19 de noviembre de 2019

ESPECIAL CHILE.

A un mes del alzamiento, la lucha sigue
Andrés Figueroa Cornejo / Resumen Latinoamericano / 18 de noviembre de 2019
En varias ciudades y comunidades del país se realizaron multitudinarias concentraciones y marchas para conmemorar un mes desde el alzamiento popular. Un mes de lucha ascendente que marca una inflexión histórica en un Chile empleado como paradigma del capitalismo en su fase neoliberal en América Latina y más allá.
De punta a rabo, desde el norte que limita con el pueblo hermano de Bolivia, Perú, trasandinamente con la Argentina solidaria, y al sur con la Antártida, la protesta se multiplicó como señales del porvenir.
«Hasta que valga la pena vivir», dicen las consignas agolpadas en los muros, y dicen que Piñera y los suyos se vayan de una vez, que estorban a la juventud que por fin encontró su voz común, la rebeldía que dormía como promesa y la voluntad constelada de cambiarlo todo.
En la Región Metropolitana, el 18 de noviembre inició con cortes de calle en sus principales arterias. Las populosas comunas de Puente Alto y Maipú brillaron con luz propia en el ejemplo de la resistencia territorial. Y las y los muchachos de secundaria fueron protagonistas de la ocupación de municipios, plazas principales y espacios públicos que disputaron palmo a palmo con la violencia militarizada de la policía.
Mientras tanto, en el corazón de Santiago, en la icónica Plaza de la Dignidad, ex Plaza Italia, desde alrededor de las 17.00 horas comenzaron a reunirse los luchadores sociales. El lugar estaba cercado de escuadras de Fuerzas Especiales de Carabineros y sus coches de guerra. No tardaron en convertir la plaza en un muro impenetrable de gases lacrimógenos. Imposible calcular las millares de personas que llegaron y otras millares que ni siquiera lograron acercarse a la plaza debido a los tóxicos. De este modo, la multitud debió dispersarse hacia los alrededores.
De acuerdo a organismos de derechos humanos, muchos fueron los jóvenes que recibieron en el cuerpo las bombas lacrimógenas disparadas ex profeso contra los manifestantes. Se desconoce el número de heridos por los proyectiles. Igualmente, la policía hizo uso y abuso desproporcionado e impune de perdigones y municiones de metal revestido con caucho.
Lo cierto es que la nueva jornada de lucha, por sí sola, demostró que las fórmulas y arreglos por arriba del gobierno y la complicidad de su falsa oposición política, han sido rechazadas por el movimiento popular.
Un mes desde que despertó Chile. Un mes que ha costado 25 vidas, más de dos mil heridos, amputaciones de órganos, especialmente de la visión; más de 6 mil detenidos, torturas, violaciones y vejaciones que han traspasado todos los márgenes dispuestos por los acuerdos internacionales firmados por el Estado chileno en materia de derechos humanos.
Un mes completo. Un mes que parece toda una vida.









y La Plaza De la Dignidad, ex Plaza Italia, se llena nuevanente con miles de manifestantes que piden la renuncia de Piñera
vía IG @fonda_permanente









Algunas de las imágenes son cortesía de Osvaldo Tello.


Un mes después siguen las multitudinarias protestas contra Piñera
Resumen Latinoamericano, 18 noviembre 2019
Miles de manifestantes se concentraron en Plaza Italia a un mes del inicio del estallido social























A un mes del inicio del estallido social, miles de personas comenzaron a llegar desde las 17:00 a Plaza Italia para una nueva jornada de manifestaciones.
Debido a la aglomeración de gente, desde la UOCT desviaron el tránsito de vehículos a los alrededores.

Minuto a minuto

20:35 Saquean la clínica odontológica de la Universidad Pedro de Valdivia, frente a la Embajada de Argentina.







Felipe Cornejo (RBB)

20:16 Un grupo de 300 personas tiene cercado un local en General Bustamante con Juana de Lestonac, después de que un carabinero ingresara. Hasta ahora han utilizado sus lásers en dirección al recinto, pidiendo que salga el uniformado.
Ahora en Santiago Centro, Voluntarios de Equipo de atención de Primeros auxilios a manifestantes gaseados o heridos.














El aire en las calles de Santiago está invadido permanentemente por los gases tóxicos que arrojan los Carabineros.

Incidentes tras marcha en Puerto Montt: instalan barricada en la puerta de Catedral de Puerto Montt









Con graves incidentes terminó una marcha realizada en la tarde de este lunes en el centro de Puerto Montt, región de Los Lagos.
Tras la movilización, se produjo un enfrentamientos entre los participantes y Fuerzas Especiales de Carabineros, quienes intervinieron con carro lanzaagua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
En medio de las protestas, un grupo de personas instaló una barricada en la puerta de la Catedral de la capital regional, el cual -minutos más tarde- fue extinguido por voluntarios de Bomberos.

Viviana Meruane: “Los balines que tienen componentes metálicos producen más lesiones permanentes”
Resumen Latinoamericano* / 18 de noviembre de 2019
La académica de la Universidad de Chile y directora del Departamento de Ingeniería Mecánica, respondió a las explicaciones de Carabineros y reiteró que los proyectiles analizados por los especialistas tienen otros componentes. 
La directora del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Chile, Viviana Meruane, respondió este lunes a las explicaciones que Carabineros entregó sobre los balines utilizados durante las manifestaciones sociales. 
Esto, luego que la unidad perteneciente a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) realizara un estudio que determinó que los proyectiles utilizados por la policía se componen sólo de un 20 por ciento de caucho y que el resto son minerales o metales de alta dureza, como sílice y sulfato de bario, además de plomo. 
La publicación del análisis provocó que el general director de Carabineros, Mario Rozas, reiterara el domingo que los balines son de goma, “de acuerdo a las especificaciones técnicas del proveedor certificado”.
Además, la policía dio a conocer una ficha técnica elaborada por la Dirección de Logística de Carabineros.
Ahora, Viviana Meruane dijo a la primera edición de Radioanálisis que “yo no he visto una investigación de Carabineros, ellos presentaron una ficha técnica. Puede ser que esa ficha técnica es la que hayan comprado, pero lo que estamos viendo es que los balines que están ocupando, por lo menos los que nosotros analizamos, no cumplen con esa ficha técnica”.
La académica de la Universidad de Chile explicó que el estudio se realizó con balines que fueron removidos a personas atendidas en el Hospital del Salvador y recalcó que “lo que concluimos es que estos balines están compuestos por partículas de plomo, de sílice y sulfato en una matriz de goma, está todo mezclado. En proporción, un 20 por ciento es goma y un 80 por ciento es de estos otros componentes”.
Asimismo, la especialista dijo que “los balines de goma están diseñados para causar dolor, rebotan en el cuerpo y pueden dejar un hematoma, pero no debiesen penetrar. Sin embargo, hemos visto muchos casos de balines que están penetrando en el cuerpo de las personas y hay casos bastante graves, no solo de pérdida de vista”. 
“Hay personas que tienen balines incrustados al lado de un pulmón o entre órganos sensibles”, enfatizó.
Finalmente, Meruane señaló que “el hecho de que (las municiones) tengan mayor dureza hace que las lesiones sean más severas. Hay estudios internacionales que muestran que los balines que además de goma tienen componentes metálicos producen más lesiones permanentes que un balín solo de goma”.
Radio UChile*

Mesa del Sector Público acusa nula respuesta del Gobierno y llaman a paro de 48 horas
Tomas González F. / Resumen Latinoamericano / 18 de noviembre de 2019
Desde la sede de la CUT, los 16 gremios agrupados en la Mesa del Sector Público acusaron una extorsión por parte del Ministerio de Hacienda, desde donde habrían aceptado dar respuesta al petitorio entregado por las agrupaciones hace un mes sólo si es que aceptaban restarse de las movilizaciones.
Este lunes, luego de una reunión de coordinación entre la Mesa del Sector Público, los 16 gremios integrantes de la instancia decidieron, de manera unánime, convocar a un paro nacional de 48 horas, a realizarse este martes 19 y miércoles 20 de noviembre.
Desde la sede de la Central Unitaria de Trabajadores, los gremios expusieron las razones que motivaron a este nuevo llamado a huelga, al que se sumarán las agrupaciones que hasta el momento no se encuentran movilizadas. Esto, acusan, debido a la nula respuesta que ha tenido el Gobierno al petitorio que entregó la MSP el pasado 1 de octubre, el que fue vuelto a enviar el pasado 8 de noviembre al ministro de Hacienda, Ignacio Briones, luego del cambio de gabinete.
La coordinadora de la Mesa del Sector Público, Ana María Gutiérrez, indicó que la única comunicación que han tenido con el Ejecutivo fue a través del jefe de gabinete de Briones, quien les señaló que sólo se sentarán a dialogar en la medida que depongan sus movilizaciones, lo que consideraron “inaceptable”.
“Nosotros emplazamos al Gobierno, le reiteramos que se replantee esta respuesta que nosotros no podemos aceptar en esas condiciones. Por tanto, la Mesa del Sector Público ha decidido, por la mayoría absoluta de los integrantes de la Mesa que están presentes acá, convocar un paro a contar de mañana por 48 horas, los días martes y miércoles de esta semana”, llamó Gutiérrez.





Reunidos en la Mesa del Sector Público, los 16 gremios que la componen decidieron convocar a un paro nacional este martes y miércoles debido a la nula respuesta del Gobierno ante sus exigencias. Foto: CUT.

Reunidos en la Mesa del Sector Público, los 16 gremios que la componen decidieron convocar a un paro nacional este martes y miércoles debido a la nula respuesta del Gobierno ante sus exigencias. Foto: Central Unitaria de Trabajadores.
Asimismo, desde la Mesa del Sector Público aseguraron que el petitorio que entregaron con propuestas concretas no solo se limita a aspectos económicos, sino que también a temas relativos a la salud pública y la educación, entre otros.
Frente a esto, sostuvieron que el Gobierno no ha querido escuchar a quienes han sido protagonistas de las movilizaciones que hoy cumplen un mes, esto pese a que la misma MSP ha integrado mesas de trabajo con el Ejecutivo durante todo el año.





El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), José Pérez (segundo de izquierda a derecha), hizo un llamado al Gobierno a dar respuesta al movimiento social. Foto: Central Unitaria de Trabajadores.

El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), José Pérez (segundo de izquierda a derecha), hizo un llamado al Gobierno a dar respuesta al movimiento social. Foto: Central Unitaria de Trabajadores.
Por su parte, el presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF)José Pérez, sostuvo que los gremios son libres de realizar esta convocatoria.
“Creo que es bastante contradictorio y nuevamente errático. Si ponemos en el centro el diálogo, ese es el foco, el diálogo. La invitación se hace entre dos partes. Por lo tanto nosotros entendemos que somos libres y soberanos de esta convocatoria. Pero hace más de tres meses que no se le ha respondido formalmente a esta Mesa del Sector Público. Por lo tanto, es una falta de respeto”, indicó el presidente de la ANEF.
Cabe destacar que la Mesa del Sector Público reúne más de 700 mil trabajadoras y trabajadores y más de un millón de afiliados, en los 16 gremios que la componen. Entre los que participan de esta, se encuentran la Central Unitaria de Trabajadores, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, el Colegio de Profesores y la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal, entre otras agrupaciones sindicales.
Radio UChile

#AgendaRepresiva: Sebastián Piñera y su intento de restrucurar la inteligencia nacional
Joaquín Hernández / Resumen Latinoamericano / 18 de noviembre de 2019
El estallido y levantamiento social iniciado el 18 de octubre ha puesto al gobierno del ahora presidente en funciones Sebastián Piñera en las cuerdas, y lejos de dar soluciones mediante las demandas sociales que desde el pueblo se exige, ha preferido dar prioridad a un endurecimiento del poder represivo del Estado mediante lo que se puede denominar como «Agenda Represiva». En ellas se incluye la criminalización del uso de las llamadas «capuchas» en manifestaciones, como también la realización de barricadas. Junto a ello, anunció un sistema de denuncias ciudadanas que tiene como fin evitar o informarse de protestas y cortes de ruta.
Pero también la Agenda Represiva de Sebastián Piñera incluye modificaciones al sistema de inteligencia con el énfasis en la «inteligencia preventiva». Es más, claramente Sebastián Piñera, quién estuvo desaparecido por cinco días hasta anoche, ha aceptado la renuncia del hasta entonces director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), Luis Masferrer, aceptando como reemplazo al ex vicealmirante de la Armada, Gustavo Jordán Astaburuaga, quien fuera director de Inteligencia de la Armada entre los años 2004 al 2005.
Ferrer ha recibido duras críticas por parte del oficialismo, e incluso por parte del nuevo ministro del Interior, Gonzalo Blumel, sobre las pocas capacidades que ha tenido la inteligencia nacional respecto al estallido social que ha puesto en jaque al gobierno durante el último mes.
Es un hecho relevante el nombramiento de un ex militar para la ANI, agencia que normalmente ha sido dirigida por civiles. Este hecho marcaría un precedente de un posible cambio en el funcionamiento mismo de la agencia de inteligencia gubernamental, cambio de funcionamiento que está siendo discutido en el Congreso.
Movimientos en el Senado
Los intentos de reformar la inteligencia nacional van más lejos por parte de Sebastián Piñera, quien ha puesto en marcha con discusión inmediata el proyecto de ley que «Fortalece y moderniza el sistema de inteligencia del Estado» (Boletín 12234-02), proyecto que ingresó al congreso hace un año, pero que hoy busca reformular para darle mayores atribuciones a los organismos de inteligencia.
De hecho, el martes 19 de noviembre está planeado por parte de la Comisión de Defensa y Seguridad Pública discutir las indicaciones presentadas en este, ingresadas este miércoles 13, las cuales muchas son ingresadas por el mismo Sebastián Piñera, bajo la atribución presidencial de ser co-legislador.
En ellas, la indicación más preocupante es la «22 A», que le da la atribución al Director de la ANI, de poder exigir información a los jefes o directores de las otras ramas de inteligencia, pero más preocupante aún, la facultad de poder de «requerir la destinación a la misma de funcionarios pertenecientes a los organismos de inteligencia policial en comisión de servicio, con el objeto de que se desempeñen como agentes encubiertos a fin de obtener información y recabar antecedentes en el ámbito de las competencias propias de la Agencia».
Esta indicación busca darle mayor poder operativo a la Agencia Nacional de Inteligencia, como asimismo pretende dotar de una mayor cantidad de agentes encubiertos, superando la noción de la ANI como una agencia que principalmente trabaja con fuentes abiertas o con insumos de otros servicios de inteligencia.
Evidentemente, tanto el cambio de dirección en la ANI como las indicaciones presentadas y que serán discutidas el martes 19 tienen el propósito de dotar de más atribuciones y eficiencia a una labor no exenta de polémica, la inteligencia y contrainteligencia nacional, la cual se enmarca además en toda una Agenda Represiva y de Control Social, la que, más allá de una muy débil Agenda Social, ha sido la línea con que el gobierno ha intentado terminar con esta protesta popular. Hay que ver qué dice la comisión del Senado respecto a estas indicaciones, y en general a un proyecto de ley que busca dotar de mayor musculatura a una agencia de inteligencia mayormente política, y hasta ahora civil, como es la ANI.
Resumen*

V Comunicado Intergaláctico
Resumen Latinoamericano* / 18 de noviembre de 2019
Desde la guerra en curso, contra toda masacre en pos de su normalización
Con todxs lxs torturadxs, mutiladxs, desaparecidxs.
Seguimos en la primera línea: jamás vanguardia, siempre autodefensa. 
Se atrevieron a declararnos la guerra. Una y otra vez. Una guerra que nos venía desgarrando hace ya 30, 40, 500 años. Declaración que simplemente expone, deja ver, lo que siempre ha contenido; lo más verdadero, visceral, lo más perversamente honesto de aquello que llamaron “democracia protegida”. Esa medida de lo posible que firmaron y transaron de derecha a izquierda, es decir, balas y metralletas para custodiar el cansancio y aturdimiento con el que habían resguardado los intereses del mercado y, por ende, su posibilidad de ganancia infinita, aquella rentable gestión de la ruina. Medida de lo posible que ya sufríamos en esa miserable pacificación y militarización de la vida cotidiana que ha sido esta democracia protegida constitucionalmente, perentoria condición para una ciudadanía entregada a los intereses de la acumulación.
Nada de extraño, entonces, que el intolerable grito cívico-militar haya sido: “¡vuelvan a sus casas y estén tranquilos!” – queriendo literalmente ordenarnos. Nada de extraño, pues la guerra ya estaba en curso y aquello que se quiere totalitario nos quisiera obligar a retroceder, a encerrarnos, a volver a la prisión de lo individual, del aislamiento en el espacio privado y privatizado, como lo único posible de dicha medida… vida familiar, crédito, sertralina y clonazepan dos veces al día: promesa de felicidad. 
Como ya lo señaló Guzmán, consagrado cabeceador de balas y reconocido criminal que supo institucionalizar la masacre dictatorial sobre el cuerpo colectivo: lo importante era minar y declarar enemiga cualquier expresión de voluntad popular o de mayorías, frente a la exigencia globalitaria de rendimiento y capitalización individual. Esa misma exigencia que, cual Hitler, dejó a custodia de la impersonal bastardía de los sicarios del capital: policías y militares. Es así, como la ciudadanía a la que se le asegurará apenas no ser asesinada, violada, mutilada o quemada, será únicamente aquella que logre encarnar el mandato militar de proteger una democracia al servicio del progreso económico; eliminando de su intimidad, tanto como sea posible, cualquier tipo de contacto, contagio o alegría de lo colectivo, de lo común, manteniendo así la cocina resguardada en la casa y vistiendo el chaleco amarillo a la chilensis, cual patrulla de chupafusiles.
Sin embargo, al mismo tiempo que nos cautivan con la capacidad de administrar nuestro propio cautiverio, ese encierro en lo individual y familiar, expresión totalitaria del fascinante orden del capital; la guerra deja abierta y expone los artefactos caseros con los que nos cocinamos este bricolaje hechizo que es una vida, esta vida en la calle pese a todo y con todo el aguante, poniendo en común las ollas, las comidas, haciendo estallar la clausura de la imaginación política en lo doméstico, ya que como nos dijeron les cabres: lo personal es político, es decir, violencia y poder, pero también alegre rebeldía. O, como nos escribimos en los muros: “le ganamos a la sertralina” ya que “no era depresión, era capitalismo”. 
Es que, si algo ha cambiado radicalmente, es el modo en que se inscriben nuestras prácticas, como se agencian. Y así este encontrarnos en la fina organización del aislamiento, no es sino una otra expresión curiosa y rabiosa del entusiasmo colectivo, aquel con el que diariamente ya nos rescatábamos y seguimos rescatándonos con otras y otros de la miseria serial: en el metro, la micro, la cola, en DICOM. Momento rebelde que despejó la ansiedad y el pánico individual, que sacudió la pereza del automatismo y la competencia, poniendo en el centro de lo político el rescate diario, el guiño tierno y silvestre. Ganar la calle y, entonces, despejar la confusión que nos hizo imaginar nuestra derrota, inclinando nuestras impotencias y angustias en ofensiva. Componer juntas, juntos, juntes la rítmica de la autodefensa donde todos somos un cuerpo informe, anomalías ruidosas frente al estandarizado silencio de la derrota.
Y es ahí que urge sobrepasar la absurda oposición entre lo constituyente y lo destituyente. Sucede ya en esta intensidad que busca e inventa nuevas armas, nuevas estrategias bajo el fuego que quisieran que nos llevemos puesto. Una apertura radical que conecta con todas las insurrecciones que acontecen alrededor del mundo y que ensayan modos de componer un nosotrxs transfronterizo, transocéanico, internacionalista. Porque nunca hemos sido parte de la fiesta que los privilegiados quisieran repartir y administrar de una mejor manera. Las alianzas imprevistas exponen las estrategias cotidianas, alianzas que están ya-siempre-en-proceso y que hacen efectiva la destitución monumental del inadmisible consenso financiero a nivel global, como la cabeza de Pedro de Valdivia cuelga en las milenarias manos de Caupolicán.
Nada finalizará en una nueva constitución, puesto que nada en este laboratorio que llamaban Chile y se acabó, podría llegar a existir sino al precio de una destitución radical del consenso que nos impedía crear un después. Nada, por suerte, finalizará. Y, sin embargo, parece imperativo habitar aquellas nacientes estructuras, buscando desplegar las más indómitas intensidades, aquellas que sostienen la apertura frente a toda voluntad de cierre, pues este es un mundo que tan solo ensayamos y que no vamos a ceder ni abandonar.
Frente a la imposición de la forma, practicar su ocupación con estrategias invisibles y eficaces. No soltar, no soltarnos ni soltar el espacio, porque aun medianamente cooptado, permite arrojarse a esas otras intensidades, desplegándolas. A la vez, sostener esta especie de tejido subterráneo porque ninguna organización es ideal y, entonces, la alianza opaca, subterránea, móvil y no tan predecible que es la trama de la vida porvenir, jamás puede abandonarse.
Dystopica*

Mario Amorós: “Es inaceptable separar la represión, del modelo neoliberal impuesto por Pinochet”
Por Enric Llopis, Resumen Latinoamericano, 18 noviembre 2019.-
Entrevista al periodista e historiador Mario Amorós, autor del libro Pinochet. Biografía militar y política.
El dictador Augusto Pinochet falleció en 2006, cuando acumulaba cerca de 300 querellas por crímenes, desapariciones, torturas y violaciones de los derechos humanos. Pinochet dejó en herencia la Constitución chilena de 1980, actualmente en vigor, y un modelo económico ultraliberal –el de los Chicago Boys– contra el que en octubre se iniciaron revueltas populares. Según el informe de la CEPAL Panorama social en América Latina, presentado en febrero de 2019, el 1% de los hogares más ricos de Chile concentraba en 2017 el 26,5% de la riqueza neta del país.
El hilo que conduce a esta coyuntura puede seguirse en el libro de 832 páginas Pinochet. Biografía militar y política (Ediciones B), del periodista e historiador Mario Amorós (Alicante, 1973). “En el último momento -a 36 horas de la sublevación-, Pinochet decidió sumarse a la conjura fraguada por otros altos oficiales de las Fuerzas Armadas, después que la derecha, la dirección de la Democracia Cristiana, las organizaciones empresariales y el gobierno de Nixon y Kissinger hubieran situado al país al borde del abismo”, recuerda el investigador. Mario Amorós es también autor, entre otros libros, de Allende. La biografía (2013), Neruda. El príncipe de los poetas (2015) y Rapa Nui. Una herida en el océano (2018). La entrevista tiene lugar antes de la presentación de la biografía en el Centre La Nau de la Universitat de València.
-Se cumplen cuatro semanas de protestas, marchas y paros en Chile, con un balance de 23 muertos durante la represión militar y policial (las autoridades decretaron el toque de queda), además de las denuncias de torturas, miles de heridos y detenidos…
Una semana antes del 18 de octubre, la vida en Chile era normal; la gente hacía su vida y el modelo funcionaba; de repente, se decidió una subida en el precio del billete de metro de 30 pesos en hora punta (0,036 euros); y la gente empezó a colarse en el metro de Santiago, ésta fue la chispa que ha prendido la mayor rebelión política y social en Chile durante los últimos 30 años, desde el final de la dictadura; se trata de una rebelión contra el gobierno de la derecha y el modelo económico neoliberal que implantó Pinochet. Pero de ahí a que sea posible una alternativa, falta muchísimo; es muy difícil, porque en Chile se da una despolitización muy grande, aunque haya habido –y los hay- movimientos sociales muy potentes y con mucho apoyo transversal.
-El 11 de noviembre la Sociedad Chilena de Oftalmología (SOCHIOF) hizo un llamamiento al Ministerio del Interior y las Fuerzas del Orden y Seguridad para que adoptaran “medidas urgentes” con el fin de “detener la utilización de balines antidisturbios ya que están generando un inédito número de pacientes con lesiones oculares graves y daño visual severo”. ¿Es el sello de la derecha pinochetista?
Éste es el poso autoritario de la derecha chilena; la derecha en Chile fue tradicional y republicana hasta los años 60 del siglo pasado; una derecha, digamos, democrática, que entró en crisis en 1964 cuando no presentó candidato a la elección presidencial y apoyó a Eduardo Frei, dirigente de la Democracia Cristiana, para que no venciera Salvador Allende; y es lo que ocurrió, Eduardo Frei Montalva ganó ese año las elecciones presidenciales. Fue una derecha que se reinventó en la lucha contra el proyecto socialista de Allende. Esa derecha republicana, democrática, derivó en una derecha contrarrevolucionaria, fascista, que respaldó el golpe de estado y la dictadura; durante el régimen de Pinochet fue también una derecha neoliberal.
-¿Destacarías algún ejemplo?
El ministro del Interior y Seguridad Pública durante el gobierno de Piñera, Andrés Chadwik, aplaudía en 1988 al dictador en un mitin y gritaba la consigna “¡Mano dura, Pinochet!”; la Unión Demócrata Independiente (UDI) es un partido con mucha votación (cerca de un millón de votos, el 16% de los sufragios en las elecciones a la Cámara de Diputados en 2017. Nota del entrevistador). La derecha, con Sebastián Piñera al frente, ganó las últimas elecciones presidenciales con el 54% de los votos. El núcleo de hierro que rodea a Piñera pertenece al sector más duro de la derecha chilena, que fue el sector pinochetista. Ahora han tomado una medida completamente increíble, como es sacar el ejército a las calles. “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso”, dijo Piñera el 21 de octubre, en los primeros días de movilizaciones populares; el general Iturriaga, jefe de la Defensa Nacional para la Región Metropolitana, afirmó que él no estaba en guerra con nadie; el ejército chileno ha tenido esta precaución, porque hay numerosos miembros del ejército condenados a penas de cárcel por los crímenes de la dictadura.
-En el Centre La Nau has recordado episodios de la represión pinochetista, como los 15 campesinos detenidos-desaparecidos cuyos cadáveres se hallaron en un horno de la localidad de Lonquén, cerca de Santiago, en 1978; o el asesinato en Buenos Aires, en 1974, del general Prats, quien había ejercido de Comandante en Jefe del Ejército de Chile antes del golpe militar. Según los diferentes informes oficiales, 3.200 opositores fueron asesinados o desaparecidos durante la dictadura (1973-1990) y más de 30.000, víctimas de la prisión política y la tortura. En el libro recoges testimonios de la violencia política…
Uno de los casos es el de la dirección comunista. En mayo de 1976, una secciónde la DINA –la brigada Lautaro- secuestró a la dirección clandestina del Partido Comunista de Chile. La historia de los hechos no se conoció hasta que pasaron 30 años, por la declaración ante la justicia de uno de los exagentes represores. La Brigada Lautaro tuvo un cuartel secreto en la calle Simón Bolívar de Santiago, en el que no hubo supervivientes. Según la investigación judicial, allí fue asesinado el subsecretario general del Partido Comunista y dirigente sindical, Víctor Díaz; cuando éste se hallaba detenido, le espetó directamente a Pinochet: “Tratar de exterminar al Partido Comunista es como vaciar el agua del mar con un balde”.
En el libro también dedico unas páginas al caso del sacerdote español y dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Antoni Llidó, secuestrado por agentes de la DINA en el centro de Santiago, torturado y asesinado en octubre de 1974. Un mes después, los obispos Fernando Ariztía y Helmut Frenz mostraron a Pinochet una lista de personas desaparecidas, un informe sobre las torturas a los detenidos y una fotografía de Antoni Llidó, a lo que el dictador respondió: “Ése no es un cura, es un terrorista, es un marxista, hay que torturarlo porque de otra manera no cantan”.
-Con motivo del 45 aniversario del derrocamiento de Allende (septiembre de 2018), el presidente Piñera escribía en el periódico El Mercurio: “Es bueno y necesario recordar que nuestra democracia no terminó por muerte súbita ese 11 de septiembre de 1973. Venía gravemente enferma desde mucho antes y por distintas razones”. La diputada de Renovación Nacional, Camila Flores, se declaró en una entrevista a CNN Chile (diciembre de 2018) “pinochetista” y “agradecida al gobierno militar”. ¿Con qué discursos se ha legitimado la dictadura?
Por ejemplo con el supuesto milagro económico. El exministro y principal economista de la dictadura en los años 70, Sergio de Castro, formado en la Universidad de Chicago, afirmó que Pinochet fue determinante para el giro neoliberal. Sabían que el nuevo modelo de los Chicago Boys tendría un gran costo social, que llegaría el desempleo y el hambre e incluso recibiría críticas dentro de la iglesia católica y el sector más nacionalista y estatista de las fuerzas armadas. El argumento de los logros económicos es muy común en Chile; pero a finales de enero también Alfonso Guerra, dirigente histórico del PSOE, afirmó que hay dictaduras como la de Pinochet “que al menos tienen eficacia en el terreno económico y de los servicios”.
Además se tiende a separar la represión –y la DINA (policía secreta de la dictadura) como elemento que la simboliza- del esquema económico, que actualmente se cuestiona pero que permitió a Chile ser un ejemplo. Esta separación me parece inaceptable. En abril de 1975 Pinochet aprobó el llamado Plan de Recuperación Económica, durante una reunión en el Palacio de Cerro Castillo en Viña del Mar; allí estuvo, además de los economistas que prepararon el plan, el jefe de la DINA, Manuel Contreras, que participó en las discusiones. El neoliberalismo se instauró en los primeros meses de 1975 con la izquierda en las catacumbas, centenares de desaparecidos y las torturas más atroces.
-¿Por esta razón titulas dos apartados del libro “Una dictadura de clase” y “El programa de shock” (con dos ministros destacados: Jorge Cauas, titular de Hacienda; y Sergio de Castro, en la cartera de Economía, además de los economistas chilenos formados en Estados Unidos)?
En marzo de 1974 se aprueba un documento, la Declaración de Principios del Gobierno de Chile, de tufo bastante franquista y cuya redacción final tiene como responsable a Jaime Guzmán, un abogado muy de derechas y cerebro gris de la dictadura. En 1975 la situación era muy difícil y la política económica del régimen estaba fracasando; ese año el PIB tuvo una caída del 13%, el gasto público se redujo en un 27% y la inflación a finales de año se elevó al 343%. En aquel momento estaban en Chile Milton Friedman y Arnold Harberger, economistas de la Escuela de Chicago, impartiendo conferencias. Pinochet los recibe el 21 de marzo de 1975 y les pide consejo. Todo lo que le dijeron está publicado, le aconsejaron un “tratamiento de choque” ultraliberal. La política económica del régimen de Pinochet fue un desastre. Tras la derrota en el plebiscito de 1988, el 11 de marzo de 1990 el dictador entregó un país que tenía el 40% de la población en la pobreza más absoluta.
-¿Y en cuanto a la relación entre Pinochet y Franco? En la presentación has recordado el “mensaje de solidaridad” del dictador chileno -publicado el 3 de octubre de 1975 en La Vanguardia- “ante la infame campaña internacional que enfrenta España” por los últimos fusilamientos del franquismo (septiembre de 1975), de tres militantes del FRAP y dos de ETA.
Pinochet sentía admiración por Franco, un militar de carrera exitosa con toda la propaganda que le rodeaba: el general más joven de Europa y conductor de la guerra civil española contra los rojos. Además cuando Pinochet ya es dictador, bebe en las fuentes de un sector muy reaccionario de la derecha chilena, que compartía el hispanismo imperialista y franquista, y que admiraba a Franco por haber aplastado a la izquierda. Los dos dictadores encabezaron el proceso que acabó con dos experiencias democráticas y modernizadoras: la II República española y el gobierno de la Unidad Popular. Por otra parte, en una de las cartas a su familia, de septiembre de 1969, desde la comuna de Quillota, el sacerdote Antoni Llidó escribe en el contexto de una de sus charlas en el Instituto del Estado: “Sorpresa. Para los chilenos, Franco es un semidiós que salvó a la Madre Patria (¡la llaman así!) del desastre y la ha conducido por el buen camino durante 30 años (…). Se queda uno de una pieza cuando oye decir a un caballero con toda seriedad: ‘Un Franco es lo que necesitamos aquí’”.
¿También se asemejan los dos autócratas en el enriquecimiento?
Pinochet murió en 2006. En 2004 se descubren sus cuentas secretas en Estados Unidos y se desploma su imagen. Fue el denominado “caso Riggs” (por el nombre del banco norteamericano –Riggs National Bank- donde tenía las cuentas ocultas). Se dijo que Pinochet podría tener –en el extranjero- una fortuna valorada en cerca de 30 millones de dólares de la época. Entonces gente que había sido muy cercana al dictador se separó de él por primera vez (En agosto de 2018 la Corte Suprema de Chile condenó, por el “caso Riggs”, a tres militares en retiro por malversación de caudales públicos y ordenó la incautación de 1,6 millones de dólares de bienes de Pinochet o alguna de sus sociedades. Nota del entrevistador). Sin embargo, con la ola reaccionaria actual, y la presencia de Trump, Bolsonaro o en España Vox, hay en Chile un líder de la extrema derecha sin complejos y con un discurso abiertamente pinochetista: José Antonio Kast, fundador de Acción Republicana, que en las elecciones presidenciales de 2017 alcanzó el 8% de los votos.
-Documentación desclasificada en Estados Unidos, en noviembre de 2017, confirmó la colaboración de la CIA en el golpe militar contra Allende; en 1974 el periodista de The New York Times, Seymour Hersh, ya informó sobre cómo la CIA financió la desestabilización del Gobierno de la Unidad Popular. ¿Cambió en algún momento la posición norteamericana?
Estados Unidos observó cómo el 2 y 3 de julio de 1986 se desarrolló una gran jornada de Protesta Nacional, totalmente transversal, en la que participaron desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista y las organizaciones sociales. Los estadounidenses vieron asimismo que el Partido Comunista de Chile tenía de nuevo gran fuerza (en agosto la dictadura detectó un desembarco enorme de armas de los comunistas chilenos en la localidad de Carrizal Bajo; y en septiembre se produjo un intento de asesinato –tiranicidio frustrado- contra Pinochet por parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez). En ese contexto, en noviembre de 1986, Ronald Reagan, su secretario de Estado, George Shultz, y el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos debaten sobre Chile: hay una apuesta por forzar que Pinochet no se eternice en el poder.
Pero, a mi juicio, esto no fue lo decisivo. Aunque también diría que el embajador de Estados Unidos en Chile, Harry Barnes, ejerció un papel positivo ya que, por ejemplo, acompañó a las víctimas de la represión en los funerales del joven fotógrafo Rodrigo Rojas, que murió en julio de 1986 por las quemaduras que le causaron los militares. Yo diría, en resumen, que en Chile se produjo una Transición pactada -para una salida no revolucionaria a la dictadura- con el apoyo de Estados Unidos. Creo que lo más significativo fue el potente ciclo de Protestas Nacionales, que comenzaron el 11 de mayo de 1983 –prácticamente cada mes- hasta julio de 1986. Esta ola de movilizaciones es la que logra la victoria en el plebiscito de 1988 y fuerza la salida de Pinochet.
-Por último, ¿qué resaltarías sobre el papel de la prensa?
Por una parte está clara la condescendencia de la prensa oficial y los grandes medios chilenos que apoyaron la dictadura; ésta es una fuente de información fundamental para la biografía. Medios como El Mercurio y La Tercera respaldaron el golpe militar, pero lo interesante es que, a partir de 1978 y sobre todo en los años 80, surgió en Chile un periodismo muy valiente y democrático; lo encarnaron revistas como Análisis, APSI, Cauce o Fortín Mapocho. De hecho, cuando Pinochet perdió el plebiscito en octubre de 1988, Fortín Mapocho –que era un periódico diario en ese momento- publicó una portada histórica con el siguiente titular: “¡Corrió solo y llegó segundo!” Estos medios denunciaron los crímenes de la dictadura, además hacían un periodismo de mucha calidad, con grandes periodistas…

Parlamento Mapuche de Coz Coz rechaza Acuerdo de Paz Social: «los firmantes de este acuerdo una vez más se han puesto del lado del opresor»
Resumen Latinoamericano, 18 noviembre 2019.-
El Parlamento Mapuche de Coz Coz en el contexto de las movilizaciones sociales por las justas demandas que aúnan a los pueblos del territorio llamado Chile y desde nuestro Wallmapu declaramos:
Rechazamos rotundamente el Acuerdo de Paz Social del gobierno y parlamentarios quienes han ignorado y excluido automáticamente los procesos de asamblea y cabildos como mecanismo de participación directa de los pueblos movilizados por una justicia social y cambio en la constitución política que garantice los derechos sociales, políticos y culturales a través de una asamblea constituyente que se ha venido realizando desde los territorios.
El mencionado Acuerdo de Paz y quienes lo firman tienen una profunda mirada colonialista. Los mismos que han gobernado para el modelo neocolonial, neofascista, racista y represor pretenden poner las reglas de su juego para confundir al movimiento social que levanta un nuevo proyecto político nacional que está naciendo desde los pueblos.
Esta maniobra política, elitista y desquiciada, ante su propia deslegitimación y sin representación, solo busca crear una base para seguir usurpando el poder ratificando nuevamente su oportunismo para coludirse como siempre lo han hecho con el poder económico, por eso están intentando controlar las decisiones de los pueblos y de los movimientos sociales.
Los políticos corruptos, retrógrados y podridos mencionados en este acuerdo finalmente han tendido un salvavidas a Piñera y su gobierno frente a la crisis social que ellos mismo han alimentado a fin de cuidar sus propios privilegios.
Como Parlamento Mapuche de Coz Coz declaramos que su acuerdo no tiene ninguna validez ante nuestro Pueblo Mapuche, ante nuestros pueblos también movilizados, quienes exigimos justicia y garantías sociales en salud, educación, pensiones dignas, cuidado y recuperación de los bienes comunes con el agua, la tierra, el territorio, nuestras culturas, la buena convivencia en un país plurinacional.
Denunciamos además que el Acuerdo de Paz no estando en guerra lo asumen en directa complicidad con el gobierno sin reconocer ni asumir la violencia del Estado hacia el pueblo, que ejerce su legítimo derecho a manifestarse ante tantas injusticias, ocupando el mismo montaje de la campaña del terror impuesto por Piñera: “estamos en guerra con un enemigo poderos” y aplica el estado de excepción y para nuestros pueblos la aplicación de la ley antiterrorista. Con esto invisibiliza los atropellos y violaciones a los derechos humanos cometidos por las Fuerzas militares y de la Policía bajo este gobierno, y bajo los gobiernos anteriores.
Por tanto, exigimos justicia y cárcel para los responsables de altos cargos políticos y mandos militares y policías quienes dieron órdenes y quienes ejecutaron los asesinatos, las violaciones, desapariciones y mutilaciones a cientos de personas. Y nuestro rechazo legítimo y necesario a los firmantes de este acuerdo que una vez más se han puesto del lado del opresor.
Los plazos que han establecido este acuerdo apuestan a la desmovilización y alejan la posibilidad de cambios reales siendo la Asamblea Constituyente una demanda real y necesaria que requiere un tiempo para su construcción. Al mismo tiempo existen demandas que se pueden abordar y solucionar si existiera la voluntad política para avanzar en los cambios urgentes que el pueblo seguirá exigiendo: nacionalización del agua, no más AFP, educación, salud, devolución inmediata de nuestros territorios mapuches en trámite institucional al menos, etc.
Expresamos nuestra convicción de que no pueden haber cambios reales si no se considera a los Pueblos Originarios en la construcción de una nueva sociedad. Hoy más que nunca reafirmamos que el Buen Vivir es la opción de vida que puede ayudar a reconstruir una sociedad justa y solidaria. Para eso es necesario conformación de una Estado plurinacional que garantice el respeto y la libre determinación de los pueblos y la devolución de nuestros derechos al territorio y a los bienes naturales.
Territorio Mapuche, Panguipulli, 16 de noviembre de 2019
Envio:RL

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