Acto convocado por el Espacio Juicio y Castigo
Ausencias que se hacen presentes
Imagen: Andres Macera
Una foto de Normita Vermeulen, Lila Forestelo y Chiche Massa con sus pañuelos blancos en la cabeza junto a Juane Basso ocupó la pantalla del escenario en el Parque a la Bandera, mientras nietes de desaparecidxs leían el documento del Espacio Juicio y Castigo por los 45 años de la dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresaria. Es que Juane llevó la voz cantante de esa conmemoración durante los últimos años, y murió el 4 de marzo pasado, a los 44 años. "Presente, ahora y siempre", se gritó ayer después de un pequeño video de homenaje al militante de HIJOS. Las Madres de la ciudad ya no están físicamente. El video de la Ronda de las Madres de la Plaza 25 de mayo las mostró en fotos a casi todas ellas, y recordó que cada jueves, en Rosario, se cumple la promesa de continuar su lucha. La lluvia dio el tono a un acto donde se dijo: "Hoy vemos cómo el poder judicial corrupto beneficia con prisiones domiciliarias a los genocidas condenados, dejando a muchos de ellos fuera de la cárcel. Seguimos exigiendo cárcel común, perpetua y efectiva para los condenados por delitos de lesa humanidad". Y se recordó que se trata de "el mismo poder judicial que inventa causas, que deja presos a luchadores y a quienes fueron opositores de la versión macrista del neoliberalismo".
El Parque a la Bandera fue el lugar de encuentro de personas y organizaciones. Los pasacalles de La Poderosa --organización de asambleas villeras de todo el país-- se distinguían entre otras. "Madres de la Plaza, las villas las abrazan", se leía sobre Buenos Aires, en la plaza 25 de mayo, donde el martes hubo vigilia con instalación artística de casi 700 pañuelos con los nombres de las personas desaparecidas en la provincia de Santa Fe. Un enorme pañuelo con pañuelos más pequeños recordó a las 31 Madres de la Plaza 25 de mayo de Rosario, todo organizado por la Ronda de las Madres.
En tanto, en el Parque a la Bandera, uno de los pasacalles de La Garganta decía: "30 mil vacunas contra la impunidad. ¡45 años de presencialidad!". Justamente, el documento del Espacio Juicio y Castigo --donde confluyen gran cantidad de organizaciones de derechos humanos, sociales, políticas y sindicales-- recordó que "hoy, particularmente, frente a la pandemia que nos ataca, reivindicamos a los y las trabajadores de la salud, y a las mujeres y los hombres del pueblo que solidariamente pelean por resolver el alimento, el techo, el aislamiento, la atención de los casos positivos y la prevención". Y también destacó "la decisión del gobierno nacional por reforzar el sistema de salud y acceder a vacunas para el pueblo argentino. También los esfuerzos por contener los efectos de la pandemia entre los más necesitados,apoyando a los movimientos sociales que trabajan en los barrios populares tratando de mitigar el hambre que azota a los más vulnerables".
Por primera vez, la Universidad Nacional de Rosario concurrió al acto con una bandera institucional. Allí estaba el rector Franco Bartolacci entre la gente, con barbijo. Otro de los videos que se vio en el acto, que debió apurarse por la lluvia, fue el de Plantamos Memoria, la campaña oficial de los organismos de derechos humanos en la Argentina, una propuesta de sembrar 30.000 árboles.
Cada 24 de marzo, la conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia es también una apuesta a futuro, pero, por segundo año consecutivo, no se pudo hacer la multitudinaria marcha que congrega a las organizaciones más diversas. Sí dijeron presentes muchas organizaciones, como la Federación de Estudiantes Secundarios (FESER), Somos, Ciudad Futura, Motokeros, el Sindicato de Cadetes, la UTEP, entre muchos otros.
Y si bien las Madres de la Plaza 25 de mayo ya no están físicamente, los aplausos ante sus fotos y el grito de "Madres de la Plaza, el pueblo las abraza" generó calor en una tarde desapacible. "45 años nos separan de aquel golpe cívico, militar, eclesial y empresario que hundió al país en la mayor dependencia cultural, política, económica y social a fuerza de secuestros, muerte, cárcel, tortura y exilio de varias generaciones; tomando como botín de guerra a más de 500 niños, hijos e hijas de militantes desaparecidos. El plan económico de los grandes grupos de poder no podría haber sido implementado con organizaciones revolucionarias crecientes y una clase trabajadora con conciencia", comienza el documento que se leyó ayer y que terminó con "¡Treinta mil compañeras y compañeros desaparecidos! ¡Presentes!".
Actos
El 24 se plantó de todo
A 45 años del golpe
En tribunales y en la calle
originados en la actuación de personal de fuerzas de seguridad y civiles, desde 2006
hasta hoy, se encuentra firme. El 74 por ciento de las personas detenidas por esos
crímenes está en sus domicilios (unas 638) y los establecimientos penitenciarios sólo
albergan a 225 ejecutores de las acciones más crueles contra la humanidad que vivió
la Argentina en el siglo XX, lo que pone en contexto la consigna “cárcel común a los
genocidas”. El número de condenados anuales disminuye desde 2017 y el tiempo
promedio de confirmación de una sentencia –desde su elevación a juicio hasta la
intervención de la Corte Suprema (sí, la del 2×1)- es de 5 años y 7 meses, según un
informe de la procuraduría de causas de lesa humanidad del Ministerio Público Fiscal.
El proceso de Memoria, Verdad y Justicia, que luce irreversible en las calles y en la
cultura política del país –a pesar de un puñado de negacionistas sobreexpresado en la
prensa comercial- no parece producir el mismo eco en los Tribunales. Por suerte, no
todo se juega en el Palacio. También está la calle.
Los números
A 45 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 que interrumpió el gobierno
constitucional de María Estela Martínez, viuda de Perón, los procesos judiciales a sus
ejecutores se ralentizaron durante 2020.
Atribuible en parte a la pandemia de coronavirus, el informe del MPF elaborado a fines
del año pasado destaca de todos modos una caída en la cantidad de sentencias que se
observa desde 2017.
“La caída en la cantidad de sentencias durante 2020 podría analizarse por la situación
excepcional en la cual se decretó el DNU 260/20 que estableció el ASPO, sin embargo
aún si hubiesen tenido veredicto el total de causas con juicio y plenario en curso que
no iniciaron durante el 2020 (10), el descenso hubiese sido similar al año 2018, cuando
se dictaron 18 sentencias, lo cual contrastó con las 27 de 2017”, sostiene el informe.
El proceso de enjuiciamiento a los responsables del genocidio argentino fue una
construcción colectiva, político-jurídica, que demandó más de dos décadas y supuso un
hecho casi inédito en el mundo.
Contra la idea difundida por los negacionistas de que se trata de una “revancha” al
margen de las leyes, los procesos judiciales permiten observar que de los 3.448
imputados en causas por delitos de lesa humanidad –desde 2006 hasta ahora-, menos
de un tercio han sido condenados: 1.013 a diciembre del año pasado.
En los 623 juicios realizados desde 2006 fueron absueltas 164 personas; existen otras
176 a las que se les dictó falta de mérito durante la instrucción de los casos y 93
resultaron sobreseídas por carencia de pruebas. Menuda revancha la que ofrece tantas
garantías del debido proceso.
A diciembre del año pasado, se registraban más represores fallecidos que procesados.
Fueron 692 a quienes la muerte les llegó antes que la justicia, contra 628 que cursan
una investigación en la que existen evidencias de presuntos delitos.
Ese dato da cuenta de la necesidad de agilizar los trámites judiciales para que no sea la
naturaleza la que les garantice impunidad a los veteranos responsables penales de las
atrocidades de los campos de exterminio. Son los ejecutores, esbirros de los
entregadores y saqueadores cuyo castigo penal es más difícil lograr.
Jueces y empresarios
Con menor ímpetu, el Poder Judicial también avanzó sobre cómplices judiciales y
empresariales de la última dictadura, cuyo objetivo fue político-económico: disciplinar
al movimiento obrero organizado y, así, generar las condiciones para el avance de la
primera experiencia neoliberal en la Argentina, que hubiese sido dificultosa sin el
terreno yermo de la matanza y la tortura planificadas.
En Rosario existen dos causas que apuntan a ellos: la del “villazo”, sobre los hechos
ocurridos desde marzo de 1975 en Villa Constitución, que contó con la complicidad de
directivos de las acerías de la zona; y la que también impulsa el fiscal Adolfo Villate a
instancia de una denuncia de la agrupación Hijos Rosario, que pidió las indagatorias de
los ex Procuradores Fiscales Pedro Tiscornia y José Luis Vázquez, y del secretario
penal de un juzgado de aquellos años, Horacio Claverié, por su presunta participación
en hechos de homicidio, privación ilegítima de la libertad, tormentos y desaparición f
orzada de personas, y como miembros de una asociación ilícita.
Por este último delito, Hijos también solicitó al juez Marcelo Bailaque que vuelva a ser
indagado el ex magistrado federal Guillermo Tschopp, procesado en septiembre del año
pasado por su participación como juez en los delitos que debía perseguir.
La causa por el “villazo”, que investiga las consecuencias de la ocupación en marzo de
1975 de Villa Constitución por fuerzas de seguridad, militares y paramilitares con la
complicidad de los directivos de Acindar pone de relieve la conjugación de objetivos
políticos y económicos del golpe, que recién se produciría un año después.
El conflicto se originó por el triunfo de la lista Marrón, liderada por Alberto Piccinini,
enfrentado a Lorenzo Miguel, jefe de la UOM a nivel nacional.
“Ese triunfo -describió el fiscal Villate- cambió radicalmente la situación y dio lugar a
una serie de avances respecto a los derechos de los obreros que generaron numerosas
tensiones con el sindicalismo hegemónico”.
La investigadora de Flacso y del Conicet, Victoria Basualdo, cuya tesis doctoral versó
sobre estos hechos, declaró que el triunfo de la lista Marrón “desencadenó una larga
lista de reformas en el sindicato local”, que mejoraron la vida de las y los obreros.
“En este marco, se lograron reivindicaciones económicas muy importantes para los
trabajadores, aumentos de salarios en la mayor parte de las empresas y se
concretaron acuerdos muy por encima de los convenios y lineamientos del gobierno”,
explicó.
Villate señaló cuál fue la respuesta: “Las autoridades políticas, en connivencia con los
empresarios, y a través de las fuerzas armadas y de seguridad, decidieron aplicar un
programa represivo –que luego se profundizó- en Villa Constitución, cuyos principales
objetivos fueron disciplinar al movimiento obrero y avanzar en el proceso de
concentración de las empresas siderúrgicas”.
La esperanza
El interregno de Cambiemos, en el cual el negacionismo y la revitalización de la teoría
de los dos demonios formó parte del discurso oficial, la cabeza del Poder Judicial se
hizo eco de esos soplidos y falló a favor de la aplicación del beneficio del cómputo
conocido como “2×1” –derogado en 2001- en el caso de un represor.
La respuesta fue contundente: primero en el Congreso y luego con una enorme
movilización popular que demostró que no hay margen para dar marcha atrás en el
proceso de enjuiciamiento a los represores y sus cómplices.
El diario El País, de España, dijo entonces que “Argentina demostró en las calles y en el
Parlamento que en temas de memoria histórica sigue siendo un ejemplo mundial. Los
anticuerpos incrustados en la sociedad argentina después de años de convivir con los
represores en las calles, tras los indultos de 1991, han provocado una inédita revuelta
cívica contra la Corte Suprema”. Los juzga un tribunal, los condenamos todos.
Fuente: El Eslabón
Memoria, Verdad y Justicia
Les nietes de la memoria
sobre mi abuelo Alejandro, de cuando era psiquiatra en el Agudo Ávila”, dice Lua
Pastorini. “Una de sus compañeras de trabajo relata que una mañana, al llegar al
Hospital Psiquiátrico, vio a mi abuelo derribando una pared que estaba sobre calle
Suipacha. Él explicó que la tiró para que los pacientes no estén tan encerrados y
pudieran ver la calle, y los que pasaban por la vereda también pudieran mirar para
adentro”.
“Me gustaba esa historia porque mostraba la necesidad de mi abuelo para lograr que
esas personas sean un poco más libres”, relata Lua a El Eslabón en la misma vereda
de la entrada al hospital de calle Suipacha, donde ya no existen altos paredones y
ahora hay bajos muritos con rejas.

Su abuelo, Alejandro Ramón Pastorini, fue secuestrado y desaparecido el 7 de agosto
de 1976, en su casa de Presidente Roca al 100. Recién, tras cuarenta y cinco años,
Nora Lía Pastorini –mamá de Lua e hija de Alejandro– declaró el 4 de marzo último
frente al Tribunal Oral Federal de Rosario, en la causa Klotzman, en la que se
investigan delitos de lesa humanidad contra 29 víctimas de “Operativos Conjuntos” del
Ejército y de la Delegación local de la Policía Federal, en el centro clandestino de
detención conocido como “Quinta de Fisherton”.
Desde el formato virtual, Nora contó al tribunal que su padre –nacido en Venado
Tuerto en 1942– además de ser médico psiquiatra, se acercó al psicoanálisis y a la
anti-psiquiatría, mientras militó en el Socialismo Revolucionario.
Memoria familiar y colectiva
La memoria familiar permitió a Lua, desde pequeña, conocer al abuelo. Hoy dice que
le gustaría pasar un domingo en familia, con su abuelo también, “para hablar sobre
lo que pasó y de política, como una familia común”.
La militancia de su madre en Hijos, desde chiquitina la ha llevado a marchas, reuniones,
encuentros, y al crecer convivió mucho con otros hijos de militantes. “Son ya parte de
mi familia”, admite orgullosa.
Lua advierte que “en la escuela primaria no se hablaba del tema, salvo con algunas
profesoras, pero ya en la secundaria muchos se enteraron sobre el terrorismo de
Estado en aulas y recreos del Politécnico”, donde luego sería vicepresidenta del Centro
de Estudiantes.
Y agrega que “nos ayudaron mucho las Madres y Abuelas, además de los programas
de Paka Paka. Como también fue muy bueno el reciente laburo de Hijos con el
tratamientos de los Juicios de Lesa Humanidad en las escuelas”.
“Siempre me llamó la atención esa sonrisa del abuelo, de oreja a oreja, en las fotos.
Eso es lo que me gusta saber: que era feliz”, resalta. Hoy, Lua tiene 18 años y
comienza la carrera de Gestión Cultural, “y si puedo, quiero complementarla con
Ciencia Política”.
Sobre el 24 de marzo, dice Lua que “el año pasado debimos pasarlo en las casas.
Tomamos varios pañuelos y camisetas para colgarlos en el frente de casa. Hoy retomé
los dos que salen en la foto porque para mí representan la idea de que a pesar de todo
vamos a seguir abrazando esta lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia”. Y agrega
que en las marchas lleva el cartel con el nombre de su abuelo, “porque a veces se
acercan personas que no conozco pero que me cuentan que lo conocían”.

Las marchas son muy importantes, las describe como el encuentro y confirmación del
compromiso. “Es reconfortante que vaya tanta gente. El genocidio no es algo pasado,
nos siguen faltando muchos desaparecidos y también recuperar nietos”, sostiene Lua
Conechny.
“Que los Hijos sean un poco tus tíos”
“Me parece que la vida de todos los nietos fue un poco así: ir de reunión en reunión,
con los Hijos, y que ellos sean un poco tus tíos. Y marchar. Y reírnos. E ir a los actos y
sí, emocionarte un poco también”, dice Renata Labrador, de 20 años, posada en un
banco de la plaza 25 de Mayo. Para ella, como para todos los hijos de los Hijos, su
casa, sus días y sus historias de vida están atravesadas por una militancia que fue
golpeada por la última dictadura cívico militar, pero que posteriormente se construyó
desde el entusiasmo y la ilusión. Es eso lo que se ve cada 24 de marzo en las plazas:
los nietos son incapaces de ser indiferentes al ejercicio político de la memoria. Son
ellos y ellas, los nietos y las nietas, los que se ponen la camiseta y exigen juicio y
castigo a los responsables. Son esos pibes y pibas que, como sus padres y madres,
también están dispuestos a jugársela por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el
Silencio.

Renata es nieta de Palmiro Labrador, militante Montonero asesinado por la patota de la
policía que comandaba Feced. Según explica, su comprensión de la historia de su
abuelo fue avanzando por etapas: “Al principio decís qué injusticia que lo hayan
matado solamente por esto, y después te das cuenta que no, que tenían un montón de
ideales políticos, que estaban pensando en un futuro mejor para los demás, y es ahí
donde te podés encontrar y ver a través de sus luchas e ideas”. Para Reni, el momento
revelador fue cuando se dio cuenta de que las luchas de Palmiro eran también las
banderas que ella misma elegía defender. “Para mí hay un momento que es como el
más significativo, en el que te das cuenta que sus ideales también son un poco los
tuyos, en diferentes tiempos y con diferentes formas”, dice.
En su omóplato derecho, Renata lleva escrito en cursiva el nombre de su bisabuela
Esperanza, una luchadora incansable que hasta el año 2011 formó parte de Madres de
Plaza de Mayo. La decisión de tatuarse a los 17 años fue dada tras entender que con la
tinta sería capaz de simbolizar el legado de las ideas: “Me la tatué a Esperanza
pensando en ese punto de encuentro entre las distintas generaciones que sirve para
darnos cuenta de que tenemos los mismos ideales, y que al fin y al cabo hasta hoy se
siguen manteniendo”.


Para ella, “Esperanza fue una mujer que a pesar de todo, pudo transformar el dolor en
algo lindo, y sacar fuerzas de eso para encontrarse colectivamente con todas las otras
personas que les había pasado algo parecido, pero también con los que no, porque
como todos sabemos los desaparecidos nos faltan a todos. Esto es eso, una lucha
colectiva que nos reúne a todos sin distinción de cuadros políticos”. Y suma que su
nombre también representa la convicción de que un mundo mejor es posible: “Es
esperanza en un futuro mejor, en lograr una patria libre, justa y soberana y, por sobre
todo, en lograr que la esperanza y la alegría nos pertenezcan a todos y no a unos
pocos”.
A la hora de hablar de su abuelo, Renata considera que fue a través de su militancia
en la Unión de Estudiantes Secundarios que empezó a entender las lógicas de las
organizaciones políticas y llegó a pensar que Palmiro “capaz estaba orgulloso de mí y
de todo esto, en algún plano”. Y agrega emocionada: “Yo también soy peronista y soy
de Central, como era él. Creo que hubiéramos tenido un montón de cosas en común si
en algún momento de nuestra vida hubiéramos podido hablar. Yo lo admiro a mi
abuelo y me hubiera encantado sentarme en una mesa con él y discutir de política,
porque capaz hay cosas que no hubiéramos estado de acuerdo y en otras sí. Me da
mucho orgullo ser nieta de él”.

Cuando desde El Eslabón se le pide que cuente una anécdota que le guste sobre su
abuelo, Renata elige traer a la conversación a su papá, Tomas Labrador, que es
también militante de Hijos. “Ana María Ferrari escribió un poema sobre mi abuelo en el
que dice que él era serio pero que mostraba una ternura infinita cuando iba con mi
papá a las reuniones. Y mi papá me contó que Palmiro lo llevaba a las reuniones de
Montoneros, que las tenían en un zoológico. En ese momento mi papá tenía dos años.
Después, al tiempo, cuando fue al zoológico con mi abuela, él reconocía dónde
estaban ubicados todos los animales. Y mi abuela pensaba que nunca había ido al
zoológico, que era su primera vez”, cuenta. Y concluye: “Capaz era un poco
inconsciente de llevar a reuniones de Montoneros a su hijo, pero creo que es también
bastante simbólico porque además de militar para mejorarle la vida a todos y por una
patria libre también lo hacía pensando en su hijo”.
“Somos los hijos de los Hijos”
“¡Re, re, re, somos los hijos de los Hijos!”, cuenta Cami que cantaban cuando se
juntaban en las marchas como las del 24 de marzo, a las que va desde siempre con
sus familiares. “Desde muy chiquitos nos gustaba y nos gusta mucho encontrarnos. Yo
tendría 5 años y nos conocíamos en reuniones, actos u otras actividades”, dice con sus
ojos vivaces y brillantes.

En las marchas eran de correr jugando, no de caminar. “Nos encantaba correr entre la
gente y las banderas, luego nos quedábamos bajo la de Hijos. También nos gustaba
marchar y bailar delante de los que encabezaban la marcha, era para sentirnos cómo
líderes”.
“No había nada que me gustase más que irme a dormir de Juanita y Pedro después de
las marchas y reuniones. Armábamos planes entre nosotrxs para que nuestros papás
nos dejen y después hacer esas pijamadas que tanto queríamos. Juane siempre estaba
y nos acompañaba. Era una persona que lo único que merecía era felicidad”, escribió
Camila al recordar al militante Juan Emilio Basso, padre de sus amigues y compañero
de su papá Santiago Garat.
Aferrada a un pin o prendedor tallado con el nombre “Haydée”, Cami explica que le re
gusta. “Me lo regaló mi tía Florencia, cuando cumplí 15 años, el 17 enero”. Y explica
con orgullo: “Es también el día del cumple del Indio Solari, quien siempre se escucha
en casa, a mi papá le gusta mucho”.
Además, Haydée es mi segundo nombre, al igual que el de mi bisabuela paterna,
madre de mi abuelo Eduardo Garat”, el abogado y escribano defensor de presos
políticos que fue secuestrado y desparecido el 13 de abril de 1978, durante el
terrorismo de Estado. Estaba en la esquina de Santa Fe y España, esperando un taxi y
planeaba ir a Buenos Aires a acompañar a dos compañeras que se iban a tomar un
avión a Europa.

Cami señala sobre lo sucedido en aquella época: “En la escuela hablamos varias veces
de la dictadura, en Historia. A veces me hacían hablar a mí, y también alguna vez fue
mi viejo para contar del tema y sobre su padre. Ahora estoy en tercer año y voy a la
escuela 6055, Simón de Iriondo (Suiza 220) a la vuelta de mi casa”, cuenta.
Sobre ¿qué estudiar, al terminar la secundaria?, dice que “podría ser algo vinculado al
diseño. Me gusta dibujar y Carla, mi mamá, pinta y estudió Bellas Artes”.
El abuelo en movimiento
“Por lo que me contaron de mi abuelo, sé que era muy compañero, bueno y
preocupado por lo que ocurría en el país. También en una película realizada por el
Rosariazo se lo ve corriendo, luchando. Es muy fuerte porque hasta entonces sólo
había visto fotos, que lo muestran quieto, y verlo corriendo es muy distinto y
profundo. Además de verlo muy parecido a mi papá”, admite Cami.
Sobre el compromiso de militancia de Eduardo, en agosto de 2012 la editorial
Compromiso publicó, gracias al trabajo de compilación de su familia, un ensayo inédito
de Garat denominado Texto Constitucional, proyecto hegemónico y realidad histórica,
asado en un profundo análisis sobre la Constitución del 49 y que fue declarado de
interés legislativo por la Cámara de Diputados de Santa Fe.
Para Cami, esa época de la dictadura que vivió su abuelo “era muy fea. Los militares
tomaron el poder y hacían lo que querían. En las calles y plazas, la gente no se podía
juntar a hablar. Los militares temían que hablaran mal sobre ellos, tenían miedo. Pero
mi abuelo era muy valiente, hablaba y decía lo que estaba mal, era militante e
intentaba cambiar algo”.
Finalmente, tomando un pañuelo de las Madres y su pin, explica con orgullo: “Esto es
como parte de mi historia y de mi familia”.
“Los nietos también tenemos que luchar”
Emiliano Toniolli tiene 17 años y milita en el Movimiento Evita. Desde un banco de la
plaza San Martín, con las manos en los bolsillos de su campera verde, dice que añora
los encuentros por el día de la Memoria, la Verdad y la Justicia: “Desde que tengo
memoria se concentra acá y este lugar me recuerda mucho al 24 de marzo. Me trae a
todas las movilizaciones, la gente acompañando, recordando y marchando hasta el
Monumento a la Bandera”.

Para él, la historia de su familia empezó a conocerse a partir de los 7 años: “A esa
edad me empezó a llamar la atención que mi papá no le diga papá al marido de mi
abuela. Me empezó a generar dudas, entonces le pregunté y fue mi familia la que me
contó lo que había pasado con mi abuelo”, dice. Y suma: “De alguna manera, los que
me contaron, los que me enseñaron sobre lo que sucedió, fueron mi abuela y mi viejo,
porque también hay una realidad y es que en la escuela en muchos casos no te
cuentan cómo fue verdaderamente la dictadura. Más que nada en la secundaria, se
quiere instalar esa versión de los dos demonios y la idea de que ni unos eran tan
buenos ni otros tan malos, y que no fue una dictadura sino que fue una guerra entre
dos bandos, ambos terribles. Yo creo que no fue así. Los que verdaderamente me
dijeron y me hablaron del terrorismo de Estado, de las torturas, los secuestros y las
desapariciones, fueron mis familiares”.
Luego de estas declaraciones, Emiliano reconstruye la vida de su abuelo Eduardo,
secuestrado el 9 de febrero de 1977 en la vía pública de la ciudad de Córdoba. Dice
que su abuela siempre le dijo que era tímido, pero que sus compañeros de militancia
lo recuerdan como una muy buena persona. También se emociona al recordar las
anécdotas que contaba su bisabuela Matilde Chocha Toniolli, histórica integrante de
Madres de la Plaza 25 de Mayo de Rosario: “Ella decía que en la época, un poco antes
de la dictadura, le preguntó a Eduardo, mi abuelo, por qué se exponía tanto si sabía lo
que le podía pasar. Y Eduardo le contestó que con tanta injusticia social, que con
tanta injusticia en el mundo, él no podía vivir. Y que con la seriedad y la tranquilidad
que le transmitió cuando se lo dijo, ella se quedó callada y se dio cuenta de que
verdaderamente estaba muy seguro de luchar por eso”.
Emi considera que a través de su militancia puede recuperar la memoria de su abuelo
Eduardo. “Yo levanto las banderas del Evita, que a su vez levanta las banderas de los
más humildes y de los necesitados, y en parte yo creo que mi abuelo luchaba por lo
mismo y buscaba lo mismo. Trataba de encontrar un país mejor, en el que no haya
tanto nenes con hambre. Es a partir de ahí que creo que lo reivindico”, remarca. Él, al
igual que aquel militante montonero que continúa desaparecido, se ilusiona con la idea
de hacer un futuro mejor para los argentinos y las argentinas.

De la lucha de los Hijos –en la que su papá, el concejal rosarino Eduardo Toniolli, está
implicado–, Emiliano recuerda haber asistido a diferentes actividades acompañando a
su viejo. Entre sus relatos aparecen la casa del militante Juane Basso y los juegos con
Lua Pastorini y Cami Garat, hijas también de miembros de Hijos. Para él, el trabajo de
la agrupación “es muy importante” porque “hay un montón de familiares que todavía
están esperando justicia por delitos de lesa humanidad, y porque pasaron más de 40
años y todavía hay gente que torturó, asesinó, y que hoy sigue caminando por la calle”.
Finalmente, Emi considera necesario que los nietos de los desaparecidos encuentren
un espacio en donde unirse: “Me parece importante que estemos juntos porque así
como los hijos en su momento buscaron luchar para que se haga justicia y recordaron
a los familiares, también los nietos tenemos que hacerlo, para que nada de lo que pasó
quede en el olvido. Para que se siga recordando a los desaparecidos tanto los 24 de
marzo como en el resto del año. Para que esto no vuelva a pasar, para que no se
repita”, expresa.
Fuente:RedaccionRosario
Rosario marchó bajo la lluvia por la Memoria, la Verdad y la Justicia
Pase a la pandemia de coronavirus y la lluvia, Rosario recordó el aniversario del último golpe de Estado en Argentina y volvió a reclamar por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Si bien no hubo una convocatoria oficial, algunas organizaciones decidieron salir igual a las calles.
Con cortes de tránsito en el centro incluidos, dos marchas confluyeron este miércoles por la tarde en la zona del Monumento Nacional a la Bandera. La primera partió desde plaza San Martín y la otra desde plaza Montenegro.
Desde la plaza Montenegro la columna se movilizó por San Martín hasta Córdoba, y desde allí por Córdoba hacia el Monumento, mientras que tras la concentración en plaza San Martín, la movilización es por Dorrego hasta San Luis, de allí hasta Buenos Aires y luego hasta Córdoba para finalizar en el Parque Nacional a la Bandera (el escenario estará ubicado en Belgrano y Estévez Boero).
Debido al mal clima se adelantó la lectura del documento y para las 19 ya había comenzado la desconcentración.





Fuente:RosarioPlus
A 45 años del Golpe
Día de la Memoria: organismos concentraron en Parque
a la Bandera y la izquierda marchó al Monumento
Abuelas, Madres, Hijos y organismos de derechos humanos hicieron un acto en el Monumento, donde
confluyeron dos marchas de organizaciones de izquierda y piqueteras, que concentraron en las plazas San
Martín y Montenegro, respectivamente. Actos en medio de la lluvia cerraron otra jornada histórica
24 de marzo de 2021
Con vigilias, homenajes y diferentes actos públicos se conmemoran este
miércoles los 45 años del último golpe de Estado cívico militar perpetrado en
Argentina. Abuelas, Madres, Hijos y la mayoría de los organismos de derechos
humanos no marcharon otra vez, igual que el año pasado, por la pandemia de
coronavirus, pero sí se concentraron a las 17 para participar de la lectura
pública en el Parque de la Bandera del histórico documento confeccionado por
organismos de derechos humanos de la ciudad, que estaba prevista para las
19 pero debió anticiparse por la lluvia.
Allí, leyeron: “Hoy nos convocamos para homenajear y reivindicar la militancia
de los años 60 y 70, y para no olvidar la barbarie de lo que fue el más siniestro
de los golpes de Estado. 45 años nos separan de aquel golpe cívico, militar,
eclesial y empresario que hundió al país en la mayor dependencia cultural,
política, económica y social a fuerza de secuestros, muerte, cárcel, tortura y
exilio de varias generaciones; tomando como botín de guerra a más de 500
niños, hijos e hijas de militantes desaparecidos”.
Y recalcaron: “El plan económico de los grandes grupos de poder no podría
haber sido implementado con organizaciones revolucionarias crecientes y una
clase trabajadora con conciencia. Porque son nuestra bandera de unidad y de
lucha recordamos y reivindicamos a los 30 mil compañeros y compañeras
desaparecidos, y la lucha de toda una generación que ellos encarnaban,
sueños revolucionarios contra el imperialismo por la Patria Grande
Latinoamericana”.
La mayoría de los actos conmemorativos de la jornada estuvo cruzada por el
recuerdo de Juane Basso, el periodista hijo de desaparecidos nacido en
cautiverio, fundador de Hijos Rosario, motor incansable de cada aniversario
del Golpe, quien falleció tres semanas atrás.
Marchó la izquierda
A pesar de la definición de la mayoría de organizaciones políticas, sociales,
sindicales y estudiantiles de no realizar una marcha para evitar muchas horas
de aglomeración, otro sector definió lo contrario. El Encuentro Memoria,
Verdad y Justicia de Rosario, junto el PTS en el Frente de Izquierda, Amsafé
Rosario, Pan y Rosas, FOL, Polo Obrero, Tupac, Izquierda Socialista, entre otras,
convocó a una movilización para esta tarde, desde Plaza San Martín, donde
concentraron a las 17 para ir al Monumento a la Bandera, aunque hicieron su
propio acto en la nave central.
En este caso, también marcharon los familiares de víctimas gatillos facil como
Ramón Casco, trabajadores de la Cooperativa RecTuel, vecinos de Magaldi que
pelean por tierra y vivienda, autoconvocados por los Humedales, el Centro de
Profesionales por los Derechos Humanos.
El documento de las organizaciones de izquierda denunció la impunidad de
ayer y de hoy. “Por los 30.000. Contra el pago de la deuda y al FMI. Contra los
despidos, los procesamientos a los trabajadores y la precarización laboral.
Contra el gatillo fácil, los femicidios y el aval de los gobiernos a las policías
responsables”, destacaron los organizadores.
De igual modo lo hicieron organizaciones piqueteras, como la Corriente
Clasista y Combativa, que se juntaron en la plaza Montenegro para marchar
hacia el Monumento.
Por la mañana
Todo arrancó con la vigilia del martes por la noche en la Plaza 25 de Mayo,
organizada por Madres de Plaza 25 de Mayo. Allí instalaron una muestra de
700 pañuelos con los nombres de las personas desaparecidas de la provincia
de Santa Fe y desplegaron una gran bandera en forma de pañuelo sobre la
que pusieron pañuelos bordados con los nombres de las madres y mariposas
que representan a sus hijos e hijas.
Este miércoles por la mañana se realizó la tradicional plantación de árboles en
el Bosque de la Memoria, en el Parque Scalabrini Ortiz. Y por la tarde hubo un
homenaje a las víctimas travesti trans de la dictadura. La Municipalidad junto
junto al Archivo de la Memoria Travesti Trans de Santa Fe rindió un homenaje
a las compañeras detenidas desaparecidas del colectivo LGBTIQ con la
colocación de una placa conmemorativa en el Paseo de la Diversidad
(Wheelwright 1497).
El documento de Abuelas, Madres e Hijos
Hoy nos convocamos para homenajear y reivindicar la militancia de los años
60 y 70, y para no olvidar la barbarie de lo que fue el más siniestro de los
golpes de estado.
45 años nos separan de aquel golpe cívico, militar, eclesial y empresario que
hundió al país en la mayor dependencia cultural, política, económica y social
a fuerza de secuestros, muerte, cárcel, tortura y exilio de varias generaciones;
tomando como botín de guerra a más de 500 niños, hijos e hijas de militantes
desaparecidos.
El plan económico de los grandes grupos de poder no podría haber sido
implementado con organizaciones revolucionarias crecientes y una clase
trabajadora con conciencia.
Porque son nuestra bandera de unidad y de lucha recordamos y reivindicamos
a los 30 mil compañeros y compañeras desaparecidos, y la lucha de toda una
generación que ellos encarnaban, sueños revolucionarios contra el
imperialismo por la Patria Grande Latinoamericana.
A 45 años, hemos recorrido un largo camino en defensa de los derechos
humanos.
Desde aquellas primeras denuncias al logro de las condenas a perpetua.
De los escraches al freno del 2 por uno.
Esfuerzos de un colectivo que decidió con valentía no dejar impune a ningún
genocida.
Hoy particularmente, frente a la pandemia que nos ataca, reivindicamos a los y
las trabajadores de la salud, y a las mujeres y los hombres del pueblo que
solidariamente pelean por resolver el alimento, el techo, el aislamiento, la
atención de los casos positivos y la prevención.
Destacamos la decisión del gobierno nacional por reforzar el sistema de salud
y acceder a vacunas para el pueblo argentino. También los esfuerzos por
contener los efectos de la pandemia entre los más necesitados,apoyando a los
movimientos sociales que trabajan en los barrios populares tratando de
mitigar el hambre que azota a los más vulnerables. Esfuerzos que se
materializaron en la construcción de herramientas como el IFE, ATP y recursos
específicos para los comedores populares.
El sistema económico capitalista no sólo está empobreciendo a muchas
familias argentinas, sino también destruyendo nuestros humedales, los
bosques en el sur, apropiándose de tierras fiscales y persiguiendo a los
pueblos originarios.
Hoy vemos cómo el poder judicial corrupto beneficia con prisiones
domiciliarias a los genocidas condenados, dejando a muchos de ellos fuera de
la cárcel. Seguimos exigiendo cárcel común, perpetua y efectiva para los
condenados por delitos de lesa humanidad.
El mismo poder judicial que inventa causas, que deja presos a luchadores y a
quienes fueron opositores de la versión macrista del neoliberalismo.
Los mismos que en complicidad con los medios hegemónicos han instalado
mentiras y ocultado las maniobras corruptas de la derecha en el gobierno,
instalando en una parte de la sociedad el discurso del odio. El de la doble vara.
El que niega el terrorismo de Estado. El de la Corte del 2 por uno a genocidas.
El que disculpa la agresión de bolsas negras simulando muertos con nombres
representativos del campo popular. El poder judicial que deja libre a violadores
y femicidas.
Creemos que es indispensable un nuevo Poder Judicial, sin jueces y fiscales
corruptos al servicio de los poderes fácticos y los vendepatria.
Por un Poder Judicial sin cargos vitalicios; transparente y con control popular
que esté al servicio del pueblo para construir una Argentina más justa y
solidaria. Con jueces y juezas surgidos del pueblo. Una justicia democrática,
antipatriarcal y feminista.
El acceso a la información es un derecho del pueblo. Hoy los medios de
comunicación son propiedad de monopolios que los utilizan como ariete de l
os poderes económicos concentrados contra los gobiernos populares.
Valiéndose de mentiras que desinforman y confunden a la sociedad.
Por la democratización y pluralidad de la palabra es necesaria la plena
vigencia de la ley de medios, recortada en sus aspectos más importantes por
decreto durante el gobierno de Macri.
Los sueños de una Patria para todos y todas viven hoy en los sindicatos que
reclaman salarios y trabajo digno y paritarias sin techo; en los desocupados y
desocupadas, las jubiladas y los jubilados; los trabajadores y trabajadoras de
la economía popular; los pueblos originarios y las comunidades campesinas
que defienden nuestras riquezas naturales contra el saqueo de las mineras,
los agrotóxicos y los terratenientes ; las compañeras que gritan “Ni Una Menos”;
en la lucha por la diversidad sexual y de género, la de las madres y las
organizaciones sociales y comunitarias que exigen que “paren de matar a los
pibes y pibas de los barrios”; en la de estudiantes y docentes por la Educación
pública y popular, y en la de quienes pelean por salud, tierra, trabajo y
vivienda.
Hoy somos testigos en nuestro continente de los ataques de la derecha y de
los imperialismos, particularmente el yanqui, manifestados en los constantes
ataques a Venezuela y el bloqueo criminal a Cuba.
También Perú, Paraguay, Ecuador, Haití, Colombia, Brasil, Uruguay, Guatemala
y Honduras, nos hablan de esa intervención en los países de nuestra Patria
Grande.
Pero también asistimos a páginas gloriosas escritas por los pueblos, como la
derrota electoral de gobiernos abiertamente reaccionarios, el fracaso del golpe
de estado y el triunfo del MAS en Bolivia. El levantamiento heroico del pueblo
chileno contra un gobierno reaccionario y una constitución dictada por
Pinochet. Las luchas del pueblo peruano que voltearon a un gobierno corrupto.
Vemos como el sistema corrupto de Brasil, que encarceló a Lula y destituyó a
Dilma, hoy debe retroceder ante la recapitulación de jueces que le devuelven
a Lula la posibilidad de ser candidato. O como los que apañaron a Lenin
Moreno en Ecuador, deberán rendir cuentas al nuevo gobierno popular.
Destacamos los esfuerzos del presidente Alberto Fernandez para rescatar a
Evo Morales de la persecución de los golpistas en Bolivia y ofrecerle asilo
político en nuestro país. Apoyar a Lula en sus momentos más difíciles en
prisión y la decisión de trabajar para que la unidad de los pueblos
latinoamericanos sea una realidad.
En nuestro país, las elecciones frenaron el avance de la derecha en el
gobierno, que nos dejó la deuda externa más grande de la historia, con el
correlato de hambre, miseria y pérdida de derechos que siempre trae el
neoliberalismo. Deuda que ha sido denunciada por fraudulenta e ilegal, y
cuyos responsables han sido demandados por el gobierno ante la justicia.
Hoy nos encontramos ante el desafío de trabajar todos juntos para pelear por
una patria justa, libre, solidaria y soberana por la que lucharon nuestros 30 mil
compañeros y compañeras.
Si bien hoy están en el gobierno sectores populares, la derecha aún tiene una
base de sustento dentro de nuestra sociedad, con medios de comunicación
hegemónicos y el poder judicial a su servicio. Están al acecho y lo hacen notar.
Por eso la necesidad de estar alertas, de seguir exigiendo Memoria, Verdad y
Justicia, de gritar una vez más: “No olvidamos, no perdonamos, no nos
reconciliamos”.
¡TREINTA MIL COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS DESAPARECIDOS!
¡PRESENTES!
Consignas:
DDHH
–No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.
–30 mil compañeras y compañeros desaparecidos, presentes.
–Restitución de las hijas e hijos de desaparecidos apropiados por los genocidas.
–Juicio y castigo para todos los responsables del terrorismo de Estado,
partícipes y beneficiarios del poder económico y sus cómplices. Cárcel común
perpetua y efectiva a todos ellos.
–Sentencia firme para todos los condenados en Argentina por delitos de lesa humanidad.
–Aceleración de las causas por crímenes del terrorismo de Estado.
–Basta de prisiones domiciliarias a los genocidas. El único lugar para un genocida es la cárcel.
–Exigimos en nuestra provincia el alineamiento con políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia que viene planteando el gobierno nacional.
–Seguimos exigiendo al Estado Vaticano el libre acceso y la publicación de sus
archivos de la represión asesina.
También exigimos al gobierno estadounidense que entregue sus documentos
sobre la dictadura en Argentina y el plan Cóndor en América latina.
–Exigimos justicia y el esclarecimiento por la desaparición de Jorge Julio López.
–A 11 años del asesinato de nuestra compañera Silvia Suppo exigimos un
nuevo proceso que enmarque su causa en su carácter de testigo y querellante
en las causas de lesa humanidad.
–Reafirmamos que los delitos de la Triple A son crímenes del terrorismo de
Estado y de lesa humanidad.
–Reclamamos que se continúen investigando los delitos cometidos por los
represores de la dictadura contra los conscriptos y combatientes de Malvinas,
los cuales son considerados crímenes de lesa humanidad.
–Exigimos: ¡Fuera ingleses de Malvinas!
–Pedimos Justicia por los muertos y desaparecidos de La Tablada.
–Exigimos juicio y castigo para los responsables materiales y políticos de los
asesinatos de Juan Alberto Delgado, Rubén Pereyra, Ricardo Villalba, Walter
Campos, Yanina García, Graciela Acosta, Claudio Lepratti, Graciela Machado y
Marcelo Pacini, cometidos por la Policía de Reutemann en diciembre de 2001.
–Pedimos juicio y castigo por los responsables de la desaparición y muerte de
Santiago Maldonado.
–Seguimos reclamando el Juicio y Castigo a los responsables materiales y
políticos de los asesinatos de todos los militantes sociales, políticos y gremiales,
como los del maestro Carlos Fuentealba; el presidente de la Federación
Nacional Campesina y dirigente originario Mártires López, y los militantes
populares Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, Rafael Nahuel, Marcos Soria.
–No olvidamos a militantes sociales como Mercedes Delgado, Mariano Ferreira,
Jere, Mono y Patón.
–Rechazamos los fallos judiciales amañados que se suceden en la Justicia
provincial, reclamamos la reapertura de todos ellos, y demandamos
investigaciones a fondo, juicios y condenas de los casos de violencia
institucional de nuestra ciudad.
–Exigimos justicia por Franco Casco, Jonatan Herrera, María de los Ángeles
Paris, Gerardo Pichón Escobar, Alejandro Ponce, David Campos, Emanuel
Medina, Michel Campero, Jonatan Ojeda, Carlos Godoy, Maximiliano Zamudio,
Carlos “Bocacha” Orellano y todos los jóvenes asesinados por el gatillo fácil.
–Repudiamos y exigimos justicia por los casos de violencia institucional en
nuestra provincia Exigimos, que se garantice protección y seguridad, acceso a
la salud, a las víctimas, familiares y testigos de dichas causas.
–Ni un pibe menos.
–Reclamamos la aparición con vida de Valentín Reales.
–Exigimos Justicia por Cristian Aquino.
– Exigimos al presidente paraguayo la aparición con vida de la niña Carmen
Oviedo Villalba (Lichita) y el juicio y castigo a los asesinos de sus primas María
Carmen y Lilian Marian Villalba, niñas argentinas de 12 años que fueron
torturadas y fusiladas por fuerzas conjuntas de la policía y el ejército paraguayos.
–Repudiamos la persecución a integrantes de la comunidad LGBTIQ+.
–Por políticas para la vida para todos nuestros pibes y pibas. Basta de
narcopolicías, represión e impunidad. Por el fin de institutos como el ex Irar.
No a la baja de la edad de imputabilidad.
–No al pago de la deuda externa con el hambre del pueblo.
–Techo, tierra y trabajo para todos.
–Soberanía sobre el Río Paraná, su navegación y sus puertos. Manejo por el
estado de la navegación de nuestros ríos.
– Vacunas contra el Covid 19, romper el chantaje de los grandes laboratorios
y grandes potencias que las monopolizan. Vacunas para todos, comenzando
por los sectores más vulnerables.
–Paritarias sin techo, aumento de las jubilaciones y control de precios.
–Por la plena implementación de la ley de Salud Mental.
–Por la plena implementación de la ley de Medios.
–Por la plena implementación de la ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra las Mujeres, y la declaración de la emergencia nacional.
–Exigimos la despenalización del consumo de cannabis.
–Basta de femicidios y crímenes de odio. Justicia por todos los travesticidios
ocurridos en nuestro país.
Exigimos justicia por Sandra Cabrera y Caren Peralta. Al closet no volvemos
nunca más, por el real cumplimiento del cupo laboral trans y del cupo por las
personas con discapacidad. Exigimos reparación histórica para el colectivo
LGBTIQ+. Apoyamos la lucha llevada adelante por las trabajadoras sexuales de
Ammar.
–Repudiamos todo acto de amedrentamiento, persecución y espionaje a
organizaciones sindicales, sociales, populares y de Derechos Humanos. No a la
judicialización y criminalización de la protesta. Cierre de todas las causas
abiertas contra luchadores y luchadoras. Libertad a los y las presas políticas.
Derogación de la ley antiterrorista y de todas las normativas y legislaciones que
pretendan penalizar el ejercicio de las libertades democráticas y el derecho a
las manifestaciones sociales.
–No a la instalación de bases militares extranjeras en Argentina y Latinoamérica.
–Exigimos el esclarecimiento sobre lo ocurrido con el submarino ARA San Juan,
y Justicia para los y las 44 compatriotas.
–Rechazamos la intervención de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad
interior.
–Nos manifestamos en defensa de La Toma, y decimos: “No al desalojo”.
–Por la re-estatización del Banco de Santa Fe.
–Libertad a todos los presos y presas políticas de nuestro país.
Fuente:ElCiudadanoyLaRegion
Bajo la lluvia, Rosario volvió a exigir memoria, verdad y justicia
05:10 hs - Jueves 25 de Marzo de 2021
La concentración volvió tras un año en pausa por la pandemia de coronavirus. Miles de personas se congregaron en el Parque Nacional a la Bandera por los 45 años del inicio de la dictadura cívico militar y para recordar a los 30 mil desaparecidos y, muy especialmente y durante toda la convocatoria, a Juan Emilio Basso (Juane), militante de Hijos Rosario que murió el 3 de marzo pasado y fue uno de los pilares locales de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.
Sobre las 15, comenzaron a escucharse las primeras percusiones por algunas de las calles de Rosario. Las concentraciones fueron dos: una en el Parque Nacional a la Bandera, por parte de las organizaciones de derechos humanos, y otra convocada por sindicatos, organizaciones sociales y agrupaciones estudiantiles y universitarias en la plaza San Martín, con una movilización hacia el parque.
La lluvia no dejó de caer en toda la tarde, alternando entre garúa y chaparrón, aunque ni eso disipó la iniciativa de todos los que se acercaron al parque, que se volvieron a reunir un 24 de marzo luego de la pausa obligada el año pasado, con la primera cuarentena en marcha desde hacía algunos días. Por entonces, y por primera vez desde la restauración democrática, no hubo movilizaciones por el aniversario del golpe militar: el coronavirus las desplazó de las calles a las redes sociales y la colocación de pañuelos en balcones.
Con la vara muy alta tras la marcha de 2019 (se estimó que a la misma fueron alrededor de 100 mil personas), la concentración de ayer tuvo una generosa cantidad de asistentes a pesar de las condiciones meteorológicas. Antes de las 18, y con un chaparrón encima, los organizadores anunciaron que acelerarían la lectura del documento que cierra cada año la marcha.
Antes de la lectura del documento, se exhibió un video para recordar a Basso. La emoción, al ritmo de la percusión, sobrevoló el parque para homenajear a uno de los militantes incansables por la memoria, la verdad y la justicia.
Con una imagen permanente de Juane como fondo en la pantalla gigante del escenario, se leyó el documento para cerrar el acto, sobre las 18. “Recordamos y reivindicamos a los 30 mil compañeros y compañeras desaparecidos y la lucha de toda una generación”, fue uno de los fragmentos iniciales.
Tras ello, los oradores repasaron: “A 45 años, hemos recorrido un largo camino en defensa de los derechos humanos. Desde aquellas primeras denuncias a los logros de las cadenas perpetuas, de los escraches al freno del 2x1”. Más adelante, dijeron: “Seguimos exigiendo cárcel común, perpetua y efectiva para los condenados por delitos de lesa humanidad”.
En tanto, las organizaciones que elaboraron el documento dejaron un espacio para reivindicar “a los y las trabajadores de la salud, y a las mujeres y a los hombres que, solidariamente, pelean por resolver el alimento, el techo, el aislamiento, la atención de casos positivos y la prevención”.
No es un dato menor que esta concentración fue la primera desde que Alberto Fernández es presidente, teniendo en cuenta la imposibilidad de hacer el acto en 2020. El contraste con la última movilización, en 2019, fue notorio: en esa oportunidad, el documento rechazó el golpe de Estado y el ajuste del gobierno del por entonces presidente Mauricio Macri.
Ayer, entre otras cuestiones, las agrupaciones y organizaciones que elaboraron el documento destacaron “la decisión del gobierno nacional para reforzar el sistema de salud y acceder a vacunas para el pueblo argentino”.

La lluvia no impidió la movilización hasta el Parque Nacional a la Bandera.
“En nuestro país, las elecciones frenaron el avance de la derecha en el gobierno, que nos dejó la deuda externa más grande de la historia. Deuda denunciada por fraudulenta e ilegal y cuyos responsables han sido demandados por el Ejecutivo ante la Justicia”, agregaron.
De todos modos, advirtieron: “La derecha todavía tiene una base de sustento en la sociedad. Por eso la necesidad de seguir exigiendo memoria, verdad y justicia. Y de gritar que no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos”.
La militancia se quedó un rato más, cantando al ritmo de bombos y redoblantes, bajo una lluvia débil, en otro encuentro después de la pausa obligada del año pasado para volver a reclamar memoria, verdad y justicia por los 30 mil desaparecidos.
Perotti y Javkin
“A 45 años del golpe cívico militar del 24 de Marzo de 1976, en el marco de #PlantamosMemoria, encabecé el acto en Rosario recordando a las víctimas del terrorismo de Estado, manteniendo viva la memoria colectiva. #NuncaMás”, tuiteó ayer el gobernador Omar Perotti.









No hay comentarios:
Publicar un comentario