1 de diciembre de 2018

#NO AL G20.

#NO AL G20: Primeras FOTOS de la movilización
Resumen Latinoamericano, 30 noviembre 2018
A partir de las 15.30 del viernes 30 de noviembre comenzó la movilización convocada por diversas organizaciones en rechazo a la Cumbre del G20. La misma cuenta con la presencia de organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, sindicales y políticas.


























#NoG20: Decenas de miles de manifestantes repudiaron al G20 y al FMI

Resumen Latinoamericano, 30 noviembre 2018




Decenas de miles de opositores a la cumbre partieron de San Juan y 9 de Julio con destino a la plaza de los Dos Congresos. Preeminencia de sectores de izquierda, sindicatos y organizaciones sociales, entre las calles valladas y muchísima presencia policial de distintas fuerzas.

Tensa calma, es la definición que se puede otorgar al clima que se vivió en las inmediaciones del Congreso, donde culminó la marcha de partidos políticos de izquierda, sindicatos y organizaciones sociales, que ocupó el centro porteño. En todo momento hubo un fuerte operativo policial, que incluyó también a cuerpos de Prefectura ubicados muy cerca del vallado de contención.
Las columnas nutridas salieron desde avenida San Juan y 9 de Julio y se dirigieron al Congreso. Allí, cuando caía la tarde fue quemado un muñeco de Donald Trump.
Antes de la movilización hubo detenidos: la policía informó que fueron seis que que se los detuvo por portación de bombas molotov.
En el comienzo hubo un acto del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) antes del inicio, en el cual se leyó un documento que denuncia el “intento del presidente Mauricio Macri de utilizar la cumbre del G20 para relanzar una ofensiva contra los trabajadores” y se denunció “la detención de Guillermo Pistonesi, apoderado del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y dirigente de la mesa nacional del FIT, detenido en la comisaría de Lugano por llevar 30 handies de la organización”.
Las consignas de la marcha fueron “No al G20”; “Abajo el acuerdo Macri – FMI”; “Fuera Trump y demás líderes imperialistas”; “Fuera Bolsonaro”, “Por el no pago de la deuda externa”, “No al ajuste, la entrega y la represión”. Entre los cánticos más escuchados se encuentran “Que se vayan todos”; “No queremos mano dura, no queremos represión, queremos para los pibes trabajo y educación”; “Unidad de los trabajadores”, mezclados con cánticos contra la policía.
Los miles de manifestantes llegaron al Congreso por 9 de Julio, pasando por la avenida de Mayo, tal como acordaron los organismos de Derechos Humanos, encabezados por el premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, con las autoridades de la Nación.
Además de la Prefectura Naval Argentina detrás del vallado, se encontraban agentes de la Gendarmería Nacional y de la Policía Federal.
Las organizaciones y partidos que marcharon fueron FIT, PTS, Partido Obrero (PO), Izquierda Socialista, Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma, Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Confluencia No Al G20, La Poderosa, Polo Obrero, Patria Grande, Poder Popular, Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), Frente Popular Darío Santillán, Más, Corriente Clasista y Combativa (CCC), Partido Comunista Revolucionario (PCR), CTA Capital, Seamos Libres, Somos (agrupación de Victoria Donda), Movimiento Evita, Libres del Sur y Barrios de pie, entre otros.
En la primera línea de las columnas, se ubicaron varios dirigentes, entre ellos Myriam Bregman, Nicolás del Caño, Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora), Néstor Pitrola, María del Cármen Verdú, Hugo Godoy, Claudio Lozano y Alejandro Bodart. La lectura del documento oficial de la movilización estuvo a cargo de Norita Cortiñas.




FOTOS Y VIDEOS: RESUMEN LATINOAMERICANO
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#NoG20: Masivo repudio a los gobernantes que destruyen el mundo
Fotos  y Audios: Resumen Latinoamericano, 30 de noviembre 2018.
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Gringo Castro, Secretario General Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)

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Lito Borello, Secretario de DDHH CTEP y Referente Los Pibes Organización Social y Política.

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Vilma Ripoll, Referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)

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Daniela Mérida, militante de La Poderosa.

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Rafael Klejzer, Secretario CTEP Capital y Dirigente del Movimiento Popular La Dignidad.

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Marcelo Nunes  Coutinho, Trabajador de Petrobras, Sindicato Sindipetro NF, participante de la Cumbre de Los Pueblos.


















#NO AL G20: Una Ciudad tomada por la represión no puede ocultar los signos de la resistencia
Resumen Latinoamericano, 30 noviembre 2018
MACRI COMO BUEN VASALLO COLONIAL DECLARÓ LA GUERRA Y SACÓ SUS TROPAS A LA CALLE, PERO NO PUEDE EVITAR NI EL INGENIO POPULAR NI LA RESISTENCIA CAPAZ DE COLARSE EN MEDIO DE TANTO UNIFORMADO Y DESPLIEGUE BÉLICO.






















#NO AL G20: 10 MITOS Y VERDADES DEL G20
Resumen Latinoamericano*, 29 de noviembre de 2018.
Esta publicación fue apoyada  por la Fundación Rosa Luxemburgo  con fondos del  Ministerio Federal de Cooperación Económica y  Desarrollo de Alemania (BMZ). El contenido de la publicación  es responsabilidad exclusiva de la  Asamblea Argentina mejor sin TLC y no refleja necesariamente posiciones de la FRL.
El Grupo de los 20 (G20)
El Grupo de los 20 (G20) es un foro internacional que nació a fines de los años 90 en respuesta
a crisis cambiarias en Brasil, Corea y Tailandia, como espacio de coordinación entre los ministros/as de finanzas del G7 más otros países “desarrollados y emergentes”. A partir de la crisis económica y financiera en 2008 también comenzaron a reunirse los presidentes, y se transformó en el autoproclamado “principal foro internacional para la cooperación económica, financiera y política“. En la actualidad, el G20 aborda no solamente temas financieros, sino también cuestiones correspondientes a la transición energética, el cambio climático, empleo y educación, salud, agricultura, “empoderamiento e incorporación de las mujeres al mercado de trabajo”, la economía digital, comercio e inversiones, corrupción y desarrollo.
Desde que el G20 se presenta a sí mismo como el foro de la “nueva gobernanza global“, ha
generado fuertes críticas. Desde 2008, grandes manifestaciones han acompañado las cumbres presidenciales: en Washington, Londres, Pittsburgh, Toronto, Seúl, Cannes, Los Cabos… hasta llegar a la semana de acción contra el G20 en Hamburgo en 2017, cuando cientos de miles se manifestaron durante varios días bajo el lema “el G20 no nos representa”.
A fines de 2016 se hizo público que la Argentina sería anfitrión de la Cumbre presidencial y de
la gran mayoría de las reuniones preparatorias en 2018. El gobierno argumenta que la llegada
del G20 a nuestro país será la ocasión para poner “las necesidades de la gente en primer plano”,
buscar un “consenso para un desarrollo equitativo y sostenible”, discutir los modos de “liberar el
potencial de las personas”, avanzar en la creación de un “sistema de provisión de alimentos más
inclusivo y eficiente”, etc. Pero también ha trascendido que en el marco de un ajuste interno
feroz, el gobierno ha dispuesto un fuerte operativo de seguridad con un presupuesto de
más de 1.000 millones de pesos, mientras prevé la participación de las Fuerzas Armadas de
Argentina y de otros países en tareas de “protección de un evento estratégico”.
Entonces, ¿cuánto del discurso del gobierno sobre la llegada del G20 es realidad? Aquí proponemos: ¡desarmemos los mitos del G20, y expongamos sus verdades!

1o MITO.
En el G20 todos los continentes tienen el mismo nivel de representatividad

¡Falso!
Leemos en los grandes medios que los 20 países del G20 representan el 85% del producto bruto global, dos tercios de la población mundial y el 75% del comercio internacional. De esos datos el G20 deduce su legitimidad. Pero el G20 justamente deja afuera a más de 180 países del mundo. Se trata de un foro en el cual el 10% de los países toma decisiones para y sobre el 90% restante.
Además, como agravante de esa situación, existe un desequilibrio pronunciado con respecto a la representación por continente.
Mientras desde América del Norte participa el 100% de los países, Estados Unidos, Canadá y México, de los 32 países independientes que conforman América del Sur y el Caribe solo están representados dos: Argentina y Brasil. Desde Europa están Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia, además de la Unión Europea (miembro número 20) que representa a los 28 países de la Unión. Cabe mencionar
que España es además invitado constante de las cumbres, aunque no es miembro oficial. O sea, de los 50 países europeos más de la mitad están representados de alguna u otra forma, mientras que los países europeos que no están en la UE no tienen ni voz ni voto en el G20. Mirando hacia Asia, encontramos a Rusia, Turquía, Arabia Saudita, China, Japón, India, Indonesia y Corea del Sur, lo cual significa que 8 de los 49 países asiáticos están dentro del G20 (sólo un 16%). De los 14 países de Oceanía solo Australia es parte. Ahora bien, estos números se agravan cuando vemos que de los 55
países del continente africano, Sudáfrica es el único país que se encuentra en la lista del
ilustre club de los 20, lo cual equivale al 1,7% de la totalidad de los países africanos.
En resumidas cuentas, el G20 reúne a los gobiernos de los países que mayor responsabilidad tienen en cuanto al cambio climático, la crisis energética y alimenticia, la especulación financiera y la proliferación del modelo neoliberal y por ende la crisis civilizatoria. Al mismo tiempo deja afuera a los países más afectados por las políticas de liberalización empujadas por este foro, y sólo pretende incluirlos a través de proyectos de inversión neocoloniales.
Un ejemplo clave de esto es la Asociación G20-África que fue lanzada bajo la presidencia protémpore de Alemania en 2017, “en reconocimiento de las oportunidades y desafíos que presentan los países de África” 1 . Según declaran los Jefes/as de Estado, el objetivo de dicha asociación
es “ayudar a los países africanos interesados” y alentar “al sector privado a aprovechar las oportunidades económicas de África”.

2o MITO.
El G20 es un proceso en el cual solamente participan las y los representantes electos por los pueblos de los 20 países

¡No es cierto!
El G20 no es solo un foro en el cual se encuentran los Jefes y las Jefas de gobierno de los 20 países,
sino que reúne a las instituciones financieras, económicas y comerciales que han sido las protagonistas de las políticas de ajuste y liberalización durante los últimos veinticinco años. El
Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) participan activamente en el proceso del G20. De hecho, el FMI está en el centro de la coordinación, realización y monitoreo de las políticas del G20. Por ello, los miembros del G20 acordaron una capitalización del FMI de 750 mil millones de dólares para que pueda profundizar sus programas financieros 2.
Este año, por invitación del presidente argentino, participarán además el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Otras instituciones internacionales también están presentes como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de Salud (OMS).
Se suman también los dos países invitados por el gobierno, este año Chile y los Países Bajos, más España que es invitado cada año. También participan los y las representantes de foros regionales que
son regularmente invitados, como la Unión Africana, la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD) y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que en esta oportunidad están representados por Ruanda, Senegal y Singapur. El gobierno de Mauricio Macri además invitó especialmente a la Comunidad del Caribe (CARICOM), cuyo delegado es Jamaica. Sin embargo, estas invitaciones siempre son a total arbitrio del eventual país anfitrión del G20 y no están institucionalizadas.

3o MITO.
El G20 se preocupa por la democracia y los derechos humanos

¡Mentira!
Ninguno de estos países está capacitado para dar lecciones sobre el respeto a los derechos humanos. El G20 plantea que su prioridad central es lograr “un crecimiento fuerte, sostenible, equilibrado e inclusive”.
Toda otra preocupación se desvanece, o toma relieve, en función de su relación con ese objetivo y por lo visto, no consideran ni la democracia ni los derechos humanos como importante dentro del objetivo del crecimiento económico. Ni en su última declaración de Líderes, suscrita en Hamburgo en 2017, ni en su Plan de Acción 2030, ni en la Alianza para África que lanzaron entonces, aparece siquiera la palabra democracia, mientras sí abunda la palabra “inversión”.
Esa misma declaración sí señala que se comprometen a poner “especial énfasis en proteger los derechos humanos de todas las personas (refugiadas)”, mientras no llegaban a acuerdo alguno
con respecto a cómo poner en práctica ese “especial énfasis”. También puede leerse que se
comprometen a fomentar, en el contexto de “fortalecimiento” de las cadenas globales de valor, la
implementación de estándares laborales, sociales y ambientales y de derechos humanos reconocidos internacionalmente. Pero limitan su referencia a principios y marcos de cumplimentación voluntaria de parte de las empresas multinacionales y, obvian por completo la responsabilidad estatal de hacer cumplir los derechos que, en realidad, las políticas económicas y financieras impulsadas por el G20 buscan “flexibilizar”, cuando no deshacerse directamente.
De hecho, ninguna de las múltiples declaraciones y planes de acción del G20 hace referencia a la obligación de todos los Estados de respetar, promover y proteger los derechos humanos de sus poblaciones – tanto civiles y políticos como económicos, sociales, culturales y ambientales. Mucho menos refieren a sus obligaciones de establecer un orden social e internacional en el que los derechos y libertades de todas y todos se hagan plenamente efectivos. En este sentido, el delegado presidencial argentino Pedro Raúl Villagra Delgado fue más honesto cuando afirmó en una reunión preparatoria que el “G20 no es el espacio para discutir sobre derechos humanos”. 3
Si miramos a los países del G20, la falta de referencia a la democracia y los derechos humanos no debería sorprendernos. Todos los países miembros del G20 tienen un alto déficit en la defensa de los derechos humanos, los derechos de los pueblos y de la naturaleza. Una parte de ellos ni siquiera cuentan con regímenes democráticos que respeten las libertades básicas de las poblaciones. Ninguno de estos países está en condiciones de dar lecciones sobre el respeto a los derechos humanos, empezando por EEUU que mantiene una política permanente de guerra y saqueo económico alrededor del globo.
En Brasil, por tomar otro caso, gobierna Michel Temer que llegó al poder tras un golpe institucional y cuya popularidad está por debajo del 5%. A esto se suma el encarcelamiento ilegítimo del ex-presidente Lula da Silva y los cotidianos asesinatos de luchadores/as sociales.
En México, las elecciones presidenciales de 2012 fueron plagadas con fraude 4 . En los últimos 10 años ha habido más de 32.000 desaparecidos/as y, en tan solo un año, un total de 23,101 homicidios entre enero y noviembre de 2017, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública 5 . Además, México está considerado, junto con Siria (país en estado de guerra), el país más peligroso para periodistas 6 . A esto se suma Arabia Saudita, dictadura monárquica donde la homosexualidad y el adulterio están penados con lapidación y las mujeres aún no pueden casarse, divorciarse, viajar, tener un trabajo o hacerse una cirugía sin el permiso de sus tutores varones. Otros países del G20 donde aún se aplica la pena de muerte son EEUU, China, Indonesia, Japón e India.
Asimismo, cabe señalar que en los países del G20 se encuentra la mitad de las y los migrantes y refugiados/as del mundo. Sólo en los países de la Unión Europea se encuentran más de un millón de personas, solicitantes de asilo político, emigrantes económicos, refugiados y refugiadas, víctimas de conflictos armados, migrantes en condición de vulnerabilidad, etc. Esto ha constituido una verdadera crisis humanitaria sobre la cual los países europeos, supuestos defensores de los derechos humanos, aún no han dado una respuesta política y humanitaria acorde a los convenios internacionales vigentes. Algunos países europeos como Hungría, han respondido con la construcción de muros para evitar el flujo de personas desde el oriente o, en el caso de Alemania, con la deportación a terceros países supuestamente seguros como Turquía (país que ha permitido la violación sistemática de derechos humanos). En este país, la disidencia es reprimida de forma implacable, y entre quienes sufren esa represión hay periodistas, activistas políticos y defensores y defensoras de los derechos humanos 7 .

4o MITO.
Los grupos de afinidad del G20 reúnen a las voces de la sociedad civil en un proceso inclusivo.

¡Falso!
Aunque oficialmente se ponga énfasis en que los llamados “grupos de afinidad” del G20 son “independientes”, se trata de espacios creados por decisión de los gobiernos, arbitrariamente convocados cada año por el gobierno anfitrión. Cada uno de lo 7 grupos tiene distintas formas de elección de los/as participantes, que en general son restrictivas y poco transparentes. Además, un impedimento severo para la participación masiva de la sociedad civil argentina es la barrera idiomática, ya que todos los debates se llevan a cabo en inglés.
Los y las representantes oficiales y organizaciones a cargo de la realización de las actividades
de los siete grupos de afinidad son designados directamente por el gobierno. Se trata de
la élite mundial, los pilares del sistema neoliberal, los ganadores y ganadoras del capitalismo
y garantes de la continuidad del mundo tal como lo conocemos. Revisemos algunos detalles
de estos grupos:
• El Bussiness-20 (B20/empresarios) está integrado por 1.250 líderes de la economía de todo el mundo que se reunirán el 4 y 5 de Octubre en Buenos Aires. El máximo representante (chair) del grupo es Daniel Funes de Rioja, empresario representante de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien fuera asesor del Ministerio de Planeamiento de la Nación durante la dictadura militar. 9 Lo acompaña la élite empresarial del país, Eduardo Eurnekian (Corporación América), Alejandro Bulgheroni (PAE), Luis Perez Companc (Molinos) y Miguel acevedo (UIA), entre otros 10 , empresarios que están hoy pujando por mayor ajuste, recorte de los derechos laborales e implementación de la reforma laboral 11 .
• El Civil-20 (C20/Sociedad Civil) que se reunirá el 6 y 7 de agosto en Buenos Aires, está li-
derado por dos organizaciones: Poder Ciudadano, que opera como capítulo argentino de
Transparencia Internacional, y la Red Argentina para la Cooperación Internacional (RACI). Su-
puestamente debe garantizar que la voz de la sociedad civil de la Argentina sea escuchada,
pero teniendo en cuenta que la mayoría de los contenidos de la página web y los debates es-
tán en inglés, resulta poco creíble esta pretensión.
• El Women-20 (W20/Mujeres) pone el enfoque en el desarrollo rural, la inclusión laboral, digital y financiera de las mujeres en el actual sistema de mercado, sin problematizar las desigualdades estructurales que se basan en que las mujeres sigan realizando la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, a la vez que están empleadas en condiciones precarias. La solución mágica que propone el W20: promover el “empoderamiento vía emprendedurismo e incorporación al mercado de trabajo” de las mujeres. Del 30 de septiembre al 3 de octubre se realizará la reunión del W20 en Buenos Aires.
• El Youth-20 (Y20/Jóvenes) está liderado por las fundaciones Eidos y AIESEC. Los/as
delegados/as que se reunirán del 13 al 19 de agosto en Córdoba son líderes y liderezas
jóvenes de sectores acomodados, comprometidos/as con la adaptación de la juventud a las
necesidades del mercado en el marco del “futuro del trabajo”. Por eso, fortalecer el espíritu
del emprendedurismo de las próximas generaciones y realizar los cambios necesarios en
cuanto a la educación está en el centro de sus debates.
• El Science-20 (S20/Científicos) es el grupo más nuevo, sumado este año por decisión del
G20 en 2017. El debate en la reunión de este año, el 24 y 25 de julio en Rosario, girará en torno al
manejo sostenible de los suelos y la seguridad alimentaria. Ahora bien, quienes se reunirán en esta
oportunidad son los/as defensores de una agricultura cientifizada 4.0, basada en transgénicos
y paquetes tecnológicos de fertilizantes, agrotóxicos y semillas híbridas, una agricultura sin
agricultores, pero con drones y nanoteconología para aumentar la productividad y eficiencia de los
suelos (considerados “recursos limitados y no renovables” 12 ) y de la agricultura biotecnologizada.
En este sentido, es específicamente cínico que esta reunión se realice en Rosario, ciudad desde
donde salen los barcos cargados con soja y maíz transgénicos para la exportación en beneficio
de los grandes productores y las empresas transnacionales como Bayer- Monsanto.
• El Think Tank-T20 (T20/Tanques de ideas) está a cargo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI). En total participarán unos 150 tanques de ideas de 45 países en la reunión que tendrá lugar entre el 16 y el 18 de septiembre en Buenos Aires. El objetivo es la elaboración de recomendaciones para los gobiernos acerca de la solución de los desafíos globales, razón por la cual sus ejes de trabajo varían desde la alianza con África a cuestiones de género y el futuro del trabajo. Pero queda claro que sus recomendaciones siguen los lineamientos de las políticas neoliberales y no cuestionan a los verdaderos responsables de la crisis civilizatoria que atraviesa el mundo, que justamente son los países representados en el G20.
• El Labour-20 (L20/Sindicatos) está presidido por la Unión Obrera de la Construcción de
la República Argentina (UOCRA). Sobre este grupo, el delegado del Ministerio de Trabajo
Esteban Eseverrie explicó que una de las principales tareas del L20 consiste en generar
una buena coordinación entre Estados y sindicatos para mitigar los efectos adversos de la
“Revolución Industrial 4.0” sobre el empleo. Entonces, la reunión del L20 (4 y 5 de septiembre
en Mendoza) servirá en realidad para cooptar a los/as representantes de los/as trabajadores/
as en el mundo para avanzar sin mayores inconvenientes en las reformas laborales que
profundizarán la precarización laboral, facilitando la creación de la “economía colaborativa”,
que es un eufemismo de trabajadores sin derechos, ni vacaciones, ni aguinaldo, ni sindicatos.
Como frutilla del postre, todas estas reuniones tienen un grupo de empresas que funcionan
como financistas o “sponsors” de los eventos. Pero, ¿quiénes financian? Se trata de empre-
sas transnacionales con intereses directos en la liberalización comercial y en la desregulación,
como Coca Cola, Danone, Microsoft, AmericanExpress, Google, UBER, la farmacéutica Novar-
tis, Johnson & Johnson, YPF, Accenture y Unilever, entre otras. Muchas de estas empresas han
sido denunciadas por violar derechos humanos, laborales y medioambientales en diversas par-
tes del mundo 13 .

5o mito.
El G20 impulsa proyectos de infraestructura pensando en el desarrollo y bienestar de los pueblos.


¡Nada más lejano!
El G20 impulsa proyectos de infraestructura que tendrán un impacto negativo sobre las comunidades y el medio ambiente de todo el mundo. Su objetivo no es el bienestar de los pueblos mediante la construcción de infraestructura necesaria para la vida cotidiana de las personas (como hospitales, escuelas, ferrocarriles para transporte de personas, etc.), sino proyectos para la rápida salida de los productos de cada uno de los países, lo cual en los países latinoamericanos implicará la profundización de las políticas extractivistas ya existentes. Impulsarán la construcción de puentes, puertos fluviales y marítimos, aeropuertos, carreteras, gasoductos y estructuras para la conectividad digital, lo cual marca que es infraestructura que está especialmente orientada hacia el comercio y la exportación de productos como minerales, soja, combustibles, madera, etc. Esta inversión se realiza
bajo el formato de asociaciones público-privadas (PPP).
El G20 dice que “la infraestructura es crucial para el desarrollo. La inversión en infraestructura impulsa el crecimiento y la productividad” 14 . Pero a nivel continental, la inclusión de la inversión privada para la infraestructura ha implicado la llegada de grandes empresas e inversores extranjeros que se han aprovechado de los marcos regulatorios existentes para sacar la mayor ganancia posible. Con la capacidad que les otorgan los Tratados Bilaterales de Inversión y los Tratados de Libre Comercio, los inversores han demandado a los Estados frente a políticas públicas de defensa del medio ambiente o de las comunidades locales, al igual que la aplicación de política financiera con el fin de sortear una crisis económica. De hecho, los países latinoamericanos han recibido el 30% de todas las demandas en el arbitraje internacional por parte de estas empresas, especialmente en los sectores de hidrocarburos y minería 15 .
Uno de los países más interesados en la discusión sobre infraestructura a nivel global es China,
que en 2013 lanzó su Iniciativa Cinturón y Ruta (Belt and Road Initiative), un gran proyecto de construcción que emula los caminos de la antigua Ruta de la Seda. Esta Iniciativa avanzará en la
construcción de decenas de puertos, aeropuertos, carreteras, ferrocarriles, gasoductos y conectividad electrónica desde China hacia prácticamente todo el continente asiático, llegando hasta diversos puntos en el continente africano y europeo. En enero de 2018, en la Cumbre China-CELAC, se decidió que diversos puntos de América Latina sean incorporados a la Iniciativa en un desembolso estimado de USD 250.000 millones en la próxima década. El control de esta infraestructura va a ser clave para entender los próximos conflictos geopolíticos (y geoes-tratégicos), la lucha por los minerales estratégicos, el agua y la biodiversidad, así como el aumento de la presencia militar extranjera en nuestro continente.

6o mito.
El G20 combate el cambio climático y busca un desarrollo equitativo y sostenible.

¡No hay consenso ni compromiso!
Los países del G20 son responsables del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. Y EEUU en particular es el país que más ha emitido dióxido de carbono (CO2) en la historia. El G20 está compuesto por los países más industrializados y contaminantes del mundo,
pero lejos están de diseñar una respuesta al cambio climático y al creciente deterioro del planeta.
En la declaración de los líderes del G20 en Hamburgo en 2017, se reiteró la importancia de cum-
plir los compromisos con la Comisión de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CM-
NUCC), proveyendo medios de implementación para la adaptación y mitigación, y anunciando
la creación del Plan de Acción de Clima y Energía para el Crecimiento. Pero luego el tema de
cambio climático fue retirado de la lista de prioridades de la agenda del G20 por presión
de los EEUU, país que salió del Acuerdo de París en 2017.
Esto ha tenido efectos directos sobre la labor del Grupo de Trabajo de Sustentabilidad Climá-
tica del G20, que este año no discutió los precios del carbono, los cuales son fundamentales
para tener en cuenta el daño ambiental, social y económico de las emisiones de gases contaminantes . Este Grupo sólo se ha enfocado en los modos de adaptarse a los efectos del cambio climático y desarrollar modelos para la generación de infraestructura resiliente, lo cual implica una regresión en la lucha en contra del cambio climático.
Está claro que las discusiones en el marco del G20 están ajustadas para no afectar a los más poderosos: no hablan de erradicar el uso de combustibles fósiles, de responsabilidad por
daños y perjuicios así como tampoco se plantea la urgencia de dar respuestas claras y contundentes a esta realidad. Por el contrario, los países miembros del G20 siguen planteando el desarrollo basado en una economía de crecimiento infinito frente a recursos no renovables y no respetan los límites naturales, lo cual ha llevado al planeta a catástrofes que hoy ya estamos experimentando: eventos climáticos extremos, sequías, huracanes, aumento del nivel del mar, extinción de especies animales y vegetales, derretimiento de los glaciales, olas de calor, propagación de enfermedades, acidificación oceánica, entre tantas otras consecuencias del cambio climático combinadas con una lógica colonialista de crecimiento económico.
No hay ningún compromiso ético por parte de los países del G20, que mientras hablan de “desarrollo equitativo y sostenible” dejan de lado la necesidad de Justicia Climática, concepto que expresa la necesidad de promover una transición justa a un futuro libre de combustibles fósiles y que proteja a las regiones y poblaciones más vulnerables, considerando que los/ las que más sufren los impactos del cambio climático son quienes menos contaminan. Tampoco discuten la crisis civilizatoria que compromete la existencia de las próximas generaciones. No hay progreso, ni trabajo, tampoco desarrollo, en tierra arrasada.

7o mito.
El G20 fomenta la equidad de género.


¡Mentira!
Las políticas que impulsa el G20 están lejos de dar respuestas reales a las desigualdades de género. Mientras el poder corporativo avanza y reafirma una división sexual, racial y colonial del trabajo, reproduce estereotipos de género y un orden vigente binario heterosexual, el G20 sólo ofrece propuestas superficiales para los efectos que sus propias políticas producen y se apropia del lenguaje y discursos feministas.
En 2015 se creó el grupo Mujeres20 (W20) dentro del G20, que durante la conducción de Ar-
gentina priorizará los temas de la inclusión laboral, financiera, digital y el desarrollo rural de las
mujeres. Pero los planteos del W20 no abordan las raíces estructurales de las desigualdades de
género que dejan a las mujeres empobrecidas en extrema vulnerabilidad. Además, este grupo muestra que la concepción del G20 sólo tiene en cuenta a las mujeres sin importar qué sucede con
trans, travestis, lesbianas, bisexuales, no binaries y otras identidades de la disidencia sexual.
En línea con estas discusiones, podemos recordar la última Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Argentina, la cual terminó en un rotundo fracaso; sin embargo en
esa reunión quisieron presentar una declaración de empoderamiento económico de las mujeres como la llave para la inversión: la inclusión financiera y el desarrollo del espíritu empresario de las
mujeres de sectores populares 17 . Ahora, bajo la iniciativa del W20 y el G20 reaparecen estas propuestas.
Un punto central que se propone el G20 es aumentar la tasa de participación de las mujeres en el mercado de trabajo. El G20 estima que el 55% de las mujeres en todo el mundo no tiene ingresos propios. Estiman que si las mujeres participaran en la economía de la misma manera que los varones 18 habría un crecimiento del 26% en el PIB mundial para 2025. ¿Pero de qué inclusión estamos hablando? ¿Es posible esa participación sin pensar en el tiempo de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que hacen las mujeres? Las perspectivas de esta confluencia tienden a asociar la posibilidad de mejora en la inclusión de “los trabajos del futuro” cuando sabemos que hoy “el trabajo” está en crisis y que son las mujeres, trans, travestis, lesbianas, bisexuales, no binaries y otras identidades disidentes sexuales, trabajadoras racializadas, negras, rurales, migrantes, jóvenes, de pueblos originarios, quienes se encuentran en una situación de mayor precariedad y flexibilidad, con crecientes niveles de desempleo y de empleo informal, mal pago y con menor protección social y beneficios.
Por lo tanto, la liberalización comercial, la apertura de las economías y el avance del poder corpora-
tivo que propone el G20 impactará diferencialmente sobre las oportunidades laborales y la can-
tidad y condiciones del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que recae en las muje-
res, lesbianas, trans, travestis, bisexuales, no binaries, que es indispensable para sostener la vida.
El G20 sólo avanza en proponer “emprendedurismo” y “empoderamiento económico” a través
del acceso a préstamos y microcréditos, fomentando el “espíritu empresarial” a través de ampliar la participación en cuentas bancarias y préstamos a tasas usureras que no hacen más que recargar el tiempo de trabajo de las mujeres para cumplir con los desembolsos requeridos para pagar estas deudas. Todas estas propuestas apenas llegan a abordar esta creciente problemática. Mientras tanto, los países del G20 tienden un manto de hipocresía sobre este tema, ya que sus propias políticas liberalizadoras, desreguladoras y privatizadoras son las que generan gran parte de estos efectos negativos sobre la vida de las mujeres.

8o mito.
El G20 promueve la generación de empleo de buena calidad.


¡De ningún modo!
El G20 promueve políticas de liberalización económica y desregulación laboral que tienen un impacto directo sobre todas las formas de trabajo, especialmente sobre las y los trabajadores más vulnerables, como las mujeres, travestis y trans, personas racializadas, migrantes, campesinos/as, jóvenes y trabajadores/as con menor nivel de capacitación laboral.
La hipocresía del G20 es prometer educación para preparar a los/as trabajadores/as para las necesidades del futuro mercado de trabajo, pero lo que no se dice es que cada vez menos trabajadores/as llegarán a ser parte de estos nuevos trabajos. Con el avance de la tecnología cada
vez más trabajos están siendo digitalizados o sustituidos por máquinas, robots u otras formas de inteligencia artificial, lo que genera nuevas formas de empleo, de producción y de organización del trabajo.
Mientras que los trabajos de cuidado y empleos de alta calificación aún no corren riesgo de ser subs-
tituidos por máquinas, desaparecen los empleos en áreas más fácilmente digitalizables, como educa-
ción, salud, administración (en el ámbito privado y estatal) y servicios en general como el de transporte. Un informe del Banco Mundial confirma esta tendencia, indicando que en Argentina un 60% de todos los puestos de trabajo podrían ser destruidos y/o substituidos por la automatización. 19
Pero para los gobiernos del G20 esta situación es un sueño hecho realidad: millones de “emprendedores” en una economía completamente tercerizada, donde las y los trabajadores se auto-emplean y constantemente compiten por encargos y proyectos o trabajan a través de plataformas desde cualquier lugar en el mundo – individualizados/as, con poca capacidad organizativa entre sí, preocupados/as por cumplir con las metas que prevén los algoritmos y a merced de las corporaciones transnacionales que los/as emplean a miles de kilómetros de distancia. En realidad se trata de un futuro que ya se está haciendo realidad. Según muestra un informe reciente de la OIT, en la actualidad 42% de las y los trabajadores a nivel mundial (1,4 mil millones de personas) ejercen sus tareas laborales en condiciones precarias. Los países menos desarrollados, que no forman parte del
G20, son los más afectados, con más de 3/4 de la población trabajando en esa situación.
Cabe mencionar que el “futuro del trabajo” preocupa a los/as Jefes/as de Estado en cuanto puede constituir un factor de inestabilidad y conflicto social. La pelea de estos gobiernos
será por convencer a los/as trabajadores/as de los supuestos beneficios de la nueva economía digital y automatizada. Pero teniendo en cuenta las evaluaciones de la OIT y hasta del Banco Mundial, no será tarea fácil, mucho menos si la respuesta sindical se asienta en el cuestionamiento de esta estrategia asentada en la ofensiva del capital contra el trabajo.

9o mito.
El G20 promueve un futuro alimentario sostenible.


¡En absoluto!
Uno de los ejes propuestos por Argentina para esta próxima Cumbre del G20 es “un futuro alimentario sostenible”. Pero en realidad desde su nacimiento, el G20 no ha promovido políticas que
avancen en “un futuro alimentario sostenible”. Por el contrario, los países miembros han desarrollado políticas que son las principales causantes del desastre socioambiental y nutricional que hoy sufre la humanidad. La crisis climática, la masiva pérdida de biodiversidad, la degradación y contaminación dramática de los suelos, recientemente denunciada por la FAO, o la situación de más de la mitad de la humanidad sufriendo hambre, malnutrición, obesidad o sobrepeso y enfermedades crónicas no transmisibles asociadas al modelo productivo dominante y los alimentos industrializados ultraprocesados son indicadores que muestran que el objetivo planteado es pura retórica.
El G20 dice que “satisfacer las necesidades nutricionales de las poblaciones futuras requiere
una manera sostenible de aumentar la productividad agrícola”. Aquí se parte de la falacia de
que la solución pasa por “aumentar la productividad” cuando es claro que la problemática de
la alimentación a nivel global no tiene absolutamente nada que ver con el aumento de la
productividad, sino que es centralmente un problema de acceso a la tierra y a las semillas, derivado de los niveles de desigualdad de riqueza y poder, inéditos en la historia de la humanidad.
¿Acaso ignoran los gobiernos que integran el G20 que se producen alimentos suficientes en el
mundo como para alimentar a 12 mil millones de personas y que más del 30 % de lo que se produ-
ce va a parar a la basura? Una vez más se encubren los verdaderos objetivos: seguir alimentando
al monstruo del agronegocio, con la precaución de adornar los discursos con palabras apropiadas
para engañar a las grandes mayorías: hablar de resiliencia, forma de producción sostenible, prote-
ger, gestionar y utilizar el agua y los ecosistemas con nada más que pompas de jabón. El discurso
se desmorona en la medida en que se analizan los indicadores actuales: el agua potable, los suelos,
los ecosistemas, los bosques y el clima están sufriendo daños que muy pronto serán irreversibles.
Por todo ello, frente al modelo agroindustrial dominante, promovido por el capitalismo y el G20,
es necesario, urgente y posible que los pueblos nos unamos para construir, desde abajo, relaciones que disputen y hagan posible otros modelos de vida y organización social, como también otro modelo de producción y alimentación, basado en la soberanía alimentaria y la agroecología de base campesina que sirva para satisfacer las necesidades alimenticias de nuestros pueblos y no del capital.

10o mito.
El G20 va a dejar un saldo positivo para la Argentina.


¿Cómo va a beneficiar a la gente el G20?, preguntó el diario Clarín al sherpa argentino Pedro Raúl Villagra Delgado en una entrevista en octubre 2017, y él contestó: “Los compromisos que se asuman en el G-20 se implementan internamente por los países y en los foros multilaterales.” 21 Quiere decir que las decisiones que se toman en el marco del G20 deben ser implementadas por los países.
Como parte del Plan de Acción 2030 del G20, Argentina, México y Brasil se comprometieron a:
1) “implementar un plan de consolidación fiscal que garantiza la estabilidad macroeconómica”
(Léase: ¡Vamos a ajustar el gasto público!)
2) “Argentina introduce un programa nacional de reparación histórica para sus jubilados y
pensionados para ajustar los beneficios jubilatorios y cancela deuda acumulada.” (Léase: Re-
forma previsional y más endeudamiento para pagar vieja deuda.)
Como país anfitrión, el gobierno de Mauricio Macri tiene que demostrar entonces que cumple a la perfección con las obligaciones asumidas en el G20 y no cabe duda que está haciendo todo lo posible para implementar el plan de ajuste completo, incluyendo la reforma laboral; situación que se ve agudizada en la actualidad por el préstamo del FMI. Teniendo en cuenta las recientes negociaciones con el FMI y el importante rol de esta institución financiera en el seno del G20, es muy probable que el gobierno se esfuerce aún más en cumplir con lo acordado.
Ahora, cuando a fin de año lleguen los Jefes y Jefas de Estado del G20, los ojos del mundo estarán puestos sobre la Argentina, y la imagen que deje el país será fundamental para “tranquilizar” a posibles inversores y garantizar el apoyo de los sectores dominantes. En la medida que se acerque la acerque la fecha, se pondrán cada vez más restrictivos y represivos ante la protesta social contra las políticas neoliberales. Es por eso que ya en febrero de 2018 la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich entró en alianza con el Comando Sur de los EEUU en cuestiones de seguridad 22 , al igual que Gran Bretaña, Alemania, China y Rusia. Además, el gobierno está invirtiendo más de mil millones de pesos en la compra de aviones y helicópteros, armamentos y otros dispositivos para reprimir “disturbios” 23 . Todo este “material” quedará en la Argentina luego del G20, al igual que las instalaciones para garantizar la ‚ciberseguridad‘ y detectar posibles fuentes de ‚inconvenientes‘ a través del espionaje virtual. Sabemos también que va a haber 14.500 policías de las 4 fuerzas en la Capital Federal durante la Cumbre de los líderes y que a este número se sumarán más unidades de las provincias 24 . O dicho de otro modo, el gobierno se está preparando por todas las vías para criminalizar y reprimir cualquier resistencia posible a los objetivos que se propone el G20.
Por último, cabe mencionar que a este gasto militar se suman alrededor de 2 mil millones de pesos para la organización de la Cumbre a fines de noviembre y la realización del proceso del G20 durante el año, o sea las reuniones previas. El gasto de los (por lo menos) 3 mil millones de pesos que el gobierno desembolsa en la realización del G20 es igual al recorte presupuestario de las universidades públicas, anunciado en abril de este año. 25 En resumidas cuentas, el saldo del G20 para el pueblo argentino será más ajuste, más represión y vigilancia, más deuda y menos derechos.

¿Qué podemos hacer frente a la llegada del G20 a Buenos Aires?
• ¡Involucrá a tu organización en la Semana de Acción contra el G20, del 26 de noviembre al 1° de diciembre!
• ¡Potenciá fuerzas hacia la Cumbre del Pueblos junto con las organizaciones que formamos parte de la Asamblea No al G20!
• ¡Incorporate a pensar y crear el Foro Feminista contra el G20!
• ¡Sumate a discutir y a fortalecer alternativas a los efectos
del G20 sobre nuestras vidas y el planeta, nuestros modelos
productivos y de consumo y el cambio climático!
• ¡Participá en las movilizaciones callejeras y acciones artísticas que se multiplicarán contra el G20!


NOTAS AL PIE
1 Literal de la Declaración de los Líderes de Hamburgo 2017: https://www.mrecic.gov.ar/userfiles/2017/Comunicado-Lideres.pdf
2. América latina en el G-20: continuidades y rupturas de la agenda regional (2008-2018), por Cecilia Nahon en Voces en el Fénix, Abril 2018. disponible en: http://www.vocesenelfenix.com/content/am%C3%A9rica-latina-en-el-g-20-continuidades-y-rupturas-de-la-agenda-regional-2008-20185
3. “Derechos Humanos y G20 Argentina 2018”, en RedEco, abril 2018. Disponible en: http://www.redeco.com.ar/nacional/gobierno/23784-derechos-humanos-y-g20-argentina-2018
4 .“El fraude electoral en favor del PRI: un monstruo de dinero con mil cabezas”, por Claudia Sheinbaum Pardoy Carlos Ímaz Gispert, Julio 2012. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2012/07/10/opinion/013a1pol6
5. “México, el país donde hay más de 32.000 desaparecidos”, por CNN Español, Septiembre 2017. Disponible en: http://cnnespanol.cnn.com/2017/09/13/mexico-el-pais-donde-hay-mas-de-32-000-desaparecidos/
6. “México y Siria, los países más peligrosos del mundo para los periodistas”, por P. Ferri en El País, diciembre 2017. Basado en un informe de Periodistas sin Fronteras. Disponible en: https://elpais.com/internacional/2017/12/19/mexico/1513712012_499923.html
7. Reporte de Amnistía Internacional: “Turquía 2017/2018”. Disponible en: https://www.amnesty.org/es/countries/europeand-central-asia/turkey/report-turkey/
8. La información en esta parte se encuentra en las páginas oficiales de los grupos de afinidad. De lo contrario, la fuente está indicada en notas al pie.
9. Más información sobre Funes de Rioja en: https://www.laizquierdadiario.com/Quien-es-el-empresario-que-se-cruzo-con-Bregman-por-la-Ley-Antidespidos
10. para más info al respecto: https://www.infobae.com/economia/finanzas-y-negocios/2018/04/29/business-20-un-dream-team-empresarial-que-discute-politicas-publicas-para-los-presidentes-de-g20/
11. Para más información al respecto: https://www.infobae.com/economia/finanzas-y-negocios/2018/04/29/busi-ness-20-un-dream-team-empresarial-que-discute-politicas-publicas-para-los-presidentes-de-g20/
12 https://www.g20.org/es/g20-argentina/areas-de-trabajo/agricultura
13 Crónicas sobre denuncias de abuso empresarial por parte de Coca Cola y Danone, por ejemplo, pueden encontrarse en http://omal.info/
14  Cita de la convocatoria argentina, página oficial del G20 argentino.
15 Para tener información actualizada sobre las demandas arbitrales contra los países latinoamericanos y del Caribe, ver www.isds-latinamerica.org
16 Para ver los temas de trabajo de este Grupo, ver: https://civil-20.org/c20/wp-content/uploads/2018/04/G20-Climate-Change-Workshop-C20-22Environment-Climate-and-Energy22-Working-Group-recommendations.pdf
19 Dividendos Digitales, Informe del Banco Mundial 2016. disponible en: http://documents.worldbank.org/curated/en/658821468186546535/pdf/102724-WDR-WDR2016Overview-SPANISH-WebResBox-394840B-OUO-9.pdf
17 Ver Declaración del Foro Feminista frente al libre comercio, en la Cumbre de los Pueblos FueraOMC: https://campanatlc.files.wordpress.com/2018/02/declaracio-n-foro-feministaasamblea-definitiva.pdf
18 En el mundo hoy esta cifra asciende al 48,5% con una brecha de 26,5 puntos porcentuales más baja que la de los hombres. Datos de informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Avance global Vsobre las tendencias del empleo femenino 2018. Oficina Internacional del Trabajo – Ginebra: OIT, 2018.
20 Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2018, OIT, disponible en: http://www.ilo.org/global/research/global-reports/weso/2018/WCMS_615674/lang–es/index.htm
15
21 “Para la Argentina, presidir el G20 hoy es una responsabilidad muy grande”, por Paula Lugones, Clarín, octubre 2017. disponible en: https://www.clarin.com/economia/argentina-presidir-g20-hoy-responsabilidad-grande_0_r1QhEv6nW.html16
22 El Comando Sur de Estados Unidos asistirá a la Argentina en la Seguridad del G20: https://www.clarin.com/politica/comando-sur-unidos-asistira-argentina-seguridad-g20_0_ryMhWLJwM.html
23 Con aviones supersónicos, misiles y radares, las Fuerzas Armadas preparan un operativo inédito para la cumbre del G20: https://www.infobae.com/politica/2018/02/20/con-aviones-supersonicos-misiles-y-radares-las-fuerzas-armadas-preparan-un-operativo-inedito-para-la-cumbre-del-g20/
24 Bullrich coordina con EE.UU. el operativo por la Cumbre del G-20, Rafael Mathus Ruiz, La Nación, mayo 2018. disponible en: https://www.lanacion.com.ar/2131707-bullrich-coordina-con-eeuu-el-operativo-por-la-cumbre-del-g-20
25 Universidades públicas al borde de la asfixia financiera, por Gustavo Sarmiento, Tiempo Argentino, mayo 2018. disponible en: https://www.tiempoar.com.ar/nota/universidades-publicas-al-borde-de-la-asfixia-financiera
Envío:ResumenLatinoamericano

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