11 de enero de 2021

ROSARIO - SANTA FE.

 


11 de enero de 2021

Galdeano, presidente del interbloque de Juntos por el Cambio

“El radicalismo debe intentar ser protagonista" 

La apuesta es conformar una nueva fuerza en Santa Fe porque en un año electoral "no va a haber lugar para terceras opciones". 

Galdeano integra la Mesa de Acción Política de la UCR provincial. 

Tras el explícito video mediante el cual el diputado provincial Maximiliano Pullaro y el senador provincial Felipe Michlig, instan a la conformación de un Frente de Frentes para sumar a Juntos por el Cambio y otros sectores al Frente Progresista; la Mesa de Acción Política de la UCR provincial se reunió hace pocos días en Santa Fe y ratificó ese rumbo. La idea es que “el radicalismo intente ser protagonista de un proceso político a través de la conformación de una nueva fuerza en Santa Fe que inclusive pueda servir de base para una experiencia nacional superadora de lo que es Juntos por el Cambio hoy y de lo fue el Frente Progresista en Santa Fe”. Así se lo ratificó a Rosario/12 el diputado Julián Galdeano. El dirigente radical que preside actualmente el bloque de Juntos por el Cambio opinó además sobre la tensión política entre el Ejecutivo provincial y la oposición en la Legislatura. Sostiene que “hay iniciativas que le corresponde formular al Poder Ejecutivo” y agrega que desde la oposición “no se pueden observar todos los temas en clave electoral”.

Para Galdeano, “es cierto que existe poco diálogo” entre el Ejecutivo provincial y la oposición. “Ahora ¿de quién es la responsabilidad? Seguramente el Ejecutivo tiene un grado mayor de responsabilidad porque tiene a cargo llevar adelante cualquier tipo de conversación con la oposición, en este caso con la Legislatura. Pero también es cierto que algunos argumentos del Ejecutivo son razonables y cuando se ha acercado a interlocutores del Frente Progresista éstos han querido torcer el brazo, marcar la cancha en exceso. Si bien esto puede ser razonable en algunos temas, hay otros en los que corresponde que el impulso de la agenda la tenga más el Poder Ejecutivo. Por ejemplo en el presupuesto, en los proyectos tributarios, se pueden hacer modificaciones pero el espíritu de ese tipo de iniciativas corresponde a la formulación que haga el Ejecutivo. Pretender desde la Legislatura con una mayoría circunstancial condicionar eso, no es lo correcto. Y ese fue siempre nuestro planteo en los distintos debates que se dieron en la Cámara de Diputados.

-¿Cuánto de esta situación se puede adjudicar a que el jefe de la oposición es un ex gobernador, con peso electoral y con el proyecto de volver al gobierno en Santa Fe?

-Creo que tiene mucho que ver. El socialismo piensa muchas de sus definiciones en clave de disputa electoral y eso es un error. Pero también hay que decir que el gobierno se la deja picando, entonces hay un poco de responsabilidad institucional en todos los actores. Por ejemplo, si el Ejecutivo entendía que los cambios en la ley tributaria no eran los correctos, yo hubiera preferido no avanzar en ese tema impositivo que va -en algunos aspectos- a contramano de lo que piensa el gobierno de (Omar) Perotti. Hubiera extremado los esfuerzos para llegar a un entendimiento. Y dejar de pensar que si logro que el Senado acepte algunos cambios que yo propongo es una pulseada en la cual (Miguel) Lifschitz le gana a Perotti, o al revés si el escenario fuera a la inversa. Eso no es sano institucionalmente”.

El diputado sigue ejemplificando al señalar: “Nosotros sancionamos desde la Legislatura algunos temas sobre la Covid, la asistencia a algunos sectores que después no se materializan porque ese diálogo cortado hace que la articulación para desarrollar políticas públicas concretas, después sea muy difícil. Porque quien lo tiene que llevar adelante es el Poder Ejecutivo. Entonces se cae en una especie de demagogia parlamentaria y eso existe en parte porque el gobierno no se deja ayudar, pero también porque hay una disputa en cada tema que roza lo electoral”.

-Hubo señales concretas del radicalismo santafesino para lograr un Frente de Frentes con sectores de Juntos por el Cambio y el socialismo de cara a las elecciones. ¿Hay avances concretos en ese tema?

-Al menos no ha habido una postura refractaria al respecto. Es una decisión política que yo comparto que es la de intentar fundar en Santa Fe una nueva coalición que sea superadora de los entendimientos que han existido hasta ahora y que sea más competitiva. Que no esté mirando hacia el pasado, hacia las gestiones anteriores, sino que tenga la posibilidad de diseñar una política concreta para el futuro. Y esta coalición no puede ser contrapuesta a las estrategias nacionales que el radicalismo tiene como partido. No debe quedar acotada sólo a un entendimiento con Juntos por el Cambio sino que debe ampliar las bases a lo mejor en una mirada más santafesina para la provincia. Y en eso estamos. Terminamos en estos días una reunión de la Mesa de Acción Política de la UCR provincial donde estaban Maximiliano Pullaro, Felipe Michlig, Carlos Fascendini, Lisandro Enrico, Leandro González, Hugo Marcucci y muchos otros. Y el planteo es común: que el radicalismo intente ser protagonista de un proceso político a través de la conformación de una nueva fuerza en Santa Fe que inclusive pueda servir de base para una experiencia nacional superadora de lo que es Juntos por el Cambio hoy y de lo fue el Frente Progresista en Santa Fe.

-Concretamente, piensan que si el Frente Progresista sigue como hasta ahora, la grieta se lo traga en algún momento ¿no?

 

-Comparto el planteo de Pullaro y de Michlig sobre que no va a haber lugar para terceras opciones. Los electores que opten por la oposición van a intentar buscar la certeza de que los legisladores nacionales que elijan después no se den vuelta y terminen aprobando cualquier cosa. Lo mismo va a pasar con los que voten por el kirchnerismo, entonces la grieta se quiera o no, tiende a tragarse las terceras opciones. Esta situación va a ser irreversible en las elecciones nacionales pero también va a tener su impacto en los comicios locales- concluyó Galdeano. 


CONDENADO

Triana Valenti fue asesinada en horas de la tarde del domingo 17 de marzo de 2019 en inmediaciones del Pasaje sin número, a la altura de calle Matheu al 2.300 de la ciudad de Santa Fe. La muerte se produjo a raíz de que el victimario disparó al menos siete veces con un arma de fuego en dirección a un grupo de personas que, minutos antes, habían ingresado con armas de fuego a su casa. Uno de los disparos impactó en la mujer que perdió la vida, quien circunstancialmente estaba en el lugar jugando con su hijo menor de edad. El autor del homicidio, Pedro Andrés Soto, de 26 años, fue condenado a 18 años de prisión. La pena impuesta  “resulta justa en función de que el condenado escogió la violencia privada en la vía pública como medio de resolución de los conflictos interpersonales”. 


Para democratizar la democracia en Santa Fe

Osvaldo Iazzetta *


















Senador Armando Traferri. 
Imagen: Sebastián Granata

La negativa del Senado de Santa Fe a autorizar el desafuero de uno de sus miembros es una respuesta defensiva que desafía cualquier parámetro de evaluación democrática. Sin embargo, el episodio también nos recuerda los retos que aún tiene pendientes el sistema político provincial, derivados en buena medida, de un diseño institucional que pudo resultar funcional medio siglo atrás, pero ya no se ajusta a los estándares democráticos actuales.

El gesto del Senado no solo desnaturaliza el sentido para la que fue concebida la inmunidad parlamentaria –garantizar la libertad de opinión y expresión de los legisladores-, sino también desnuda la desventaja que percibe todo ciudadano común desprovisto de esa condición. Al abusar de este recurso los legisladores parecen no dimensionar que las sociedades mantienen una vigilancia activa sobre sus representantes y muestran baja tolerancia frente a privilegios irritantes que, como en este caso, permiten eludir el alcance de la Justicia, convirtiendo un ámbito de deliberación pública esencial de la democracia, en un mero refugio.

Una de las principales fuentes de malestar de las democracias contemporáneas proviene precisamente, del distanciamiento entre representantes y representados, una brecha que favorece la gestación de un clima anti-político del que luego se valen los líderes populistas para vaciar por dentro las instituciones democráticas.

Que esta lógica corporativa tenga larga data no es un atenuante para aceptar con resignación, una conducta que ofende el sentido común y desmerece logros que Santa Fe ha tenido en su experiencia democrática. Esas prácticas parecen más afines a provincias que mantienen resabios patrimonialistas y semi-feudales en las que el reeleccionismo y la falta de alternancia, moldean un régimen “híbrido” cuyo único rasgo democrático reconocible son las elecciones periódicas.

Santa Fe, en cambio, muestra un escenario electoral competitivo y una alternancia que revela una dinámica política, fluida y plural, propia de una democracia vigorosa y compleja. Estos rasgos son importantes pero no bastan. En primer lugar, Santa Fe no está ajena a las restricciones e imperfecciones que padece la democracia a nivel nacional, y enfrenta desafíos propios que dependen de la voluntad política de sus gobiernos y de sus destrezas para construir compromisos perdurables con la oposición.

Entre sus asignaturas pendientes sobresale la necesidad de aggiornar su diseño constitucional, una reforma aplazada tras varios intentos frustrados. Cada vez que ella fue impulsada desde el oficialismo fue puesta bajo sospecha por la oposición. Eso prueba que no basta la voluntad política de un gobierno si no se generan incentivos para que la oposición se sienta más involucrada y comprometida con esa agenda. Ella es una herramienta indispensable para promover otra distribución del poder (político y territorial), y otra relación entre estado y sociedad.

La Constitución vigente refleja un paradigma de la democracia que no se corresponde con los parámetros actuales. El modo en que se distribuyen las 50 bancas de la Cámara de Diputados (28 para la fuerza más votada y las otras 22 entre las fuerzas restantes), revela una idea de democracia previa a las corrientes teóricas que arribarían con la tercera oleada democratizadora de los '70. El énfasis ya no recae solo en el rol de la mayoría, sino que una democracia es considerada más democrática cuanto más respetuosa sea de las minorías. Se alega que la Constitución buscó asegurar la “gobernabilidad” en momentos muy críticos de nuestra vida política, un tema que aún preocupa, pero no del mismo modo que en 1962. Hoy no se habla de gobernabilidad a secas sino de gobernabilidad -o gobernanza- “democrática”, es decir, asociada a nuevas exigencias en la forma de concebir el ejercicio del poder, la rendición de cuentas y el trato de la ciudadanía.

El comportamiento del Senado santafesino también puso en evidencia otros anacronismos de la Constitución provincial: ésta otorga inmunidades legislativas (la de proceso en este caso), que ya no existen en la Constitución Nacional, creando una brecha en el modo en que esa protección es considerada en una y otra jurisdicción.

La reforma constitucional es parte decisiva de una agenda democrática que haga posible otra distribución del poder político -rediseñando la Legislatura-, y territorial -consagrando la autonomía municipal contemplada por la Constitución Nacional de 1994. Seis décadas atrás, lo local carecía de la relevancia que ganó a partir de los '90, sumando responsabilidades que permitieron una mejor proximidad con las demandas ciudadanas. Por último, la reforma también ofrecerá la oportunidad de actualizar nuestro catálogo de derechos, traduciendo en su texto, las luchas y conquistas ciudadanas acumuladas en las últimas décadas.

Hay un capítulo de esta agenda que no pasa por la reforma constitucional. Santa Fe debe acordar un modo de gestionar la seguridad pública que no esté basado en la conducción autónoma de su policía. Esta es una deuda que comparte con otras provincias, un paso pendiente cuyo equivalente nacional se remonta a los años 90, cuando las Fuerzas Armadas fueron subordinadas al poder civil. Esto aún no tiene correlato en el orden subnacional, pese a que se trata de un aspecto crucial que alude al monopolio estatal de la violencia y a la expectativa de que se haga un uso legítimo de ese poder de coerción que la sociedad le ha confiado para su protección.

Reforma constitucional, otra distribución del poder político y territorial, un nuevo catálogo de derechos y una policía subordinada a las autoridades democráticas electas, son algunos tópicos de una agenda que pondría a Santa Fe a tono con los estándares democráticos de este tiempo.

 

Desde 1983, Santa Fe protagonizó debates públicos intensos y vivaces que ensancharon su democracia y la calidad de sus instituciones. La derogación de la Ley de Lemas, es uno de esos momentos emblemáticos en el que confluyeron una sociedad activa, una dirigencia con capacidad de escucha y gobernantes dispuestos a renunciar al auto-interés partidario. El compromiso del exgobernador Jorge Obeid de derogar la ley, una vez electo, fue un gesto ejemplar de empatía con una sociedad descontenta, aun cuando al hacerlo, despojaba a su partido de una herramienta electoral con la que resultó imbatible. Recrear esa sinergia es posible, pero como ilustra este caso, exige renunciar al “patriotismo de partido”, ese reflejo autorreferencial al que parecen tan afectos nuestros dirigentes, aun a riesgo de ampliar su distancia con una sociedad que no los dejará de vigilar y observar.

* Politólogo


MUESTRA. Fotos que hacen "Barullo", en Plataforma Lavardén

Retratos que construyen identidad 

Durante enero se puede visitar la muestra, curada por Sebastián Vargas, que resume dos años de fotos de la revista cultural Barullo.
Por Beatriz Vignoli
Héctor Rio retrato a Javkin en la esquina de Mitre y Poeta Simeoni.  

Una exposición presencial exhibe una selección de 30 fotografías (algunas, analógicas) que representan dos años de trabajo de una revista cultural rosarina en papel, la cual tiene además su edición online actualizada semanalmente en https://barullo.com.ar/. No todo lo sólido se desvanece en el éter de la virtualidad ni todo lo local se diluye en el océano global. Esto es así gracias a apuestas como esta, donde la técnica habla, no desde la obsolescencia sino como declaración de principios. Se trata de la revista Barullo, cuya exposición de "fotos que hacen Barullo" puede visitarse todo enero, de lunes a viernes de 9 a 13 y de 16 a 19, en la Sala de las Miradas de la planta baja de la Plataforma Lavardén (Mendoza 1085, Rosario) del Ministerio de Cultura provincial.

La cantante de Mamita Peyoteun en una imagen no convencional por Sebastián Vargas.

Al recorrerla se comprende el concepto de una publicación que quiere dejar constancia verbal y sensible de la(s) identidad(es) y la memoria de una ciudad. "El cambio de los tiempos no debe modificar las banderas del periodismo de calidad, y en ese periodismo el reportero gráfico ocupa un sitial del que no puede ser desplazado", declara en el texto de sala Sebastián Riestra, uno de los editores de la revista Barullo junto con Perico Pérez y Horacio Vargas. En un montaje claro, espaciado, racionalmente ordenado, que no satura la sensibilidad con excesos cuantitativos, se despliega la cuidada selección que hizo Sebastián Vargas, curador de la muestra, fotógrafo de la revista y también su editor de fotografía. Un 40% de las obras presentadas (12 de 30) son de su autoría. Esta proporción, que puede sorprender, es inferior a la que se produce en cada número. La frecuencia (por ahora) es bimestral y el desafío es grande: el editor fotográfico invita a un fotógrafo por número (para una nota o ensayo fotográfico en particular) y produce, éticamente, el resto de las fotos. No vale robar de internet ni usar material de archivo.

Técnicas de la prehistoria de la fotografía como la cámara oscura y la foto estenopeica son rescatadas por Andrés Macera y Kümei Kirschmann, respectivamente, para mostrar vistas emblemáticas de la ciudad con la pictórica imprecisión de la memoria o el sueño. Un ensayo analógico en blanco y negro de Alejandro Lamas, que Barullo publicó en su número 4 (octubre-noviembre 2019) retrata con claroscuros de neorrealismo clásico a los beneficiarios del comedor infantil de la iglesia San Francisco Solano. Es un reportaje de hace 38 años y de cuando existía el bar La Capilla, enfrente, según cuenta el autor al editor Horacio Vargas en un breve diálogo de donde surgen luego el título de la nota ("La cámara no miente") y el de la serie: "La cámara ve todo". En ningún caso se trata sólo de documentar, sino que el sesgo subjetivo aporta un rico espesor de sentido. Al retratar a "Pablo Javkin, intendente de Rosario" (los escuetos epígrafes dan las marcas de identidad informativas imprescindibles: nombre y profesión), Héctor Rio elige como locación la esquina de Mitre y Poeta Simeoni, y juega con el foco diferenciado. Así, la espectral sonrisa de Fabricio Simeoni (enmarcada en el muro del bar) se cierne como la aparición de un santo patrono de las letras de la ciudad sobre su nuevo administrador. 

Conocedor a fondo del trabajo de sus colegas, el curador y fotógrafo hace de la muestra misma un ensayo antológico visual en torno a su lenguaje, donde el retrato ocupa un lugar importante (Incluso varias fotos de su serie Ruidazo, publicada en el número 1, son retratos de objetos). "Podría dar bastantes definiciones de qué sucede a la hora de retratar a alguien pero creo que lo más importante es que haya conexión", contó a Rosario/12 Sebastián Vargas, que también es fotógrafo y editor de fotografía en este medio. "No siempre sucede, y se ve el resultado en las fotos, pero cuando sucede, ahí te encontrás con una fotografía bien hecha. Las personas te pueden brindar eso: un gesto, un detalle que queda para siempre. Entonces recordás a esa persona por esa foto, uno asocia a esa persona con ese gesto que vio en una fotografía impresa. Por eso en ese encuentro que tengo con el otro, la mitad de la foto la hace el otro, el protagonista". 

"Algo sucede en ese encuentro, que no sé bien qué es, y tampoco me pongo a pensar qué es, pero tiene que ver con la personalidad, con la predisposición. Lo asocio con la atención latente que te dan a vos los entrevistados a la hora de contarte lo que hacen", dice Sebastián. En fotos de protagonistas tan distintos como los mozos de la tradicional pizzería rosarina Santa María (un grupo, al modo de los retratos gremiales de la pintura flamenca, que desborda camaradería) o las identidades disidentes de Amalia Salum, Noah Pellegrini, Nancy Rojas y Franco Carames, entrevistadas por Sonia Tessa para la edición impresa número 5 (véase https://barullo.com.ar/llevar-una-identidad/), se revela esa química perdurable que Sebastián Vargas busca en el vínculo efímero de la sesión fotográfica. Con la cantante de Mamita Peyote, Eugenia Craviotto Caraffa, Sebastián construye un retrato no convencional donde la mirada se esconde entre la naturaleza silvestre y el artificio del vestuario, mientras el cuerpo se expresa bailando. Nora Lezano retrata a "LIliana Herrero, cantora" en la tapa del número 8. Y otra embajadora es Chiqui González ("12 años frente al Ministerio de Innovación y Cultura"), retratada entre sus creaciones, de perfil y de frente, por el experimentado fotógrafo Alejandro Guerrero.

"Una cuestión de suerte", dice con modestia Héctor Pichi De Benedictis sobre Nimia, el políptico de 6 cuadros para el número 7 donde captura, con precisión de cazador de sonidos e imágenes, dos figuras humanas casi desapercibidas en el paisaje de la costa uruguaya (https://barullo.com.ar/otras-dunas-fragmentos-nimios/). El humor se hace presente en los lugares más improbables: en las esculturas "Detrás de los muros del cementerio El Salvador", que cobran vida en la mirada de Carla Scolari, y en la etiqueta de una bebida popular que le sirve a Sebastián Vargas en "Amargo obrero y rosarino" para bromear desde una foto con el epíteto de "rosarino amargo". El retrato del escritor Jorge Riestra, por Pancho Guillén, se destaca por la calidad compositiva y por el arte de la luz con que encuadra los atributos de su figura de autor. El humo del cigarrillo en la mano, y detrás la biblioteca en la penumbra del encierro, parecen detalles descriptivos salidos de su obra extraordinaria. La casa natal de otro gran escritor, Juan José Saer, fue visitada para el número 1 por su colega Marcelo Scalona (https://barullo.com.ar/en-busca-de-la-casa-saer/) en una crónica literaria de antología que ilustró Seba Vargas. En resumen, toda la muestra es un retrato (en construcción) de la identidad cultural local.

Fuente:Rosario12


A DORMIR TEMPRANO

Ya rige la nueva restricción a la circulación nocturna


Policías e inspectores salen a la calle a hacer cumplir la medida.

Desde este lunes rige en toda la provincia de Santa Fe la restricción horaria sugerida por el gobierno nacional y establecida por el Ejecutivo local de prohibir toda circulación nocturna entre la 0.30 y las 6 de lunes a viernes, y entre la 1.30 y las 6 en sábados, domingos y feriados, con el propósito de evitar concentraciones de personas que propicien la circulación del coronavirus. Y para ello, las autoridades anunciaron los preparativos de patrullas policiales y de la Secretaría de Control y Convivencia municipal para hacer cumplir la normativa.

Esta reglamentación despertó la queja de los sectores afectados, como el gastronómico principalmente, cuyos referentes –tanto patrones como empleados– alegan haber sido perjudicados en lo económico desde el inicio de la pandemia. Y sostienen que esta restricción conseguirá mudar las reuniones de gente de un ámbito controlado como deberían ser los locales gastronómicos, a espacios de difícil control como lo son lugares de acceso privado. 

Un reflejo de ese malestar comercial lo expresó Ricardo Diab, titular de la Asociación Empresaria de Rosario. "Los contagios se producen en las fiestas clandestinas, no en los comercios", dijo el viernes con ofuscación. Bares, restaurantes y otros rubros del ramo señalan que el repunte de casos positivos de covid 19 se produjo durante las reuniones sociales de las fiestas de fin de año, en el ámbito privado y en los encuentros furtivos realizados en esas noches, como también en las playas de la región. 

El control se realizará con patrullajes callejeros y puntos de fiscalización rotativos y sin anuncio previo.

Mientras tanto, los comercios de gastronomía deben continuar con los recaudos sanitarios de rigor, en el marco del distanciamiento social, preventivo y obligatorio (Dispo) vigente, y dentro de los horarios establecidos. Una infracción a estas reglas puede derivar en la suspensión del comercio.

Este nuevo status sanitario tendrá vigencia, por ahora, hasta fin de enero. 

Mientras tanto, ya el fin de semana los agentes estatales empezaron a salir al territorio con la misión de fiscalizar y disuadir encuentros numerosos de personas. “Estamos muy satisfechos de lo que venimos haciendo, trabajando en conjunto con los municipios y las Fuerzas Federales, como nos solicitó el Gobernador Omar Perotti. Tenemos que trabajar codo a codo en la prevención, como también estamos haciendo con el Ministerio de Salud", afirmó el subsecretario de Prevención y Control Urbano, Alberto Mongia. 

Este operativo de control se desarrolló –y continuará en estos días– en las localidades que poseen costa y bajada al río Paraná con el objetivo de articular acciones en el marco de la seguridad náutica y sanitaria frente a la pandemia.

“Durante la noche del sábado llevamos adelante Operativos contra Delitos Predatorios en las zonas gastronómicas y de mayor densidad social, y desde este domingo por la noche, sumaremos operativos especiales en el marco del nuevo decreto que firmó el gobernador disponiendo la restricción a la circulación nocturna”, enfatizó Mongia.

“Buscamos que la gente entienda y se acostumbre que durante ciertos horarios no está permitido circular y asume la responsabilidad que tenemos cada uno más allá del Estado y hacer cumplir el decreto”, sumó.

Cabe señalar, en ese sentido, que dichos operativos se ejecutarán con agentes municipales, el Ministerio Público de la Acusación y la policía de la provincia. “Apuntamos a lograr disminuir la circulación de las personas en las calles y cuidar sus vidas”, subrayó Mongia. 

Fuente:RosarioPlus



Pandemia

Coronavirus: la provincia registró 525 nuevos contagios, de los cuales 155 fueron en Rosario

Con estos números, Santa Fe totaliza 186.342 positivos desde el inicio de la pandemia, 150.620 confirmados por

 laboratorio y 35.722 por criterio clínico epidemiológico. Las autoridades sanitarias también informaron que cuatro

 pacientes fallecieron por coronavirus este domingo.

10 de enero de 2021





El Ministerio de Salud provincial informó este domingo 525 nuevos contagios, de los cuales 155 fueron registrados en Rosario. Con estos números, Santa Fe totaliza 186.342 positivos desde el inicio de la pandemia, 150.620 confirmados por laboratorio y 35.722 por criterio clínico epidemiológico.

Las autoridades sanitarias también informaron que cuatro pacientes fallecieron por coronavirus este domingo.

-1 paciente (57 años) con residencia en la localidad de Bouquet.

-1 paciente (74 años) con residencia en la localidad de Cañada De Gómez.

-1 paciente (74 años) con residencia en la localidad de Villa Gobernador Gálvez.

-1 paciente (67 años) con residencia en la localidad de Funes.

Hasta la fecha se registran un total de 3.045 fallecidos en la provincia.
Fuente:ElCiudadanoyLaRegion


Un informe sostiene que "Bocacha" murió por asfixia 

por ahorcamiento

Surge de un análisis complementario realizado por forenses de la Corte Suprema de Justicia 
de la Nación revelado por el abogado querellante.

Lunes 11 de Enero de 2021

El cadáver de Carlos "Bocacha" Orellano, que apareció en el río Paraná el 26 de febrero pasado después de estar dos días desaparecido, tiene marcas que comenzaron a arrojar luz sobre las posibles causas de la muerte. El abogado querellante Salvador Vera confirmó a este diario que los resultados de un análisis complementario de la autopsia, realizado por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, confirman que el joven de 23 años fue golpeado y ahorcado antes de morir. “El análisis dice que las infiltraciones hemáticas confirman que fue agredido en momentos anteriores a la muerte, lesionado en la zona posterior de las piernas, en ambos lados del hemitórax y en el cuello. Se pudo haber tratado de asfixia por ahorcamiento antebraquial”, explicó.

La noche del domingo 23 de febrero de 2020, en la previa del feriado de Carnaval, Carlos fue con sus amigos al boliche Ming River House, en la zona de la Fluvial. Según surgió de la investigación Carlos fue expulsado del local porque había tenido un altercado con una patovica cuando ingresó a un sector VIP. Dos días después su cadáver apareció en las aguas del Paraná, a metros del boliche en cuestión. En diciembre pasado fueron imputados cuatro policías por distintos delitos. A Karina G. y Gabriel N., que hicieron adicionales la noche del hecho, el fiscal Patricio Saldutti, de la Unidad de Homicidios Dolosos, los imputó como coautores de incumplimiento de deberes de funcionario público y falsedad ideológica de instrumento público agravado. A su vez el fiscal Gonzalo Fernández Bussy, de la Unidad de Violencia Institucional, imputó a Pablo B. y Brenda L., ex jefe de la Comisaría 2ª y sumariante respectivamente, por incumplimiento de deberes de funcionario público al considerar que en los días de búsqueda de Carlos omitieron el pedido de la fiscal de turno de secuestrar las cámaras de seguridad del boliche y de la zona. Solo Gabriel N. quedó con prisión preventiva.

Con la novedad brindada por el último análisis complementario la familia Orellano espera que el fiscal Saldutti avance con nuevas imputaciones a los policías que trabajaron en el boliche esa noche, así como a los patovicas que participaron de la agresión. “Vamos a pedir la prórroga de la prisión preventiva, y entendemos que el fiscal debería avanzar en considerar una imputación más seria, porque está acreditado que las infiltraciones hemáticas fueron golpes”, dijo Vera. “Hubo una situación de agresión, ahora confirmada criminalísticamente más allá del relato de los testigos”, agregó.

“En la causa está perfectamente determinado quiénes participaron de la agresión, y el fiscal debería proceder a imputar independientemente de que resta el análisis de diatomeas, que esperamos que en diez días esté ese informe”, dijo Vera. También es materia de análisis el rastro de sangre hallado en distintos sectores del boliche. Se sospecha que Carlos fue expulsado del lugar, que luego lo volvieron a ingresar a un sector apartado en el cual continuaron los golpes y que finalmente lo arrojaron al río.

A inicios de marzo pasado, cuando se conocieron los informes preliminares de la autopsia realizada en el Instituto Médico Legal (IML), se dio lugar a hipótesis contrapuestas. La directora del lugar, Alicia Cadierno, dijo que no se habían hallado elementos para confirmar una muerte violente. En tanto la médica legista Virginia Creimer, perito de parte por la familia Orellano, sugirió que a Carlos le habían aplicado una toma de arte marcial llamada “mata león”. Es una maniobra que consiste en sujetar por la espalda el cuello de una persona, con un brazo por delante y otro por detrás. Es esto, entre otras agresiones, lo que vendría a confirmarse con los resultados de los análisis complementarios conocidos ahora. “Seguimos trabajando sobre la hipótesis de la asfixia seca, y esto puede suceder por los rastros que quedaron en el cuerpo de Carlos”, indicó Vera.

“Desde el principio sospechamos esto, no sé por qué demoraron diez meses y medio en tener estos resultados. Es algo que no entiendo”, cuestionó Edgardo Orellano, padre de Carlos, en diálogo con este diario. El hombre es la cara visible de una familia que en todo este tiempo ha realizado varias manifestaciones para exigir celeridad en la investigación. Las novedades fueron apareciendo como a cuentagotas, y a partir de ahí surge su disgusto.

Dice que al momento de exhumarse el cuerpo de su hijo un funcionario ligado a la investigación intentó impresionarlo. “¿Usted va a permitir que exhumen el cuerpo de su hijo y le vuelvan a sacar un pedazo de su cuerpo? me preguntó, y yo le dije que sí, que si es para llegar a la verdad sí. A mi hijo ya me lo mataron, y yo quiero llegar a la verdad”, comentó. Desde un principio, sobre todo a partir de los rumores acerca de los golpes recibidos por Carlos al ser expulsado del boliche, Edgardo insiste en que su hijo fue asesinado, que no se ahogó por accidente.

También hizo hincapié en el entramado de poder e intereses que puede haber detrás del boliche Ming River House. Lo mismo que su abogado, que aseguró que “en el teléfono del dueño había mensajes muy sugestivos en torno a la urgencia para que sacaran en cajas de vino lo que tenían ahí adentro porque se les venía el procedimiento judicial en el boliche, eso fue a la mañana y a la tarde fue el procedimiento”. En más de una ocasión Edgardo Orellano pidió que se investigue al dueño del boliche, Guillermo W., sobre todo después de que en una investigación por el derrotero económico del sindicado narco asesinado Coto Medrano se conociera que en el allanamiento a una financiera del microcentro rosarino había 175 DNI que habían sido denunciados como perdidos en el boliche de La Fluvial.


El 11 de diciembre pasado se realizó la audiencia imputativa a los policías vinculados a la causa. Allí el fiscal Patricio Saldutti explicó por qué Karina G. y Gabriel N. habrían incumplido sus deberes de funcionarios públicos así como también habrían incurrido en el delito de falsedad ideológica. En la noche del hecho, explicó Saldutti, los policías presenciaron la caída de Carlos Orellano al río Paraná y dieron aviso a la Central de Emergencias del 911 y a personal de la Prefectura Naval Argentina, pero omitieron informar que el joven había interactuado con ellos mismos y con dos patovicas del boliche. Además los acusó de no haber dado aviso de inmediato al Ministerio Público de la Acusación (MPA), y de retirarse del lugar sin documentar sus actuaciones. “Lo que impidió al personal de Prefectura ahondar en la información necesaria para poder llevar adelante de manera efectiva las primeras acciones de búsqueda y rescate”, indicaron desde el MPA en esa ocasión.

También los imputó por haber insertado declaraciones falsas en el acta de procedimiento redactada por ambos, en la que dijeron que en un momento habían visto a una persona recostada sobre el suelo y que al instante desapareció como si se hubiese caído al agua. Esa declaración generó sospechas porque “se podría tener por acreditada una interacción entre Orellano y un grupo de personas compuesto por los dos empleados de seguridad del boliche y los imputados”.

En tanto el fiscal Gonzalo Fernández Bussy imputó a Pablo B. y Brenda L. por haber incumplido con sus deberes mientras trabajaban en la Comisaría 2ª, que tiene jurisdicción en la zona del hecho. Cuando la fiscal Valeria Piazza pidió que se secuestraran las cámaras del lugar y sus alrededores los policías escribieron las solicitudes con una fecha incorrecta: 17 de febrero de 2020, una semana antes de la fecha del hecho, como si la intención hubiera sido recabar imágenes de otro domingo de movimiento en la zona. También incurrieron en un delito el dia siguiente, cuando en vez de secuestrar las cámaras del boliche, como lo había ordenado la fiscal, se la pidieron a un hombre a cargo del lugar.

Fuente:LaCapital

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