24 de junio de 2020

OPINION.

Hay gauchos y «gauchos»
Resumen Latinoamericano, 23 junio 2020
El de la izquierda labura en el campo, no es dueño ni del rancho donde vive, se caga de frío, gana poco, ama los caballos, escucha a Larralde, le niegan casi todos los derechos que tiene cualquier otro trabajador y su patrón lo tiene afiliado al sindicato UATRE que es el sindicato que los mismos patrones crearon para que parezca que respetan sus derechos laborales. El de la derecha es del dueño del campo pero vive en Recoleta, nunca pasa frío, le molesta el olor a bosta, va todos los años a la rural, usa y descarta al peón de campo, escucha música electrónica y en ciertas ocasiones se disfraza de gaucho, sobre todo cuando le tocan el bolsillo y tiene que salir a cortar rutas en su camioneta de alta gama.


La imagen puede contener: 2 personas, texto que dice "esto es un esto es un disfrazado de gaucho.. gaucho"

Fuente: del FB de Rolando Zanetta

Neuquén: ¿Ética colectiva o libertades individuales?
Por Daniel Esteban Manoukian y Fernanda Hadad/ Resumen Latinoamericano, 23 de junio de 2020
La apertura o no de la temporada turística en el sur de Neuquén durante la pandemia implica decisiones muy complejas. No se trata de optar entre salud o economía, como si fuesen contradictorias. Pero no es posible gozar de las libertades individuales si previamente no se garantizan los derechos colectivos.
Tomar decisiones implica optar entre diferentes alternativas. Si no fuese así no se trataría de tomar decisiones, sino simplemente de observar el transcurrir de la evolución natural de hechos que se suceden sin requerir intervención humana. Sin embargo, la realidad nos confronta todo el tiempo con este tipo de encrucijadas. Si es así en lo personal, lo es más seguramente, para quienes tienen responsabilidades sobre el conjunto. Es en esas circunstancias cuando, aun para los pragmáticos que reniegan de los dogmas, el contar con el respaldo que aporta un conjunto de principios éticos, histórica y socialmente aceptados, facilita la elección del camino a seguir.
Cuando se plantea la opción salud o economía, se propone un dilema. Un dilema ético se produce cuando una persona o una organización, se encuentra forzada a elegir entre dos alternativas, ninguna de las cuales es del todo buena o mala, o dicho de otra manera, debe escoger entre dos opciones que son igualmente buenas o malas.
Nos proponemos transitar otro andarivel, que supere el planteo en clave dilemática, y avance buscando fórmulas que prioricen lo colectivo, para hacer posible gozar de los derechos individuales. 
En contexto de situaciones de excepción como la que transitamos, una opción disponible para la toma de decisiones es respaldarse en principios éticos consagrados en función del bien común. En este sentido, y en función de establecer un orden de prioridades, se reduce el margen de error en las decisiones, cuando se defiende el principio de no anteponer las aspiraciones individuales o de pequeños grupos, aun siendo legítimas, si no se preservan los derechos colectivos.
Es importante reconocer que sin protección de lo colectivo, se limita el ejercicio de los derechos individuales, es decir que sin ejercicio pleno del interés comunitario por la salud y la preservación de la vida, ni siquiera cabría la aspiración de ejercer un derecho particular.
Vale en este marco recordar un fragmento del contenido de un documento emitido por la Dirección de Bioética del Ministerio de Salud de Neuquén, sobre aspectos éticos a tener en cuenta en la atención de personas durante la pandemia por Coronavirus. 


Concretamente, la apertura o no de la temporada turística en el sur de la Provincia de Neuquén, implica una decisión de este tipo.
Algunas aristas de la situación analizada
  • La apertura turística se daría en las semanas epidemiológicas en las que históricamente aumentan los casos de infecciones respiratorias en general. Este año coincide con el incremento progresivo que se está verificando de casos de Covid-19, otra enfermedad que, como se sabe, se transmite y se contrae por vía respiratoria. Pero para esta enfermedad no hay inmunidad, somos todos susceptibles, y quienes más gravemente la  padecen son quienes biológicamente cumplen criterios de riesgo y quienes socialmente viven en situaciones de precariedad habitacional con necesidades básicas insatisfechas.
  • La apertura de la temporada invernal, principal actividad económica de la zona sur neuquina, genera un aumento de la población circulante, con importante afluencia de personas. Aunque se decidiera que sea sólo de alcance provincial, sería de esperar la llegada de población de localidades donde hay en este momento aumento de casos de personas diagnosticadas con el virus SARS Cov-2, como la zona Centenario-Neuquén-Plottier.
  • Los casos que están apareciendo han sido contagios a partir de un caso primario. Al comienzo de la pandemia esos casos eran personas que habían viajado al exterior, especialmente a Europa, pero ahora no. Son habitantes de las ciudades de mayor cantidad de habitantes de la provincia y con más notificaciones de Covid-19. El SARS Cov-2 “no viene solo, lo trae alguien, lo recibimos y así ayudamos a transmitirlo y dispersarlo por la comunidad”.
  • No hay test o pruebas que puedan hacerse, que garanticen que quien llega no tiene el virus, y sería ilusorio y hasta impertinente pensar que alguien que visita la zona en plan de turismo, esté dispuesto a recluirse 14 días antes de empezar a gozar de sus vacaciones.
Los equipos de salud, en forma mancomunada con otras instituciones (Defensa Civil, personal de seguridad, transporte, etc.), están trabajando con mucho esfuerzo en esta etapa de control para:
  1. Evitar el ingreso a zonas libres de virus, de posibles viajeros con infección.
  2. Asegurar la cuarentena de quienes viajan desde zonas de circulación abierta.
  3. Realizar detección temprana de posibles casos sospechosos y estudiarlos.
  4. Sostener el aislamiento y seguimiento de convivientes y contactos.
  5. Generar acciones de prevención permanentes.
  6. Preparar el sistema de salud para la atención de eventuales enfermos moderados, leves o graves.
Toda esta tarea se desvalorizaría y devendría en fútil, si se autoriza la libre circulación en áreas de turismo. Pero resulta más agraviante aún, que las comunidades de pueblos originarios de la zona, han hecho y despliegan una gran tarea para lograr sostener la calidad de “libre de virus” en la zona.
Una voz ancestral
La comunidad mapuche, población originaria, ancestral y ya desplazada de gran parte de su territorio, resignó nada menos que la realización de sus rogativas previstas para el mes de abril, respetando las sugerencias emanadas desde la autoridad sanitaria,  para evitar la introducción del virus y reducir la movilidad de las personas.
Tal como advierte Héctor Uribe, lonco de la Comunidad Curruhuinca, al abrir la temporada en el cerro Chapelco los turistas atravesarían el territorio de las comunidades, pudiendo transportar el virus hacia ellas. Por eso, refieren que tienen muchos motivos para pedir que se suspenda, o directamente no se abra el cerro este año. Así como la comunidad, que asienta en el cerro Chapelco, “suspendió sus rogativas para evitar tener que pasar por el pueblo, si se abriera el cerro el turismo pasa por el medio de la comunidad, al subir atravesando el Paraje Pil Pil y al bajar del cerro hacia San Martín, por el paraje Paila Menuco”. Uribe dice: “hay que hacer fuerza entre todos para que no se abra el cerro porque, hoy por hoy, creemos que es prioridad la salud, y después veremos cómo recuperar el tema económico, donde el gobierno creemos se tiene que hacer cargo con colaborar con los sueldos de la gente que trabaja en el cerro”.
En línea con esta idea, un comunicado emitido por el Consejo Zonal Lafkenche, que agrupa a comunidades de la zona de Villa La Angostura, planteó la necesidad de “informar y aclarar a todos nuestros vecinos que la flexibilización anunciada recientemente es sumamente necesaria para todas las personas afectadas por esta pandemia. Nos alegra pensar que tales medidas pueden ser adoptadas merced al esfuerzo que todos hemos hecho para cuidarnos los unos a los otros”. 
Recuerdan que reclamaron inicialmente porque entendían que el plan de reapertura parcial de los parques no contó con la consulta previa –necesaria y obligatoria– a las comunidades. La misma es un derecho con jerarquía constitucional. Se privó de esa manera de contar con la colaboración de las comunidades en el diseño del protocolo y el acompañamiento de las actividades a ser llevadas a cabo dentro de sus territorios. Sostienen que “la reapertura de la circulación al interior de los parques es toda una responsabilidad para las autoridades mapuche ya que somos quienes tenemos la obligación de asegurar la salud de nuestros pobladores, así como, también, la de nuestros visitantes”. 
La postura del Consejo Zonal Lafkenche, en suma, apunta a garantizar el pleno ejercicio de la libre circulación, pero en un contexto que asegure la salud de todas las personas. 


La zona Sur es un enclave precioso de nuestra provincia, cuya población está acostumbrada a asumir el rol de anfitrión de visitantes de alta capacidad económica. Sin embargo cuenta con pobladores sin acceso al agua potable o a las cloacas, y con familias con necesidades habitacionales urgentes, todavía sin resolver.
Que la pandemia, que nos obliga a resolver situaciones complejas y hacer sacrificios, sirva al mismo tiempo para hacer visibles necesidades básicas no resueltas desde hace mucho tiempo. Es fundamental que quienes organizan las acciones para disminuir el impacto de la pandemia avancen también en generar las mejoras en las viviendas que lo necesitan, que apunten en fin, como propone el documento oficial neuquino referenciado, a “disminuir las desigualdades que ya padecen y padecían los grupos vulnerados en nuestra sociedad, al momento de presentarse esta pandemia”.


1  “Aspectos éticos en la atención de las personas durante la pandemia por Coronavirus (SARS CoV-2)”. Carolina Angelini, Cecilia Labriola, Andrea Macías, Marcela Olivero y Juan Schuhmacher, 21 de marzo de 2020
(*) Daniel Esteban Manoukian. Médico sanitarista, Cueseb (Centro Universitario de Estudios sobre Salud, Economía y Bienestar) – UNC.
(*) Fernanda Hadad. Médica generalista. Epidemiología de Campo. Tareas de Epidemiología en el Hospital Junín de los Andes, Neuquén.
FUENTE: Va con Firma VCF


Cambiar el Escudo Nacional
Por Marcelo Valko, Resumen Latinoamericano, 23 junio 2020
Amputación de la memoria
            En 2010 y durante tres años consecutivos presenté ante el Congreso Nacional un Proyecto de Ley para que el escudo nacional que fue amputado por la elite que hizo un país para pocos, mezquino, egoísta, enquistado en el puerto de Buenos Aires recupere el formato inicial diseñado por los revolucionarios de Mayo.
            Y dado que últimamente hemos presenciado como en distintas ciudades la gente comienza a mirar y por fin ver los símbolos que durante años el poder puso en altos pedestales frente a sus ojos para domesticar y reproducir un status quo propio de la dialéctica del amo el esclavo, creo oportuno volver sobre el proyecto. Actualmente en Argentina mientras en EEUU comienzan a derribar monumentos de generales confederados o en Londres el mismísimo Museo del Reino Unido retira estatuas de Cristóbal Colón y en Bruselas sucede otro tanto con representaciones del rey Leopoldo II, por estos lares la derecha unineuronal se embandera con símbolos que desconoce la intención de equidad con que fueron creados. En este artículo me interesa poner en evidencia los perfidos movimientos de quienes han tergiversado con éxito una historia de integración para lavar y emblanquecer la memoria de un país sudamericano que supone ser un apéndice perdido de Europa en una injusta geografía “oscura”.
Antecedentes: en busca de la historia americana
            Producido el 25 de mayo de 1810, y simultaneo con el despliegue militar de la naciente revolución, un combate de igual trascendencia se desarrolló a nivel simbólico con el propósito de destronar los emblemas ligados a la dominación colonial. La necesidad de la naciente Republica por vestirse de historia, llevó a que sus hijos más esclarecidos realizaran acciones de significativa trascendencia. Un ejemplo contundente fue protagonizado por Juan José Castelli. Cuando se adentró en el altiplano al mando del Ejercito Auxiliar del Alto Perú buscaba algo más que la plata Potosina, como lo prueba el significativo acto que realizó el 25 de mayo de 1811 en la Puerta del Sol de Tiahuanaco, cuyo alcance hemos subrayado oportunamente. Castelli decidió conmemorar el primer aniversario de la Revolución de Mayo en Tiahuanaco que, como señaló en una de sus proclamas era “el sitio mejor para proclamar ante la raza usurpada y avasallada los ideales de la revolución”. No olvidemos que la ciudadela de Tiahuanaco se encuentra próxima al lago Titicaca, lago sagrado del cual, y tal como lo recuerda la tradición andina, emergieron Manco Capac y Mama Ocllo para fundar el imperio Inca. El acto se desarrolló con gran solemnidad. A los toques del clarín, las comunidades indígenas de los ayllus cercanos ocuparon sus posiciones junto a las tropas y juraron vencer a los realistas. Ante la monumental Puerta del Sol, se leyó un decreto que explicaba a los compatriotas del Altiplano los alcances de la revolución y como: “…los esfuerzos del gobierno superior se han dirigido a buscar la felicidad de todas las clases, entre las que se encuentra la de los naturales de este distrito, que tantos años fueron mirados con abandono, oprimidos y defraudados en sus derechos y hasta excluidos de la mísera condición de hombres”.
Simbología indígena en los emblemas de Mayo
Con respecto a cuál es el significado del sol en la bandera, su procedencia del Tahuantinsuyo esta atestiguada nada menos que por Bartolomé Mitre, a quien de ninguna manera puede acusársele de tener simpatías por la causa incaica. Inti, el sol Inca adorado por las culturas andinas, será el astro que asoma en nuestro Escudo representando al nacimiento de la joven Republica en el contexto de las naciones, y concuerda en un todo con las estrofas del Himno alusivas a los cuzqueños.
            Precisamente, el espíritu incaico quedó plasmado en las estrofas del Himno Nacional sancionado por la Asamblea del 11 de mayo de 1813. Como cualquiera puede constatar la letra completa del Himno afirma: “Se conmueven del Inca las tumbas / y en sus huesos revive el ardor / lo que ve renovado a sus hijos / de la Patria el antiguo esplendor”. Estos versos no sólo imaginan la emoción del Inca ante el despertar de Argentina, sino que además nos sitúa en calidad de “hijos” recordando “el antiguo esplendor” del Tahuantinsuyo, es decir, de la nueva Patria que asoma a la historia para cobijar a todos sus descendientes. Dichas estrofas, nos presentan como herederos de los incas. Tiempo después, fueron cercenadas del Himno tras un decreto del Poder Ejecutivo del 30 de marzo de 1900, siendo presidente Julio A. Roca.
Consideraciones sobre el Escudo
            El 9 de julio de 1816 la proclama de la Independencia se promulga en castellano, quechua, aymará y guaraní, justamente para que nuestros “paisanos los indios” conocieran los objetivos y beneficios de la Revolución. En aquella oportunidad, Manuel Belgrano hizo moción para gobernarnos por medio de una monarquía atemperada perteneciente a la Cuna de los Incas. Esta adscripción de los revolucionarios de Mayo al imaginario andino no es antojadiza. No olvidemos que los incas habían llegado hasta Tucumán y Santiago del Estero, donde aun subsisten hablantes de quechua, y que a su vez, el límite norte del Virreynato del Río de la Plata incluía no sólo los yacimientos de Potosí, sino también a Tiahuanaco. Estas preocupaciones por posicionarse en el contexto de las naciones desde una determinada conciencia histórica, dejó huellas perdurables en nuestros emblemas oficiales. Uno de estos vínculos intelectuales con lo andino será el sol Inca que aún flamea en la Bandera y asoma en el Escudo, en este último, en la terminación del gorro frigio los revolucionarios de Mayo añadieron un elemento que juzgamos fundamental: la borla incaica que luego sería amputada.
Las pruebas
            La que es considerada primera bandera nacional (1) fue donada por Belgrano al Cabildo de Jujuy el 25 de mayo de 1813. La tela de la bandera es de raso, cortado en tres paños y lleva pintado el Escudo de la Asamblea del año 1813. Afortunadamente también subsiste un escudo original pintado en madera (2), destinado a la escuela que sería construida con el dinero recibido por Belgrano como recompensa por sus victorias. Tomado de la revolución francesa que había proclamado la Libertad, Igualdad y Fraternidad, el gorro frigio condensaba aquellos ideales integrados en la nueva América. Sin embargo, a primera vista se impone una diferencia fundamental entre el gorro frigio de Belgrano y su homólogo francés. Tanto en aquella bandera primigenia como en el escudo que se encuentran en la actualidad en el Salón de las Banderas del Palacio de Gobierno de Jujuy, aparece en forma notoria la borla incaica como suplemento o remate del gorro frigio (3).
Escudo verdadero
            La Asamblea del año 1813 encomendó la creación de un sello oficial destinado a legitimar sus resoluciones y confió la tarea al platero y grabador Juan de Dios Rivera quien fue el artífice material del sello. Rivera había participado de la rebelión de Túpac Amarú. Tas la derrota de 1781 y a raíz de la persecución posterior, huyó de Potosí dirigiéndose inicialmente a Córdoba hasta recalar en Buenos Aires. Lo que verdaderamente importa es que el gorro frigio del escudo esta americanizandolo. Esa borla es la misma que usan los indígenas del noroeste y del altiplano como remate de las orejeras de sus gorros. El tricornio de la revolución francesa le decía muy poco a Rivera quien decidió vestirlo de acuerdo a la cosmovisión Americana. De esa forma, el Escudo Argentino surgió ligado al ideario de Tupac Amarú II. Un decreto fechado el 27 de abril de 1813 le asigna ya carácter de emblema nacional.
La puja heráldica que terminó por eliminar la borla del gorro frigio, provocaría una anarquía de diseños como puede apreciarse en numerosos frontispicios de edificaciones de fines del siglo XIX y principios del XX. El cercenamiento actual del diseño del escudo quedó establecida en 1900 por Estanislao S. Zeballos, en esos momentos ministro de Estado y quien supo ser Presidente de la Sociedad Rural Argentina y gran coleccionista de cráneos indígenas. La amputación experimentada por el escudo para eliminar los rastros americanos no es un tema menor. Los vaivenes heráldicos que acompañaron a la eliminación de los principales revolucionarios, expresan en última instancia un modelo de país, que opta por enquistarse en el puerto de Buenos Aires con la mirada fija en Europa y luego en EEUU, en lugar de integrarse al continente.
Conclusión
            En definitiva, no proponemos un “gobierno de la Casa de los Incas” pero si un retorno a las fuentes de nuestro destino Americano. Es hora de regresar al espíritu revolucionario que buscaba verdadera integración defendiendo al pueblo esquilmado y no a quienes ayer  hoy se dedican al saqueo en todas las formas inimaginables. Por eso es imprescindible que regrese la borla incaica al Escudo Nacional. Debemos dejar de persistir en el error ideológico que ausentificó la presencia de Latinoamérica. En su momento, las tres presentaciones de un amplio y meticuloso Proyecto de Ley ante el Congreso pasaron con indiferencia excepto por notas periodísticas que se hicieron eco de la presentación como la de Osvaldo Bayer en la Contratapa de Pagina/12 (03/07/2010) que denomino “La memoria tergiversada” e invito a leer en las redes. Hoy, que tanta gente comienza a derribar en el mundo símbolos que representan la opresión, símbolos que nos obligan a pensar con categorías mentales opresoras, es imprescindible que Argentina recupere la borla incaica del gorro frigio de nuestro escudo como fuera diseñado por aquellos fundadores de nuestra Patria que aspiraba a ser Grande en la Patria Grande de Latinoamérica.
Detalle borla roja
Envio:RL

No hay comentarios: