La polémica suscitada entre algunxs intelectuales y feministas por el golpe de Estado en Bolivia (todas las voces)
Resumen Latinoamericano, 23 noviembre 2019
A pedido de muchxs lectorxs compilamos en este Dossier las opiniones y artículos que fuimos publicando en este portal a partir de los dichos de la antropóloga Rita Segato y las respuestas a favor y en contra que se derivaron de los mismos.
RITA SEGATO
Rita Segato, sobre el golpe de Estado en Bolivia:
Amigas queridas, compañeras, hermanas también, bolivianas. No es fácil para mí dar este testimonio, contarles cómo estuve pensando en la terrible situación de Bolivia; nos duele mucho por acá pero, claro, no estoy allí. Me da mucho miedo que lo que les diga no tenga total legitimidad porque estoy en Argentina y entonces decidí que lo mejor es explicar las dificultades que tengo por la visión totalmente caricaturesca, estereotipada, de los argentinos y argentinas, que el sector crítico de mi país tiene y siempre ha tenido sobre Bolivia.
No es fácil pensar lo que estoy pensando aquí, estoy quedándome en una soledad bastante desagradable y también no es fácil hablar a Bolivia desde afuera. Lo que tengo para decir es lo siguiente: es una gran lección histórica lo que estamos recibiendo y es una oportunidad para entender un gran equívoco, sobre todo, en la lectura que existe aquí sobre lo que les está pasando a ustedes. El problema es que la visión desde acá es totalmente binaria. Si Camacho es una figura inaceptable, malvada, no por eso Evo es una figura perfecta. Y eso es lo que me resulta muy difícil de hacerle entender a la gente aquí en mi país. Hay, de repente, más de lo que había antes, un endiosamiento de la figura de Evo, y ser contraria a eso es difícil. Entonces se me ocurre decir que la crítica al binarismo es también una crítica que vale para pensar la política, porque en el fondo hay un razonamiento binario al que le he llamado la mochila de la uerra fría, el fardo que todavía cargamos del bipartidismo, de la bipolaridad del mundo característica de la Guerra Fría en que se pensaba solamente en términos de bien o mal, y que hoy en el presente lleva a muchos y muchas a pensar en términos de Boca – River, o sea, en un partido entre buenos y malos, entre los míos y los otros, y ahí se cancela toda capacidad de razonar con sofisticación y con acuerdo a la realidad.
En mi comprensión de los sucesos, Evo cayó por su propio peso. Él incurrió en acciones a lo largo del tiempo, y sobre todo más hacia el presente, que le causaron un quiebre de la credibilidad y luego un quiebre de la gobernabilidad. Para mí él no ha sido la víctima de un golpe sino la víctima del descrédito general en el que se encontró a razón de varias de sus acciones: el incendio de la Chiquitanía en la cual él se comporta de una forma muy similar a la que se comportó Bolsonaro; no declara una catástrofe nacional y por lo tanto no llama a comparecer las fuerzas de auxilio que tienen la obligación de presentarse y prestar servicio ante una catástrofe de esas características: lo mismo que Bolsonaro hizo en Brasil con el incendio de la Amazonia. La carretera nos dejó a todos absolutamente perplejos por su negativa a negociar y luego se fragilizó con el plebiscito en el que perdió con el 51%: entonces ahí fue perdiendo credibilidad, como ustedes saben. Esto es lo que yo digo cuando hablo en mi país, pero a la gente le cuesta mucho aceptarlo y preguntan lo siguiente: ¿Será que es la hora de criticar a Evo, cuando las fuerzas que están surgiendo y presentándose, y la violencia? ¿Nos obligarían a olvidar las críticas a Evo para ocuparnos de lo más urgente?
Yo soy de la concepción de que no se puede perder esta oportunidad para hacer las críticas con un principio que hemos usado mucho en los derechos humanos, pero que podemos usar también en la política: el principio de la no repetición. Si no hacemos las críticas que tenemos que hacer al gobierno de Evo, a su manera autocrática en los últimos tiempos de intervenir, de influenciar, de la militarización del país que era visible antes de este golpe; a su manera machista de encarar la política -y de ahí emerge con todas las fuerzas de que es un sindicalista más que un aymara, o que es un sindicalista y no un aymara-; y eso se manifiesta con todas las fuerzas en su negativa a llamar -hasta donde entiendo la situación en Bolivia- a Choquehuanca, que era un candidato posible para una próxima elección e insiste en la reelección y ahí se fragiliza, fragiliza su credibilidad, y fragiliza también la gobernabilidad… Entonces fue muy fácil que las fuerzas que siempre conspiran, que acechan, que están muy bien orquestadas, que tienen una asesoría internacional, que representan el fundamentalismo que amenaza todas nuestras naciones, una forma de secuestro del cristianismo y que es un tipo de secuestro que lleva al fascismo, todas esas fuerzas salen a la superficie. Podríamos decir que es un momento de más verdad porque esas fuerzas se encontraban ahí, siempre se encontraron ahí y un gobernante tendría que tener noticias, percibir los riesgos que corre y no equivocarse, porque cuando un proyecto histórico que tiene como meta un mayor bienestar para más gentes un error se paga con sangre, y se paga con sangre de los pueblos. Los errores de aquel sector, aquella ética que tiende a mejorar las condiciones de existencia de la gente cuando se equivoca la marcha atrás, es abismal. Esto es lo que se puede decir en Argentina sobre la situación de Bolivia y aun así es muy difícil hacerse creer con el surgimiento de las fuerzas tenebrosas a la superficie y la violencia que apareció. Evo está aquí prácticamente canonizado, lo cual es insoportable, entre otras cosas, porque nosotras sabemos cómo es el machismo de Evo, algo que aquí cuando lo cuento, lo explico, no me lo creen. Esa idea de que me jubilaré ‘y cuando me retire lo haré con mi charango, con mi coca y con mi quinceañera’, cuando lo digo, la gente me mira con sospecha.
Entonces son muy importantes dos acciones por parte de nosotras mujeres. Primero, tratar de trabajar para que esas expresiones y el machismo en los gobernantes no sea más visto como un dato secundario, un problema menor, como son siempre vistos los crímenes contra nosotras. Tanto la justicia como la opinión pública ve la violencia y el maltrato, porque esa frase de Evo y muchas otras que ha dicho son formas de maltrato a nosotras las mujeres, son relativizadas y perdonadas como parte de una costumbre y que no hacen mal a nadie, al final. Y eso es un error muy grande, porque ahí se delata el autoritarismo de un gobernante y la pretensión de estar por encima del bien y del mal. Es un tema central: la agresión verbal, física, psicológica, moral a las mujeres es una agresión política, no una agresión basada en las intenciones de la libido, del deseo, de la punción masculina. Son agresiones políticas que delatan la voluntad de poder, la voluntad opresiva de los líderes que así se manifiestan. Falta mucha lucha para poner en el centro ese tipo de cuestiones.
En segundo lugar, hacer circular esta imagen de Evo para que la gente perciba que no es Camacho o Evo; es necesario tratar de trascender esas dos posiciones y pensar libremente en términos de una posición más clara hacia el futuro que no quede encarcelada en esto que estoy llamando la mochila, el fardo de la Guerra Fría, de la época en que las lealtades de un mundo bipartito nos impedían pensar la política de una manera más profunda y más imaginativa.
Finalmente, decir entonces para que quede en claro: mi lectura es que si se da en este momento presente un golpe de Estado, ese golpe de Estado es de una nueva modalidad, un nuevo tipo, y se da después de un vacío de poder, después de una falta de credibilidad, de gobernabilidad originada en la pérdida de apoyo de la figura de Evo por sectores muy amplios de la población. Fue un golpe oportunista que entonces sucede a posteriori de ese vacío de poder que se origina por muchos errores y excesos del gobernante.
Creo también que es una importantísima oportunidad, una más de tantas, para mostrar, para entender que la política está pasando a nuestras manos, que es la hora de pensar entre todas, perfilar, lo que es una manera femenina, una politicidad -como le llamo en clave femenina-, una otra forma de gestión que tiene que ver también con una gestión comunal entendida mejor de lo que se ha entendido en Bolivia hasta el momento en que en realidad se han entendido las comunidades como micro Estados, como pequeños Estados, y esta forma de entenderlas ha hecho surgir cabezas de un caciquismo fundamentalista. No tengo mucho tiempo de explicar eso, sería largo, y sería sobre todo el motivo de una larga conversación: ¿Cómo hacemos política nosotras? Deberíamos comenzar a generar una retórica de valor a otra forma de valor que se distingue mucho a la gestión de los caciques.
LUEGO VINO OTRA OPINION DE RITA SEGATO TRAS LA POLEMICA DESATADA POR SU PRIMERA INTERVENCION
Transcripción del diálogo entre Rita Segato, antropóloga, y el staff del programa Pasaron Cosas de Radio Con Vos, conducido por Alejandro Bercovich
Segato: Eso fue una transcripción muy tergiversada y recortada de una transcripción anterior de algo que yo verbalmente di a solicitud de la feminista boliviana María Galindo que conduce el gran Parlamento de las Mujeres, que es una de organizaciones que está funcionando crítica a la situación que vive en Bolivia, con grandes personalidades como Silvia Rivera Cusicanqui, Raquel Gutiérrez y otras. Ella me pidió mi visión de lo que ocurre en Bolivia, y yo no podía omitirla. Le grabé un audio de menos de 4 minutos, que es lo que luego circuló en la Argentina. Curiosamente, en Bolivia no.
Incluso Cooperando es una organización boliviana muy importante está preparando protestas ante el gobierno de facto o de transición, por la ley que todo el mundo ya conoce que es la ley que permite a las FFAA usar la fuerza sin tener consecuencias con impunidad absoluta, una institución boliviana está preparando un proceso por anticonstitucionalidad y por herir los derechos humanos a ese decreto del gobierno de facto, cooperando conmigo y buscando solidariamente con varios países de América Latina. La acusación sobre mí es realmente injusta, no leen en profundidad. Han aprovechado un mal corte que hizo Infobae.
Bercovich. Compartimos parte de tu audio. Más allá del recorte la polémica que se generó es por un fragmentito que quiero leer en el que te manifestás con respecto a lo tremendo que ocurre en Bolivia. “En mi comprensión de los sucesos Evo cayó por su propio peso, el incurrió en inacciones a lo largo del tiempo que le causaron un quiebre en la credibilidad y luego un quiebre en la gobernabilidad. Para mí no ha sido la víctima de un golpe sino la víctima de un descrédito general en que se encontró en razón de varios …… “ después decís que lo que ocurrió en Bolivia fue un golpe de Estado pero que no fue Evo la víctima.
-Segato: Claro, la víctima es la gente, la whipala, los pueblos, ellos son la víctima. Yo creo que le debemos poner el nombre a las cosas. Es un golpe ahora. Lo digo al final de mi entrevista. Y ella me dice ‘quizás no fuiste muy lógica en el orden que presentaste las cuestiones’. Mi intención fue poner el énfasis en los errores que no pueden cometer, para que no perdamos las victorias. Evo tuvo inmensas victorias en este tiempo y luego las arriesgó. Eso es algo que no se debe repetir.
Porque así como en los Derechos Humanos tenemos el principio de la no repetición, en la política también existe un principio de la no repetición de errores que fragilizan las conquistas que ya tenemos. Eso es lo que sucedió en Bolivia, y yo no voy a ser rehén de las amenazas de la gente enloquecida que solo consigue pensar en blanco y negro, que solo consigue pensar en Boca-River, que solo consigue pensar de forma absolutamente esquemática. Porque si nuestros enemigos como Camacho y los fundamentalistas cristianos, son los enemigos de un proyecto progresista y enérgico para más gente, no significa por eso que los que hayan llevado parte de ese proceso adelante estén libres de críticas.
Es un error muy grande pensarlo así, porque si lo pensamos así no criticamos, no apuntamos a los defectos que fragilizaron el proceso, vamos a repetirlo siempre.
–Es interesante lo que decís porque puede aplicarse no solo a Bolivia, sino a todos los procesos populares latinoamericanos
–Claro, hay terror al pensamiento, terror a la crítica, terror a la autocrítica. El consenso nefasto que lleva a repetir errores todo el tiempo.
–Cuando decís que cayó por su propio peso, como consecuencia de las acciones que llevaron a su descrédito y la pérdida de credibilidad, ¿no perdés de vista que hubo… tenés en cuenta que hubo un actor como el Imperialismo? ¿Los EEUU?
–Bueno, pero eso lo digo también y lo he dicho muchas veces corriendo incluso un gran riesgo. Yo en menos de 4 minutos dije lo que era urgente dedicado a una persona que habla en el Parlamento de las Mujeres. Dije lo esencial. No puedo decir en menos de 4 minutos, pero sí dije que las fuerzas nefastas estaban al acecho.
Tenía un buen candidato, extraordinario cuadro político. Lo tenía no es que no lo tenía. Y luego su actitud de no llamar a catástrofe nacional con la quema de la Chiquitanía del mismo modo que Bolsonaro no llamó a catástrofe nacional. Y una cantidad de errores imperdonables.
La parada después no se sabemos quién la produjo. Puede ser una fuerza conspiratoria que produjo que se parasen los cómputos por 24 horas, pero la facilidad estaba dada y bueno, él no protegió su perfil. No tomó noción de lo que acecha. Y lo que acecha lo digo claramente en mi declaración está asesorado internacionalmente, asesorado por grandes enemigos de nuestras naciones, que es sin duda es el grupo de fundamentalistas cristianos que no deberían ser llamados cristianos. Yo creo que las personas en la Argentina, lo que está pasando sobre todo en la Argentina, este reclamo general, este linchamiento moral de mi persona equivocadísimo porque he dado mil pruebas de poner mi voz y mi cuerpo para denunciar al imperialismo o denunciar todo lo que nos oprime.
Tenemos un vicio en Argentina, el tema del enemigo, que nos inspira, que nos levanta. Que solo sabemos pensar en términos de la política del enemigo, y así no se puede pensar. Hay que pensar en forma más compleja, más rigurosa, más filigranada.
Si yo no puedo dar mi opinión quiere decir que nosotros no estamos habituados a un ambiente de libertad de opinión. Nuestro país ha reaccionado de una forma absurda a la opinión que he dado. Digamos que yo esté equivocada. ¿No puedo equivocarme? No es el momento de analizar y de pensar.

Alguien me dijo: si se hubieran parado a analizar los franceses en la época de la toma de la Bastilla, no la hubieran tomado. Pero claro: por eso la tomaron y la perdieron.
Lo que estamos haciendo en América Latina es avanzar un paso y retroceder dos, justamente por no pensar de forma filigranada, rigurosa, y además con la posibilidad del disenso. Al clausurar el disenso en nuestro pensamiento, estamos clausurando la posibilidad de la verdad.
Si clausuramos el disenso es que somos una sociedad convocación autoritaria que no soporta las opiniones divergentes o la pluralidad de opiniones, la pluralidad de discursos.
Afortunadamente he recibido en el día de hoy más de cien mensajes de personas que no son sospechadas por su posición política o capacidad crítica, de apoyo que me han dicho: ‘nos permitís pensar de una forma más compleja’. El balance para mí no es negativo, ni tampoco de la gente que lo critica porque ha suscitado la polémica. Me han dicho.
Bercovich: Creéme que este llamado es nuestra manera de decirte gracias porque creemos que los intelectuales tienen que hacer esto: ponernos a polemizar, a repensarnos y autocriticarnos, ir contra estas estas canonizaciones y es un honor que estés eligiendo este lugar para responder después de un día en el cual, me imagino cómo se habrá visto desde adentro la cantidad de ataques a lo que fue una opinión crítica de un proceso…
-Segato: Y una opinión que di para Bolivia. El papel de Infobae ahí, estoy lejos, en México, y no es fácil para mí replicar, pero voy a pedir derecho a réplica porque el titular que colocaron a mi texto es tendencioso: yo no niego que en Bolivia haya un golpe atroz. E inclusive, como les digo, estoy dedicada a cooperar y dediqué una parte de mi día de hoy para conseguir amicus curae en el continente para que una institución boliviana presente un proceso contra el gobierno por la ley del uso irrestricto de la fuerza contra el pueblo boliviano. Y todos los que me critican, ¿qué están haciendo?
–Rita te saluda Noeli Barral Gigera, Como parte de tu lectura de la pérdida de legitimidad de Evo Morales con respecto a los errores cometidos cuando desoyó el referéndum por el cambio constitucional, la decisión de buscar esa misma modificación constitucional en tribunales, ¿cómo analizás esto que vos ves como una pérdida de legitimidad que termina siendo un error que, de alguna manera, le da pasto a las fieras, cómo lo analizás a la luz de la cantidad de votos que sacó Evo Morales el 20 de octubre que no deja de ser una buena cantidad, superando el 45%?
-Lo sé, pero igual eso no niega… soy una persona que visita seguido Bolivia y tengo mucho contacto con bolivianos y en los últimos tiempos he visto claramente una caída de prestigio de Evo y de Linera como gobernantes. No puedo omitir esa cantidad de testimonios que recibí en los últimos tres, cuatro años, con relación a la perdida de camino, al desvío del proceso de cambio en Bolivia. Por otro lado, sí existe la duda: hubo caída de los cómputos durante 24 horas. Y eso realmente, sea cual sea su origen, su causa – no la sabemos- también fragiliza el resultado de esa elección. E inclusive te voy a decir una cosa de unos mensajes que recibí ahora de Bolivia: el MAS está trabajando para que más gente salga a la calle y está con dificultades en El Alto para tener la cantidad de gente en la calle y no es por la represión solamente: hay dudas. Hay dudas sobre la figura de Evo, y además yo también las tengo como ciudadana del continente. Y pesan ahí las terribles frases que Evo ha dicho sobre las mujeres y eso no es un problema menor para una feminista, para alguien que piensa que la injusticia, la agresión de género, el destrato de la figura de la mujer, públicamente y mucho más por la boca de un gran gobernante, una figura que genera opinión. La manera que él ha hablado de la mujer hace que yo, como feminista, tenga también que intentar hacer circular esa duda sobre ese gobernante.
-Rita, buenas tardes: Alejandro Wall. Teniendo en cuenta los temas que has trabajado en profundidad, una de las metáforas que se utilizan cuando alguien intenta explicar razones por las cuales se llegó al golpe de Estado es la figura de la pollerita corta en un caso de violación. Es decir, que una chica tenía la pollerita demasiado corta y eso provocaba en un hombre no el derecho, pero sí una de las razones de la violación. Teniendo en cuenta que es una de tus temáticas la violencia de género, los crímenes sexuales, me gustaría si vos podrías hacer una reflexión acerca de la utilización de esa metáfora cuando se busca explicaciones para un golpe de Estado…
-No: lo que estás diciendo no tiene nada que ver con el foco de mi crítica. No hay nada de eso de la pollerita corta. Un hombre que es Presidente de una Nación y líder de un proceso que por tanto tiempo fue un proceso sin igual y absolutamente exitoso, en un país y dice ‘el día que me retire me iré con mi charango, mi acullico y mi quinceañera’, con la idea de que una mujer es entonces un objeto de placer y de descarte, porque ¿qué haríamos cuando la quinceañera cumple 16 o 17 años? No tiene nada que ver con la pollerita corta. No es un acoso, no es un abuso, es una frase modelar para su sociedad que pone a las mujeres, a pesar de todas las leyes de igualdad, en la boca del gobernarte una virilidad que usa a una niña que pronto tendrá 30, 40, 20 y no sirve más.
-Esa frase no la conocía.
-No la conocías porque entonces no me escuchaste.
-No, no: la escuché por primera vez en el audio tuyo
-Ah bueno: andá buscarla en Google y la vas a encontrar
-Me sorprendió cuando escuché que vos la glosabas…
-Vos no la escuchaste porque estamos en Argentina, pero Bolivia lo sabe, Bolivia lo sabe…Y entonces estamos hablando de una sociedad argentina que conoce muy poco de Bolivia y eso también lo digo en mi declaración. Estoy hablando ahora de la recepción en Argentina de la situación boliviana, pensamos Bolivia de una forma absolutamente estereotipada, casi caricaturesca: eso es lo que digo.
-Igual me parece que lo que aludía Hugo es a que muchos, cuando fue el golpe, acá tardó cinco días buena parte de la prensa a decirle Golpe de Estado al golpe de Estado en Bolivia. Nosotros desde el primer día advertimos que había un milico diciéndole al Presidente que renuncie y el Presidente renuncia después de que a sus funcionarios los perseguían paramilitares o agentes de este golpe, pero en ese contexto –que una buena parte de la prensa negaba el golpe- muchos compararon…
-No importa: lo fue. Ahora es un golpe de Estado. En este momento hay un golpe de Estado en Bolivia. Eso es lo que importa y eso es lo que yo digo.
-Pero mucha gente, caricaturizando tu opinión, piensa que justificas el golpe…
-Pero no es lo que yo dije: esas no son mis palabras. Yo no dije eso. Lo que pasa es que el recorte que hizo Infobae, el titular que colocó, enfatiza algo de un discurso que estaba circulando, que fue un discurso lento, muy pensado… En realidad yo no estoy segura de que se deba transcribir de esa manera, como lo hizo lavaca, en sí dio a circular mi palabra porque fue un discurso a una radio, a distancia, y lo dije lentamente, pensando muy buen cada palabra, y lo que menciono sobre Evo, sobre esa fragilidad que es necesario conocerla y que en Argentina no la vemos porque no sabemos pensar en grados de variaciones. Es “Camacho es un canalla, Evo es un santo”, pero por favor: eso no es pensar.
-Estamos viendo cantidad de muertos -28 muertos- y recién te comentaba cómo tardaron los medios locales en reconocer el golpe, y si bien no pongo en duda tu postura, quizá lo que te pregunto es que si poner mucho énfasis en hacer un balance de lo que fue el gobierno de Evo ahora cuando hay una situación así, ¿no es también cambiar el foco del asunto?
– No. No importa. No cambio el foco porque como te digo estoy trabajando para conseguir amicus curae para frenar ese decreto. No, no: están entendiendo todo de una manera absolutamente reduccionista. No podemos evitar colocar las criticas fundamentales ahora y en todo momento. El golpe es contra el pueblo. El golpe es contra el pueblo boliviano, contra la whipala, contra un proyecto de revolución jurisdiccional que ya había decaído hace tiempo. No tengo tiempo yo para explicarles ahora, pero hace tiempo que esa devolución de la nacionalidad de los pueblos había entrado en decadencia y no había podido realizarse como la gente esperaba. En el último censo, la población indígena decreció…y así hay muchos problemas que desde Argentina no se ven y, ahora entiendo, mucha gente no los quiere ver, pero afortunadamente mucha gente me escribió agradeciéndome, porque… esto de decir “no es el momento” es como un chantaje. Es muy parecido a lo que las mujeres negras o indígenas se quejan -y hay muchos escritos sobre esto que yo cito- cuando dicen que los grandes caciques masculinos les dicen: ‘Bueno el problema de las mujeres es para después. Vamos a resolver la lucha del pueblo y después vemos, internamente, de hablar sobre la cuestión de las mujeres’. Es un chantaje. No hablen ahora porque ahora porque ahora estamos resolviendo un problema mayor: no. No. Cuando le viento de la historia sopla, sopla a través de todos los problemas y remueve todos los terrenos. Yo lo veo así. Es mi posición. Y me quieran tapar la boca y que se me quiera impedir colocar mi posición delata la manera opresiva y sofocante en la que pensamos los argentinos la política. Las críticas no me han llegado de otro lado: me han llegado de Argentina.
-Es interesante esto porque en Argentina se discute mucho Vos has hecho una crítica al binarismo, decís que es una rémora, una mochila, un legado malo de la Guerra Fría, que quizá eso nos hace pensar en este plan amigo-enemigo y acá en Argentina a nosotros muchas veces nos hace… por eso me hizo pensar tanto este fragmento tuyo, porque acá discutimos, en el periodismo pero también en cierta forma de pensamiento, en equiparar dos extremos y para salir de ese binarismo ubicarse en el centro
-Sí
-Lo tuyo por lo que entiendo no eso, pero quisiera que lo enriquezcas un poco más porque en una circunstancia como esta, donde muchos nos vimos criticados por decir un golpe de Estado, porque estábamos defendiendo a un tirano o éramos chavistas o cosas así…
– Evo no es un tirano: no. Es una persona que se fragilizó por una secuencia de errores. Pero la gente no sabe leer si no reduce todo a un binarismo muy rudimentario. Y es costoso para la opinión pública argentina esto.
-Bueno: como salir de ese binarismo sin caer en el centrismo…
-No, no, no, no, no: al contrario. Solo saliendo del binarismo podemos generar realmente cambios en la Historia. Por haber pensado en términos de ese binarismo no sabemos captar las fuerzas posibles… es muy complejo. Los progresismos en nuestros países han llegado a un tope, pero nos dicen que no es ahora la hora de analizar por qué se llega a ese tope y cómo traspasar ese tope. Yo lo he hablado en diversas entrevistas y conferencias en los últimos tiempos: lo que pienso que es ese tope y las varias causas de ese tope de estos gobiernos progresistas que, repito, son los mejores que hemos tenido. Pero si no analizamos dónde paran, dónde se bloquean no vamos a poder pasar a la fase siguiente, no vamos a poder hacer que la Historia fluya en la dirección que queremos, que es una vida mejor para más gente. Dios y el Diablo no nos dejan pensar, porque si pensamos diferente te cae una cantidad de gente encima, impidiéndote pensar libremente y, fundamentalmente, pensar qué nos detiene cada vez que damos un paso y nos llevan hacia atrás nuevamente, que es lo que nos ha venido sucediendo. Si pensamos, nuestra Historia es circular: avanzamos, retrocedemos, avanzamos y retrocedemos. ¿Por qué? Porque no podemos pensar. Y esta no es una posición centrista y nunca fui una persona de posiciones centristas. Al contrario. Mi crítica excede, va más allá, lleva el campo crítico más allá del punto de donde acostumbra a estabilizarse justamente por su binarismo.
Sobre los dichos de Rita Segato -y otres más:

Por Marco Teruggi, Resumen Latinoamericano, 20 noviembre 2019
Varias cosas me llaman la atención de las recientes palabras de Segato. En primer lugar, la operación de reducción de quienes defendemos a Evo Morales y nos oponemos al golpe de Estado: tenemos una posición binaria, lo endiosamos, somos Boca-River, lógica de guerra fría, sin ninguna capacidad crítica para el análisis y hasta cerrados para escuchar. Es un llamado a la complejidad -que podría estar bien- pero parte de caricaturizar y reducir a todos quienes, según ella, no lo estaríamos haciendo. Según su análisis no tenemos capacidad de mirada crítica, de reflexionar sobre los errores cometidos, sobre el referéndum del 2016, los límites del proceso, las divisiones en movimientos del proceso de cambio, las dirigencias, los flancos que le dejamos abierto al enemigo que avanzó violentamente.
En segundo lugar: el error de análisis sobre qué sucedió en Bolivia, los sujetos, actores de conducción, poderes fácticos operando para lograr el derrocamiento. La cuestión sería así, reconstruyo de sus palabras: los errores y el descrédito fueron tan grandes que Evo «cayó por su propio peso» y luego de eso vino el golpe de Estado «oportunista». Eso lo planteó también Raúl zibechi. ¿Que Evo perdió legitimidad con el referéndum del 2016 y el error del conteo del TREP el domingo 20 de octubre y eso generó una base que se movilizó contra él? Sin dudas. Pero eso es tan evidente como la composición social predominante de esa base movilizada, las conducciones civiles, empresariales, internacionales, la conformación de grupos de choque armados, la confirmación de que parte de la dirección de la policía y los militares estaban en el esquema golpista que venía preparado desde antes. Lo que me resulta poderosamente llamativo es que pensara -ella y otres más- que de eso que se expresaba en las calles iba a nacer otra cosa que lo que estamos viendo día tras día, noche tras noche. ¿Tanta capacidad cierta de complejidad para analizar los proyectos progresistas/de izquierda, sus errores, límites, puntos ciegos, etc., y tan poca capacidad de reconocer al enemigo cuando viene a hacer una revancha clasista, imperial y restauradora? Es como un asombro ante la barbarie, una suerte de pedirle a los golpistas -como hace Stefanoni- que no incurran en actos del mal y sean moderados.
En tercer lugar: el momento. Anoche existió una nueva masacre, hay listas de compañeros compañeras que son objetivos políticos a ser asesinados, algunos están en embajadas, viendo cómo sobrevivir, existe licencia por decreto para las Fuerzas Armadas para matar, presupuesto adicional para hacerlo, una autoproclamada y su ministro de gobierno que niega o justifica cada muerte. Hay también un poder norteamericano que celebra el avance su plan para el continente que toma posiciones. La pregunta es: ¿qué se debe/puede hacer en estos momentos? No tengo una respuesta cerrada -no creo que la haya, ni que exista una sola respuesta-, pero me resulta claro que no es lo que plantea Segato.
Por último, la situación es muy compleja en Bolivia, tanto por la violencia de la restauración golpista, como por la dificultad de construir direcciones coordinadas -o una sola coordinación general- para articular una resistencia al golpe. Esa dificultad está tanto en el MAS frente al espacio legislativo, como en los movimientos, la organización popular como, por ejemplo, en El Alto. Ya en la dificultad para enfrentar la ofensiva golpista se vio las debilidades del proceso de cambio, que ahora se expresan en este momento de licencia para matar y perseguir. El panorama es muy crudo, los levantamientos y movilizaciones de la gente se enfrentan a balas, una protección y articulación norteamericana -que Segato y otres minimizan- una maquinaria mediática que trabaja para legitimar el golpe presentándolo como todo salvo como un golpe y que, se quiera o no, termina haciendo propio todo discurso que cuestione la existencia de un golpe. ¿Evo debería intentar regresar? ¿Regresar para presentarse? ¿Para acompañar otra candidatura? No tengo la respuesta, pero la primera pregunta es: ¿lo dejarán volver a Bolivia? No parece, y lo más seguro es que le armen causas para que no pueda regresar. Dependerá, como muchas cuestiones en pleno desarrollo, de la correlación de fuerzas que se logre construir.
En estos días recordaba una frase de Rodolfo Walsh:
«Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra».
Entiéndase por «su país» el continente americano.
Dejo esta foto, una de las tantas de estos días, de las miles y miles de mujeres que hacen frente al golpe de Estado, la restauración conservadora con el regreso de los evangelios.
Por último: no olvidemos nunca que Evo Morales ganó las elecciones del pasado 20 de octubre.
En segundo lugar: el error de análisis sobre qué sucedió en Bolivia, los sujetos, actores de conducción, poderes fácticos operando para lograr el derrocamiento. La cuestión sería así, reconstruyo de sus palabras: los errores y el descrédito fueron tan grandes que Evo «cayó por su propio peso» y luego de eso vino el golpe de Estado «oportunista». Eso lo planteó también Raúl zibechi. ¿Que Evo perdió legitimidad con el referéndum del 2016 y el error del conteo del TREP el domingo 20 de octubre y eso generó una base que se movilizó contra él? Sin dudas. Pero eso es tan evidente como la composición social predominante de esa base movilizada, las conducciones civiles, empresariales, internacionales, la conformación de grupos de choque armados, la confirmación de que parte de la dirección de la policía y los militares estaban en el esquema golpista que venía preparado desde antes. Lo que me resulta poderosamente llamativo es que pensara -ella y otres más- que de eso que se expresaba en las calles iba a nacer otra cosa que lo que estamos viendo día tras día, noche tras noche. ¿Tanta capacidad cierta de complejidad para analizar los proyectos progresistas/de izquierda, sus errores, límites, puntos ciegos, etc., y tan poca capacidad de reconocer al enemigo cuando viene a hacer una revancha clasista, imperial y restauradora? Es como un asombro ante la barbarie, una suerte de pedirle a los golpistas -como hace Stefanoni- que no incurran en actos del mal y sean moderados.
En tercer lugar: el momento. Anoche existió una nueva masacre, hay listas de compañeros compañeras que son objetivos políticos a ser asesinados, algunos están en embajadas, viendo cómo sobrevivir, existe licencia por decreto para las Fuerzas Armadas para matar, presupuesto adicional para hacerlo, una autoproclamada y su ministro de gobierno que niega o justifica cada muerte. Hay también un poder norteamericano que celebra el avance su plan para el continente que toma posiciones. La pregunta es: ¿qué se debe/puede hacer en estos momentos? No tengo una respuesta cerrada -no creo que la haya, ni que exista una sola respuesta-, pero me resulta claro que no es lo que plantea Segato.
Por último, la situación es muy compleja en Bolivia, tanto por la violencia de la restauración golpista, como por la dificultad de construir direcciones coordinadas -o una sola coordinación general- para articular una resistencia al golpe. Esa dificultad está tanto en el MAS frente al espacio legislativo, como en los movimientos, la organización popular como, por ejemplo, en El Alto. Ya en la dificultad para enfrentar la ofensiva golpista se vio las debilidades del proceso de cambio, que ahora se expresan en este momento de licencia para matar y perseguir. El panorama es muy crudo, los levantamientos y movilizaciones de la gente se enfrentan a balas, una protección y articulación norteamericana -que Segato y otres minimizan- una maquinaria mediática que trabaja para legitimar el golpe presentándolo como todo salvo como un golpe y que, se quiera o no, termina haciendo propio todo discurso que cuestione la existencia de un golpe. ¿Evo debería intentar regresar? ¿Regresar para presentarse? ¿Para acompañar otra candidatura? No tengo la respuesta, pero la primera pregunta es: ¿lo dejarán volver a Bolivia? No parece, y lo más seguro es que le armen causas para que no pueda regresar. Dependerá, como muchas cuestiones en pleno desarrollo, de la correlación de fuerzas que se logre construir.
En estos días recordaba una frase de Rodolfo Walsh:
«Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra».
Entiéndase por «su país» el continente americano.
Dejo esta foto, una de las tantas de estos días, de las miles y miles de mujeres que hacen frente al golpe de Estado, la restauración conservadora con el regreso de los evangelios.
Por último: no olvidemos nunca que Evo Morales ganó las elecciones del pasado 20 de octubre.
________________
Mujeres indígenas responden a Rita Segato: Mujeres poderosas del Arcoiris

Resumen Latinoamericano, 20 de noviembre de 2019.
Las Warmis, Zomo, mujeres del Sur, mujeres de los territorios ancestrales entregamos nuestra palabra florida en apoyo al Presidente Evo Morales Ayma, quien por el voto popular sigue siendo presidente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Entendemos que Rita Segato tiene eco en el feminismo (blanco?) en el cual no nos reconocemos, por lo cual manifestamos nuestro profundo desacuerdo con la posición que Ud. ha tomado respecto a la restauración neoliberal golpista en Bolivia.
Cuando dice “Deberíamos comenzar a generar una retórica de valor a otra forma de valor que se distingue mucho a la gestión de los caciques.” Suena muy bonito. Preguntamos: ¿Le ha pasado en el cuerpo esa gestión de los caciques? Nosotras hemos visto, hemos sentido el sabor amargo de esa secuela de la conquista. Nuestros hombres han tomado lo peor del machismo colonial. Hemos construido no sólo retóricas, sino resistencias, re-existencias a la dominación machista en las naciones preexistentes y en cada uno de los espacios que el despojo nos colocó. Pero ubicar a Evo como el símbolo del patriarcado es demasiado chabacan.
No celebramos los dichos sobre la quinceañera de Evo, porque hemos sentido en nuestros cuerpos todo lo que significa la cosificación de nuestros cuerpos. El cuerpo ancestral, el cuerpo mental, el cuerpo físico y el cuerpo emocional. Aún así, afirmamos que lo que pasó en Bolivia fue un golpe de Estado.
Es mucho más sencillo analizar Bolivia de lo que Ud piensa. Su regodeo intelectual la nubló. ¿Quién lo llevó a cabo y con qué fin al Golpe? Son dos preguntas que ordenan nuestro sentipensar. Se dará cuenta que el golpe no prosperó por los indios de la Chiquitanía, ni las feministas de Bolivia, ni siquiera los “sectores más amplios de la población” que menciona como descreído del gobierno de Evo.
La gestión Trump y su artefacto hegemónico pretende recuperar Latinoamerica con el brazo evangelico mesiánico, con los poderes mediáticos que construyen relatos mentirosos y claramente con las fuerzas represivas policiales y militares que fueron oradadas a fuerza de inyección de dineros pocos sanctos en las almas turbias de la indianidad. Estan saliendo a luz, cada día, las pruebas que surgen respecto de la planificación extrema que tuvo este golpe.
Su voz no es cualquier voz. Plantea la vanguardia en la discusión en los círculos intelectuales y feministas en Argentina. Es por eso que en este caso Rita, disentimos amargamente y lo debemos hacer publicamente.
Hemos construido un sentipensar de la ética política de nuestros pueblos que no vamos a callar, ni abdicar a los locus de privilegios de las mujeres blancas. Geolocalizadas en los sures, en las subalternidades, en la otredades que nos suponen inferiores, le decimos a Ud. que su voz duele. Sentiremos un gran vacío al no referenciarla más en nuestros sentipensares.
No podríamos romantizar el papel de las mujeres en el Golpe de Estado en Bolivia. No se trató de una rebelión ciudadana, ni feminista, ni originaria, ni siquiera democrática.
Lo peligroso de los discursos “no binarios”, como lo plantea es que terminan asimilando a dos posiciones contrarias como si fueran equivalentes. Para una mujer indígena que vive el machismo y la violencia en su vida cotidiana, no es lo mismo encontrarse con un servicio de salud laico y respetuoso de la salud ancestral que encontrarse con médicos antiderechos, que sojuzgan. Eso fue la Bolivia Plurinacional. No tendríamos por qué explicar que la redistribución de la riqueza genera otro escenario para la lucha y la liberación de género. Eso no lo logró ningún movimiento indígena despolitizado ni neutral en Latinoamérica. Lo logró el neoconstitucionalismo que engendró Evo refundando el Estado Colonial a Estado Plurinacional.
Nos preocupa que los argumentos que Ud expone para plantear “nuevas retóricas”, brindan un hermoso camuflaje, un eufemismo para el discurso racista que persiste en los sectores que la escuchan. De repente, muchas personas que no conocen “con el cuerpo” la realidad de una mujer originaria, niegan el golpe de Estado, lo plantean como fatalidad anunciada y ubican a Evo como el patriarca. ¿No será mucho?
La asimetría de los razonamientos “objetivos” o no objetivos es propio de la Colonia y por eso la nombramos. Nosotrxs sentí-pensamos con los cuerpos todos en el territorio. No somos ni queremos ser objetivas.
Corazón ordena pensamiento en nuestro sur. Siempre lo fue y lo seguirá siendo. Rechazamos su afirmación de que “Evo cayó por su propio peso” por falaz, más de 45% de los votos es ¿no tener peso? Romper las reglas del constitucionalismo tiene más peso que sostener un régimen democrático? Ud pesó las balas que están masacrando a nuestros hermanos?
A nosotras nos pesan las muertes de nuestra gente.
Hablamos desde nuestras propias lenguas y ahora escribimos con la lengua del conquistador para que Ud nos lea. Si quiere se lo decimos en mapuzungun, en chané, en chorote, en wichí, en pilagá, en guaraní, en quechua, en aymara, en qom, en mocoy y también se lo diremos en nuestros sueños.
Hablamos desde nuestras propias lenguas y ahora escribimos con la lengua del conquistador para que Ud nos lea. Si quiere se lo decimos en mapuzungun, en chané, en chorote, en wichí, en pilagá, en guaraní, en quechua, en aymara, en qom, en mocoy y también se lo diremos en nuestros sueños.
Antes que feministas, mujeres poderosas del arco iris, complementarias de nuestros hombres feministos que dan el buen combate.
EvoEnVosVenceremos
EvoNoEstaSolo
JALLALA – MARICHIWEW
PROCESOS DE PLURINACIONALIZACION EN
LATINOAMERICA!
LATINOAMERICA!
Contactos:
Lourdes Albornoz
Vero Azpiroz Cleñan
Aymara Choque
Lourdes Albornoz
Vero Azpiroz Cleñan
Aymara Choque
____________________________
Bolivia. Mujeres de Feminismo Comunitario de Abya Yala responden a Rita Segato

Resumen Latinoamericano, 21 noviembre 2019.-
FEMINISMOCOMUNITARIO DE ABYA YALA, TEJIDO BOLIVIA A RITA SEGATO
La Paz 21 de Noviembre 2019
Buen día hermana y compañera Rita, como nos heredaron nuestras abuelas y abuelos, cuando alguien de nuestra comunidad o alguna amiga de nuestra comunidad comete un error, ofensa o delito, en principio llamamos a la reflexión para que entienda, en que se equivocó y lo repare. No practicamos linchamientos, ni quemas ni en plaza pública, ni por internet, son métodos de la inquisición colonialista que hoy lamentablemente son utilizados incluso por las propias feministas.
Rita, algunos de los problemas de las y los académicos, de los y las políticamente correctos; es que no nos miran a los pueblos, organizaciones sociales, ni comunidades, pues no están ni en las calles ni en los tejidos sociales. Son prácticas más bien individualistas.
Nuestra lucha no es por la defensa de una persona ni de un pedazo de tela de colores. Estamos defendiendo el proceso que nos ha permitido soñar y aportar, desde nuestra memoria ancestral a la construcción de un país y un mundo, con el Vivir bien de la humanidad. No somos un rebaño, ni un grupo de asnos, como la oposición -hoy régimen golpista- nos decía.
Defendemos los símbolos de nuestras luchas, un símbolo ancestral nuestra Wiphala, un símbolo transitorio el hermano Evo.
Las críticas y autocriticas al proceso de cambio, desde nuestra organización han sido y son permanentes, pero son críticas que construyen y se ubican en el momento histórico, en el cual nos estamos jugando la vida, con más de 30 asesinados, heridos y heridas, encarcelados dirigentes sociales, torturados y perseguidos por el régimen dictatorial y el Golpe de Estado.
Mirà a nuestro pueblo Rita, mirà nuestros muertos, mirà el cinismo de los y las dictadoras de decir que somos nosotros y nosotras mismas que nos estamos matando, por vándalos ladrones y maleantes. Porque, sabes hermana Rita, los indios y las indias no somos dignos de ser manifestantes y luchadores por la democracia y la libertad, solo porque somos “indios” somos terroristas y criminales. No es victimizarnos, así se refieren los medios de comunicación a nosotras y nosotros.
No creemos que nadie posea el indiometro, eso es racista y colonialista, ¿No crees? Tratamos de entenderte desde donde tú, das fe, de la indianidad o no indianidad de alguien. Pero disculpa no lo entendemos. Necesitamos en este momento, que el mundo condene, el Golpe fascista, las masacres, persecusiones y violencias. O acaso a una mujer a punto de ser asesinada por su marido, tú le críticas, porque no vino a tus charlas y porque no leyó tus libros donde tu claramente hablas de las crueldades de la guerra y su relación con los femicidios?. No, nove?. En ese momento importa la vida, ¿nove?. Lo mismo se trata de salvar las vidas y un proceso de cambios que trae vida. Se trata de condenar, claramente un Golpe fascista y de muerte. Esos no son binarismos, son momentos radicales, radicales por las raíces de un proceso.
Ojala que podamos volver a vernos, nos despedimos Rita.
¡¡Jallalla proceso de cambios revolucionarios¡¡ ¡¡Jallalla pueblos en lucha de Bolivia y del mundo¡¡
¡¡Jallalla FeminismoComunitario de Abya Yala¡¡
¡¡Jallalla proceso de cambios revolucionarios¡¡ ¡¡Jallalla pueblos en lucha de Bolivia y del mundo¡¡
¡¡Jallalla FeminismoComunitario de Abya Yala¡¡
________________________
Respuesta a Rita Segato de las Mujeres de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), Capítulo Argentina
El patriarcado nos habita cuando justificamos
golpes de estado oligárquicos e imperialistas
Rita Segato en varios de sus escritos plantea la hipótesis de que el patriarcado es arcaico, que nació con el origen de la especie. Uno de sus fundamentos es la existencia de mitos y fábulas a nivel planetario en donde se repite la estructura de una mujer o grupo de mujeres que falla o transgrede y es o son disciplinadas despojándolas de su poder. Uno de estos mitos fundamentales en Occidente es el de Adán y Eva. Pero el mismo hecho de necesitar de narrativas que lo justifiquen, muestra que no responde a un orden natural sino a una realidad de subordinación y poder construida.
El patriarcado es un orden político fundante. Igual que el concepto de raza, transforma una diferencia fenotípica -y no genotípica lo cual está demostrado que no existe y que la “raza” humana es una sola- en una diferencia política, construida desde la colonia para controlar, usufructuar y explotar todo tipo de trabajo humano bajo la división racial del trabajo.
En relación a la aparición del patriarcado en los pueblos originarios americanos, la misma autora argumenta que la conquista no hubiera sido posible sin la preexistencia de un patriarcado de baja intensidad, que tornó a los hombres dóciles al mandato de masculinidad y, por lo tanto, vulnerables a la ejemplaridad de la masculinidad victoriosa y proclives a reproducir, o al menos ser funcionales, a estructuras competitivas, jerárquicas y crueles. Señala que el sistema colonial se apropia de las asimetrías preexistentes para transformarlas ahora en las asimetrías propias del mundo colonial moderno.
Partiendo de sus propios conceptos ¿qué pasa cuando el timón del estado nación lo asume un indio, sindicalista, trabajador campesino, militante popular, permeable a la cultura patriarcal hegemónica como todos los hombres blancos que lo antecedieron en el cargo, pero que multiplica por 8 el PBI? Que, además de multiplicarlo, lo distribuye como ningún gobernante antes en la historia de un país históricamente saqueado. Que es cabeza y articulador de luchas que condensan otras ancestrales, en las que las mujeres están en la trinchera, en las que se amplían y profundizan los derechos sociales, políticos y económicos de las mujeres y de todo el pueblo por siglos oprimido. Que democratiza un estado racista en el que quienes antes eran servidumbre de los y las blancas, luego de 2006 son diputadas, senadoras, médicas, mujeres que exhiben con orgullo sus colores, su sabiduría y su cultura sin agacharse frente al privilegio de los “amos”, entre otros miles de ejemplos que hicieron a ese pueblo, hombres, mujeres, niñas, niños y personas sin encasillar, sujetxs hacedores y protagonistas de su propia historia. Que además eligen una y otra vez a su líder, pudiendo no hacerlo. Quizá un líder no del todo “deconstruido en su machismo” -como tantas de nosotras y la sociedad en general-, pero que expresa genuinamente a su pueblo, especialmente al movimiento campesino-indígena y a lxs trabajadores. Un hermano aymara que viene desde abajo, que fue deconstruyendo en su vida y práctica la colonialidad del saber y del poder con su militancia sindical que también desprecia la autora y que como mujeres levantamos y protagonizamos con toda la dignidad de los y las oprimidas y explotadas del mundo. Como ayer Tupac Katari y Bartolina Sisa y Tupac Amaru y Micaela Bastidas, este extraordinario compañero, indio y sindicalista hermano presidente, intenta ser disciplinado por la supremacía blanca heredera de las oligarquías que forjaron el estado nacional a sangre y fuego despojándolo de su poder, y con él a su pueblo.
El jefe indio es desterrado pero no por lo que hizo mal. Es desterrado por todo lo que hizo bien, por convertir en políticas de estado tantas demandas de siglos regadas con sangre de su pueblo y naciones que habitan su amado territorio, como consecuencia de una transgresión originaria. Después de haber ganado la presidencia en primera vuelta con el 47% de los votos del 88% del padrón electoral que votó, y con mas de 10% de diferencia sobre el segundo candidato, lo saca el racismo blanco, la esclavitud latente y el odio de clase, apoyado por el ministerio de colonias de los estados Unidos: la OEA, quienes encabezan los ataques a todas las democracias populares que no establecen relaciones carnales con Washington. Lo amenazan junto a sus compañeros y compañeras de lucha y lo destierran desatando el revanchismo clasista y racista que va dejando cientos de hermanos y hermanas asesinadxs, encarceladxs, heridxs y perseguidxs injustamente hoy en Bolivia.
El patriarcado vive y se refuerza en el capitalismo imperialista. El patriarcado vive en el colonialismo y racismo que nos habita si nos dejamos ganar por el feminismo liberal. El feminismo será popular, anticapitalista y antiimperialista o no será. El feminismo popular y latinoamericanista combate hoy al golpe de estado y está con las mujeres que valientemente lo enfrentan en la calle y en cada trinchera.
A los 22 días del mes de noviembre.
A casi 40 muertos y muertas producidas por el golpe de estado.
A dos semanas de intentar callar al pueblo y a sus voces.
A dos semanas de sacar al gobierno de los Movimientos Sociales del Estado Plurinacional de Bolivia.
A dos semanas de resistencia creciente, donde lloramos a nuestrxs muertxs sin abandonar la lucha.
A casi 40 muertos y muertas producidas por el golpe de estado.
A dos semanas de intentar callar al pueblo y a sus voces.
A dos semanas de sacar al gobierno de los Movimientos Sociales del Estado Plurinacional de Bolivia.
A dos semanas de resistencia creciente, donde lloramos a nuestrxs muertxs sin abandonar la lucha.
Mujeres en la REDH Cap. Argentina
_________________________________
Carta de apoyo desde Bolivia a Rita Segato
Compartimos la carta en apoyo desde Bolivia a Rita Segato.

En apoyo a Rita Segato
Como mujeres bolivianas: indias, putas y lesbianas. Chotas, cholas, señoritas y anti señoritas. Como participantes del parlamento de las mujeres instalado ya en La Paz y Cochabamba y de proxima apertura en Santa Cruz, El Alto, Oruro y Potosí, como integrantes del tejido de los feminismos bolivianos, como parte de las luchas sociales sectoriales.
Como mujeres que estamos viviendo y enfrentando la situacion del golpe en Bolivia, pero también la desarticulacion de las organizaciones sociales y la necesidad de un debate profundo de lo que esta sucediendo en el pais.
Queremos manifestar no simplemente nuestro apoyo a Rita Segato, nuestro cariño y respeto por su trabajo que conocemos. Queremos tambien agradecer sus palabras reflexivas que alimentan la necesidad de un debate.
Es atroz, es injusto pretender que Rita Segato hubiera apoyado el golpe por tener una vision crítica sobretodo de la última etapa del gobierno de Evo Morales. Dentro del propio golpe esta contenida la discusión del Ecocidio en Santa Cruz o de la violacion de los derechos indigenas a la autonomia y la representación directa como señala claramente Rita. Eso no es justificar el golpe.
Las criticas planteadas por Rita Segato son fundamentales y además oportunas porque sólo el debate del conflicto politico boliviano nos permitirá retomar los hilos profundos de la situación trágica que estamos enfrentando.
No entendemos la mala intención de señalar a Rita y querer lincharla públicamente cuando su visión crítica se complementa con otras visiones criticas expresadas por muchas mujeres en el escenario del parlamento de las mujeres como el caso de Silvia Rivera Cusicanqui, pero también otras mujeres menos reconocidas a nivel internacional pero indudablemente parte del tejido social de lucha como Shade Mamani Callisaya o Sara Vasquez del feminismo cunumi cruceño.
Nos duele que no se discuta lo que ella ha planteado que es la critica a una visión binaria de buenos contra malos o viceversa y se la quiere arrinconar como mujer “blanca” perteneciente a un feminismo blanco cuando todo su trabajo es un aporte importante que pone en cuestion las bases mismas de lo que llamamos “feminismo eurocéntrico”.
Tampoco por ser lesbiana o “indígena” o “trans” nadie puede atribuirse la representacion de la voz colectiva de las lesbianas, “indigenas” o “trans” sabemos que dentro el movimiento feminista tanto en Bolivia como en la región al interior de cada uno de estos universos hay una multiplicidad de voces que no pueden ser resumidas en una unica posición, menos aun colocandola a Rita como una enemiga.
La idea de Evo Morales como caudillo victima que no debe ser criticado y que debe ser respaldado acriticamente es una visión muy respetable pero no tiene porque ser la unica visión legitima, ni menos la unica visión desde una postura “indígena”. La condena del Golpe de Estado es colectiva e indiscutible y planteada también por Rita de forma contundente, pero eso no quiere decir no ser críticas ante lo que está sucediendo y ante el conflicto que va más allá del golpe de estado.
Rita de forma directa te decimos que con tus declaraciones respetuosas y empaticas sobre la situación en Bolivia has sido oportuna y has enriquecido un debate muy importante. Sabemos que eres una intelectual de prestigio y que por eso te hubieras podido quedar cómodamente callada o hacer una condena parca del golpe sin entrar al análisis mas profundo.
Por eso con esta carta que va dirigida a ti pero que circula publicamente queremos mandarte nuestro agradecimiento, apoyo y cariño.
Hoy más que nunca discutir, analizar, juntar piezas de un rompecabezas complejo es importante.
No la firmamos como indígenas o como feminismo boliviano, o como las dueñas de una whipala, de una lucha o de una ancestralidad porque esa logica identitaria de apropiación de las voces es parte del problema que estamos enfrentando. La firmamos con nuestros nombres, con nuestras luchas, con nuestras esperanzas.
Maria Galindo, Mujeres Creando
Silvia Rivera Cusicanqui
Raquel Gutiérrez, Tramas antipatriarcales por lo común
Yolanda Mamani, Mujeres Creando
Carmen Angola, fotógrafa afroboliviana
Greta Vargas, Mujeres Creando
Arlety Tordoya, abogada defensora de la víctima del caso La Manada
Paola Gutierrez, Mujeres en Busca de Justicia
Drina Ergueta Castillo, Xarxa Internacional de Dunes periodestes I Comunicadores de Catalunya
Arlety Tondoya, abogada defensora de la víctima del caso La Manada
Marisol Díaz, artista quechua, cantante y compositora
Rosario Adrián, Mujeres Creando
Jeanete Alfaro, Universidad Mayor de San Andrés
Montserrat Chumacero Rocabado, psicóloga terapeuta Centro integral AYNI
Vania Alejandra Rueda, investigadora independiente
OMESPRO, Organización de Mujeres en Prostitución
Mariana Gutiérrez, feministas autónomas
Karina Aranda, Sociedad de Arqueología de La Paz
Lucía Carvalho, Feminismos Santa Cruz
Fátima Monasterio Delgado, Feminismos Santa Cruz
Rayusa Viana, Feminismos Santa Cruz
Patricia Vargas, activista por los Derechos de la Niñez
Danitza Luna, artista
Helen Alvarez, periodista
Raiza Zeballos, Mujeres en Busca de Justicia
Idoia Romano, periodista
Mayra Rojas, abogada, Mujeres Creando
Emiliana Quispe, Mujeres Creando
Claudia Patricia Lazarte, Mujeres Creando
Libertad America Ramos. Feminismo Comuni
Tania Libertad Castillo, Feminismo Comuni
María Cristina Coimbra, Feminismo Comuni
Laura Ortiz, Feminismo Comuni
Natalia Chavez, Feminismo Comuni
América Urey, Feminismo Comuni
María Herrera, Warni Putas
Claudia Patricia León, Feminismo Comuni
Miriam Sotomayor
Esther Argullo, artista
Shade Mamani Callisaya, Colectivo Wiñay Wayra
Gabriela Blas Yamacero, Colectivo Wiñay Wayra
Colectiva Ch’ini
Colectivo Territorios en resistencia
Elizabeth López
Ruth Bautista
Daran Herland Jarro
Rosa Quiroga
Viviana Baltz Alquisalet
Elizabeth Huanca, Colectivo Mujeres Aymaras Warni Sisa
Daniela Valdéz Nina, Mujeres Creando El Alto
Juana Nina, Mujeres Creando El Alto
Gabriela Wener, escritora peruana
Nicol Vinna, Santa Cruz
Daniela Coimbra, feminismos críticos
Cecilia Montalván, feminismos críticos
Adriana Hehus Cordero, Aquelarre Cochabamba
Eugenia Gómez Chambi, Escuela feminista de Autodefensa
Carmen Gardezabal, Escuela feminista de Autodefensa
Cecilia Rocabado, abogada constitucionalista
Reyna Soñagua Copa, artista El Alto
Eliana Aguirre
Tania Montes
Knorke Leaf, artista urbana
Kantuta Cuvour, artista
Colectiva Aquelarre
Alejandra García, Mujeres Creando
Julieta Ojeda, Mujeres Creando
Elizabeth Gareca, Geóloga
Varinia Morales, Investigadora
Michelle O. Mercado Antezana, Antropóloga
Kiswara Portugal, Bióloga
Karin Peña Suárez, Comunicadora
Karen Ríos
Leonel Inti, poeta
Karina Michelle Alvarado Uriarte
Cecilia Matienzo Uriarte
Fabiola Andrea Gutiérrez Escobar
_______________________________________
Mientras escuchamos la desesperación de quienes ponen el cuerpo en las calles, en las laptop se escriben sentencias políticas para el gobierno que –a pesar de todos los errores y debilidades que se puedan analizar- ha generado una experiencia plurinacional, de reconocimiento de los pueblos originarios y de su dignidad. Frente al golpe de estado, con participación militar y policial en su definición, responsabilizar al gobierno de Evo Morales del crimen, y dejar planteado incluso un enfoque que cuestione el carácter fascista, racista, patriarcal y colonial de quienes se hicieron del gobierno y del poder, es muy funcional a los intereses golpistas.
Cuando las mujeres de pollera dejen de sentirse y de estar amenazadas por las calles, cuando los y las jóvenes dejen de ser criminalizados y asesinadas, cuando los movimientos populares dejen de ser perseguidos, cuando se juzgue a los responsables de estas masacres y el pueblo recree desde abajo y colectivamente el poder popular, podremos analizar los límites de las experiencias que los pueblos vienen protagonizando en el Abya Yala.
Hoy nuestros cuerpos, nuestros sentimientos, nuestras fuerzas, están puestos en romper el bloqueo informativo, en tender puentes con la Resistencia indígena, campesina, feminista y popular, en acuerpar a cada compañera y a cada compañero herido/a, preso/a, amenazado/a, perseguido/a, lastimado/a. A quienes una y otra vez recibieron gases y balas, golpes y humillaciones.
Estamos con los perseguidos y perseguidas. Con las humilladas. Con la dignidad rebelde que sigue ocupando calles y cortando rutas. Y de ahí, no nos movemos. El fascismo no pasará.
Cuando las mujeres de pollera dejen de sentirse y de estar amenazadas por las calles, cuando los y las jóvenes dejen de ser criminalizados y asesinadas, cuando los movimientos populares dejen de ser perseguidos, cuando se juzgue a los responsables de estas masacres y el pueblo recree desde abajo y colectivamente el poder popular, podremos analizar los límites de las experiencias que los pueblos vienen protagonizando en el Abya Yala.
Hoy nuestros cuerpos, nuestros sentimientos, nuestras fuerzas, están puestos en romper el bloqueo informativo, en tender puentes con la Resistencia indígena, campesina, feminista y popular, en acuerpar a cada compañera y a cada compañero herido/a, preso/a, amenazado/a, perseguido/a, lastimado/a. A quienes una y otra vez recibieron gases y balas, golpes y humillaciones.
Estamos con los perseguidos y perseguidas. Con las humilladas. Con la dignidad rebelde que sigue ocupando calles y cortando rutas. Y de ahí, no nos movemos. El fascismo no pasará.
Bolivia. La Whipala y las mujeres de pollera se respetan

Por Ana González*, Resumen Latinoamericano, 22 noviembre 2019
“La whipala se respeta”, “las mujeres de pollera se respetan”. Dos gritos permanentes en todas las movilizaciones contra el golpe de Estado de Bolivia. Si el soldadito boliviano, al que cantó Nicolás Guillén, no respeta a su madre, estamos a las puertas de un genocidio. Es un deber ético en estos momentos denunciar internacionalmente el golpismo y fortalecer la lucha que las organizaciones y comunidades bolivianas están haciendo por restablecer el Estado de Derecho y parar la represión.
Durante la “guerra fría” satanizaban por comunistas nuestras luchas en América Latina por la libertad y la justicia social, y en nombre de la libertad y la democracia se cometió el genocidio contra América Latina. Hoy catalogan de autoritarios todos los gobiernos que intentan redistribuir las riquezas y sustraerse al destino de patio trasero. La misma fórmula adecuada a cada país y cada contexto: las derechas empresariales y las fuerzas militares y policiales locales, utilizando el racismo como tecnología del poder genocida con la asesoría y financiamiento de Estados Unidos y la MOSSAD, en alianza con las iglesias evangélicas fundamentalistas y los sectores más reaccionarios de la iglesia católica. Ni todos los católicos, ni todos los evangélicos. Un resultado: represión y restauración neoliberal. En Bolivia la movilización popular de las mujeres de pollera, las organizaciones sindicales, comunitarias, originarias, etc, a pesar de los muertos, resisten y pueden todavía torcer el rumbo.
Sólo para refrescar: 2008: intento de golpe contra el Presidente Evo, 16 campesinos masacrados en Pando. Se lo pudo parar con la intervención de la UNASUR. 2009 Honduras: derrocamiento de Mel Zelaya por querer hacer una consulta plebiscitaria en las elecciones. 2012 destitución por juicio político de Fernando Lugo por los enfrentamientos entre campesinos y policías ocurridos días antes en Curuguaty. Proceso legislativo para destituir a Dilma Rouseff. 2018 encarcelamiento de Lula para impedirle participar en las elecciones. En todos los casos actuaron actores similares, no iguales, propios de cada proceso. Eso sí todos con antecedentes de haber estado implicados directamente o cómplices de las dictaduras que ensangrentaron nuestro continente en el siglo XX. Y en nuestro país? Para qué enumerar las represiones, los procesamientos de luchadores sociales, las persecuciones políticas vía judicial y las detenciones arbitrarias, y el enorme retroceso que hemos padecido estos últimos 4 años. Tampoco hablaremos del asedio que sufren Venezuela y Cuba.
Es casualidad que tengamos dos presidentes autodesignados en el continente? El Guiadó y ahora la Añez.? Y hasta haya países y organismos internacionales que los respalden?
Fueron perfectos los procesos populares progresistas antineoliberales?, sin duda no, pero significaron grandes avances, para los pueblos y las mujeres como parte de ellos, en lo económico, social, político, las libertades y las igualdades. Son machistas les líderes de esos procesos? Sin duda sí. Sin embargo se establecieron escenarios propicios para continuar nuestras luchas sindicales, sociales, indígenas, de identidades de género, feministas, campesinas, afro y migrantes. También fueron el camino de la búsqueda de la soberanía de la región. Con esos liderazgos imperfectos se intentó construir Sudamérica como una región de paz. Y ahora se quiere sumirnos nuevamente en la represión y la violencia. Quiénes son los dictadores? Quiénes son los autoritarios? Porque hasta ahora sólo la derecha ha masacrado y proscripto las expresiones políticas mayoritarias.
No hace falta enumerar los cambios profundos que tuvieron lugar en Bolivia desde el 2006. Después de 500 años los pueblos originarios dejaron de ser extranjeros en su propia tierra: “no son de la ciudad, que se vayan al altiplano y el chaco” dijo la Añez, alienígenas, diría la “distinguida primera dama de Chile”,. Y las mujeres bolivianas, en su hermosa variedad arco iris, siguieron peleando sus luchas por la igualdad y la justicia en sus casas, en sus comunidades, en las instituciones estatales, en la ciudad y el campo. Son las Bartolinas Sisa de este siglo. En la CEPAL y otros organismos internacionales las hemos visto como daban vuelta las agendas con sus razonamientos contundentes elaborados desde su experiencia comunitaria directa. Y dejaban sin palabras a muchas feministas que siempre han pululado esos espacios, y poco transitado los barrios y comunidades de sus países.
Las feministas, al igual que los pueblos originarios somos sujetos políticos, lo que implica diversidad de posiciones políticas. Quiénes venimos dando múltiples batallas por transformar las relaciones capitalistas y patriarcales sabemos de las dificultades que conlleva cada paso hacia adelante, pero también sabemos la importancia que tiene un estado de derecho, aunque tremendamente imperfecto, para avanzar en nuestras luchas. Los regímenes neoliberales y represivos siempre son un retroceso en nuestro camino hacia la libertad, la igualdad y la autonomía.
Por eso nos sorprende y preocupa cuando algunos intelectuales, algunos investigadores y algunas feministas puedan hablar de revuelta democrática en Bolivia o cuando se llama a no ser binarios en el análisis. Equiparar, por omisión, a Evo con Camacho es de alguna manera reflotar la teoría de los dos demonios. Cuesta creer que quiénes se erigen en críticos del sistema no puedan historizar y leer el contexto de disputa por nuestros territorios y nuestros recursos naturales, y se olviden de la historia reciente, a pesar de hablar permanentemente de Memoria. Hace bastante que decimos: Nuestros cuerpos, nuestros territorios. Memoria es aprendizaje. Y todes quienes resistimos el golpe en Bolivia, y el neoliberalismo en Chile, en Ecuador, Honduras, Brasil, Haití, Paraguay y Argentina tenemos buena memoria. Tenemos la Memoria inscripta en nuestres cuerpes.
Eso no quiere decir que no tengamos espíritu crítico, que no estemos peleando en toda nuestra geografía por la despatriarcalización de nuestras casas, nuestras comunidades, nuestros barrios, nuestras organizaciones sociales, sindicales, políticas, incluso eclesiales (sino preguntémosles a la Católicas por el Derecho a Decidir, a las evangélicas de la FAIE, o a las compañeras de Marielle Franco, muchas de ellas pastoras evangélicas y feministas). Pero también por la despatriarcalización de las organizaciones feministas y los resabios colonialistas de nuestros pensamientos que nos llevan a subestimar la capacidad de pensamiento crítico de las mujeres, en este caso bolivianas, indígenas o no indígenas. Por suerte la claridad de muchas de las mujeres de pollera y de pantalones hace que estén a la cabeza de las marchas contra el golpe, poniendo el cuerpo, porque no hace falta que le digamos que si esto no se para, se viene la noche no sólo para Bolivia, sino para la región.
En Argentina estos años de democracia imperfecta y de permanente resistencia al neoliberalismo fueron los años en que las mujeres más pudimos avanzar en organización, conciencia y despatriarcalización. Pero son procesos largos, difíciles y dolorosos, y sobre todo continuos. De una militancia cotidiana en todos nuestros lugares de pertenencia.
Es grave que intelectuales y feministas latinoamericanos, norteamericanos y europeos que se dicen de izquierda o progresistas no se expidan de inmediato contra los avances de las derechas destituyentes y restauradoras: No somos ingenues: cuando se tocan los intereses de los poderes reales, locales y transnacionales, utilizan nuestros errores y debilidades, para atropellarnos. Pero nos destituyen por nuestros aciertos, no por los errores.
Y tampoco somos ingenuas. Sabemos que el poder de movilización y transformación que tenemos las mujeres no les ha pasado desapercibido, y buscan encubrir sus acciones disque con Proyectos a favor de las mujeres. Como fue la visita de la Ivana Trump a Jujuy para encubrir las acciones que estaban planeando con Camacho. O cuando la Embajada convocaba a feministas para apoyar a la Hilary, responsable de la destrucción de Libia. Hoy Libia es un mercado de esclavos de mujeres y niños.
Debemos ser muy responsables sobre lo que decimos, no vaya a ser que lo utilicen para fines totalmente opuestos a nuestras intenciones y debilitemos nuestros movimientos. Hoy cuando ya hemos superado largamente la ciencia ficción de Ray Bradbury de estar vigilados hasta en el baño y bombardeados por la tv mientras dormimos, también utilizan otros métodos más sutiles y perversos: los algoritmos y la mega data, y las viralizaciones, para saber exactamente cómo dividir a los movimientos potentes, a través incluso del pensamiento supuestamente crítico y más de izquierda.
Cuando paremos el golpe de Estado, la represión, y se recupere el Estado de Derechos y el respeto a los derechos humanos, seguiremos repensando las nuevas institucionalidades y los mecanismos por los que se construyen liderazgos colectivos, en la sociedad, en la política y en los feminismos, como venimos haciendo hace rato. Seguramente criticaremos las formas de liderazgos políticos y sociales, mayoritariamente, pero no exclusivamente, masculinos, que están entrando en crisis, al igual que los modelos políticos presidencialistas. Seguramente haremos todos los balances necesarios de nuestros aciertos y nuestros errores en la Patria Grande, y sacaremos buenas enseñanzas para rectificar nuestro camino que tiene en el horizonte construir un sistema del buen vivir diferente al consumismo que nos impone el modelo extractivista, y lleva a la esclavitud zombie de las mayorías en un plantea al borde de la destrucción. Ojalá que en este debate estemos todes, todes, todes les que queremos una sociedad justa.
Cuando las urgencias llaman sólo cabe ponernos solidariamente a disposición de les hermanos, hermanas y hermanes que están dando la pelea para que el golpe no se consolide. Paz para América Latina.
*Antropóloga, militante política y feminista
___________________
Respuesta a Rita Segato
La columna de Fernando Borroni en el programa La Mañana, de AM750
Los dichos de la escritora y activista feminista Rita Segato acerca de la situación en Bolivia generaron una profunda indignación en muchos ámbitos.
Es importante, entonces, tratar de ir más allá de Rita Segato, haciendo el para poner en discusión, en profunda discusión, su posición frente al golpe en Bolivia.
Algunos párrafos de lo que dijo: “Para mí Evo no ha sido la víctima de un golpe, sino la víctima del descrédito general cayó por su propio peso, por un vacío de poder que se genera por sus muchos errores y excesos”
“La visión es totalmente binaria. Pero que Camacho sea una figura inaceptable y malvada no implica que Evo (Morales) sea una figura perfecta.
Lo primero que quiero decir es que toda intelectualidad que se ubique por fuera del valor y la defensa de la vida es una farsa. Todo análisis social, político que se haga que no tenga como tamiz la dignidad del ser humano, que no tenga como prioridad la defensa del derecho más fundamental, que es el derecho a la vida es una farsa.
Asombra que a esta altura algunos intelectuales no asuman que su palabra desde el momento en que sale de su boca se convierte en una palabra colectiva. Porque se multiplica a partir de la credibilidad y de la confianza construida por el intelectual y la adhesión de su gente. Esto hace a su palabra poderosa, por tanto debería ser más responsable.
Si bien Segato no niega el golpe lo justifica. Es grave que una intelectual del campo nacional ponga su voz para repetir el relato del golpista, el relato de los negacionistas. Pero más grave es porque en su voz que no es cualquier voz legitime el relato del opresor, del torturador.
Justificar el golpe de estado en Bolivia con la excusa de no caer en una visión binaria, es francamente irrisoria. “La visión es totalmente binaria. Pero que Camacho sea una figura inaceptable y malvada no implica que Evo (Morales) sea una figura perfecta.
Primero no se quien le pide la perfección a Evo, pero de no ser binario a todo vale uno y da igual es temerario. Si el binarismo es un extremo el todo vale lo mismo también, y a elegir me quedo con el binarismo.
Porque además en Bolivia la cuestión si es binaria, es entre la vida y la muerte, es entre los que matan y los que mueren, es entre la democracia o la dictadura.
Poner como argumento del golpe a Evo supuestos errores del presidente es ni más ni menos que buscar en la victima el algo habrá hecho. Y eso no se le puede permitir a nadie, pero mucho menos a quien construyó su intelectualidad desde la defensa de las víctimas. Usted no, Segato. Usted no puede.
Que arrogancia hay que tener, que cómodo debe estar el sillón, que bueno debe estar el puro, que lindo deben ser los olores del sahumerio, que acogedor debe estar todo como para que como dice Jorge Alemán: “En el momento en que el verdugo levanta el hacha invitan a la víctima a de construirse”
Cuan alto esta vuestra intelectualidad que no puede ver el dolor ajeno. La invito a deconstruir su intelectualidad, embarrela, haga una buena amalgama entre la universidad y el barro, le propongo con respeto ponga su intelectualidad, su saber su conocimiento al servicio de los pueblos que se quieren libres y dignos, no se los entregue en bandeja a los violentos, a los opresores.
Están masacrando al pueblo indígena boliviano, están matando hombres y mujeres y usted nos pide que mientras los matan hagan autocritica. No hace falta que le diga que si a Evo lo sacaron del poder es por lo que hizo bien. La derecha no nos evalúa los errores y a partir de ellos acciona. La derecha entiende que nosotros somos el error en sí mismo. Es ideológico no es coyuntural. Haber asegurado que los errores hoy se están pagando con sangre en las calles es imperdonable, no tiene vuelta atrás. Poner en las manos de Evo la sangre de su pueblo es de una miserabilidad propia de una intelectual más enamorada de ella que de lo que lo rodea.
Argumentar como parte de la justificación que Evo era machista, es francamente irrisorio, bordea lo fascista.
Sí Evo es machista. Que lástima que no recordó a la Iglesia machista, ni del imperio machista, ni hablo de los militares machistas…
Qué pena que tampoco haya mencionado que durante el gobierno de Evo Morales se sancionó la ley de lucha contra el racismo y toda forma de discriminación, la ley contra el acoso y la violencia política contra la mujer, ley para garantizar a la mujer una vida libre de violencia, la ley de trata de personas.
Antes de Evo solo el 15% de los títulos agrarios estaban a nombre de mujeres hoy, con Evo el 46% de títulos agrarios están a nombre de mujeres.
Según La ONU Bolivia es el tercer país con mayor participación política de mujeres en el mundo.
Que lastima que su intelectualidad este tan pero tan lejos de la vivencia de las mujeres bolivianas, sobre todo las mujeres con pollera, a las que está matando. No quiero pensar que su feminismo es un feminismo no apto para indígenas.
La discusión no es Evo, la discusión es el autoritarismo, el racismo, la inquisición religiosa.
Nada justifica que los militares con biblia en mano tomen el poder y salga de cacería. Que lastima Segato porque sus palabras duelen, porque le dio de comer a las fieras.
Que revolución se puede propagar si no condena la violencia a los derechos humanos, primero.
¿Qué hizo usted Evo Morales para que le den un golpe? Esta parece ser el interrogante que Segato quiso instalar.
Una lástima, una pena. No se puede banalizar tanto a la maldad.
____________________________________
Bolivia y la deconstrucción
Por Jorge Alemán
En este momento horrible de Bolivia surgen voces que desde distintos lugares reclaman abrir un «espacio crítico» con respecto a Evo ,»pensar sus errores para no repetirlos «, «no ser binarios», etc.En otros términos, en el momento en que el verdugo levanta el hacha invitan a la víctima a «deconstruirse» y les proponen a los seguidores de Evo que reflexionen sobre todos los errores cometidos. Más allá de la pobrísima idea acerca de la función de la repetición en la historia insinuada en esta posición, desde qué lugar de enunciación se pretende hablar, quienes son aquellos que por su valiente «lucidez crítica» tienen el privilegio de situarse fuera del antagonismo para no ser «binarios». ¿A qué lugar remite este uso masivo e indolente del término binario cuando somos los contemporáneos de una masacre? ¿Es endiosar a Evo no señalar ahora, justamente ahora, todos los errores de su proyecto? Los que lo apoyamos sin ambivalencias y condenamos sin más al golpe, ¿no habíamos visto los errores? O ahora resulta que para no ser binarios nos podemos situar en una alteridad irreductible e intocable que nos protege y nos promete un futuro sin errores.L@s intelectuales critic@s que nos quieren deconstruir en nuestro apoyo incondicional demuestran cómo un supuesto ejercicio crítico a veces es nada más que ofender a la causa, esa causa frágil, errática, poblada de errores, pero con enemigos muy crueles y peligrosos como para salirse del «binarismo» haciéndose el distraíd@ con aquello que mata de verdad. ¿Quienes son los que están cieg@s?
_____________________________________
La falta de memoria
Por Marina YaskyA quiénes se referirá Segato cuando habla de la construcción de un Evo perfecto que nos tiene cegadxs. Entre los tantos y tantas entre quienes me incluyo, no conozco gente acrítica. En mi vida le di una green card a nadie en nombre de nada, no necesito que quien defiendo aspire a una suerte de perfección imposible en la que además no creo ni creí nunca; así como quien no quiere la cosa, Rita nos trata un poquito de pelotudxs. Tal vez no seamos lo suficientemente intelectuales ni lo suficientemente cool, pero de ahí a calificar de pelotudxs, hay unos veinte pueblos de distancia. Construir una reflexión partiendo de la base de que el otrx es una especie de abducido por un ramillete de pasiones que le tienen la capacidad de distinguir tres en un burro anulada, es un pelín soberbio. Y la soberbia es una cagada, no importa quien la profese ni cuales sean sus cucardas. En lo personal, nunca fui una cristinista de paladar negro, tuve diferencias y discusiones bastante afiebradas con muchas personas que no aceptaban ni la más mínima crítica y que a la primera de cambio te corrían con el kirchnerómetro, pero nunca tuve dudas de que en la balanza, Cristina era (y es) lo mejor que tenemos. Y nunca tuve dudas que quienes la atacaron durante todos estos años con el único fin de limarla de la escena política, la criticaban por lo que hizo bien, nunca por lo contrario. Con Evo hacen lo mismo y atienden en el mismo lado del mostrador.Me pregunto qué será para Rita Segato la imagen de la alcaldesa de Vinto (previa al golpe) en manos de la manada. Vejada, meada, golpeada por una turba de machos alfas, mezcla de Torquemada con el Ku Klux Klan, que le cortaron el pelo, la tiñeron de rojo y la pasearon como a un trofeo por las calles de su ciudad. Faltó solamente que la quemaran viva en una hoguera y teníamos la postal del espanto completita.Qué significará la imagen de las bartolinas vapuleadas por una patota de encapuchados. Las mujeres a las que les cortaron las trenzas. Las que tumbaron en el suelo para escupirlas desde arriba. Cómo explica Rita Segato que sigan poniendo el cuerpo para defender a Evo, para defender ese otro mundo posible que empezó con Evo como presidente. ¿Será el endiosamiento lo que nos les permite ver que con su cría a cuestas defienden a quien en realidad no merece su par de ovarios? ¿No será un poquito soberbio creer desde la comodidad de una casa en Buenos Aires, que todas esas mujeres en el fondo ni ven ni entienden nada, y necesitan de la antorcha de la secta de les iluminati para ver con claridad que en realidad no vale la pena defender con su vida lo que defienden? ¿No es en el fondo una visión muy elitista y hasta despectiva sobre un pueblo al que seguimos estereotipando? ¿Y si aprovechamos el tiempo de las deconstrucciones para deconstruir también unpoquito la mirada occidental sobre los pueblos originarios?Borrar el contexto político y el histórico, relativizar al enemigo, contar las costillas de Evo en plena sangría y subestimar las razones de un pueblo que de resistencias sabe probablemente más que ninguno, es o mala leche o ignorancia. Como lo primero lo descarto, no me queda otra que llamarlo ignorancia. Y no, no basta la fama bien ganada de intelectual brillante para no pisar el palito de la ignorancia.Me resulta además bastante ofensivo connuestra propia historia, como una suerte de escupitajo sobre nuestra propia herida relativizar un golpe de Estado, encontrarle los peros, el cómo y el dónde, y no detenerse en lo único que importa, en lo urgente: Bolivia somos también nosotrxs, lo fuimos hace 43 años y nada ni nadie nos garantiza que no podamos volver a serlo.Evo no cayó por sus errores, cayó por la misma fórmula golpista que bañó de sangre estas tierras a lo largo y ancho de nuestra historia. Frente a un escenario como este, Rita Segato nos invita a quitarnos la venda del endiosamiento de los ojos y pegarle a Evo cual piñata de cumpleaños. Gracias pero paso. La verdad es que si hay alguna ceguera que me preocupa es la falta de memoria.Envio:RL

No hay comentarios:
Publicar un comentario