4 de marzo de 2021

TROPEL 2 del 04.03.2021.

 

La delicada tarea de vivir en un burbuja






















Por Tati Goldman, Resumen Latinoamericano, 3 de marzo 2021.

El regreso a las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires estuvo tensionado por muchísimas dudas y una única certeza: nada es igual que antes. Las formas de convivir entre pibxs, familias y docentes se redefinen día a día, y cambian de escuela en escuela. ¿Cómo se aprende y se enseña cuando el futuro a corto plazo no ofrece garantías? Problemas edilicios, malabares pedagógicos, reencuentros, expectativas y nuevas formas de vincularse a la distancia en esta crónica de Tali Goldman.

Como—casi— todos los días, por las tardes, Mateo va a la plaza Velez Sarfield, a poquitas cuadras de donde vive, en Floresta. Ahí pasa las horas con su hermano y sus vecinas. Ahora corre, se esconde, juega a la mancha mientras Luciana, su mamá, lo mira a un par de metros. Cuando la mancha lo alcanza y apenas lo toca, Mateo no se convierte sino que se queda petrificado en el lugar, pone los brazos pegados al costado del cuerpo, aprieta los puños bien fuerte y empieza a gritar. El barbijo le tapa casi toda la cara y lo único que puede ver su mamá son sus ojos. Están llenos de furia y ella se pregunta por qué.

Horas antes de ese primer día de clases, Mateo se levantó a las siete, desayunó, se puso el guardapolvo, su barbijo descartable, y caminó diez cuadras con su mamá hasta el colegio. Es un caso atípico: sólo uno de cada cinco estudiantes de CABA vive a menos de un kilómetro de su escuela y casi el 60% está a veinte o más. En la entrada, Mateo vio que había menos alumnos: sólo cursaban primero, segundo y tercer grado de manera escalonada. 

A él le tocaba ingresar a las ocho. En la puerta, le dijo a Luciana que se quedara tranquila, que a la salida le iba a contar minuto a minuto cómo había sido el protocolo en su primer día de tercer grado. Sus papás estaban muy nerviosos. ¿Regreso a clases de manera presencial? ¿Cómo se aplicaría el protocolo? ¿El edificio ofrecía garantías? ¿Habría suficientes ventanas, ventilación, distancia? ¿Cómo iban a ordenar la entrada? ¿Y la salida? ¿Por qué volver cuando las vacunas a los docentes no estaban garantizadas? ¿Las condiciones estaban dadas para que regresara?

Mateo hizo la fila y antes de entrar esperó a que las maestras le tomaran la temperatura y le pusieran alcohol en gel. Cuando llegó al aula, se dio cuenta de que todas las mesas estaban ocupadas. ¿Y él? ¿Dónde se iba a sentar? Por los protocolos, el pasillo también era parte de la clase. Miró para un lado, miró para el otro y fue, sólo, a sentarse detrás de la puerta: no podía ver a su maestra, aunque sí alcanzaba a escucharla. Pedía que copiaran del pizarrón el día y el clima. Mateo cruzó la puerta, se sentó a un costado, en el piso, e intentó escribir sobre su regazo. Le resultó tan incómodo que le dijo a la seño que mejor volver al pasillo, con su mesa. Le quedaba el consuelo de sentarse sólo: seis de cada diez escuelas no cuentan con bancos individuales.

¿Es por todo eso que Mateo ahora está gritando? ¿Por los segundos que pasó sólo en el pasillo, afuera del aula? ¿Por ser el único que se sentó en una silla sin banco? ¿Por no tocar a nadie ni compartir nada como le habían dicho sus papás y luego su maestra? ¿O porque estaba feliz de reencontrarse con sus amigos después de un año, de volver a esas aulas, a esos pasillos, a ese patio? Mateo grita por todo eso y se abraza con su mamá, que también llora con él y lo calma. Después se seca las lágrimas y se convierte en mancha, otra vez. 

El regreso a las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires estuvo tensionado por muchísimas dudas y una única certeza: nada es igual que antes. Nada. Aunque exista un protocolo establecido por el gobierno porteño, cada escuela es un mundo: en algunas los alumnos van todos los días pocas horas, en otras van sólo dos veces por semana, están las que cumplen jornada completa de lunes a viernes e incluso hay estudiantes que van alternadamente una semana sí y otra semana no. Nada es lineal. Ni entre las escuelas públicas, ni entre las privadas. Es una situación atravesada por grises, contradicciones, alegrías contenidas: un proceso complejo que se redefine día a día. “Cruzar los dedos y tocar madera”, parece ser el lema que unifica a toda la comunidad educativa. 

***

—Ahora que empecé el jardín ¿puedo pedir un deseo? 

—Sí, claro.

—Pido que se vaya el virus.

Gael y su papá Damián están en el supermercado y acaban de salir del primer día de salita de 4 de una escuela privada de Paternal. Damián, psicólogo, tiene una noticia para darle.

—Gael, papi consiguió turno para vacunarse, ¡se va a vacunar contra el virus!

Gael frenó. Lo miró. 

—¡Qué buenoooooooo papiiiiiiiiiii qué bueno! ¡Hoy es el mejor día del mundo!

Damián no aguanta las lágrimas. Hace unas semanas, cuando empezaron las reuniones virtuales para explicar los protocolos de regreso al jardín, Gael le decía: “Yo sin ustedes no voy ni loco a ningún lado”. Damián y Berna, su novia, estaban muy angustiados. Durante los últimos meses del 2020, se la pasó en la cama de sus papás y contando lo feliz que estaba con ellos, cuánto le gustaba estar en su casa, en su habitación con sus juegos y sus cosas. No quería saber nada ni con un jardín, ni con ninguna Seño, ni con amigos. Por eso, para Damián y Berna era fundamental que Gael tuviera un espacio para socializar y vincularse con otros. 

Debieron hacer un trabajo fino para incentivar las ganas de su hijo. Armaron un calendario con dibujos para ir tachando los días que faltaban, repasaron canciones y, claro, pensaron qué dirían sus nuevos amigos cuando vieran el super barbijo de Spiderman. 

El día que volvió a la escuela, dividieron su clase en dos grupos de once chicos, con una Seño para cada uno. Gael jugó con bloques, dibujó, escuchó canciones y vio sonreír a su Seño Vane, que llevaba barbijo y máscara transparentes. A Gael, el de Spiderman le escondía la risa: ella apenas vio cómo le brillaban los ojos. 

***

Tuvo que repetir su nombre una vez, dos veces, tres veces. Sus alumnos de primer grado no la entendían cuando ella les hablaba detrás del barbijo. ¿Maia? ¿Marta? ¿María?

Maira, M-a-i-r-a: es la profe de música y, además, cantante y locutora. Su voz es su herramienta de trabajo. Si el primer día terminaba a los gritos pronto quedaría afónica. Sobre todo porque tenía todos los cursos de primero a sexto en dos escuelas estatales. Mayra es parte del dispositivo que contempla 2880 instituciones de gestión y administración pública y privada. 

Sus inquietudes empezaron una semana antes, cuando le contaron el protocolo en las reuniones de docentes. ¿Cómo enseñar canciones si cantar con el barbijo puesto es imposible? ¿Cómo tocar otros instrumentos si no se pueden compartir? ¿Cómo dar una clase de música en esta nueva normalidad?    

Maira encontró rápido una manera de no poner en riesgo su voz: se compró un micrófono y un parlante de su bolsillo, algo que muchas docentes implementaron. Algunas van por los inalámbricos, otras, con pequeños o grandes parlantes.

Ese primer día, después de la presentación y de encender el micrófono, Maira entendió que la única actividad posible era hacerlos bailar. Puso música y les pidió que se movieran en el lugar. Los chicos y chicas se miraron. ¿Bailar solos? ¿A distancia? Empezaron a sacudir las piernas y brazos, tímidos, pero de a poco se soltaron hasta que todo el grupo se animó. Maira pudo ver en sus cuerpos la alegría compartida.

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Jueves 17 de febrero. Hoy es un día soleado, escribió Lucila con letra imprenta grande, fuerte, en su primer día de segundo grado. Lucila va a una escuela pública de Floresta que hasta marzo del 2020 era jornada completa. Ahora, con el protocolo, dividieron el grado en dos. A ella le tocó el turno mañana. 

Al mediodía, antes de almorzar, le muestra la tarea a su mamá, Victoria. Mientras lee el cuaderno tapa amarilla con orgullo, su hija le cuenta cómo estuvo ese día un poco “raro”. En la hoja siguiente, revisa una fotocopia pegada. La hoja, dividida en seis cuadros, tiene consignas para completar. “Evitemos el contacto a la entrada y la salida”: No besos, no abrasos, escribió Lucila; “Uso tapaboca”: uso correcto del barbijo casero en la boca, naris y pera, agregó; “Uso alcohol en gel”: en las manos; “Me lavo las manos”: con agua y jabon; “Recordá siempre mantener la distancia”: Dos metros de los demás; “No compartimos objetos”: botellita, lapis y goma de borrar. 

Victoria no sabe si reír o llorar. Sabe, son las postales de este nuevo tiempo. Aunque lo que más le llama la atención es el último ejercicio. La maestra les pidió que entre todos pensaran distintas formas de saludo y las dibujaran. La única condición: no tocarse con el otro. Entre palitos y circulitos, Lucila dibujó: el saludo Apache, estirando la palma de la mano; el rockero, levantando el índice, el meñique y el gordo; el saludo desde el corazón, poniendo la mano en el pecho; el tailandés, haciendo una reverencia; el japonés, juntando las dos palmas de las manos e inclinando la cabeza. 

Al final de la hoja la seño escribió con birome la tarea para el día siguiente: “Pienso un nuevo saludo y lo dibujo”. Lucila frunce el ceño, concentrada, y piensa.

—El gato chino mamá, el que mueve la mano para arriba y abajo. Ese puede ser un buen saludo.

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Azul empezó primer grado en 2020. El entusiasmo de pasar a la primaria le duró 15 días. Se tuvo que adaptar a una nueva forma de cursada y al aprendizaje de nuevos contenidos, incluido el proceso de alfabetización, sin siquiera conocer del todo la vida escolar “normal”. Muchas veces los horarios de sus clases coincidían con los de su hermano Lucio, o se superponían con el trabajo de su mamá: durante la semana la notebook fue un territorio de disputa. Pero al menos tenían una computadora, a diferencia de muchos de sus amigos y amigas. Azul y Lucio van a distintas escuelas públicas del Distrito Escolar 1 y varios de sus compañeros viven en el Barrio 31, donde la mayoría no tiene acceso a la conectividad. 

Un mes antes de que comenzaran las clases, a principios enero, el legislador del Frente de Todos Juan Manuel Valdés denunció a Horacio Rodríguez Larreta por Twitter: “¿Explicarán @horaciorlarreta y @Soledad_Acunia cómo es que decidieron recortar 371 millones de pesos al Plan Sarmiento en un año de pandemia? ¿O seguirán fingiendo que les importa la vuelta a clases?”. Lo cierto es que mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial el 4 de enero, el Gobierno de la Ciudad modificó las partidas presupuestarias destinadas al Plan Sarmiento— el programa que provee de dispositivos tecnológicos a los estudiantes de escuelas estatales— redireccionando más de 370 mil millones de pesos hacia otras áreas. Valdés también cuestionó el recorte sobre los fondos para infraestructura escolar: “El GCBA decidió recortar un ¡70%! la inversión en infraestructura educativa. En 2020 la inversión fue de aproximadamente 3 MIL MILLONES DE PESOS. El 2021 nos espera con MIL MILLONES DE PESOS”.

Cuando la inminencia del regreso a la presencialidad los sorprendió, Azul y Lucio se entusiasmaron por el reencuentro con los compañeros y, sobre todo, por volver al espacio de la escuela. Como madre, Clara se sintió un poco “extorsionada”: nadie, ni las escuelas, ni el gobierno de la Ciudad, le garantizaban que sus hijes accedieran a clases remotas si decidía no exponerlos a la presencialidad. Por eso, los días previos se la pasó repitiendo consejos sobre cuidados. 

Azul y Lucio tienen el mismo sistema: van una semana de corrido y la siguiente “cursan de manera virtual”: un eufemismo para hablar de cinco días repletos de tareas que sus padres y madres deben imprimir o fotocopiar. Clara tiene varias dudas. ¿Y si no coinciden las semanas de ambos hijes? ¿Quién cuida a uno mientras al otro le toca presencialidad? La mayoría de los padres y madres compañeros de Azul y Lucio tienen trabajos precarizados, muchos de los cuales cobran por día. ¿Cómo adaptar la vida de cuatro horas por día de escuela con los cuidados? 

A Clara también le preocupa la seguridad de la escuela y la adecuación de las aulas. Por eso, le regaló cincuenta barbijos a las dos maestras de sus hijes. Ambas le agradecieron como si les hubiera llevado una piedra preciosa. Ese primer día, el gobierno de la Ciudad no les había provisto de barbijos. Incluso, muchos chicos y chicas no lo tenían.

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Estimadas familias: Ante la nueva información recibida por todos por parte de la familia de Valentina, la escuela suspenderá los encuentros presenciales de quinto grado hasta nuevo aviso. Equipo de conducción 

Gerardo lee el mail de la escuela mientras escucha rezongar de fondo a su hija Sol, que va a una pública de Caballito. Ella había arrancado la semana con mucha expectativa. Estaba feliz: iría cuatro veces por semana, tres horas por día. El lunes todo bien, el martes, todo bien, el miércoles, todo bien. El jueves, en el Whatsapp de padres y madres, la mamá de Valentina contó que su hija tenía fiebre muy alta. Gerardo no dudó y muy a pesar de Sol decidió que no fuera el viernes. Sol está angustiada y frustrada. No pensó que las clases en la escuela se interrumpirían tan rápido. Hasta el 25 de febrero, se asilaron ochenta y ocho burbujas escolares desde el inicio de las clases presenciales. De ellas, 48 quedaron sin actividad. Para el mismo período, se registraron 304 casos positivos de coronavirus entre docentes y no docentes.

Julia también pasó por la misma incertidumbre. Sus mellizos Camilo y Felipe empezaron salita de tres en una escuela pública de Palermo. La primera actividad fue dividir en dos al grupo de 25 chicos. Después de dos días de jardín, una familia del otro turno dio positivo de COVID-19. ¿Tenía que alarmarse? Sí, porque la docente era la misma. “Entonces ¿De qué sirven las burbujas?”, se preguntaron varios padres y madres en el grupo de Whatsapp. ¿Está bien pensado el esquema? La respuesta de la dirección fue suspender la presencialidad durante diez días. 

Como tuiteó la comunicadora Paulina Cossi: “Ya conozco tres ´burbujas´ aisladas por contactos estrechos en escuelas. Arrancó el estresazo lectivo 2021”.

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El grupo de “padres y madres” de sala de 4 de una escuela pública de Villa Urquiza está estallado. El debate: si la cooperadora puede comprar o gestionar filtros de aire porque así no está garantizada la ventilación de la escuela. Como el edificio es antiguo la mayoría de las aulas no tienen circuito de aire al exterior: sólo puertas y pocas ventanas que dan a un patio techado. Según un informe de la Unión de Trabajadores del Estado (UTE) en el que se relevaron 611 establecimientos educativos, un 66,9% de las aulas en CABA no cuenta con la ventilación necesaria para prevenir el Covid. Además, ninguna de las escuelas tiene medidor de dióxido de carbono, una de las medidas que tomaron países de Europa para evitar el contagio a través de aerosoles.

Fernanda está ansiosa por el regreso de su hijo Ney y lo escribe en el chat. Aunque cree que el protocolo del gobierno porteño es impracticable: le parece un “chiste” que solo garanticen “alcohol en gel y lavandina”. Por eso, el primer día puso papel higiénico y rollo de cocina en la mochila de su hijo, algo que ni siquiera estaba garantizado en la pre pandemia. Llegaron juntos unos minutos antes de que empezara el turno de las 13:30 a las 15:30.

—¡Ese barbijo de Cars está genial!

—¡Qué bueno ese ganchito para que no se pierda el tapabocas!

Mientras los demás padres y madres comentaban y elogiaban las novedades para el cuidado, Fernanda trataba de espiar desde la puerta qué aula le iba a tocar a su hijo. ¿Sería la que tiene ventanas? ¿O estudiaría en la grande? Lo que más le preocupaba era que, por protocolo, la maestra no iba a poder siquiera hacerle un mimo en la cabeza a su hijo, o levantarlo si se llegaba a caer. ¿Y si no podía subirse sólo los pantalones después de ir al baño, algo que todavía le costaba?

Ney entró al colegio con su mejor amiga, Mile. En la mano llevaban la declaración jurada: se la dieron a la Seño, ella los saludó con puñito, les midió la temperatura, les puso alcohol en gel en las palmas y los tomó de la mano para subir los tres escalones que los separaban del gran patio de entrada. A Fernanda se le estrujó el corazón: angustia y alivio; felicidad y temor. Se dio cuenta cuánto extrañaba la escuela. No como un lugar de contenidos curriculares, sino como parte fundamental del entramado social, de esa red que necesitan las familias y especialmente las madres para no colapsar entre la crianza y el trabajo. 

A las 15:30 Ney salió feliz. Le contó que había jugado con masa, con autitos, que había armado una casa con bloques y que con Mile imaginaban que su aula se incendiaba y venían los bomberos.

—Pero….¡fue muy cortito, ma!

Fuente: Anfibia – fotos Victoria Gesualdi




Falleció Jorge Federico Watts, un 

imprescindible




































Por Lois Pérez Leira, Resumen Latinoamericano, 3 de marzo de 2021.

Fue fundador de la Asociación ex Detenidos Desparecidos. Una figura imprescindible de los derechos humanos en Argentina.

        Jorge Federico Watts vino al mundo el 15 de enero de 1949 en la ciudad de Buenos Aires. Es hijo de Carmen Vidal, quien había nacido el 21 de enero de 1928 en Oín de Arriba, ayuntamiento de Padrón, provincia de A Coruña. Carmen llegó a Argentina a los cuatro años acompañada de su madre Honorina Isolina Castro. Era única hija, en este país las estaba esperando su padre, Marcelino Vidal, quien trabajaba en un frigorífico como operario y había emigrado un año antes, en 1931. Jorge Watts nunca conoció a su abuelo pues lamentablemente Marcelino falleció un año después de que ellas llegaran.
        El tiempo pasó y Carmen conoció a Federico Rene Watts, hijo de una argentina y un inglés y contrajo matrimonio con él en 1948. Tuvieron dos hijos, Jorge el mayor, y  Diana, que nació en 1950.
        “Mis padres se divorciaron cuando yo era pequeño. Crecimos con mi madre y a mi papá lo vimos  pocas veces. Él murió cuando yo tenía 18 años”, cuenta Jorge. “Mi padre fue  empresario y trabajó en Turismo, era un inventor nato, entre sus creaciones se encuentra la primera incubadora para pollos, las que después exportó a Brasil. En EE.UU. trabajó para Pan América”.
        Jorge cursó la escuela primaria en Villa del Parque, Capital Federal, y el secundario en el barrio de Belgrano. Estudió durante tres años Ingeniería en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) y luego siguió la carrera de Analista de Sistemas pero no finalizó ninguna debido a que comenzó su militancia política en la el partido Vanguardia Comunista, se inicio en la rama universitaria denomina TUPAC y su actividad sindical en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) donde se desempeñaba como secretario general de la rama de Computación.
        En esos años conoció a Eva Pergament, con quien se casó en julio de 1969. Tiempo después nacieron sus hijos Sergio y Raúl.

Los comienzos del terrorismo de Estado

        En 1974, luego de la muerte del general Perón, asumió la presidencia su viuda, María Estela Martínez, quien junto al ministro de Bienestar Social, José López Rega, llevaron a cabo un plan sangriento de exterminio de los opositores políticos y de la sociedad civil que protestaba ante una situación económica e institucional  excesivamente degradada.

Durante el gobierno de María Estela Martínez, las desapariciones de personas llegaron a mas de 2.000 , éstas era enterradas en fosas comunes. Su ministro de Bienestar Social, López Rega, creó con su anuencia la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). El enlace entre esta organización, es decir la presidenta, y los militares era la joven oficialidad del ejército, que luego comandaría los grupos de tareas encargados de regentear los 365 campos de concentración que existieron según cifras oficiales. Aunque en base a los últimos descubrimientos y denuncias los centros de detención sumarían cerca de 600 distribuidos en todo el país.
A partir del 24 de marzo de 1976 la escalada represiva se intensificó y se extendió sin límites: mujeres embarazadas, madres jóvenes, estudiantes, obreros, profesionales, etc. Así se llegó a la escalofriante cifra de 30.000 desaparecidos que se conoció en 1984, a través del Informe de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP).

La dictadura cae con crueldad sobre Jorge

Jorge relata los acontecimientos que vivió desde marzo de 1976, cuando se produjo el golpe de Estado comandado por las Fuerzas Armadas. “Fui secretario de la rama de Computación de ATE hasta marzo del ´76 porque días después del golpe me dejan prescindible con el argumento de que yo era autor real o potencial de perturbación. Apelé la resolución y me echaron del empleo.

Después conseguí diversos trabajos y finalmente pude entrar en la empresa de galletitas Bagley, ubicada en el barrio de Constitución, Capital Federal. Allí traté de reconstruir el movimiento sindical pues la fábrica tenía 2.000 trabajadores y no había quedado ningún delegado sindical a raíz de que muchos habían sido secuestrados, algunos despedidos y otros se habían ido por temor a la represión. Durante un año y medio intenté aglutinar a los trabajadores para llevar a cabo una lucha común por nuestros derechos.

Estaba en esa actividad cuando fui secuestrado el 22 de julio de 1978 por un grupo de tareas perteneciente al Primer Cuerpo de Ejército. Me llevaron a El Vesubio, un centro clandestino de detención ubicado en La Matanza, provincia de Buenos Aires. Entre julio y agosto de ese año secuestraron a cerca de 100 personas de Vanguardia Comunista, la organización política a la que pertenecía. Dejaron en libertad a unas 30 personas, a los dos meses, en septiembre de 1978, 35 compañeros salimos de El Vesubio y el resto siguieron. Fueron asesinados”, explica con dolor.

Vida y muerte en El Vesubio

        Según el Trabajo de Recopilación de Datos realizado por la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, El Vesubio, también conocido como La Ponderosa, fue inaugurado en 1975 y funcionaba como lugar de secuestro de sindicalistas opositores al Gobierno. Estaba controlado por el Primer Cuerpo de Ejército y el primer director fue el Prefecto Alberto Neuendorf, jefe del Servicio de la Penitenciaría Federal en el período 1975-1976. Luego del golpe de Estado fue designado por el general Carlos Suárez Mason como jefe del mismo, el Mayor Pedro Alberto Durán Sáenz, y durante 1978 hasta que lo cerraron  fue comandado por el Capitán del Ejército apodado El Francés, del cual aún hoy se desconoce su verdadero nombre.
        Los secuestrados estaban a cargo de los grupos operativos dependientes de la Central de Reunión de Inteligencia (CRI), elemento represivo que funcionaba conjuntamente con las patotas y las guardias. Sus funciones eran reunir, estudiar y clasificar datos que se obtenían mediante la tortura en El Vesubio. Ellos planificaban, decidían los fines de los secuestros y ejecutaban las decisiones sobre las libertades y las salidas por ´traslados´ de las víctimas (que en la jerga militar significaba la muerte de ésta).

El predio estaba ubicado en el sector nordeste del cruce del Camino de Cintura y la Autopista General Ricchieri, situado frente al predio que ocupaba la Escuela de Suboficiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y a 100 metros del Escuadrón de Caballería de La Matanza. El Vesubio estaba formando por tres casas denominadas casa 1, casa 2 y casa 3. A la primera casa también se la llamaba Jefatura. En ella había un pequeño sótano donde durante 1976 se alojaron hasta 15 detenidos en muy precarias condiciones. También hubo secuestrados en planta baja y funcionó una enfermería, que era el lugar de alojamiento de algunos detenidos heridos o con graves problemas de salud. Luego fue el lugar de residencia del jefe del campo de concentración, sin ir más lejos, el Mayor Durán Sáenz tenía allí su dormitorio.

En la casa 2 estaba la sala principal de torturas y dos salas más de construcción precaria y una habitación que se usaba como lugar de detención. En ese lugar llegaron a convivir hasta 16 detenidas en condiciones infrahumanas. La casa 3 era el lugar de alojamiento de la mayor cantidad de prisioneros. Estaba dividido en dos sectores, el sector mujeres y el sector varones. A la entrada sobre un mostrador los guardias obligaban a los mismos presos a escribir a máquina una lista de las personas detenidas en el campo, especificando las incorporaciones y las salidas por ´traslados´.

En esas listas cada prisionero tenía un código asignado, por ejemplo, Jorge Watts era el V19 y luego se escribía el apodo, el nombre y el apellido. En el lugar de alojamiento de los varones habían construido tabiques con ladrillos de un metro ochenta de alto y de un metro de ancho por un metro setenta de fondo abiertos al frente denominados ´cuchas´ (nombre del habitáculo donde duermen los perros). En cada ´cucha´ había empotrados en la pared ganchos donde se fijaban las esposas con las que se amarraba a los prisioneros. Generalmente se alojaba a dos detenidos por ´cucha´ pero a veces se llegó a ubicar hasta tres secuestrados en cada una.

El baño de los detenidos era esporádico y el lavado de la ropa también. No había colchones ni mantas, sólo el piso helado. La tensión era constante ya que prácticamente todos los días se torturaba a una persona y debido a la cercanía de las salas de tortura con los calabozos, se escuchaban los golpes y los gritos. A veces, un detenido cantaba para darle fuerzas a los torturados y a los demás que escuchaban aterrorizados.

Los heridos, algunos de bala y otros por la tortura, recibían la atención precaria de detenidos que eran médicos o de alguien que se animaba a curarlos. A causa del hacinamiento los prisioneros tenían piojos de ropa, que hacen sus nidos en las costuras de la ropa; en una oportunidad, el guardia, por temor al contagio, los hizo lavar con kerosén, lo que les provocó un sufrimiento terrible debido a las lastimaduras que la mayoría tenía.

Los robos y saqueos eran parte del operativo de desaparición de personas. Jorge Watts llegó a ver a uno de los oficiales del Primer Cuerpo de Ejército con una camisa nueva que le pertenecía y le habían regalado días antes del secuestro. Cuando asaltaron su casa también le robaron todas las fotos de su casamiento y las de su infancia, con lo cual no posee registros de un período tan importante de su vida.

El Vesubio funcionó hasta octubre de 1978 y poco después fue demolido por personal del Ejército que se trasladaba en camiones propios ante la cercana visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA que llegó al país en septiembre de 1979 para investigar las denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos. La pileta de natación que había en el campo se rellenó con el material de la demolición y parte de esos escombros fueron retirados en las excavaciones ordenadas en el lugar por el juez Alfredo Ruiz Paz en 1984, quien estaba investigando lo sucedido allí durante la dictadura.

Luego del horror

        “Estuve desde julio a septiembre del ´78 en El Vesubio, luego me pusieron a disposición del Consejo de Guerra. Me llevaron al Batallón de Logística 10, dependiente del Primer Cuerpo de Ejército, después a la comisaría de la Brigada de Investigaciones de Lanús y  más tarde a la comisaría de Monte Grande. Por último me legalizaron y fui trasladado a la Unidad 9 de La Plata. Me llevaban de una prisión  a otra por falta de espacio. Salí en libertad el 22 de mayo de 1979, en total permanecí 10 meses preso. Mi familia presentó varios hábeas corpus durante mi detención y todos fueron rechazados, incluso estando legalizado en La Plata, militares y policías afirmaban que yo no estaba detenido”, explica Jorge.
        Al salir de prisión, Jorge comenzó la tarea de reconstruir su vida y lo que había sucedido con sus compañeros, muchos de ellos ahora desaparecidos.
        En  octubre de 1984 fundó la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), organismo del que fue el primer presidente.

En septiembre de 1997 viajó a Madrid junto a diez compañeros de la AEDD para declarar ante el Juzgado Nº 5 de la Audiencia Nacional de España a cargo del juez Baltasar Garzón en la causa que involucra a varios genocidas argentinos por el secuestro y desaparición de personas en la última dictadura militar. Luego él junto a Adriana Calvo y Graciela Daleo, también integrantes de la AEDD, fueron invitados por la Confederación Intersindical Gallega (CIG) a la ciudad de Vigo donde realizaron charlas públicas y dieron conferencias de prensa sobre el tema. En esa ocasión visitaron el Parlamento Galicia en Santiago de Compostela y se reunieron allí con la presidencia del Bloque Nacionalista Gallego. En Vigo participaron de un documental sobre la represión que se filmó en Argentina y en Vigo, dirigida por Xan Leira.

“La CIG colaboró también económicamente para que otros compañeros pudieron viajar a Madrid y nos ayudaron a obtener un juego de fotocopias de la causa del juez Garzón, que era muy extensa y que nos sirvió para que en Argentina nuestros abogados y otros sobrevivientes pudieran aportar más datos en la causa. Por su parte, la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA) también nos brindó apoyo político y económico y con la CTA y la Federación Universitaria Argentina (FUA) preparamos listados con nombres de trabajadores y estudiantes desaparecidos que presentamos en España”.

En mayo de 2002 Jorge Watts y otros sobrevivientes de El Vesubio declararon en París en la causa abierta por víctimas francesas que estuvieron detenidas y fueron asesinadas en ese campo de concentración. También dio testimonio en la Embajada de Alemania en Buenos Aires en el marco del juicio que lleva a cabo la Fiscalía de Nuremberg por los desaparecidos de origen alemán en El Vesubio.

Asimismo Jorge integra junto a familiares, sobrevivientes y compañeros de militancia, desde hace más de 30 años la Comisión de Homenaje a las víctimas de El Vesubio y Proto Banco, un centro clandestino de detención ubicado frente al anterior. Además es querellante en la causa que se instruye en el Juzgado Federal Nº 3 de la ciudad de Buenos Aires para imputar a militares y civiles por los desaparecidos en el ámbito del Primer Cuerpo de Ejército. En marzo de 2006, por orden del juez federal Daniel Rafecas a cargo del Juzgado, se detuvo a ocho represores que actuaron en El Vesubio, los que se encuentran presos en el penal de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires.

“Actualmente un grupo de antropólogos y geólogos están realizando una investigación en el lugar donde funcionó El Vesubio y ya encontraron los cimientos y sótanos de la casa 1, los sótanos de las otras dos casas y se hicieron los planos exactos de cada una. En las viviendas había elementos que ratifican declaraciones antiguas de muchos testigos. En anteriores excavaciones se encontraron fotos, libros, ropa, remedios, documentos de identidad y otras cosas pertenecientes a detenidos desaparecidos en este campo, que ahora están en manos del grupo de investigadores. El resultado del trabajo se presentará ante el juez Rafecas”, concluye Jorge Watts, que lucha día a día para que los represores finalmente estén detrás de las rejas.
Hace tan solo 20 días se contagio con el Covid 19. En el mediodía de hoy, 3 de marzo del 2021 Jorge Watts fallecía.

El histórico dirigente sindical gallego Manuel Mera, quien fuera compañero de militancia en Vanguardia Comunista señaló ante su fallecimiento: “Una gran pérdida de un compañero de militancia en Tupac y Vanguardia Comunista en el que siempre vi un amigo y militante ejemplar por la justicia social y la soberanía. Siempre en mi recuerdo”

Lois Pérez Leira.

Síntesis biográfica de Jorge Watts

        Nació en Buenos Aires el 15 de enero de 1949. Hijo de Carmen Vidal, oriunda de Oín de Arriba, ayuntamiento de Padrón, A Coruña, y de Jorge Rene Watts, hijo de una argentina y un inglés. Los padres de Jorge se separaron cuando él era pequeño y vio pocas veces a su padre, hasta que éste murió cuando él tenía 18 años. Estudió durante varios años Ingeniería y luego siguió la carrera de Análisis de Sistemas pero no logró recibirse porque en esa época comenzó a militar en la agrupación Vanguardia Comunista y empezó su actividad sindical como secretario del área de Computación de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). En marzo del ´76, luego del golpe, fue despedido de su trabajo y más tarde ingresó a la empresa Bagley. El 22 de julio de 1978 fue secuestrado por un grupo de tareas del Primer Cuerpo de Ejército y trasladado al campo de concentración El Vesubio, donde permaneció hasta septiembre de ese año, luego fue enviado al Batallón de Logística 10, después a la comisaría de la Brigada de Investigaciones de Lanús y más tarde a la comisaría de Monte Grande. Finalmente lo legalizaron y fue trasladado a la Unidad 9 de La Plata. Salió en libertad el 22 de mayo de 1979 y desde ese momento dedica su vida a luchar para que los genocidas sean juzgados como responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos en El Vesubio y otros centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar.

Lois Pérez Leira




Racismo: amenazan de muerte a estudiante haitiana




















Resumen Latinoamericano 3 de marzo de 2021

Kett Yveza Vante es una estudiante haitiana que cursa la carrera de Medicina en Rosario. Pese a haber recibido mensajes intimidatorios, sueña con poder completar sus estudios en el país. “No quiero volver, quiero recibirme acá, pensar en recibirme es lo que me da fuerza para seguir viviendo en la Argentina»

Kett tiene 25 años y hace cuatro que vive en la Argentina. Una mañana cualquiera, entró a las redes sociales y allí una compañera brasileña de la facultad publicó una amenaza que había recibido. Minutos después, la joven revisó su bandeja de entrada y descubrió que tenía un correo electrónico donde le deseaban la muerte. Inmediatamente, tuvo taquicardia y decidió no contárselo a su familia, por temor a que la obligaran a volver a su país.

En un informe de Telenoche (eltrece), la joven estudiante habló de la “bronca” que la invadió al leer en Instagram que discriminaban a otra alumna de la facultad. “Sos inmunda, brasilera. No queremos brasileros por acá y si sigues te mataremos. ¿Te quedó claro?”, decía el repudiable mensaje.

“Yo estaba enojada sin saber que a mí también me había llegado uno”, relató la mujer. Y agregó: “Cuando volví a mi celular vi que tenía un correo que decía: ‘Sal de nuestro país, negrita de mierda’”.

El texto seguía: “¿Sos la negrita que estudia en la facultad? Negros no deberían estar acá, tampoco vivos. Sabemos quién sos y de tu pu… dirección. Serás la siguiente. Es lo que hacemos, matar a aquellas que no le hacen bien a nuestra Argentina. Sos como un insecto y vamos a acabar con vos, porque sos una plaga. Hitler nos enseñó muy bien”.

El mensaje discriminatorio que recibió Kett 

“Leí el mensaje como 30 veces y no le conté nada a nadie. Al día siguiente, cuando desperté, me dio más bronca que miedo. Al principio no quise compartirlo con mi familia, porque me iban a decir de volver (a Haití). Más tarde lo hice, y hasta el día de hoy me piden que regrese antes de que me maten”, contó Kett.

En diálogo con el periodista Jason Mayne, la joven describió a los argentinos como “racistas” y relató diversos hechos de discriminación en su contra desde su llegada al país. Sin embargo, expresó su voluntad de terminar sus estudios en Rosario, a diferencia de otros compañeros brasileños amenazados que decidieron irse y borrarse de todas las redes sociales.

“Pensar en recibirme es lo que me da la fuerza para seguir viviendo en la Argentina”, afirmó la estudiante, que dijo no tener idea de quién pudo haberle enviado los mensajes racistas.

La discriminación, un mal en crecimiento

En diálogo con Telenoche, el abogado de Kett, Madoda Ntaka, informó que la discriminación es una problemática en expansión dentro de la Argentina.

“Puedo darles como dato duro y objetivo las cifras publicadas por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), que hablan de un aumento de un 45% de las denuncias por racismo en el país”, detalló.

Con respecto al caso de la estudiante, dijo que se presentó una acción penal con el objetivo de determinar el origen de los mensajes. “Se ha dispuesto una prueba informativa mediante un oficio a Google, para que pueda informar el lugar desde donde esas amenazas fueron producidas”, explicó Ntaka.

Finalmente, Kett manifestó: “En un futuro cercano, me gustaría que encuentren a las personas que nos hicieron daño a mí y a mis compañeros y que se haga justicia”.

Fuente: TN



Hacerse cargo, acciones de reparación

y restitución en clave de justicia 

feminista













Por Cecilia Galcerán, Resumen Latinoamericano, 3 de marzo 2021.

El punzante dolor y la indignación generalizada que ardieron con los últimos femicidios, las declaraciones de solidaridad y las adhesiones al deseo de paren de matarnos, el sentir desbordado de que ya no es posible sostener las tensiones que produce convivir en nuestras sociedades con las tramas de la violencia estructural producto de un poder dominante que subyuga a ciertos cuerpos volviéndolos vulnerables para su expoliación y exterminio, entendiendo a esta altura de las conciencias colectivas que nos necesitamos entre todxs para reconstruir mundos más amorosos y vivibles, y ejerciendo esa justicia social que caracteriza a los pueblos que luchan por la autonomía de sus cuerpos y territorios, nos mueve a profundizar más en las acciones de reparación y restitución en clave de justicia feminista en acción.

De modo que, y en sintonía con el trabajo exhaustivo que vienen haciendo muchas compañeras comprometidas con la reforma judicial, entre otras transformaciones de mismo calibre, una medida inmediata a tomar es sumar a la aplicación de la Ley Micaela su correlato económico. Ese gran anudador, el grillete intocable de toda la maquinaria patriarcapitalista. Que reproduce, imponiendo sus condiciones, múltiples opresiones.

Hasta que desarmemos ese resorte físico que con su, en aumento, versión virtual ajusta hacia menos soberanía personal y más fuerza vital rehén, consideramos urgente establecer que la capacitación implique un pago con billete y que eso se destine directamente, sin escalas, a las reparaciones concretas para generar las condiciones de las nuevas formas de vida para quienes salen de la dinámica violenta.Hacerse cargo

Hacerse cargo

Sería toda una política pública que traduciría tanta declamación de quienes dicen acompañarnos o adhieren genuinamente a nuestras demandas de justicia. Como modo de materializar un hacerse cargo poniéndose en situación mientras se van configurando las iniciativas propias de ese hacerse cargo más personal y que, como sabemos, requiere un profundo proceso de deconstrucción individual y colectiva, y que lleva tiempos muy singulares.

Sería algo así como distribuir parte de los efectos que siguen corriendo por cuenta y orden de las víctimas. Un argumento a esgrimir, entre otros, es considerar que con la sanción de esta Ley 27.499, que obliga a todas las personas que trabajan en los tres poderes del Estado Nacional a capacitarse en cuestiones de género y en torno a las violencias contra las mujeres, se admite por parte del Estado: ignorancia, desconocimiento o perversa indiferencia ante las cada vez más precisas y estructurales demandas de mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries, y otres históricamente marginalizades que venimos llamando a una transformación de raíz en cada decisión y tratamiento a las mismas. Por lo tanto, el Estado admite implícitamente su responsabilidad cada vez que con su lógica machista, racista y misógina produce innumerables revictimizaciones en fallos y prácticas políticas que carecen de esa perspectiva feminista.

Entendemos que este planteo implica un supuesto de base que, revisado desde la óptica de despatriarcalización de las atenciones integrales de justicia, desmiente la conceptualización sobre una presunta ausencia del estado. Pues ahora que hemos puesto en cuestión la violencia simbólica de fondo, ese racismo primario en la constitución de un poder esclavista y predador, con una legalidad que le cuida los cojones; y gestionamos una transformación política del lenguaje, corresponde decir que el Estado siempre está presente. En sus descalificaciones y deslegitimaciones de nuestras demandas, es un Estado presente. En la reproducción de las opresiones, cuando cambia las formas pero mantiene intactas las reglas de juego. Y continúa tutelando a quienes considera que debe asistir –ironía-, es un Estado presente. En la continuidad del arrase a les originaries habitantes de estas tierras, desplazándoles y empobreciéndoles para mejor dominio, es un Estado presente.Hacerse cargo

Hacerse cargo

Si aceptamos que esto es así a la luz de las verdades gritadas por les históricamente estigmatizades, oprimides y aniquilables; entonces sí, acaso nos permita acabar con la impunidad archi naturalizada en distintos niveles. Y es hora de devolver tanto saqueo. ¿Quiénes pagarían? ¿Cómo establecer los valores? ¿Quiénes supervisarían esa contabilidad? ¿Pagarían por igual quienes encarnan altos cargos y ponen sus firmas en las toma de decisiones decisivas, valga la redundancia, para las víctimas y las sobrevivientes de las violencias y su descendencia, que quienes administran la burocracia afín?
Estas y más son las preguntas que abrirían el urgente debate sobre la cuestión, pero sin dudas deben ser respondidas desde la óptica feminista despatriarcalizante y decolonial, y desde las posiciones más abyectas.

Ilustración: ONU Mujeres



Exigen declarar la Emergencia Nacional 

en Violencias de Género






















Por RedEco, Resumen Latinoamericano, 3 de marzo 2021.

Organizaciones feministas alertan que hay un femicidio cada 30 horas; y reclaman al Gobierno mejorar su capacidad de respuesta con políticas públicas transversales y federales. En este marco, este miércoles 3 de marzo, a las 15.30, presentarán un proyecto de Ley para declarar la Emergencia Nacional en Violencias de Género. Será frente al Congreso Nacional, en Entre Ríos y Rivadavia de la Ciudad de Buenos Aires

El proyecto de ley, elaborado por las organizaciones Mujeres de la Matria Latinoamericana -MuMaLá- y Mujeres Socialistas, es presentado ante el Congreso, a través del diputado del Bloque Socialista, Enrique Estévez.

“En Argentina sólo podremos lograr el #NiUnaMenos cuando la prevención en materia de violencia de género sea una política de Estado, transversal y federal”, explicaron las organizaciones feministas.

Según datos de MuMaLá, sólo en los primeros dos meses del 2021 se han registrado 69 muertes violentas de mujeres, travestis y trans, de las cuales 47 son femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios. “Urge una decisión política para concentrar, articular y reasignar recursos económicos y humanos frente a violencia machista extrema, este proyecto se fundamenta en la responsabilidad del Estado para dar respuestas acordes a la gravedad de la situación en la Argentina», alertó Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLá. Según datos de la organización, en el año 2020 fueron 329 las muertes violentas asociadas al género de mujeres, lesbianas y travestis y trans.

El proyecto que elaboraron en conjunto las Mujeres Socialistas y la organización MuLaLá propone incrementar el presupuesto asignado al Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación.

“El Estado debe mejorar de forma urgente su capacidad de respuesta y para eso debemos dotar de recursos a las áreas intervinientes y avanzar en un plan nacional de acción con verdadero alcance federal que asegure la prevención, protección y asistencia integral a las víctimas de violencia de género”, explicó el legislador socialista, Enrique Estévez, y dijo que el mismo “debe procurar un impacto positivo real en la calidad de vida, el empoderamiento y la autonomía de quienes transitan situaciones de violencia”.

Violencia económica
“La violencia no es sólo física o psicológica, también es económica”, advirtieron desde las organizaciones. Por eso los colectivos feministas proponen en el proyecto de Ley una asignación económica especial para las personas víctimas de violencia de género que se encuentren en situación de vulnerabilidad social y no posean recursos económicos suficientes para su subsistencia.
“Para lograr la autonomía económica y que las víctimas puedan salir de los contextos de violencia se necesita de un Estado presente, que brinde respuestas en materia habitacional, de reinserción socio-laboral y terminalidad educativa”, precisó Monica Fein de Mujeres Socialistas.

Asimismo, el estudio indica que el 94 % de los femicidas eran conocidos por las víctimas (64 % parejas y ex parejas) y que el 70% de los femicidios se ejecutaron en la vivienda de la víctima o vivienda compartida. Por eso también resulta fundamental implementar un programa federal de creación de casas de protección para personas en situación de violencia de género y riesgo de vida.

Desarma
Además, el informe elaborado por Mujeres de la Matria Latinoamericana muestra que el 17 % de los femicidios fue perpetrado por integrantes de las fuerzas de seguridad, un aumento del 5% respecto a lo registrado en el mes de enero (12%).
Por este motivo, el proyecto agrega en su articulado la necesidad de capacitaciones obligatorias en la temática de género, la adopción de protocolos de abordaje y seguimiento a integrantes de fuerzas de seguridad que ejercen violencia de género, que incluyan el retiro de arma, así como un Plan Nacional de desarme en la sociedad civil.

La organización MuMaLá lanzó una petición a través de la plataforma Change.org/EmergenciaNiUnaMenos con el objetivo de sumas más apoyo de la sociedad civil. En este marco, la iniciativa ya cosechó más de 130 mil firmas.

La propuesta legislativa también incorpora la creación urgente del Registro Único de Situaciones de Violencia de Género, la implementación de Juzgados y Fiscalías especializadas e integradas en Violencias de Género, así como patrocinio jurídico gratuito especializado e integrado en todo el país, además del fortalecimiento de los mecanismos para el acceso efectivo a los servicios de salud sexual y las campañas en medios de las leyes vigentes y dispositivos de atención a personas víctimas.

Fuente: RedEco



Otro femicidio perpetrado por un policía de la

bonaerense estremece al pueblo de

Madariaga























Resumen Latinoamericano, 3 de marzo 2021.

Un efectivo de la Bonaerense asesinó a balazos a una mujer y luego se suicidó. La noticia se conoció en las últimas horas y conmocionó a la comunidad de General Madariaga.

Con la conmoción aún latente por el asesinato de Úrsula Bahillo de 18 años en la ciudad de Rojas, un nuevo femicidio vuelve a estremecer a un distrito del interior bonaerense. Una vez más, un efectivo de la policía bonaerense asesinó de cuatro balazos a una mujer y luego se suicidó con un disparo en la cabeza. El hecho, conocido en las últimas horas, ocurrió en General Madariaga y puso en shock a la comunidad.

La mujer fue identificada oficialmente como Graciela Noemí Funes (41), y el femicida que luego se quitó la vida fue Franco Mauricio Torres, un oficial de policía que cumplía funciones en la Dirección de Inteligencia Criminal en Pinamar.

El trágico episodio sucedió en una vivienda situada en las calles Arias y Oro, en la ciudad de General Madariaga, a 285 kilómetros de La Plata y muy próxima a Pinamar. Los uniformados ingresaron a la casa y hallaron a la mujer tirada en el piso, boca abajo, con pérdida de sangre desde el abdomen, y al hombre con un disparo en la cabeza, y a su lado una pistola 9 milímetros.

Según versiones de medios regionales, el femicida habría intentado mantener relaciones sexuales con la hija de la víctima, de 13 años de edad. “En principio, todo indica que hubo una fuerte discusión entre la mujer y el policía porque ella le recriminó la relación que mantenía con su hija de 13 años. Hubo pelea, el policía sacó su arma, abrió fuego, mató a la mujer y luego se suicidó”, consignó la agencia Télam según datos brindados por fuentes judiciales.

El crimen cobra ocurrió a menos de un mes del femicidio de Úrsula Bahillo y conmueve por las similares características entre ambos. Bahillo, de 18 años, fue asesinada por su ex pareja, Matías Martínez, también efectivo de la policía bonaerense, quien fue condenado por violencia de género en caso previo.



Allanamientos, heridxs y detenidxs 

en represión a barrios Qom y 

Moqoit en Chaco




































Resumen Latinoamericano, 3 de marzo 2021.

En la noche del pasado jueves y madrugada del viernes la policía de Sáenz Peña, Chaco, reprimió a vecinas y vecinas del barrio «134 viviendas», habitado por integrantes de las comunidades Qom y Moqoit. El brutal operativo incluyo allanamientos «en casa por casa» que dejó decenas de heridos y hasta la fecha permanecen y 7 detenidos entre ellos un menor. Ayer se realizó una marcha desde los barrios 81 y 100 Viviendas hasta la fiscalía Nº 4 para exigir el esclarecimiento de la «cacería».

El ataque se originó insólitamente a partir de un “enfrentamiento” con jóvenes de las comunidades que tomaban tereré en la plaza. Una referenta de la zona nos cuenta que es habitual que las fuerzas policiales los hostiguen por ocupar un espacio que dan por sentado es “solo para criollos”.

A ese episodio siguieron los allanamientos indiscriminados casa por casa: despertaron y golpearon a muchas personas, detuvieron a varias, otras tuvieron que ser hospitalizadas (entre ellas la anciana moqoit que aparece en las imágenes del video que circuló por redes sociales. La mujer de avanzada edad recibió golpes mientras salía a la madrugada a buscar agua, y algunos niños que no habían vuelto a sus casas.

Hubo denuncias de torturas en la comisaría por parte de los detenidos durante esa primera noche. Y a las tres de la mañana del sábado –según reporta María Romero, otra dirigenta qom– la policía volvió a atacar la barriada.

La prensa del Comité de la Prevención de la Tortura en Chaco comunico que El Presidente Silvio Del Balzo y el Vicepresidente Egidio García se hicieron presentes en el lugar y mantuvieron una reunión con las personas damnificadas, víctimas del accionar policial, quienes manifestaron que la policía ingresaba a los domicilios con la gente durmiendo, maltratando a muchas mujeres, en un operativo gigantesco y ejerciendo uso excesivo de la fuerza y eso encuadrándose en lo que se conoce como razzia policial. (Leer)

Este lunes una funcionaria provincial, Mariela Benavento (presidenta del Foro de Seguridad de Comisaría Tercera) tuvo que reconocer en una entrevista con el portal Eres Chaco que se “detuvo a gente que no tuvo nada que ver con los robos y agresiones” y al instante pasó a echarle la culpa de la situación a “jóvenes drogadictos”. La criminalización de la juventud siempre al alcance de la mano.

Es importante entender que estas arremetidas no son episodios aislados. Se inscriben en una violencia racista institucional (y no solo institucional) de intensidad variable pero sostenida. Las notas de ciertos diarios locales reproducen íntegras las gacetillas de la policía. Cualquier hecho de inseguridad se adjudica difusamente a los miembros de los pueblos preexistentes, con la misma velocidad con que se olvida el robo y saqueo histórico de sus tierras. Se publicaron fotos de destrozos en lugares que no forman parte del barrio. Quizás todo esto figuraba ya en la letra chica del Plan de Seguridad anunciado con bombos y platillos por el gobernador Capitanich hace pocos días en el municipio, o cuente para ellos como parte de las celebraciones del 109° aniversario de la localidad este lunes. 

Las comunidades tuvieron una reunión con el Comité Provincial contra la Tortura, hacen presentaciones legales y exigen que se esclarezcan las responsabilidades políticas de la represión.

Al momento en que terminamos de escribir esta nota se realizó una marcha pacífica a la Fiscalía n°4 para dar a conocer públicamente la situación de las personas heridas y de la siete personas que fueron detenidas, algunas llevadas a otras dependencias, con la exigencia de que se las suelte de inmediato. Al cierre de edición cinco detenidos fueron liberados.

Fuente: ANRed




En Chubut este jueves quieren aprobar 

la Zonificación Minera / Amplio 

rechazo popular a los intentos del 

gobernador Arcioni que cuenta con 

apoyo de Nación /Convocan 

movilizaciones




































Resumen latinoamericano, 3 de marzo de 2021.

Diputados aprobaron el despacho de Comisión y mañana se trataría la Zonificación Minera

Hubo 6 votos a favor, dos en contra y una ausencia. El proyecto fue tratado en la Comisión de Desarrollo Económico, Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Legislatura. En labor parlamentaria, se conocerá si ingresa al recinto en la sesión prevista para este jueves.

Diputados que forman parte de la Comisión de Desarrollo Económico, Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Legislatura de Chubut, aprobaron este miércoles el despacho de comisión para tratar el proyecto de zonificación minera.

ESTOS SON LOS DIPUTADOS QUE DESCONOCEN LA VOZ DEL PUEBLO

El despacho fue aprobado gracias a los 5 votos a favor, impulsados por los diputados Carlos Eliceche, Roddy Ingram, Sebastián López, Tatiana Goic y Mariela Williams. En contra, se pronunciaron Andrea Aguilera y Mario Mansilla; y hubo una ausencia de parte de Rossana Artero.

Durante la labor parlamentaria, que tendrá lugar en el correr de esta tarde, se determinará si el proyecto será ingresado en la sesión virtual prevista para este jueves.

COMUNICADO

Este jueves 4/mar podrían sesionar y aprobar el proyecto 128/20 de zonificación megaminera del @EJECUTIVODECHUBUT @MARIANOARCIONI EN LA @LEGISLATURADECHUBUT con el apoyo del @EJECUTIVONACIONAL @ALBERTOFERNANDEZ.

🏛 Hace unas horas, el mismo obtuvo dictámen de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Económico.

Este miércoles 3/mar, #Chubut está en las calles! reclamando #NoEsNo, #NoALaMegamineriaEnChubut. #NoPasaran!

Este jueves 4/mar, la Red Plurinacional #MarchaPorElAgua y la Coordinadora #BastaDeFalsasSoluciones junto a @NOALAMINADECABA nos movilizamos en diferentes puntos del país.

También movilización en CABA

En #CABA, Av. Sarmiento 1172: concentración a las 9 am en la Casa de Chubut
Sumate!

chubutAGUAzo

BastaDeMegamineria

Chubut: #NoEsNo, ni megaminería ni deuda

Desde la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, nos sumamos nuevamente el jueves, 4 de marzo, en la Jornada nacional de movilización con Chubut, contra el proyecto de zonificación minera. Hace un mes, la movilización chubutense y nacional impidió el tratamiento del proyecto. Ahora cuenta con dictamen favorable de Comisión y está en el orden del día de la sesión legislativa a las 9 hs. En CABA convocamos a las 9hs a la Casa de Chubut, Sarmiento y 9 de julio.

El proyecto de zonificación minera (PL128/20) presentado en la Legislatura por el ejecutivo provincial (Mariano Arcioni) con auspicio del gobierno nacional (Alberto Fernández) es contrario a los intereses del pueblo chubutense. El 4 de marzo, intentarán aprobarlo a espaldas de la gente.

Durante años la comunidad realizó manifestaciones masivas contra la megaminería, incluyendo la presentación de proyectos de ley para su prohibición como la Iniciativa Popular (IP2020) que ahora aguarda tratamiento legislativo. Es evidente que no cuenta con licencia social, y por eso los proyectos vinculados a la actividad minera se aprueban en sesiones express, a puertas cerradas y con cordones policiales. El rechazo se funda en el costo ambiental, sanitario, económico y social de la minería a cielo abierto: escasez de agua, contaminación de suelos, aire y ríos, enfermedades, destrucción de hábitats naturales, inhibición de actividades económicas alternativas, desplazamientos de población, endeudamiento, etc. La verdad se conoce a pesar del ocultamiento y las falsedades del gobierno provincial, la prensa local y algunos empresarios.

Por otro lado, la megaminería no resolverá la crisis económica de la provincia. De hecho, Chubut es la 4° provincia exportadora del país (4,4% del total nacional en 2019), una de las menos pobladas (1,2% del total nacional) y sin embargo está endeudada, sin divisas ni empleos ni pago de salarios. La pregunta se impone: ¿a dónde van todos esos recursos? La misma pregunta nos hacemos con el grave problema de la deuda provincial. En la última década Chubut profundizó un proceso de endeudamiento que drena sus recursos fiscales (el déficit oscila entre 20 y 30%) y en 2020 duplicó su monto en relación a 2019, bordeando los $100.000 millones. Los prestamistas siempre cobran, pues el ajuste se realiza en los presupuestos destinados a jubilaciones, salarios estatales, seguridad social, insumos y obras de infraestructura.

Tanto el gobierno nacional como el provincial confunden soluciones con problemas y quieren salir de la crisis económica aferrándose a sus causas: el endeudamiento descontrolado y el extractivismo minero. Por el contrario, precisa suspender los pagos de deuda e investigar su legitimidad y debatir y transformar la matriz productiva en una dirección inclusiva y sustentable con oportunidades sociales y económicas adecuadas al contexto local.

Convocamos a toda la población argentina a apoyarles al pueblo de Chubut en su #NoEsNo a la megaminería. Han convocado a una nueva Jornada plurinacional de movilización el jueves 4 de marzo, y en CABA, nos encontraremos a la Casa de Chubut, Sarmiento y 9 de julio, a las 9hs. Responsabilizamos a las autoridades respectivas, por la integridad de las manifestantes que salen a defender el agua, sus vidas y comunidades.

No a la Megaminería
Suspensión del Pago
Investigacion de la Deuda
La Deuda es con los Pueblos y la Naturaleza

Envio:RL

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