27 de octubre de 2021

A 11 años de la muerte de Néstor Kirchner, el Presidente que revalorizó la política.

 27/10/2021  - ANIVERSARIO

A 11 años de la muerte de Néstor Kirchner, el Presidente que revalorizó la política

El deceso del dirigente patagónico abrió una nueva etapa en el proceso político que la Argentina había iniciado en mayo de 2003. Su gestión logró, en 2005, un primer canje de la deuda que habilitó un superávit fiscal e incrementó las reservas monetarias del país.

El deceso de Kirchner abrió una nueva etapa.

El expresidente Néstor Carlos Kirchner, quien encabezó un período caracterizado por la revalorización de la política como elemento de transformación, murió hace 11 años, el 27 de octubre de 2010, como consecuencia de una afección cardiovascular cuando se encontraba en El Calafate, Santa Cruz.

Además de la conmoción que la noticia causó entre los militantes del Frente para la Victoria y el Peronismo, el deceso del dirigente patagónico abrió una nueva etapa en el proceso político que la Argentina había iniciado en mayo de 2003.

Kirchner, nacido el 25 de febrero de 1950 en Río Gallegos, ejerció la presidencia de la Nación entre 2003 y 2007; durante tres períodos gobernó la provincia de Santa Cruz (1991-1995; 1995-1999; 1999-2003) y fue intendente de su ciudad natal (1987-1991).

Además se desempeñó como convencional constituyente de la Asamblea que reformó la Carta Magna en 1994; resultó electo diputado en 2009 por la provincia de Buenos Aires y ejerció la Secretaria General del bloque regional Unasur, función que cumplía al momento de su deceso.

El dirigente patagónico se preocupó desde un primer momento en acumular capital político y la relación que estableció con las organizaciones sociales resultó vital para oxigenar al gobierno en sus primeros meses de gestión


Al llegar a la Casa Rosada, Kirchner "tenía más desocupados que votos", como suele recordar la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que lo sucedió al frente del Gobierno tras imponer en as elecciones presidenciales de 2007.

Sin embargo, el dirigente patagónico se preocupó desde un primer momento en acumular capital político y la relación que estableció con las organizaciones sociales resultó vital para oxigenar al gobierno en sus primeros meses de gestión.

Negociar una quita para la deuda que Argentina había dejado de pagar en 2001; propiciar el cambio de la Corte Suprema e impulsar la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y los Indultos de Carlos Menem fueron los ejes de los primeros meses de gobierno.

Kirchner murió el 27 de octubre de 2010.
Kirchner murió el 27 de octubre de 2010.


Su gestión logró, en 2005, un primer canje de la deuda en el que ingresaron el 76% de los acreedores privados y al cancelar las obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), alcanzó un superávit fiscal e incrementó las reservas monetarias del país.

En las elecciones legislativas de ese año rompió la alianza que mantenía con el expresidente Eduardo Duhalde, y obtuvo un categórico respaldo en las urnas.

El alejamiento de Roberto Lavagna, ministro de Economía (quien se había desempeñado también durante el gobierno de Duhalde y negoció el canje de la deuda) no le impidió al país mantener una tasa de crecimiento de 9% hasta 2007.

Con esos índices favorables en cuanto a lo económico se redujeron -en la gestión de Kirchner- la desocupación, los índices de pobreza y aumentaron las exportaciones y la producción industrial.

En materia internacional buscó la unidad regional y el acercamiento con los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil, y Hugo Chávez, en Venezuela, con quienes constituyó una importante alianza estratégica.

La salud del líder del kirchnerismo se agravó en los años de fragor político, y tras ser intervenido en febrero y septiembre, falleció el 27 de octubre 2010, en El Calafate


En base a ese entendimiento, los países del Mercosur rechazaron la constitución de un acuerdo de libre comercio que Estados Unidos quería imponer para todo el continente americano en la cumbre de Mar del Plata realizada en 2005.

Kirchner dejó el gobierno en 2007 en manos de Cristina, que en octubre de ese año resultó electa como presidenta por el 47% de los votos, pero mantuvo su liderazgo al frente del proyecto político que encarnaba el Frente para la Victoria.

Los debates por la resolución 125; la Ley de Medios y la creación del Matrimonio Igualitario, tuvieron al santacruceño en la primera línea de un gobierno que buscaba profundizar algunos aspectos de su gestión.

La salud del líder del kirchnerismo se agravó en aquellos años de fragor político, y tras ser intervenido en febrero y septiembre, falleció el 27 de octubre 2010, en El Calafate, el mismo día en el que se realizaba el Censo Nacional.

Sus funerales fueron multitudinarios y la imagen de cientos de personas desfilando durante horas ante el féretro cerrado que contenía sus restos contrastaban con la imagen de un hombre temido y odiado que intentaban construir algunos medios masivos de comunicación.

En medio de un gran dolor, la militancia joven del Frente para la Victoria despidió al hombre que les permitió volver a creer en la política como realización de un proyecto colectivo.



27/10/2021  - A 11 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO

Recuerdan a Néstor Kirchner en las redes sociales

Funcionarios, referentes políticos, militantes y su hija Florencia compartieron fotos y videos para homenajear al expresidente, al cumplirse 11 años de su fallecimiento.

Dirigentes y militantes inundaron las redes sociales con publicaciones para recordar a Néstor Kirchner.

Funcionarios, gobernadores, intendentes, dirigentes del Frente de Todos (FdT), agrupaciones políticas y militantes recordaron este miércoles en las redes sociales al expresidente Néstor Kirchner, al cumplirse 11 años de su fallecimiento.

Bajo el hashtag #NéstorVive, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, escribió en su cuenta de Twitter: “Un año más sin el compañero Néstor Kirchner. El hombre que vino a rescatar un país en ruinas, iniciando una enorme transformación política”.

“Con pasión, memoria y trabajando siempre por la felicidad del Pueblo. Su ejemplo nos alienta a seguir poniendo a la Argentina de pie. #NéstorVive”, remarcó.


Por su parte, La Cámpora, organización política que lidera su hijo Máximo Kirchner, optó por recordar al expresidente con un video de cuatro minutos que resumen el espíritu y la convicción de Néstor Kirchner y resaltó un discurso en el cual el exmandatario afirma: “Asumamos nuestra historia, asumamos nuestra bandera y no le tengamos miedo al presente y al futuro que viene. Construyamos la felicidad de todos los argentinos”.


También su hija Florencia Kirchner recordó a su padre con una foto en sepia en la que aparece retratada cuando era niña y está junto al dirigente santacruceño.


En tanto, el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, publicó en sus redes sociales: “Nos enseñó a creer, nos mostró que era posible. Nos propuso un sueño y nos puso a concretarlo. No nos olvidamos de vos, Néstor”.


A su turno, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, señaló: “A 11 años del fallecimiento del querido amigo y compañero Néstor Kirchner, la mejor manera de homenajearlo es trabajando para construir una Patria con independencia económica, soberanía política y Justicia Social. Siempre en el corazón del Pueblo”.

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, recordó la frase del expresidente: “Les pido a los argentinos que tengan memoria, porque la memoria nos va a permitir que sigamos creciendo”.

Néstor “nos convoca siempre a la construcción de un país más justo. Con las mismas convicciones trabajamos para transformar el futuro de la Argentina”, agregó.


El canciller Santiago Cafiero aseveró: “Cuidar la unidad de América Latina para consolidar la integración, la democracia y la paz en toda la región. Para eso trabajó Néstor poniendo cuerpo, cabeza y corazón. Hoy más que nunca, lo recordamos y reafirmamos el compromiso con la unión entre pueblos hermanos”.

Entre los gobernadores que lo recordaron, el formoseño Gildo Insfrán manifestó: “Este gran compañero cumplió su palabra empeñada frente al pueblo con actos de justicia, reparación y dignidad. Por eso Néstor vive en el corazón de los formoseños y formoseñas, que lo recordamos con profundo afecto y gratitud”.

La primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires del FdT, Victoria Tolosa Paz, publicó: “Nos pediste que salgamos, y que demos una demostración de conciencia popular. Que no esperemos un milagro, que luchemos porque vienen por nuestros sueños y por el futuro de la Patria”.

“En eso estamos querido Néstor. Hoy, más que nunca, vivo en cada uno de nosotros”, remarcó.


Su compañero de fórmula presidencial en 2003 y actual embajador en Brasil, Daniel Scioli señaló: “Néstor Kirchner fue un líder extraordinario, un gran militante y un adelantado. Su legado late fuertemente en el corazón de millones de argentinos. Lo recuerdo con muchísima gratitud, profundo cariño y enorme respeto”.

El Partido Justicialista (PJ), del que era presidente cuando falleció, expresó: “A 11 años de su partida, recordamos a un líder comprometido con su tiempo, que con coraje reconstruyó la confianza en la política como vocación de servicio. Lo homenajeamos construyendo la Argentina que le dice #SÍ al trabajo y a la justicia social”.
Fuente:Telam




A 11 años de la muerte de Néstor Kirchner

Principios y política

Por Luis Bruschtein

“No soy un buen lector –dijo—pero lo voy a leer con el corazón” y se mandó de cabeza el poema de un desaparecido, leído por un presidente de la República, en la Feria Internacional del Libro, 2005. Insurrecto alborotador en un país donde los cómplices de la dictadura seguían en el poder económico, en el poder mediático y en estamentos del Estado. ”Quisiera que me recuerden por haber hecho caminos/ por haber marcado un rumbo/ porque emocioné su alma/ porque se sintieron queridos, protegidos y ayudados/ porque interpreté sus ansias”.

El poema de Joaquín Areta resonó con el espíritu revolucionario que lo había concebido. El presidente Néstor Kirchner se apropió de esa energía y le habló a un público donde estaban las Madres y las Abuelas, en otro cuadro insólito al que convocaba ese flaco desgarbado y estrábico que rompía las categorías de la corrección política y se aventuraba por el laberinto de las ansias del pueblo que quería querido, protegido y ayudado.

En los años anteriores ningún presidente se había atrevido a apropiarse del sentimiento revolucionario de un desaparecido, ninguno había hablado así en un acto público, ninguno había logrado reunir a las Madres y a las Abuelas en un acto oficial. Rompía esquemas y se ponía del lado de los débiles. No quería ayudar a los débiles desde el poder: tomaba partido como otro de los débiles. No era un juez neutral que actuaba a favor de los derechos humanos. “Somos todos hijos de las Madres de Plaza de Mayo”, había dicho cuando asumió la presidencia.

El jefe del diario La Nación, José Claudio Escribano le había advertido que si se metía en esos temas no iba a durar más de un año. Y era como si le hiciera pito catalán cada vez que abrazaba a Hebe o a Estela. “No quiero que cuando lleguemos al bicentenario todavía estemos esperando qué es lo que pasa con las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final –agregó después de leer el poema de Areta--, es hora de que la Justicia se expida y que los argentinos podamos avanzar decididamente contra la impunidad.”

Pocas semanas después, la Corte declaró inconstitucional las leyes de la impunidad que habían logrado imponer los cómplices de la dictadura a contrapelo de la mayoría de la sociedad.

Una democracia vale la pena si es capaz de aceptar los retos que le planteó Néstor Kirchner a la inestable transición democrática argentina. El primer obstáculo había sido lograr que un presidente electo hiciera la transmisión del mando a otro presidente electo, como había sucedido con Raúl Alfonsin y Carlos Menem.

La prueba de oro que planteó Kirchner fue si esa democracia era capaz de aceptar un presidente que asumiera los reclamos de la calle, que no sólo escuchara a los poderosos sino que diera prioridad a los más desguarnecidos, que tomara los reclamos de los trabajadores, de los jubilados y de los desocupados.

Para la cultura política que predominaba en una sociedad atravesada por golpes y dictaduras militares, inclinarse por los más débiles significaba desafiar a los que nunca perdieron en dictaduras o en gobiernos tibiamente democráticos, en crisis económicas o en los momentos de prosperidad. El autoritarismo considera que es autoritario hacerle caso a las mayorías.

El desafío se planteaba también a la inversa: era un desafío para la democracia aceptar esos cambios que la institucionalidad autoritaria del país siempre había rechazado. Y para los que venían haciendo estos reclamos era un desafío concretarlos en democracia. El gobierno de Néstor Kirchner fue un aprendizaje democrático para los mejores. Los otros se quedaron en el pasado, donde las mayorías populares tenían la obligación de pedir permiso --siempre rechazado-- a las minorías del poder.

”Es una tarea ardua y difícil –explicaba en 2005 en la ciudad de Lincoln la negociacion por la deuda-- pero ustedes ven, cuando yo discutía y peleaba por los intereses del país me decían que lo que tenía que hacer era pelear menos y ceder más para que la Argentina pudiera arreglar su problema. Para algunos es muy fácil pelear menos y ceder más, porque ellos no son los que sufren el hambre, la angustia ni la exclusión social, ni el desempleo ni la indigencia ni la pobreza. Ellos ceden todo, qué les importa el resto de los argentinos. Yo les puedo asegurar de corazón que no vine a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada”.

En ese momento recibía críticas desde la izquierda por elegir el camino de la negociación y desde la derecha por plantear una negociación en términos muy duros con los prestamistas privados.

Apareció justo cuando se necesitaba alguien así, con los principios y con la política. Hablar en forma despectiva sobre la correlación de fuerzas llevaba al voluntarismo y el consignismo. Es la base de una actitud testimonial, algo que nunca fue el peronismo. Marcarse una meta y operar sobre la realidad para que la correlación de fuerzas sea favorable y sostenga el impulso hasta lograrla, es hacer política.

Los principios y la política son herramientas democráticas cuando van juntas, como lo expresó Néstor Kirchner en ese discurso. Seguramente algunas veces se gana y otras se pierde. Pero siempre es mejor que quedarse de brazos cruzados y resignarse frente a una situación adversa sin dar la lucha para intentar torcer la correlación de fuerzas y aprovecharla al máximo.

Cuando leyó los versos del militante secuestrado-desaparecido Joaquín Areta, Kirchner explicó que la había elegido porque “me sentí absolutamente comprendido en estas palabras, que rompen toda temporalidad y marcan un absoluto compromiso con la Argentina, que Joaquín y tantos querían.”

Nadie podía imaginar que muriera apenas cinco años después de haber leído esa poesía con esa pronunciación canyengue de las eshes y entrecortado por la emoción. Los que quedaron atrás, los dueños y los que sirven a los dueños, le hicieron una leyenda negra, lo difamaron, profanaron su tumba, destruyeron sus estatuas y quieren borrarlo de la historia. Difícilmente lo consigan porque eligió bien esa poesía, hacía bien en hacerle caso a su intuición porque así será recordado por la mayoría:

“Quisiera que me recuerden junto a la risa de los felices/ la seguridad de los justos/ el sufrimiento de los humildes/ Quisiera que me recuerden con piedad por mis errores/ con comprensión por mis debilidades/ con cariño por mis virtudes,/ si no es así, prefiero el olvido,/ que será el más duro castigo por no cumplir mi deber de hombre”.


Néstor Kirchner, el que iluminó

Por Sandra Russo

Imagen: DyN

La primera nota que escribí después de su muerte se titulaba “El iluminador”. Once años después, sigo con esa idea fija en la cabeza cuando me pongo a pensar en Néstor, en lo que significó para el peronismo y para la Argentina, en su función histórica esencial: iluminó la escena. Gracias a él pudimos ver lo que hasta que Néstor no tomó las riendas no veíamos, lo que el poder de siempre, el real, había ocultado en los pliegues de nuestras desgracias.

Iluminó un escenario en el que se tomaban decisiones y se pudo ver que no era obligatorio, ni fatídico ni “natural” que en esa cima el péndulo indefectiblemente se inclinara hacia la superestructura y el posibilismo. Néstor fue pragmático, pero de una manera totalmente distinta a los que nos habían dicho que eran pragmáticos.

A su manera, fue tan realista que logró lo imposible: que lo desperdigado, lo suelto, lo partido, lo dividido, lo que en sí mismo era poco, se amalgamara en esa fuerza poderosa y fascinante que fue una mayoría popular.

Hoy en el mundo hay miles de 99 por ciento que son aplastados por miles de 1 por ciento que alimentan a esas mayorías con hormonas de alienación. De nuevo vuelve a resonar ese enigma, esa paradoja: ¿qué pasa que los 99 por ciento no se juntan para sacarse de encima a los 1 por ciento de la gula concentrada? Faltan iluminadores, líderes potentes que le sumen coraje al carisma y que se pongan al frente de infinidad de luchas silenciosas.

Hoy hay muchos pueblos que pelean sin armas, con sus propios cuerpos, porque ya no tienen nada que perder. Creen en sí mismos, porque sus potenciales líderes han sido asesinados, como en Colombia, ese lugar que es no noticia porque no quieren que sepamos lo que pasa en ese territorio.

Néstor iluminó muchas escenas al mismo tiempo. Ese que tomaba decisiones a las que ningún otro se les animaba, como el desendeudamiento, no estaba encerrado con cuatro consejeros que le metían cizaña. Estaba en la calle, tirándose arriba de la gente, dejándose tocar y tocando la razón de su vida.

Iluminó la chance. Néstor iluminó la alternativa. Hizo todo distinto a los que lo precedieron y se mantuvo optimista en las derrotas y sereno en las victorias porque anclaba en la historia, donde todo es necesariamente pasajero. Pero dedicó toda su vida a abonar con su propio sudor y su propia adrenalina la chance del triunfo popular.

Fue tan abierto que puede dárselo como antónimo del sectario. Fue tan humilde que puede dárselo como antónimo del palacio. Lo veo en un video, ahora mismo, veo la escena que alguna vez vimos todos, la del auto estancado en la nieve, que él y otrxs empujan resbalándose mientras avanzan muy lentamente.

Eso fue Néstor. Ese hombre que empujó para adelante en un terreno adverso y resbaladizo, y buscó ayuda y la obtuvo, y salió adelante con otrxs. Por eso es bandera, remera, estampita, tatuaje, altar en la intimidad: porque iluminó una salida. Esa experiencia colectiva nos marcó la vida. Desde entonces y para siempre.  

Fuente:Pagina12








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