MUERTE
EN LAS GARZAS
C.A.B.A., 21 de enero de 2020.
Deseamos dar a conocer el contenido de
una carta de un trabajador lácteo recibida en el día de la fecha en el Consejo
Directivo Nacional de esta Organización.
Transcribimos a continuación el texto completo.
Prensa
Atilra
Arrufó,
21 de enero de 2020.
Consejo
Directivo Nacional
de
ATILRA
A QUIEN
CORRESPONDA:
...
y nadie dijo nada.
Así
chiquito, cortito y en minúsculas, desapercibido, en realidad mucho más que lo
que se dijo en cualquier medio, el 1ro de enero de este año nos recibió con el
desgraciado hecho de la muerte del compañero Ezequiel Natalini, (30 años),
operario del establecimiento Agropecuaria Las Garzas, ubicado en Navarro, Bs
As., con dueño de apellido ilustre: Di Tella.
Una
caldera en deficiente estado, inspeccionada por funcionarios que tienen la
obligación no escrita de decir que todo está bien; ¿como el referí localista en
el fútbol vio?: “...siga...siga".
Empresas
que todos sabemos y nadie hace nada, son absolutamente transgresoras de las
normas laborales, de seguridad e higiene, de sanidad alimentaria, de leyes
tributarias, que compran y venden en negro, que pagan remuneraciones en negro.
Pero que se llenan la boca diciendo: “Nosotros les damos trabajo a la
gente"; en lugar de decir: "Nosotros necesitamos de la gente para
maximizar nuestras ganancias".
Como
laburante lechero, sé que es muy difícil denunciar algunas cosas, porque el
riesgo es la clausura del establecimiento y la consiguiente zozobra de los
compañeros que afrontarán suspensiones y despidos en consecuencia.
Cualquiera
de nosotros castigaría con el desprecio, al dirigente que por exigir seguridad
ocasione una clausura no deseada.
Pero
no debemos quedarnos callados, eso es lo peor que podemos hacer, uno de los
nuestros murió en silencio, mansamente sometido al riesgo cotidiano de la
desidia, porque ese compañero que murió, como todos los otros compañeros de
fábrica sabían y saben en qué condiciones trabajan.
La
empresa nada ha dicho, las entidades empresarias tampoco, será que ellos
piensan: “total es sangre de gauchos”.
Para
mí fue un compañero, que no conocí, pero con quien me unió la dignidad de
ganarme la vida decentemente, el sufrimiento y la bronca por las diferencias y
por las injusticias, en fin, lo que se dice sentir a alguien compañero de
trabajo, de clase.
Murió
un trabajador, nadie quiera parafrasear: “total es sangre de gauchos”.
Nota: Favor de hacer
llegar esta humilde nota a todos quienes tengan que ver con este lamentable
suceso, que no es accidente, es tragedia por desidia de los responsables. Mis
condolencias a sus familiares.
José Ignacio ALONSO
DNI 32.405.061
Cultura, Prensa y Propaganda - Atilra
Hipólito Yrigoyen 4054/56 CABA
1148839200

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