Por Valeria Fariña, Resumen Latinoamericano, 28 de mayo de 2019.
Videos: Gladys Quiroga, fotos: María Torrellas (Resumen Latinoamericano)
Luego del pañuelazo federal del 19F y la multitudinaria movilización del 8 de marzo, el vasto movimiento feminista argentino volvió a levantar vuelo, esta vez, en la octava presentación del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Talleres de formación y puestos de materiales e intercambio fueron jalonando la jornada de lucha que fue tomando las calles de los alrededores del Congreso, desde el mediodía. Es que “nunca dejamos las calles ni los barrios”, explicaban desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Y ciertamente, eso se veía: desde los barrios, los sindicatos, desde los centros de estudios, desde el trabajo, desde el interior del país, desde sus casas, llegaban miles de mujeres con el pañuelo verde, adolescentes, niñas, identidades disidentes, luciendo de verde, pintadas de verde… Algo mucho más que un símbolo místico, una señal de fortaleza en la identidad, repleta de razones: la defensa de la vida y la emancipación de las mujeres. Cientos de miles en las calles otra vez para pelear por sus derechos irrenunciables.
Entre bombos, cánticos, pancartas y volantes, las feministas fueron en su andar cultivando la efervescencia, que hacia la tarde, ya era un hecho político; de vitalidad, de intransigencia al patriarcado, de rebeldía organizada.
PROYECTO DE LEY
El articulado del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) presentado este 28 de mayo, en ocasión del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, fue discutido y elaborado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito (activa desde el año 2005).
El proyecto establece como sujeto de derecho a interrumpir un embarazo a las mujeres e identidades con capacidad de gestar, pudiendo acceder a un aborto legal y seguro hasta la semana 14 de gestación, de forma gratuita en hospitales y centros de salud públicos.
En el fondo -explicaron desde la Campaña-, “la disyuntiva que se presenta no es aborto si o no, sino seguir con el aborto clandestino o aprobar el aborto legal”.
“Por eso luchamos para que sea legal”, “porque legal o ilegal las pibas abortan igual y mientras la clase alta aborta en silencio y en dólares, las pibas pobres son las que mueren”, afirmaron.
El aborto tiene que ser un asunto de salud pública: se trata del “aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar y educación sexual para decidir”, agregaron.
Además, el proyecto específica que más allá de las 14 semanas las personas puedan acceder a la interrupción legal del embarazo cuando se trata de violación o de riesgo de vida o de salud integral. Y se establece la despenalización completa para quienes deciden abortar.
Por otra parte, la Campaña Nacional presenttó una serie de reivindicaciones y planteos políticos, como la separación del Estado y la Iglesia: “Estado Laico ya”. La Iglesia, argumentaron las convocantas, obstaculiza el avance social que está intentando promover el feminismo a nivel internacional. Además, explicaron que uno de los desafíos es que la maternidad se produzca no desde el mandato, sino desde el deseo.
En una nueva excusa del gobierno: «Por la poca actividad del Congreso ante las elecciones, el aborto no se debatirá este año».
SE APROBO EN LAS CALLES
“Las calles entraron al Congreso”, enfatizaron las convocantas durante la rueda de prensa realizada antes de entregar el proyecto, dando una lección de cómo las fronteras entre el “adentro” del recinto parlamentario y el “afuera”, las calles, se difuminan y se transforman, cuando los proyectos son tomados en manos de quienes sienten, viven y padecen las problemáticas sociales. Cuando el empoderamiento y la construcción de poder, enfrenta, cuestiona y critica, a la vez que construye fuerzas y propuestas.
“Aborto legal ya”: porque es una cuestión de Derechos Humanos, porque es una cuestión de justicia social, afirmaron desde la Campaña, a la vez que describieron los maltratos y menosprecios que padecen las mujeres abortantes desde las instituciones públicas (sobretodo hospitales), la condena criminal de la justicia y la estigmatización social.
EL PAÑUELAZO RECORRE EL MUNDO
En 50 puntos del territorio nacional, los brazos aguerridos de miles de mujeres levantaron el pañuelo verde desatando un PAÑUELAZO que desbordó los limites territoriales estatales, alcanzando 70 lugares en todo el mundo; un fenómeno excepcional del que se cuenta con escasos antecedentes, entre los cuales sobresale particularmente el 8 M.
El pañuelazo recorrió el mundo, demostrando la unidad y la persistencia que están desarrollando las luchas feministas que entretejen redes, colectivos y solidaridades, plantandole cara al patriarcado y al machismo.
Una nueva batalla ganada para la historia de este movimiento que emerge de las entrañas de la sociedad.
28 mayo 2019
El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) retorna al Congreso este martes en plena campaña electoral.
El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) retorna al Congreso en plena campaña electoral, la primera posterior al debate legislativo que habilitó la masiva discusión social por el derecho al aborto. Los precandidatos presidenciales Alberto Fernández, Daniel Scioli y Nicolás del Caño se pronunciaron a favor. Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey proponen la «despenalización», mientras que Roberto Lavagna está en contra. Mauricio Macri y su eventual plan B, María Eugenia Vidal, también están en contra.
La izquierda, en todas sus variantes electorales, fue pionera en la incorporación programática de este derecho. Ya en 2011 el FIT convocó a la lucha por el aborto legal en su plataforma al constituirse como frente. Las demás fuerzas políticas tuvieron más contradicciones a la hora de definirse.
En su primera actividad proselitista, el lunes en Río Gallegos, Alberto Fernández ratificó su posición: «Hace 20 años enseño Derecho Penal y hace 20 años que despotrico contra la idea de que el aborto sea un delito. Es un problema de la salud pública y hay que encontrarle una solución». Apeló, sin embargo, a la inconveniencia electoral de su tratamiento, y propuso «trabajar sin necesidad de avanzar tan rápidamente en la legalización», porque «es un tema que divide a los argentinos». Su especulación tiempista le acarreó críticas desde el movimiento feminista.
Es que los movimientos sociales ligados al Papa como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que lidera Juan Grabois, integran el frente electoral que lleva la fórmula de «#LesFernández». Hacia ellos fue la referencia de Cristina Kirchner en su discurso en Clacso, en noviembre del año pasado cuando habló de «pañuelos verdes y también celestes», con clara intención contenedora. Pero a la hora de definir, la senadora votó a favor. Lo mismo hizo Scioli, no como gobernador sino como diputado. Es que las contradicciones también están en las bases: Grabois convive en el Frente Grande con la referenta feminista surgida de la lucha de los secundarios y ahora precandidata a legisladora Ofelia Fernández, y con la abogada feminista de Milagro Sala, Elizabeth Gómez Alcorta.
En tanto, Urtubey y Massa siempre se mantuvieron a favor de la despenalización al argumentar en contra de que las mujeres que abortan vayan a la cárcel, pero evitaron dar respuesta al vacío legal en el que quedaría ubicado el aborto como práctica médica no garantizada por un derecho. Dentro del massismo, milita activamente a favor Malena Galmarini.
Lavagna se pronunció en contra, pero a favor de una consulta popular. Sin embargo, el Partido Socialista, parte de su alianza electoral, se ha pronunciado de manera institucional a favor y hasta echó al diputado Luis Contigiani, que en 2018 se opuso.
Inoportuno e incómodo, el proyecto de IVE vuelve a irrumpir en la arena política en plena campaña. Para algunos será piantavotos; para otres, una bandera política.
fuente: Tiempo Argentino
Envio:RL

































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