29 de abril de 2019

TROPEL.

En una Argentina pobre (de políticas), Macri construye su crónica de una muerte anunciada
Juan Guahán / Resumen Latinoamericano / 28 de abril de 2019
Un reciente artículo de Agustín Salvia, del Observatorio Deuda Social Argentina de la Universidad Católica le pone el título y también los ejes a estas reflexiones cuando sostiene: Ni el mercado, ni el Estado han sabido distribuir los excedentes”.
Salvia remite a dos cuestiones claves que no suelen ser consideradas con el respeto y la profundidad que se merecen: Una tiene que ver con las posibilidades reales de Argentina dentro del actual modelo para atender las necesidades de su población. El otro tema es, si el diagnóstico planteado sobre las responsabilidades de Estado y mercado está en lo cierto, ¿cuáles son las alternativas a desarrollar?Imagen relacionada
Suele decirse que la producción agraria argentina alcanza para alimentar a una población de 400 millones de personas: Sin embargo aquí habita apenas un poco más del 10% de esa cifra y hay un porcentaje importante de argentinos que padecen hambre.
La patria sojera
¿Dónde está el problema? Si nos adentramos un poco más en los datos podremos acercarnos a las causas. Veamos un ejemplo significativo. Según los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción de granos prevista para este año superaría las 120 millones de toneladas. La mitad de esa producción corresponde a nuestro maná: la soja.
Esa producción se comercializa bajo cuatro grandes modalidades: El 65% como “harinas y pellets” (procesos que requieren bajos niveles de tecnología); un 20% directamente como granos; otro 12% como aceites y un 3% como biodiesel. Estos datos deben ser complementaResultado de imagen para argentina sojados con otro, según el cual, cerca del 85% de nuestra producción sojera se exporta.
Salvo las pequeñas proporciones de aceites y biodiesel esas exportaciones están destinadas al alimento animal, principalmente: los famosos cerdos chinos o su menos conocida industria pesquera fundada en la crianza de peces alojados en jaulas y alimentados con nuestra soja y sus derivados, por kilómetros y kilómetros de sus costas marinas.
Aquí está uno de los nudos del problema: Argentina sigue siendo, igual que un siglo y medio atrás, un país agroexportador  y –desde hace más de una década- el principal producto de ese modelo es la soja.
Esa producción, además de ocupar pocos trabajadores y tener graves efectos en reiteradas inundaciones y sobre la salud de los pobladores en sus zonas de producción, ata la economía a la evolución de los valores de un mercado mundial que manejan los llamados países centrales y las grandes transnacionales.Resultado de imagen para argentina soja
Por esta razón son otros los que deciden sobre el futuro de la economía argentina. Cuando “ellos” -los dueños del mundo- suben los precios de nuestros productos primarios, nosotros “respiramos un poco”. Cuando los bajan, nuestra economía agudiza su crisis. Esto es así más allá que nuestros diferentes gobiernos –según sus rasgos- alivien o profundicen esa tendencia.
Distribución de excedentes del trabajo
Este tema nos lleva de la mano a la segunda cuestión: Si es cierto que ni el mercado, ni el Estado han sabido distribuir los excedentes”, ¿qué hacer?
Existe una difundida idea en el sentido que, en los gobiernos populares, el Estado tiene mucho poder, cuestión que no pasa en los gobiernos reaccionarios. Pero la práctica señala que los gobiernos más retrógrados son los que más apelan al Estado para legalizar sus patrañas.
Si damos por cierta la afirmación que Estado y mercado reparten mal los excedentes del trabajo, tenemos que ver cómo hacemos para cambiarlo y qué otras alternativas tenemos. Hasta ahora ha sido el mercado el que casi siempre le dicta las medidas al Estado, para su propio beneficio.Imagen relacionada
¿No será hora que el pueblo organizado sea el que despliegue sus capacidades y le imponga a este Estado aquellas medidas que permitan un mayor y más amplio poder de ese pueblo organizado y limite el que tiene el actual mercado y sus grandes estructuras económicas concentradas?
“Ellos” han concentrado su poder en la producción, distribución y consumo de bienes, pero el pueblo puede construir sus propios mecanismos para esas mismas actividades y lograr que esos excedentes (sobrantes, ganancias, beneficios) estén a su servicio y no al de esos grandes grupos.
Es un tema de organización del pueblo y que haya otro tipo de políticas estatales. Ese “otro camino” es –seguramente- largo y difícil, pero el actual está dando muestras más que suficientes de su fracaso.
Cuando las cosas se ponen bravas, cuando no hay plata para ir a un gigantesco supermercado -como ocurre en estos tiempos- crecen otras formas de organización, sobre todo en la parte alimentaria, se multiplican las “ferias” y los “trueques”.Resultado de imagen para argentina trueques
Tal vez sea hora de pensar que –usando toda la tecnología actual- la producción, distribución y consumo de esos productos pueden ser organizados por el propio pueblo y no por los descendientes de los “mercaderes expulsados del templo”, vestidos de grandes señores o supremos gobernantes.
La actual forma de producción agraria, además… mata
Hicimos algunas consideraciones acerca del modo que el modelo agroexportador perjudica a todo el pueblo argentino. También citamos el efecto negativo del fenómeno sojero (que abarca a más de la mitad de la totalidad de nuestra producción de granos) sobre la salud y el medio ambiente.
En estos días han llegado nuevas noticias sobre el modo que este cultivo, junto con el “paquete tecnológico” de agro tóxicos que se utilizan para mejorar su rendimiento, afecta a “barrios fumigados” de la ciudad de Pergamino, en el corazón de la pampa húmeda argentina.
Resultado de imagen para argentina agrotoxicosHace un par de semana el Juez Federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, prohibió la fumigación de cuatro campos que bordean esa ciudad; asimismo extendió igual disposición, prohibiendo el uso de tales productos, respecto de la población residente a menos de los 600 metros de las casas.
Igual medida viene siendo adoptada desde hace tiempo en varias localidades del país. Ello motivó que días pasados, el presidente Mauricio Macri abordara la cuestión en una visita a la Provincia de Entre Ríos. Allí calificó de “irresponsable” un fallo de la Justicia entrerriana que impedía la fumigación con agroquímicos a mil o tres mil metros de las escuelas de esa Provincia (según dichas acciones sean –respectivamente- por vía terrestre o aérea).
Ese comentario presidencial, cargado de una inhumana y efectiva irresponsabilidad, sostenía que ese fallo afectaba al 20% de la producción agroindustrial de esa provincia.
El juez de San Nicolás menciona en su fallo el drama cotidiano de quienes han sido condenados al distintas manifestaciones de cáncer y mutaciones en el ADN que lleva a que se produzcan abortos espontáneos, malformaciones en los recién nacidos, retrasos en la maduración y todo tipo de afecciones sobre la piel y el aparato respiratorio en los días que se producen tales fumigaciones.
Ese fallo estuvo avalado en certificaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Balcarce, siendo impugnado por la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires, por lo que se solicitó el examen del departamento de toxicología de la Suprema Corte de la Nación, el cual sería favorable a lo dictaminado por el INTA.Resultado de imagen para argentina agrotoxicos
También se está investigando si la llamada “agua potable” es saludable para el consumo humano o si tiene “veneno” como dicen los vecinos. Todo ello es frecuentemente negado por autoridades, personal sanitario y entidades de la zona, interesadas que no se cuestione la riqueza sojera que hace a su bienestar.
El suelo argentino recibe anualmente millones de kilogramos de agrotóxicos. En el año 2000 fueron unos 145 millones, el año pasado fueron 380 millones, cifra semejante a la del año récord que fue la cosecha 2010/2011. El cultivo que más agrotóxicos  recibe es la soja (62%) y el producto más utilizado es el glifosato, 65% del total,  producido por la transnacional Bayer/Monsanto.
Por eso se puede afirmar -sin temor a equivocarnos- que el actual modelo productivo, además de todos los demás daños señalados: ¡mata!
Macri sigue en la “crónica de una muerte anunciada”
Después de su “merecido” descanso de Semana Santa, que muchos pedían que prolongue y si fuera para siempre, Macri se volvió a encontrar con la realidad. Sus amigos empresarios le hicieron saber, en la propia cara y en preguntas a la gobernadora macrista de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vida, que su candidatura se hunde y no lo quieren en la pretendida reelección.
Es probable que ya sea tarde para todos ellos. Ya no solo es previsible el fracaso de las medidas anunciadas antes de la recordación del sacrificio de Jesucristo, sino que también es imaginable que las fórmulas electorales que intenten son tardías.
Resultado de imagen para argentina macri cronica de una muerte anunciadaEn esta semana se vivió el festival del “sube y baja” del dólar, en ese “mercadito” se mueven varios carroñeros que sacan ventajitas de la demostrada falta de autonomía de un Estado que “ellos” manejan de “taquito”.
El mundo financiero decidió “festejar” el cumpleaños de la corrida bancaria iniciada el 25 de abril de 2018, que acabó con los sueños e ilusiones del macrismo. Aquella corrida la inició el JP Morgan liquidando sus Lebac (Letras del Banco Central) y pasándose a dólares para empezar su retirada del país: ya habían ganado suficiente.
En este período -un año- el dólar se cotiza un 130% más; la inflación subió un 100%; al riesgo país lo llevaron a ser el segundo de la región; el índice del Mercado de Valores  (que permite medir el valor de las acciones) pasó de 1800 a 600, es decir que las empresas perdieron dos terceras partes de su capital.
¡Ya está, fin de fiesta! A otra cosa. Para demostrarlo hubo una pequeña corrida, “ante el riesgo que gane (la expresidenta) Cristina” Fernández de Kirchner, dijeron desde la Casa Rosada. El dólar subía y subía, llegó hasta más de 47,50, luego se calmó y bajó, hasta quedar cerca de los 47. ¿Hasta cuándo?
De todos modos es suficiente para que los precios acordados se cuestionen, otros productos suban y el combustible también. Del llamado “riesgo país” no hablemos. Mientras tanto -para calmar al mercado- las tasas se fueron al 71% y las acciones argentinas, caían en Wall Street, un 12%. En el medio se anuncian importantes medidas de fuerzas de sindicatos y movimientos sociales para el día martes 30. ¿Falta poco para la muerte anunciada?
*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
afc
El poder busca consenso electoral para aplicar el ajuste
Julio C. Gambina / Resumen Latinoamericano / 28 de abril de 2019
Macri, el PRO y Cambiemos consiguieron consenso electoral en 2015 y 2017, con lo cual sustentaron el programa de ajuste en curso, con deterioro creciente de todas las variables económicas y sociales. Por eso, al tiempo que crece el desempleo, la pobreza y la desigualdad, junto a la concentración económica y la extranjerización, aparece el agotamiento en el consenso a la política oficial.
La inflación y la recesión son una realidad para definir el rumbo de la dominación, con impacto regresivo en la sociedad, impactando fuertemente en quienes perciben los menores ingresos y que constituyen la mayoría de la población. Son realidad porque son procesos deliberados en la disputa del poder. La recesión es provocada por el gobierno, para ajustar, aunque se le escape el tema precios. Estos aumentan como parte de la disputa entre fijadores de precios para ver quien acumula más riqueza socialmente generada. No solo hay distribución regresiva del ingreso entre el capital y el trabajo, sino que opera también una disputa por la renta entre los propios empresarios.
En ese cuadro, en estos días se agravó la situación, con nuevas alzas del tipo de cambio, con un dólar a 47 pesos, o un riesgo país cercano a los 1000 puntos, evidenciando la imposibilidad de pago de la deuda externa acrecida durante estos años en unos 185.000 millones de dólares. Todo puede seguir aumentando. El dólar no tiene techo y mientras alto cotice más fácil será el logro por sostener el déficit cero de las cuentas públicas, e incluso buscar el superávit exigido por la ortodoxia. El riesgo país es la presión internacional para acelerar el ajuste y las regresivas reformas laborales, previsionales y tributarias. La deuda seguirá refinanciándose tanto como se quiera, a cambio de nuevas rondas de ajustes. Los acreedores externos, más que cobrar, pretenden condicionar el cambio reaccionario.
Estas devaluaciones de la moneda son palmaria demostración del ejercicio del ajuste y se traslada a los precios, más allá de los “precios esenciales”, apenas 64 productos sobre una base de miles necesarios en el abastecimiento cotidiano. Algunos se sorprenden por la evolución de tal o cual variable, cuando todas y cada una de ellas son variantes del ajuste buscado por el poder económico y político, local y mundial. Ese conjunto de bienes y servicios del universo cotidiano de consumo sufren modificaciones en sus precios y afectan la vida diaria por la carestía. Solo a modo de ejemplo podemos verificar como las petroleras ya anuncian un 5% de incremento de los combustibles para mayo, y a no dudar, eso se transfiere a precio.
Sobre esta realidad y para intentar frenar la volatilidad cambiaria, la tasa de interés establecida desde el BCRA vuelve a superar el 70% (71,87% para las LELIQ del 26/4 según el BCRA) y persevera en un costo usurario para cualquier proyecto familiar, productivo o de desarrollo. Lo concreto es el estímulo a la especulación financiera para los pocos en capacidad de invertir excedentes en la timba de las finanzas. De hecho, basta observar el movimiento del saldo de las reservas internacionales para verificar que los ingresos de divisas desembolsados por el FMI o por liquidación de exportaciones favorecen la fuga de capitales. Si el 9/4 había 77.481 millones de dólares de Reservas internacionales, dos semanas después, el 24/4 quedaban 72.330 millones de dólares.
¡¡¡Son 5.151 millones de dólares menos en dos semanas!!! Después argumentan que en el país no hay recursos disponibles para inversiones productivas, ¡¡¡Increíble, pero real!!! No a todos les va mal. Esos miles de millones se acreditaron en algunas cuentas, seguramente en el exterior o en activos externos, lo que incluye las cajas de seguridad.
Tan dura es la realidad económica y social que ahora se duda del mantenimiento del consenso electoral a la propuesta del oficialismo para gestionar otro periodo de gobierno y consolidar el cambio (reaccionario) del orden vigente. Crece el descontento social e incluso la protesta, que incluye un Paro Nacional con movilización para el próximo 30/4. Por eso, desde el mismo poder económico concentrado y extranjerizado se proponen adecuaciones en la oferta electoral de renovación presidencial, incluyendo hipótesis que demandan la abstención de la candidatura del presidente Macri. Aunque ello no ocurra, vale consignar la presión a Macri y su entorno más estrecho para acelerar los cambios que el poder demanda. Insistamos: reformas laborales, previsionales e impositivas.
El poder reconoce que, ante la baja de la consideración social al aporte del gobierno, ya no alcanza con el ajuste en desarrollo, ya que se necesita del consenso electoral para avanzar más allá de la contención del gasto público y promover reformas estructurales (laborales, previsionales y tributarias) para hacer rentable la inversión capitalista. Es una exigencia del capitalismo de época y no solo para la Argentina. Se trata de un programa que es hegemónico en el sistema mundial actual y que solo tiene resistencias nacionalizadas en función de la histórica organización social y popular en cada territorio.
Queda claro que en la Argentina no han podido torcer el brazo, aún, del movimiento sindical y social para realizar las reaccionarias reformas que requieren, pese a complicidades de organizaciones sindicales y sociales que retardan protestas y movilizaciones de confrontación con la estrategia del poder. Destacan suscripciones a la baja de convenios colectivos, caso de los petroleros en el sur patagónico para avanzar con las inversiones en Vaca Muerta, pero no pueden trasladarlo a otros sectores y territorios. Si alguien consulta por el conflicto energético cordobés, más allá de la pretendida privatización de la empresa pública (EPEC), lo que hay es una fuerte presión para modificar el histórico convenio colectivo de Luz y Fuerza de los tiempos de Agustín Tosco.
El objetivo del poder pasa por disciplinar a las organizaciones populares que retardan la adecuación estructural del capitalismo local a las demandas de la hegemonía neoliberal construida desde la política pública en las últimas cuatro décadas. El capitalismo, local y mundial ya no puede funcionar bajo las lógicas reformistas del Estado benefactor o su variante devaluada aplicada en nuestra región entre los 50 y los 70 del siglo pasado. Por eso el neoliberalismo ensayado bajo las dictaduras del Cono Sur entre 1973 y 1976, generalizadas luego en el capitalismo mundial en los 80 y 90, viene por más, que no es otra cosa que revertir derechos conquistados por más de un siglo. Insistamos, no es solo una cuestión nacional, es global.
La onda temporal pasa por la reestructuración regresiva de las relaciones laborales con precariedad del empleo, menos seguridad social y baja de salarios; pero también con la reforma del Estado vía privatizaciones, desregulación y nueva funcionalidad del Estado para sostener la demanda de ganancias y acumulación capitalista. Por eso no servía ni sirve para el poder la integración no subordinada en la lógica del ALBA, la CELAC e incluso Unasur. Estas dos últimas, aun conteniendo a regímenes de orientación contradictoria, no incluían la presencia de EEUU y Canadá, discutiendo así la hegemonía imperialista para la región.
En síntesis, el ajuste avanza con la política oficial consensuada y avalada por una oposición institucional complaciente, sin espacio por ahora para profundizar en líneas de intervención directa en cambios estructurales por la subsistencia de un movimiento popular en la resistencia. Este obstáculo es el que hay que remover, aducen desde el poder. La disputa electoral interviene en esa dirección, ya que el que gane deberá confrontar el mayoritario apoyo conseguido en las urnas con una lógica en sentido inverso de crítica, protesta y búsqueda de alternativas que satisfagan necesidades populares ampliadas. Esa contradicción no se resuelve en el mercado, sino que será producto de fuertes iniciativas enfrentadas, entre el bloque del poder y los sectores afectados por la política hegemónica, lo que incluye la represión crecientemente explícita.
La batalla es política y se busca hacer funcionar el orden económico en tiempos de brutal ofensiva del capital. Algunos intelectuales, como Joseph Stiglitz, Nobel de Economía 2001, y otros economistas críticos de la ortodoxia cree que es posible volver a la política económica de hace 4 décadas, restableciendo un orden entre mercado y sociedad, ilusionando con una lógica que asocia democracia con capitalismo. Es bueno discutir esa tesis para pensar si es posible encontrar solución a las necesidades sociales y de la propia naturaleza en el marco del capitalismo.
El socialismo no tiene buena prensa, pero su búsqueda sigue siendo un faro que ilumina el presente y el futuro, por lo que a veces nos entusiasma indagar sobre la posibilidad de construir nuevas propuestas políticas, que rompan el tablero de lo previsible y se presente una propuesta en contra y más allá de la lógica del capital. Ello supondría romper la fragmentación de una izquierda amplia, más allá de partidos, que articule a grupos políticos, sociales, a personalidades y a diferentes trayectorias históricas que anidan en una perspectiva crítica al capitalismo y horizonte socialista. Puede parecer un sueño, pero en la víspera del día internacional de los trabajadores y las trabajadoras bien vale anteponer un deseo por hacer realidad de la utopía en tanto objetivo que nos permita caminar para inducir una lógica de transformación social.
Buenos Aires, 28 de abril de 2019


El 30/4, por la dignidad como pueblo, a la Huelga General
Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 27 abril 2019
Este martes 30 de abril debería ser un punto de inflexión para lograr lo que todos y todas estamos diciendo en cada una de nuestras conversaciones habituales, en las fábricas, en los barrios, en los colegios, en las universidades y por supuesto, en la mesa familiar de todos los días: Basta de Macri y su gobierno destructor. Este martes pararemos y lo haremos con toda la fuerza posible, porque como bien dice un compañero de lucha, no queremos más que nuestros pibes pasen hambre y por hacerlo hayan vuelto a comer de la basura que tiran otros.
Este 30 de abril es imprescindible que aflore toda nuestra dignidad y paremos el país más allá del sabotaje de la burocracia sindical y de los politiqueros que siguen pensando solamente en las urnas de octubre mientras a su alrededor el país se va convirtiendo en un páramo. Esos que públicamente nos aconsejan que hay que “asegurar la gobernabilidad” cuando los que nos gobiernan nos meten todos los días del año la mano en el bolsillo, nos echan con prepotencia de los puestos de trabajo, condenan a los y las jubiladas a convertirse en parias o aceleran su muerte provocando suicidios por desesperación. ¿De qué gobernabilidad nos hablan, si los que gobiernan nos han hecho retroceder varias décadas con sus políticas extraídas del manual del capitalismo salvaje?.
Este martes, pararemos porque esta huelga general ha sido empujada desde abajo, más allá de la convocatoria hecha desde las estructuras sindicales con mayor o menor conciencia de clase.
Fue el abajo que no aguanta más mentiras, y no el arriba dirigencial, que salvo las excepciones del caso vive traicionando las luchas populares. Fueron esos hombres y mujeres decididas que no admiten más burlas ni prepotencia patronal o gubernamental, los que han ido instalando la necesidad de una gran huelga general de protesta. Es ese abajo peleón el que llenó de rabia las asambleas de las Regionales de la CGT, de la Corriente Federal de los Trabajadores, del Frente Sindical, de las respectivas CTA e incluso de las direcciones burocráticas de algunos gremios para decidir que el paro es impostergable. Un abajo donde se mezclan peronistas, marxistas, cristianos revolucionarios, y sobre todo, gente con sentido común de que es necesario no seguir mirando al costado cuando la Patria se derrumba. Son, sin duda, las bases las que han venido empujando para que este día se exprese en las calles toda la bronca contenida. Por eso el paro no será dominguero sino que contará, como siempre ha ocurrido con el movimiento obrero cuando se rebela y sale a la lucha, con ollas populares, cortes de calles, agitación barrial, y movilizaciones en todo el país, con la histórica Plaza de Mayo como símbolo de la mayor de las concentraciones que nos merecemos.
Este 30 de abril nadie que sienta lo que estamos padeciendo como pueblo (hambre, miseria, desocupación, pérdida constante de la soberanía, y una política exterior miserable por la sumisión al imperialismo) debe quedarse sin expresar su descontento. De la manera que mejor elija, convirtiendo a esta fecha en el instrumento necesario para que Macri y sus compinches cesen de oprimirnos y humillarnos.
“Luche y se van” gritamos meses después de la derrota de Malvinas, cuando la dictadura necesitaba de un empujón mayor para irse del gobierno. «Luche y se van» volvimos a escucharlo y a leerlo en las paredes del país, cuando Menem pretendía seguir su carrera de expolio y entrega. “Luche y se van” ha vuelto a instalarse como consigna frente a este mal oligárquico que hoy padecemos. De allí, la necesidad de que apelando a los principios más elementales de la desobediencia civil y a nuestra historia de pueblo luchador, este 30 de abril nos unamos todos y todas en un paro general que le muestre al continente, que con estas agotadas democracias burguesas ni con las recetas del capitalismo la vida que anhelamos para nuestros hijos y nietos podrá ser posible. ¿Necesitamos más pruebas de lo que hemos tenido en estos tres años de padecimiento?
Este 30 de abril, a 42 años en que las Madres de Plaza de Mayo salieron a pelear contra la dictadura y por los 30.000 detenidos-desaparecidos, es hora de dejar el miedo y el individualismo de lado. No se trata de una huelga más, sino de demostrarnos a nosotros y nosotras mismas que no nos han vencido.
Envío:RL

No hay comentarios: