Por «No a la mina», Resumen Latinoamericano, 6 de enero de 2020
Son tiempos revueltos y por tanto, tiempos de amar. Y amamos tan acorazadamente en estos tiempos que dejamos poco espacio para la escucha, la pregunta, la duda sobre lo que se dice. Así, repetimos construcciones como “realidad virtual”, “periodismo independiente”, “noticias falsas” o “minería sustentable”. Cada una de estas y otras combinaciones constituye un oxímoron de moda, una contradicción en sí misma que nos zambulle en el mundo de la falacia (que como el oxímoron también está de moda) y nos pone a pedalear en una rueda discursiva infinita que revuelve aún más los tiempos y nos resta el de amar sin coraza. Por No a La Mina
Por amor a nuestra gente y a la tierra de todos, y porque el lenguaje nos constituye como personas y como pueblo, necesitamos desarmar esos binomios que congelan los sentidos. Puntualmente vamos a referirnos al par “minería sustentable” porque nos compete como movimiento social que construye conocimiento sobre el tema desde hace 18 años. Y lo haremos en parte como respuesta al artículo ¿Es posible una minería sustentable? publicado el 5 de enero en Página 12.
Sobre las posiciones opuestas e irreconciliables
Plantear la discusión en términos de oposición, minería sí/minería no, enmascara una discusión mucho más profunda, discusión en la que la megaminería se inscribe como una expresión y que es extractivismo sí/extractivismo no.
No es una máscara menor: la megaminería al igual que el agronegocio son expresiones del extractivismo. Hacemos mención al agronegocio porque en el artículo se señala que Argentina exporta poco y que sus exportaciones se concentran en “el sector agrícola que disfruta de un poder económico y político excesivo”. Coincidimos en ello pero necesitamos señalar que agronegocio y megaminería son elementos de un mismo modelo así que la megaminería no estaría restándole poder al agronegocio sino más bien complementándolo. En ambos casos nos enfrentamos a actividades intensivas en el uso de la tierra y el agua, altamente contaminantes, que compiten en el aprovechamiento de la infraestructura estatal con las poblaciones que generalmente se ven obligadas a abandonar sus lugares de residencia porque ninguno de los megaemprendimientos extractivos genera desarrollo local.
La primera falacia que nos propone el oxímoron “minería sustentable” entonces es la definición de los términos de oposición. No se trata de minería sí/minería no sino de extractivismo sí/extractivismo no.
Como nuestro movimiento ha construido fundamentalmente conocimiento en torno a la minería, profundizaremos en el oxímoron “minería sustentable”. Lo sustentable es aquello que sobrevive por sí mismo y la idea de “sustentabilidad” es usada en economía y ecología para designar un sistema que puede mantenerse en el tiempo sin necesidad de agotar los recursos naturales ni causar daños graves al medio ambiente. La ley 24.196 no es una ley de sustentabilidad minera, es una ley de inversiones mineras es decir, una ley que solo asegura ganancias para las empresas, y además, las Inversiones Extranjeras Directas se han convertido en una de las principales fuentes de financiación de los países empobrecidos y: no son fuentes de producción e industrialización, sino fuentes de financiación y sabemos que cuando financiamos, terminamos pagando más de lo recibido. Nos hemos explayado sobre estos temas aquí y aquí. Y está harto demostrado que no hay desarrollo local en torno a los emprendimientos mineros. Solo hay que ir a Jáchal, Santa María, Belén, etc…
En síntesis, la sustentabilidad de la minería no se vincula con el ambiente y las poblaciones, ni siquiera con los Estados de los países en los que se practica sino con la provisión de ganancias hacia el capital transnacional. Duras conclusiones a las que se llega además al saber cuáles son los costos, por ejemplo que hay que destruir una tonelada de roca para obtener un anillo de oro o que minera La Alumbrera consume cien millones de litros de agua por día y el 80% de la energía eléctrica de Tucumán y que el tope de regalías mineras en Argentina es del 3%.
Sobre institucionalizar acuerdos sociales
Cuando dos partes se disponen a establecer un acuerdo necesariamente deben reconocerse como iguales ¿Hay que ilustrar aquí la desigualdad entre las corporaciones mineras y las poblaciones, sobre todo cuando los Estados provinciales son aliados de esas corporaciones? ¿Qué promesa creíble puede hacerse a una comunidad a la que se le ha negado la provisión de agua siendo que vive sobre un acuífero y ve morir de sed a sus animales? Nos referimos puntualmente a la Meseta Central de Chubut.
¿Qué tipo de dinamismo tiene el pueblo chileno que desde hace dos meses tomó las calles? Sin agua porque está privatizada para uso minero y con deudas de por vida para pagar sus estudios a pesar de exportar diez veces lo que exporta Argentina?
El derrame en Veladero, la rotura de represas de relaves mineros en Brasil y otros tantos ejemplos en Latinoamérica y el mundo hablan por sí mismos de la incompatibilidad de la megaminería con la vida. Canadá, Estados Unidos, Australia y Sudáfrica, no son ejemplos de impactos positivos de la minería, solo hay que hurgar un poco en su historia.
Sobre la licencia social
Volvamos sobre lo dicho hasta aquí. Extractivismo sí o no, no es solo un posicionamiento irreconciliable sobre la megaminería, se trata de un posicionamiento ante la vida o por la vida ¡Cómo puede esperarse que los pueblos demos licencia social para matar(nos)! ¿Cómo es posible que no se ponga en su real valor el trabajo genuino? La posible exportación de productos con certificación ecológica: semillas sin modificar, carnes y alimentos naturales en general, tejidos, vestimenta, tecnología limpia y conocimiento, inclusive minería de roca caliza o laja por ejemplo que no es la gran minería… ¿cómo es posible que el Estado en quien delegamos algunas de nuestras facultades nos proponga el ecocidio como forma de pago de una deuda ilegítima?
No hay ni puede haber licencia social para la minería a gran escala como no pueda haberla para la destrucción del agua y la tierra. El agronegocio tampoco tiene licencia social pero fue impuesto en tiempos en los que los conocimientos sobre el cuidado de la vida no circulaban popularmente.
Hay una dimensión desconocida para muchos voceros del establishment, empresarios, políticos, funcionarios, académicos: la enorme construcción de conocimiento popular y colectivo que se produjo en estos años. Algo que también podemos exportar.
Aquí, no queremos dejar pasar otro enmascaramiento: la supuesta neutralidad de algunas de las voces que abogan por el diálogo, el debate y el consenso. La Dra. Anabel Marín, autora del artículo al que hacemos referencia, tiene un Convenio con la Cámara de Proveedores Mineros para realizar un estudio centralizado en la minería metalífera de oro, cobre y plata que involucra a empresas de CAPMIN y a Cámaras de Proveedores Provinciales y Locales, empresas mineras y al Estado en sus diferentes estamentos.
Sobre amar en tiempos revueltos
Amarnos más es imperativo. Las recetas neoliberales no contienen amor como ingrediente. Tampoco como estrategia. El extractivismo es neoliberalismo. Hay que quitarse la coraza, ligarse con los otros de verdad. Como el agua, impregnarnos de saber popular y afecto. Si vamos a usar el verbo transitivo “invertir” que sea para dar pasos hacia el encuentro en el que todos ganemos porque si hay zonas de sacrificio no es con todos. Exportar metales es otra forma de seguir acrecentando el poder de unos pocos.
Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el NO A LA MINA- Esquel, Chubut
Una década de femicidios: hubo 275 muertes por año
Resumen Latinoamericano*, 6 de enero de 2020
El Observatorio Mumalá contabilizó 2749 femicidios entre 2010 y 2019, con un promedio de 275 muertes por año. El informe detalla que la mayoría de las víctimas no realizó denuncias previas, y por eso es necesario que el #NiUnaMenos sea política de Estado.
El femicidio, la forma más extrema de la violencia machista, es el asesinato cometido por un hombre contra una mujer por odio, desprecio, placer, o por considerarla como su propiedad. En Argentina, representa un grave problema social que encuentra su raíz en las desigualdades económicas, sociales, políticas y culturales, presentes en la sociedad en gran parte por la ausencia del Estado.
A partir del registro realizado por el Observatorio Mumalá “Mujeres, Disidencias, Derechos” (con información complementaria de La Casa del Encuentro), entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2019, se contabilizaron 2749 víctimas de femicidios (mujeres de manera directa; travesticidios; mujeres y niñas víctimas de femicidios vinculados), con un promedio de 275 muertes por año.

En 2009 se sancionó la ley 26.485 de violencia de género. En esta década, el presupuesto para la implementación de dicha ley no alcanzo un dígito del presupuesto nacional. “Esta problemática amerita firmes, consensuadas, accesibles y sistemáticas acciones del Estado con presupuestos acordes para su puesta en marcha. Hoy urge la implementación federal del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia Machista”, explican desde Mumalá.
La ausencia del Estado se refleja en las cifras. En promedio, sólo el 17,5% de las víctimas (1 de cada 10) realizó una denuncia previa al femicidio. Esto preocupa, ya que expresa la desconfianza en el sistema para protegerlas. Sin embargo, hubo hechos que cambiaron la tendencia.
“Pudimos observar que las mujeres recurrieron en mayor porcentaje al Estado para la realización de las denuncias en 2015 (20%) y 2018 (21%), ambos años atravesados por las fuertes luchas del movimiento de mujeres e identidades disidentes (Ni Una Menos, Aborto Legal, Seguro y Gratuito) que se instalaron en el espacio público, político, en los medios de comunicación y otros escenarios”, relata el informe.
De acuerdo al registro, en 6 de cada 10 casos el femicida es la pareja o ex pareja de la víctima, y también en 6 de cada 10 casos el femicidio ocurrió en la vivienda de la víctima. “En el proyecto que presentamos en marzo de 2019, establecimos 14 puntos que entendemos que deberían configurar la situación de emergencia nacional por la violencia de género. Son medidas que apuntan a prevenir estas situaciones que derivan en femicidios, por ejemplo, alejar a la víctima de su agresor”, comentó Silvia Ferreyra, coordinadora de la mesa federal de Mumalá a Canal Abierto.
Y agregó: “Sabemos que la naturaleza de la violencia de género tiene que ver con que está fuertemente enraizada con prácticas culturales que hay que transformar en el mediano y largo plazo. Es por esto que se emplea la palabra femicidio, como un término político para denunciar esta naturalización de la violencia machista en la sociedad”.

En materia legislativa, el abordaje de esta problemática tuvo significativos avances. En 2009 y 2010 se promulgó y reglamentó la ley 26.845 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres. En 2012 se incorporó la figura de FEMICIDIO al Código Penal Argentino. Y en 2018 se promulgaron la Ley Micaela, que establece la capacitación obligatoria en género para todos aquellos que integren los tres poderes del Estado, y la Ley Brisa, que instituye un Régimen de Reparación Económica para niños, niñas y adolescentes cuyas madres hayan sido víctimas de femicidio.
El programa nacional de Educación Sexual Integral (ESI) es un espacio más que habilitaría a un cambio de paradigma. “La ESI es una de las herramientas más valiosas y más completas que permite, no sólo a las nuevas generaciones sino también a toda la comunidad educativa, integrarse al conjunto de debates y elementos que deberían estar aplicándose en todas las instituciones educativas del país. Por su puesto entendemos que aún hoy, si esta ley estuviera en vigencia plena en todo el territorio –que no es así lamentablemente-, los resultados se verían a mediano plazo”, finalizó Ferreyra.
*Canal Abierto
Envio:RL
07 de enero de 2020
El Gobierno revisará todas las designaciones del macrismo en la AFI
Macri tomó el 60% de los espías y efectivizó a la mayoría después de las PASO
De los 1405 agentes que tiene la agencia, el 60 por ciento entró durante el mandato de Mauricio Macri. Ocho de cada diez se sumaron a planta permanente y el 70 por ciento fue ingresado entre el 9 de agosto y el 10 de diciembre último, cuando Cambiemos dejó el gobierno.
Por Raúl Kollmann
Se detectaron agentes que trabajaron una hora 40 minutos en promedio por día: fueron algún día de la semana y faltaron el resto.
Imagen: Sandra Cartasso
Imagen: Sandra Cartasso
Tras una reunión en Casa Rosada entre el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la interventora en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño, ambos funcionarios decidieron que revisarán todas las designaciones que hizo el anterior jefe de espías, Gustavo Arribas, durante los años de su gestión. De los 1405 agentes que tiene la AFI, el 59 por ciento entró durante el mandato de Mauricio Macri; ocho de cada diez se sumaron a planta permanente y nada menos que el 70 por ciento fue ingresado entre el 9 de agosto (justito antes de las PASO) y el 10 de diciembre último, cuando Cambiemos dejó el gobierno. El problema no son sólo las cantidades: el macrismo llenó la AFI de policías --federales y bonaerenses--, amigos y parientes de funcionarios macristas, sin carrera en materia de inteligencia, sin niveles de conocimiento y que se dedicaron a intervenir en política y en las causas judiciales. Lugares claves como la Dirección de Contraterrorismo están desarmados, mientras que la mayor parte de la AFI se orientó a plantar expedientes contra opositores y a operar con escuchas y de otras maneras contra los dirigentes de otros partidos. Por supuesto, no faltan los ñoquis: se han detectado agentes que trabajaron una hora 40 minutos en promedio por día; o sea que vinieron algún día de la semana y faltaron todo el resto.
Como anticipó Página/12, el edificio de la calle 25 de Mayo, sede de la AFI, estaba siendo un hervidero, con fuerte interna entre los que vienen de la carrera en inteligencia, que por ejemplo estudiaron en la Escuela Nacional de Inteligencia, y los comisarios retirados que entraron a la AFI de la mano de Arribas. Parte de las jugadas grotescas de los ex uniformados quedó evidenciada en Dolores donde el juez Alejo Ramos Padilla develó la trama en la que dos comisarios retirados de la Bonaerense, Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi, eran los intermediarios de la central de espías con el falso abogado Marcelo D'Alessio, quien actuaba como una especie de agente inorgánico. En el combo intervinieron, también del lado de la AFI, otros letrados que se ocuparon de armar causas judiciales falsas y de operar en Comodoro Py, la mayor parte de las veces contra los opositores políticos y otras contra jueces que no se prestaban al juego. Es público y notorio que parte de los jefes y el personal se dedicaron a difundir escuchas ilegales en combinación con periodistas vinculados al oficialismo
Tras el decreto de Alberto Fernández interviniendo la AFI, Cristina Caamaño asumió como interventora y no sólo se encontró con nombramientos de los últimos seis meses, sino con injustificados pases a planta permanente. Si se calcula que el total de personal en la AFI es de unas 1405 personas, más de 800 fueron designadas en los últimos cuatro años y 600 ingresaron entre 1983 y 2015. O sea, Cambiemos se ocupó de meter personal de manera descontrolada, designando más gente en cuatro años que los que estaban en sus puestos en los 32 años anteriores.
Pero, además, la jugarreta consistió en dejarle al estado una tremenda carga, ya que se hicieron ingresar unos 600 como planta permanente, una buena parte de ellos familiares y amigos de los funcionarios de Cambiemos. Hubo recién ingresantes con sueldos de 90.000 pesos. Más de 500 de esos recién llegados lograron que les firmen la designación entre agosto y diciembre de 2019, es decir cuando ya se sabía que Mauricio Macri dejaba la Casa Rosada. Como queda patentizado el mensaje fue: "nosotros nos vamos, pero les dejamos cientos de personas que harán imposible una verdadera renovación".
Es tradicional que una persona entre a la AFI como auxiliar de inteligencia. Está seis meses a prueba y luego ingresa, pero tiene un año en situación condicional, es decir que pueden desplazarlo sin alegar ningún motivo. Significa que una persona que recién se inicia, tarda un año y medio para lograr el nombramiento definitivo. En la administración de Macri, los policías retirados y los familiares amigos batieron todos los records consiguiendo la designación definitiva en unos meses. Además, el propio Arribas resolvió que se podía cobrar, por méritos que dependían de su propia evaluación, hasta tres veces lo señalado por el escalafón.
Con semejante cuadro de situación a la vista, el decreto de Alberto Fernández, que puso en marcha la intervención, facultó a Caamaño para que revise todas las designaciones y este lunes la interventora y el jefe de Gabinete analizaron las cosas con detenimiento y fijaron la fecha del 15 de enero. Entre otras cosas, se están mirando las entradas y salidas a los puestos de trabajo, de lo que surgió que había personal que apenas trabajó una hora y 40 minutos en promedio por día. Ñoquis en todo el sentido de la palabra.
La cuestión no está sólo en el personal sino también en los jefes. Algunos presentaron la renuncia y otros están como atrincherados en sus puestos. Caamaño tendrá que designar a nuevos responsables de las distintas áreas, pero lo que seguramente se va a requerir es un giro total, porque la instrucción es que la AFI no intervendrá más en causas judiciales, no se meterá más en Comodoro Py ni en ningún otro juzgado.
Como ya adelantó este diario, está prevista una reorganización profunda. Todo lo que es inteligencia criminal, es decir la investigación del narcotráfico, la trata de personas, las grandes bandas, el lavado de dinero, estará concentrado en el Ministerio de Seguridad. Se habla de que se va a armar una especie de FBI dedicado a esas investigaciones del crimen organizado y la AFI no intervendrá más.
La ex SIDE dejaría entonces de trabajar como supuesto auxiliar de la justicia en estas cuestiones. El centro de la actuación de la AFI es --y será-- proveer de información sobre los peligros que afronta el país, entre ellos los ataques terroristas, el espionaje informático, el accionar de agentes de otros países. Y en este terreno, se afirma que hay una destrucción muy grave, por ejemplo del área de Contraterrorismo. Según parece, es algo que le interesó poco y nada a Cambiemos: el esfuerzo estaba puesto en las operaciones de los D'Alessios de turno.
Fuente:Pagina12
En una década cayó 50% el uso de la telefonía fija
TECNOLOGIA EN DESUSO
07/01/2020
El servicio de telefonía fija está lejos de sus tiempos de esplendor. La realidad es que en la ciudad de Santa Rosa son cada vez más las personas que optan por prescindir de este servicio que, décadas atrás, era algo indispensable. «Hace varios años que el parque de líneas viene disminuyendo», revelaron desde el área de Telecomunicaciones de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE).
Fue a partir de los años 70 cuando el uso de las líneas de telefonía fija se generalizó en todos los hogares del país, convirtiéndose incluso en el protagonista de los programas de televisión más emblemáticos. Su ubicación debía ser estratégica y, en muchas viviendas, había más de un aparato.
Sin embargo hoy, medio siglo después, al igual que los locutorios y los teléfonos públicos, se encuentran en vías de extinción. La telefonía móvil e Internet provocó que a lo largo de cada año menos santarroseños y santarroseñas prescindan de este servicio que en sus inicios era «todo un lujo» y un símbolo del «estatus social». Hoy, prácticamente son pocos quienes se lamentan por su lenta agonía.
Fue a partir de los años 70 cuando el uso de las líneas de telefonía fija se generalizó en todos los hogares del país, convirtiéndose incluso en el protagonista de los programas de televisión más emblemáticos. Su ubicación debía ser estratégica y, en muchas viviendas, había más de un aparato.
Sin embargo hoy, medio siglo después, al igual que los locutorios y los teléfonos públicos, se encuentran en vías de extinción. La telefonía móvil e Internet provocó que a lo largo de cada año menos santarroseños y santarroseñas prescindan de este servicio que en sus inicios era «todo un lujo» y un símbolo del «estatus social». Hoy, prácticamente son pocos quienes se lamentan por su lenta agonía.
«Viene disminuyendo».
La Cooperativa desembarcó en el 2002 con el servicio de telefonía y, desde ese año, se fue haciendo lugar en los hogares y negocios de la capital pampeana que, hasta ese momento, tenía un mercado que se encontraba en manos de una sola empresa. Así fue que, en su momento de auge, la CPE logró tener 33.500 líneas activas.
Entrado ya este 2020, la postal es totalmente opuesta y, tras varios años de crecimiento, la suscripción al teléfono fijo se encuentra en baja. En otras palabras, casi no hay demanda. «Hace varios años que el parque de líneas viene disminuyendo, no ha sido tan pronunciado, pero no es como antes que los pedidos siempre venían en aumento. La realidad es que cada año que pasó viene creciendo menos y, el año pasado, directamente no creció», reveló a este diario Fabián Denda, gerente del área de Telecomunicaciones de la CPE.
«Comenzamos a percibir este fenómeno a fines del 2017 y, desde ahí, el declive fue sostenido aunque, te repito, no fue algo pronunciado. Hoy hay 32.800 mil líneas activas. Sin embargo, la realidad es que la línea fija no es una prioridad como lo era antes, hoy lo solicitan pocos», explicó el gerente.
La Cooperativa desembarcó en el 2002 con el servicio de telefonía y, desde ese año, se fue haciendo lugar en los hogares y negocios de la capital pampeana que, hasta ese momento, tenía un mercado que se encontraba en manos de una sola empresa. Así fue que, en su momento de auge, la CPE logró tener 33.500 líneas activas.
Entrado ya este 2020, la postal es totalmente opuesta y, tras varios años de crecimiento, la suscripción al teléfono fijo se encuentra en baja. En otras palabras, casi no hay demanda. «Hace varios años que el parque de líneas viene disminuyendo, no ha sido tan pronunciado, pero no es como antes que los pedidos siempre venían en aumento. La realidad es que cada año que pasó viene creciendo menos y, el año pasado, directamente no creció», reveló a este diario Fabián Denda, gerente del área de Telecomunicaciones de la CPE.
«Comenzamos a percibir este fenómeno a fines del 2017 y, desde ahí, el declive fue sostenido aunque, te repito, no fue algo pronunciado. Hoy hay 32.800 mil líneas activas. Sin embargo, la realidad es que la línea fija no es una prioridad como lo era antes, hoy lo solicitan pocos», explicó el gerente.
Menos minutos.
Es imposible negar que todavía hay casas en donde el teléfono está vigente, pero así como hay tantos artefactos tecnológicos que no vale la pena recordar, la telefonía fija está lejos se sus años de esplendor. Lamentablemente, la gente puede prescindir de sus servicios. Aunque hoy los santarroseños no estén dando de baja «en masa» a la telefonía fija, un dato sí revela que su uso se encuentra en caída libre.
«El tráfico de línea viene disminuyendo muchísimo en los últimos años, es decir, los minutos que se habla por usuario viene cayendo. Esto se trata, lógicamente, de un reemplazo con otras formas de comunicarse y con el avance de la tecnología como la telefonía celular o las redes sociales», describió Denda.
Según precisó el gerente, en tan solo una década el uso de la línea fija se derrumbó en un 50 por ciento. «En el año 2010, que fue el pico máximo, se registró un promedio de 300 minutos mensuales por línea, de llamadas salientes. El último año esto bajo más de la mitad, ronda entre 150 y 140 minutos mensuales», indicó en ese sentido. ¿Cuál fue la causa? «Lo que pasó es que cambio la forma de comunicarse», afirmó.
Al ser consultado sobre si la merma del uso de este servicio representó una perjuicio económico para la CPE, el titular del área de Telecomunicación aclaró que «no fue así» ya que «se complementa con los otros servicios que ofrece, uno lo analiza como en conjunto». En este caso, Internet comenzó a ocupar ese rol que tuvo, hace ya 18 años, la telefonía fija.
Es imposible negar que todavía hay casas en donde el teléfono está vigente, pero así como hay tantos artefactos tecnológicos que no vale la pena recordar, la telefonía fija está lejos se sus años de esplendor. Lamentablemente, la gente puede prescindir de sus servicios. Aunque hoy los santarroseños no estén dando de baja «en masa» a la telefonía fija, un dato sí revela que su uso se encuentra en caída libre.
«El tráfico de línea viene disminuyendo muchísimo en los últimos años, es decir, los minutos que se habla por usuario viene cayendo. Esto se trata, lógicamente, de un reemplazo con otras formas de comunicarse y con el avance de la tecnología como la telefonía celular o las redes sociales», describió Denda.
Según precisó el gerente, en tan solo una década el uso de la línea fija se derrumbó en un 50 por ciento. «En el año 2010, que fue el pico máximo, se registró un promedio de 300 minutos mensuales por línea, de llamadas salientes. El último año esto bajo más de la mitad, ronda entre 150 y 140 minutos mensuales», indicó en ese sentido. ¿Cuál fue la causa? «Lo que pasó es que cambio la forma de comunicarse», afirmó.
Al ser consultado sobre si la merma del uso de este servicio representó una perjuicio económico para la CPE, el titular del área de Telecomunicación aclaró que «no fue así» ya que «se complementa con los otros servicios que ofrece, uno lo analiza como en conjunto». En este caso, Internet comenzó a ocupar ese rol que tuvo, hace ya 18 años, la telefonía fija.
¿Y los locutorios?
«Pueden pasar días que no viene nadie, generalmente es una emergencia». En esa simple frase sintetizó el titular de un maxikiosco del centro santarroseño la situación en que se encuentra hoy el servicio -que tuvo su tiempo de auge- de cabinas para locutorio. Su poco uso es evidente. «A veces me olvido que está, pero por ahí viene algún señor o señora que necesita llamar a alguna empresa para un reclamo, que por algún motivo no lo puede hacer en su celular, entonces lo utiliza», graficó el comerciante.
Es más que probable que las nuevas generaciones no tengan noción de la existencia de este tipo de locales que, previo a la llegada y masificación del celular, se convertía en una opción -más que necesaria- para iniciar o completar un trámite si te encontrabas fuera del hogar. Y ni hablar de los teléfonos públicos que hoy ya se convirtieron en una verdadera reliquia. Sí, aunque sea difícil recordar.
«Pueden pasar días que no viene nadie, generalmente es una emergencia». En esa simple frase sintetizó el titular de un maxikiosco del centro santarroseño la situación en que se encuentra hoy el servicio -que tuvo su tiempo de auge- de cabinas para locutorio. Su poco uso es evidente. «A veces me olvido que está, pero por ahí viene algún señor o señora que necesita llamar a alguna empresa para un reclamo, que por algún motivo no lo puede hacer en su celular, entonces lo utiliza», graficó el comerciante.
Es más que probable que las nuevas generaciones no tengan noción de la existencia de este tipo de locales que, previo a la llegada y masificación del celular, se convertía en una opción -más que necesaria- para iniciar o completar un trámite si te encontrabas fuera del hogar. Y ni hablar de los teléfonos públicos que hoy ya se convirtieron en una verdadera reliquia. Sí, aunque sea difícil recordar.
Llamados puntuales
Se usa para llamar a líneas de Atención al Cliente, para llamadas de larga distancia o para pedir un delivery de comida. Esa fue la conclusión que sacó este diario tras consultar a varios usuarios que tienen en sus hogares telefonía fija. Tres motivos que ya están siendo reemplazados por los avances tecnológicos.
«Cuando necesito hacer un reclamo o la consulta a una empresa o al banco, que te tienen dando vuelta varios minutos, ahí lo utilizó. Como tienen minutos gratis y para no gastar el abono de mi celular», señaló Alberto, quien remarcó: «Aunque a veces puedo solucionar las cosas por internet, ya que hay oficinas virtuales».
En un mismo sentido se manifestó Liliana, quien agregó que ese beneficio también le permite tener una llamada con familiares que se encuentran fuera de la provincia. «Cuando necesito hablar un poco distendido llamo del teléfono, sino nos comunicamos mucho por WhatsApp», precisó. No obstante, la mujer dijo que «en algunas ocasiones» prefiere «hacer una videollamada».
Por su parte, Darío contó que, previo a las llegadas de las aplicaciones de pedido, los únicos destinatarios de sus llamados telefónicos eran las diferentes casas de comida rápida de la ciudad.
Se usa para llamar a líneas de Atención al Cliente, para llamadas de larga distancia o para pedir un delivery de comida. Esa fue la conclusión que sacó este diario tras consultar a varios usuarios que tienen en sus hogares telefonía fija. Tres motivos que ya están siendo reemplazados por los avances tecnológicos.
«Cuando necesito hacer un reclamo o la consulta a una empresa o al banco, que te tienen dando vuelta varios minutos, ahí lo utilizó. Como tienen minutos gratis y para no gastar el abono de mi celular», señaló Alberto, quien remarcó: «Aunque a veces puedo solucionar las cosas por internet, ya que hay oficinas virtuales».
En un mismo sentido se manifestó Liliana, quien agregó que ese beneficio también le permite tener una llamada con familiares que se encuentran fuera de la provincia. «Cuando necesito hablar un poco distendido llamo del teléfono, sino nos comunicamos mucho por WhatsApp», precisó. No obstante, la mujer dijo que «en algunas ocasiones» prefiere «hacer una videollamada».
Por su parte, Darío contó que, previo a las llegadas de las aplicaciones de pedido, los únicos destinatarios de sus llamados telefónicos eran las diferentes casas de comida rápida de la ciudad.
El cobro revertido
Una anécdota que quedará gravada en la mente de muchísimos argentinos es la utilización del famoso «cobro revertido» desde una cabina de teléfono pública. Aún con vida en los primeros años del nuevo milenio, este servicio sacaba de aprietos a muchas personas que no tenían dinero para realizar una llamada: el cargo iba a cuenta del usuario con quien uno se comunicaba, quien lo abonaba a fin de mes. Sin embargo, esta posibilidad también abría el abanico para que algunos graciosos hicieran bromas telefónicas.
Fuente:LaArena
Una anécdota que quedará gravada en la mente de muchísimos argentinos es la utilización del famoso «cobro revertido» desde una cabina de teléfono pública. Aún con vida en los primeros años del nuevo milenio, este servicio sacaba de aprietos a muchas personas que no tenían dinero para realizar una llamada: el cargo iba a cuenta del usuario con quien uno se comunicaba, quien lo abonaba a fin de mes. Sin embargo, esta posibilidad también abría el abanico para que algunos graciosos hicieran bromas telefónicas.
Fuente:LaArena




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