Resumen Latinoamericano, 25 noviembre 2019.
Este 25 de noviembre recordamos a las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, que combatieron con decisión a la dictadura de Trujillo en República Dominicana, y fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960. Con su legado seguimos luchando contra las dictaduras. Estamos en las calles para decir: ¡Basta de violencia patriarcal, colonial, capitalista!







Comunicado de las feministas del Abya Yala.
Somos feministas del Abya Yala. Somos feministas populares, comunitarias, originarias, negras, migrantes, villeras, campesinas, laburantes. Somos mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries, intersex, bisexuales. Somos cuerpos plurales creando comunidades diversas en territorios rebeldes. Somos feministas plurinacionales y territoriales.
Desde nuestra memoria histórica, que se reafirma frente a las políticas de muerte y exterminio que resurgen en nuestro Abya Yala, repudiamos el golpe de estado en Bolivia. Tenemos heridas antiguas en nuestros cuerpos y subjetividades, consecuencia de las violencias de las dictaduras militares. Con las Abuelas de Plaza de Mayo seguimos buscando a los niños y niñas apropiados, hoy adultos/as desaparecidos/as en su identidad. Con las Madres de Plaza de Mayo, con los ex detenidos-as desaparecidos-as, acompañamos los juicios a los genocidas y seguimos exigiendo que se abran los archivos de la dictadura. Con los hijos e hijas, con los y las sobrevivientes, gritamos: ¡No olvidamos! ¡No perdonamos! ¡No nos reconciliamos!
Frente a la presencia de militares masacrando al pueblo boliviano, chileno, haitiano, colombiano, ecuatoriano, gritamos desde nuestras vísceras: ¡Dictaduras nunca más! ¡Fuera los militares de las calles, asesinando a los pueblos, violando a las mujeres!
Sabemos cómo actúan el fascismo, el racismo, la misoginia, los fundamentalismos religiosos, cuando recurren a los golpes de estado, a las invasiones, a la militarización de los territorios, a las múltiples violencias. Conocemos sus prácticas criminales, crueles, deshumanizantes, siniestras. Nuestra memoria histórica nos retrotrae a la experiencia de miles de mujeres que resistieron la colonización de nuestro continente y marcaron caminos defendiendo sus culturas y saberes. Conocemos las bendiciones de las jerarquías de las iglesias en el proceso de colonización y en las dictaduras. Hoy continuamos las luchas contra la re-colonización de nuestros territorios y cuerpos. Por eso exigimos: ¡Separación de las Iglesias y del Estado! ¡Basta de financiar a la educación religiosa! ¡Fuera los fundamentalismos del Abya Yala!
Podemos y tenemos críticas al gobierno de Evo Morales, pero nunca nuestras miradas serán insumos para avalar golpes de estado. Nunca vamos a promover acciones de desestabilización de los procesos populares. No confundimos las responsabilidades de los golpistas, de los poderes hegemónicos, de las oligarquías, con quienes han sido destituidos, perseguidos o encarcelados por los fascismos racistas. Nos queda claro que las primeras acciones de los fascistas estuvieron dirigidas directamente contra las mujeres de pollera, las cholas. Pretendieron humillarlas, obligarlas a agachar la cabeza nuevamente. Es un golpe profundamente patriarcal y racista, colonial, que ha hecho de la violencia contra las mujeres y los pueblos originarios su punto de partida.
Repudiamos las masacres orquestadas por la ultraderecha fascista y racista, con notables vínculos con el Departamento de Estado de EE. UU.. El mundo es testigo de las implicancias políticas que tiene la intromisión de EE. UU y de su instrumento político, la OEA, en nuestros territorios.
Repudiamos la posición de los gobiernos de Macri y Bolsonaro, apoyando a los grupos fascistas, y en silencio frente al golpe de estado. Han convertido las relaciones internacionales en una burla a los pueblos, en una asociación criminal. Si bien está claro el papel de los Estados Unidos y de Trump en el golpe de Estado, también es parte de esta ingeniería geopolítica Europa. El cerco mediático de Europa, su silencio ante las violaciones a los derechos humanos, tiene como explicación que están realizando otra invasión. El clarísimo ejemplo son los negocios que ya están haciendo con el Litio boliviano. La Unión Europea financia conflictos globales: para favorecer los intereses de sus empresas transnacionales. El expolio territorial del Abya Yala está maquinado en Estados Unidos, en la OEA, y también en Europa.
Nos duele Chile y las violencias que vulneran los derechos de niñas, niños, mujeres y hombres. Las masacres, la utilización de prácticas represivas espantosas, como las mutilaciones, los asesinatos, las desapariciones, la violencia sexual contra las mujeres y sectores lgttbi, dan cuenta de la misoginia del régimen héteropatriarcal. Sin embargo el pueblo chileno ha dicho ¡Basta! y no deja de salir a las calles. Chile despertó, y su creatividad y rebeldía despiertan al continente. Sin lugar a dudas, el poder quiere adoctrinar especialmente a las mujeres que se revelan a las lógicas de dominación patriarcal y neoliberal. Pero el movimiento feminista, así como el pueblo mapuche, y los/las jóvenes de la primera línea, están al frente de la movilización popular y del rechazo a los pactos hediondos de los politiqueros de turno. ¡¡Con la sangre derramada no se negocia!! ¡¡La impunidad recorre las calles de Chile, pero la lucha y la resistencia también!!
Ecuador vive un proceso de fuerte movilización social impulsado por el pueblo en donde el protagonismo de las mujeres es significativo. La oleada de manifestaciones contra las políticas de ajustes impulsadas por el Fondo Monetario Internacional en complicidad del gobierno de Lenin Moreno tuvo como respuesta la represión, los asesinatos, la persecución política y las violaciones a los derechos humanos. Pese a las políticas autoritarias impuestas, el pueblo logró derogar el “paquetazo económico”. Es un triunfo de las mujeres originarias que salieron de las comunidades, “invadieron” Quito, y como parte del pueblo rebelde lograron hacer escuchar sus exigencias. ¡¡No a las políticas del FMI, y del gobierno de Trump!! ¡¡Fuera yanquis de América Latina!!
En estos días Colombia vive un fuerte proceso de movilización, exigiendo el freno a las políticas de ajuste y de recorte de derechos civiles, laborales, sanitarios, etc. y denunciando la grave crisis en términos de derechos humanos. Cotidianamente se asesinan a lideresas y líderes sociales y políticos, se bombardea impunemente a niñas y niños, se incumple sistemáticamente con los acuerdos de Paz. Abrazamos a las compañeras colombianas que exigen, que trabajan incansablemente por la paz, por la justicia y por la libertad en sus territorios. ¡¡Ser líder social no es delito!! ¡¡Basta de matar a los pueblos que cuidan la paz!! ¡¡Justicia para Cristina Bautista!!
Las mujeres de Haití, junto a su pueblo, llevan meses en una revuelta popular contra las políticas neoliberales, y por la destitución del presidente Jovenel Moïse. Más de 40 personas asesinadas. Violencia sexual colectiva sobre el 99% de las mujeres en la prisión de la Ciudad Gonaives. Parecería que nadie ve la rebeldía de un pueblo que ha sostenido históricamente los procesos de resistencia. La invisibilidad es consecuencia del racismo que se reproduce en los medios de comunicación, y en nuestras propias
experiencias organizativas. Abrazamos la lucha heroica de las mujeres y el pueblo de Haití. Nos solidarizamos con las mujeres haitianas que han sido víctimas de la agresión sexual de las tropas militares de la MINUSTAH. Es imprescindible desmantelar los prejuicios racistas y coloniales en nuestras sociedades y en los feminismos. ¡¡A construir feminismos antirracistas, descolonizando nuestras maneras de vivir y sentir el mundo!!
Desde todo el Abya Yala, saludamos a las mujeres zapatistas, que proclaman y crean cotidianamente mundos nuevos, revolucionando los sentidos de todas las revoluciones. Abrazamos su resistencia a las políticas extractivistas, a la construcción del Tren Maya, a la defensa de la vida y de los territorios. Respondemos encendiendo fueguitos de rebeldía en todos los rincones que habitamos.
Abrazamos también a las mujeres que en México luchan contra los femicidios y la violencia machista, busca a las jóvenes desaparecidas, exigen la aparición de los jóvenes de Ayotzinapa, y levantan palabras de libertad, dignidad y justicia, contra todas las formas de violencia patriarcal y racista.
Saludamos a las mujeres del Brasil, su movilización antipatriarcal. A las mujeres que sostienen la vida digna en los campamentos sin tierra. Saludamos la libertad de Lula. Exigimos la libertad de todos los presos y presas políticas en nuestro continente.
En todos los territorios, las defensoras de los derechos de las mujeres, están siendo perseguidas, amenazadas y criminalizadas. Las políticas extractivistas de las empresas transnacionales norteamericanas y europeas, con la complicidad de los gobiernos del continente, destrozan la tierra, el agua, los bosques, los lagos, y las comunidades. Donde nosotras vemos Vida ellos ven recursos y los vienen a saquear.
Desde el sur al norte del continente, las mujeres mapuche, aymaras, diaguitas, guaraníes, lencas, y de todos los pueblos, cuidan la tierra y la vida. Por eso las matan. Buscan desesperanzar, y por lo tanto desorganizar a los pueblos. Enviamos nuestro abrazo y acuerpamiento a las hermanas originarias criminalizadas. En especial en el Wallmapu, a las mujeres mapuche, que sufren una persecución sistemática, la prisión, y el despojo de la tierra. Abrazamos a Miriam Miranda y a las mujeres garífunas en Honduras, a las compañeras de COPINH, a Lolita Chávez y a las mujeres mayas y de otros pueblos, cuidadoras de la tierra y de la vida en Guatemala, a las mujeres nasa, y a todas las rebeldes de Colombia, a las hermanas y compañeras que en distintos rincones cuidan la vida, en un pacto de responsabilidad transgeneracional. Denunciamos los femicidios territoriales de Berta Cáceres, Macarena Valdes, Bety Cariño, Marielle Franco, de las niñas de Guatemala ¡Exigimos justicia por todas ellas!
Abrazamos a las madres nicaragüenses, que están luchando por la libertad para sus hijas e hijos, frente a los atropellos del régimen de Ortega-Murillo. Exigimos libertad a las presas y presos políticos. No son revoluciones ni gobiernos populares los que se sostienen en represiones y ataques sistemáticos al pueblo.
Desde nuestros diversos territorios, abrazamos a las mujeres que resisten la agresión imperialista y el bloqueo criminal en Venezuela, defendiendo los cuerpos de las mujeres y el horizonte bolivariano. Valoramos inmensamente las batallas dadas a cada hora contra el desabastecimiento, y el desconocimiento a las maniobras imperiales de imponerles a un Guaidós como presidente. ¡Las mujeres y el pueblo de Venezuela se respetan!
Abrazamos y expresamos nuestra solidaridad con las mujeres cubanas, que cuidan la perspectiva socialista e internacionalista, construyendo desde el corazón del pueblo las dimensiones antipatriarcales y antirracistas que revolucionan a la Revolución.
Como Feministas de Abya Yala, abrazamos a la revolución de las mujeres de Kurdistán, y condenamos las políticas fascistas y genocidas del presidente de Turquía Recep Erdogan, que con el apoyo de Trump y los líderes de los países de la OTAN y potencias regionales, realizan un genocidio de los pueblos que habitan Rojava, y otras regiones de Siria. Es atroz el ensañamiento de los ataques de Turquía y sus aliados, contra las mujeres, como la ejecución de Hevrin Khalaf, dirigente política de las mujeres, y las atrocidades cometidas a los cadáveres de las mujeres kurdas.
Exigimos que cese la agresión y los crímenes de guerra contra las mujeres y el pueblo de Kurdistán. Exigimos que los gobiernos del Abya Yala y del mundo se pronuncien frente a este genocidio. Enviamos nuestro abrazo y nuestra solidaridad a las mujeres de Kurdistán. Son nuestro ejemplo, nuestra fuerza, y nuestra rebeldía.
Abrazamos a las mujeres palestinas que enfrentan al estado terrorista de Israel, y hacen puentes de paz en Medio Oriente, para cuidar la vida y la libertad.
La escalada de violencia que estamos viviendo en Abya Yala, es sistémica, militar, simbólica, mediática, subjetiva y colectiva. Estamos en un momento convulsionado. La pulseada entre los poderes hegemónicos y los pueblos, entre el patriarcado racista, y las mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales, no binaries, es ahora.
En Argentina somos parte de esa batalla que atraviesa la vida cotidiana, y todos los espacios políticos. El macrismo está en retroceso, pero mantiene un núcleo duro de adhesiones. Las izquierdas no alcanzan a rearticular un proceso profundo de creación de poder popular. La disputa sobre el rumbo del futuro gobierno nacional y los gobiernos provinciales y municipales está abierta. Desde los movimientos feministas necesitamos recuperar la iniciativa que nos ha permitido promover revoluciones en las casas, en las calles, en las escuelas, en los centros de trabajo, en los movimientos sociales.
La definición del próximo encuentro a realizarse en San Luis como Plurinacional, es un gran paso dado en dirección a ampliar la lucha antipatriarcal, romper las fronteras coloniales y las lógicas biologicistas que nos fragmentan entre los pueblos, y entre las protagonistas de las revoluciones feministas. Los estados nación han sido construidos históricamente sobre la base de sucesivos genocidios, y en las lógicas de la sinrazón occidental. Celebramos que desde San Luis se haya recuperado los debates de los encuentros de Resistencia, de Trelew, de La Plata, y se haya convocado al 35 Encuentro con carácter plurinacional, de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, intersex. La pluralidad, la diversidad, el diálogo, es parte de la tradición de los feminismos. Los encuentros y los feminismos no son propiedad privada de algunos grupos de mujeres, ni de partidos ni de sectores del Estado. La rebeldía se renueva en nuestra creación multitudinaria y colectiva.
Las Feministas de Abya Yala, hemos desaprendido las miradas biologicistas de ciertos feminismos, caminando junto a Lohana Berkins, Diana Sacayan, Mayte Amaya. Rechazamos que se reinstalen los debates sobre la legitimidad de la presencia de travestis y trans, o la negativa a que sean nombradas en nuestros encuentros. Con la memoria de las compañeras, vamos logrando reconocernos en los feminismos antipatriarcales, por decisión política, por afirmación ideológica, y por compromiso individual y colectivo con quienes abrieron caminos en las miradas del mundo.
Tejemos un sinfín de luchas, impulsamos diferentes iniciativas denunciando la discriminación salarial, la precarización laboral, las pésimas condiciones de trabajo a las que estamos expuestas. Seguimos visibilizando y cuestionando la división sexual del trabajo, las consecuencias de la feminización e infantilización de la pobreza, de la feminización de la migración. Denunciamos la desaparición de las pibas víctimas de las redes de trata y de prostitución, y las estamos buscando. Impulsamos la lucha por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestras sexualidades y nuestras vidas. Exigimos que se apruebe la Ley de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, y acompañamos a las mujeres que abortan. Visibilizamos las prácticas misóginas sistemáticas plasmadas en los femicidios y todas las violencias que los preceden y acompañan.
Aunque el colonialismo, el capitalismo y el patriarcado intenten una y otra vez acallar y disciplinar a nuestras voces, nuestros reclamos y nuestras búsquedas, decimos: la violencia patriarcal, racista, colonial, capitalista, no pasarán. La revolución feminista, no será domesticada. Seguiremos con nuestra propuesta revolucionaria feminista reafirmando que otros mundos son posibles.
¡Ni golpes de estado ni golpes a las mujeres!
Abya Yala, 25 de noviembre de 2019
Envio:RL




































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