20 de septiembre de 2020

PUEBLOS ORIGINARIOS: wichis del chaco salteño en emergencia - Hechos de violencia contra comunidad dieguita en tucuman.

 En el Chaco salteño : Wichis en 

emergencia


Por Julieta Pollo, Resumen Latinoamericano, 18 de septiembre de 2020.

Los pueblos indígenas atraviesan la pandemia en medio de la desnutrición infantil, la falta de acceso al agua y la emergencia alimentaria. Ante el preocupante aumento de contagios en el Chaco Salteño y un sistema de salud ya colapsado, lanzaron una campaña para enviar elementos sanitarios y de higiene. Dos personas de la comunidad wichi que integran la Universidad del Monte hablaron con La tinta sobre esta situación.   

El abandono estatal persiste en el norte salteño y la situación se torna insostenible para las comunidades wichi que habitan allí. Sin acceso al agua potable ni a insumos de higiene y con un sistema de salud insuficiente y colapsado, los contagios de coronavirus aumentan vertiginosamente. El departamento San Martín, donde habitan muchas de las comunidades originarias de Salta, es el segundo con más personas afectadas después del departamento capital: ya hay más de 1200 contagiadxs.

Sin embargo, la desigualdad es estructural a pesar de haberse recrudecido en tiempos de pandemia. En lo que va del año, más de 30 niñes han fallecido por desnutrición o deshidratación en una zona que hace tiempo se encuentra en emergencia alimentaria. Estas comunidades indígenas soportan una vulneración sistemática de derechos humanos esenciales como el acceso al agua, al alimento, a la salud, a la vivienda y a la tierra que les pertenece. Al atropello capitalista que arrasa con desmontes, agrotóxicos y apropiación de tierras, se suma el racismo social, el hostigamiento policial y la indiferencia estatal en todos los niveles y común a todos los colores políticos.

Cuando el gobierno es obligado a tomar alguna acción por la lucha incesante de organizaciones indígenas, humanitarias y científicas, se encauza alguna medida para calmar los ánimos y dar imagen de “estar ocupándose del tema”, pero nunca se trata de políticas concretas, durables en el tiempo, que alcancen a toda la población en riesgo y consistentes para contribuir a la trasformación de una problemática estructural -aferrada al saqueo extractivista, con gobiernos al servicio del capital y lógicas coloniales de estremecedora vigencia-. 

Del mismo modo ocurre con el acceso a la atención médica en los pueblos del norte salteño. Los hospitales, muy pocos y vaciados de personal médico e insumos para atender a la cantidad de población que vive en la zona, no están pudiendo garantizar el acceso a la salud de las personas con coronavirus, dengue u otras enfermedades frecuentes, derivadas de vivir sin acceso al agua potable y a condiciones mínimas de saneamiento. “En los municipios de San Martín y Rivadavia, solo hay 15 respiradores para 6 hospitales sin unidad de terapia intensiva. El virus tiene circulación comunitaria y el hospital de mayor complejidad, en Tartagal, está colapsado”, dicen desde Fundación Deuda Interna, que trabaja hace 15 años con estas comunidades y que lanzó, recientemente, una campaña para recaudar dinero y enviar elementos de higiene al norte del país. 

“El Estado está muy ausente en las comunidades indígenas. Cuando se aplicó el decreto, se frenaron la educación, las andanzas, los trabajos y todo tipo de actividades. Somos 30 comunidades en una situación muy difícil por la pandemia”, cuenta a La tinta Leo Pantoja, referente wichi de Misión Chaqueña que integra la Comisión Nacional de Investigación de Genocidio para el Resarcimiento Histórico de los Pueblos Originarios de Argentina.

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(Imagen: Fundación Deuda Interna)

Con hambre no se puede estudiar

Rosa es maestra auxiliar bilingüe hace más de diez años: enseña a lxs niñxs en wichi y castellano. Junto a otras mujeres, trabaja también en el sostenimiento de los escasos comedores de la zona, que ofrecen un plato de comida. Por teléfono, mientras camina al monte, nos dice: “Nos damos cuenta de que hay chicos que a veces no han comido en todo el día o que les faltan artículos de limpieza en la casa, y eso es muy triste. Los salarios que se están cobrando no alcanzan para nada, no alcanzan para comprar comidita, alguna ropita para los niños… algunos están al aire libre porque no tienen donde vivir directamente. Viven con paredes de plástico y es terrible vivir esa situación siendo niños. Son derechos que hay que hacerlos cumplir: buena educación, buena alimentación, un lugar donde vivir”. 

Actualmente, la docente no puede enseñar a sus alumnxs por el aislamiento social que ha retrocedido en Salta a las primeras fases. Al principio, las maestras recorrían las casas de lxs niñxs para acercarles las tareas y materiales educativos, ya que la respuesta estatal para “garantizar la continuidad educativa” no contempló las necesidades específicas de estas familias. Una vez más, la indiferencia y el desamparo. “La injusticia más grande es no pensar el protocolo para para quienes somos pobres, para quienes no tienen computadora. Estos chicos no tienen ni celular, ni radio, ni tele… y es triste para los niños porque no pueden seguir estudiando”, sostiene Rosa mientras, en algún lugar, muy lejos del monte, el Gobernador de la Provincia de Salta, Gustavo Sáenz, twittea que está trabajando “para seguir garantizando la continuidad pedagógica”. 

Rosa permanece unos segundos en silencio y, con un tono esperanzador en la voz, agrega: “Igual son niños muy inteligentes y ellos se arman a través del juego, de lo que tienen alrededor, de la naturaleza. Ellos son muy creativos”.

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(Imagen: Fundación Deuda Interna)

Resistir desde la cosmovisión ancestral indígena

Rosa explica que, aunque el enfoque de la Educación Intercultural Bilingue no está considerado desde el Ministerio de Educación, han trabajado para impulsar esta enseñanza que se ejercita en ambas lenguas y que toma como punto de partida la cultura del mismo pueblo. Sin embargo, cuenta, se torna difícil sostener el trabajo diario sin ningún apoyo: “Para la edición de libros, siempre dicen que no hay presupuesto. Nosotras no tenemos materiales, tenemos que poner nuestro tiempo y poner nuestro bolsillo para elaborar todos los materiales. Necesitamos ser incluidos como pueblos originarios en la educación”.

En este sentido, la Universidad del Monte, de la cual Leo y Rosa forman parte, es una reafirmación de su cultura, identidad, cosmovisión y saberes ancestrales. Fruto del trabajo de la Comunidad Wichi de Misión Chaqueña junto a la Fundación Deuda Interna, es un espacio de encuentro y capacitación para desarrollar su cultura: “La Universidad del Monte se trata de la unión de pueblos indígenas, de guardar las riquezas de los pueblos wichi”, cuenta Leo. Al preguntarle qué piensa sobre la situación de pandemia, reflexiona: “Hermanos y hermanas gritaron toda su vida que paren con la destrucción del mundo: fumigación, desmontes, perforación del suelo para sacar los minerales, contaminación de los ríos y el agua para los árboles y los animales. La naturaleza dice: ‘Esperen porque no doy más’, la naturaleza se defiende para que no lo destruyan porque es un espíritu. Las palabras que yo transmito son las de los abuelos y las abuelas… sigo aprendiendo cosas”.

Fuente: La Tinta




Denuncian graves hechos de 

violencia contra la Comunidad 

Diaguita en Tucumán

Resumen Latinoamericano, 18 de septiembre de 2020.

*Denunciamos los graves hechos de violencia que utilizan los usurpadores de nuestro territorio comunitario.*

Comunidad Diaguita Indio Colalao, Per. Jur. 33/11 Re.Na.C.I. Tucumán, 17 de septiembre de 2020.

Denunciamos públicamente que en el día miércoles 16 de septiembre del año 2020 en horas de la mañana, tres malvivientes desconocidos ingresaron a la casa del comunero Ariel Reyes, ubicada en Riarte Norte territorio comunitario relevado por la ley 26.160.

Estos delincuentes golpearon salvajemente y amenazaron de muerte con armas de fuego al Sr. Reyes, quien se encontraba junto a su pareja. Mientras le pegaban lo filmaban y le decían «pedile perdón a Posse», refiriéndose a Jorge Posse, titular de la firma Agroavance, quien pretende adueñarse de ese territorio comunitario relevado, a costa de la vida de nuestros comuneros. No conformes con el daño físico que le propiciaron al comunero Reyes, estos sujetos procedieron a romperle su casa, quemaron sus pertenencias, rompieron el chiquero de los chanchos y en un acto de brutalidad inaudito mataron a una chancha preñada abriéndole la panza mientras estaba viva. Desde la Comunidad Indio Colalao, no creemos que estos hechos de crueldad sean casuales, nuestros animales son parte de nuestra cosmovisión y asesinarlos de este modo tan canalla también tiene la intención de atemorizarnos, enviando el mensaje de que a nuestros comuneros y comuneras les puede suceder lo mismo.

Ante estos hechos atroces de violencia, se dio aviso a la policía de la Comisaria de San Pedro de Colalao, la cual llegó hasta el paraje Chulca, sin poder llegar hasta donde estaban sucediendo los hechos porque hay un porton con candado en el ingreso, que el propio Posse hizo colocar.

Al ver que estos sujetos seguían en la zona amenazando a las familias que viven en el lugar y que la policía no llegaba, los comuneros comenzaron a perseguirlos, ante lo que estos delincuentes intentaron fugarse pero no pudieron atravesar el camino que sale a San Pedro de Colalao, y se refugiaron en la casa de la Familia Moreno, dónde finalmente fueron detenidos por efectivos policiales que debieron ingresar adentro de la casa para sacarlos. Luego fueron trasladados a la Comisaría de San Pedro de Colalao donde se radicó la denuncia correspondiente. Desde la Comunidad Indio Colalao hace años venimos denunciando judicial y públicamente la persecución y el hostigamiento que sufren nuestras familias que viven en Riarte Norte, por parte de los inescrupulosos empresarios Jorge Posse y Fredy Moreno, quienes pretenden quedarse con más de 19.000 hectáreas de territorio comunitario.

El nivel de violencia hacia nuestros comuneros y comuneras cada día es mayor, nuestros niños viven con miedo, y nuestra vida se ve constantemente amenazada. Ni la pandemia los ha detenido y continúan atentando contra nuestras casas, nuestros animales y nuestra propia vida. ¿Será que debe haber una muerte en nuestro territorio para que recién el Estado nos escuche? Exigimos Justicia por nuestro hermano Ariel Reyes, que los malvivientes permanezcan detenidos y avance rápidamente la causa contra ellos. También que se avance urgentemente con la entrega de los títulos comunitarios indigenas para que de una vez por todas podamos vivir en paz en nuestro territorio.

Numeros de contactos: Santos Reyes 3876642135

Irma: 3814634548

Aldo: 3875523600

Virgilio: 3814063276

Rolando: 3876565569

JALLALLA!!

NI UN METRO MAS, NI UN MUERTO MAS.

Envio:RL


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