18 de abril de 2021

CHILE.

 

Las aventuras de Don Pero Grullo




























Resumen Latinoamericano, 16 de abril de 2021.

Convoqué a cuatro amigos a un asado virtual por Internet. Nada resultó más deslavado y anodino. Allí estábamos en pantalla los cinco simulando comer carne. Algunos movíamos la boca como masticando el material. Otros simulaban beber una copa de vino entre una presa y otra. “Así me gusta –dijo uno- bien asada la custión”. La jornada, de suyo aburrida, terminó en no más de 20 minutos y todos nos mostrábamos saciados en la transmisión. Y agradeciendo la oportunidad se despidieron los satisfechos cortando la llamada.

¿En qué país estamos viviendo? Me pregunté.

Estamos todos encerrados y para salir a comprar una lechuga al negocio de menestras de la esquina, tenemos que pedir permiso. El mejor surrealismo le queda estrecho a este país.

Para muestra varios botones.

Elegimos para que nos gobierne a un señor que se va a comer pizza cuando estalla la rebelión popular, aterrado y más perturbado que nunca. Al mismo señor que lo salvó la pandemia, como la campanada del boxeo. El mismo que, como los demás grandes potentados, ha cobrado suculentas ganancias lucrativas con la crisis sanitaria. Aunque nadie entiende esto y yo tampoco.

País machista, donde los héroes (como Baquedano) son hombres y la heroína una droga peligrosa.

País castigador, donde se autorizan las vacaciones, se abren los malls, se relajan las fronteras, se informa que somos líderes en vacunación y la crisis se desata… pero no importa: la gente es culpable y el Ministro pide unidad nacional.

Surrealista en el deporte, donde un gol, lo celebran cinco o seis personas en un estadio vacío. Es decir, donde no hay calor humano, ni pasión ni contenido.

Regresivo, donde se vuelve atrás y se exige certificado para comprar anticonceptivo. País de orgasmo seco, sin tejidos, sin fluidos, sin emoción alguna.

Pero la crisis no impide cinematográficos montajes para justificar nueva usurpación de tierras mapuche. Ahí no hay restricciones.

Un país agotado, que solo espera que las cosas vuelvan a la normalidad, para saber si tanta pesadilla valía la pena vivirla, y si la normalidad es normal.

fuente: Ojo con el Lente

Envio:RL


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