15 de noviembre de 2019

ESPECIAL CHILE.

La represión policial que no cesa
OPAL / Resumen Latinoamericano / 14 de noviembre de 2019
Nueve minutos que desmienten a Carabineros sobre el respeto de sus propios protocolos y demuestran que la desmedida represión en las calles, es una política de Estado.
Mientras la clase política negocia con el Gobierno de Piñera una salida pactada a la crisis, como lo hicieron con la dictadura, en las calles la represión desatada de la policía sigue cobrando víctimas. Los mismos que mantuvieron la constitución de Pinochet, ahora rasgan vestiduras y se arrogan la representatividad de un movimiento que está lejos de ser representado por los que mantuvieron un sistema neoliberal para salvaguardar su privilegios, y que solo ha traído miseria al pueblo de Chile.
La violación sistemática de los derechos humanos y la impunidad con la que actúan los agentes del Estado, ha tenido no solo el apoyo del conglomerado derechista en el poder, sino que también de los medios y en gran medida, sus trabajadores. El periodismo chileno está inmerso en una profunda crisis, los periodistas viven en una burbuja mirándose al espejo. Y son meros relacionadores públicos del monopolio mediático y el poder económico. Por eso es que tienen que reportear desde el balcón o robar desde las redes el trabajo que otros hacen.
Si el gobierno impone la cultura de la fuerza bruta en las calles y los medios naturalizan la violencia de Estado, estamos frente a un escenario complejo para las luchas del pueblo. Por eso es importante que las redes y las formas de comunicación diversas, tomen un papel relevante para quebrar el bloqueo mediático.



Nación Mapuche. Familia Catrillanca: Responsabilizan a Chadwick y Piñera de asesinato de Camilo
Resumen Latinoamericano* / 14 de noviembre de 2019
Nuestro pueblo mapuche, a la opinión pública nacional e internacional.
Nosotros, familiares de Camilo Catrillanca, declaramos lo siguiente:
Kiñe: A un año del asesinato de nuestro nieto, hijo y pareja Camilo Catrillanca, cometido por agentes del Estado terrorista chileno, reiteramos la reivindicación de Camilo como weichafe de la resistencia mapuche y del Lof Temucuicui.
Epu: Para nosotros no hay duda respecto de la responsabilidad que le cabe en este crimen al ex ministro del Interior, Andrés Chadwick y al actual presidente Sebastián Piñera. Sus actuaciones cometidas en las últimas semanas, con el saldo de cientos de jóvenes heridos, muchos de ellos mutilados de por vida, no hacen sino confirmar que estamos en presencia de personajes que no tienen ningún respeto por derechos humanos y ni un mínimo sentido de humanidad. Desde el primer día, hemos afirmado que estos criminales también tienen responsabilidad en la muerte de nuestro weichafe.
Küla: Agradecemos la solidaridad manifestada por miles de hombres y mujeres, en cada acto y protesta en sus más diversas formas de expresión a lo largo y ancho del territorio mapuche, Chile y el extranjero. Esta solidaridad nos da la fuerza necesaria para tratar de superar el dolor de la pérdida y continuar en la legítima lucha por la liberación de nuestro pueblo.
Meli: Invitamos a los peñi y lamien a participar con nosotros en la ceremonia que se realizará en nuestra comunidad Temucuicui los días 14 y 15 de noviembre. De igual forma, hacemos un llamado a los diferentes Lof y comunidades en Resistencia, así como al conjunto del pueblo chileno movilizado, a recordar a Camilo de las formas que estimen convenientes, porque su brutal asesinato fue cometido por los mismos que siguen regando de sangre joven esta geografía. Estamos convencidos que nuestro weichafe estaría orgulloso con este despertar del pueblo chileno y estaría luchando en primera línea en este heroico alzamiento por la dignidad.
¡Amulepe taiñ weichan!
¡Libertad a todos los presos políticos mapuche!
Camilo Presente!
Familia Catrillanca Queipul
Familia Catrillanca Marín
Familia Catrillanca Antin
Mapuexpress

Esperando a los bárbaros
Daniel Pizarro / Resumen Latinoamericano / 14 de noviembre de 2019
Póngase un chaleco amarillo.
No uno cualquiera, digo, sino uno de esos que por ley ahora deben llevarse en el auto.
Seguro que usted tiene un auto, así que encontrará fácilmente su chaleco amarillo en la guantera o donde lo haya guardado para usar en caso de emergencias.
Dígase a sí mismo: Esta es una emergencia.
Y como su chaleco es amarillo, y reflectante, podrán verlo de día y de noche.
Usted se verá como una luciérnaga.
Salga a la calle con su chaleco y busque a vecinos que, como usted, palpitan la misma emergencia. No se pregunte por lo que está emergiendo, porque usted nunca lo podrá ver.
Salga a la calle a defender su territorio, pues esto es un asunto territorial.
Armado con un bate o incluso un revólver usted y los otros chalecos amarillos (¿o serán más bien chaquetas y aquí no damos nunca con las palabras justas?) saldrán a defender lo que es suyo. De ustedes, digo.
Usted se defiende de la turba.
La turba es un grupo de individuos que no se comportan como tales, es decir, como seres individuales, valga la obviedad.
La turba es una masa que viene hacia usted como un enjambre de avispas voraces o una invasión de langostas que arrasarán los cultivos para dejar la tierra pelada. Y luego, viendo que han arrasado con todo, se comerán entre sí cometiendo atroces actos de canibalismo.
Pues así se comportan las turbas y los insectos.
¿Dónde vendrá la turba?, se pregunta usted blandiendo un bate de béisbol, con ganas de arrancarle la cabeza al primer zombi que aparezca por su calle o condominio. Pues a mí me da la idea de que a usted le daría placer aplastar esas langostas depredadoras.
(Pero son ideas mías simplemente)
En la calle, en la noche sin límites, es usted y su chaleco reflectante, y del lado ciego la turba. No hay más.
Usted se parapeta a la entrada de su casa o su pasaje como un rey a las puertas de Versalles.
Pues su casa es el palacio de Versalles, y ya vienen las langostas a saquear el tesoro real que con un esfuerzo que le ha costado la vida y algo más es enteramente suyo y de nadie más.
Su sudor equivale a su riqueza principesca. Cada gota representa una porción alícuota de su patrimonio. Usted lo sabe y usted está dispuesto a matar langostas para sostener los equilibrios, pues usted está sujeto a una ley de la Física que dice lo siguiente: Mi esfuerzo no se pierde, mi esfuerzo se transforma en mi exacto bienestar.
Y usted se figura que la turba transgrede esa ley de la Física universal.
El hecho es que usted espera a la turba.
Pero usted, quizás, espera a Godot.
Y así me hace pensar también en Giovanni Drogo, protagonista de la novela El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.
Usted, en su fortaleza militar, a la espera de una guerra con los tártaros.
Van pasando los meses y los años y usted con su chaleco amarillo trata de dar un sentido a su vida, a la espera de que algo importante suceda en la frontera.
Giovanni Drogo murió esperando, pero a usted no lo quiero matar.
Sólo se me ocurre que a alguna hora de la noche podría oír en el aire estos versos de Caváis:
-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos se vuelven a casa compungidos?
Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.
¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.
Politika
Envio:RL

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