Evo Morales recibió a una delegación de la CTA Autónoma

El presidente exiliado en México se reunió con una delegación presidida por Alejandra Angriman para analizar el golpe de Estado en Bolivia.
La Secretaria Administrativa de la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA), Alejandra Angriman, se reunió con Evo Morales en México para analizar el golpe de Estado. Morales afirmó que su renuncia solo procuró «evitar más muertes».
El encuentro se realizó en el sindicato de electricistas de la capital mejicana, y participó una delegación presidida por la dirigente.
«Para hacer política hay que ser duro y valiente, pero siempre para el pueblo. La derecha ahora pide paz, pero es la misma que arriesgó la soberanía y la identidad popular», puntualizó Evo ante los dirigentes de la CTA Autónoma en la ciudad de México.
Morales defendió su gestión -según un comunicado de la central argentina- y explicó que en Bolivia «el salario nunca fue inferior a la inflación?, y lamentó que «los grupos concentrados de la economía jamás hayan perdonado las nacionalizaciones».
Angriman resaltó «la entereza y temple del legítimo presidente boliviano, quien está muy preocupado por la realidad de su país», y sostuvo que Morales está consternado ante «la violenta represión contra quienes exigen respeto democrático y la soberanía del pueblo».
El encuentro se realizó en el sindicato de electricistas de la capital mejicana, y participó una delegación presidida por la dirigente.
«Para hacer política hay que ser duro y valiente, pero siempre para el pueblo. La derecha ahora pide paz, pero es la misma que arriesgó la soberanía y la identidad popular», puntualizó Evo ante los dirigentes de la CTA Autónoma en la ciudad de México.
Morales defendió su gestión -según un comunicado de la central argentina- y explicó que en Bolivia «el salario nunca fue inferior a la inflación?, y lamentó que «los grupos concentrados de la economía jamás hayan perdonado las nacionalizaciones».
Angriman resaltó «la entereza y temple del legítimo presidente boliviano, quien está muy preocupado por la realidad de su país», y sostuvo que Morales está consternado ante «la violenta represión contra quienes exigen respeto democrático y la soberanía del pueblo».
Las petroleras avisan que despedirán a los 1200 suspendidos

El sindicato de Jerárquicos convocó a reunión de comisión directiva y asamblea. El gremio de Pereyra se declaró en alerta. Las empresas de servicios especiales avisaron que se emitirían telegramas de despido para la mayoría de los suspendidos.
La crisis que atraviesa Vaca Muerta desde agosto y, que mantiene paralizada gran parte de su actividad, tiene en estas horas sus momentos más críticps. Los sindicatos de Jerárquicos y Petroleros Privados se encuentran en alerta y en el caso de los profesiones ya convocó a reunión de delegados y asamblea ante el inminente despido de 1.200 trabajadores de las empresas de servicios especiales.
«Yo no permito suspensiones ni despidos», aseguró a Diario río Negro el titular de Petroleros Jerárquicos, Manuel Arévalo, tras reconocer que desde las empresas de servicios especiales «están diciendo que van a despedir a 1.200 trabajadores».
Desde el congelamiento del precio del crudo que impuso el DNU 566 y que se sumó a la disparada del Riesgo País y al control de capitales, las empresas de servicios especiales de Vaca Muerta, las que controlan las torres de perforación y equipos de fractura, comenzaron a suspender a buena parte de sus empleados.
A la fecha son entre 1600 y 2000 los trabajadores cesanteados, en coincidencia con la baja de unas 13 torres de perforación y la salida del país de varios sets de fractura.
Desde algunas firmas ya se avanzó en el achique de sus plantillas, a través de retiros voluntarios como los realizados por Schlumberger, o incluso con despidos que ahora están frenados en conciliación como los que realizó H&P.
Pero el panorama es más grave. Las firmas preparan un total de 1200 telegramas de despidos que comenzarán a llegar a los trabajadores desde el lunes.
«Parece que no quieren esperar al cambio de gobierno y lo primero que hacen es cortar por el más débil que es el trabajador»», indicó Arévalo y agregó que «deberían aguantar a que asuma Alberto Fernández y ahí sentarnos en una mesa grande con el ministerio de Trabajo, los gremios, las provincias y sacar conclusiones, pero no. Dicen que tienen órdenes de sus casas centrales».
«Ni bien asuma Alberto habrá una convocatoria para recomponer el ingreso de los que están más castigados»

El secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, consideró que «lo que hay que lograr son paritarias con salarios dignos», al ser consultado sobre el debate referido en torno al otorgamiento de un bono para fin de año.
«Nosotros siempre fuimos refractarios a la idea del bono, lo que tenemos que lograr son paritarias para que el salario sea digno», diferenció el dirigente gremial en declaraciones a El Destape radio.
Asimismo, agregó que «el bono puede ser para las personas que tienen un plan social, pero los trabajadores tienen que tener salario digno».
«Hay que poner toda la atención a que ni bien asuma el gobierno habrá una convocatoria para recomponer el ingreso de los que están más castigados», apuntó, al considerar que «seguir pidiendo un bono como si en Argentina fuera a seguir todo igual no tiene mucho sentido».
«Bono si o bono no es una discusión estéril cuando va a asumir un gobierno que va a cambiar todo», insistió Yasky.
A la vez comentó que se reunieron con quien podría ser el nuevo ministro de Trabajo, Claudio Moroni: «Nos reunimos con Moroni y coincidimos en que Argentina está casi en un infarto masivo y hay que reactivar la economía».
Y manifestó que «el nuevo gobierno tiene pensado que haya sucesivos aumentos para todos los trabajadores».
Por otra parte, consultado sobre el rol que tendrá el empresariado en este punto, dijo: «Entre los empresarios hay de todo. Muchos tienen la expectativa de que Argentina vuelva a producir».
«Como pasó al inicio del gobierno de Néstor (Kirchner), hubo una convergencia de parte de los empresarios de poner a funcionar la industria, que estaba como ahora», recordó Yasky, y agregó que «tiene que haber aumentos de salarios generalizados para reactivar la economía».
Médicos reclamaron la aplicación del Protocolo de la ILE y criticaron al gobierno por su derogación

La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa) reclamó la aplicación del Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), y lamentó que en el gobierno del presidente Mauricio Macri «no haya lugar para funcionarios que defienden los derechos reproductivos».
«Queda claro que en el Gobierno de Macri no hay lugar para funcionarios que tengan decisiones en defensa del derecho a la salud de las personas y de los derechos reproductivos de las mujeres. La renuncia de Rubinstein y su equipo implica un retroceso», señaló el gremio en un comunicado.
El gobierno derogó ayer la actualización del Protocolo para la ILE, que había sido publicada en el Boletín Oficial, y aseguró que la norma fue difundida debido a una decisión «inconsulta» del funcionario con respecto a otras áreas de la administración.
Para la entidad sindical, «esta decisión del presidente Macri niega el derecho a las mujeres y a las personas con capacidad de gestar que ya tiene 100 años de consagrado».
«Exhortamos a rever esta postura que contradice las demandas de una sociedad que exige una mayor cobertura de salud y más calidad, y a la vez cumplir con la legislación vigente respaldados por la Corte Suprema de Justicia», puntualizó el texto de Fesprosa.
Tensión en Mercado Libre: La empresa rechazó una «inspección sorpresa» del gremio de empleados de comercio
El conflicto de Mercado Libre con los gremios sumó un nuevo capítulo ya que la firma que conduce Marcos Galperín rechazó una sorpresiva inspección en su centro de almacenamiento que quiso llevar adelante el sindicato de empleados de comercio. Los representantes sindicales pretendían evaluar las condiciones de trabajo de los empleados.
Pero la compañía se negó, argumentando que «se presentaron repentinamente en nuestro Centro de Almacenamiento ubicado en el Mercado Central para exigir una inspección de las condiciones de trabajo de nuestros empleados situados allí. El acceso al predio de este grupo de personas fue denegado». Explicó que los sindicalistas exigían revisar las tareas que, según ellos, no se encuadran dentro de las contenidas por el gremio.
«Están adecuadamente enmarcados en el Convenio Colectivo Empresa (CCTE) N°1591 «E»/2019, homologado ante el Ministerio de Producción y Trabajo. Este encuadramiento obedece a que el presente Convenio Colectivo prevé una actividad distinta a las contempladas en otros convenios, ya que se trata de un soporte a operaciones realizadas bajo la modalidad de comercio electrónico», explicó la compañía de compra y venta de productos y servicios online.
La empresa, a diferencia de gremios como el mencionado de Cavalieri, La Bancaria, quien pidió afiliar a los trabajadores de ML, y Camioneros, mantiene un diálogo fluido con el sindicato de Cargo y Descarga. De hecho, el emprendimiento de Galperín sostuvo que la relación es «muy buena, fluida y basada en el diálogo constructivo, ya que ambas partes trabajamos en conjunto para establecer las mejores condiciones de trabajo para los integrantes de nuestro equipo».
Esto fue ratificado por Daniel Vila, titular del sindicato de Carga y Descarga, quien aseguró que ambas partes tienen “una convivencia muy buena, una relación excelente”. “Ojalá todas las empresas tuvieran el trato que tenemos con Mercado Libre hasta ahora”, agregó.
Fernández podría declarar la emergencia ocupacional en los primeros días de gestión
Uno de los temas que más le preocupan a Alberto Fernández es la falta de acceso al trabajo que padecen miles de argentinos y analiza, en sus primeros días de gestión, declarar la emergencia ocupacional, una medida que permitiría dar condiciones flexibles a la hora de contratar personal y ventajas impositivas para aquellos empresarios dispuestos a crear fuentes de trabajo.
El hombre a cargo de la iniciativa será Carlos Moroni, el futuro ministro de Trabajo, que ya inició contactos con la CGT, y que tiene amplia experiencia en el Estado ya que fue superintendente de Seguros, síndico general de la Nación, titular de la AFIP y director de la ANSES.
También, desde el Frente de Todos no se deja de lados a las pymes. Por eso, se analiza la creación de un fondo de compensación indemnizatoria para aliviar sus arcas, además de otorgar exenciones impositivas que se comprometan a no efectuar despidos durante la vigencia de la emergencia ocupacional.
Pensando en algunas cámaras empresariales, quienes en algún momento reclamaron una reforma laboral, algo descartado, Fernández alentaría la renovación de los convenios colectivos de trabajo como el que se aplicó en el yacimiento petrolero Vaca Muerta. Considerando, dicen fuentes de la fuerza gobernante, las nuevas tecnologías para la capacitación laboral, que tenga como finalidad generar empleos.
En este contexto, desde la UIA, que ya mostraron su beneplácito para encarar el pacto social que promueve el mandatario electo, expresaron que es urgente poner en marcha “un contrato de emergencia laboral para que las pequeñas empresas puedan contratar sin pagar cargas sociales por dos a tres años, sin indemnizaciones y reforzando el seguro de desempleo”.
La unidad sindical de los excluidos: arranca un proceso clave de la nueva etapa política
Las organizaciones sociales darán el puntapié inicial hacia un sindicato único que aspiran integrar a la CGT. La agenda de demandas para institucionalizar derechos de los trabajadores de la economía popular. Los ejes de un armado decisivo para el futuro esquema de gobernabilidad.
Por Viviana Mariño
Una misma jornada para dos construcciones políticas. En apenas quince días, cuando Mauricio Macri comience su despedida formal del poder con una movilización en la Plaza de Mayo, las organizaciones sociales que fungieron como actor clave en la resistencia a las políticas de ajuste del gobierno de Cambiemos darán el puntapié inicial para su futura organización sindical. Alberto Fernández será privilegiado observador participante: ese proceso de institucionalización consolida uno de los factores decisivos en el esquema de gobernabilidad y equilibrio que el Frente de Todos diseña para la nueva etapa política.
El triunvirato San Cayetano que integran la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la organización Barrios de Pie, junto al Frente Darío Santillán, formalizarán el inicio de la integración de sus personerías jurídicas para confluir en un sindicato único. Ese camino quedará abierto con un plenario convocado para el sábado 7 de diciembre.
Aunque todavía debe sortear las resistencias refractarias de la CGT, la meta final del sector es integrarse formal y plenamente a la central obrera.
Rompecabezas
La convocatoria al encuentro en el microestadio de Ferro integró la agenda de la reunión que las organizaciones sociales mantuvieron con el futuro presidente días atrás en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). En el mismo escenario donde realizaron periódicos encuentros para organizar la respuesta y oposición a la gestión macrista, los referentes del espacio recibieron de boca del propio Fernández que tendrán un lugar en la futura administración del Estado.
Con la misma precisión, el presidente electo reclamó cohesión para encarar la primera y decisiva etapa del nuevo gobierno que, según descuentan en el FdT, requerirá de acompañamiento político y alineamiento parlamentario para la aprobación del paquete de iniciativas más urgente. “No quiero soldados porque no soy un general . Si aparecen diferencias, que no sean para dividirnos”, sintetizó.
Los dirigentes sociales respondieron con una invitación formal al plenario de presentación del Sindicato o Unión de los Trabajadores de la Economía Popular, los dos nombres todavía en debate. El sector también aspira a subir al escenario a los potenciales/futuros ministros de las áreas en las que descuentan tendrán injerencia: Daniel Arroyo (Desarrollo Social), María Eugenia Bielsa (Infraestructura y Vivienda), Claudio Moroni (Trabajo) y Gustavo Béliz, a quien mencionan como consejero de AF en el armado del nuevo organigrama del Estado.
“Transitamos el camino de la unidad en la resistencia y ahora tenemos que fortalecerla, integrando a todos los movimientos posibles en una sola gremialidad”, subraya el secretario general de la CTEP, Esteban “Gringo” Castro a Tiempo.
Para Castro, la articulación de las organizaciones en un sindicato único será una señal para “estabilizar el proceso político” que se abrirá con la sucesión de Macri en un agitado contexto regional. “Los grupos económicos más concentrados responden a intereses vinculados al capital financiero. Por eso necesitamos responder con unidad; para dar la discusión sobre cómo generar producción y trabajo e intercambiar con el resto de los sectores golpeados por el proyecto neoliberal”, puntualiza.
Argumentos y cifras
La nueva etapa detrás de un sindicato único es la resultante de un largo proceso de organización de la economía popular. Ese universo es columna vertebral de la población económicamente activa que es expulsada por el mercado y tampoco tiene resguardo en el sector público.
“Tenemos por lo menos 6 millones de trabajadores en el sector privado; otros 3 millones en el público; y nos quedan 6 millones de personas a las que ni el mercado ni el Estado les van a resolver los problemas, aunque la economía crezca a todo vapor”, diagnosticó Juan Grabois (CTEP) en la presentación de los programas de gobierno del Frente Patria Grande. A su lado, Máximo Kirchner escuchaba atento.
Las organizaciones sociales aspiran a dar volumen institucional a las actividades vinculadas a la construcción de viviendas populares, la agricultura familiar, el reciclado y tratamiento de residuos, la venta ambulante o en ferias que, entre tantas otras, fueron el muro de contención ante la agudización de la crisis económica y el impacto del proceso inflacionario en los estratos más vulnerables.
“Llego la hora de reconocer el carácter laboral de esas tareas y dotarlas de derechos”, repiten los dirigentes sociales. Satisfechos con la primera reivindicación de Fernández -“la economía popular llegó para quedarse”, les dijo en la cumbre de la CEA-, coinciden, sin embargo, en que el camino para lograrlo será largo.
“La unificación en un sindicato es un paso histórico. La construcción desde un mayor grado de unidad abre una nueva etapa para lograr la transformación del Estado en las respuestas a una agenda de soporte social”, señala el coordinador nacional de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, a Tiempo.
El futuro de los planes sociales –un esquema que Macri despreció para el marketing político pero potenció durante su gestión- está en el centro de la agenda que viene: cómo transformar esa asistencia en trabajo genuino es uno de los ejes de los intercambios con los equipos del futuro gobierno.
Envio:RL



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