Se despide el año. Para algunos con cierto deseo interno que suceda ya, Para otros con la esperanza silenciosa que el que llega sea mucho mejor. Lejos de alguna definición filosófica y/o psicológica que sentencia que la esperanza es un elemento para sobrellevar la frustración de algo que sabemos no ocurrirá, pertenecemos a ese grupo de esperanzados. Por lo tanto con ella, nos aferramos a ciertos anhelos para el 2022.
Que se aceleren los juicios de lesa humanidad, que los
genocidas no gocen de domiciliarias porque su lugar es la cárcel común, que se
avance sobre los juicios de complicidad civil y eclesiástica, que se recuperen
lxs nietxs que nos faltan y que los familiares se acerquen a dar una muestra de
sangre ya que tenemos más de 600 restos sin identificar, rescatados por el
EAAF.
Que sigamos cuidándonos con todas las medidas dispuestas
para esta pandemia, que nos vacunemos y usemos barbijo es fundamental, esto no
ha terminado aún.
Queremos una Patria, libre justa y soberana, que en ella no
existan lxs presxs políticxs, que deje de haber violencia institucional y
femicidios. Que se respeten las
comunidades originarias y con ello todos
sus derechos, que se cuiden los ecosistemas de cada una de nuestras provincias.
. Que nos dejen de fumigar porque bien sabemos que de ese modo nos matan.
Que ya no mueran nuestros imprescindibles, los necesitamos porque sus participaciones
son absolutamente necesarias para ser una sociedad mejor, trabajando o
militando corporativamente para lograrlo.
Que se terminen los casos de lof war y se resuelvan con
castigo los ya inventados, que haya justicia para los muertos del ARA San Juan
y tantos otros casos silenciados y de muchísima antigüedad.
Podríamos seguir la lista, sin embargo se nos ocurre que
este esbozo es más que representativo de nuestra ideología.
Sólo nos resta decirles que les deseamos lo mejor a nuestros
estimados seguidores, que se cumplan sus deseos y logren algo cercano a eso que
da sentido a nuestras vidas y se llama momentos de felicidad.
¡Feliz 2022 para todxs!
M.G.
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