Lesa humanidad
Comienza en Santa Fe el juicio por delitos de lesa humanidad de la causa Chartier
Los detenidos trabajaban en el Frigorífico Nelson y conformaron la agrupación sindical La Lucha, conocida como ramificación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fueron alojadas en centros clandestinos de detención de Santa Fe ciudad, y luego trasladados a otros lugares del país
8 de mayo de 2021
El proceso oral y público de la causa “Chartier”, en el que se analizarán las detenciones ilegales y tormentos sufridos por once víctimas entre febrero y abril de 1980, comenzará el jueves en Santa Fe, confirmaron fuentes judiciales.
El juicio está a cargo del Tribunal Oral Federal de Santa Fe, integrado por los magistrados José Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría, quienes estarán a cargo del debate de este caso.
Los detenidos trabajaban en el Frigorífico Nelson y conformaron la agrupación sindical La Lucha, reconocida como una ramificación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fueron alojadas en varios centros clandestinos de detención ilegal de la ciudad de Santa Fe, y luego trasladados a varias cárceles del país.
Estarán sentados en el banquillo de los acusados los ex policías provinciales Fernando Sebastián Mendoza, Eduardo Enrique Riuli, Rubén Oscar Insaurralde, Antonio Rubén González, Omar Epifanio Molina y Germán Raúl Chartier.
Otros juicios
Esta semana, el miércoles, en Rosario, seguirá la etapa final del juicio por la causa “Klotzman” que investiga la desaparición en esta ciudad de 29 personas, de las cuales sobrevivió solo una.
En tanto, este lunes seguirá el proceso a cinco militares retirados por los denominados “vuelos de la muerte”, realizados en aviones que trasladaron desde Campo de Mayo a militantes que luego fueron arrojados desde el aire a las aguas del Río de la Plata.
El lunes, además, desde las 14 comenzarán los alegatos de las defensas en el juicio por violación, abusos sexuales y psicológicos padecidos por tres mujeres que estuvieron secuestradas en la ESMA.
En Mar del Plata, desde las 15.30, proseguirá el segundo juicio por violaciones a los derechos humanos cometidos en la denominada Subzona 15, que abarcó las localidades de General Pueyrredón, General Lavalle, General Madariaga, Mar Chiquita, Balcarce, General Alvarado, Lobería, Necochea y San Cayetano, donde funcionaron cuatro centros clandestinos: “Cueva 2”, “Base 5” y “Subzona” y “Base Naval”.
El lunes y miércoles, desde las 8.30, continuará en La Pampa el tercer tramo del juicio de la Subzona 14, un proceso que tiene cinco acusados y en el que está previsto el testimonio de cerca de 200 víctimas del terrorismo de Estado, en hechos que incluyeron también crímenes sexuales.
El martes continuarán las declaraciones testimoniales en el juicio por los delitos cometidos en los centros clandestinos de detención Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, que incluye a 442 víctimas, entre ellas 18 embarazadas. .
También el martes seguirán las audiencias en el juicio contra Raúl Antonio Guglielminetti, agente Civil de Inteligencia del Ejército, y Juan Alfredo Etchebarne, ex presidente de la Comisión Nacional de Valores-CNV, por la privación ilegítima de la libertad de 28 empresarios industriales vinculados a los grupos económicos Chavanne (Banco de Hurlingham) y Grassi (Industria Siderúrgica Grassi).
El miércoles en Neuquén el tribunal que lleva adelante el juicio “Escuelita VII” escuchará las réplicas de las defensas que se opondrán a la solicitud de la fiscalía para que se vuelva a indagar a la mayoría de los acusados por el delito de las violaciones padecidas por tres detenidas desaparecidas en junio de 1976.
Seguirá además, en los tribunales de San Martín, el debate de la megacausa de Campo de Mayo, en la que se investigan crímenes perpetrados entre 1976 y 1978 en perjuicio de 323 víctimas que fueron secuestradas en el área represiva denominada como Zona de Defensa IV.
El jueves, ante el Tribunal Oral Federal 4 de San Martín, seguirán los alegatos en el juicio Contraofensiva montonera en el que fueron juzgados nueve ex integrantes del Servicio de Inteligencia del Ejército, por secuestrar, torturar y asesinar a casi un centenar de personas, tanto en Argentina como en Brasil, Perú y España.
También el jueves continuará el juicio Contraofensiva montonera II en el que se juzga la responsabilidad de Mario Guillermo Ocampo, en su carácter de ex integrante del Destacamento de Inteligencia 201 del Ejército con asiento en la guarnición militar de Campo de Mayo, en los crímenes perpetrados contra las víctimas de la denominada “Contraofensiva Montonera” entre 1979 y 1980.
Además, en Bahía Blanca, continuarán los alegatos de las defensas en el juicio a cuatro exintegrantes de la organización paraestatal Triple A, acusados por los delitos de homicidio y asociación ilícita, según cada caso, en el marco del terrorismo de Estado instrumentado a partir de 1974 por las Fuerzas Armadas junto a civiles.
El viernes en la Capital Federal proseguirán los alegatos en el juicio contra el ex militar y ex personal civil de inteligencia del Ejército, Carlos Antonio Españadero, alias “Mayor Peña” o “Mayor Peirano”, por crímenes cometidos contra ocho víctimas que, además del victimario, tienen en común que estuvieron secuestradas antes del golpe de Estado de 1976 en el centro clandestino de detención y tortura “Cuatrerismo Brigada Güemes”, localizado en el distrito bonaerense de La Matanza.
También en la Capital, continuará a las 8.30 el juicio de la causa Vesubio III, proceso en el cual hay diez acusados de homicidio y privación ilegítima de la libertad en perjuicio de 420 víctimas, detenidas en el centro clandestino de detención que funcionó hasta septiembre de 1978.
Proseguirá, además, el juicio Atlético-Banco-Olimpo IV, en el que son juzgados el agente de la Policía Federal e integrante de la Superintendencia de Seguridad Federal Miguel Ángel Britos y el integrante del Batallón de Inteligencia 601 Ariel Darío Pituelli.
Fuente:ElCiudadanoyLaRegion
El jueves comienza otro juicio de lesa humanidad en Santa Fe
Secuestrado a los catorce años
Mario Páez cumplió 15 años en el centro clandestino de detención D2, adonde fue llevado con su madre embarazada y su padre, Catalino. Será el primer testigo del proceso del Tribunal Oral Federal a seis policías.
Desde Santa Fe
Mario Paez tenía 14 años cuando lo secuestraron en febrero de 1980. Cumplió los 15 en un centro clandestino de detención, en San Martín y Obispo Gelabert, a una cuadra del bulevar Gálvez, donde operaba un grupo de tareas integrado por agentes de inteligencia de la Policía de Santa Fe, más conocido como D2. Desde su celda, escuchaba que en el piso superior vivía una familia, en un departamento con ventanas a la calle San Martín, que el Estado asignaba a jefes policiales. El jueves, Mario será el primer testigo y víctima en declarar ante el Tribunal Oral de Santa Fe en el juicio a seis ex policías de la provincia imputados por delitos de lesa humanidad, entre ellos tres del D2: Germán Raúl Chartier (ex jefe del área en la Unidad Regional I), el ex oficial Eduardo Enrique Riuli (que se recicló como locutor) y el ex sargento Rubén Oscar Insaurralde. Los otros tres son Fernando Sebastián Mendoza (ex jefe de la comisaría de Laguna Paiva), y los cabos Antonio Rubén González y Omar Epifanio Molina.
La causa se inició en noviembre de 2014 por una denuncia del entonces secretario de Derechos Humanos de la provincia Horacio Coutaz, que aportó mucha prueba de la caída del último jefe del PRT en Santa Fe, Catalino Paez en febrero de 1980 y el secuestro y torturas a su esposa embarazada, a su hijo Mario que era un niño de 14 años y a once de sus compañeros que trabajaban en el Frigorífico Nelson y en el Ferrocarril en Laguna Paiva y Villa Constitución.
El Ministerio Público Fiscal pidió las indagatorias y las detenciones, pero el juez federal Reinaldo Rodríguez, recién las ordenó en agosto de 2016. Catalino no pudo verlo porque falleció un mes antes, el 26 julio. Dejó testimonio de su secuestro, el de su compañera y el su hijo Mario, en una fábrica de ladrillos en la zona de Lima, en la provincia de Buenos Aires y el derrotero hasta una casa de campo en las afueras de Santa Fe –donde operaba la patota- y la vuelta al D2, en la esquina de San Martín y Obispo Gelabert. Allí puedo identificar a sus interrogadores: un subcomisario (Oscar) Natali que le dijo: “Acá no se jode. Mira que llamo a uno que te pegue una apretada”. Y desde la pieza de al lado otro le contestó: “¿A quién hay que matar? ¿Querés que te vuele la cabeza de tiro?”. “Ese era el Pollo (Héctor Romeo) Colombini”, contó Paez. Colombini y Natali eran adscriptos al Destacamento de Inteligencia Militar 122, del Ejército.
Entre las pruebas que aportó la Secretaría de Derechos Humanos hay “información de relevancia” y una lista de 38 nombres de oficiales y suboficiales del D2. Seis de ellos son los imputados en el juicio que comienza el jueves ante los jueces del Tribunal de Santa Fe, José María Escobar Cello (que presidirá las audiencias), María Ivón Vella y Luciano Lauría. Hasta principios de junio van a declarar 57 testigos, entre ellos la presidenta de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Rosario, Norma Ríos, que es querellante en la causa, el diputado Carlos del Frade y el politólogo Agustín Prospitti, investigador de la persecución del terrorismo de estado a los trabajadores y al sindicalismo combativo.

El 26 y el 27 de mayo están previstas tres inspecciones judiciales. El jueves 26 en la comisaría de Laguna Paiva (donde estuvieron dos de las víctimas). El viernes 27, primero, en la Guardia de Infantería Reforzada (GIR), por donde pasaron Catalino, su esposa, su hijo Mario y su hermano Miguel Paez, que también fue secuestrado junto a su familia. Y luego, en la esquina del D2, donde hoy funciona la Secretaría de Control del Ministerio de Seguridad. Esta inspección fue solicitada por el fiscal Martín Suárez Faisal y la querella porque allí estuvieron secuestrados los Paez, y sus compañeros.
Suárez Faisal dijo que cuando propuso recorrer la esquina de San Martín y Obispo Gelabert, descubrió que “ese edificio usado como centro clandestino de detención interrogatorios y torturas por donde pasaron muchas de las víctimas de este juicio” había sido modificado. “Si bien conserva la fachada original, después de tantos años se realizaron muchas modificaciones en el interior y las dependencias ya no estan igual que en la época de los hechos, en 1980”.
El fiscal convocó entonces a un equipo de la Facultad de Arquitectura de la UNL que investigó cómo era el edificio -antes de las alteraciones- y realizó una reproducción a escala de la estructura. “Es maqueta muy significativa, desmontable, en la que se puede ver cada una de las dependencias del edificio que fue centro clandestino de detención y puede tener dos utilidades. Por un lado, permitir que los testigos puedan encontrar los lugares donde estuvieron cautivos, dónde fueron torturados o interrogados, y así determinar las responsabilidades de quiénes operaban allí”. Pero también puede quedar como acervo del Archivo Provincial de la Memoria para ser exhibida a las nuevas generaciones y mostrar cómo era y qué ocurrió en esos lugares del terrorismo de estado".
Mario también pudo identificar a los represores: Riuli y un canoso que el día lo dejaron salir, le dijeron: “Hijo de puta, fíjate lo que vas a hacer ahora porque no queremos que seas como tu padre cuando salgas afuera”.
Fuente:Rosario12


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