11 de octubre de 2019

ESPECIAL ECUADOR.

Sigue el paro y llegan más campesinos a Quito / Funeral por los asesinados / Ministra del Interior inventa «venezolanos terroristas» y Moreno hace lo mismo acusando a Maduro, las FARC y el ELN






Avanza la marcha de las mujeres hacia la Cruz Roja a entregar a los policias que 3stubieron voluntariamente hoy todo el dia en la asamblea de la CONAIE. Y para taticar el pedido de la derogatoria de las medidas.
Mujeres encabezan marcha de intercambio de policías retenidos




















1500 indígenas de las comunidades de Pastaza llegarán a Quito en unas 3 horas, acaban de pasar por Baños….

Más de 10.000 personas asistieron a la Misa Campal para los compañeros caídos por las políticas asesinas del Gobierno.

Nos guían en nuestro camino para continuar con la defensa del futuro de nuestros hijas/os.
Inmensa calle de honor y homenaje a los compañeros indígenas caídos como consecuencia de la represión direccionada por el Gobierno Nacional de Lenín Moreno






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Ahora| Pueblo indígena realiza la entrega de personal policial que se encontraba dentro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en , quienes finalmente han sido liberados.



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Luego de la misa con cuerpo presente ( de un compañero asesinado), la asamblea decidió seguir con el paro… Se va entregar a los 8 policias retenidos a Naciones Unidas con una gran marcha

«La lucha va en firme, con decisión, para exigir a este Gobierno el respeto a los derechos colectivos» Jaime Vargas en ceremonia en honor a las víctimas de la represión los declara guerreros de los pueblos y nacionalidades y ratifica decisión colectiva de mantener la movilización.

VIDEO: Movimiento indígena libera al grupo de policías retenidos durante las protestas contra el ‘paquetazo’

11 oct 2019
La Defensoría del Pueblo estuvo presente durante la entrega de los uniformados.






VIDEO: Movimiento indígena de Ecuador libera al grupo de policías retenidos durante las protestas contra el 'paquetazo'

Defensoría del Pueblo Ecuador / @DEFENSORIAECSíguenos en Facebook












La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) liberó el jueves en la noche a los ocho policías que permanecían retenidos en el Ágora de la Casa de Cultura de Quito. 
La Defensoría del Pueblo de Ecuador estuvo presente durante la liberación de los miembros policiales, que ocurrió a las 19:20 horas (tiempo local). 
«Estuvieron detenidos porque infringieron el espacio en donde estuvimos nosotros. Pero los señores policías serán devueltos tal cual como salieron de la casa», dijo un miembro de la CONAIE durante la liberación. 

Otra fake news de la ministra María Paula Romo: Diecisiete detenidos en el aeropuerto de Quito. La mayoría de ellos venezolanos.







La ministra ecuatoriana del Interior María Paula Romo

Según la mentirosa funcionaria: «En su poder, información sobre la movilización del Presidente y Vicepresidente».






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Más mentiras: Moreno denunció que hay guerrilleros de las FARC y enviados de Nicolás Maduro infiltrados en las protestas

El presidente ecuatoriano aclaró que los indígenas “no son violentos”, y responsabilizó de la creciente tensión en el país a su antecesor, Rafael Correa, y al dictador venezolano. No descartó presencia de insurgentes del ELN
Manifestantes entran en las oficinas del FMI en Quito
Resumen Latinoamericano, 10 octubre 2019
Un grupo de manifestantes penetraron este jueves con banderas y pancartas a las oficinas del FMI en Quito. Los militantes intentaron ser atajados por guardias de seguridad pero los sobrepasaron y permanecieron en el local gritando consignas contra el Fondo Monetario y el paquetazo.

CONAIE: La tarea es ir a la lucha, renovar fuerzas y sostener los bloqueos, las tomas de gobernación y edificios públicos, Asambleas en todas las comunidades y alianzas con los sectores del pueblo

Comunicado de la CONAIE

A nuestras bases y al pueblo ecuatoriano, Hemos vivido días de mucha agitación, nos hemos sorprendido de nuestra propia capacidad de lucha y resistencia. Nuestra palabra esta puesta: esto no para hasta el #FMI salga del Ecuador.




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CONAIE decretó día de luto por los asesinados por las balas policiales: ACTO HOMENAJE A LOS CAÍDOS. MiércolesNegro /Manifiesto de artistas e intelectuales
Resumen Latinoamericano, 10 octubre 2019.
Comunicados y acto homenaje



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Acto por los mártires en Casa de la Cultura en Quito





Realizan un minuto de silencio por los compañeros caídos que su fuerza y su convicción en la lucha por la defensa de los derechos de los más empobrecidos sigan iluminando este camino de insurrección popular ante un gobierno opresor.





Durante el acto Comisiones de seguridad indígena identifican infiltrados dentro del Agora de la CCE con inhibidores de señal móvil y con material bélico como una granada.






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-Un muerto y mas de 500 detenidos.
-Movimiento Indígena ingresa a la capital.
-Se evacua el Palacio Presidencial.
-98 vías cerradas en el país.
-Gobernaciones de Bolívar y Morona Santiago tomadas por indígenas. Mira video aquí 👇🏼



Confirman fallecimiento de manifestantes tras represión en protestas de Ecuador

En los próximos días, la Conaie emitirá un informe completo con los nombres de todas las víctimas que dejaron las protestas.
Según la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, se tratarán con organizaciones de derechos humanos los procesos necesarios para evitar la impunidad de estos crímenes.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) confirmó este jueves del fallecimiento de varios manifestantes tras las acciones represivas del Gobierno que preside Lenín Moreno.
De igual manera, el organismo se comprometió a tratar con organizaciones de derechos humanos los procesos necesarios para evitar la impunidad contra estos crímenes.



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La DEFENSORIAEC exige al Gobierno de Lenin detener la violencia que vive el país y denuncia que se ha impedido abrir un corredor humanitario para trasladar a las decenas de heridos/as que son atendidos por la sociedad civil organizada.

La Defensoría del Pueblo de Ecuador confirmó la muerte de cinco personas, entre ellas un dirigente indígena, como resultado de los ocho días de protesta nacional contra medidas dispuestas por el Gobierno, hecho que lamentó.
En un comunicado, la instancia ofreció condolencias y manifestó solidaridad con las familias del líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) en la provincia de Cotopaxi, Inocencio Tucumbi; y del resto de fallecidos, cuyos datos no se precisaron.
‘Hacemos un llamado al Gobierno a erradicar la violencia y garantizar el derecho a la protesta social de forma pacífica’, precisó el ente.
La Defensoría del Pueblo es una de las instancias que ha denunciado la represión policial registrada en este país sudamericano durante las marchas realizadas en todo el territorio nacional, en rechazo a las reformas tributarias y laborales anunciadas el pasado 1 de octubre.
En un informe derivado del monitoreo realizado a la situación reinante desde hace ocho días, cuando comenzaron las protestas, la institución exhortó al Gobierno nacional a derogar el estado de excepción decretado a nivel nacional, teniendo en cuenta que la medida no ha sido efectiva.
A su juicio, la declaratoria solo incrementó la espiral de violencia en varias zonas del país y constituye una limitante para el retorno a la calma.
Las muertes como resultado de las movilizaciones fueron denunciadas más temprano por la Conaie, que se declaró en luto y anunció que en los próximos días emitirá un informe completo de víctimas mortales, heridos y desaparecidos, ante el ocultamiento de información por parte de las autoridades y algunos medios de comunicación.
La representación de pueblos y nacionalidades comenzó esta jornada de protesta con ceremonias para honrar a los fallecidos y ratificaron que se mantendrán en pie de lucha, mientras responsabilizan al Gobierno por la violencia desatada en todo el país.
Desde el pasado 3 de octubre, cuando entró en vigor el decreto 883 que eliminó el subsidio a la gasolina extra y el diésel (entre otras reformas perjudiciales para las personas de menos ingresos), indígenas, trabajadores, estudiantes universitarios y pueblo en general se mantienen en las calles, en protesta.
Para los manifestantes, las decisiones gubernamentales responden a las presiones del Fondo Monetario Internacional, a cambio de conceder préstamos millonarios a Ecuador, lo cual provocará más endeudamiento y pobreza.
*pl





Sobre los policías retenidos en el Ágora de la @CasadelaCultura, garantizamos sus derechos humanos, físicos, psicológicos, y de sobrevivencia en situación de conmoción social, contemplados en la Constitución de la República del Ecuador y demás instrumentos internacionales.






Intelectuales y artistas de Ecuador se unen en manifiesto por su país





(Prensa Latina) Intelectuales y artistas de Ecuador expresaron hoy preocupación ante la situación interna derivada de medidas económicas dispuestas por el gobierno.
Así lo expusieron en un Manifiesto, firmado por decenas de escritores, poetas, artistas, periodistas, actores, y trabajadores de las diferentes áreas de la cultura en este país sudamericano, donde se vivieron ya siete días de manifestaciones con represión policial.
En el texto, los suscriptores declararon que los pueblos indígenas constituyen una fuerza social, fundamento de la historia nacional, cuyos imaginarios y formas artísticas impregnan las prácticas culturales de amplios sectores del pueblo ecuatoriano y son factor decisivo en la preservación de la identidad y del futuro de Ecuador.
Asimismo, consideraron que la protesta de estos días, surgida desde las comunidades y provincias, para extenderse a nivel nacional, muestra el profundo descontento no solo de los pueblos indígenas como protagonistas, sino del pueblo ecuatoriano afectado por los golpes de una política económica excluyente, impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
‘(?) hemos sido testigos de un incremento de la represión a las organizaciones indígenas y a distintos sectores sociales; violencia que ya ha provocado varios muertos, decenas de heridos, algunos de suma gravedad, niños atacados con gases lacrimógenos y cientos de detenidos arbitrariamente’, advirtieron.
En su criterio, la acción policial y militar desatada durante la semana de movilizaciones, iniciada el pasado 3 de octubre, hace recordar la llevada a cabo por las fuerzas represivas del Cono Sur durante las dictaduras militares.
‘La posición de sectores tanto del gobierno como de las cámaras empresariales y de las Fuerzas Armadas, ha estimulado la violencia y la discriminación étnica y regional’, añadieron.
En ese contexto, señalaron como condición indispensable para promover un diálogo entre las organizaciones sociales y el gobierno la suspensión del paquete económico impuesto por el FMI, el levantamiento del Estado de Excepción y el Toque de Queda, el repliegue de militares y policías y el fin de la represión, descrita como brutal.
Al mismo tiempo, alertaron que en las conversaciones deben participar todos los sectores de Ecuador, a fin de llegar a arreglos.
‘Hoy es fundamental construir caminos para recuperar una democracia que responda a la necesidades del pueblo’, concluyeron.
Rafael Correa: «Nuestra democracia es de plastilina» (Entrevista)
Resumen Latinoamericano*, 10 de octubre de 2019.
El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, ha revelado a Sputnik sus impresiones de los acontecimientos que tienen lugar en su país, donde la gente ha salido a las calles a manifestar su descontento con las políticas económicas implementadas por el mandatario Lenín Moreno, quien a su vez ha acusado a Correa de estar detrás del descontento popular.
— Hay una guerra de versiones y entre otros rumores se dice que usted estaría viajando a Ecuador. ¿Es así?
— No. No creo que haya guerra de versiones, las cosas son tremendamente claras. Lo que sí hay es un blindaje de la prensa ecuatoriana, que ha sostenido a Lenin Moreno de una forma obscena en estos dos años y medio, hasta tal punto que la gente está reaccionando en las calles contra los reporteros de Teleamazonas, Ecuavisa, El Universo, El Comercio y los sacan. No quieren saber nada de esta prensa. Sí de las pequeñas radios, de la prensa alternativa, comunitaria.
La prensa hegemónica ha sido la mayor cómplice de Moreno, se ha asociado con él, es parte del Gobierno a tal punto que, por ejemplo, el hijo del dueño del Diario Expreso es el ministro de Transporte. Este Gobierno derogó la ley de Comunicación, la vació de contenido y dejó apenas la carcasa. Hay blindaje, manipulación y complicidad mediática para tapar errores y horrores de este Gobierno y de la brutal represión. Tenemos una democracia inmadura que se sorprende con esas cosas.
— Hoy la marcha hacia Quito fue duramente reprimida.
— Desde los últimos años de la dictadura militar no veo una represión tan brutal, con toque de queda, cesación de las garantías constitucionales y la represión física: golpear a manifestantes, disolver manifestaciones donde hay mujeres y niños con gases lacrimógenos… Ya tenemos varios muertos, centenas de heridos y más de 700 detenidos. 
— La situación del Gobierno es muy compleja. ¿Qué salidas le parecen posible?
— El Gobierno de Lenin Moreno está acabado. Es un títere de los grupos de poder. Fue mi vicepresidente durante seis años y para lograr algo de popularidad, con complicidad de la prensa, dijo que había heredado una crisis económica. ¿Y él siendo vicepresidente no la vio? ¡Inconconcebible! El Gobierno está acabado por sus propios errores. No hay golpismo como insinúa Lenin y la prensa.
Lo que sucede es que la gente no aguanta más. Con él, las élites recuperaron el poder con base en trampas y traición. ¿Qué salida veo? Si se mantiene en el cargo, será más cero a la izquierda de lo que ya es hoy. En estos momentos está negociando con las cabezas visibles del movimiento indigenista CONAIE y con el Frente de los Trabajadores, dos organizaciones cuyos dirigentes apoyaron a Moreno hasta hace poco y que ahora se están viendo desbordadas por sus bases, por dirigentes jóvenes que se han organizado.
Una opción es que revierta las medidas de aumento al gasoil. En ese caso, creo que el Gobierno estaría más que muerto. Pero los líderes indigenistas tienen que conseguir algo. Yo creo que deben estar acordando con el FMI algún tipo de concesión potable y todos contentos. Todos contra Correa. 
Pero el Gobierno ya está en muerte clínica, en estado vegetativo. Lo siguen apoyando los medios hegemónicos, el empresariado, el poder financiero, el militar, la Policía y parte de la Iglesia. Nuestra democracia es de plastilina, estos controlan todos los factores reales de poder, incluyendo instancias del Estado de las que se apoderaron, como el Consejo Electoral, para no dejarme participar en elecciones libres. Aún así soy optimista, creo que vamos a vencer.
— Como economista, ¿opina que era necesario volver al FMI en el caso de Ecuador?
— En diez años de mi gobierno no vimos una misión del FMI y nunca tuvimos una década tan próspera como la de 2007 y 2017, la década de la Revolución ciudadana. Y no es culpa del FMI, sino de quien se somete a él. Es parte del relato hacerle creer a la gente que todo estuvo mal y que la economía va a colapsar. Lo hacen para que la gente aguante pasivamente. Pero con eso se puede engañar seis meses o un año. 
En 2017 creció la economía, en 2018 creció menos, en 2019 comenzó a decrecer. No había crisis, no había sobrendeudamiento, el déficit estaba en 5%, perfectamente manejable, pero no hay que olvidar que en 2016 tuvimos un terremoto que nos costó 3 puntos del PBI y hubo que endeudarse para reactivar eso. En mi Gobierno, la deuda pasó de 13.000 millones de dólares a 27.000 millones, pero invertimos 100.000 millones de dólares. Eso significa que como país, somos 86.000 millones más ricos. Eso se puede ver en las carreteras espectaculares, las hidroeléctricas, las nuevas unidades de policías comunitarias, las escuelas del milenio, los centros de salud, los puentes.
Moreno se endeudó con el sector externo con 15.000 millones en dos años y no hizo una sola inversión. Se están pegando un tiro en el pie. Se reducen impuestos, aranceles, con impacto fiscal y externo gravísimo. No hay tipo de cambio que pueda ajustar eso. Perdimos 600 millones de ingreso fiscal.
El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), con tal exceso de liquidez, le prohibieron financiar al Gobierno. Todo es fundamentalismo ideológico. Esa plata se está yendo afuera. También le prohibieron al Banco Central prestarle al Gobierno. Prohibieron las fuentes internas de financiamiento y solo quedó someterse al FMI, hacer tonterías como quitar subsidios para que el país gane 1.300 millones. Quitando subsidios no se crea riqueza. El Estado recibe 1.300 millones pero ningún ciudadano recibe 1.300 millones. Ellos mismos crearon la crisis.
— Para paliar esta situación, el Gobierno dijo que creará un bono.
— Es para engañar a la gente, para demovilizar.
— Hay un cierto modelo de procesamiento judicial contra el expresidente Lula, el vicepresidente Jorge Glas, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y usted. ¿Responde a una estrategia común o es casualidad?
— Hay muchas similitudes entre el caso ecuatoriano y el argentino. Pero hay una gran diferencia. El presidente Macri es un tipo de derecha, la gente sabía qué estaba votando. Moreno, en cambio, se presentó como la izquierda, como la continuación de la Revolución ciudadana. Ganamos y luego hizo todo lo contrario. Botó al tacho de la basura el programa de gobierno y adoptó el plan del candidato perdedor. Eso no existe en democracia, pero en América Latina puede pasar cualquier cosa, sobre todo con la complicidad del Gobierno. Es impresionante cómo traicionó absolutamente todo. Es la antología del cinismo. Nadie puede mentir tanto.
Por supuesto esto es parte de una estrategia para que vuelva el neoliberalismo. En la década del 90, la gente no entendía bien de qué se trataba y no hubo tanta resistencia. Ahora veníamos de Gobiernos progresistas exitosos en el periodo 2002 – 2014, que ha sido la época de oro América Latina. 900 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza, redujimos sustancialmente la desigualdad, crecimos mientras Europa y EEUU estaban en recesión. Nos miraban con admiración en el mundo.
Vinieron estos movimientos conservadores con fuerza, con recursos ilimitados, con discursos articulados, con una estrategia, y detrás está EEUU, que buscaba neutralizar a esos dirigentes de izquierda para que no se les ocurra volver. Pero como no nos pueden vencer en las urnas, que es lo democrático, es el lawfare, la persecución y judicialización de la política. Esto tiene dos patas: el linchamiento y la cooptación del poder judicial, con la presión mediática y política. Los jueces muertos de miedo esperan los titulares de la prensa para copiar sus sentencias y no los linchen a ellos.
El vicepresidente electo de Moreno, como era un estorbo para lo que querían hacer, y ya sabían lo que querían hacer, fue víctima de un complot, desde la época de campaña para sacarlo de camino. Lo vincularon con el caso Odebrecht, con testimonios falsos, con pruebas forjadas, de la noche a la mañana aprobaron la medida cautelar para prohibirle salir del país. Lula está detenido en un cuartel militar. Jorge Glas era vicepresidente en funciones y está en una cárcel común, donde ha recibido 30 amenazas de muerte. La mejor manera de enfrentar este lawfare es cambiar la situación política, porque así cambiará la situación judicial de los dirigentes perseguidos.
— Usted fue uno de los primeros en hablar de la restauración conversadora. ¿Cree que se acaba esa ola y comienza a haber cambios en la región? 
— Por supuesto. Ahora, no hay que dormirse sobre los laureles. Las PASO en Argentina fueron contundentes. Las encuestas le dan a Evo una ventaja cómoda, pero si hay una segunda vuelta es cuesta arriba. Hay que trabajar como si no tuviéramos un solo voto. En Uruguay está más difícil la cosa. Se ha acortado el ciclo. Yo soy medio escéptico de los ciclos. Cuando vino el neoliberalismo, a finales de los 80, se quedó con nosotros hasta principios de siglo e iba dejando por el camino desastre tras desastre. Tuvimos la larga y triste noche neoliberal.
Ahora se le está agotando la vida en dos o tres años. Si fueran elecciones libres y me hubieran permitido a mí correr para presidente, les aseguro sin ninguna vanidad que les ganábamos en una sola vuelta. Por eso los juicios que recibo cada día. Si Lula no estuviera preso, sería él el presidente y no este fascista elemental de Bolsonaro. Con la cárcel de Lula no solo le robaron la libertad sino la democracia a Brasil. Vemos que esta restauración conservadora se agotó más rápido de lo que comenzó. Nuestros pueblos tienen experiencia.
— Los gobiernos progresistas cometieron errores. Si tuviera que pensar en los suyos, ¿a cuáles apuntaría?
— Si tenemos 10 años de gobierno, ¿cómo no vamos a cometer errores? Le puedo hacer una lista por orden cronológico y alfabético, pero nunca nos equivocamos de lado, siempre estuvimos con las grandes mayorías. Nosotros duplicamos el tamaño de la economía, tuvimos un punto más de crecimiento que el promedio de América Latina, hemos sido campeones regionales en reducción de la pobreza y de la indigencia. Teníamos la peor infraestructura del continente. Hoy Colombia y Ecuador envidian nuestras carreteras. Siempre habrá un traidor y un corrupto, pero somos seres humanos, no parapsicólogos. Se han cometido errores, pero el mayor de todos los aciertos es que estuvimos del lado correcto.
— Muchos argentinos están decepcionado porque están perdiendo derechos que pensaban estaban más asegurados.
— Yo también creí que lo que habíamos creado tenía bases más sólidas. Es una de mis grandes decepciones. La destrucción en estos dos años y medio ha sido terrible. ¿Cómo es posible esto? Se llama prensa. A Moreno se le ha encontrado una cuenta offshore en Panamá. Y no la abren. Me han revisado todo y no pudieron encontrarme nada. Hacen honesto al corrupto y villano al héroe.
En el Estado de Derecho debe haber correcta información, si en lugar de eso tenemos manipulación, los medios nos roban la democracia. Es por eso que hemos retrocedido tanto, se ha engañado a la gente. Como no salimos del subdesarrollo, no tenemos adecuado acción colectiva, no hay buena educación, no hay talento humano ni capacidad crítica. Y nos dicen cualquier tontería y la creemos. Por ejemplo, dicen que Correa está en Barquisimeto desestabilizando al país con los 35.000 millones que robó. La manipulación es el principal factor.
— La prensa hegemónica.
— Cada vez que le diga prensa, es la prensa hegemónica. Los medios alternativos son la excepción en Ecuador.
— Ya que se encuentra en Bruselas quería preguntarle por la situación de Europa, el Brexit y el crecimiento de la extrema derecha.
— Es triste lo que está pasando. Europa tiene una deriva a la derecha incontestable. En las últimas elecciones europarlamentarias la derecha venció y los partidos de izquierda dieron un paso atrás. Bélgica es una de las excepciones, con el Partido de los Trabajadores y los ecologistas. Son los signos de los tiempos. Estas sociedades avanzadas son humanistas y democráticas mientras no tengan en riesgo su bienestar y sus intereses. Al rato que les empieza a venir los descartables, como dice el papa Francisco, ahí cierran todas las puertas.
Lastimosamente está prevaleciendo esa tendencia xenofóbica, nacionalista en el mal sentido y de extrema derecha. El Brexit es una pena como la UE era un ejemplo para los latinoamericanos. Son 28 países que en la segunda guerra mundial se mataban por millones, con diferentes lenguas, culturas, historia, sistemas políticos y religiones y tuvieron una voluntad de unirse.
Nosotros tenemos la misma historia, la misma lengua, la misma religión, el mismo sistema político. Cuando avanzamos vienen estos entreguistas a destruir todo lo hecho. Es una tristeza la extrema derecha y los separatismos. Ojalá la UE soporte estas tensiones.
(Sputnik)

El dato: Sepa cuántos presidentes han sido “derrocados por indígenas” en Ecuador

Ecuador se encuentra hoy miércoles en estado de excepción, con toque de queda y lleva una semana de paro nacional tras las medidas económicas que anunció el presidente Lenín Moreno el 1 de octubre, que incluyen el retiro del subsidio al diésel y a la gasolina. Las movilizaciones, que empezaron con un paro de transportistas, se han intensificado después de que el movimiento indígena se sumara a ellas, según reseñó la periodista María Sol Borja para The Washington Post.
Tras declarar el estado de excepción que, según la Constitución ecuatoriana, implica la posibilidad de “suspender o limitar el ejercicio del derecho a la inviolabilidad de domicilio, inviolabilidad de correspondencia, libertad de tránsito, libertad de asociación y reunión, y libertad de información”, Moreno anunció el traslado de la sede de gobierno de Quito a Guayaquil. También decretó un toque de queda que restringe la circulación en las zonas aledañas a instituciones estratégicas como la sede de la Presidencia, la Asamblea Nacional o la Contraloría.
El martes, cientos de manifestantes irrumpieron en la sede de la Asamblea Nacional y fueron desalojados con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad. Ya hay al menos 570 personas detenidas.
Las protestas, que siguen convocando a comunidades indígenas de todo el país, no son un buen presagio para el débil gobierno actual. Moreno llegó al poder de la mano del movimiento Alianza País, que gobierna Ecuador desde 2007 (una década con Rafael Correa y dos años con Moreno, electo hasta 2021). El actual presidente, que fue vicepresidente de Correa entre 2007 y 2013, empezó a distanciarse de su antiguo coideario en julio de 2017, menos de dos meses después de tomar posesión. El distanciamiento terminó en una ruptura política definitiva tras la cual Moreno se quedó con la organización política fundada por Correa y la militancia se dividió entre correístas y morenistas.
Moreno acusa al expresidente, autoexiliado en Bélgica y con varios procesos penales abiertos en Ecuador, de estar detrás de las protestas que ponen en jaque la estabilidad del país. Y el morenismo también acusa a las organizaciones indígenas de “hacerle el juego” al exmandatario.
En Ecuador aún se recuerda la fuerza que tuvo el movimiento indígena a finales de los años noventa y a principios de los 2000, y su rol protagónico en las manifestaciones que concluyeron con el derrocamiento de los presidentes Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez.
Tras el anuncio de una serie de medidas económicas, en enero de 1997, el gobierno de Bucaram obtuvo la respuesta de miles de indígenas que protestaron con cierres de vías y barricadas en Quito. Días después Bucaram fue destituido y huyó del país. Algo similar ocurrió con Mahuad en enero de 2000, cuando varios líderes indígenas entraron a la sede del Congreso Nacional y fueron posteriormente respaldados por un grupo de militares insurrectos. Mahuad tuvo que abandonar el Palacio Presidencial. Una historia similar viviría Lucio Gutiérrez cuatro años después.
Han pasado 15 años desde ese convulso período pero la población y los políticos saben qué sucede cuando las organizaciones indígenas protestan. La última vez que marcharon hacia Quito fue en agosto de 2015, en la llamada Marcha por la Vida y la Dignidad. Correa gobernaba el país y varias organizaciones anunciaron un paro nacional.
Correa intentó minimizar la protesta indígena y cuestionó su legitimidad: “Empiezan una marcha que en realidad es una caravana motorizada. Se creen república independiente; se dicen ancestrales y creen que pueden someter a todo el mundo. Se les acabó la fiesta”.
Pero Correa había logrado dividir a las organizaciones entre aquellos que estaban con él y quienes lo cuestionaban. En 2015, mientras la marcha indígena fue reprimida en su intento de llegar al Palacio de Gobierno, otra facción del movimiento llegó sin dificultades para respaldar al gobierno. Correa hoy está en el autoexilio.
Ya en el gobierno de Lenín Moreno, el movimiento indígena puso como condición para cualquier diálogo que haya 20 indultos y 117 amnistías para sus líderes, criminalizados durante el gobierno de su predecesor. Moreno indultó a siete líderes, El descontento permaneció silencioso y estalló finalmente con las medidas que el presidente anunció este mes.
Moreno sabe que la historia no se puede ignorar. La protesta no se puede silenciar mirando para otro lado, incluso a pesar de actos vandálicos por parte de manifestantes que no se identifican con el movimiento indígena. Y el gobierno parece haber aprendido esa lección pues ya anunció que la Organización de Naciones Unidas, la Iglesia Católica y las universidades actúan como mediadores en la búsqueda de un diálogo con las organizaciones indígenas.
Tras ocho años de gobierno, la relación entre Correa y el movimiento indígena se había resquebrajado. En 2006, cuando el entonces candidato sin partido se enfrentaba en segunda vuelta electoral con el empresario Álvaro Noboa, el brazo político del movimiento indígena, Pachakutik, respaldó la candidatura presidencial de Correa. Tras ganar, tomó posesión simbólica en una comunidad indígena.
El acuerdo duró poco. Tras la aprobación de la Constitución de Montecristi, proyecto emblema de Correa, empezó el distanciamiento que llegó a ruptura cuatro años después, cuando varias organizaciones se reunieron en la misma comunidad para retirarle el bastón de mando que le habían entregado el día de su posesión. Correa había incumplido con los pueblos indígenas, decían.
Y mientras el paro continúa y las protestas no cesan, el gobierno tiene la urgencia de demostrar su capacidad de diálogo y negociación frente a un movimiento fragmentado pero con la fuerza suficiente para hacerlo tambalear.
(Globovision/WashingtonPost)
Un gobierno que se debilita ante una lucha social que crece
Edgar Isch L. / Resumen Latinoamericano / 10 de octubre de 2019
El 9 de octubre se realizó el gran paro nacional en el Ecuador. Prácticamente no hay provincia o lugar donde no se hayan desarrollado importantes acciones en las que los sectores populares no se hayan movilizado masivamente, incluyendo tomas de gobernaciones y el práctico sitio a la casa presidencial desde todos los puntos cardinales. La derecha también intentó hacer lo suyo en un apoyo a las medidas impuestas del FMI, que se expresó en Guayaquil y con debilidad en Quito y Cuenca. La lucha de clases se visibiliza en los discursos, en las acciones y en las propuestas. El pueblo ecuatoriano aprende quienes son sus amigos y quienes sus enemigos.
Las patas cortas de las mentiras gubernamentales
En la tarde, la Ministra de Gobierno, María Paula Romo, y el Ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, pretendieron que las acciones populares habían disminuido, con la esperanza que la cercanía al feriado del viernes hiciera realidad esa mentira. Sin embargo, es innegable la cantidad y magnitud de acciones. Como no pueden ocultar, aunque lo pretenden, que junto a la fuerza de los indígenas están los obreros del FUT que cerraron múltiples fábricas, empleados públicos, los maestros de la UNE, los estudiantes universitarios y secundarios con la FEUE y la FESE, campesinos y otras organizaciones sociales de todo tipo. Les resulta difícil aislar al movimiento indígena.

Hasta ahora, la ministra ha hecho el papel de “policía bueno”, frente al Ministro de Defensa que hace el de “policía malo”. Pero ambos han ocultado las numerosas violaciones de derechos humanos, los muertos y heridos producto de la represión, así como actitudes de policías y militares que procuran no reprimir he incluso llegan a acuerdos con grupos de manifestantes en una posible desobediencia a sus jefes.
En la noche del paro, el Presidente y su Vicepresidente dijeron que había negociaciones con la dirigencia indígena. Luego, en el intento de confundir y dividir, que eran con parte del movimiento. Sin embargo, la CONAIE oficialmente aclaró que no existió ni una sola reunión y no hay negociaciones. Que se mantiene como punto central el retiro de las reformas neoliberales.
Otto Sonnenholzner, el vicepresidente, trató de mentir con mayor calidad. Por un lado, días luego de las medidas, señaló que la disyuntiva era entre estas medidas o acabar con la dolarización. Pero ello nunca se planteó así porque hay muchas medidas distintas que sin afectar la dolarización evitaban golpear al pueblo (las han planteado el FUT, el observatorio de la dolarización, grupos académicos y economistas); la dolarización, por el contrario, podría correr riesgo con las medidas actuales del gobierno que permiten la más fácil y rápida salida de dólares. Por otro lado, el mismo personaje dijo que quitar los subsidios y la elevación de los combustibles no afecta a la inflación (por favor lector, no se ría), comparando lo que sucedió cuando se quitó el subsidio a la gasolina de alto octanaje que solo usan los autos de alta gama, como si eso fuera igual que los combustibles que se usa para transporte masivo y de productos.
El freno a la inflación vendrá por que se reducirá aún más la capacidad de compra de las familias, pero no por interés del gobierno. Por último, entre las mayores mentiras, sin tener pruebas, dice que se trata de una medida ambientalista, cuando no hay pruebas, ni en Ecuador ni en otra parte, que ello reduzca a mediano plazo el consumo de combustibles fósiles, los que ha pesar de los aumentos de precios internacionales, continúan siendo causa fundamental del cambio climático. Es risible que ese argumento lo usen además quienes fomentan la explotación petrolera en el Yasuní, la destrucción que trae la minería a cielo abierto o la posible afectación a las islas Galápagos que pasa de laboratorio natural de la vida a “portaviones natural” para naves del imperialismo, como se dice y hace desde el gobierno a favor de las transnacionales.
Maduro, el nuevo culpable
Una de las mentiras del gobierno, de la que tuvo que retroceder, fue pretender que todo era un intento de golpe de Estado y acusaron a grupos correístas, que, si bien están presentes en algunos lugares, son reducidos y rechazados por las organizaciones en lucha. Cuando hoy los sectores afectos a Rafael Correa pretenden denunciar violaciones a derechos humanos o simplemente llaman “organizaciones populares” a la CONAIE y otras, las bases de esas mismas organizaciones les recuerdan que lo mismos ataques que hoy encabeza Moreno antes lo encabezo Rafael Correa, gobierno en el que más de 200 dirigentes populares fueron acusados por cargos como terrorismo, mientras los grandes grupos económicos aumentaban su índice de ganancias.
Moreno y su gobierno seguramente por ello centraron su ataque en los correístas, esperando que la gente que no quería ser identificada con esa corriente se retirara de las marchas. No le funcionó y crecieron consignas como: “Ni Correa, ni Moreno; la lucha es del pueblo” o “Ni Correa, ni Moreno; ni Nebot ni Lasso; el pueblo está contra el paquetazo”. La segunda identificó también a los apoyos oligárquicos a las medidas, expresadas en dos potenciales candidatos de la derecha más dura.
Pero rápidamente salieron a decir que se trataba que el presidente Maduro financiaba y co-organizaba manifestaciones, asaltos y violencia. En una entrevista, Moreno dejo que tenían “todas” las pruebas, pero hasta ahora no presentan ninguna. Incluso dicen que hay extranjeros que cobraban entre 40 y 50 dólares (vaya, qué baratos) por participar, pero tampoco presentan ningún caso.
Acusar a Maduro no es un acto ridículo, como parece. Además, los neoliberales han usado la muletilla de los violentos y los asalariados por décadas, así que tampoco es un novedoso instrumento mediático. Pero acá hay una decisión que solo se explica desde la visión del imperialismo: dar supuestas pruebas del peligro que es Maduro para la región, tan inválidas como las mentiras presentadas por el presidente de Colombia en plena Asamblea d la ONU. Con ello, se activaron de inmediato los gobiernos del cartel de Lima para amplificar la acusación que les útil para justificar la activación del TIAR y la invasión armada contra el pueblo venezolano.
Al interior del país, esa mentira solo la reproducen sectores de la derecha, pero ni ellos le dan tanta importancia. Pero los guerreristas de la Casa Blanca, Colombia o Brasil buscarán usarla de la manera más vil.
La violencia ¿de dónde viene?

Si se analiza cronológicamente, la violencia masiva y estructural se presentó con las medidas impuestas por el FMI, condenando a la pobreza a millones. Para que un millón trescientos mil estén tranquilos, se les ofreció un bono de 15 dólares mensuales, silenciando las enormes cantidades en millones que hace poco obsequió el gobierno a los mayores empresarios mediante una remisión tributaria. Un golpe a la economía familiar, al futuro de los niños y nuevos trabajadores, que debe ser identificado como violencia.
Luego, como siempre, se pretendió que los violentos eran los que se manifestaban en las calles haciendo uso de su derecho a la expresión, a la organización y al derecho constitucional a la resistencia. Los medios de comunicación empresariales y “públicos”, al unísono, identificaron toda marcha con “desmanes”, “violencia”, “saqueos”. Todos insultados, como lo hacía la oligarquía de Guayaquil y el resto del país, como vagos, zánganos, indios (no entienden que son indígenas y usan ese calificativo como agresión), asalariados de Maduro, ignorantes, manipulados y un largo etcétera. Violencia simbólica desde el poder político y los poderes fácticos.
Es cierto que hubo unos cuantos saqueos. No son muchos, pero pretendieron ser magnificados. Callaron también que en Guayaquil los que actuaron en ellos son habitantes de barrios empobrecidos en los que crece la delincuencia ante la falta de empleo, en acciones que no se presentan por primera vez en esa ciudad. Pero hoy pretendieron ver la amenaza en unos cuantos extranjeros y en indígenas que en otra mentira avanzaban a tomarse la ciudad. Ver los saqueos como acto organizado por fuerzas oscuras es, entre otras cosas, aunque no únicamente, salirse por la tranquera para no analizar la realidad social a la que conducen las medidas neoliberales. Ejemplos sobran dentro y fuera del país.

Hay otra violencia, la de autodefensa del pueblo que llegó a quemar una tanqueta militar, que reacciona ante la represión y la violación de derechos, que busca la libertad de expresión en un país donde esta se encuentra controlada por grandes grupos empresariales y su gobierno propio. Esa también es condenada por los grandes medios como si no fuera autodefensa sino una agresión que amenaza al país. Los millones que se expresan, de una u otra manera contra las medidas del FMI, para ellos no son parte del país. Si pudieran quietarían la ciudadanía a quienes se rebelan contra la injusticia y la dominación extranjera.
Con ello se quiere justificar otro tipo de violencia, la directa. La represión ha adquirido rasgos dictatoriales. Hay reportes por confirmar respecto a varios muertos como resultado de la represión; decenas de heridos graves (un joven perdió un ojo por golpe con bomba lacrimógena utilizada como proyectil, lo que la Ministra Romo calificaba como un incidente en su ojo); cientos de heridos leves; más de 800 detenidos, en gran parte no llevados a las unidades de flagrancia sino a recintos policiales y militares; periodistas agredidos e incluso arrestados; unos nueve medios de comunicación intervenidos; entre otros datos que saben ratificar por si hay errores.
La noche del paro (9 de octubre) las fuerzas represivas atacaron a las Universidades Católica y Salesiana en Quito, parte de las instituciones que han sido refugio nocturno de los manifestantes y para sus hijos. Si la presencia de niños tiernos no les importó, tampoco lo hicieron letreros que se indicaba que cada una de las universidades es ahora “zonas de paz y refugio”.
Con todos estos hechos, las organizaciones de Derechos Humanos resaltan que las violaciones de derechos humanos son sistemáticas. Preocupa enormemente que personal de salud y voluntarios y que, de distintas maneras y por distintos actores, ambulancias de la Cruz Roja hayan sido impedidas de realizar su labor y su personal se haya sentido en peligro al grado de suspender temporalmente sus labores pre-hospitalarias. Las organizaciones populares han ratificado su respeto a esta organización comunitaria y solicitan a sus bases facilitar su labor.
El gobierno se debilita
Tras el anuncio de las medidas, el gobierno esperó que no creciese la protesta. Al inició y rápidamente se dirigieron a negociar con los grandes transportistas que habían paralizado sus labores por el incremento de los combustibles. Pero no esperaron la fuerza del movimiento popular, la unidad de las más importantes organizaciones locales y nacionales y la generalización de las protestas. Sin duda subestimaron al pueblo.
La fuerza de la respuesta social, les condujo a que, a reglón seguido, tomen medidas que delataban su debilidad. Un ejemplo es la suspensión de clases en escuelas y colegios, que primero fue en la Sierra, luego el Oriente y finalmente en todo el territorio continental. Entre esas medidas, se dieron anuncios dictatoriales: se impuso el Estado de Excepción por 60 días (la Corte Constitucional luego bajo el plazo a 30 días); el Ministro de Defensa amenazó violentamente, hablando de que los militares tienen derecho a la autodefensa e incluso anunciando el uso de armas con fuego real; se puso un verdadero toque de queda a la movilidad en las cercanías de edificios públicos e instalaciones estratégicas. Por último, en lo que para muchos es una huida anticipada, Moreno llevó el gobierno a Guayaquil a cobijarse en la derecha social cristiana, el populismo de Bucaram y el dinero del banquero Lasso.

La derecha más reaccionaria, buscando usar a las fuerzas militares como sus empleados personales, por días han reclamando que no se reprime con suficiente fuerza, que actúen con más violencia. Los argumentos clasistas y racistas recuerdan a los usados en 1922, cuando se dio la primera huelga general en Guayaquil y el bautismo de sangre de la clase obrera ecuatoriana.
Pero, poco a poco la violencia del discurso ha bajado. El Ministro de Defensa ya no sale con discursos fascistoides, realizan cadenas nacionales supuestamente de análisis para convencer tardíamente sobre las medidas, hablan de dialogar con los dirigentes indígenas (haciendo de lado a los demás dirigentes sociales) y, por último, la noche del nueve como reacción a la fuerza del paro sale un grupo de autoridades a anunciar en el aíre, sin nada concreto, medidas que dicen “son de interés de los indígenas”. Pero, junto a esas muestras de debilidad, nada dicen aún sobre retirar el paquete de medidas que es la exigencia central, ni eliminar las reformas que están contra los derechos laborales, ni transparentar las negociaciones con el FMI o enjuiciar los casos de violación de derechos humanos.
El gobierno se debilita, pero los sectores más reaccionarios están unidos para defender el paquete del FMI a cualquier costo. El pueblo sabrá responder y por ello las acciones no se detienen.
(*) Académico y exministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
Fuerte rebelión contra el traidor Moreno
LUEGO DE UN PAQUETAZO DE AJUSTE ACORDADO CON EL FMI
El presidente Lenin («Kautsky») Moreno acordó un ajuste con el FMI, que aumentó los combustibles y decretó reformas laborales y previsionales. Y se incendió Ecuador.

POR SERGIO ORTIZ*, Resumen Latinoamericano, 10 octubre 2019

Moreno anunció el martes 1/10 un paquete de medidas económicas acordadas con el Fondo Monetario Internacional, con el que había convenido recibir un préstamo en cuotas de 4.200 millones de dólares.
El Fondo, con Jacques de Larosiere, Horst Köhler, Michel Camdessus, Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Khan, Christine Lagarde y ahora Kristalina Georgieva puede prestar algún dinero, a devolver puntualmente y con los intereses correspondientes. Pero impone condicionalidades muy estrictas de ajustar el gasto público, bajar los salarios y el costo laboral, abrir las economías y reformar las leyes laborales y previsionales, etc.
Semejantes recetas generan más pobreza, desocupación, recesión y pérdida de conquistas sociales, y terminan impulsando grandes resistencias que a veces se convierten en rebeliones y hasta bocetos insurreccionales.
Eso ocurrió en la Argentina de diciembre de 2001, luego del endeudamiento y renegociación que tuvo como jalones al megacanje y blindaje. Se incendió Buenos Aires y parte del país; Fernando de la Rúa no pudo mantenerse en el gobierno ni con el Estado de Sitio y 39 asesinatos, hasta que renunció y se fue en helicóptero.
No se sabe cómo será el final de la crisis en Ecuador. Lo que sí es evidente que se puso en marcha una resistencia social muy amplia y combativa, que suma a trabajadores, transportistas, jóvenes y sobre todo un componente específico: las movilizaciones de los pueblos indígenas.
Los anuncios de «Kautsky» Moreno tropezaron con la negativa total de los afectados, comenzando por los transportistas que sufrieron el 123 por ciento de aumento de los combustibles tras la quita de los subsidios estatales. El presidente hizo eso en un país petrolero, que produce más de 500.000 barriles diarios…
El argumento presidencial, copia de los usados en su momento por Mauricio Macri y otros ajustadores fondomonetaristas, fue que el Estado destinaba 60.000 millones de dólares a esos subsidios. La cifra seguramente está inflada, pero le venía bien a Moreno para decir que se terminaba la fiesta de la «zanganería», equivalente a los «choriplaneros» y otras descalificaciones utilizadas en Argentina contra los humildes.
Empezaron las marchas en las calles, sobre todo de Quito pero también en otras ciudades, con esa participación protagónica de los pueblos originarios, que bajaron de la sierra hacia Guayaquil y también fueron hacia los centros del poder en la capital. El 8/10 ingresaron a la Asamblea Nacional, pasando por encima de la represión policial y se mantuvieron allí una hora, hasta ser desalojados con gases lacrimógenos y golpes.
Paquetazo criminal.

Entre los anuncios del 1/10 figuraron: «Vacaciones para empleados públicos bajan de 30 a 15 días al año. Trabajadores de empresas públicas aportarán cada mes con un día su salario. Reformas laborales regirán para nuevos contratos. Nuevas modalidades de contratos laborales para quienes inician un emprendimiento. Nueva modalidad de contrato de reemplazo en caso de licencia de maternidad y paternidad y enfermedades catastróficas. Facilidades para teletrabajo, etcétera».
La marca registrada de esas medidas decía «FMI, Washington, DC».
A Moreno se lo llama traidor. Sería por partida doble, porque traicionó a Rafael Correa, de quien fue vicepresidente entre 2007 y 2013. Tras ganar el ballottage del 2 de abril de 2017, dijo: «Gracias Rafael por haber sido el líder con el cual el pueblo ecuatoriano recuperó su confianza, su orgullo nacional. Antes creíamos que éramos el peor país del mundo. No era cierto, aquí está la prueba. Somos un pueblo de vida, de esperanza». Ahora definió a Correa como su enemigo principal y de ser el responsable de una campaña golpista en su contra urdida junto con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El expresidente sólo apoyó la resistencia y pidió adelantar las elecciones.
La otra traición, la más importante, es al pueblo que lo votó en 2017. Dijo en esa ocasión: «Al final de mi mandato quiero poder decir que se erradicó la desnutrición infantil, la pobreza extrema, la corrupción y la falta de emprendimiento juvenil». Tras su paquetazo, la pobreza y desnutrición serán más elevadas que nunca.
El viraje de Moreno se denota en su obediencia al FMI, su cesión a Estados Unidos de una base militar en los Galápagos y sus ataques a Venezuela desde el Cartel de Lima. Un dato de color, negativo: retiró la estatua de Néstor Kirchner del edificio de la Unasur, a la que ayudó a disolver para fundar la ignota Prosur, con Macri, Sebastián Piñera, Jair Bolsonazi e Iván Duque. No es casual que estos personajes lo apoyen ahora.
Esa derechización se advierte en que los políticos de derecha han salido a defenderlo del repudio callejero. El banquero Guillermo Lasso (dueño del Banco de Guayaquil y bancos en Panamá) fue su contrincante en 2017 como candidato de CREO-Suma; ahora lo apoya en aras de «la República», con ataques contra Correa y su Alianza País. Parecida posición tiene el derechoso ex alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot.
La represión inicial no alcanzó, de modo que el 3/10 firmó otro decreto, disponiendo el «estado de excepción» por 60 días, para prohibir las manifestaciones. Como el pueblo le pasó, ahora dispuso un «toque de queda» por el mismo lapso alrededor de los edificios públicos. Por las dudas él se fugó del Palacio de Carondelet en Quito, rumbo a Guayaquil.
Según la información oficial hay un muerto (serían cuatro), 73 heridos y 570 presos. Esa represión no pudo contener la oleada, que en muchos casos hizo retroceder a contingentes policiales y militares. Ayer 9 se realizaba una huelga y manifestación nacional convocada por la Conaie indígena y el FUT de trabajadores: reclaman la vuelta atrás en el precio de naftas pero también la renuncia de Moreno y la ruptura con el FMI.
Sería bueno que Alberto Fernández y el futuro gobierno tomaran nota de las lecciones ecuatorianas para no acordar con el Fondo ni pagarle una deuda ilegítima.
Aclaración obvia. He llamado «Kautsky» a Moreno para no ofender la memoria del líder bolchevique.
Envio:RL

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