La clave es bajar la circulación
El momento de máxima exigencia
Los datos de los informes de Salud Pública y las urgencias: ayer hubo 836 contagios.
Desde hace casi un año, la Secretaría de Salud Publica de Rosario elabora semanalmente un informe detallado en torno a la evolución de la pandemia. El primero se emitió el 1 de julio de 2020, y antes de ayer se conoció el último. Con los indicadores en la mano y la posibilidad de comparar 50 informes, Leonardo Caruana analizó junto a Rosario/12 las particularidades de esta "segunda ola", las similitudes y diferencias con la peor etapa del año pasado, y la posible proyección en un marco caracterizado por la certeza en el avance del plan de vacunación. "Estamos en un escenario de máxima criticidad en términos sanitarios, que nos obliga a mirar los indicadores de casos, franjas etarias, y actividades, pero sobre todo la circulación de las personas, que es lo que más contagia. La información de nuestros llamadores indica que el 60% de los casos son consecuencia de contactos familiares, sociales, afectivos. Es un fenómeno al que no llegan los decretos de necesidad y urgencia, ni la GUM, ni la policía", remarcó el funcionario. El otro dato distintivo respecto de la primer etapa de la pandemia, según Caruana, es "el descenso de las edades tanto de los contagios, de los internados como de la mortalidad, algo que no se estaba viendo en marzo". El informe da detalles sobre ese aspecto, que destaca una disminución del número de muertos en relación al peor momento, que fue octubre de 2020, con casi 780 muertes, a diferencia de abril de 2021 con 201 fallecidos, pero que a la vez representan el doble de los de marzo. Ayer, Rosario reportó 836 contagios, mucho más que el 1° de mayo, cuando fueron 463 los positivos detectados.
"El dato más preocupante es que sigue bajando la edad de las internaciones, ahora en mayo también, y la ocupación de camas también muestra un descenso de la edad. Pasamos de 70 promedio en abril, a 65 en mayo. Es decir que estamos bajando un promedio de 5 años en poco tiempo, y eso explica en parte por qué se saturan los servicios de salud", dijo el Secretario que agregó que "esto es una parte, también tiene incidencia la capacidad de una llegada rápida, ante la mínima posibilidad de complicación, actuar de inmediato, la internación y el tratamiento temprano. Y ahora tenemos la experiencia de más de un año. Por eso se ha extendido la estadía en terapia intensiva de los pacientes. Hoy alcanzan los dedos de una mano para contar las camas de terapia libres".
El tema de presencialidad escolar fue instalado fundamentalmente desde los medios de comunicación nacional y en menor medida en el interior. En Rosario, después del DNU del Presidente Alberto Fernández disponiendo el dictado de clases virtuales y no en la escuelas, el gobernador Omar Perotti --en acuerdo con el intendente Pablo Javkin-- adhirió e inmediatamente se puso en campaña para revertir la situación. Efectivamente, a la semana --y no el 23 de mayo como dice el decreto--, Rosario y San Lorenzo habilitaron las clases presenciales para los niveles inicial y primario, no así las secundarias, terciarias y Universidades, que continúan (y continuarán) con clases virtuales.
Caruana analizó los datos que llevaron a quienes toman las decisiones a propiciar la vuelta a clases de los más chicos. "Según las edades, se ven en la curva distintos movimientos y un impacto menos significativo en los chicos en escolaridad primaria. En cambio, hay picos de ascenso en chicos de 14 a 20 años. En los menores de 19 años se observa un incremento a partir de marzo, hasta la semana 16 (del 18 al 24 de abril) y después hay un descenso. Para escolaridad primaria el ascenso comienza en la semana 11 y se sostiene hasta la semana 15. Después hay un amesetamiento y un leve descenso. En los niños de edad inicial hubo un aumento en la semana 15 y ahora está amesetado. Esos aumentos no solo hay que atribuirlos a la escolaridad, en realidad no deberíamos perder de vista la movilidad. Si no, invertimos una gran cantidad de tiempo en estudiar una actividad y perdemos de vista que no es el salón, sino todo lo que se mueve alrededor, lo que contagia", detalló el funcionario, que dejó en claro: "Nosotros brindamos los datos y nuestra opinión sanitaria y luego concurren otros factores a la hora de tomar las decisiones de parte de quienes tienen la responsabilidad de hacerlo".
En cuanto al futuro, Caruana destacó que "el único hecho diferencial favorable en relación al brote del año pasado es que estamos a un ritmo muy bueno de vacunación y de incorporación de población de riesgo a la inmunización Con las dosis que llegarán a partir de esta semana, el impacto puede ser mucho mayor. La vacuna ya no es una visión esperanzadora sino un hecho concreto. Por eso, si el eje va a estar puesto en la ampliación del sistema de salud --que está al límite mas allá de la incorporación de más camas críticas, de optimizar las generales--, y el estrés sanitario sigue, no va a quedar otra opción desde lo sanitario que la aplicación de más restricciones. Desde el asesoramiento sanitario proponemos restricciones cortas pero intensas, ese es el concepto que manejamos desde el área de salud", destacó.
Finalmente, el Secretario de Salud Pública alertó sobre otra diferencia en relación a 2020: "Con la circulación de otros virus, ahora el 'quedate en casa' no tiene nada que ver con el escenario del invierno pasado. Vamos a tener circulación de otros virus que producen impacto en la salud de las personas, también en niños y eso también ocupa camas, con el agravante de que si hay concurrencia con covid-19, se agrava la situación". A la hora de marcar la mayor similitud, destacó que "no cambió la conducta de la gente, que se sigue contagiando en reuniones y encuentros sociales. Más del 60% de los contagios se dan allí. Eso nos obliga a todos a hacer un análisis que vaya más allá de lo epidemiológico, e interpelarnos en términos de responsabilidades sociales y ciudadanas".
PROPUESTA
Cierres intermitentes
PARO
Descubren una "empresa de sicariato" en la ciudad
Pagar por matar a quien molesta
La Agencia de Criminalidad Organizada devela cómo funcionaba el emprendimiento que manejaba Fabio Giménez desde la cárcel.
La semana que culmina dejó atrás una nueva escalada de violencia en las calles, y el descubrimiento de una verdadera "empresa dedicada al sicariato", tal como la definió el fiscal de la Agencia de Criminalidad Organizada Matías Edery. Es que mientras llevaban adelante una investigación sobre un grupo de personas que habían sido contratadas para terminar con la vida de un ex hombre de confianza del narco Esteban Alvarado, descubrieron que a la misma banda le pagó el empresario dueño del laboratorio Nutrilab para terminar con la vida de un ex empleado que se convirtió en competidor. "Esta ha sido una semana importante por varios hechos que están en investigación y aparecen concatenados a partir de la investigación de un homicidio, el de Nicolás "Fino" Ocampo, del 16 de abril. Es que la fiscalía federal captó unas escuchas telefónicas, y así empezamos a investigar lo que tramaba un grupo que se dedicaba a cumplir encargos de homicidios", explicó Edery.
--¿Hay un grupo en Rosario que se encarga del sicariato directamente?
--Esta era una cuestión que sospechábamos, pero claramente en esta empresa encontramos hasta un influencer que le buscaba los encargos y los acompañaba a conseguir las personas que pagaban por matar gente, lo que nos parece un salto cuantitativo en la violencia en Rosario. El dato de la justicia federal nos permitió determinar, en una investigación vertiginosa, que el lunes 7 de mayo iban a matar a una persona. Así se empiezan a tirar algunos datos, con la urgencia del caso para resolverlo, porque queríamos impedir ese hecho. Finalmente tuvimos la información de que el día 21 de abril habían atentado contra la vida de esta víctima, que no llegó a ser tal. Así, con un trabajo impresionante de los empleados de la fiscalía, logramos dar a través de las redes sociales con esta persona. El sábado 5 por la noche pudimos tener una idea de quién podía ser y el lunes por la mañana, el mismo 7 de mayo en que lo iban a ejecutar, pudimos protegerlo y traerlo a la Fiscalía. Los audios de esta investigación son escalofriantes, porque hablan de que si no lo podían matar a él, matarían a su hermano. El que encargó la muerte dijo que no era lo mismo, pero igual avanzarían luego con su víctima principal. El lunes 7 de mayo buscamos a esta persona, trajimos a Fiscalía tanto a él como a su hermano y les informamos de esta situación. Los pusimos en una casa protegida. La verdad es que la Agencia de Investigación Criminal y su área de inteligencia trabajaron muy bien con nosotros, al igual que el comisario Raúl Hirch, jefe de la Policía Federal, y el área de Protección de Testigos que cuidó a esta gente.
--¿Qué tipo de problemas habían tenido para que este empresario lo mande a matar?
--Nosotros le preguntamos con quién tenía algún problema y nos dijo que tenía un problema comercial con una persona que era su ex empleador, porque él se había abierto de un negocio. Ahí empezamos a ver en la investigación. Podemos decir efectivamente que esta persona, que era el ex empleador, había encargado el trabajo por la suma de 500.000 pesos. No había ocurrido un hecho grave, sino trivial, del orden comercial, porque el empleado había abierto un negocio similar y le hacía la competencia. Por eso digo que este hecho marca un salto cualitativo en cuanto a violencia en la ciudad y en cuanto a que gente que no está metida en ningún hecho grave anterior, puede contratar a un sicario para matar a una persona por una diferencia.
--¿Quién dirigía a este grupo?
--Esta empresa dedicada al sicariato está dirigida por una persona muy vinculada con la organización de los Cantero. Se trata de Fabio Giménez, que tiene la mitad de sus hermanos muertos en distintos enfrentamientos y la otra mitad presos. Este hombre de 30 años contaba con una serie de personas, incluso que no se conocían entre sí, y que funcionaban con buena logística. Había quienes disparaban, quienes manejaban las motos. Digo que era una verdadera empresa, porque él mismo hablaba de que esta era su forma habitual de vida. Tengo un trabajo, tengo otro trabajo, se lo escucha decir en las llamadas.
--¿Cuánto se pagaba por un asesinato?
--Dependía de cada muerte. Hay conversaciones en las que hablan de 500 mil pesos, otra de 150 mil y una restante donde el mismo confiesa no saber cuánto pedirle. Todo dependía también de la logística que necesitaran, seguimientos y rutinas, entre otras cosas que demandaban, para cobrar el crimen.
--¿Desde dónde operaba Giménez?
--Desde la Unidad Penitenciaria N ° 3 de Zeballos y Ricchieri, donde está preso desde hace cinco años por un hecho de robo. Desde allí organizaba esta empresa de sicariato.
Marcos Cleri presidió el Congreso del PJ de Santa Fe
“La tarea de esta hora es salir a buscar a la militancia"
“Estamos consolidando la unidad del peronismo para ampliar la convocatoria a seguir poniendo la provincia y la Argentina de pie”, dijo Marco Cleri, tras presidir ayer el Congreso Ordinario y Extraordinario del Partido Justicialista de la provincia de Santa Fe.
“Asumimos con orgullo y responsabilidad la tarea de conducir un debate enriquecedor, fundamental para avanzar en la construcción de una agenda en común que prioriza la recuperación del trabajo, la producción, la justicia social”, sostuvo el presidente del Congreso provincial y diputado nacional del bloque del Frente de Todos.
“La tarea de esta hora es salir a buscar a la militancia, a conversar, a escuchar, a ponernos a trabajar en lo que haya que trabajar, en equipo”, añadió Cleri. “Somos la expresión de las trabajadoras y trabajadores, de la producción y el empleo. Nuestro objetivo es que las empresas produzcan más, vendan más, den más trabajo digno”, remarcó.
“Nuestro gobierno nacional, nuestro gobierno provincial, nuestros intendentes e intendentas y presidentes de comunas, nuestras legisladoras y legisladores, tenemos que trabajar mancomunadamente por el bienestar de la gente, para seguir superando una etapa de conmoción mundial por la pandemia con los ideales de Perón y Evita, con el ejemplo de Néstor Kirchner, con el compromiso de la militancia peronista, que a lo largo de nuestra historia ha dado muestras elocuentes de su fuerza transformadora, de su amor a la provincia y a la patria”, subrayó.
“Vamos a promover y fortalecer una nueva generación que haga presente y futuro”, expresó Cleri al cabo del Congreso que aprobó la estrategia partidaria de cara a las elecciones generales de este año.
En el encuentro se aprobaron también los balances patrimoniales partidarios, la incorporación de nuevas secretarías del Consejo Provincial y la incorporación a la Carta Orgánica del Instituto de Formación Política y Escuela de Gobierno Juan Domingo Perón.
El terrorismo de estado se ensañó con niñas y niños
Con la crueldad más intolerable
En el juicio de Laguna Paiva que se hace en Santa Fe por delitos de lesa humanidad se ventilaron ataques a 16 chiques.
Desde Santa Fe
El Tribunal Oral de Santa Fe comenzó a juzgar esta semana el martirio en la dictadura de Catalino Páez, el último jefe regional del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el secuestro de su esposa embarazada, de su hijo Mario de 14 años y de nueve compañeros de militancia, entre febrero y abril de 1980. Las dos primeras audiencias revelaron que el ataque y la persecución del terrorismo de estado asoló a las familias de sus hermanos: María Ceferina y Miguel Páez y a 16 niños, niñas y adolescentes que –en uno de los grupos- fueron secuestrados juntos con sus padres y convertidos en rehenes y -en otros- vulnerados y abandonados. Elba, la esposa de Miguel y sus cuatro hijos (Graciela de 15 años, Miguel Alfredo de 8, Santiago de 5 y Rodolfo, el más chico) estuvieron cautivos más de un mes en la Guardia de Infantería Reforzada –el centro clandestino que operaba el Ejército-, donde los escondían debajo de una escalera para que no los vieran, según los testimonios desconsolados que escucharon los jueces. Los siete hijos de Catalino quedaron abandonados en una fábrica de ladrillos en Lima, provincia de Buenos Aires, donde los secuestran a él, a su compañera y a Mario. La más grande era Mónica de 12 y el más chiquito Ceferino de un año y medio. Y lo mismo ocurrió con los cinco hijos de María Ceferina (Ramona de 14, Susana de 13, Mario de 11, Ramón de 8 y Miguel de 7) que fueron abandonados en Esperanza. “Nos robaron a papá y a mamá a punta de pistola”, relató Miguel, que hoy tiene 52. Y recordó el día más feliz de su vida cuando jugaba en la vereda y vio a lo lejos a su mamá que regresaba a casa. “Nunca corrí tan rápido. Era correr hacia la libertad, esa es la palabra. Ya no había más hambre ni golpes. La abracé. Mami era una coraza, el amor que te cubría, todo lo que nos faltó. Sabía que el mundo iba a cambiar, que tener a mami era tener todo. El día que ella salió, éramos libres. No sé si me explico”, preguntó. Era el 9 de octubre de 1981, un año y meses después del secuestro. Miguel se acuerda bien porque el 14 de octubre es su cumpleaños.
El blanco del terrorismo de estado era Catalino Paez, que se fue de Laguna Paiva con su familia cuando comenzaron a perseguirlo, en 1976. Cuatro años después, lo secuestran en las afueras de Lima, provincia de Buenos Aires, el 15 de febrero de 1980, junto con su esposa Juana y su hijo mayor Mario, de 14 años. Pero antes, la patota atacó a sus dos hermanos para encontrarlo. El 8 de febrero, secuestró a María Ceferina y a su esposo Luis que trabajaba en la zona rural de Esperanza. Y el 12 de febrero, a Miguel Páez, a Elba y a sus cinco hijos que vivían en un campo en Los Pocitos, Esteban Rams, departamento San Cristóbal.
El blanco del terrorismo de estado era Catalino Paez, que se fue de Laguna Paiva con su familia cuando comenzaron a perseguirlo, en 1976.
Catalino Páez se casó con Juana Medina. Miguel Paez con Elba Medina. Y Luis Medina con María Ceferina Páez. Tres hermanos Páez con tres hermanos Medina. Familias numerosas: Catalino y Juana tenían siete hijos cuando los secuestran con Mario, en la ladrillería de Lima. La octava, María Deolinda Itatí Páez, nació siete meses después del cautiverio, aunque Juana eligió su nombre cuando la encerraron cuatro días en la caja de un camión frigorífico, en las afueras de Santa Fe, mientras escuchaba los tormentos a su esposo. Miguel y Elba tuvieron cuatro hijos –rehenes en la GIR- y Luis y María Ceferina, cinco. Dieciséis niños y niñas entre 15 años y 18 meses bajo el terror del grupo de tareas.
Entre el jueves y el viernes, los jueces del Tribunal, José María Escobar Cello (que lo preside), María Ivón Vella y Luciano Lauría escucharon los testimonios de quince integrantes de las familias Páez y Medina. Hasta ahora, sólo tres de ellos habían declarado en la investigación: Catalino -que falleció en julio de 2016, un mes antes de que el juez Reinaldo Rodríguez ordenara la detención de los cinco imputados en el juicio-. Su esposa Juana que declaró en 2017. Y Mario, que cumplió los 15 en el D2. Los otros doce testigos y víctimas nunca habían testimoniado ante un Tribunal, a 40 años de los hechos. El viernes, el hermano de Catalino, Miguel Paez, su cuñada Elba Medina y su hermana María Ceferina Paez, pudieron relatar por primera vez sus padecimientos y vejámenes a los que fueron sometidos. Y lo mismo sucedió con los chicos que hoy son hombres y mujeres mayores de 40 y 50, que pudieron hablar de las huellas del Estado terrorista en sus vidas.
En los relatos de esa trama del horror, entrecortada por desconsuelos y lágrimas, el abogado querellante de la Asamblea por los Derechos Humanos de Rosario Federico Pagliero recibió un mensaje en su celular, que también lo impactó. Era una “compañera sobreviviente” que seguía el juicio por el canal de youtube. “De tantos años que escuchar testimonios es la primera vez que veo tanta brutalidad sistemática contra niñes”, le escribió. Federico le mostró el whatsapp a su colega Anabel Marconi del equipo jurídico de la APDH, con quién representa a la querella.
“De tantos años que escuchar testimonios es la primera vez que veo tanta brutalidad sistemática contra niñes”
El ataque de la dictadura a los Páez, y el secuestro de once de ellos, entre adultos, adolescentes, niños y niñas se produjo en tres días, en 1980. Operó el mismo grupo de tareas. Aunque en el juicio sólo están imputados cinco ex policías del Departamento Informaciones (D2) por delitos de lesa humanidad contra Catalino, su esposa Juana, su hijo Mario y los nueve compañeros de militancia. Pero no por el martirio de los hermanos y la cuñada de Catalino, ni el secuestro, abandono y estigmatización de los chicos.
*8 de febrero. En Esperanza, fueron secuestrados María Ceferina Páez y en un campo cercano su esposo, Luis Medina, ya fallecido. María trabajaba en la curtiembre de Meiners, entraba a las 5, así que a las 4.30 ya estaba lista para salir en bicicleta. Le golpean la puerta y del otro lado le preguntan si era la hermana de Catalino. “Si, señor”, les contestó. Coparon la casa. Los chicos dormían, se levantaron aterrorizados. El más chiquito, Miguel, que tenía 7 años, contó a los represores. “Eran 18. Los conté”, les dijo a los jueces cuando declaró en el juicio. La patota dio vueltas la casa. “Cortaron los colchones, revisaron por todos lados, pero no encontraron nada porque no había nada”, recordó María. Sus cinco hijos quedaron solos: las dos niñas: Ramona de 14 y Susana de 13 y los tres varones: Mario de 11, Ramón de 8 y Miguel. A ella, la llevaron hasta la comisaría de Esperanza y después siguió la pesadilla: pasó por un centro clandestino donde comenzaron los vejámenes y terminó en la Guardia de Infantería Reforzada, víctima del jefe de la prisión militar Juan Calixto Perizzotti. “Me sacaba a la noche, me pegaba y me violaba”.
-¿Quién era? –le preguntó el fiscal Martín Suárez Faisal.
-Perizzotti –contestó María, que ya había reconocido a su verdugo por la voz.
*12 de febrero. La patota rodea el campo donde vivían Miguel Paez, su esposa Elba Medina y sus cuatro hijos: Graciela (15), Miguel Alfredo (8), José Santiago (5) y Rodolfo, en Los Pocitos, Esteban Rams, en el norte santafesino. A Miguel y a Graciela los encapuchan y torturan con picana eléctrica en la misma casa, a él estaqueado con un lazo de cuero, con el que luego lo llevan maniatado a Santa Fe, donde lo dejan en el D2, en San Martín y Obispo Gelabert. Secuestran a toda la familia porque Elba y los chicos quedan cautivos en la GIR por más de un mes, como rehenes. El fiscal le preguntó si en el ataque a su casa, en el traslado o después había escuchado nombres. -Si, a uno le decían “El Pollo” –contestó Miguel. El apodo del represor Héctor Romeo Colombini, oficial del D2 adscripto al Destacamento de Inteligencia Militar 122 del Ejército. Un día a Miguel le dicen que iban a hacer un viaje largo, lo suben a un camión con caja hermética y van hasta Lima, a buscar a Catalino.
*El grupo de tareas copa la ladrillería donde trabajaba Catalino. El no estaba porque había ido el médico. Lo esperan. “Eran muy violentos”, recordó Juana. A ella y a Mario ya los habían golpeado y arrastrado de los pelos. Juana reconoció a uno de los represores, “Eduardo Riulli que estaba vestido de civil”, y es uno de los imputados en el juicio. Mario también lo identificó y dijo que el policía usaba un gorrito de Colón. Juana dijo que también había un funcionario judicial al que llamó “juez”, que le decía: “Gorda, no te dejés pegar, decí la verdad”. Cuando llegó Catalino, lo secuestran a él. Y los suben a los tres al camión con caja cerrada, donde Miguel seguía de rehén. “Vi a mi cuñado lleno de sangre, muy mal”, dijo Juana. Los chicos quedaron abandonados. Y a ellos los trasladan a Santa Fe, a Miguel y Mario los bajaron en el D2, mientras que Catalino y Juana tuvieron otro destino: una casa de campo –cerca de un rio- donde Catalino fue atormentado. Ella quedó encerrada en la caja del camión, sólo podía ver por una ventanita muy chica. Cursaba un embarazo de dos meses. A los cuatro días, lo vuelven a subir a Catalino, “tenía los ojos cerrados, la lengua hinchada, no podía hablar”, relató Juana. En el encierro, por esa ventanita del camión, ella miraba las estrellas, las tres Marías, pidió por sus hijos y prometió que les pondría sus nombres. El 3 de setiembre de 1980, siete meses después, nació su beba y la llamó María Deolinda Itatí Páez, quien también declaró en el juicio. “María por la Virgen, Deolinda por la Difunta, Itatí si era niña”, les contó ella misma a los jueces.
RADIO LT3
Con daños reiterados
Un equipo de la UNR creó un dispositivo que mide el dióxido de carbono
Cómo saber si el aire ya está muy respirado
Ante la evidencia sobre la aerolización como importante forma de contagio de covid-19, la medición permite generar un alerta sobre la ventilación de ambientes.
Actualmente la comunidad científica y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud afirman que la transmisión por aerosoles es una de las principales vías de contagio del coronavirus que provoca la enfermedad covid-19. Los aerosoles son pequeñas gotas de saliva que expulsamos al exhalar y que pueden permanecer flotando en el aire entre dos y tres horas. De ahí surge la importancia de ventilar los ambientes para evitar la propagación del virus.
En este contexto, un equipo de la UNR formado por el Ingeniero Industrial Franco Schiavone, el estudiante de Ciencias de la Computación Mariano Crosetti y el estudiante de Ingeniería Electrónica Alejandro Crosetti desarrollaron un dispositivo que mide el dióxido de carbono del ambiente emitido por las personas al exhalar. “Es una forma de medir qué proporción del aire ‘ya ha sido respirado’, e indirectamente, determinar la posible concentración de aerosoles y del riesgo de contagio por esta vía”, explican.
Este método es recomendado por la comunidad científica, siendo uno de los mayores exponentes el Profesor español José Luis Jiménez, de la Universidad del Colorado, experto en aerosoles y uno de los primeros promulgadores de la importancia de la ventilación y cómo medirla para combatir la pandemia. Es uno de los investigadores que más presionó a fuerza de evidencias para que la OMS modifique su postura original y acepte que la vía aérea era una de las formas de contagio. En julio de 2020 Jiménez fue parte de los 239 científicos que pidieron al organismo, a través de una carta, que reconozca el papel preponderante que juegan los aerosoles.
“La prueba clara es que al aire libre hay 20 veces menos contagios que en interiores. Y que todos los casos de supercontagios son en interiores y con baja ventilación”
Lo concreto es que el 30 de abril la Organización Mundial de la Salud finalmente publicó en su página web un documento donde afirma que el virus Sars-Cov 2 se puede propagar, desde la boca o la nariz de una persona infectada a través de pequeñas partículas líquidas cuando tose, estornuda, habla, canta o respira. Estas partículas varían desde gotitas respiratorias más grandes hasta aerosoles más pequeños.
Jimenez explicó que la demora en admitirlo se debió a un prejuicio histórico, un error que cometió el epidemiólogo norteamericano Charles Chapin que en 1910 definió que el contagio en proximidad era producto de las gotas pesadas que pegan en el ojo, en la boca o si no, caen al suelo. Y que aquellas enfermedades que se transmiten en proximidad lo hacen por gotas y no van por el aire. En 1985 todavía decían que el sarampión era una enfermedad de gotas y superficies porque se transmitía en proximidad y hasta 1962 pasó lo mismo con la tuberculosis. Ese error se convirtió en dogma.
“La prueba clara es que al aire libre hay 20 veces menos contagios que en interiores. Y que todos los casos de supercontagios son en interiores y con baja ventilación”, sostiene el investigador.
Medir el aire
Publicaciones científicas señalan el papel crucial de la ventilación, no sólo para mitigar este virus, sino también otras enfermedades respiratorias en las que la transmisión por aerosoles tiene un rol importante.
Para saber si la ventilación de un ambiente es adecuada es importante que pueda ser medida. “Como la presencia del virus en el aire no puede ser medida de forma rápida y la detección de aerosoles es muy costosa, se buscó un parámetro que sirva como medición indirecta de la presencia de aerosoles. De esta forma, se creó un detector de dióxido de carbono para medir la ventilación en espacios cerrados”, explica Mariano Crosetti.
Al tomar conocimiento de la existencia de este dispositivo en países europeos, el equipo de la UNR empezó a desarrollarlo acá en el mes de enero y en febrero ya obtuvo las primeras unidades de esta iniciativa que se llama “Ventilemos”.
“Lo que mide es qué tan respirado está ese aire. Si es alto, significa que ya fue respirado por muchas personas”, explica Crosetti. Como el artefacto está diseñado para covid, marca los niveles de riesgo bajo, medio y alto junto a una luz verde, amarilla o roja para que cualquier usuario pueda interpretarlo sin necesidad de una tabla o memorizar los valores.
Al aire libre, la concentración es de 400 partes por millón. Si un ambiente cerrado tiene ventilación cruzada y no hay muchas personas, la concentración es similar a la de afuera. Los diferentes niveles de concentración de dióxido de carbono dependen del contexto o ambiente en donde se mida. Por ejemplo, “en un bar, los valores mínimos recomendados deberían ser menores a los de un ambiente donde se pueda utilizar barbijo de forma constante. Es por eso que si bien los valores programados están basados en el consenso científico, el dispositivo permite programar los niveles considerados como “bajo”, “medio” y “alto” a criterio del usuario”, explica.
“Esta tecnología es la más adecuada para medir ventilación según los referentes del ámbito científico, ya que genera mediciones más precisas"
Este dispositivo contiene un receptáculo que se llena de aire y dentro del mismo se emite un láser infrarrojo con una longitud de onda determinada la cual es absorbida por el dióxido de carbono. “Esta tecnología es la más adecuada para medir ventilación según los referentes del ámbito científico, ya que genera mediciones más precisas y de mayor fiabilidad”, afirma el emprendedor.
Hace dos semanas, los impulsores de esta iniciativa desarrollaron un equipo portátil que cabe en la palma de la mano. Tiene batería independiente, autonomía de ocho horas y grabadora de cd para las mediciones. No se necesita celular ni internet dado que el mismo dispositivo se puede calibrar.
Cabe destacar que el año pasado Franco Schiavone y Mariano Crosetti desarrollaron el sitio www.covidargentina.com.ar, un portal con un mapa interactivo en el que se detallan diferentes parámetros sobre covid-19 tanto de Argentina como del resto del mundo. Su principal objetivo es generar conciencia social sobre lo que la pandemia está generando.
“A mí la UNR me dio muchísimas herramientas y tuve docentes muy buenos”, destaca Crossetti y agrega: “Siempre recomiendo a los estudiantes hacer otra cosa además de la carrera porque hay problemas y soluciones que se ven en la práctica, mientras uno va haciendo”.
Una investigadora local detectó plásticos en la sal
Residuos que llegan al plato
María Ángeles Guraya es licenciada en Nutrición de la UCEL, y evaluó la presencia de microplásticos en marcas comerciales.
La investigadora rosarina de 34 años, María Ángeles Guraya, licenciada en Nutrición y profesora de la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL) detectó la existencia de residuos plásticos en la sal fina marina que habitualmente consumimos, a partir de un estudio que evaluó la presencia y la concentración de microplásticos en distintas marcas comerciales. “En las tres marcas que analizamos detectamos microplásticos. En el 44% de las muestras encontramos entre 0,005 y 0,02 microplásticos por gramo de sal marina. Dicho de otra forma, esto representa entre 5 y 20 micropartículas de plástico por kilo”, explicó Guraya, quien realizó dicho estudio en el marco del Máster Internacional en Tecnología de Alimentos (MITA; Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA)-Universidad de Parma, Italia).
La tesis, llevada adelante íntegramente en el laboratorio de Investigación de UCEL bajo la dirección de la docente María Nieves Andrín, evidenció el alto nivel de contaminación por plástico presente en los alimentos que se consumen en la Argentina. “Cada año, unas ocho millones de toneladas de plásticos terminan en los mares, y por la acción de los rayos solares, las olas y las temperaturas, principalmente, se fragmentan en pedazos pequeños. Las partículas de microplásticos que quedan en el agua alteran los ecosistemas marinos e, incluso, podrían afectar la salud humana al ingerir productos alimentarios que provienen del mar. Un ejemplo es la sal marina que se obtiene a partir de la evaporación del agua de mar”, explicó Guraya.
Los resultados de la investigación ponen en evidencia el vacío existente en la normativa vigente en relación a la protección de la salud de los consumidores. Para Guraya, “hay que seguir investigando el problema. En otros estudios en sales marinas se encontraron concentraciones aún mayores que las de mi trabajo. La cantidad de microplásticos aumenta si tenemos en cuenta que otros alimentos de origen marino también pueden contener microplásticos, como los mariscos y los pescados”.
Señaló además, que a nivel global no existen normas que regulen la presencia de microplásticos en los alimentos. “El Código Alimentario Argentino determina qué requisitos deben cumplir los alimentos. Si un elemento no está incluido en sus artículos, se lo debe considerar prohibido. Como el código no menciona microplásticos, no se deberían permitir residuos plásticos ni en las sales marinas ni en ningún otro alimento”, señaló Guraya, quien admitió que "por el momento existen pocas certezas sobre los efectos de los microplásticos en la salud humana”. Es que "la problemática relacionada con la industria plástica es relativamente nueva. Desde la mitad del siglo pasado, el material se difundió en la producción y el consumo, y aumentó su presencia”.
Guraya es graduada de UCEL, donde actualmente ejerce la docencia e integra un grupo de investigación en virtud de haber obtenido una beca cofinanciada CONICET-UCEL para la realización del Doctorado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
TESTIMONIOS
El invaluable archivo de la memoria
Los testimonios de esta semana de quince integrantes de las familias de Catalino Páez y de sus hermanos, María Deolinda y Miguel Páez –trece de ellos que nunca habían declarado en la justicia- por la persecución del terrorismo de estado impactó en el Tribunal Oral de Santa Fe. “Un archivo de la memoria”, en palabras del fiscal Juan Patricio Murray, que integra la unidad de derechos humanos de Rosario y es un experto en archivos históricos y judiciales. Sus reflexiones están en la web. “Hay un archivo muy importante y que en general no tenemos nunca en cuenta, que es la memoria. Hay muchísima información y a lo mejor información muchísimo más importante que la que podemos encontrar en un papel, un video o un audio, que es la memoria de las personas”, dice Murray.
“Hay infinidad de actores que guardan en su memoria los hechos, que son documentos vivientes de esos hechos”, planteó. Pero “si estos hechos que guardan en su memoria no son transportados a algún de soporte; si la persona no tiene la costumbre de la tradición oral –que se ha perdido bastante-, de transmitir a los más jóvenes, a los hijos, a los nietos, los sucesos que ellos vivieron, eso se pierde. No hay posibilidad alguna de sacar de las cenizas en que se convierte el cerebro de una persona los recuerdos, las vivencias, los padecimientos”.
Fuente:Rosario12
Alcohol cero: proponen que los taxistas manejen vehículos de infractores
Un grupo de taxistas presentó en el Concejo Municipal un proyecto para modificar la ordenanza de Alcohol Cero y permitir que los choferes puedan manejar el vehículo de los infractores para evitar que este sea remitido al corralón.
La iniciativa que ingresó a la Comisión de Servicios Públicos del Palacio Vasallo, establece que en caso de que un infractor no consiga que un amigo o familiar se haga cargo del manejo de su vehículo, tras dar positivo en la prueba de alcoholemia, un taxista se pueda hacer cargo del traslado de la persona hasta su casa en su vehículo particular.
“El taxista trasportará al vehículo ya su titular al domicilio, que este indicar, y solicitará otro taxi para volver hasta el lugar del operativo donde habrá dejado su taxi estacionado”, explicaron desde ONG Paradas Libres, que presentó el proyecto, mediante un comunicado de prensa.
La recientemente sancionada normativa, Nº 10182/2021, indica que "c uando se compruebe que el conductor ha superado el cero gramo de alcohol por litro de sangre y / o conduzca bajo los efectos de drogas o estupefacientes y / o lo haga con impedimentos físicos No existiendo otra causal de remisión al momento del procedimiento, la autoridad de aplicación podrá permitir la cesión de la conducción del vehículo a una persona que pueda hacerse presente en el lugar en un término máximo de veinte (20) minutos contados desde el momento de la finalización del primer control ".
La intensión de los taxistas es agregar a la ordenanza, para que la actividad cuente con un marco legal, la posibilidad de solicitar a través de una empresa de radiotaxis un servicio de "Conductor Asistido".
En el escrito que ingresó al Concejo se explica que “el servicio costará el equivalente a 10 bajadas de bandera o una cifra igual al costo del viaje de ida hasta el domicilio indicado, si éste arroja una suma mayor a las 10 bajadas, y, además , el infractor deberá asumir el costo de los viajes de ida y vuelta. De este modo, el infractor evitará los trámites de retiro del vehículo del corralón y los costos de estadía y acarreo ".
Jóvenes clasifican residuos sólidos con la meta de seguir en la autogestión
Se trata de diez jóvenes que integran la Unidad Productiva del programa Santa Fe Más y aprenden el oficio familiar en la planta de reciclaje de barrio Bella Vista, acompañados por las referentes del emprendimiento y de los integrantes de la Asociación Obispo Angelelli
Un grupo de chicos y chicas clasifican y venden residuos sólidos en la planta de reciclado Galpón de los Sueños, ubicada en pasaje Ancón 2845 (Rueda al 4200). Se trata de diez jóvenes que forman parte de la Unidad Productiva del programa provincial Santa Fe Más y tienen como objetivo, junto a las referentes, poder hacer crecer este microemprendimiento familiar para que sea autosustentable.
Lucila Villalba, Luci como la llaman todos, y su hija Claudia llevan adelante el Galpón de los Sueños desde hace 20 años de la mano de Casa de Todos y de la Asociación Civil Grupo Obispo Angelelli (GOA). En la planta de la zona noroeste logran recuperar una importante cantidad de materiales –papel, cartón, plástico, vidrios, telgopor, metales y aluminio– aportados por el programa municipal Separe para que vuelvan al circuito industrial como materias primas.
Claudia junto a Micaela, integrante del GOA, contaron que diez chicos y chicas integran la Unidad Productiva del programa Santa Fe Más donde aprenden no sólo a ordenar y compactar los residuos sólidos sino también a entender cómo es la venta al mayorista. Están en la segunda etapa del Santa Fe Más, una política pública que impulsa el gobierno provincial desde el Ministerio de Desarrollo Social, que tiene como finalidad acompañar en la formación de oficios a jóvenes de entre 16 y 30 o 35 años para lograr una inserción laboral o emprender un trabajo autogestivo.
Alejandra es una de las integrantes de esta Unidad Productiva. Tiene 23 años y con la ayuda de Claudia contó que apenas descargan los materiales empiezan a clasificar en papel blanco y mezcla –diarios y revistas–, telgopor, plástico, bolsas, vidrio, cartón, latas y chatarra para luego hacer fardos o atados.
Alejandra hace tres años que forma parte del emprendimiento y otra de las tareas que tiene es organizar la documentación y comunicar lo que se vendió al programa Separe, quienes llevan un control sobre los materiales enviados. Claudia y Micaela sumaron que también es la encargada de hacer los reclamos cuando hay materiales que no son residuos sólidos. "Lo que viene en mal estado, le saco una foto, hago el reclamo y lo dejamos en los contenedores para el camión de la basura", explicó Alejandra.
Víctor, de 22 y conocido por todos como Nano, también está hace tres años en el Galpón de los Sueños y dijo que se había quedado sin trabajo cuando Luci le ofreció sumarse. "La primera vez que vine me puse a clasificar blanco. No entendía nada, sólo separaba papelitos hasta el día de hoy hay cosas que no entiendo pero le voy agarrando la mano", contó para explicar que la tarea que le parece más fácil es el enfardado de cartones con la prensa, que ahora se rompió. Micaela completó que "es una máquina casera pero los repuestos son caros y por ende el arreglo es costoso. Todo se hace a voluntad, así que estamos viendo cómo volver a ponerla en marcha porque es necesaria".
Nano es el único que tiene moto, así que se encarga de controlar el peso de los materiales en el mayorista y recibir el pago. "Sería el tesorero porque también entrego los remitos firmados a la secretaria Alejandra y así ordenamos jerárquicamente a la empresa. Los demás son los empleados", graficó y desató carcajadas en Claudia y Luci, ya que en este organigrama son las directivas. El grupo se lo tomó a broma porque son todos familiares que trabajan a destajo con ganancias que les alcanzan apenas para vivir al día pero es cierta y necesaria la división que hizo Nano: aún no lo registran pero cada uno se está acomodando en una tarea que es fundamental para el desarrollo económico de cualquier emprendimiento.
Diego tiene 33 años y se sumó hace 8 meses. "Estaba sin trabajo y Luci me ofreció si quería hacer reciclado. Es una oportunidad muy buena porque me sirve el cobro de la beca de la Unidad Productiva, es una ayuda grande para mí. Aparte el reciclado te enseña a hacer un montón de cosas que por ahí no lo sabía. Es tranquilo, nadie te molesta y cada uno tiene una función", enumeró para aclarar que lo ayudó para darse cuenta del valor de los materiales porque también es recolector informal.
"Cuando salgo de acá, me voy a cartonear. No me voy a mi casa a estar al pepe y a mis hijos les enseño a clasificar. Hoy en día todo se recicla. Ahora llevo tapitas para que jueguen, nada se tira", resumió Diego sobre el compromiso asumido.
El Galpón de los Sueños
Luci hizo un repaso de cómo nació este proyecto autogestivo. Fue entre 2001 y 2002 cuando una referente de Casa de Todos le acercó la propuesta y desde esa época está acompañada por el GOA, la asociación creada en 1986 comprometida con el trabajo social en barrios populares de Rosario que tiene como objetivo promover espacios de capacitación, reflexión y acción en los sectores más vulnerados.
"La señora de la casita de Todos nos consiguió este trabajo. Como mi hija Claudia sabía de clasificación le pregunté qué le parecía y nos enganchamos", dijo Luci y juntas describieron que primero tuvieron una reunión con un referente del GOA que les explicó cómo era el trabajo en el galpón.
"Nos preguntaron qué nombre le íbamos a poner y pensamos un montón. Le dije el Galpón de los Sueños, porque era un sueño para nosotros", recordó Luci para detallar que primero empezaron con botellas de vidrio y trabajaron mucho. En esa etapa empezaron a aprender a administrar lo que ganaban, asesoradas por la referente de Casa de Todos y del GOA, se guardaban una parte para comprar más materiales.
"Acá trabaja toda la familia. Entregábamos un camión con chasi y acoplado cada 15 días. Trabajábamos de diez pero nos empezaron a robar. Entonces les pregunté si estaban de acuerdo en que no comprara más y así nos quedamos con lo que nos traían", continuó.
Hace 20 años que Luci tiene la misma rutina: abre el galpón a las 6.30 en verano y a las 7 en invierno. Se queda hasta las 15 clasificando o cargando con los chicos y chicas los materiales para el mayorista. Sus hijas Claudia y Angélica no le pierden pisada y se turnan si alguna tiene que llevar o buscar a sus hijos a la escuela para que no quede sola.
"Mientras circulen bien mis manos, yo pienso venir a trabajar", sostuvo Luci, de 60 años, viuda y madre de cinco hijos, y a pesar de que no lo cuenta en diciembre de 2012 fue elegida como la Microemprendedora argentina del año, en la tercera edición del Premio Citi, organizada por la Fundación Avina y la del Diario La Nación.
Durante años recibían con regularidad materiales que llegaban del camión volcador del programa Separe, "los verdes", aclaró Luci y dijo que les permitía entregar entre 9 o 10 fardos de materiales limpios para que pudieran ser reutilizados como materia prima. Empezaron con la prensa para hacer fardos y le sumaron una máquina más chica para empaquetar bolsas de nylon y latas de aluminio. Ahora están practicando con una máquina chiquita que muele plástico. "Esa cantidad comenzó a mermar y este último tiempo viene una trafic", completó.
"Nos jodió el tema de la pandemia. Nos arruinó todo. De los 10 fardos que hacíamos ahora lo que llevan son unos 9 bolsones. No es el mismo kilaje y encima se rompió la prensa", explicó Claudia sobre los desafíos que enfrentan a diario.
Como mujeres emprendedoras también aprendieron a negociar con los mayoristas. Fue una prueba de ensayo y error hasta que hace casi una década lograron entablar una relación de confianza con un comprador, a quien le hacen entregas semanales. "Viene, busca los materiales, los pesa en su planta donde va Nano. Después nos paga por kilo y repartimos", explicó Luci.
Micaela del GOA contó que hace tres años que está en el Galpón de los Sueños. "En realidad siempre se gestionaron solos. Desde Obispo Angelelli tratamos de acompañar, no sólo este proyecto sino muchos otros, y ser un enlace para que accedan a los programas municipales y provinciales. Como el Santa Fe Más que es un aporte, un recurso que les ayuda a poder seguir autogestionándose".
Con respecto a los programas de formación para jóvenes, Luci aportó que empezaron en 2017 con la gestión anterior donde les ofreció a los chicos y chicas de su familia y de la zona para que se anotaran para aprender cómo era el trabajo de clasificación. "Los extraños vieron que era poquito y se fueron. Les dije que esto era para pucherear, no para ganar una fortuna. Y ahora quedó la familia", dijo para remarcar que muchos de los que trabajan en el Galpón hacen otros trabajos como recolectores informales y ayudantes de albañil.
Claudia hizo la salvedad que también algunos cobran un salario social. "Es una ayuda bárbara porque no hay mucho material. Somos bastantes y no nos alcanza", dijeron.
Después de enumerar todo el trabajo y los desafíos de estos años, Luci no se resigna. "Acá estamos luchando y yendo para adelante. Si Dios quiere y el día de mañana pinta buena suerte con más material será bienvenido, pero acá seguimos", cerró.
Mientras la noche rosarina reabrió, la situación crítica llevó a comprar camillas
En la misma semana que se conoció que la gastronomía volvería a funcionar nuevamente por la noche durante este fin de semana, se conoció que la ocupación de camas en el sistema de salud es casi total. Ante esto el Hospital Provincial compró camillas para aumentar la cantidad de lugares de internación en el nosocomio.
“Son dos realidades paralelas, la que vive un sector de la sociedad sin comprometerse, de forma irresponsable, y la tensión en el hospital que es importante”, afirmó la directora del Provincial Teresita Ghío en torno a las muy opuestas realidades en la ciudad, en diálogo con Rodrigo Miró en Radio Universidad este sábado.
Como la demanda es muy alta, confirmó que "se compraron 16 camillas que se distribuyeron en los sectores de internación por si sigue el desborde. Son camillas cómodas, con barandas y con espacio para colocar un suero, y ocupan mucho menos lugar que una cama común".
La búsqueda de agregar más plazas es, como explicó Ghio, "para no tener que recurrir al protocolo que desde el año pasado existe por esta pandemia, al que debemos acudir si no hay más lugares de internación para saber cómo seleccionar, lo que es una decisión muy dura y deja una cicatriz muy grande. Por eso hacemos todo para sumar mas cantidad de camillas, que ocupan menos espacio que las camas".
Por la agresividad del virus, aseguró que "la cosa viene más complicada que la primera ola, y se retomó la lectura de ese protocolo aunque no hemos necesitado ponerlo en practica hasta el momento".
Fuente:RosarioPlus










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