Resumen Latinoamericano*/ 31 de marzo 2020 .
Se prohibirá los despidos en grandes empresas por DNU
El presidente decidió endurecer la política oficial tras los anuncios de despidos masivos de grandes empresas como Techint y Mirgor.
Por NICOLÁS LANTOS
Las grandes empresas no podrán despedir a sus empleados mientras dure la emergencia económica y social causada por la pandemia, dispondrá el presidente Alberto Fernández a través de un decreto que está preparándose a esta hora para ser publicado en el próximo boletín oficial. La decisión forma parte de una serie de medidas que prepara Alberto Fernández para hacer sintonía fina a la gestión de la crisis y que acompañará el anuncio de extender la cuarentena hasta después de Semana Santa.
Fernández decidió endurecer su postura luego de que Techint, la empresa más importante del país, intentara desvincular 1450 trabajadores. Hoy también se sumó el grupo Mirgor, del íntimo amigo y socio del expresidente Mauricio Macri, Nicolás Caputo, que dejó saber a través de los medios que planeaba 740 despidos. En la Casa Rosada interpretan estas movidas como un desafío político al que vinculan con el súbito aumento de la actividad de trolls en las redes para convocar a cacerolazos contra la clase política.
El Presidente anticipó la medida en una videoconferencia de más de dos horas que mantuvo con treinta intendentes de la provincia de Buenos Aires. Del encuentro virtual también participaron el gobernador Axel Kicillof y el titular de la cámara de Diputados, Sergio Massa. Allí, también les anunció que implementará un paquete de 380 mil millones de pesos para auxiliar a las pequeñas y medianas empresas y les pidió que cada municipio se comprometa más en el control de los precios máximos de artículos de primera necesidad.
El Gobierno sigue con el monitoreo mientras afina regulaciones para ayudar a sectores afectados
Sobre el cierre de la jornada, el Presidente les anunció a unos 30 intendentes de la provincia de Buenos Aires la puesta en marcha de un paquete de medidas para auxiliar a las pymes, que implicará una inyección para el sector de unos 380 mil millones de pesos.

El análisis de las medidas sanitarias, alimentarias y de seguridad diseñadas por el gobierno para contener el avance del coronavirus volvió a ocupar hoy la agenda del presidente Alberto Fernández en reuniones que mantuvo con jefes comunales, mientras su administración está enfocada en facilitar los mecanismos de pago de jubilaciones y en avanzar con nuevos instrumentos de ayuda a los sectores afectados por la pandemia.
Sobre el cierre de la jornada, el Presidente les anunció a unos 30 intendentes de la provincia de Buenos Aires la puesta en marcha de un paquete de medidas para auxiliar a las pymes, que implicará una inyección para el sector de unos 380 mil millones de pesos.
De la reunión, que se realizó en formato de videoconferencia, participaron el gobernador bonaerense Axel Kicillof; funcionarios y diputados nacionales, y unos 30 jefes comunales oficialistas y opositores.
Además de analizar la situación distrito por distrito, el Presidente les pidió a los jefes comunales «ayuda para fiscalizar en los distritos el cumplimiento de los precios máximos».
En las primeras horas del día, al cumplirse 11 años de la muerte del ex presidente Raúl Afonsín, Fernández recordó que el ex mandatario radical «gobernó respetando la vida, la libertad y la justicia» y subrayó que «siempre» eligió el «camino de la democracia», un valor que el Presidente suele destacar del fallecido dirigente.
Por la mañana también el jefe de Estado recibió en la Quinta de Olivos al jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta para analizar las medidas que se están llevando adelante de manera conjunta y por la tarde mantuvo una videoconferencia, con el mismo objetivo, con intendentes del Gran Buenos Aires.
En otro orden, la situación de los argentinos en el exterior y el acuerdo con México que habilitó la repatriación de ciudadanos entre ambos países fueron el marco en el que se desarrolló otra reunión que el Presidente mantuvo con el canciller Felipe Solá, quien también visitó esta mañana la quinta presidencial.
Esta semana, además, el gobierno está enfocado en monitorear cómo impactará en los dispositivos de prevención la apertura de los bancos, el viernes, lunes y martes próximo «exclusivamente» para pagar jubilaciones y beneficios de la seguridad social y podrían disponerse mayores controles en las puertas de los bancos para diminuir los potenciales riesgos de contagio.
En La Matanza, por ejemplo, el Ministerio de Defensa, que conduce Agustín Rossi resolvió desde hoy que las Fuerzas Armadas den apoyo a la comunidad en la distribución de alimentos.
En este contexto, el Ministerio de Desarrollo Social confirmó por su parte que se adelantará para mañana parte de la carga de la tarjeta Alimentar, que para ayudar a las familias será recargada semanalmente -durante la cuarentena- y no sólo el tercer viernes de cada mes como se había dispuesto inicialmente.
La reactivación de la economía y las pymes están también en el centro de los esfuerzos y, como parte de las resoluciones adoptadas desde que se inició la pandemia, el Ministerio de Desarrollo Productivo extendió el Programa Ahora 12 por tres meses y dispuso la incorporación de nuevos rubros como alimentos, bebidas, insumos médicos y medicamentos.
Otra de las instrumentaciones que lleva adelante el gobierno es la puesta a punto del nuevo permiso único de circulación, que tendrá carácter interjurisdiccional (en principio entre Caba y provincia de Buenos Aires) y valor de declaración jurada, y que estará vigente a partir del 6 de abril, luego de que se sorteen dificultades tecnológicas en la carga virtual de datos por la sobredemanda de los últimos días.
Por su parte, el ministro de Salud, Ginés González García, juzgó que la salida de la cuarentena será «lenta y parcial», advirtió que aún no puede adelantar «cuándo y cómo» se hará efectiva y explicó que la actividad se irá «regulando» en forma progresiva.
El funcionario destacó además el funcionamiento del centro de comando contra la pandemia, desde donde se procesa toda la información de las provincias y «se transmite» a las diferentes dependencias del Estado.
A raíz de las actuales medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio, también se decidió impulsar las compras de productos on-line en cuotas fijas.
Con una apretada agenda concentrada en atender junto a su Gabinete y organismos del Estado las consecuencias de la pandemia en todos los planos, el Presidente siguió haciéndose espacio para responder mensajes a usuarios de Twitter, ocasiones que aprovecha para insistir con la recomendación de «no salir de las casas».
La gestión de Fernández sumó hoy el respaldo de las 62 Organizaciones Peronistas, brazo político del movimiento obrero argentino, quienes a través de un comunicado afirmaron: «Señor Presidente: cuente con nosotros».
«Paulatino» y «provincia por provincia»: el plan del Gobierno para el día después de la cuarentena por el coronavirus
Por JONATHAN HEGUIER
Cómo será la salida del aislamiento obligatorio en todo el país que decidirá el Gobierno. El proyecto «provincia por provincia» que maneja el presidente Alberto Fernández.
El Gobierno de Alberto Fernández ya trabaja en el plan de salida de la cuarentena por el coronavirus y baraja una serie de opciones. El final del aislamiento será de manera paulatina y se elabora el proyecto «provincia por provincia».
Hay una premisa clara en el Poder Ejecutivo: de un día para el otro no va a estar todo normal en el país, ni las calles y los transportes se verán llenos de personas nuevamente. «Se va tardar meses para eso», cuenta a El Destape una fuentecon despacho en la Casa Rosada. Los pronósticos más pesimistas hablan de un 2020 con distanciamiento social.

El regreso a la vida cotidiana de los argentinos será escalonado. Se van a evaluar las situaciones de cada provincia y en base a la cantidad de casos por distrito se irá finalizando la cuarentena en cada lugar. Esta es unas de las principales ideas que maneja Fernández. «Hoy sabemos que hay un fuerte foco de contacto en AMBA (Ciudad de Buenos Aires y los tres primeros cordones del conurbano), Córdoba, Santa Fe, Chaco, Santa Cruz y Tierra del Fuego», enumeran desde la Casa de Gobierno a este portal. Esos serían los últimos lugares de la salida del aislamiento. Para esas provincias ya se está usando el término de «parcializar la cuarentena». La situación será otra para el resto de los territorios: «Es muy posible que en lugares donde no haya grandes cantidades de contagios se pueda ir hacia la salida total».
El médico infectólogo Gustavo Lopardo es uno de los profesionales de la salud que es consultado permanentemente por el Gobierno y participa en las reuniones junto a Ginés González García para informar al Presidente de la Nación de la situación del COVID-19 en el mundo y en nuestro país. Si bien se encarga de dejar en claro y repetir «nosotros no tomamos decisiones sino que asesoramos al Gobierno», Lopardo afirma que «será paulatina» la salida de la cuarentena. «No va a pasar que si el domingo 12 de abril es el final del aislamiento, el lunes nos vamos todos juntos a festejar», le dice no sin ironía a El Destape.

Gustavo Lopardo, ayer con Ginés
Habrá otro protocolo de salida del aislamiento para grupos de riesgo. Se hará énfasis en el cuidado especial de los mayores de 65 años, la franja etaria más golpeada por el COVID-19. Y se le sumarán a ese conjunto las personas con inmunodeficiencias y mujeres embarazadas.
Una tema que preocupa en el Gobierno es el hacinamiento en los barrios más humildes. Alberto Fernández ya lo ha manifestado públicamente. Ya se evalúa la situación para el día después en lugares donde el contagio del coronavirus puede hacer estragos y no habrá un levantamiento total de la cuarentena.
La mayor parte de las viviendas precarias en nuestro país se encuentran en la Provincia de Buenos Aires. «Estamos evaluando que es mucho más peligroso la gente metida en pocos metros cuadrados…», afirma en off una fuente de Nación. Uno de los proyectos que se manejan es: «Ir a una situación con distanciamiento social enfocado en los chicos, quienes como no podrán asistir a las escuelas para ese entonces vayan a clubes o centros comunitarios». Detalle no menor: las escuelas de las zonas más golpeadas seguirían sin recibir alumnos las semanas siguientes al Día D. Desde el Ejecutivo aclaran: «Estas son todas hipótesis de trabajo».
¿Cómo será la modalidad paulatina del fin de la cuarentena en aquellas provincias con picos de contagio? Se irán sumando actividades esenciales para concurrencia a los lugares de trabajo, confirman desde Presidencia. ¿Y los eventos masivos? «No está pensado volver a ver partidos de fútbol con público ni teatros ni recitales». Será otro país durante este año. «La normalidad no va a estar en Argentina en los próximos meses. Se van a cambiar los hábitos de vida. Tenemos que apelar al distanciamiento social con responsabilidad para aprovechar esto que logramos, que no lo desperdiciemos», se ponen firmes en la Rosada. Esta misma fuente cierra la idea con humor: «Vamos a pasar un invierno donde no nos vamos a poder besar».
NO ES UN CUENTO CHINO
Uno de los lugares emblemáticos del levantamiento de la cuarentena fue China, allí donde hizo su aparición el coronavirus en noviembre de 2019. La semana pasada se terminó el aislamiento en la provincia de Hubei. Y se sumará desde el 8 de abril Wuhan, la ciudad del nacimiento del SARS-Co2. El levantamiento será total. Los ciudadanos podrán circular libremente de un día para el otro. Solo deberán mostrar, si las autoridades lo requieren, un código QR en sus teléfonos móviles que indica que no están infectados.
¿Por qué Argentina no levanta la cuarentena al 100% de un día para el otro? «Porque hicimos las cosas que nadie había hecho en su momento. China con todo el mundo contagiado fue a una cuarentena absoluta. Murió gente y los que estaban contagiados hicieron los catorce días y salieron todos juntos a la calle. Tenemos países como Francia, Italia, España, Reino Unido y Estados Unidos que están tomando medidas de fondo ya con la curva exponencial, bien alta», explican en la Rosada a El Destape.
«Nosotros en un momento en que no tenemos un gran índice fuimos a las medidas de fondo. Entonces como arrancamos en una situación inédita vamos a empezar a salir también de la cuarentena de forma inédita», cuenta en off un funcionario sobre los planes del Gobierno. Y se motiva: «Hay que pensar, ser inteligentes y responsables. Si se termina la cuarentena el 12 de abril, salir todos juntos a la calle al otro día, y que estas semanas no hayan servido para nada, y disparemos ahí la curva, es una locura».
Una duda que sobrevuela es si se va a vivir a picos y mesetas durante todo el año. ¿Se vuelve a obligar a hacer cuarentena a todo el país nuevamente? El médico Lopardo analiza: «No se puede decir que si hay un pico en unos meses se encuarentena a todos de vuelta porque no lo sabemos y tampoco sabemos que si hay un pico cómo será ese pico. Porque cada pico tiene su característica. Si es conglomerado, por ejemplo: si sucede un pico en Chaco, no se puede poner en cuarentena a toda la población». El infectólogo apela a la «inmunidad de rebaño», que es cuando se inmuniza una parte de la población y protege al sector no inmunizado. Por ello destaca: «Será clave para ganar tiempo a la espera de la vacuna o el remedio contra el COVID-19»
«Ya cumplí mi condena, tengo 3 hijos, pero puedo morir en la cárcel por el coronavirus»
Resumen Latinoamericano* / 31 de marzo de 2020
Carta desde la Cárcel-Unidad 39 de Ituzaingó
Soy Walter Orlando Chavarría y agradezco a la Agencia Para la Libertad que me escuchó y publicará mi carta. El próximo 18 de abril cumpliré 7 años de prisión. Estoy condenado a la pena de 7 años y 10 meses, es decir, ya tendría que estar en libertad asistida por mis estudios secundarios y universitarios, pero la jueza María Dolores Pérez Ugido a cargo del Juzgado de Ejecución Penal N°1 de Morón, no lo considera así. Tengo tres hijos y corro serios riesgos de morir en la cárcel por el coronavirus, siendo que ya cumplí con mi deuda con la sociedad. Estoy condenado por el delito de robo con arma y resistencia a la autoridad, mi pena vencería el 17 de febrero de 2021 al mediodía, sino hubiese estudiado. En estos años me hicieron recorrer 33 unidades, la calesita verduga, donde llegaba a cada lugar con piel y huesos. Aun así sobreviví. Pero nos sorprendió el COVID-19 y hay pánico dentro de la sociedad toda. Acá en el contexto de encierro, más exactamente en la Unidad 39 Ituzaingó, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, también lo hay . Y bueno, al igual que yo, somos muchos los internos qué estamos transitando nuestra última etapa en detención. Muchos enfermos con diferentes patologías desde siempre no son atendidos y se puede hablar de la superpoblación en donde los riesgos de contagio son muy seguros porque día a día nos informan que hay que higienizarse y acá no nos llega ni lo básico en productos de higiene. (Contacto Walater Chavarría: 1133606053)
Mientras que muchos que han venido desde el exterior donde la pandemia ha hecho contagios en masa, se los han alojado en diferentes hoteles teniendo a diario cambio de sábanas, son provistos de alcohol en gel, jabón lavandina, etc. Acá, en las cárceles de la provincia de Buenos Aires no nos dan insumos básicos para la higiene y prevención del COVID-19 donde vivimos hacinados totalmente sin poder respetar el metro de distancia entre nosotros, los detenidos. Si bien los guardias son quienes pueden introducir el virus ya que tenemos el contacto con ellos y así hoy somos una comunidad en riesgo total debido al encierro en superpoblación.
En este contexto hay hombres y mujeres que hemos tomado una mala decisión en nuestras vidas, eso no quita que dejemos de ser humanos y tenemos derecho a la salud y más allá del delito que cometimos, como yo somos muchos los que ya tenemos casi nuestras penas llegando a su fin poniéndonos así en regla con la sociedad.
No existe la pena de muerte, legalmente, en la Argentina. Pero de ingresar el COVID-19 a las distintas Unidades Penitenciarias, en las cárceles bonaerenses habrá muertes.
No estamos pidiendo ventaja alguna, solo que se respeten nuestros derecho a la Vida y a la Salud. Solo justicia.
APL*
Por Pedro Prada*, Resumen Latinoamericano /Cuba Debate, 31 marzo 2020
Buenos Aires ya no es Buenos Aires. Esta ciudad de diez millones de habitantes está desierta, en pausa. La avenida Corrientes, corazón de la vida comercial, con sus decenas de teatros, cines, librerías y cientos de tiendas, es una rampa muda donde el sol centellea arrojando la sombra larga del obelisco de la independencia.
Los anuncios lumínicos están apagados. Cerraron los asados, pizzas y cafés con sus cortados y medialunas. Falta el bullicio de los porteños y de sus miles de visitantes, que hasta hace una semana iban y venían por costumbre, por amor, por curiosidad, por deber y hasta por “boludeces”. Solo palomas, gorriones y gaviotas se desplazan entre los edificios y parques en silencio, como animitas.
Duele el silencio, tan ajeno a esta ciudad de hábitos atrabiliarios y escandalosos. Solo lo quiebra el paso de una ambulancia o un auto de la policía. O se rompe cada noche, cuando a las nueve en punto la gente se vuelca a los balcones, ventanas, puertas, y algunos pocos valientes o indisciplinados a las aceras y calles, para aplaudir.
¿A quién le aplauden los argentinos? A los trabajadores de la salud, a los suyos y a los del mundo; a los que les ha correspondido el mayor de los sacrificios en esta pandemia global de coronavirus.
Privilegiado con un salvoconducto para moverme en la cuarentena por razón de mis funciones en este país, los he visto a toda hora camino o a la salida de sus largas guardias, con sus ropas azules, verdes o moradas, con sus batas blancas estrujadas, a veces sin quitarse el gorro los hombres o con el pelo despeinado las mujeres, después de largas noches de guardia.
Algunos usan el nasobuco y solo se dan cuenta que llevan puestos protectores de ojos cuando una llovizna otoñal les salpica repentinamente. No hay pedantería en su conducta. Son héroes que entran y salen del campo de batalla sin preocuparse de ellos, sino de la vida de los demás. En cada uno veo reflejados a los míos, vencedores de terremotos, huracanes y epidemias en casa y en el mundo.
En jornadas como estas vuelven a mi memoria los días aciagos del verano de 1981 en Cuba, cuando nos introdujeron el dengue hemorrágico y la gente moría por decenas, incluidos 101 niños. Entonces era un periodista practicante en penúltimo año de la carrera, y estuve entre los que fue a donar sangre. Vi las escenas angustiosas de los médicos y enfermeras que se esforzaban por enfrentar lo desconocido. Es comprensible el dolor de un familiar por la pérdida de un ser querido, pero nadie imagina los desgarramientos en el alma de un médico por la muerte incontrolada de sus pacientes.
Los de Buenos Aires no son muy diferentes a los de La Habana, salvo que los nuestros añaden una escuela y una experiencia de entrega a otros pueblos del mundo que los ha encumbrado como símbolos de solidaridad planetaria. Más que médicos, son ángeles guardianes de la vida, dijo de ellos Fidel Castro, rendido ante las evidencias de su sacrificio.
El ministro de salud de la provincia de Buenos Aires, ese otro “país” de 15 millones de corazones que rodea a la capital, esbozó la idea de reforzar con cubanos los valerosos equipos locales, enflaquecidos por cuatro años de brutal neoliberalismo. Algunos de los comprometidos con la tragedia, sus voceros, y sus orientadores aquí y en Estados Unidos, reaccionaron con usual fiereza y denuestos contra la idea.
Bastaron apenas 24 horas para que la #ArgentinaDeTodos, la #ArgentinaUnida de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, respondiera con un clamor a los que en medio del desastre atacan a Cuba y buscan salvar su dinero y privilegios. La verdad inconmovible de que #CubaSalvaVidas se impuso como certeza de un pueblo que nos ve como hermanos, nos quiere y admira.
Pero la justeza de la causa se reafirmó en la noche del jueves 26, cuando el Presidente, que en la mañana había advertido a sus pares del G20, que el mundo había cambiado y que ellos, los líderes de los países ricos y emergentes no podían quedarse pasivos frente a sanciones que suponen bloqueos económicos que solo asfixian a los pueblos en medio de esta crisis humanitaria, volvió a decir, en cadena nacional, y esta vez sí con todas sus letras, que debía ponerse fin a los bloqueos contra Cuba y Venezuela.
Alberto concluyó sus palabras antes de las 21:00 horas, y Argentina, que se había quedado en casa, como exhorta uno de los pocos lumínicos que ha sobrevivido en la avenida Corrientes, salió como cada noche a los balcones, a las ventanas, a las puertas y a las calles, y empezó a aplaudir… Mas de pronto, ¡empezó a cantar!
¿Es posible imaginar un país entero cantando? Bueno, hasta ahora solo lo creía posible en Cuba. Pero ¿Argentina? ¿Por qué no en la tierra de los tangos, las milongas y los payadores? Cuando treinta de las más grandes voces de la canción rioplatense se unieron en línea, desde la cuarentena de sus casas, con las redes sociales, con la televisión y la radio, entonaron La Cigarra, de la inmortal María Elena Walsh, la gente, que aplaudía, de suyo rompió también a cantar, y luego selló la noche con una ovación.
Y yo, tan lejos de mi Isla que salva, pensé que también le cantaban a nuestros médicos, bienvenidos donde quiera que vayan, y a nuestra resistencia heroica frente al bloqueo. Ya me habían demostrado antes que esa Argentina medio quebrada que se ha puesto de pie y prefiere hoy rescatar vidas en vez de su maltrecha economía, también es solidaria y no se olvida de su barrio.
*Pedro Prada es Embajador de la República de Cuba en Argentina, y periodista.
Envio:RL



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