29 de agosto de 2019

TROPEL 4 del 29.08.2019.

29 de agosto de 2019
El Gobierno busca renegociar la mayor parte de la deuda 
Del fracaso permanente a la reestructuración 
El ministro Lacunza anunció la postergación compulsiva de pagos de letras y la decisión de buscar un acuerdo con acreedores y el FMI para "reperfilar" otras deudas.
Por Tomás Lukin
Hernán Lacunza, ministro de Hacienda, le apuntó a la oposición para lavar culpas del Gobierno. 

Imagen: Sandra Cartasso
El Gobierno anunció una reestructuración de la deuda con bonistas para contener la corrida financiera que arrasa con las reservas internacionales. La propuesta de emergencia prevé comenzar a renegociar el crédito solicitado al Fondo Monetario Internacional con el objetivo de extender el plazo de devolución. El organismo todavía debe confirmar el próximo desembolso previsto en el acuerdo. Ayer se limitó a informar que sus representantes regresaron a Estados Unidos y emitió un esquivo comunicado. Acorralado por un escenario de creciente vulnerabilidad financiera que fue montado a lo largo de la gestión de Mauricio Macri, el Palacio de Hacienda dispuso la modificación unilateral en las condiciones de los instrumentos de deuda de cortísimo plazo que vencen este año para patear pagos por más de 11.000 millones de dólares durante seis meses. El presidente Macri firmó un decreto de necesidad y urgencia para implementar los cambios forzosos en las distintas familias de letras emitidas que entrará en vigencia cuando se publique en el Boletín Oficial. 
El flamante ministro Hernán Lacunza presentó la medidas como un intento de aliviar la mochila de la deuda que heredará el próximo gobierno, pero las herramientas propuestas exponen las renovadas dificultades que enfrenta para hacer frente a los vencimientos de la deuda y las renovadas presiones cambiarias. La propuesta que presentará el Gobierno a los acreedores con títulos argentinos emitidos con plazos de hasta 10 años consiste en postergar los plazos de devolución. Las complejas operaciones contemplan bonos en pesos, dólares, euros, yenes y francos suizos por una suma equivalente a 50.000 millones de dólares. Introducir los cambios a los bonos regidos con la legislación argentina requiere la autorización del Congreso. El intento con los tenedores de títulos emitidos bajo ley extranjera exige lograr elevados niveles de adhesión en potenciales asambleas de inversores alrededor del mundo que serán organizadas por bancos internacionales.
Anunciadas tras una nueva frenética jornada financiera, las medidas representan un nuevo intento por amortiguar el derrape económico que se aceleró con la contundente derrota del oficialismo en las elecciones primarias. “En estos momentos de tensión financiera y cambiaria el objetivo es que no suban más el dólar ni la inflación. La estabilidad es un objetivo irrenunciable”, aseveró Lacunza al iniciar la conferencia de prensa. Luego lanzó un mensaje político a la oposición, a la que el Gobierno busca responsabilizar por su fracaso económico: “Todas las fuerzas políticas queremos ganar las elecciones, pero no es excusa para poner en riesgo la estabilidad de todos los argentinos. Gane quien gane no podemos dejarlo sin herramientas”, sostuvo. “Tenemos que poder acordar una campana protectora sobre el sistema financiero. A río revuelto nadie gana más que los especuladores. Hace falta despegar las dudas sobre la capacidad de pago argentina este año y en el próximo período persidencial”, indicó el funcionario, que leyó su discurso acompañado por sus principales colaboradores.
El intento para despejar el riesgo de default consiste en cuatro medidas: 1) postergar a lo largo de un período de seis meses los vencimientos de los títulos de corto plazo –Letes, Lecaps, Lelinks y Lecer- para los tenedores institucionales; 2) enviar al Congreso un proyecto para habilitar la extensión voluntaria en los plazos de pago de los bonos regidos por la legislación argentina; 3) iniciar el recorrido para modificar los tiempos previstos en los bonos emitidos con legislación extranjera; y, 4) iniciar la renegociación del acuerdo con el FMI para prolongar la cancelación del acuerdo. “No es un default, no se violará ningún contrato. Tampoco es una reestructuración. Estamos extiendo plazos, sin quita y se mantienen los intereses. Proponemos reperfilar los vencimientos de la deuda”, enfatizaban ayer fuentes oficiales.
Las crecientes dificultades para que los tenedores renueven sus papeles forzaron a declarar desiertas las últimas dos licitaciones. En otras palabras, los inversores decidieron cobrar y comprar dólares. Con ese diagnóstico, la medida que destinada a restar presiones inmediatas será compulsiva. Desde el Palacio de Hacienda indicaron que los papeles alcanzados suman el equivalente a 13.000 millones de dólares. Los inversores institucionales como bancos y aseguradoras cobrarán los 11.000 millones de dólares que vencen en los próximos meses en tres tramos: 15 por ciento al momento del vencimiento, 25 por ciento a los tres meses y el 60 por ciento restante dentro de seis meses. La reducida porción que está en manos de pequeños ahorristas, alrededor de 1900 millones de dólares, será cancelada al momento del vencimiento. Para evitar beneficiar a inversores carroñeros que compraron esos papeles a precio de remate en las últimas semanas solo podrán acceder al pago completo quienes tengan los papeles en su poder desde el 31 de julio.
Con los bonos, la pretensión oficial es modificar los plazos de pago de 30.000 millones de dólares de deuda emitida bajo legislación extranjera y una suma equivalente a 20.000 millones de dólares en títulos regidos por ley argentina. Los papeles comprendidos son aquellos que fueron emitidos a 10 años de plazo. La operación excluye, por ejemplo, el oneroso bono a 100 años y los títulos entregados en los canjes de 2005 y 2010. La extensión de los plazos de pago en los instrumentos dominados por las leyes locales requiere antes del visto bueno del Congreso, que habilitará al Palacio de Hacienda a negociar cambios con los tenedores. Para avanzar con los instrumentos regidos por legislación extranjera se recibirán propuestas de bancos internacionales que deberán llamar a asambleas de tenedores. Extender los plazos exige alcanzar los parámetros establecidos en las cláusulas de acción colectiva: el visto bueno del 75 por ciento de los tenedores de cada título o el 66 por ciento de cada familia de bonos siempre y cuando logre un piso del 50 por ciento en todos los papeles. Es improbable que el recorrido anunciado ayer, reconocen los funcionarios a cargo, se concrete antes de las elecciones. 
29 de agosto de 2019
Derrumbe de los bonos, riesgo país en 2112 puntos, dólar a 60,17 pesos, sangría de reservas y retiro de depósitos en dólares.
Corrida generalizada en el mercado financiero
El pánico domina el clima de negocios en la plaza local. La fuga de activos argentinos es impactante. Por Federico Kucher
El dólar en las casas de cambio volvió a cotizar a 60 pesos. 

Imagen: Guadalupe Lombardo
El Banco Central vendió este miércoles unos 367 millones de dólares para contener el tipo de cambio. No tuvo éxito. El dólar subió hasta los 60,17 pesos y marcó un incremento de 1,51 pesos, al subir 2,5 por ciento. La autoridad monetaria en las últimas dos jornadas sacrificó 678 millones de dólares de las reservas sin poder moderar la expectativa de devaluación. Para este jueves se espera otra jornada de volatilidad. En las plataformas que operan 24 horas la divisa continuó subiendo hasta los 62 pesos luego de los anuncios de Hacienda. El equipo económico adelantó que se seguirán rifando las reservas.
El riesgo país es uno de los indicadores más claros para entender la dimensión de la crisis financiera en el mercado interno. Este índice se ubicó en 2112 unidades. Se trata de un incremento de 111 puntos respecto de la jornada anterior. Los bonos que más bajaron fueron los de corto plazo. El Bonar 2020 retrocedió cerca del 14 por ciento y se ubicó en 46 dólares. Esto implica que ya se opera por debajo del 50 por ciento de paridad. El riesgo país es uno de los más altos de las últimas décadas y se ubica en niveles similares respecto de los registrados en octubre de 2001 antes del estallido de la convertibilidad.
Los títulos de largo plazo anotaron importantes bajas. Se destacó el retroceso del Argentina 2037 con una merma del 7,6 por ciento y del Discount 2033 con una caída de 6,3. Esta huida de los activos locales terminó acelerando una medida de urgencia del equipo económico. Se decidió extender el plazo para los vencimientos de las Letes y Lecap y se anunció el canje voluntario para los bonos soberanos de corto y mediano plazo.
Este anuncio se hizo tras el cierre de las operaciones bursátiles y la pregunta clave es qué impacto tendrá en la apertura cambiaria de este jueves. La lectura optimista asegura que los fondos grandes verán con buenos ojos estirar el plazo de los vencimientos de la deuda sin perder capital ni cupón. Los pesimistas indican que para el inversor institucional es un baldazo de agua fría el canje compulsivo de las letras de corto plazo (en moneda extranjera y en pesos) y reforzará la expectativa de devaluación en el mercado. En los bancos digitales la cotización del dólar subió dos pesos luego de los anuncios.

Reservas y depósitos

El Central sigue mostrando una fuerte dificultad para sostener el nivel de las reservas. Este martes se ubicaron en 56.950 millones de dólares y marcaron un retroceso de 523 millones de dólares en la jornada. En lo que va de la semana se perdieron 1309 millones de dólares y desde que comenzó agosto se acumuló un retroceso de 10.949 millones.
Esta última cifra representa cerca del 20 por ciento de los dólares del Central. Se trata de un ritmo de caída alarmante si se lo proyecta en el corto plazo. El organismo a cargo de Guido Sandleris no tendría ni una divisa en las reservas en menos de medio año. El monto de las intervenciones cambiarias de esta semana también genera preocupación. Se vendieron cerca de 680 millones de dólares. Esta cifra alcanzaría ahora para comprar 2 de cada 10 acciones de la petrolera YPF en la bolsa porteña.
La autoridad monetaria enfrenta una corrida de activos que enciende luces de alerta. El riesgo de insolvencia aumenta en la medida que nadie quiere dejar sus dólares en el sistema financiero. La caída de los depósitos en moneda extranjera del sector privado es uno de los principales síntomas. Se ubicaron en 29.326 millones de dólares el viernes 23 de agosto (último dato disponible) y anotaron una pérdida de 199 millones respecto de la jornada anterior. Desde el viernes previo a las PASO se acumuló un retroceso de 3174 millones. Los ahorristas hace dos semanas que vienen retirando divisas de sus cuentas bancarias. La salida es a un ritmo cercano a los 300 millones de dólares diarios.

Nuevos riesgos


La medida de reperfilamiento del equipo económico permitirá liberar divisas de las reservas. Estos recursos se podrán utilizar para intervenir en la plaza cambiaria. Los funcionarios de Hacienda plantearon que uno de los principales objetivos es sostener el tipo de cambio en torno de 60 pesos y evitar entonces la volatalidad de la paridad. El principal problema es que no existen medidas de control de los flujos de capital. Los inversores que aún conservan pesos suman incentivos para aprovechar la venta de reservas a 60 pesos y dolarizarse. Los casi 5 mil millones de dólares de las reservas que no se usarán para abonar deuda de corto plazo corren el riesgo de terminar financiando una nueva ronda de fuga de divisas del mercado.

Las acciones fueron otro de los principales indicadores para medir la incertidumbre entre los inversores. Este martes subieron en pesos pero volvieron a registrar fuerte pérdidas medidas en moneda extranjera. Las empresas que cotizan en Nueva York llegaron a retroceder hasta el 6,1 por ciento. La caída en lo que va del año de estas compañías es alarmante. Entre los rojos se destacan las bajas de 66 por ciento de Supervielle, de 64 por ciento de Central Puerto, de 54 de Loma Negra y de 37 por ciento de Ternium.
29 de agosto de 2019
La medida limita el crédito a firmas que exporten más del 75 por ciento de sus ventas totales
El Banco Central busca acelerar la liquidación de exportaciones La medida pretende restringir el crédito a firmas exportadoras para obligarlas a ingresar los dólares de sus ventas. Los analistas le otorgan muy poco impacto.
Imagen: Alejandro Elías
 El Banco Central decidió limitar los créditos que las entidades financieras otorgan a las empresas exportadoras para que estas firmas se ven obligadas a liquidar divisas en medio de la crisis cambiaria. Ahora, las entidades financieras sólo podrán acordar y desembolsar nuevas financiaciones en pesos al conjunto de clientes alcanzados por la definición de Grandes empresas exportadoras previa conformidad del Banco Central. El objetivo es que en vez de financiarse en pesos, liquiden las divisas, en un contexto de fuerte presiones sobre el tipo de cambio. La circular establece que las empresas que exportan el 75 por ciento de sus ventas totales no podrán financiarse por más de 1500 millones de pesos sin previa aprobación del Central.
Así lo dispuso la autoridad monetaria que conduce Guido Sandleris, a través de la Comunicación "A" 6765 distribuida este miércoles por la mañana al sistema financiero. Quienes están alcanzados por esta resolución son las grandes empresas exportadoras que cumplen dos condiciones: el importe de sus exportaciones de bienes y servicios en el último año tiene que haber representado el 75 por ciento de sus ventas totales, considerando el mercado interno y las exportaciones; y mantengan un importe total de financiaciones alcanzados en pesos en el conjunto del sistema financiero que supere los 1500 millones de pesos.

Demasiado tarde

Ernesto Mattos, investigador de la FCE-UBA explicó que la medida impacta sobre todo en las exportadoras de oleaginosas y cereales. “Las ventas de soja son en un 90 por ciento al exterior”, explicó. Además, dijo que el objetivo del Gobierno con esta resolución es tener un respiro: “Hay 20 millones de toneladas de soja en stock. A 311 dólares la tonelada, especulan que se van a liquidar 6.220 millones de dólares. Con el desembolso del FMI por otros 5400 millones, tendrían casi 12.000 millones de dólares, lo que significa un alivio temporal”. El economista estima que al ritmo de 3,8 millones de toneladas liquidadas por semana, en un poco más de un mes deberían haber liquidado todo.
Sin embargo, considera que la medida llega tarde, dado que las liquidaciones principales se realizan de marzo a junio, y el restante entre octubre y noviembre. Además, afirma que esta resolución va en contra de lo que planteaba el ex ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, acerca de la eliminación de plazos para la liquidación de exportaciones. “Estos sectores no fugan dinero, porque directamente no traen la plata. La fuga de capitales del sector de cereales y oleaginosas fue de 85 millones de dólares en los últimos dos años. En electricidad fue de 1100 millones de dólares”, informó.
Por su parte, David Miazzo, economista jefe de la Fundación Fada, explicó cuál es la lectura del Gobierno con esta disposición: “Consideran que el exportador vende al exterior, cobra en dólares y en vez de liquidar las divisas, saca un crédito en pesos para pagarle a los productores”. Sin embargo, considera que la regulación tendría efectos limitados. “Esta no es una práctica generalizada entre los exportadores, en un contexto de restricción monetaria, con altas tasas de interés y cuando lo que faltan son pesos”, agregó. 
Fuente:Pagina12
Las cosas del Poder 
Los diarios del mundo describieron la gravedad de la crisis tras los anuncios de Lacunza
Desde Fhola de San Pablo hasta El País de España, pasando por el influyente sitio económico Bloomberg, trazan un futuro incie
El anuncio del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, sobre la apertura de una moratoria en el pago de la deuda con los inversores financieros de carácter institucional, junto a la intención de reprogramar una parte de los vencimientos del resto de la deuda emitida por la Argentina, entre ellos el cronograma que se había acordado con el FMI, llegó este mismo miércoles a los principales medios de la región y del mundo.
En el diario más importante de Brasil, la Folha de Sao Paulo, ubicaron la noticia como el título más importante del sitio web. “Crisis financiera. Argentina declara moratoria y quiere renegociar deudas. El país pide al FMI revisión de los vencimientos de su deuda de 56 mil millones de dólares para aliviar la actual turbulencia del mercado cambiario”, publicó el medio brasileño entrada ya la noche.
“Argentina propone iniciar el diálogo para ‘reperfilar’ los vencimientos de deuda. Según el ministro (por Lacunza), la postergación será aplicada al bonus de inversores institucionales, como bancos y aseguradoras. Personas físicas no serían afectadas”, completó la Folha.
La decisión del gobierno de Mauricio Macri también mereció un espacio muy destacado en la edición digital del diario El País de Madrid, medio cabecera del Grupo Prisa. En un artículo escrito por el corresponsal de ese diario en Buenos Aires, el periodista español Enric González, El País aseguró que Argentina “llegó al límite”.
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“Lacunza pidió al FMI y a todos los acreedores institucionales (de la Argentina) un aplazamiento en el repago de la deuda, tanto en pesos como en dólares, por dificultades de liquidez. Fue un remate de una nueva jornada negra, con Buenos Aires bloqueada por manifestaciones y fuertes turbulencias en los mercados financieros”, agregó el corresponsal ibérico.
El artículo del principal diario de España aseguró que debido a la “mayor tensión política y económica” afectó “la estabilidad cambiaria”, lo que se tradujo en una caída brusca en la renovación de los bonos de la deuda argentina, que cayó desde el 78% a niveles inferiores al 10%. La noticia sobre el estiramiento en el pago de la deuda con tenedores de bonos institucionales disparó, también, un rápida cobertura en medios de la región, como el diario uruguayo El Observador de Montevideo, pero también de agencias de noticias especializas en información financiera, como Bloomberg.
El matutino oriental, en su edición web, publicó que Lacunza anunció en rueda de prensa que “buscará reperfilar vencimientos con acreedores privados y el FMI”. “Argentina le propuso al FMI iniciar el diálogo para reperfilar los vencimientos de deuda tras varias jornadas de fuertes turbulencias cambiaria que han llevado a la depreciación de más de 20% en dos semanas”, publicó el diario del otro lado del río.
El Observador también aclaró que estos anuncios, por el momento en que fueron realizados y por la cercanía de las elecciones presidenciales y el final del actual mandato, comprometerán en cierto modo al próximo gobierno de la Argentina. “Lacunza aseguró que Argentina no tiene un problema de solvencia, pero sí de liquidez a mediano plazo. (El ministro) ratificó la voluntad de pago en momentos en que los mercados temen que el país entre en default”, tituló el medio. 
Fuente:TiempoArgentino

Elecciones 2019 
La Mesa de Enlance se reunirá con Alberto Fernández para conocer su programa sobre el campo
Los representantes de las cuatro entidades rurales más importantes pidieron visitar al candidato presidencial más votado por los argentinos en sus oficinas de la calle México. "Dialogaremos sobre las necesidades y dificultades del sector que representamos en la actual coyuntura económica y financiera", adelantaron los ruralistas.
Este jueves a las 12 horas llegarán a las oficinas de la calle México donde trabajan los equipos de Alberto Fernández, los representantes de la Mesa de Enlace en búsqueda de conocer el programa para el agro del candidato a presidente. Además planterán sus precupaciones por la situación del país e intentarán despejar dudas respecto a la idea de volver a la Junta Nacional de Granos. 

Quienes se reúnan con Alberto serán los representantes de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina; de Confederaciones Rurales Argentina, Dardo Chiesa; de Coninagro, Carlos Iannizzotto; y de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni.

Según manifestaron a través de un comunicado al que accedió La Política Online, los miembros de la Mesa de Enlace sostienen que en la reunión "dialogaremos sobre las necesidades y dificultades del sector que representamos en la actual coyuntura económica y financiera".



La intención de los dirigentes agrarios también es presentarle a Alberto el documento con las 14 propuestas que elaboraron en el mes de junio donde plantean eliminar definitivamente las retenciones. Si bien los contactos habían comenzado a acentuarse luego de las PASO, la declaración de Felipe Solá sobre un posible regreso de la Junta Nacional de Granos enfrió los acercamentos.

Este martes en el campo llamó la atención la ausencia de Alberto en el Congreso anual de Coninagro en la sede de la UCA en Puerto Madero. Tampoco está previsto que Alberto asista al Congreso anual de CRA el próximo 5 de septiembre en el CCK. Otra preocupación que planteará el agro es la falta de un interlocutor claro por parte del Frente de Todos para el sector, cuestión que será puesta sobre la mesa este jueves. 
Fuente:PoliticaArgentina 


Al borde del default: habló el Frente de Todos 
Jueves 29 de Agosto
Su bien  Alberto Fernández no hizo declaraciones tras el anuncio de Hernán Lacunza, hubo definiciones desde el espacio que podría asumir el poder el 10 de diciembre.
El ministro de Hacienda habló de "perfilar" la deuda de la Argentina, el Fondo Monetario prometió "evaluar" la situación y el Frente de Todos dejó saber una decisión respecto de las flamantes medidas del gobierno nacional sobre la impagable deuda que acordó con el organismo multilateral.
Si bien el candidato presidencial Alberto Fernández durante el miércoles no dijo nada, quien sí fue vocero de las intenciones del espacio peronista fue Agustín Rossi, quien afirmó que una vez que se conozca proyecto de ley del Poder Ejecutivo, lo analizarán.
En diálogo con el portal Infobae, agregó que "al momento de tomar deuda con el FMI exigimos que fuera debatida en el Congreso e incluso convocamos a una sesión especial pero el Gobierno no nos dio quórum. Ahora, al reperfilar sí convocan al Congreso".
"La ley de Administración financiera le permite al Poder Ejecutivo negociar mejores condiciones de plazo y monto", completó, pero también subrayó que desde el Gobierno "en momentos de crisis se acuerdan del Congreso".

El dólar futuro ya cotiza a 100 pesos 
Jueves 29 de Agosto 
La cifra se maneja con miras a marzo de 2020. Para diciembre el número supera los 80 pesos.
Ante un dólar desatado el gobierno nacional pateó la pelota de la deuda con miras a frenar una posible disparada de la moneda estadounidense. Con este tembladeral en las finanzas del país, ya se firman contratos con dólar a futuro muy por arriba de las cotizaciones actuales.
Para marzo de 2020, cuando ya muy probablemente esté gobernando Alberto Fernández se prevé que el dólar cotizará a 100 pesos, tal como lo indican los contratos que se firman por estas horas, que además asumen que en diciembre la moneda rondará los 83 pesos.
Este miércoles el billete impreso en Washington subió $1,51 a nivel minorista y cerró a un promedio de $60,17, en una jornada en la que el Banco Central vendió u$s367 millones de las reservas para abastecer la demanda.
En tanto, en el campo mayorista, la divisa verde se incrementó $1,80, llegando hasta los $58,10 para la venta.
La cotización del dólar se registró en el mercado de futuros de Rosario, Rofex. Allí, según puntualizó el diario El Cronista, la posición marzo de 2020 cerró en 100 pesos, lo que implicó una variación de 13,4% en la jornada.
En tanto, para julio de 2020 se podría operar con un dólar a 110 pesos. Fuente:InfoNews

Urgente 
Retiro de depósitos: la gente se llevó U$S 3.200 millones en nueve días 
Los privados extrajeron dólares del Banco por nueve días consecutivos después de las PASO. Ezequiel Orlando 
Después de las PASO, los ahorristas sacaron sus dólares del Banco durante, al menos, dos semanas consecutivas. En total extrajeron poco menos de U$S 3.200 millones, lo que golpeó directamente a las reservas del Banco Central (BCRA). En esos mismos días, retiraron de sus depósitos en pesos casi $ 127.000 millones.
Los privados sacaron del sistema financiero argentino U$ 3.174 millones en las nueve jornadas hábiles que le siguieron a las elecciones primarias donde Mauricio Macri salió en segundo lugar por más de 15 puntos de diferencia. El viernes 23 de agosto la baja en las cajas de ahorro y plazos fijos en dólares fue de U$S 199 millones.
En los mismos días, las compañías e individuos redujeron sus tenencias bancarias en pesos por $ 126.778 millones. Esta tendencia para los depósitos en moneda local simplemente se aceleró con el resultado electoral, pero venía desde antes. En las últimas tres semanas bajaron sus activos en las entidades en $ 144.477 millones.
El anuncio de hoy de reestructuración de las Letras del Tesoro de parte del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, generó ruido entre los grandes actores de la plaza bursátil y cambiaria, lo que luego puede generar consecuencias sobre las decisiones de depósitos del sector privado. “La decisión del Gobierno va a tener un efecto doble. En el corto plazo va a generar mucha tensión con el nombre de ‘reperfilamiento’ y, en los próximos días, el ‘default técnico’ que va a surgir en las calificadoras de riesgo va a generar nervios y probablemente haya movimientos bruscos en los mercados”, adelantó Martín Kalos, economista jefe de Elypsis.
“Pero también puede calmar algunas de las inquietudes en el corto plazo, porque el Gobierno está pateando para más adelante U$S 9.151 millones que vencían en los próximos meses y que ahora van a recaer recién desde diciembre; es decir, desde un próximo mandato presidencial”, postuló.
En concreto, esta salida de dólares por dos semanas seguidas colaboró en la sangría de reservas del Banco Central. Desde ese domingo hasta hoy se perdieron U$S 9.359 millones, ya que los activos internacionales de la autoridad monetaria cerraron en U$S 56.950 millones.
Estas tenencias del BCRA también fueron golpeadas por las presiones devaluatorias en la plaza cambiaria, donde intervino intermitentemente pero recién después de que el Ejecutivo avale la mega devaluación del lunes posterior a las PASO en el que Macri culpó a los votantes. Pero también cayeron por la devolución de parte del préstamo de bancos privados, que se activó por el derrumbe en la cotización de las acciones que había colocado como garantía. Fuente:ElDestape

Elecciones 2019 ´
Sigilosas negociaciones en Diputados para crear un bloque aliado de Alberto en diciembre
Monzó aportaría sus legisladores, se sumarían lavagnistas, partidos provinciales y sondean a Cornejo. Alcanzaría para aprobar leyes claves.
El Congreso permanece vacío, con dos meses sin sesiones y escasas reuniones de comisiones, pero después de las primarias en pasillos y despachos todos hablan con todos e imaginan posibles escenarios para 2020. 

La apabullante victoria de Alberto Fernández, que de repetirse en octubre le permitiría orillar los 120 diputados, a 9 del quórum, abrió una opción que no estaba en los planes de casi nadie antes del 11 de agosto: crear un bloque "dialoguista" con su Gobierno integrado por peronistas migrados de Cambiemos, lavagnistas, algún radical enojado y partidos provinciales controlados por gobernadores como Juan Schiaretti (Córdoba), Oscar Herrera Ahuad (Misiones) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). 
Más que suficiente para controlar el recinto y apurar la abultada agenda de leyes de estabilización que Fernández planea para su primer mes de gestión, anticipada por su economista Guillermo  Nielsen en una entrevista con el diario brasileño Valor. 


Sería un réplica de Argentina Federal, el interbloque referenciado en gobernadores peronistas sin ganas de recibir órdenes de Cristina Kirchner, que en estos cuatro años nunca superó los 34 miembros pero aun así fue la llave del Gobierno para aprobar leyes. El nexo con la Casa Rosada fue Rogelio Frigerio y su segundo, el secretario de Interior Sebastián García de Luca, quien en diciembre aterriza en Diputados para encontrarse con muchos amigos.

En el PRO cuentan a 11 diputados que pueden migrar a un bloque dialoguista. Y a algunos gobernadores que están con Alberto les seduce sostenerse lejos del kirchnerismo, pero no darán un gesto de debilidad. 

Como explicó LPO, tras las primarias Monzó habló con Alberto y Sergio Massa y empezó a sondear si sus diputados  estaban dispuestos a volver a un espacio peronista si pierde Macri en octubre. Metódico, delegó en  sus legisladores provinciales la tarea de cuestionar a Jaime Durán Barba por su estrategia electoral y luego se sumó Nicolás Massot, con posteos desde Universidad de Yale

Dos fuentes del bloque PRO con llegada a la Rosada aseguraron a LPO que el presidente de la Cámara podría conseguir que migren 11 miembros de esa bancada en diciembre, entre ellos a García de Luca, Juan Aicega, Alberto Assef y varios peronistas que llegarán en las listas de Juntos por el Cambio. Incluyen en ese grupo a Silvia Lospennato, que será reelecta por gestión de María Eugenia Vidal, enemiga de Monzó. Un triunfo de Axel Kicillof podría obligarla a volver con su antiguo jefe.
Los más activos en el armado de este bloque, por ahora en ciernes, son los lavagnistas, un grupo de hasta 9 diputados, entre ellos el candidato a gobernador bonaerense Eduardo Bucca, sus coterráneos Alejandro "Topo" Rodríguez, y Graciela Camaño; Marco Lavagna, los socialistas santafesinos Luis Contigiani y Enrique Estévez, el mendocino José Luis Ramón y los salteños Andrés Zottos y Pablo Kosiner.

Kosiner fue el jefe de Argentina Federal en estos dos años y es el diputado de confianza de Juan Manuel Urtubey, quien hasta hace una década era el gobernador de mejor relación con Alberto Fernández, por entonces enfrenado a Cristina Kirchner. No volvió a hablarle desde que se convirtió en candidato presidencial y mantiene una estrecha relación con Monzó, quien llegó a incorporar en la mesa chica a su protegido Albi Czernikowski, recordado por su fugaz noviazgo con la modelo Karina Jelinek.

Entre los lavagnistas no descartan retener a diputados leales a gobernadores que apoyan al Frente de Todos pero tal vez no quieran compartir el día a día con el kirchnerismo. Esperan saber si Alberto lo considera un innecesario gesto de debilidad o acepta dos bloques afines y alimenta la tensión entre peronismo tradicional y kirchnerismo, que animará su Gobierno si logra ganar. "Muchos diputados ya nos dicen que quieren mantener un bloque federal, porque les sirve para negociar. Pero hay que ver si se dan las condiciones", admiten cerca del ex ministro. 

Fernández imagina en el interbloque dialoguista a los 4 o 5 diputados que respondan a Schiaretti, quien lo recibiría la próxima semana en Córdoba; los 3 misioneros y los 7 de Santiago del Estero, cuyo gobernador Gerardo Zamora ya es casi parte de su equipo de campaña. Siempre le gustó sostener una bancada propia pero mientras que en tiempos de Cristina se sumaba a la mayoría automática, con Macri prefirió negociar ley por ley.  No se consideró retribuido cada vez que colaboró.

En sus charlas con colegas, Monzó confesó que también tiene en la mira a radicales molestos con Macri y no dispuestos a compartir un espacio político con sus súbditos si pierde la presidencial. Mantiene buena relación con Martín Lousteau, que se mudará al Senado pero dejará varios diputados cercanos; y sigue con atención el futuro de Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, con chances de retener su provincia el 29 de septiembre, a través del intendente Rodolfo Suárez. 

En diciembre asumirá como diputado, sin muchas ganas de aceptar las órdenes de su correligionario Mario Negri, con los votos juntados para ser reelecto como jefe de los radicales. Habla seguido con Horacio Rodríguez Larreta, interesado en que sostenga su liderazgo y mantenga unido al actual bloque Cambiemos junto a la veintena de lilitos y al PRO, conducido por su protegido Álvaro González.
Pase lo que pase en octubre, el jefe de Gobierno no oculta sus intenciones de ser candidato a presidente en octubre. Y Monzó mantiene su sueño de pelear alguna vez por la gobernación. No parecen ir por los mismos caminos. Por ahora. 
Fuente:POL                                                               

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