Otro viernes en que después de
fuerte represión los jóvenes volvieron
a ocupar Plaza de la Dignidad
exigiendo la renuncia de Piñera
Resumen Latinoamericano, 13 de noviembre de 2020
Como viene ocurriendo desde hace más de un año la Plaza de la Dignidad se ha convertido en el corazón de la Revuelta en la Capital chilena. En esta ocasión los Carabineros lanzaron durante horas líquidos tóxicos y gases, pero la resistencia de los jóvenes finalmente les volvió a doblar el brazo, y en pocos minutos la Plaza fue reocupada.
Una Constitución garante de los
derechos de la naturaleza, la
gestión comunitaria de las aguas
y la soberanía alimentaria
Por Francisca «Pancha» Fernández /Resumen Latinoamericano, 13 de noviembre de 2020. |
Se proponen algunas líneas bases para pensar una Constitución desde una perspectiva ecológica crítica, que posibilite una transición post-extractivista y más allá de la figura estatal, considerando cuatro ejes: elementos constitutivos de una nueva Constitución, derechos de la naturaleza, gestión comunitaria de las aguas y soberanía alimentaria.
El momento constituyente que hoy se posiciona desde la institucionalidad se enmarca en procesos profundos de movilización por parte de los pueblos y territorios, siendo sin duda nuestra Revuelta de octubre del 2019 el hito que posibilita que hoy estemos discutiendo cómo transformar la Constitución de 1980, heredera de la dictadura cívico-militar, a través de la cual se perpetuó un Estado subsidiario desde una política intensiva de privatización y mercantilización de los bienes comunitarios.
No podemos olvidar que el Estado en sí mismo se constituye como un poder, un aparato hegemónico que reproduce las actuales condiciones de explotación y opresión. Es así que además en Chile nos encontramos con un Estado profundamente centralista, racista y extractivista. Es por ello que todo proceso de cambio constitucional requiere de pensarnos desde otras formas de relacionarnos entre comunidades y con la Naturaleza, entendiendo que un cambio constitucional es sólo parte de un engranaje para una transformación estructural del orden de las cosas.
Diversas comunidades, movimientos sociales y pueblos hemos insistido que nuestro horizonte de transformación pasa por una asamblea constituyente plurinacional, feminista y socioambiental, y que seguiremos tensionando para que así sea, pero además entendiendo que no partimos desde una hoja en blanco, sino más bien desde diversas experiencias históricas, propuestas y programas que hemos ido consolidando a través de años de lucha y resistencia. Por ejemplo, como Movimiento por el Agua y los Territorios-MAT existe un decálogo por los derechos de las aguas y su gestión comunitaria, producto de la realización de más de 70 Cabildos por el Agua de Arica a Magallanes, realizados entre octubre del 2019 y enero de 2020, o como Coordinadora Feminista 8M, junto a otras colectividades feministas, poseemos un programa con propuestas constituyentes a partir de la realización de dos encuentros plurinacionales de las y les que luchan.
Hoy los tiempos institucionales, en el marco de la elección de las y los convencionales que participarán de la Convención Constitucional, han constreñido el debate en torno las candidaturas y en muy pocos casos respecto de las propuestas.
Considerando el decálogo y las demandas históricas del MAT, algunas reflexiones producto de encuentros realizados por el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador, y los aportes de Eduardo Gudynas en torno a los derechos de la naturaleza, se proponen algunas líneas bases para pensar una Constitución desde una perspectiva ecológica crítica, que posibilite una transición post-extractivista y más allá de la figura estatal, considerando cuatro ejes: elementos constitutivos de una nueva Constitución, derechos de la naturaleza, gestión comunitaria de las aguas y soberanía alimentaria.
Elementos constitutivos
- Chile es un país plurinacional e intercultural, que se organiza por un sistema de confederación de territorios autónomos que garantizan la autodeterminación de los pueblos que ahí habitan y el cuidado de la naturaleza.
- La soberanía radica en las diversas comunidades, pueblos y territorios.
- Los bienes comunitarios, entendidos como los elementos que configuran bienestar de las comunidades, pertenecen al patrimonio inalienable, irrenunciable e imprescriptible de los pueblos y territorios.
- Los territorios gozan de autonomía política, administrativa y financiera, y se organizan en torno a características territoriales, ecosistémicas y culturales compartidas, a través de la consolidación de economías territoriales solidarias y de un sistema de autoridades comunitarias que ejercerán funciones jurisdiccionales, con base en su derecho propio, en el marco de un pluralismo jurídico.
- Los territorios pertenecientes al sistema de confederación se podrán organizar como municipios y/o comunas autónomas, desde formaciones ancestrales de los pueblos originarios y afro, así como desde otras modalidades organizativas, resguardando la soberanía alimentaria, energética y sanitaria de los pueblos, la diversidad cultural, los buenos vivires, la protección y restauración de los ecosistemas.
- Todas las personas que habiten los diversos territorios de Chile serán consideradas ciudadanxs y gozarán de los derechos establecidos en esta Constitución, resguardando sus prácticas culturales y lingüísticas, en el marco a su vez del reconocimiento de la migración como derecho humano.
- Las personas, comunidades, territorios, pueblos, naciones y la naturaleza son titulares y gozarán de los derechos garantizados en la Constitución.
Derechos de la naturaleza
- Se reconoce a la naturaleza como sujeta de derechos, siendo una acción fundamental de los territorios preservar y restaurar los ecosistemas, en el marco de una transición socio-ecológica, potenciando actividades económicas de bajo impacto ambiental y encaminadas hacia dar término al accionar extractivista y a toda actividad que implique la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales.
- Se generarán con carácter de urgencia planes y ordenamientos territoriales participativos de restauración de los ecosistemas, la biodiversidad y la recuperación de los territorios en sacrificio, en el marco de una justicia ecológica e hídrica.
Gestión comunitaria de las aguas
- El agua será considerada como un derecho humano y de la naturaleza, y un bien común inapropiable, asociado al derecho a la vida y a vivir en un medioambiente libre de contaminación.
- Se generarán medidas por cada territorio para proteger todos los cuerpos de agua de los ecosistemas: ríos, lagos, lagunas, glaciares, turberas, bofedales, humedales, mares, aguas subterráneas, salares, garantizando la restauración de los ecosistemas como forma de defensa de las aguas, mediante un cambio de la matriz energética, productiva y de consumo.
- El uso y gestión de las aguas será plurinacional, comunitaria, territorial y sustentable, por cuencas y sub-cuencas hidrográficas siendo prioridades de uso el equilibrio de los ecosistemas y el consumo humano, garantizando su uso ancestral por parte de los pueblos que habitan el país, considerando la importancia de la dimensión espiritual.
- La gestión comunitaria del agua se basará en el fomento de la agroecología y las economías territoriales, que permitan garantizar la soberanía alimentaria, y con esto la autodeterminación de los pueblos.
Soberanía alimentaria
- Los territorios promoverán la soberanía alimentaria, fomentando acciones en torno a la producción, distribución y consumo de alimentos sanos y nutritivos, preferentemente producidos a nivel local y en correspondencia con los ciclos de la naturaleza, las diversas identidades y tradiciones culturales.
- La agroecología será la base para la gestión e implementación de políticas públicas, a partir del cuidado y la protección de semillas nativas y el incentivo de huertas comunitarias en espacios urbanos, promoviéndose la conformación de redes de abastecimiento popular para la compra y/o intercambio de productos.
Fabiola Campillay y Gustavo
Gatica: los queremos constituyentes
Por Noé Bastías. Resumen Latinoamericano, 14 de noviembre de 2020.
Los queremos allí: ¡en la Constituyente…! Para que el nuevo Pacto Social nazca mirando sus rostros, oyendo sus voces.
Y no sólo por la deuda eterna que Chile tiene con ustedes, sino porque si la Magna Carta nace escuchando sus voces, la “nueva casa de tod@s”, un país entero, emergerá no desde la indolencia y la invisibilización histórica de las víctimas y l@s sufrientes del país sino desde lo que ustedes, herman@s míos, simbolizan y representan: ustedes representan a millones de rostros desprotegidos, millones de voces cuyos gritos de justicia han sido ignorados y acallados impúdicamente por la élite, por el establishment, por los cuatro poderes, por una justicia injusta y cómplice, incluyendo en esa complicidad la mentira de los matinales y los noticiarios oficiales y oficiosos, mentira que nos bombardea, sin pudor y todos los días, con esos mismos rostros que gatillaron los saltos del torniquete y el estallido social en octubre de todo un pueblo.
Los queremos allí, en la Constituyente, en tanto recordatorios vivientes de que todas las vidas, todas las voces y todas las miradas importan y merecen absoluto respeto; pues ustedes -Fabiola y Gustavo- serán un mandamiento para un país, serán nuestro veredicto de justicia permanente en contra de ese sistema estatal de injusticia que encarcela la pobreza y la protesta social pero que “condena” a clases de ética y firma mensual a los intocables, a los saqueadores de un pueblo, y que regala una firma bimensual a la totalidad de esos policías que se cebaron en las calles desangrando vidas, voces, miradas, ojos, sueños desarmados, indefensos, inocentes.
¡Que alguien me diga dónde hay que firmar para que vuestra presencia nos honre y nos represente en la Constituyente! Para que vuestros nombres hagan arder, como dos espadas de fuego, los protocolos acartonados y sacralizados de esa élite política de rostros cien veces repetidos cuya hipocresía tradicionalmente cómplice es la misma que define al Ejecutivo y a la Judicatura, instituciones que –lo dicen 4 informes internacionales- amparan hasta hoy la impunidad de los sacaojos, de los Maturana, de tanquetas reventando cuerpos, de zorrillos que no arrojan agua sino químicos venenosos, de carniceros tipo Crespo.
Parafraseando al notable filósofo Walter Benjamin: La Constituyente y la Nueva Carta Magna que se nos viene -Carta Magna que el 80% sufriente de un país hizo posible-, no será inocente si no incluye las voces de las víctimas, esto es, si no es impulsada desde “la memoria del sufrimiento anterior”, desde la justicia y –esta vez sí que sí, y por primera vez en nuestra historia republicana- desde y para el “Nunca Más Definitivo-Definitivo”.
Cuando aquí hablo de víctimas y de un pueblo sufriente, refiero a l@s héroes de una historia. Y Fabiola y Gustavo: ¡ustedes son héroes y sobrevivientes de esa historia! …por tanto deben tomar parte en la redacción de la nueva Carta Magna. ¡Aunque ello incomode al 20 % indolente del Rechazo y a esos partidos políticos tradicionales que una vez más se están cebando, toda vez que se están apropiando de una conquista popular que dejó 400 ojos mutilados y más de 30 hermanos muertos.
(Noé Bastías es Profesor de filosofía)
Fuente: Rebelión
Declaración pública: «Detengan
la guerra contra el pueblo»
Resumen Latinoamericano, 13 de noviembre de 2020.
Al pueblo de Chile y a la comunidad internacional venimos a denunciar las sistemáticas violaciones de los DDHH por parte del gobierno de Sebastián Piñera.
Las Brigadas de Rescate de Salud, las Reporteras y Reporteros Independientes y los Medios Populares de Información, denunciamos al gobierno de Sebastián Piñera, ante la opinión pública nacional e internacional, por las agresiones con productos químicos sufridas por rescatistas de salud, reporteros populares y manifestantes, lo cual ha resultado en quemaduras de distinta gravedad, asfixia y lesiones en diferentes partes del cuerpo, a raíz de los ataques arteros de los carros lanza aguas y de personal de la policía uniformada, quienes han agredido con gas pimienta, dirigido directamente hacia el rostro, a mujeres, hombres, personas de la tercera edad e incluso niños y niñas, además de integrantes de nuestros equipos de trabajo.En las últimas semanas hemos podido constatar un especial ensañamiento represivo en contra de las Brigadas de Salud, de Reporteras y Reporteros Independientes y de la Prensa Popular, con el evidente objetivo de castigarnos y entorpecer nuestra labor de asistencia a manifestantes que han sufrido el rigor de la represión policial y de cobertura de la protesta social, algo que no se había visto en ninguna parte del mundo y se agrega a los innumerables casos de crímenes atroces de este gobierno en contra de la población civil.El uso de elementos químicos, para lesionar gravemente a las personas, se inscribe en una política de terrorismo de estado, que busca infundir miedo a quienes se manifiestan en las calles, lo cual constituye un grave delito de lesa humanidad que debe ser juzgado y castigado internacionalmente y es parte de la guerra declarada por Sebastián Piñera contra el pueblo de Chile el 20 de octubre de 2019, guerra que ha mantenido ininterrumpidamente hasta el día de hoy.Conminamos a la clase política que se ha hecho cómplice, por acción u omisión, de estos crímenes, a que no sigan blindando la represión brutal contra el pueblo y que abandonen el camino de pactos y negociaciones con los criminales y teman al juicio y veredicto de la historia, el cual, sin ninguna duda, será implacable con quienes le han vuelto la espalda a las chilenas y chilenos. Ya no sirven sus discursos embaucadores, ni sus espectáculos faranduleros de acusaciones constitucionales, las cuales siempre llegan ex post facto y no tienen ningún efecto penal ni político por las graves violaciones a los Derechos Humanos. No pueden seguir haciendo la vista gorda de lo que ocurre en Chile.Llamamos a las organizaciones sociales, a los organismos de derechos humanos, a las organizaciones de estudiantes, de trabajadoras y trabajadores, a los colectivos feministas, a comenzar con urgencia una campaña nacional e internacional de denuncia por estos crímenes y realizar las acciones necesarias para que el principal responsable de estas agresiones, Sebastián Piñera, además de sus cómplices políticos y uniformados, sean llevados ante los organismos pertinentes para ser juzgados y castigados.Exigimos de forma categórica y perentoria; ¡Detengan ahora esta guerra contra el pueblo!Brigadas de Rescate de SaludReporteras y Reporteros IndependientesMedios Populares de InformaciónNoviembre de 2020Firman:OPAL PrensaRadio Primero de MayoFrecuencia ConchalíRadio Plaza de la DignidadRadio Liberación Primera LíneaRadio Tamara Frecuencia Liberada Muros y Resistencia Diario VenceremosPeriódico el IrreverenteSeñal 3 de La Victoria canal digital 47.1Radio TrapanandaPrensa CapuchaLa RevueltaColectivo de Fotografía Identidades GraficasRebelde Fotografía Red de Comunicadores Populares e IndependientesMovimiento Salud en Resistencia (MSR)Rescatistas Voluntarixs ChileBrigada de Salud TEABrigada Rescate-BBrigada AwkaBrigada CristinaFuentes LP2KlanKiltroUnidad de Rescate – RRVVAdhieren:ACESEl Sindicato Social y CulturalRevista XXI de Octubre Escuela Sindical Juan Pablo JiménezAsamblea Territorial Apartidista de San BernardoCEPA Javierinas Dignas (Liceo N° 1)Asamblea Barrio YungayLa Colectiva FeyentunColectivo 2 de DiciembreDDHH YungayMESR (Madres por la Educación sin Represión) Asamblea de Bases INBA“El Despertar”, Plataforma Comunicacional Popular y ApartidistaLesbianas Feministas Antirracistas Tierra y Territorio y RED de Terapeutas Tierra y TerritorioAsamblea Territorial WAF de La FloridaCoordinadora Artística Camilo CatrillancaUnión Clasista de Trabajadoras y TrabajadoresComisión FUNAMIR de la ResistenciaEscuela Constituyente CallejeraSalvemos MaipúWatsapoACONCIENCYA, Asamblea Constituyente 100% ApartidistaAsamblea Territorial Puerto AysénConciencia Ciudadana ChileObservatorio Nacional de Derechos Humanos AnexppsaFuerza de Paz en ChileMovimiento Patriótico Manuel RodríguezCasa BolívarAsamblea KokimpuCumbre PlurinacionalYo Vivo en San BernardoAsociación Mutual ex-pp MIR y la Resistencia Popular, ChileFIN@AFPAsamblea Territorial Jaime EyzaguirreAsamblea Villa Los PresidentesAsociación Regional Metropolitana de Trabajadores y Trabajadoras del SENAME – ARMETRASEEspacio KUTURAL EL BOSQUEAsamblea Territorial Winkul Bellas ArtesAntifascistas de la Garra Blanca Espacio Social LatorreAgencia R5 de ValparaísoOlla Común El Caserío San Bernardo Pewen El BosqueRadio Comunitaria 7 de Puente AltoRevolución Ciclista Plurinacional (Organizaciones e Independientes)Organizaciones de la Articulación Plurinacional de Asambleas en Lucha (APAL):- Asamblea Popular de Chillán- Asamblea Comunal de Valdivia- Radio Ayni de Arica – Asamblea Popular Wallpen- Cabildo DDHH de Quilpué – Copolac – Asamblea Territorial Marga Marga- Comisión de DD HH de Quilpué- Asamblea Territorial Once de Villa Alemana- Asamblea Los Nostros- Escuela Popular Permanente (EPP) de Concepción- Coordinadora Chorera- Asamblea Pobladoras Wallpen
La canción política como método
de supervivencia: La historia de
¡Karaxú! el grupo musical del MIR
Por Alexis Polo, Resumen Latinoamericano, 13 de noviembre de 2020.
“Nosotros no queríamos lloriquear por la pena de lo pasado, queríamos enfrentar el presente como futuro y lucha. No estar lamentando. Muchos cantos de los grupos pro comunista eran de mucha pena, de mucho lamento. Nosotros no queríamos saber de eso, queríamos ser fuerza. Recuperar energía y de poder contribuir”. Con estas palabras, Franklin Troncoso recuerda qué significa para él ¡Karaxú! El grupo musical del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Entre los recovecos del rostro de Franklin, sus ojos brillan ante el fulgor de los recuerdos de sus compañeros. Muchos de los protagonistas de esta historia están muertos, otros, lamentablemente, engrosan la larga lista de detenidos desaparecidos. Para entender esta historia y el brillo de los ojos de Franklin, debemos retroceder muchos años atrás.
En 1964, los partidos Comunista y Socialista expulsaron de sus filas a una docena de jóvenes militantes que veían en el triunfo de la Revolución Cubana el camino a seguir. Solo un año más tarde, este grupo de expulsados junto al sindicalista Clotario Blest, fue fundamental en la formación de un nuevo movimiento político, el cual tuvo como objetivo estratégico desarrollar una revolución socialista en Chile: el Movimiento de Izquierda Revolucionaria.
Los primeros años de vida del MIR se desarrollaron en la clandestinidad. Recién durante el gobierno de la Unidad Popular (UP), la organización entró a la legalidad e incluso, sobrepasó la política que quiso desplegar la UP. En ese periodo, el MIR desarrolló la tesis de construcción de poder dual, en otras palabras, poder popular: gobierno local y autónomo de los poderes del Estado. Estableció campamentos insignes, como lo fue Nueva La Habana en los faldeos cordilleranos del sector sur de Santiago, organizó y potenció los Cordones Industriales; organizaciones de trabajadores de distintas fábricas, capaces de controlar el territorio y ayudarse mutuamente para no dejar de producir y combatir el desabastecimiento. A través de las corridas de cerco, elaboradas en su mayoría por el Movimiento de Campesinos Revolucionarios, ligados al MIR, fueron actores claves en la profundización de la reforma agraria.
En el año 1973 se comenzó a trabajar al interior del movimiento la creación de un frente de trabajadores de la cultura. Sin embargo, el golpe de Estado ocurrido el 11 de septiembre del mismo año truncó los anhelos del MIR, no tan solo en el ámbito cultural, sino que también en lo político y social. La dictadura se dedicó a cazar a los integrantes de MIR desde el mismo día en que el gobierno de la Unidad Popular fue derrocado.
Todos estaban en la mira, pero, a diferencia de los otros partidos de la izquierda, el MIR lanzó la consigna: “El MIR no se asila y se queda al combate junto al pueblo”.
En 1974 la represión sobre el movimiento se intensificó. La nueva clandestinidad fue mucho más tenaz que en el periodo de Frei Montalva. Las conversaciones y visitas entre militantes quedaron prohibidas por el riesgo de caer en cadena a manos de la represión. La información que salía al exterior era escasa, muchas veces, también difusa.
Mientras en Chile lo que quedaba del MIR intentaba reorganizarse, en el exterior, Edgardo Enríquez, miembro de la comisión política del movimiento, tomaba la decisión de crear un grupo musical para agitar la política de la organización.
En un casino ubicado en el sector centro de Santiago, Franklin recuerda cómo se formó el grupo ¡Karaxú!: “en junio del año 74 me llaman de la dirección exterior del MIR, sabían que era músico y que trabaja con el MIR. Me invitaron a trabajar en preparar un grupo que sería el conjunto del MIR. Patricio Manns y Mariana Venegas ya habían sido contactados. Es así entonces, estando en París, que con la dirección exterior del MIR nos propusimos todo esto”, dice con orgullo.
Las raíces folklóricas y las canciones de protestas del grupo ¡Karaxú! fueron parte de un amplio movimiento conocido como Nueva Canción Chilena. La importancia de este tipo de canciones es que, permitieron acercar, y darle una lectura a la historia de los de abajo, los desposeídos y, en este caso, de los derrotados. Este acercamiento se da a través de la canción política y la tradición oral.
La canción política nació con la Revolución Francesa y fue impulsada con fuerza durante la Guerra Civil Española, así lo señala el historiador chileno Claudio Rolle. La canción política en sí es una transmisora de ideología. En los primeros meses de exilio, se produjo la confluencia entre poetas, artistas y militantes, quienes experimentaron la dura experiencia del golpe de Estado. Así, la creación poética y la tradición popular expresaron, a través de los cantos, los dolores y alegrías que iban surgiendo en medio de la lucha contra la dictadura y la posición que estos tomaban frente a la misma.
Las canciones de ¡Karaxú! “La dignidad se hace costumbre”, “Trabajadores al poder”, “Carta a mi compañero”, ¿Quién va conmigo?” y “Solo digo compañeros”, todas del disco “Chants de la résistance populaire chilienne”, expresan y reflejan la política y táctica llevada por el MIR entre el periodo más oscuro y gris del movimiento: 1973 – 1974.
Sin ir más lejos, la canción “La dignidad se hace costumbre”, narra los últimos momentos del histórico dirigente del MIR, Bautista van Schouwen quien engrosa la larga lista de detenidos desaparecidos. Patricio Manns fue quien estuvo a cargo de la composición de esta canción.
Carlos Torres, ex militante del MIR y quien, actualmente, es secretario general de la Fundación Miguel Enríquez, consultado sobre la canción “La dignidad se hace costumbre”, señaló que; “Patricio Manns trabajó con Bautista, lo conocía y el conocimiento que él tenía de sus valores y capacidad, lo llevó a elevar, a extrapolar la figura de Bautista. Él proyectó la imagen, las cualidades más allá de cualquier militante nuestro. Nosotros al final nos tomamos de eso y, a partir de la canción, también lo extrapolamos. Lo elevamos a un lugar que seguramente correspondía”. Añade, además, que: “Bautista, sin quererlo, se transforma para todos en la referencia más inmediata de lo que debe ser el rol del militante enfrentado a la dictadura, enfrentado a la represión y a la tortura”.
Otra de las canciones que nos permiten un entendimiento a la política y al programa del MIR es “Trabajadores al poder”. Dicha obra, con el paso de los años, se convirtió en el himno del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, expresando con claridad la línea programática del movimiento.
La composición de “Trabajadores al poder” se le atribuye a José Durán. Sin embargo, Franklin se confiesa, y admite que José Durán no es José Durán, sino un seudónimo utilizado por Nelson Villagra, más conocido como el “Chacal” por su prolífica interpretación en la película El Chacal de Nahueltoro (1969). En esta confesión, y después de casi cincuenta años, desempolvamos y revelamos uno de los mayores misterios que rodeaban al grupo musical del MIR.
Franklin señala que Villagra “fue el principal líder y motor de ¡Karaxú!, había que crear una diferencia del MIR con respecto a las líneas de otros partidos, debíamos resaltar nuestras estrategias y lo que se debía hacer con respecto a la dictadura militar”.
Carlos Elgueta, miembro de Illapu y exintegrante del MIR, señala que; “la canción es un elemento importantísimo dentro del movimiento político, la cultura es muy importante, las canciones, nosotros tenemos el don de la palabra, actuamos para miles de personas. Como decía Fidel, dame un micrófono, un micrófono mueve más que mil pensamientos (…) Nosotros creemos que es importantísimo estar relatando lo que es la historia del pueblo, lo que es el sufrimiento del pueblo — Elgueta hace una breve pausa— y las victorias también”, dice mientras dibuja una ligera sonrisa en su rostro.
El grupo ¡Karaxú! grabó el disco “cantos de la resistencia popular chilena”, tan solo dos días después que se conociera la muerte de Miguel Enríquez, secretario general del MIR y líder de la resistencia. “La emoción era muy intensísima”, relata Franklin al recordar el contexto de la grabación. Miguel no era tan solo la esperanza del MIR, sino que de toda la resistencia popular contra la dictadura.
La tradición oral le permitió al MIR establecer una verdad histórica, una verdad con base en sus experiencias y luchas, a la creación de un material para futuras generaciones, y que permitiría comprender cada una de las dimensiones de la lucha que se dio en Chile. En ese sentido, la memoria del MIR, de su colectivo, a pesar de la masacre a la que fue sometido, resistió los embates más feroces de la dictadura.
Franklin habla calmado. Su tono de voz es suave y cercano. Muchos de sus amigos murieron a manos de la dictadura. El brillo de sus ojos se intensifica a medida que desempolva su historia. Al recordar su paso por ¡Karaxú! señala: “a mí me emociona, porque en los años que nosotros hicimos eso, entendíamos muy bien que estábamos trabajando para dar una luz de esperanza a los compañeros que estaban en el frente mientras nosotros estábamos bien protegidos en Europa”. Esa misma luz de esperanza es la que recubre la mirada del músico revolucionario.
Desde su trinchera, Franklin utilizó su guitarra en vez de fusiles, acordes como balas, letras implacables contra una dictadura empeñada en revocar las inamovibles convicciones de una generación. Al final de la historia, la canción trascendió como un símbolo de lucha. La dictadura se cayó a pedazos y su recuerdo no es otro que los actos más viles perpetrados. La voz suave, y no por eso menos potente, de Franklin continúa sonando con fuerza en una generación que, desde el 18 de octubre, “retomó los caminos de la lucha” como lo señala, casi en forma premonitoria, una canción de ¡Karaxú!
Extractado de: https://www.primeralineaprensa.cl/?p=5391
Fuente: Rebelión.
«Lastimar y derrocar a Allende»:
Documentos desclasificados
confirman el plan de EE.UU. para
deponer al Gobierno socialista
- Resumen Latinoamericano, 13 de noviembre de 2020.
La Administración de Richard Nixon planificó su estrategia intervencionista, apenas conocido el resultado electoral que le dio la victoria a Unidad Popular.
El Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos reveló hace días documentos nunca vistos que ofrecen más evidencias del plan de Washington para derrocar al gobierno socialista de Salvador Allende (1970–1973).
Uno de los archivos trata sobre la conversación que mantuvieron el presidente norteamericano Richard Nixon y algunos de sus funcionarios, para evaluar qué rol debía cumplir el Gobierno estadounidense ante la victoria de Allende en las elecciones del 4 de septiembre de 1970, en plena Guerra Fría, algo que preocupó a Washington desde antes de la asunción presidencial.
De hecho, uno de los memorandos, fechado el 5 de noviembre de 1970, refleja que el entonces consejero de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, alertaba a Nixon sobre la «decisión más histórica y difícil en asuntos exteriores» que debería tomar la Casa Blanca, teniendo en cuenta los efectos adversos que podía tener la Presidencia de Allende, tanto en la relación entre Chile y EE.UU., como su posible influencia en el hemisferio.
Otro de los documentos desclasificados deja claro que había posturas divergentes entre los funcionarios estadounidenses sobre cómo llevar adelante el plan. Mientras el secretario de Estado, William Rogers, proponía promover la caída de Allende «sin ser contraproducente«, es decir, que la hostilidad y agresión abierta hacia Chile no fuera demasiado evidente a los ojos del mundo, el secretario de Defensa, Melvin Laird, sostenía sin tapujos: «Tenemos que hacer todo lo posible para lastimar [a Allende] y derrocarlo».
En ese enfrentamiento de ideas sobre la política exterior, Kissinger bregaba por la postura más agresiva.
Finalmente, el presidente adoptó una posición «correcta pero fría, para evitar darle al gobierno de Allende una base sobre la cual reunir apoyo nacional e internacional para la consolidación del régimen».
«EE.UU. buscará maximizar las presiones sobre el gobierno de Allende para evitar su consolidación y limitar su capacidad para implementar políticas contrarias a los intereses de EE.UU. y del hemisferio», reza otro de los documentos.
Entre las políticas que se llevarían adelante, se dispuso coordinar con otros gobiernos de la región –entre ellos Brasil y Argentina–, para redoblar los esfuerzos intervencionistas, que terminaron con el golpe de Estado y el asesinato del líder socialista chileno, el 11 de septiembre de 1973.
Los funcionarios de Washington también acordaron presionar al Gobierno democrático de Allende mediante el bloqueo de los préstamos de los bancos multilaterales a Chile; llamando a corporaciones estadounidenses a abandonar el país suramericano; y manipulando el valor del mercado internacional de la principal exportación de Chile, el cobre, «para dañar aún más la economía chilena«, según los documentos.
El temor a otra Cuba
De acuerdo a los papeles del Archivo de Seguridad Nacional, Kissinger logró postergar una reunión entre Nixon y el Consejo de Seguridad Nacional, porque quería conversar primero a solas con él. En ese encuentro, intentaría convencer al presidente de que los riesgos iban más allá de la relación bilateral entre ambos países, por lo que debía definir su posición.
En un memo, el exjefe de Gabinete, Harry Robbins Haldeman, describía la posición de Kissinger y sus argumentos para aplazar la reunión: «Para Henry, Chile podría terminar siendo el peor fracaso de nuestra administración: ‘nuestra Cuba’ en 1972», comenta.
Posteriormente, en una conversación con Kissinger, Nixon aseguró: «Si [Allende] puede demostrar que puede establecer una política marxista antiamericana, otros harán lo mismo». Su asesor fue más allá: «Tendrá efecto incluso en Europa. No solo en América Latina«.
Chile caería en poco tiempo en un ahogamiento económico, con bancos multilaterales bloqueados, sin acceso al crédito internacional y con la prensa en contra.
Los problemas financieros, además de la caída de la actividad, forjaron el ambiente que propició el golpe. Tres años después de aquellas conversaciones en Washington, bajo el liderazgo del entonces comandante en jefe del Ejército de Chile, Augusto Pinochet, las Fuerzas Armadas pondrían fin, de manera violenta, al Gobierno socialista de Unidad Popular.
Envio:RL






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