Cuba.
Maduro, Díaz Canel y Raúl Castro participaron en la clausura del Encuentro
Antiimperialista/ Un documento para la lucha en todo el planeta
Resumen
Latinoamericano, 4 noviembre 2019.-
Fotos: Bill
Hackwell, de Resumen Latinoamericano
Con todos los
delegados y delegadas de pie, puño en alto, agitando un mar de banderas de los
distintos países asistentes y cantando con fervor “el pueblo unido, jamás será
vencido”, se clausuró en la tarde del domingo el tercer Encuentro
Antiimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo,
que durante tres días deliberó en La Habana, Cuba. No era para menos el
entusiasmo ya que la gran sorpresa de este domingo fue que en la mesa que
presidió el evento se sentaron el primer secretario del Partido Comunista,
comandante Raúl Castro, el presidente Miguel Díaz Canel y el presidente de Venezuela
Bolivariana, rompió el aplausómetro apenas apareció en escena. Junto a ellos
también estaban el ex presidente de El Salvador, Sánchez Cerén y la secretaria
Ejecutiva del Foro de Sao Paulo, Mónica Valente.
Previamente,
durante la mañana se habían leído los resúmenes de todas las comisiones que
deliberaron el sábado y cuyos contenidos nutrieron el plan de acción y
documento final del Encuentro. Este recoge la necesidad de aumentar la
solidaridad con Cuba en momentos en que el bloqueo agudiza las dificultades
económicas, pero también enfatiza el apoyo a otros procesos que en el
continente están desarrollando luchas anticapitalistas y como consecuencia de
ellos también sufren ataques buscando desestabilizarlos. La rebelión del pueblo
chileno y la batalla que está librando el presidente Evo Morales figuran, junto
a Venezuela como prioridades de la atención de los movimientos y partidos de
izquierda que reunieron 1350 delegados de 86 países.
La libertad de Lula
es un capítulo especial de la declaración, así como la devolución de la base
naval de Guantánamo que Estados Unidos usurpa desde hace décadas.
Se resalta el
levantamiento popular del pueblo chileno contra las medidas neoliberales, la
defensa de las Malvinas argentinas, garantías a la vida de todos los
excombatientes colombianos acogidos en el Acuerdo de paz. Asimismo, se repudia
la actitud fascista del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, así como la
exigencia al Gobierno colombiano la implementación integral de los acuerdos con
las FARC y la retoma del diálogo de paz con el Ejército de Liberación Nacional
(ELN).
El documento habla
también del apoyo a Argentina en el tema de la soberanía sobre las Islas
Malvinas, además de mostrar como muy positivo el triunfo del Frente de Todos en
este país.
En un aparte del
texto final se expresa: «Se abren tiempos de esperanza, la unidad es un deber,
la movilización un grito de orden, la organización popular una tarea inminente
y la integración una estrategia que nos llevará a la victoria (…) nos
comprometemos hacer nuestra la solidaridad con Cuba, movilizándonos en acciones
permanentes, continúas y sistemáticas contra la escalada agresiva del
imperialista”.
Con aplausos y
ovaciones fueron recibidas las menciones de las luchas del pueblo haitiano, las
de Puerto Rico por su independencia, y las que desarrollan desde hace años
palestinos y saharauis.
Maduro, “al Yanqui
dale duro”
Luego, vino el momento más esperado: escuchar a los dos líderes
fundamentales de la América Latina rebelde. Primero le tocó el turno a Nicolás
Maduro, al que la nutrida delegación llegada desde Venezuela recibió con la
consigna de “traidores nunca, leales siempre” y el resto de los presentes
agregó: “Maduro, Maduro, al yanqui dale duro”.
«La Declaración final de este encuentro -señaló Maduro- recoge el
entusiasmo de este momento histórico, la esperanza que se ha levantado y la
fuerza que representamos constituyendo un alternativa al capitalismo salvaje, a
la dominación imperialista, al neoliberalismo». Apuntó, entre aclamaciones de
las delegaciones presentes que: «Es la respuesta que vamos dando. Fidel está
presente, en la inteligencia, en la fuerza, en el espíritu de este encuentro
para buscar respuesta al modelo neoliberal», comentó. Recordó el esfuerzo de
Fidel por despertar el mundo, por iluminar el mundo, cuando quería imponerse el
modelo del pensamiento único a través de la deuda externa. Fue Cuba la que
convocó a desentrañar los mecanismos financieros que ya se gestaban en diversas
partes del planeta.
Recordó que Chávez le decía que los pueblos tienen en su gen un
patrimonio histórico, y solo falta un momento histórico para que renazca esa
fuerza. Dijo que la Revolución Bolivariana surgió como una respuesta temprana
al pensamiento único, para demostrar progresivamente que otro mundo sí es
posible, un modelo alternativo que demuestra que sí se puede distribuir las
riquezas para el bien de todos.
Comentó sobre las luchas actuales del pueblo chileno frente al Gobierno
de Sebastián Piñera. Señaló que «Chile ha despertado una Revolución social, es
muy emocionante que el pueblo de Chile quiera cambiar la Constitución de
Pinochet. Han resucitado los mártires, los héroes, el canto que lleva el joven
chileno es el de Víctor Jara».
A pesar de tanta manipulación mundial, «nosotros estamos de pie, gracias
al voto del pueblo, gracias a una fuerza revolucionaria consciente», expresó
Maduro y aseguró una nueva victoria en la Asamblea Nacional el próximo año.
América Latina vivió un momento de esplendor, que empezó a a retroceder
con el golpe de Estado a Zelaya, a Lugo, a Dilma, y después contra el propio
Lula, que se hizo para impedirle ganar las elecciones. La pérdida de Argentina
hace cuatro años, la muerte de Chávez, el acoso, la conspiración y el acoso, le
bloqueo contra Cuba fueron golpes que fuimos recibiendo. Pero después de todo
eso, hoy, a finales de 2019, podemos a decir que empieza a reconfigurarse una
nueva situación geopolítica y a levantarse una nueva ola antioneoliberal.
Habló de tres frentes
que se abren, como el del Alba, el de las fuerzas progesistas y el de los
movimientos sociales y de izquierda. Los pueblos tienen derecho a la rebelión y
a la búsqueda de alternativas, dijo , y concluyó con un llamado a la unidad
para vencer la ofensiva capitalista neoliberal.
Díaz Canel llamó a
derrotar la mentira imperialista
Enseguida habló
Díaz Canel, a quien le tocó cerrar el Encuentro. El mandatario cubano instó a
Gobiernos y movimientos alternativos de la región a luchar contra el aparato
cultural imperialista, el cual pretende destruir la idiosincrasia de los
pueblos.
Consignó luego que
el principal enemigo a derrotar es la mentira imperialista, la cual pretende
condenar y sancionar a los pueblos que apuestan por un modelo diferente al
capitalismo salvaje.
“Acabamos de
regresar de un largo e intenso viaje por países europeos, que incluyó la visita
a Azerbaiyán para asistir a la XVIII Cumbre de Países No Alineados. Esta
organización que se había debilitado al término de la Guerra Fría, ha vuelto a
retomar el espíritu de Bandung. Los moviliza el curso dramático de los
acontecimientos y la crisis del multilateralismo que hoy está poniendo en
riesgo el sistema de Naciones Unidas”.
El mandatario
aseguró que allí Cuba llevó un discurso enérgico de denuncia y condena a esa
crisis que amenaza a todos los países, especialmente a los de menor
desarrollo.“Denunciamos a los responsables de esa situación y dijimos: ‘Jamás
se mintió tanto, con mayor desfachatez y más terrible costo para la inmensa
mayoría de la Humanidad, en función de los intereses de una minoría que ha
llevado sus lujos a excesos alucinantes’”.
Según el presidente
cubano, a nivel global se advierte gran preocupación por los retrocesos en
ámbitos importantes como la paz, autodeterminación y soberanía de las naciones,
el medio ambiente y enfrentamiento al cambio climático, los derechos humanos,
la justicia social y búsqueda de la equidad económica.
“En nuestra área
geográfica en particular, la preocupación no es menor. América Latina y el
Caribe sufren el retorno de la Doctrina Monroe y las peores prácticas del
macartismo. Sobre los postulados de ambas políticas imperialistas descansa la
secuencia descontrolada de acciones injerencistas que la administración
estadounidense ha desatado desde su llegada al poder.
“Trump y su corte de viejos halcones arremeten contra la Revolución
cubana, la Revolución Bolivariana, el Foro de Sao Paulo,, el sandinismo, los
liderazgos políticos de izquierda brasileña, boliviana, argentina y movimientos
sociales, populares, progresistas de toda la región”.
Sobre la OEA dijo: “Sus ‘preocupaciones’ no llegan a las profundidades
del enojo de los pueblos que se levantan contra el neoliberalismo y reciben
balines, gases y plomo por protestar pacíficamente”.
El dirigente cubano insistió en que es muy importante distinguir en esta
guerra que se nos hace, el curso de su complemento mediático.
«A la vanguardia de las políticas imperiales, avanza siempre los tanques
de la ofensiva cultural y simbólica, que está orientada a legitimar las
injusticias del sistema capitalista y descalificar alternativas de izquierda y
destruir nuestra identidad cultural», Indicó el jefe de Estado.
«Hablan de socialismo, sin la menor idea de lo que significa y decretan
el fin de cualquier programa político que se proponga superar la injusticia
imperante, como si en sus manos estuviera la historia (…) la historia sólo
puede cambiarla los pueblos», indicó el presidente Díaz-Canel.
«Ser solidarios es saldar nuestra deuda con la humanidad. Por ser
solidario y coherente con la historia de luchas y sacrificios, por ser hermana
de los pueblos que resisten, a Cuba se le condena y sanciona sin límites»,
afirmó Díaz-Canel.
Finalmente, agradeció los gestos solidarios de movimientos populares a la
isla, «los años han demostrado que Cuba cuenta con el apoyo de los pueblos que
luchan por la justicia», agregó.
Aplaudido con emoción por todo el auditorio, Díaz Canel dejó paso a dos
excelentes repentistas cubanos que entonaron en un mano a mano inolvidable
estrofas que hablan de las maldades del imperialismo y lo contundente de las
batallas que libra el pueblo.
Finalizando el acto, estos tres líderes imprescindibles se acercaron a
la multitud a saludar agradecidos por tanta fraternidad demostrada hacia Cuba y
Venezuela, en las tres jornadas que duró el Encuentro. Maduro, Díaz Canel y
Raúl se reunieron en tres abrazos que sellaban de esta manera la necesidad de
sumar por abajo todas las luchas como en el documento y en los discursos se
había planteado con mucho énfasis.
Argentina.
Maduro y los Astilleros
Río Santiago
Resumen Latinoamericano, 4 noviembre 2019.-
Casi al final de su discurso en la clausura del Encuentro
Antiimperialista en Cuba, el presidente venezolano Nicolás Maduro anunció algo
muy sentido para un sector de los trabajadores argentinos. Recordó haberse
encontrado la noche anterior con sindicalistas argentinos.
Se trataba, entre otros de los dirigentes de la CTA Autónoma y la Clate,
entre ellos Hugo Godoy, Julio Fuentes y Ricardo Peidro, que participaron del
Encuentro. Con ellos, Maduro intercambió opiniones sobre la actualidad
latinoamericana, pero poniendo el acento en la importancia del triunfo de
Alberto y Cristina Fernández.
Y acotó que dichos sindicalistas le entregaron una carta de los
trabajadores de los Astilleros Río Santiago, donde detallan sus penurias al
haber quedado inconclusa la construcción de dos barcos (el Eva Perón y el Juana
Azurduy), tras la asunción del gobierno por parte del derechista Mauricio Macri
en 2015.
Maduro, aseguró que ahora que se ha producido un cambio sustancial en el
gobierno argentino, no dudará de comunicarse apenas asuman el presidente electo
y el gobernador de la provincia de Buenos Aires para señalar que Venezuela está
dispuesta a hacer los aportes que hagan falta para concluir esa tarea. Sus
palabras fueron recibidas con una salva de aplausos por la delegación argentina
y el resto de los delegados al Encuentro.
Envio:RL
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