3 de enero de 2021

GUATEMALA.

 

Periodismo bajo ataque

Por Lourdes Álvarez, Simón Antonio Ramón y Nelton Rivera. Resumen Latinoamericano, 1 de enero de 2021.

Situación de libertad de expresión e información en un país de represión y brutalidad constante.

Imaginar, pensar y decir son acciones cotidianas y a veces hasta espontáneas que las personas realizan, razón por lo que resulta casi imposible considerar que en algún momento alguien pueda tener el poder de restringir la capacidad de usarlas; pero eso está pasando en Guatemala, que cada día muestra graves retrocesos en el cumplimiento de las garantías constitucionales para su población en general y en particular para sectores que invocan sus derechos humanos como la libertad de expresión, de información y libre emisión del pensamiento.

El ejercicio periodístico en Guatemala se encuentra en uno de los momentos más críticos en el que la violencia y agresiones se manifiestan de diferentes maneras desde las restricción a las fuentes de información, agresiones físicas y psicológicas, persecución penal y asesinatos. Las y los responsables de las violencias y las restricciones están identificados, son autoridades y funcionarios públicos, empresas nacionales y transnacionales y grupos de poderes locales.

Creemos importante trazar dos momentos para analizar las agresiones contra la prensa, el primero comprende de enero a la primera quincena del mes de marzo, y el segundo con la pandemia durante el resto de año, período en dónde se incrementaron las agresiones.

(Mapa interactivo)

En lo que va del año han ocurrido 132 agresiones contra periodistas a nivel nacional, según datos monitoreados en el Proyecto de investigación “Libertad de expresión de la Agencia de Noticias km 169” de las cuales la Fiscalía de Delitos Contra Periodistas del Ministerio Público (MP) registró 116 delitos, en base a las denuncias recibidas, la Asociación de Periodistas de Guatemala -APG- a través de su observatorio documentó 124.1 La Defensoría para personas defensoras y periodistas de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) detalla en su base de datos 117 agresiones. Ruth Del Valle quien dirige esta instancia, afirma que hay denuncias en las que se pide una intervención para poder resolver algún conflicto que afecte a un o una periodista, y otras que se considera que hay uno a más delitos, que son las que se trasladan de oficio al MP.

Estas 132 agresiones fueron vividas al menos por 147 periodistas estuvieron expuestos a una o más agresiones. Al analizar la información durante los once meses, 58 de las agresiones ocurrieron en contra de periodistas indígenas, de las cuales 14 fue contra mujeres. Las otras 62 ocurrieron en la ciudad capital de Guatemala contra periodistas mestizos, de las cuales 30 fueron contra mujeres. Las 12 agresiones restantes fueron por denuncias anónimas. Del total de agresiones 45 fueron grupales.

En su informe anual la APG hace la relación de los primeros nueve meses del gobierno de Alejandro Giammattei Falla, y describe cómo estos han superado significativamente las estadísticas de los primeros años de los dos gobiernos anteriores, de Jimmy Morales Cabrera (63 casos) y Otto Pérez Molina (45 casos).

Para el MP, de los 116 delitos cometidos contra periodistas, en el mes de marzo se denunció el asesinato del periodista Bryan Leonel Guerra en Chiquimula. En noviembre fue denunciado un segundo asesinato en Escuintla, se trata del periodista Mario Arturo Ortega García, ambos delitos están siendo investigados. La Fiscal General y Jefa del MP, María Consuelo Porras, afirmó que la nueva Fiscalía de Delitos Contra Periodistas sería fortalecida durante su gestión.

1 Asociación de Periodistas de Guatemala APG. Informe “Estado de situación de la libertad de expresión en Guatemala 2020”.

Fuente: Prensa Comunitaria



Lxs testigxs apagaron sus voces, 

pero sus testimonios quedaran en 

la memoria y la historia

Por Carlos Choc. Resumen Latinoamericano, 31 de diciembre de 2020.

Al paso de los años son muchos los acontecimientos que la sociedad guatemalteca ha experimentado. Uno de ellos es el fallecimiento de personas que fueron testigas en casos emblemáticos de la historia reciente del país. Por ejemplo, el juicio por genocidio cometido por Estado de Guatemala en el tiempo de la guerra y en el que un juzgado condenó a 80 años de prisión al general golpista Efraín Ríos Montt (1926-2018) por el delito de genocidio.

Más de 20 años han pasado después de que los informes de la verdad en el país recogieran cientos de testimonios de personas que sobrevivieron a los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad del Estado de Guatemala, de esa fecha para 2020 muchas de esas víctimas han fallecido por diversas causas.

En 2020, en el caso conocido como Creompaz fallecieron cuatro personas, tres más murieron en el caso que se llevó por el delito de genocidio, según información proporcionada por el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH).

El caso del Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de la Paz (Creompaz):

El 16 de enero 2020 falleció Jesús Caal, de 74 años, por enfermedad común. Fue testigo en el caso de la zona militar N° 2, en Cobán, Alta Verapaz. En su testimonio habló sobre los desalojos violentos cometidos por el ejército durante los primeros años de la década de 1980.

El 22 de julio falleció Marta Julia Sagüi de Cu, originaria de Chicoyogüito, fue testiga en el caso que se sigue por la desaparición forzada de un grupo de personas.

Teodora Chen, falleció el 20 de diciembre. Era originaria de la comunidad de Río Negro del municipio de Rabinal, Baja Verapaz, y sobreviviente de la masacre del 13 de febrero de 1982 en la comunidad Xococ y testiga en el caso de la zona militar Nº 21.

Juana Victoria Ical Cahuec falleció el 24 de diciembre. Era madre de Lazaro y Salvador Moran Ical, quienes fueron desaparecidos y sus restos recuperados en las instalaciones de la zona militar donde ahora funciona Creompaz.

En la actualidad, este lugar es conocido como el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de la Paz (Creompaz), que también fue un enorme cementerio clandestino durante los años 1981 a 1987. En ese terreno la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) encontró entre 2012 y 2015 más de 500 osamentas humanas en 4 fosas, la mayoría de los restos encontrados eran de personas que mostraban señales de tortura.

Lea más sobre el caso: https://www.prensacomunitaria.org/2019/06/los-desaparecidos-que-el-estado-no-quiere-buscar/

Caso por genocidio:

En mayo de 2013, la justicia guatemalteca determinó que sí hubo genocidio en Guatemala. En esa ocasión se determinó que 1,771 mayas ixiles fueron víctimas de una política que buscaba acabar con ellos. Durante el juicio se mostró la importancia del testimonio de los testigos. De ese caso por fallecieron tres testigos durante el 2020, quienes aportaron su testimonio ante las masacres cometidas por el mismo Estado a través del Ejército:

Nicolás Bernal falleció el 16 de enero a sus 82 años. Fue el primer testimoniante de los hechos ocurridos el 25 de marzo de 1982, en la aldea Canaquil, Santa María, Nebaj, Quiché. En parte de su testimonio expresó que formó parte obligatoriamente de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), además agregó que algunos de los soldados les sacaron “los corazones a los muertos” y los juntaron en una casa y quemaron los cadáveres.

Marcelino Castro falleció el 22 de mayo a los 82 años, en la comunidad Villa Hortencia II de San Juan Cotzal, Quiché. Fue uno de los primeros sobrevivientes que denunció la existencia de los cementerios clandestinos en su comunidad desde 2003.

En 2007 se exhumó los restos de familiares de Castro que fueron masacrados por el ejército de Guatemala, en la comunidad Tu Pa’l (conocida como Villa Hortencia II). En este lugar hubo tres masacres en donde al Principal Marcelino perdió a sus padres, tíos e hijos.

El 20 de septiembre falleció Andrés Laynez, maya Ixil, a los 74 años, quien fue sobreviviente de la guerra y narró ante un tribunal los delitos cometidos por el Ejército que dirigía José Efraín Ríos Montt, condenado a 80 años de prisión en mayo de 2013 por genocidio y crímenes contra la humanidad.

Para el abogado Héctor Reyes Chiquin, los testimonios de las y los sobrevivientes que han fallecido en estos casos han sido valiosos y han aportado a la compresión de la historia reciente del país. Su voz quedó registrada en el proceso y en el caso, “pero en otros casos de genocidio no podemos contar con esas declaraciones que en su momento sirvieron de base y fueron fundamentales para condenar a exmilitares como el caso de José Efraín Ríos Mont”, expresó.

Uno de los sobrevivientes de la guerra en Guatemala y y cuyo padre Mariano Mes, fue desaparecido el 11 de agosto del año 1983, expresó: “la justicia en nuestro país debe ser pronta y no retardada especialmente en estos casos de genocidio, violaciones a nuestras abuelas y desapariciones de nuestras familiares, por que cuando se retarda los procesos se corre el riesgo de que las y los testigos puedan fallecer”.

Fuente: Prensa Comunitaria



Dos alcaldesas comunitarias 

q’anjob’al entregan su cargo de 

servicio en Santa Eulalia


Por Lencho Pez. Resumen Latinoamericano, 1 de enero de 2021.

Este 31 de diciembre Paulina Pedro y Magdalena Mateo Francisco entregaron el cargo de alcaldesas comunitarias en la aldea Pett en Jolom Konob’ (Santa Eulalia), en el norte de Huehuetenango. Ellas fueron electas hace dos años para dar el servicio comunitario siendo alcaldesas.

Este municipio es uno de los que cuentan con más organizaciones sociales políticos religiosas y sobretodo culturales. La aldea Pett que queda al lado poniente del municipio, cuenta con 13 organizaciones de diferente índole, dentro de las cuales integran hombres y mujeres del pueblo Q’anjob’al.

Cada organización requiere dos años de servicio ad honórem. El único que sirve un año, es el de la alcaldía comunitaria.

Tres mujeres de la aldea Pett fueron electas, dos de ellas terminaron satisfactoriamente el compromiso que les confiaron los vecinos al ser electas por decisión unánime y por honorabilidad.

Una de ellas Paulina Pedro Esteban de 30 años de edad, madre de familia con responsabilidades en su hogar expresó, que se siente agradecida con el Ajaw por concederle fuerza y energía para cumplir con satisfacción este servicio. “este año me fue difícil porque nos topamos con la pandemia y las tormentas que nos pusieron a trabajar mucho.

Foto Lencho Pez

“Soy madre, esposa, y autoridad a la vez, no hallaba cuál de los compromisos hay que hacer primero, para mí, todo es importante.” Gracias al apoyo de mi familia ya cumplí y mañana viernes 1 de enero 2021, entregaré este cargo a mi nueva sucesora”.

Magdalena Mateo Francisco tiene 20 años, dependiente aún de sus padres, quienes le apoyaron a ejercer el derecho de ejercer el servicio dentro de su comunidad. “Agradezco a dios por haberme dado fuerza e inteligencia para poder cumplir con satisfacción este compromiso y a la vez agradecer a mis padres que me apoyaron de gran manera, sino hubiera sido por el apoyo de ellos, no hubiera aprendido muchas cosas” expresó.

Al final de la entrevista qué le hicimos en la cabina de nuestra radio comunitaria Snuq’ Jolom Konob’, terminaron agradeciendo a su comunidad por la confianza depositada a ellas y pidieron disculpas por las veces que no actuaron como se esperaba.

Foto Lencho Pez

Fuente: Prensa Comunitaria


Ministerio de Cultura destituye a 

Francisco Morales Santos, Premio 

Nacional de Literatura


Resumen Latinoamericano, 31 de diciembre de 2020.

El poeta Francisco Morales Santos dirigió durante 22 años la Editorial Cultura, este miércoles 30 de diciembre sin explicaciones fue destituido por las autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes.

En la plataforma de Facebook, el poeta Morales Santos expresó: “Uno no es eterno en un puesto, mucho menos un 021, pero que sin explicaciones de malos manejos, falta de capacidad, entre otros, lleguen a la unidad para decirle que no le renuevan contrato, justo en el año del Covid-19, cuando en medio de todo tenemos listos 15 títulos para impresión que por prohibición gubernamental no salieron de imprenta, ¡no se vale!”.

Durante las más de dos décadas al frente de la Editorial Cultura, Morales Santos promovió el trabajo de jóvenes poetas y escritores, publicando su trabajo.

También se supo de forma no oficial que quienes dirigen el Departamento de Apoyo a la Creación (CREA) no fueron contratados para continuar al frente de la institución. Para la comunidad editorial de la ciudad de Guatemala, la desestructuración de dos entidades como las mencionadas es un retroceso en el impulso de la expresión artística.

En sus redes sociales, Carmen Lucía Alvarado Benítez, poeta, editora y una de las fundadoras de la Editorial Catafixia expresó: “Durante 22 años la Editorial Cultura fue dirigida por un poeta, editor, gestor, capaz de develar las palabras ocultas de nuestra tierra. Hoy, ese pequeño pero potente reducto de la resistencia, que es nuestra palabra, queda a la deriva porque acaban de destituir al gran Francisco Morales Santos”.

También a través de su cuenta de Twitter el poeta Javier Payeras, dijo: “Con mucha rabia me entero que el poeta Francisco Morales Santos fue destituido por el mediocre Viceministro de Cultura. Repugnante decisión, el pago que le da el Ministerio de Cultura a una gran trabajador, el más digno de esa institución”.

Otra de las expresiones de solidaridad ante la noticia fue de Gerardo Guinea, poeta, editor y fundador de la Editorial Magna Terra: “Ante tal atropello a uno de los más honestos y eficientes editores de Guatemala y una figura insigne de la poesía latinoamericana, he tomado la siguiente decisión: Presento mi renuncia pública a formar parte del Consejo Asesor para las Letras, órgano de dicho ministerio”.

Hasta el momento el Ministerio de Cultura no se ha pronunciado sobre el despido de Francisco Morales Santos, un destacado poeta cuya obra es conocida y ha sido publicado en el continente. 

Morales Santos, nació en el departamento de Sacatepéquez  en 1940, es un poeta y editor que en 1998 recibió el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias y en 2009 el Emeritisimum por la Universidad de San Carlos de Guatemala. En 1960, junto Julio Fausto Aguilera, Luis Alfredo Arango, Antonio Brañas, Roberto Obregón, Delia Quiñónez y José Luis Villatoro fundó el grupo Nuevo Signo, que impulsó varias actividades culturales y particularmente la difusión de su poesía.

Cuenta con una vasta obra en América Latina: Agua en el silencio (1961), Ciudades en el llanto (1963 y 1965), Germinación de la luz (1966), Nimayá (1968), Sensación de lo lejano (1968), Tenebrario (1969), Escrito sobre olivos (1971), Cuerno de incendio (1976), Cartas para seguir con vida (1977 y 1993), Ceremonial para el olvido (1979), Poesía para lugares públicos (1976), Conjuros contra gangrena y tumba (1978), Al pie de la letra (1987), Madre, nosotros también somos historia (1988/1990/1998), Implicaciones del verbo amar (1990),Ceremonial contra el olvido (1995), Asalto al cielo: antología 1967-1996 (1997), ¡Oh líquida memoria! (1999) y Escritos sobre fondo oscuro (2001).

Envio:RL



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