El Fiscal Ad hoc de la Unidad de Derechos Humanos efectuó apreciaciones en CIUDAD TV sobre lo actuado por el Equipo Argentino de Antropología Forense, trabajo que continuará en el 2020 previo conseguir financiamiento. Piden un juicio oral y público, para determinar también la responsabilidad del Estado y también habló de la búsqueda en el Regimiento de Resistencia y de la condena a los funcionarios en lo que se denominó “la pata civil” de la dictadura.
Viernes, 25 octubre 2019
“El Equipo Argentino de Antropología Forense culminó la primera etapa de trabajo en Napalpí, ubicando fosas comunes y fosas individuales, con datos aportados con una tercera generación de testigos. Es bastante dificultosa la precisión, ya que es un lugar que se urbanizó y que antes era monte, todo eso ha cambiado muchísimo. Las ubicaciones que tenían los nietos de los abuelos referían a árboles añejos que hoy no están, por ejemplo; y así daban lugares aproximados, pero que no nos permitieron ubicar una o dos fosas comunes”, refirió el Fiscal Diego Vigay.
En cambio, reveló que, “sí se ubicó una con aquellos que fueron asesinados intentando escapar, hemos hallado una de esas tumbas y recorrimos mucho la zona. Nos han referido habitantes que encontraron restos humanos hace 20, 30 o 40 años atrás, arando su campo, y que por distintas creencias –mala suerte, mala cosecha, etc.- descartaron esos restos óseos. Pero había un relato muy preciso de como estaban adornaron los cuerpos”.
“Ahora tenemos precisiones sobre la búsqueda de una fosa común, tras contar con fotos aéreas e informes técnicos (corrientes subterráneas, un monte, etc.). Debido a eso ahora se va a hacer un relevamiento aéreo de todo el trabajo de Antropología Forense y hay que señalar que una búsqueda muy extensa, pero sigue siendo un territorio mínimo en relación a lo que se tiene en el lugar”, señaló el funcionario judicial de Derechos Humanos.
Refirió también que “hay distintos números sobre los muertos o gente que habitaba la región, y la estimación es entre 200 y 400 víctimas. Tenemos muchas expectativas de encontrar por lo menos una fosa común y otras individuales, con restos que permitan trabajar al Equipo de Antropología Forense, para determinar impactos de arma de fuego, si hubo decapitados, las edades, sexos, etc.”.
Sobre el EAAF, sostuvo que “es la primera vez que trabaja en la Argentina en una tarea sobre Pueblos Indígenas, con equipos de estas características. Teníamos confianza en la información de los descendientes y nos encontramos con otra dimensión de la intensidad del trabajo; por eso ahora hay toda una nueva reprogramación de las tareas a través de las fotos aéreas, las formaciones del terreno, etc.”.
Estimó también que “estos cuerpos quedaron esparcidos y fueron enterrados a 40 o 50 centímetros de la superficie. Por eso hubo gente que, cuando estaba arando, simplemente con ese trabajo encontraron los restos. Hay una herida muy profunda de lo que fue la Masacre de Napalpí, en ambos pueblos, y los descendientes han venido a hacer bendiciones en el lugar donde están sus abuelos”.
Diego Vigay afirmó que “nosotros venimos de otra cultura, pero hemos tenido de estas comunidades una gran apertura para poder entender lo ocurrido, por eso la idea es reprogramar los trabajos para el año que viene. Se necesita financiamiento, hay que elaborar un proyecto para el 2020 y también se depende del clima para poder trabajar en el lugar”.
Anunció además que, uno de los objetivos fundamentales de todo lo actuado, es que “tenemos muy avanzado el requerimiento de Juicio por la Verdad. Queremos que sea oral y público, lo vamos a pedir así. Si bien están fallecidos los imputados, que sea un juicio simbólico, determinando la responsabilidad del Estado Argentino. Nos parece muy importante que se pueda avanzar en el genocidio a los pueblos indígenas”.
En el Regimiento
En otro orden de cosas, Vigay explicó que “a la par de Napalpí, otro equipo hizo una búsqueda de lo que podría ser una fosa común en un sector del Regimiento de La Liguria, si bien no tuvo resultado positivo. Hemos charlado con los antropólogos que van a ampliar el pedido de trabajo y poder ubicar esa fosa común de la última Dictadura militar”.
Mazzoni-Casco
Sobre la condena a 11 años de prisión a que fueron sentenciado el ex funcionario judicial Roberto Mazzoni y el ex guardia-cárcel, Pablo Casco, el Fiscal Vigay asegura que “es un juicio y una sentencia emblemática. Es la primera vez que se juzga la complicidad civil y, en este caso puntual, era la actuación de funcionarios de la Justicia Federal del Chaco”.
Mencionó además que “el ex juez Angel Córdoba y el ex fiscal Flores Leyes, lamentablemente ambos fallecieron. El doctor Roberto Mazzoni, que fue secretario del Juzgado y luego Fiscal Federal, fue condenado a 11 años por haber cometido apremios ilegales contra 2 detenidas políticas, a una amenazándola con un arma. También fue condenado por no investigar casos de tortura que fueron denunciados y por incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
“El sistema era no investigar los casos de apremios. Se hacía firmar una declaración a los torturados, y luego revalidaban judicialmente esa confesión obtenida bajo tormento”, reveló.
Por último, aludió a “la sentencia a Pablo Casco, del servicio Penitenciario, porque reconstruye los casos de retenciones ilegales. Y el intentar quebrar en lo sicológico y físico a los detenidos que estaban en pabellones especiales de la U7, desnudos, mojados, torturados, etc.”, también condenado a 11 años.
Fuente:ChacoDiaPorDia

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