27 de noviembre de 2018

Marcha en reclamo por el asesinato de Rafael Nahuel en Bariloche.

27 de noviembre de 2018
Marcha en reclamo por el asesinato de Rafael Nahuel en Bariloche 
Un año exigiendo justicia 
Familiares y amigos del joven mapuche protestaron ayer en Río Negro, donde hubo represión y varios detenidos. En Buenos Aires, se movilizaron hacia el monumento a Roca. “Queremos que dejen de perseguir a los peñi y que el juez meta preso a Pintos”, afirmó la madre.
Familiares y manifestantes fueron detenidos durante la movilización por Rafael Nahuel en Bariloche. 
El primer aniversario del asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel coincidió con una nueva marcha de su familia y amigos en Bariloche, que terminó con represión y detenidos, entre ellos su tía María. “Rafita presente, ahora y siempre”, gritó también en Buenos Aires un grupo que se movilizó en torno al monumento de Julio Argentino Roca. A pesar de que casi los llevan presos, la madre y el padre participaron de una segunda marcha que habían convocado otras organizaciones y que finalizó en el Centro Cívico. “Me preocupa que el juez vuelva a realizar pericias, cuando sabemos muy bien que la bala que sacaron del cuerpo de Rafael es del arma que disparó el prefecto Pintos”, expresó Graciela Salvo, la mamá de Nahuel. Por su parte el papá, Alejandro Rafael Nahuel, pidió: “Queremos que dejen de perseguir a los peñi, que el juez meta preso a (el cabo de la Prefectura Francisco Javier) Pintos, que asesinó a mi hijo Rafa”. Además, denunciaron amenazas hacia los vecinos que decidieron acompañarlos en la marcha. “Por una tierra le quitaron la vida a Rafita, y no se fijaron que es la vida de un ser humano”, sintetizó el padre. “Les digo a los padres de Rafael y de Santiago (Maldonado) que seguimos exigiendo verdad y justicia, no vamos a bajar los brazos, vamos a resistir a esta infamia”, dijo en CABA Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora.
Ayer por la tarde la adolescente de 13 años y la machi (sanadora) Betiana Colhuan Nahuel fueron liberadas. El 23 de noviembre de 2017 fue a ella a quien los policías hicieron comer tierra durante la represión a la comunidad que había recuperado tierras en Villa Mascardi, en la Lof Lafken Winkul Mapu. Por ella y las demás mujeres y hombres detenidos pidió Rafita con su trutruca (instrumento de viento con forma de cuerno) afuera de la sede de la Policía Federal. Dos días después, el grupo Albatros fue a buscar a más mapuches para detener, y cuando se toparon con él y sus compañeros los balearon con plomo. “No me dejen con los winka (blancos invasores)”, fueron las últimas palabras del joven cuando Fausto Jones Huala y Lautaro González lo bajaban del cerro.
Poco después de las 10 habían iniciado su marcha en Moreno y Onelli, y fueron hasta el juzgado al cual regresó el juez Leonidas Moldes para pedir ser recibidos porque allí está la causa por la muerte de Nahuel. El jefe del operativo informó que no serían atendidos, de modo que los manifestantes –un centenar de personas entre la familia, la comunidad, la Multisectorial contra la Represión– encendieron unas gomas y lanzaron piedras contra las vallas y los escudos en repudio a esa respuesta. Según relevó PáginaI12 luego la policía comenzó a encerrarlos desde ambas esquinas. Organismos de derechos humanos y organizaciones sociales acudieron luego a la comisaría segunda del Centro Cívico, la 80 y la comisaria de Dina Huapi para reclamar la liberación de los detenidos, entre ellos tres niños, la madre de Lautaro González, Mirta Curruhuinca, y su compañera Elizabeth Loncopan. La tía de Rafael Nahuel, María, se subió a la camioneta policial al ver que se llevaban a la machi Betiana.
Los padres de Rafita habían quedado contra la pared, zafaron de la cacería y marcharon de nuevo a las 17 junto a otras organizaciones y partidos de izquierda. Al cierre de esta edición Maria Nahuel y Jessica Bonefoi permanecían detenidas en la comisaría de Dina Huapi. Mirta Curruhianca y Elizabeth Loncopan también estaban ahí pero fueron trasladadas a la Policía Federal en Bariloche. A Adrián Dominguez, Marcos Curcui y Cristian Teufal los mantuvieron encerrados en un calabozo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en el aeropuerto de Bariloche. 
“No pensemos cuántos faltamos hoy acá, sino cuántos somos”, expresó Cortiñas en el acto frente al monumento de Roca, a quien mencionaron en los discursos como el genocida de los pueblos originarios. La Madre de Plaza de Mayo llamó también a participar de las acciones del 29 y 30 porque “tenemos que estar acá para repudiar, son 20 fascistas con privilegios que trae el gobierno, bien lúcidos sin caer en provocaciones porque lo que hacemos está bien”. También reivindicó la memoria de Nahuel Juan Ignacio Maurin, de la Correpi, y a abogada Sonia Ivanoff. “Su asesinato está sin responsables para la justicia y es justificado por el gobierno”, dijo Maurin. Los representantes de grupos aborígenes gritaron “el pueblo mapuche vive, la lucha sigue y sigue” y “Marichi wew” (diez veces venceremos). 
Por su parte, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos afirmó que “el Estado es responsable” por el asesinato de Rafael Nahuel, y que ese accionar del grupo Albatros de Prefectura “ratifica una política represiva en contra del pueblo mapuche, siguiendo la línea histórica marcada por el genocidio de la Conquista del Desierto”. La última actividad del día fue presentación del libro Silenciar la muerte. Crónica e investigación sobre la vida y asesinato de Rafael Nahuel, del periodista Santiago Rey, en el Concejo Municipal de Bariloche, con la participación de Ricardo Ragendorfer, autor del prólogo. 

27 de noviembre de 2018 
“Hay una sordera institucional”
“Rafita era un muchacho mapuche de sectores pauperizados que estaba en su proceso de reconocer su identidad, así torció un destino que sólo le ofrecía droga y el alcohol, por eso fue a su tierra y allí quería construir su casa”, dijo Sonia Ivanoff, abogada de comunidades aborígenes que acudió a una proclama mapuche en el Senado y por la tarde participó el acto en memoria de Nahuel. “La persecución se hace a través de los expedientes, hay una sordera institucional a pesar de que hay una ley de relevamiento territorial, siguen las órdenes de desalojo y despojos silenciosos, como lo que ocurre en la comunidad de Cerro Cóndor”, expresó en diálogo con Páginað12. “Miguel del Sel y su hermano mantienen explotación laboral de inmigrantes de países limítrofes en sus plantaciones de frutillas”, agregó. Según Ivanoff, el canal mapuche de Bariloche tampoco tiene acompañamiento estatal. La letrada representa a los jóvenes mapuches Fausto Jones Huala y Lautaro González, sobre quienes ahora pesa un alerta de detención por parte de Interpol. “Hay un recurso extraordinario pedido para modificar la revocatoria de su excarcelación, pero los jueces piden igual la captura porque pretenden que se presenten”, describió. 
Fuente:Pagina12

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