15 de diciembre de 2018

Dos militares aseguraron en el juicio por La Tablada que el Ejército secuestró, torturó y desapareció a detenidos.

15 de diciembre de 2018
Dos militares aseguraron en el juicio por La Tablada que el Ejército secuestró, torturó y desapareció a detenidos 
“Es una causa de terrorismo de Estado”
Para la querella, los testimonios de los militares demuelen la coartada y el encubrimiento y confirman que se violaron los derechos humanos durante la recuperación del cuartel. El rol del entonces secretario del juzgado, Alberto Nisman.
Por Adriana Meyer
La declaración de los ex militares provocó un vuelco en el juicio por los desaparecidos de La Tablada. 

Imagen: N.A,
Se intuía que la tercera audiencia del juicio por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la recuperación del cuartel de La Tablada sería importante. Sin embargo, nadie imaginaba que se produciría semejante vuelco cuando dos militares aseguraron que Iván Ruiz y José Díaz fueron capturados con vida, torturados y luego desaparecidos. Pero uno de ellos fue más allá: César Ariel Quiroga, quien en ese entonces conducía una ambulancia dentro del cuartel, denunció que le hicieron firmar una declaración con hechos que él no vio. Esa testimonial falsa lleva la firma de Alberto Nisman, por entonces secretario del juzgado de Morón.
El giro sucedió ayer en la causa que tiene como acusado al ex general Alfredo Arrillaga, cuando Quiroga desmintió la versión oficial acerca de lo sucedido en enero de 1989 durante la represión desatada para recuperar el Regimiento de Infantería Mecanizada 3, tras la toma por parte de militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP). “Siento que me descargué una mochila que hace 30 años llevo encima”, dijo el testigo sin ocultar su conmoción. Al finalizar la audiencia uno de los abogados querellantes, Ernesto Lombardi, aseguró que “Quiroga acaba de demoler la coartada, el tremendo encubrimiento que se armó para tapar la desaparición no solo del objeto procesal de este juicio, José Díaz, sino de los otros desaparecidos (Francisco Provenzano, Iván Ruiz y Carlos Samojedny). Es una causa de Terrorismo de Estado, tenemos sentado como imputado al responsable de las violaciones de derechos humanos que se dieron en La Tablada”.
Quiroga agradeció al tribunal la “oportunidad” de hablar y relató que en 1990, cuando tenía 23 años, firmó una declaración testimonial ante Nisman que “no era” fiel a lo que él había declarado y que un “auditor del Ejército”, presente en el juzgado de Gerardo Larrambebere, lo llevó aparte y le pidió que consintiera la “versión oficial para no dañar a la institución”.
En 1990 las primeras versiones sobre las desapariciones de Díaz y de los otros tres militantes –Samojedny, Provenzano y Ruiz– fueron atribuidas a una fuga, pero el juicio contra los miembros del MPT que intentaron el copamiento reveló pruebas y testimonios que echaron por tierra esas explicaciones. Ese relato que firmó y hoy desmintió es la versión del Ejército que sostiene que Díaz y Ruiz fueron capturados y subidos a la ambulancia que Quiroga manejaba y que fue él quien se los entregó al sargento Ricardo Esquivel, que luego apareció muerto. La coartada que sostuvo el militar Jorge Eduardo Varando hasta su muerte fue que Ruiz y Díaz asesinaron a Esquivel y escaparon del regimiento. Quiroga hablaba sin sobresaltos hasta que dijo: “Esto que conté es lo que yo viví, porque el resto de las cosas que dice la declaración yo nunca las viví. Ahí dice que yo me encontré con un tal Mayor Varando. No lo conocí. No transporté a ningún subversivo”. El testigo agregó que cuando él cuestionó que no había declarado lo que decía el escrito que le hicieron firmar, el teniente González Roberts le respondió: “Hay que hacerlo por la institución”. Esa declaración fue tomada en agosto de 1990, en el juzgado que dirigía Larrambebere, con la secretaría de Nisman. “Me dieron dos hojas dijeron que era un trámite que tenía que hacer por si en algún momento alguien reclamaba algo”, explicó y mostró las copias que le entregaron en aquel momento, que ahora son parte del expediente y serán sometidas a peritaje según anunció el presidente el TOF Nº4 de San Martín, Matías Alejandro Mancini. “Lo firmé por mi poca edad, porque hacía poco tiempo que estaba en la institución, por presión y por miedo”, agregó Quiroga. También le habían dicho que, por las dudas, se las aprenda de memoria. 
Las expectativas iniciales estaban centradas en la palabra del ex sargento José Almada, que ya había denunciado en 2004 violaciones a los derechos humanos por parte de sus compañeros del Ejército que en 1989 aplicaron una “ejecución sumaria” sobre varios miembros del MTP, arrestados luego de haber intentado tomar el cuartel. “Yo juré respetar la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y me parecía que todo esto no guardaba relación con nuestra tarea. Los trasladaron a otro lugar y los trajeron luego muy golpeados –dijo acerca de Díaz y Ruiz–, los subieron a un Ford Falcon y los sacaron con rumbo desconocido”. Almada denunció que mientras esperaba para declarar ante el TOF4, dos mujeres familiares del militar Jorge Halperín, que declaró un rato antes que él, le preguntaron si era testigo. Cuando les respondió que sí, le dijeron: “¿sos de los zurdos? Usted es un arrepentido, ¿cuánto le pagaron estos hijos de puta?”. El presidente del tribunal le pidió disculpas y así sumó otra escena a la jornada ya de por sí memorable para la causa por los desaparecidos de La Tablada. 
Fuente:Pagina12

Se quebró un militar en el juicio por La Tablada e involucró al exfiscal Nisman 
En la tercera audiencia del juicio por La Tablada un militar se quebró y denunció que 30 años atrás lo obligaron a mentir. Firmó una falsa declaración que lleva la firma de Alberto Nisman. Sostuvo que Iván Ruiz y José Díaz fueron capturados con vida, torturados y desaparecidos.
Viernes 14 de diciembre
El juicio que comenzó este lunes en los tribunales de San Martín, por las desapariciones ocurrida entre el 23 y 24 de enero de 1989, luego que militantes del MTP tomaran el Regimiento de La Tablada. Este viernes, en la tercera audiencia, el militar César Ariel Quiroga, quien se desempeñaba conduciendo una ambulancia dentro del Cuartel, denunció que le hicieron firmar una declaración con hechos que él no vio.
Esa declaración testimonial falsa lleva la firma de Alberto Nisman, por entonces Secretario del juzgado de Morón.
La abogada Liliana Mazea, quien integra la querella, contó la importancia que tiene la declaración de Quiroga para demostrar que son ciertas las declaraciones de los testigos que sobrevivieron la feroz represión.
Hace 30 años que junto a organismo de derechos humanos vienen denunciando que es falsa la versión oficial acerca de lo sucedido durante la represión en el cuartel de La Tablada.
“Luego de años de ser parte de juicios de lesa humanidad, de escuchar a los militares decir ‘no me acuerdo, pasaron muchos años’ y otras mentiras por el estilo, apareció uno que confesó la verdad. Inédito”, dijo Mazea y subrayó que el militar retirado confesó ante el tribunal haber firmado una declaración testimonial, hace 30 años atrás, a pedido de sus superiores para encubrir los fusilamientos y las desapariciones.
La versión oficial, armada por el gobierno de Raúl Alfonsín y el Ejército, sostiene que José Díaz e Iván Ruiz fueron capturados y subidos a la ambulancia que conducía Quiroga. Y luego este se los entregó en custodia del Suboficial Raúl Ricardo Esquivel, quien también estaba en el regimiento.
Uno de los imputados en esta causa, que investiga la desaparición de Ruiz y Díaz, el militar Jorge Eduardo Varando, sostuvo hasta su muerte que Ruiz y Díaz huyeron del regimiento luego de matar a Esquivel.
Las declaraciones del testigo llamado por la defensa sorprendió al abogado del otro imputado en la causa, el ex general Alfredo Arrillaga, quien esperaba que Quiroga ratificara la declaración que figura en el expediente, tomada en agosto de 1990, en el juzgado de Morón que dirigía Gerardo Larrambebere, con la secretaría en este caso de Alberto Nisman.
“Si no hubiera habido connivencia entre el juzgado de Larrambebere y Nisman, nunca podría haberse permitido que un testigo fuera con un auditor del Ejército”, dijo la abogada Mazea, quien agregó que la declaración inicial de Quiroga era opuesta a lo que le hicieron firmar. “El testimoniante primero sostuvo que no pasó lo que querían hacerle firmar, luego se van y el auditor del Ejército lo presiona para volver y que firme lo que se convertiría en la versión oficial”.
Mazea afirma que con esta declaración del testigo “cae el encubrimiento tanto judicial como político.”
Quiroga durante la audiencia en los tribunales de San Martín sostuvo: “Esto que conté es lo que yo viví, porque el resto de las cosas que dice la declaración yo nunca las viví. Me engancharon ahí porque yo tuve movimientos dentro del cuartel. Ahí dice que yo me encontré con un tal Mayor Varando. No lo conocí”.
César Quiroga denunció que lo obligaron a firmar una declaración y que le dijeron: “Hay que hacerlo por la institución” y agregó “me dieron dos hojas dijeron que era un trámite que tenía que hacer por si en algún momento alguien reclamaba algo”, y mostró las copias que le entregaron en aquel momento, “para que recordara qué decía lo que me hicieron firmar por si alguna vez me volvía a citar para declarar”.
Esa copia de la declaración firmada por el exfiscal Alberto Nisman ahora son parte del expediente y serán sometidas a peritaje según anunció el presidente el TOF Nº4 de San Martín, Matías Alejandro Mancini.
Otro testigo
En la misma audiencia otro testigo, que ya había denunciado en 2004 las torturas y desapariciones, volvió a declarar. José Almada, un ex sargento del ejército, militar que participó del operativo represivo en el cuartel el 23 y 24 de enero, denunció en 2004 a sus compañeros de la fuerza por las torturas y desapariciones de Ruiz y Díaz, a quienes vio cuando fueron capturados, y más tarde cuando fueron torturados. Fuente:laIzquierdaDiario

Revelación clave en la tercera audiencia del juicio por La Tablada 
El ambulanciero de La Tablada negó haber trasladado a los desaparecidos 
DICIEMBRE 14, 2018

El militar que conducía la ambulancia fue presentado como testigo de la defensa pero se dio vuelta y contó toda la verdad. Declaró que nunca trasladó a Iván Ruiz y José Díaz y que le hicieron firmar una declaración falsa, que lleva la firma de Alberto Nisman, por entonces Secretario del juzgado de Morón.

Treinta años tuvieron que pasar para que comenzara el juicio por las torturas y desapariciones cometidas por el Ejército durante la toma del Cuartel de la Tablada, y la tercera audiencia del juicio oral será quedó para la historia. Uno de los testigos presentados por la defensa, el chofer de la ambulancia César Ariel Quiroga, echó por tierra la hipótesis de la defensa y aportó un detalle clave para conocer el verdadero descenlace de los masacre.
Durante años, las autoridades militares sostuvieron que aquel 23 de enero de 1989, los desaparecidos fueron subidos a una ambulancia y que quedaron en custodia del suboficial Esquivel, que luego apareció muerto. La coartada de uno de los militares partícipes, Jorge Varano, fue que Iván Ruiz y José Díaz asesinaron a Esquivel y escaparon del regimiento. Sin embargo, el ambulanciero César Ariel Quiroga declaró que el traslado nunca se realizó y que fue obligado a firmar una delcaración falsa con hechos que él no vio. Esa testimonial trucha lleva la firma del fallecido Alberto Nisman, quien se desempeñaba como Secretario del juzgado de Morón.
“Esto que conté es lo que yo viví, porque el resto de las cosas que dice la declaración yo nunca las viví. Me engancharon ahí porque yo  tuve movimientos dentro del cuartel. Ahí dice que yo me encontré con un tal Mayor Varando. No lo conocí. No transporté a ningún subversivo. Yo nunca tuve contacto con un subversivo”, testificó Quiroga, en declaraciones recogidas por el blog de periodistas que sigue el juicio.
Ruiz y Diaz, apuntados
“Dicen que la cara Arillaga era un poema”, ironizó en diálogo con El Grito del SurJoaquín Gómez, sobreviviente de la masacre y uno de los testigos que pasarán por las audiencias. El General Alfredo Arrillaga es el único imputado que llega a juicio y fue quién dirigió las tropas durante la represión. Está acusado de haber asesinado y luego desaparecer el cadáver de José Díaz, a quien se pudo observar fotografiado el mismo día tras su rendición. Actualmente pesa sobre Arrillaga una condena de reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad.
Sobre el final de la jornada declaró el ex militar Jorge Almada quien aseguró que vio a Díaz y Ruiz detenidos y torturados. Almada contó que mientras esperaba para ingresar a declara al TOF se le acercaron dos mujeres vinculadas al imputado y le dijeron: “¿Sos de los zurdos? Usted es un arrepentido, ¿cuánto le pagaron estos hijos de puta?”.
Se estima que la sentencia definitiva estará en febrero, pero parece que algunos ya están nerviosos.
Fuente:ElGritodelSur

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