Por Mario Hernández, Resumen Latinoamricano, 23 junio 2020
Como ya han denunciado en diversas empresas los empresarios quieren sacar tajada de la pandemia, para maximizar sus ganancias a costa de la salud de los trabajadores. La exigencia del cumplimiento de protocolos por parte del gobierno también está ausente habilitando los abusos patronales.
El gremio del neumático realizó el jueves un nuevo paro de 24 horas, en esta ocasión focalizado en la planta de Bridgestone, por nuevos incumplimientos del protocolo sanitario. El pasado viernes 12 el SUTNA había realizado una medida de fuerza por el mismo motivo.
La nueva medida de fuerza estuvo motivada por el desarrollo de síntomas y la confirmación, el miércoles, del contagio de COVID-19 de un nuevo trabajador, que había estado en contacto estrecho con uno de los casos positivos de la semana anterior.
A pesar de los reclamos del gremio, e inclusive de las indicaciones de la epidemióloga del Ministerio de Salud de Lomas de Zamora -el distrito donde se encuentra la planta- la patronal de Bridgestone se negó repetidamente a establecer la cuarentena. Por el contrario, mantenía realizando tareas a todos los obreros en la misma área en la que habían estado trabajando con el trabajador ya diagnosticado.
El paro de actividades se llevó adelante en forma “contundente” y con un “acatamiento total”, remarcaron los obreros del neumático mediante un comunicado.
Tras el paro del pasado viernes, ya se había pautado una audiencia con las tres grandes plantas de la industria del neumático, Fate, Pirelli y Bridgestone, para el próximo lunes 22, para discutir los reclamos planteados en el protocolo presentado por el sindicato.
“Queda claro que la demanda más importante de los trabajadores es que se dé la debida atención, y rápida respuesta, a cada reclamo y a cada necesidad de implementación de medidas de prevención necesarias para el debido resguardo de la salud de los trabajadores ante el COVID-19”, concluyeron.
Trabajadores de la química Linde, ubicada en Pilar, denuncian que la patronal no aplica los procedimientos de cuidado en el contexto de pandemia por COVID-19. Comentan que tuvieron que exigir los implementos de higiene y protección, sumado a que las jornadas laborales son más extensas.
En tan solo la última semana trascendieron varios mensajes dando a conocer que habría trabajadores contagiados en al menos 12 sucursales del Correo Argentino: Centro de Distribución Domiciliaria (CDD) de Temperley, El Palomar, Lugano, Mataderos, Abasto. Sucursales comerciales de Morón, Luis Guillón, Once. Centro de Tratamiento Postal (CTP) de Monte Grande en Esteban Echeverría. Centro Postal Internacional (CPI) en Retiro. Transportistas. Y varios sectores más. Varios fueron confirmados por los propios trabajadores, ya que no hay ningún comunicado oficial.
En el marco de un jornada nacional de lucha, junto a sindicatos del sector, la Asamblea de Trabajadores Residentes y Concurrentes de CABA publicó un relevamiento realizado en los 35 centros de atención de salud porteños, que revela que aún en el 83% de los efectores, donde se atienden pacientes con covid-19, no cuentan con los insumos de bioseguridad, en el 51% de los hospitales y centros de salud no se aplican protocolos para el aislamiento del personal, en el 50 % no hay espacios físicos donde aislar a los pacientes sospechosos y solo en 7 instituciones confirman haber recibido capacitación.
En esas condiciones, ya son 102 les profesionales de la salud que dieron positivo por covid-19 en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos, 10 residentes y 6 concurrentes, además de varios aislados por contacto estrecho en los hospitales Ramos Mejía, Fernández, Rivadavia y Santojanni.
El Sindicato de Trabajadores Pasteleros denunció al Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires que el miércoles 10 de junio se detectaron en la planta de alfajores Vimar cuatro posibles casos de Covid19.
Uno de ellos ya dio positivo y está siendo tratado en la clínica gremial. Los otros 3 potenciales positivos por contacto estrecho son trabajadores sin registrar, por lo que no cuentan con cobertura de salud de ningún tipo.
En lo que es un nuevo caso de irresponsabilidad empresarial en medio de la pandemia, la fábrica de botellas y envases de vidrio Cattorini Hnos. de Quilmes Oeste (que siguió abierta y funcionando durante todo el aislamiento social, preventivo y obligatorio) obligó a seguir concurriendo a sus puestos laborales a trabajadores que tenían síntomas de coronavirus. Ante el reclamo de los trabajadores, la intendencia de Mayra Mendoza ordenó una inspección, pero luego habilitó a funcionar a la empresa. Ahora la fábrica tiene seis casos confirmados.
Las sucursales de Ramos Mejía y Virrey del Pino de Coto siguieron abiertas pese a que siete trabajadores fueron confirmados con coronavirus. “En lugar de hacernos test a todos y después reabrir, nos dicen que nos hagamos el hisopado por la Obra social o como podamos”, denuncian trabajadoras y trabajadores.
Se registraron 10 casos más de Covid-19 en la sucursal 75 ubicada en el barrio de Villa Caraza de Lanús Oeste. Los trabajadores denunciaron que la empresa los obliga a continuar con las actividades con total normalidad. Advierten que quienes se realizaron el hisopado están en centros de salud desde el viernes. Afirman que el municipio quiere clausurar la sucursal pero que el supermercado insiste en seguir normalmente. Tampoco el Sindicato tampoco les da respuesta a los trabajadores.
La cadena de supermercados Disco, del conglomerado chileno Cencosud, se niega a cerrar las sucursales en las que hay contagios de Covid-19 y hace rotar a los trabajadores por ellas. El Disco 18, ubicado en la Avenida Quintana, tuvo un caso positivo y en lugar de cerrar siguió trabajando con gente de otros locales. Lo mismo ocurrió el Disco 237, de Beiró.
Ante la falta de respuestas y el descontento de los trabajadores, los referentes gremiales de todos los locales prepararon una protesta.
Empleados del local de McDonald’s del barrio porteño de Recoleta denunciaron ante el subsecretario de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires, Ezequiel Jarvis, que la empresa obligó a trabajar a un empleado que tiene a su madre enferma con coronavirus, y que la gerenta del turno noche, también con la misma enfermedad, continuó trabajando hasta el 1º de junio. “Se niegan a aplicar el protocolo», afirman los trabajadores.
A pesar de dos casos positivos el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires autorizó a reabrir la planta de Mondelez sin haber testeado a todos los trabajadores, mediante un acta que firmaron la empresa, el sindicato de Rodolfo Daer y el Ministerio donde acuerdan retomar la producción.
A pesar de dos casos positivos el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires autorizó a reabrir la planta de Mondelez sin haber testeado a todos los trabajadores, mediante un acta que firmaron la empresa, el sindicato de Rodolfo Daer y el Ministerio donde acuerdan retomar la producción.
Además, según informó la Comisión Interna de la planta ubicada en Pacheco, la empresa alimenticia hizo el planteo de finalizar las licencias de las trabajadoras mujeres con hijos de entre 9 y 12 años. Si no tuvieran forma de delegar el cuidado les recortarán el 30 % del salario.
La empresa alimenticia fue duramente cuestionada tras stockearse en plena cuarentena para suspender luego a su personal.
Entrevista a Nahuel González de la Lista Naranja de los ferroviarios del Mitre
Te ponen entre la espada y la pared, o te morís de hambre o de Covid19
M.H.: Fallecieron dos compañeros de la línea Mitre. Y denuncian 30 ferroviarios infectados. ¿Qué nos podés comentar al respecto?
N.G.: La situación es complicada, uno de los fallecidos era Juan Campos, trabajador de la Línea San Martin, tercerizado por la empresa Murata y el otro Claudio Andrade, un compañero de 58 años trabajador de Campana. Con respecto a los casos, la verdad es que siguen aumentando, ayer nos enteramos del caso positivo de una enfermera que se encargaba de hacer los test de alcoholemia a inspectores y guardas.
M.H.: Esto desmiente lo que sostiene el ministro de Transporte, que dice que no hay infectados.
N.G.: Así es, de hecho esto se está dando en complicidad con la empresa que mantiene muchas veces ocultos los casos, nos enteramos entre compañeros. No hace públicos los casos, no lo anuncian al resto del sector, ni dónde ni cuántos. Es a partir de una red de relaciones que hay entre compañeros que nos vamos avisando para tomar las precauciones necesarias.
M.H.: ¿Han hecho algún reclamo?
N.G.: Hicimos presentaciones legales en el ministerio de Trabajo, en el de Salud y en la Superintendencia de Riesgo de Trabajo el 26 de mayo, exigiendo testeos masivos y elementos de higiene básicos porque la realidad es que escasean en muchos lados y no son de calidad verificable, nos entregan alcohol en gel en botellas de gaseosa, los guantes y barbijos en general son de mala calidad, supuestamente son descartables, nos duran dos horas y nosotros quizás los tenemos que usar un par de días. Esas son las presentaciones legales que hicimos y no recibimos ningún tipo de respuesta todavía, la única respuesta que recibimos fue la del ministro Meoni en la entrevista de TN.
M.H.: ¿Querés agregar algo más?
N.G.: Sí, nosotros estamos planteando que necesitamos romper el cerco que es el mismo que están viviendo las trabajadoras de la salud, los aeronáuticos, todos los trabajadores que están en la primera línea, así como los trabajadores precarizados, todos necesitamos mostrar esta realidad que es la que estamos viviendo. Opino que los sindicatos deberían ser los que tendrían que estar a la cabeza de todo esto. En nuestro caso la Unión Ferroviaria sigue haciendo un silencio cómplice. Nosotros estamos llamando a asamblea para poder hacer que se escuche la voz de todos los laburantes y la exigencia de testeos que creo que es lo central para no seguir muriendo. Esa es nuestra principal preocupación hoy, necesitamos los testeos masivos, así como lo necesitan los trabajadores de la salud y todos los trabajadores que hoy nos encontramos en la primera línea porque se está viendo que efectivamente están aumentando los casos, ayer superamos la línea de los 1.000 positivos y al menos en el ferrocarril mientras más aumente en general más van a seguir aumentando. Así que tenemos que pararlo de alguna manera.
Necesitamos que los trabajadores se organicen, si los sindicatos no hacen nada y las empresas siguen ocultando, no nos va a quedar otra. Necesitamos respuesta urgente y estamos en ese camino, sobre todo porque no son solo nuestras familias y compañeros sino todos los usuarios que utilizan a diario el servicio los que están en peligro.
M.H.: Ahora se ha incrementado el uso del ferrocarril, he visto que en la línea Tigre se saca turno para viajar.
N.G.: Se ha incrementado y mientras se siga abriendo la cuarentena se va a seguir incrementando así como la circulación del virus. De hecho una denuncia puntual que me gustaría hacer en solidaridad con los trabajadores tercerizados de Murata que hace 3 meses denunciaron que no tenían guantes, ni alcohol en gel y despidieron a 7 trabajadores a consecuencia de eso. Esa empresa es terrible, es totalmente impune lo que hace. Es la empresa de seguridad que está en todas las líneas ferroviarias y se encuentra también en otras empresas estatales, entiendo que el Estado es su principal socio. De hecho uno de los fallecimientos que hubo hace poco en la Villa 31 fue de un trabajador de Murata que tenía 64 años, estaba dentro del factor de riesgo, lo obligaron a trabajar porque sino no cobraba y se contagió y falleció.
Te ponen entre la espada y la pared, o te morís de hambre o de Covid19. No podemos seguir permitiendo eso. En Campana, donde falleció otro de nuestros compañeros, había más de 4 compañeros infectados y en vez de mandarlos a hacer la cuarentena, los mandaron a trabajar a otra línea. O sea, esparcieron el virus. De hecho dio positivo uno de los trabajadores que mandaron a trabajar a la línea San Martin, en donde ahora falleció otro trabajador de Murata. La situación así no da para más.
Entrevista a Luciano Corradi, delegado general de GPS (AA)
No queremos lamentar ninguna vida, como pasó en ferroviarios donde hay dos muertes
M.H.: Hicieron una denuncia sobre 5 nuevos casos de Coronavirus y no hay testeos, señalan hacinamiento en salas de descanso, falta de desinfección. ¿Qué podés comentar al respecto?
L.C.: Venimos haciendo denuncias en el ministerio de Trabajo, en el de Salud, en la Superintendencia de Riesgo de Trabajo.
M.H.: Esta misma problemática la tratamos hace dos meses, incluso habían despedido a dos trabajadores ¿verdad?
L.C.: Claro, yo soy delegado de los tercerizados de Aeroparque. En Ezeiza despidieron a Ayelén y a Carlos por pedir alcohol en gel, guantes y barbijos. Logramos que los reincorporen luego de una gran pelea. Ahora lo que empezó a pasar es que están apareciendo casos positivos, hace alrededor de un mes. Ya es el quinto caso que tenemos en GPS y también en la empresa que hace limpieza hay dos casos en Aeroparque y uno en Ezeiza. Tengo entendido que también hay en Aerolíneas Argentinas, en varios sectores. Empiezan a haber casos en los lugares donde los trabajadores siguen yendo a trabajar, los llamados esenciales. Lo que estamos pidiendo es simplemente, testeo para todos los trabajadores esenciales y que se cumpla con el aislamiento, porque las empresas lo retacean, como implica que no pueden operar normalmente hacen eso. Entonces, aislamiento efectivo para todos los que tuvieron contacto con algún caso positivo que es la única forma de cortar con la circulación del virus, que se resuelva el hacinamiento que hay en las bases operativas, no hay forma de volver a una normalidad, volver a los vuelos, como muestran en la televisión que tienen nuevos protocolos, pero esos protocolos no incluyen las condiciones de trabajo de los trabajadores. Entonces estamos pidiendo eso.
Y la respuesta de la empresa ante los reclamos fue persecución a los delegados, por participar de las protestas, con amenazas, cartas documento, etc. Y una reducción salarial en pie que fue negociada por la empresa con el sindicato, a los 1.400 trabajadores de GPS Aeroparque y Ezeiza.
M.H.: ¿Cuál es el sindicato?
L.C.: UPADEP es un sindicato aeronáutico pequeño de la rama.
M.H.: Se avinieron a esta reducción salarial.
L.C.: Sí, de hecho le redujeron ilegalmente el salario a los que están en grupo de riesgo. Es una vergüenza, por eso estamos pidiendo que intervenga Aerolíneas argentinas. Además corre riesgo la vida de los trabajadores. No queremos lamentar ninguna vida, como pasó en ferroviarios donde hay dos muertes. La línea H del subte tiene varios casos positivos también. Es algo que se está extendiendo y tiene que ver con que empiezan a abrir nuevos sectores de trabajo pero que la política de cuidado es poca. No hay testeos, no se cumple el aislamiento, ni los protocolos. Es muy preocupante. Estamos pidiendo que intervengan, que el gobierno haga los testeos y a las empresas que cumplan con los aislamientos cuando es necesario, es la única forma de cortar con la circulación del virus. Y en particular en aeronáuticos que resuelvan las salas de descanso, estamos hacinados en esas salas desde siempre, lo que pasa es que ahora eso hace que el contagio se vuelva exponencial y la empresa, Aeropuertos Argentina 2000, hace oídos sordos.
Entrevista a Silvia Jara, delegada de Enfermería ATE de la Maternidad Sardá
¿Por qué no se cuida a los que cuidan?
M.H.: Me llamó la atención la nota de la revista Viva de Clarín muy simpática, donde hacen referencia a un Comité de crisis y un protocolo, que se reúne bastante seguido aparentemente, según señala la cronista. Luego el lunes recibo el comunicado de la Junta interna de la Asociación de trabajadores de ATE que muestra una realidad que choca con esta nota. Luego leyendo con atención veo que en ese Comité de crisis no participan los trabajadores, solo hay jefes, gerentes, etc.
S.J.: Sí, el Comité vive de reunión en reunión pero los que estamos al frente de la trinchera somos los enfermeros.
M.H.: Ustedes hablan de una realidad distinta de la que sale en la nota.
S.J.: Hay un comité de crisis pero nosotros pedimos que se active la Cimat, las recomendaciones para combatir el virus, para poder plantear más crudamente la realidad que vivimos los trabajadores. En cuanto al COVID hay personal que atiende a las mamás, que no siempre manifiestan estar enfermas, o no lo saben porque son asintomáticas, pero se detecta por una pesquisa, después que ya ingresó a la institución, que ya hubo contacto y esa persona tendría que ser inmediatamente aislada, y muchas veces no se hace. Esperan a que tenga un síntoma. Pero hasta ese momento ya hubo contagio. Por eso estamos pidiendo mayor cantidad de agentes.
El caso también de una compañera que refirió haber tenido contacto con un familiar que estaba contagiado, se lo comunica a la referente y manifiesta que prefiere no ir para no exponernos y, sin embargo, la obligan a ir a trabajar exponiéndonos a todos. Luego todos los que estuvieron con esa persona fueron aislados. Esta compañera pidió que le hagan el hisopado, porque la institución hace el testeo a cualquier persona que tiene dudas, bajan del Comité la infectóloga, y se aplica el protocolo. Entonces por qué no a los de adentro, ¿por qué no se cuida a los que cuidan?
Lo que pedimos es que al personal se le haga el hisopado, de la misma manera que se lo hacen a cualquier persona que se acerque. Pero no lo hacen, mandan a la casa a la persona con esa carga de angustia porque estuvo en contacto porque se enteró después. No hay contención, mandan a la casa y dan un turno para el Hospital Méndez para ser hisopada, a veces queda internada 48 horas y en el caso de dar positivo, como sucedió con una compañera nuestra, con la angustia de que le den el alta y volver a la casa exponiendo a su familia. Todo esto se evitaría si se hisopara al personal de la misma manera que se hace la pesquisa a la comunidad.
Nosotros sentimos que hay un bache que no se cubre. Por otro lado reclamamos el tema de la indumentaria, tenemos que ir a trabajar con nuestros ambos, mientras que a los médicos se les da la indumentaria, ellos van a ropería, les dan un ambo para cubrir su guardia, y al terminar se bañan y se van a su casa con su ropa. Nosotros tenemos que venir cargados con ese ambo que usamos, con la angustia de no saber si trajimos algo a nuestras casas, estamos exponiendo a nuestras familias.
Entonces tenemos que estar al frente de esta pandemia, donde todos los días cambia algo, cada día surge un protocolo nuevo, al principio no hacía falta el tapaboca, ahora además del tapaboca tenemos que usar la máscara. Otro tema es que hay contención psicológica para la gente que trabaja durante la semana, pero qué pasa con los franqueros, con la gente de la noche. Ellos tienen la misma actividad que nosotros. En su momento se planteó la contención psicológica de los pacientes, eso se solucionó. Pero había psicólogo hasta el mediodía, si le daba un brote de angustia a una señora a las dos de la tarde no había quien la contuviera.
M.H.: Creo que sería saludable que a este Comité de crisis se incorporen los representantes de los trabajadores para plantear estas cuestiones.
S.J.: Si, porque es un comité formado por unos pocos, que pueden tener mucha formación técnica pero tienen que estar acompañados por lo práctico. Si hubiera un diálogo sería mejor, porque es muy fácil bajar directivas, pero es importante acercarse a quienes estamos al frente y consultar.
Hay cierta gente del Comité que lo hace, pero no todos. Hay gente que está en la coordinación que es muy accesible y consulta, pero otras no. Puntualmente la señora Brua que está en la coordinación es una persona muy accesible que le interesa lo que nos pasa, pero para el resto es más fácil pegar un papel informando los protocolos. Pero este es un camino que cursamos juntos como equipo de salud, pero queda como eslogan, en la práctica no funciona.
M.H.: En una entrevista con el Dr. Reynaldo Saccone, ex Presidente de CICOP, hablaba justamente de este concepto, del equipo de salud, que debería ser un equipo.
S.J.: Quiero aclarar que el reclamo es netamente desde la Enfermería por el tema de los hisopados, la indumentaria y las rotaciones que se están haciendo que facilitan que hayan infecciones cruzadas y nos pongamos todos en riesgo. Una llamada de atención.
Coronavirus: diez contagios en una sucursal de Coto de Lanús
Un gerente amenzó a los inspectores que fueron a clausurar el local

Tras la confirmación de diez casos positivos de covid-19 entre trabajadores de una sucursal de Lanús del Supermercado Coto, el Municipio clausuró dos sectores donde circulaba el virus. Mientras los contagiados denuncianabandono por parte de la empresa y exigen que se detengan las actividades de la sucursal, los inspectores del Municipio se toparon con las amenazas de Eduardo Búfalo, el gerente de operaciones de la firma implicado en la causa por el arsenal de armas de guerra hallado en 2016 en la sucursal de Caballito.
Durante todo el fin de semana, en las redes sociales circularon videos de trabajadores de la sucursal VIlla Caraza que denunciaban haber sido abandonados por la empresa tras presentar síntomas de covid-19. En total, se trataba de 58 trabajadores que desde el viernes por la tarde fueron aislados en centros de salud de la zona a la espera de los resultados de sus análisis. Mientras el testeo de 48 de ellos finalmente dio negativo, los restantes 10 fueron positivos.
Sin embargo, hasta el domingo por la noche a los contagiados no les fueron brindadas las camas necesarias, por lo que se vieron obligados a dormir en sillas, bancos o directamente en el piso de una sala de espera: «Me hice todos los estudios el viernes y siendo domingo sigo acá. Hace dos días que estamos sin que nos den una cama», relataba el trabajador Lucas Casaneli el domingo por la mañana, mientras que en otro video una de las trabajadoras contagiadas denunciaba: «Estamos sin atención médica, no nos dan de comer, no nos vienen a controlar si tenemos fiebre. Esto es inhumano, un abandono de persona».
Mientras tanto, a pesar del pedido de los trabajadores, las actividades del supermercado continuaron con normalidad. Cuando los inspectores del Municipio se hicieron presentes en la sucursal para evaluar la situación y decidir el cierre del lugar, se toparon con las amenazas del gerente de operaciones Eduardo Búfalo: «Esto termina mal, no van a cerrar la sucursal, no la van a cerrar como que me llamo Búfalo», se observa gritar al hombre en un video difundido en redes sociales. Tras las amenazas, los inspectores solo decidieron el cierre de los sectores de «Carnicería» y «Centralizados», donde trabajaba la mayor parte de los contagiados.
Búfalo es considerado la mano derecha de Alfredo Coto, el magnate dueño de la cadena de supermercados. Estuvo implicado en la causa por el arsenal de armas de guerra encontrado en 2016 en la sucursal de Caballito. En aquel entonces, el propio Coto achacó parte de la responsabilidad de los hechos a Búfalo . Sin embargo, el gerente solo fue citado en la causa en calidad de testigo y nunca fue imputado.
26/J #MaxiDaríoEjemploDeLucha:A 18 años de la masacre de Puente Pueyrredón
Resumen Latinoamericano, 23 junio 2020
Resumen Latinoamericano rinde homenaje a los dos jóvenes militantes sociales, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, piqueteros insurgentes que peleaban por un mundo sin explotadores ni explotados. Fueron asesinados por las fuerzas represivas el 26 de junio de 2002. A 18 años de lo que se conoce como la masacre de Puente Pueyrredón, toda la semana recordaremos su ejemplo de lucha y su legado con notas y testimonios audivisuales.
18 años después, Maxi y Darío siempre presentes
Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron asesinados en el hall de la estación Avellaneda tras una brutal represión de la Bonaerense. Los responsables políticos siguen impunes.
Por Alexis Cabañas

Habían pasado tan solo seis meses de las jornadas del 19 y 20 de diciembre, que con el pueblo trabajador en las calles dieron fin al gobierno de Fernando De La Rúa, quien terminó huyendo en helicóptero de la Casa Rosada.
La desocupación trepaba en el 22,5 %. Los cierres de fábricas eran moneda corriente. Luego de la caída del gobierno de la Alianza pasaron más de cinco presidentes en una semana, hasta que fue nombrado Eduardo Duhalde. Con él desembarcó el plan de megadevaluación que significó más ajuste y penurias para millones de personas.
Previamente a las jornadas del 2001 se sucedieron levantamientos en el interior del país como ocurrió en Cutral-Co, provincia de Neuquén, y luego en las localidades salteñas de Tartagal y Mosconi. Esos levantamientos fueron protagonizados por trabajadores desocupados que exigían trabajo genuino. Con cortes de rutas y tomas de establecimientos visibilizaron su situación. En Salta fue asesinado el obrero Aníbal Verón, ejecutado por un efectivo de la Policía provincial durante una represión contra desocupados el 10 de noviembre del año 2000, sobre la Ruta Nacional 34 en Gral. Mosconi.
Desocupados, centralmente de la zona sur del Gran Buenos Aires, fundaron el MTD Aníbal Verón en su honor. En las filas de ese movimiento se encontraban los jóvenes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.
La crisis económica y social tenía en la calles a los movimientos de desocupados y también a trabajadores que ocupaban las fábricas cuando las patronales cerraban, como los obreros de la ceramista Zanon, en Neuquén. Las asambleas barriales se extendían y los cacerolazos continuaban.
En ese contexto, aquel 26 de junio de 2002, los movimientos de desocupados organizaron una jornada que cortaría todos los accesos a la Capital. El MTD Aníbal Verón, junto a otras organizaciones, se dirigían a protestar en el Puente Pueyrredón y se encontraron con un fuerte operativo policial. En días anteriores, desde el Gobierno de Duhalde, se anunciaba a la prensa que “los intentos de aislar a la Capital no pueden pasar más, tenemos que ir poniendo orden”. Y así fue.
Las columnas piqueteras avanzaron. La Policía entró en acción inmediatamente. Primero dispersó a los manifestantes lanzando bombas de gas lacrimógeno. Luego atacó con postas de goma y remató con balas de plomo, desatando una brutal cacería por las calles de Avellaneda.
En la estación, Maxi había sido baleado en el pecho. Darío volvió a socorrerlo. La policía lo cercó y recibió un disparo por la espalda. Hirieron a 90 personas, más de 30 con balas de plomo, y arrestaron a otros 150.
Inmediatamente desde el Gobierno nacional dijeron que los piqueteros estaban armados, y que fue un enfrentamiento entre ellos. Aníbal Fernández, en ese entonces secretario de la Presidencia, alentó esa teoría sosteniendo que «los piqueteros se mataron entre ellos» y afirmando que se trataba de un grupo que quería desestabilizar al Gobierno.
Felipe Solá, gobernador de Buenos Aires en ese entonces, recibió ese mismo día al comisario de la Policía Bonaerense que estaba al frente del operativo. Solá felicitó a Alfredo Fanchiotti y le prometió un cargo más alto.
Los medios de comunicación como Clarín titulaban que «la crisis causó dos nuevas muertes» y abonaban la teoría de enfrentamiento entre grupos «radicalizados», cuestión que fue desmentida en los días posteriores gracias a las fotos que sacaron los periodistas gráficos Sergio Kovalevsky y Pepe Mateos, y por un camarógrafo de Canal 7 que filmó el momento en que los policías disparaban. Esas imágenes permitieron reconstruir los hechos para clarificar los asesinatos de Maxi y de Darío.
Duhalde había asumido el mandato luego de la crisis económica y política del 2001, como una apuesta de distintos sectores de la clase dominante para disciplinar y contener a las barriadas pobres del conurbano a través del aparato político del Partido Justicialista. Sin embargo, luego de la masacre que fue repudiado por masivas movilizaciones populares, cuestión que obligó a adelantar el llamado a elecciones y su salida del gobierno.
Los responsables materiales fueron juzgados recién en el 2006, condenando a cadena perpetua al ex comisario Alfredo Fanchiotti y al cabo Alejandro Acosta, ambos miembros de la Bonaerense. Sin embargo, aún hoy continúa vigente el reclamo para enjuiciar a los responsables políticos, que todavía gozan de impunidad. Entre ellos se encuentran el ex presidente, Eduardo Duhalde, el ex gobernador, Felipe Solá, y el ex secretario de la Presidencia, Aníbal Fernández.
En un nuevo aniversario, como todos los años, familiares, organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos marcharán al Puente Pueyrredón para seguir exigiendo justicia por Maxi y Darío.
«Los responsables de ayer no pueden ser los salvadores de hoy» plantean en su convocatoria, recordando que muchos de los responsables políticos continuaron ocupando cargos públicos como si nada hubiera ocurrido.
La olla popular de El Perro y Che Adelita debutó en el barrio de Chacarita
Resumen Latinoamericano. 23 junio 2020
Las olla populares siguen sembrándose por todo el ámbito del Gran Buenos Aires y la propia Capital porteña. No es para menos, el hambre abunda y no figura ni en las estadísticas ni en los partes diarios que nos hablan del Covid y sus consecuencias dolorosas. Pero el hambre es mucho más difícil de soportar en un país donde sobran alimentos pero nunca llegan en la cantidad necesaria a la boca de los más humildes. También sobra dinero, si pensamos en esa cantidad de multimillonarios a los que nunca se les toca el bolsillo, y que ni en estas circunstancias límite quienes debieran atreverse a dar el paso, no lo hacen.
Por eso las ollas populares aquí o las ollas comunes en Chile, porque significan un pequeño paliativo en lo concreto pero un inmenso acto de solidaridad de la militancia social y política que trabaja en las barriadas.
De allí que la olla que este martes nublado y frío debutó en el barrio de Chacarita, es otro mojón necesario para demostrar que solo el pueblo salva al pueblo. Lo demás son espejitos de colores y palabrerío. Por eso los vecinos que se acercaron a comer una rica y nutritiva comida preparada por dos compañeras y un compañero se fueron agradecidos, no sin antes compartir opiniones sobre «lo mal que viene la mano para nosotros los pobres» o «está llegando la hora de que dejemos de comer vidrio y defendamos lo nuestro». Dos frases sintetizadoras de que en el abajo las mentiras no calan tan hondo, y que entre guiso y guiso, y un buenísmo pan casero, la gente no solo mata un poco el hambre sino también se atreve a imaginarse un futuro distinto.
La movida de la que hablamos se repetirá todos los martes a la una de la tarde y la llevan adelante jóvenes del Teatro El Perro y el Frente Cultural Che Adelita, en la esquina del propio teatro, en Bonpland y Vera.








Envio:RL



No hay comentarios:
Publicar un comentario