el juez desaloje la sala. Próxima audiencia, el 6 de agosto.
Repudian pintadas a favor de dictadura

REPUDIO. APARECIERON PINTADAS OFENSIVAS EN CALILEGUA
La 34º Marcha de los Apagones del Terror se realizará el 19 de este mes entre Calilegua y Libertador, organizada por Madres de Detenidos-Desaparecidos del departamento Ledesma. La tradicional marcha es para recordar la semana del 20 al 29 de julio de 1976, cuando ocurrieron los apagones y los secuestros de 400 estudiantes, dirigentes y trabajadores en Libertador, Calilegua, El Talar y de los cuales aún 33 permanecen desaparecidos.
A esta marcha adhieren varios organismos de derechos humanos, sindicatos, estudiantes, etc.
Repudio
Ayer aparecieron en Calilegua pintadas prodictadura, que para muchos ofenden la memoria de detenidos-desaparecidos de esa amplia zona del Ramal. Pintadas que coinciden con un lugar emblemático del Terrorismo de Estado que entre 1976 y 1983 sembró el horror en todo el país.
Fuente:ElTribuno


No hay comentarios:
Publicar un comentario