JUICIO DEL POZO DE BANFIELD: EL REPRESOR RICARDO FERNÁNDEZ SE NEGÓ A DECLARAR
La quinta audiencia del juicio unificado por los delitos de lesa humanidad cometidos en el Pozo de Banfield, el de Quilmes y el Infierno de Avellaneda se realizó este martes. El represor Ricardo Fernández -imputado del secuestro de 350 personas, cuatro homicidios, dos abusos sexuales y la sustracción de seis menores- se negó a ser indagado por la Justicia federal de La Plata.
“No tengo nada que declarar”, dijo Fernández ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata y vestido con un pijama azul, ya que cumple prisión domiciliaria. Si bien afirmó no recordar su documento nacional de identidad ni los nombres completos de sus padres, los informes del cuerpo médico determinaron que estaba en condiciones de ser juzgado.
El represor está acusado como coautor de la privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en 350 oportunidades; la aplicación de tormentos a dichas víctimas; el homicidio de 4 personas; 2 abusos sexuales y la sustracción y retención de 6 menores.
Entre las víctimas de secuestro están los estudiantes secundarios secuestrados en septiembre de 1976 en La Plata, en el hecho conocido como La Noche de los Lápices. Según la requisitoria de elevación a juicio, todos los delitos atribuidos a Fernández “son calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad”.
También se escuchó durante la audiencia a miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense: Patricia Bernardi, quien participó de la identificación de varias víctimas de la Brigada de Lanús y detalló cómo fue el proceso de identificación, y Mercedes Salado Puerto.
El EAAF es una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro que aplica las ciencias forenses -principalmente la antropología y arqueología forenses- a la investigación de violaciones a los derechos humanos en el mundo. Se formó en 1984 con el fin de investigar los casos de personas desaparecidas en Argentina durante la última dictadura militar (1976-1983).
Los objetivos del Programa de Investigación del EAAF son: establecer la identidad, la causa y el modo de muerte de las víctimas e identificar patrones de violaciones a los derechos humanos aplicando las ciencias forenses; restituir los restos de las víctimas a sus familiares y comunidades; y presentar los hallazgos y evidencia a las instancias judiciales y ámbitos de investigación correspondientes.
El juicio comenzó el 27 de octubre pasado y se extenderá por varios meses. El Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata -integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico- juzga a 18 represores, entre ellos Etchecolatz , Juan Miguel Wolk y el médico policial Jorge Berges, por cerca de 500 delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de tortura, detención y extermino conocidos como el Pozo de Banfield, el de Quilmes y El Infierno de Avellaneda.
En la segunda audiencia, el represor Miguel Etchecolatz se negó a ser indagado por un tribunal civil. “Necesito que me interroguen los jueces que estaban en ejercicio de sus funciones en ese momento; es decir la justicia militar”, sostuvo. “Sigue sosteniendo la teoría de los dos demonios”, advirtieron desde HIJOS Lomas de Zamora.
En tercera, se transmitió el testimonio grabado de Adriana Calvo y Cristina Gioglio, sobrevivientes de la dictadura que también fallecieron; en la cuarta se escuchó el desgarrador relato de Nilda Eloy.
Son juzgados, por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al ex director de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el ex médico policial Jorge Antonio Berges; Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale. También son juzgados Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti. Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en “El Infierno” también están imputados Etchecolatz, Berges y Smart y el ex policía Miguel Angel Ferreyro.
El Pozo de Banfield funcionó bajo la órbita de la Brigada de Investigaciones de Banfield en las calles Siciliano y Vernet de Lomas de Zamora, desde 1974 hasta al menos octubre de 1978, según testimonios de los sobrevivientes. De las 253 personas que fueron allí torturadas, 97 permanecen desaparecidas y al menos 16 son mujeres que dieron a luz en la maternidad clandestina.
El Pozo de Quilmes funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, y en él a los detenidos se los sometía a torturas con picana eléctrica, submarino seco y a simulacros de fusilamiento y también eran víctimas de violencia sexual. Pasaron por allí 183 víctimas.
El Infierno de Avellaneda fue un centro de detención que funcionó en el lugar que por entonces era la Brigada de Investigaciones de Lanús, dependiente de la Dirección General de Investigaciones que dirigía el genocida Miguel Etchecolatz y funcionaba bajo la órbita del entonces jefe de la Policía bonaerense, Ramón Camps.
Fuente:Inforegion
Pozo de Quilmes: Indagaron a dos represores en el juicio por torturas y homicidios
Fueron indagados Ricardo Fernández y Eduardo Samuel de Lío, quienes actuaban en los centros clandestinos "Pozo de Banfield", "Pozo de Quilmes" y "El Infierno", que estaba ubicado en la Brigada de Lanús. Fernàndez se negó a declarar.
El juicio que unificó los crímenes de lesa humanidad cometidos en los tres centros comenzó el pasado 27 de octubre y durante esa jornada tras la lectura de las requisitorias de elevación a juicio comenzó a indagarse a los imputados, que en su mayoría se negaron a declarar.
El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, comenzó a juzgar por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura Jaime Smart; al ex director de Investigaciones de la Policía bonaerense Miguel Etchecolatz; al ex médico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos María Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.
También empezó a juzgar a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.
Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro conocido como "El Infierno" también están imputados Etchecolatz, Bergés y Smart y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro.
En esta primera audiencia, y mientras se leían las requisitorias, los imputados siguieron la lectura en los domicilios donde la mayoría cumple arresto domiciliario; excepto Miguel Etchecolatz y Jorge Di Pasquale que están en prisión.
El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por los fiscales, Hernán Shapiro, Gonzalo Miranda y Juan Martín Nogueira. Por los crímenes en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, se juzgarán los delitos sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.
Los imputados están acusados de privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, homicidio calificado, abuso sexual con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menores. En los centros conocidos como Pozos de Banfield y Quilmes fueron alojados los estudiantes platenses secuestrados en septiembre de 1976 en La Plata, en un hecho conocido como La Noche de los Lápices.
Por los delitos cometidos en el centro conocido como "El Infierno", que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el ex represor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro. Los cuatro están acusados de secuestro, torturas y violencia sexual sobre 62 víctimas, 15 de las cuales se encuentran desaparecidas.
(Fuente: Data Judicial)
Fuente:PerspectivaSur
Se negó a declarar represor de dos centros clandestinos de la última dictadura militar
El represor Ricardo Fernández, imputado del secuestro de 350 personas; entre ellas los estudiantes secundarios de La Noche los Lápices, de 4 homicidios y dos abusos sexuales, cometidos en la última dictadura en los centros clandestinos de Pozo de Banfield y Quilmes, se negó a ser indagado hoy por la justicia federal de La Plata.
«No tengo nada que declarar», dijo Fernández ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que desde el 27 de octubre último lo juzga por las torturas, homicidios, abuso sexual de 2 personas y ocultamiento de 6 menores cautivos en ese centro.
Fernández, vestido con un pijama azul, ya que cumple prisión domiciliaria, se expresó de manera dubitativa a la hora de ser identificado por el TOF 1, y afirmó no recordar su documento nacional de identidad ni los nombres completos de sus padres.
No obstante, los informes del cuerpo médico determinaron que estaba en condiciones de ser juzgado.
El represor está acusado como coautor de la privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en 350 oportunidades; la aplicación de tormentos a dichas víctimas; el homicidio de 4 personas; 2 abusos sexuales y la sustracción y retención de 6 menores.
Entre las víctimas de secuestro están los estudiantes secundarios secuestrados en septiembre de 1976 en La Plata, en el hecho conocido como La Noche de los Lápices.
Según la requisitoria de elevación a juicio, todos los delitos atribuidos a Fernández «son calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad».
El TOF 1 de La Plata juzga desde fines de octubre a 18 represores, entre ellos el genocida Miguel Etchecolatz, por delitos cometidos contra casi 500 víctimas alojadas en los centros clandestinos conocidos como el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El Infierno, que estaba ubicado en la Brigada de Lanús.
El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga a 17 de esos represores por los crímenes en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.
Por los delitos cometidos en el centro conocido como «El Infierno», que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el ex represor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el ex policía Miguel Angel Ferreyro.
Los cuatro están acusados de secuestro, torturas y violencia sexual sobre 62 víctimas, 15 de las cuales se encuentran desaparecidas.
Fuente:Voces107.7



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