¡Fondo sí! ¡Fondo no!: ¿Es posible
atender desde los dos lados del
mismo mostrador?
Por Juan Guaján, Resumen Latinoamericano, 5 de febrero de 2022.
Habrá que ver las consecuencias de la renuncia de Máximo. En lo coyuntural redefine la estrategia y el plan de diferentes protagonistas. Un acuerdo firmado y –según la prensa internacional- camino a ser incumplido. El Presidente Fernández en Rusia y China.
La llegada de Máximo Kirchner a la política no tuvo los recorridos de un militante más. Después de que la oposición y la prensa del mismo carácter lo ridiculizara como “el gordito vago, adicto a la play station” sorprendió porque con la misma velocidad con la que tiró por la borda algunos kilos demás se encaramó en las peleas políticas del poder. Claro está que tampoco era cualquiera, no solo porque manejaba los negocios de una familia rápida y abundantemente enriquecida, lo que le permitía comentar -ante variados y cercanos interlocutores- que los bienes que tenían alcanzaban para un buen pasar de varias generaciones. Para sus padres –Néstor y Cristina- los debates sobre política, dinero y poder era parte vital de su vida cotidiana. En esas tres cuestiones adquirió un conocimiento al que pocos argentinos pueden acceder.
Máximo, renunció a la Presidencia del mayoritario Bloque de diputados oficialista en desacuerdo con lo acordado con el FMI. De ese modo protagonizó un hecho político de fuerte trascendencia en la coyuntura y de un peso cuyos alcances aún son impredecibles, aunque abren un número importante de interrogantes. Todo ello motivará algunas reflexiones.
El primer gran interrogante es si dicha actitud incluye la de su madre, componente imprescindible de la coalición gobernante y principal artífice de la llegada de su hijo -sin tener experiencia anterior- a los cargos y funciones que hoy ocupa u ocupaba.
Aquí brota la primera y obvia pregunta. ¿La renuncia al cargo de Presidente del Bloque, es una decisión unilateral o supone un acuerdo con su madre, que viene criticando al organismo con el cual se acaba de firmar el mencionado Acuerdo?
Según lo manifestado por el Presidente, el propio Máximo le hizo saber que su madre no compartía su decisión lo que -hasta hoy- ratifica con su silencio y actitud.
Más allá de las subjetividades dé cada uno, lo concreto es que mientras Máximo se opone al Acuerdo y renuncia por ese motivo, da toda la impresión que su madre –más allá de las críticas- tiene una posición diferente.
Con estos antecedentes la actitud de Máximo se revela como una hábil jugada. Ella permite complementar varias cuestiones. Le da, al peronismo kirchnerista la posibilidad de contener electoralmente a quienes estén a favor o en contra del Acuerdo con el FMI. Máximo que tenía un poder derivado del “dedo” de Cristina ahora se puede constituir en el referente de una expresión de lo que la prensa reconoce como la “izquierda peronista”, transformándolo en un eventual candidato, por “mérito” propio a la presidencia.
Desde otro punto de vista, desnuda la contradicción que encierra el peronismo y también el kirchnerismo, recientemente manifestada en sus más altos niveles. Ello motiva una inacción está en la raíz de las debilidades del actual gobierno, aunque ella pueda ser absorbida en las instancias electorales por ser el peronismo el partido del poder capaz de disimular sus diferencias detrás de las banderas de “llegar”. Lo que no podrá disimular son sus efectos prácticos sobre la vida cotidiana de los millones de compatriotas que están al margen de estos malabares de la dirigencia pero que padecen sus decisiones.
Esta misma jugada tuvo otro gran beneficiario. Se trata de Alberto, que con la firma del Acuerdo- encuentra la posibilidad de recuperar espacios que había perdido.
Frente a una oposición dividida, sin política, conducción unificada o un candidato indiscutible, el oficialismo recupera aire, como una fuerza capaz de resguardar y sostener al sistema.
Estas jugadas de la superestructura política no dan debida cuenta de lo que está pasando en la vida diaria de los millones. Ésos que recibirán la noticia de la inflación, una de las más altas de los últimos meses incentivada, con vistas al futuro, con aumentos como el de los combustibles (alrededor del 9%), cuando todavía no se conoce lo que pasará con las tarifas y el nivel de sus aumentos.
Allí estará, con el paso del tiempo, la medida del modo que estos Acuerdos repercuten sobre esos millones y serán los mejores argumentos para dirimir el destino de los mismos y las eventuales reacciones populares que se puedan producir
LA PRENSA EXTRANJERA Y EL ACUERDO CON EL FMI
Para tener una dimensión de la importancia que tiene lo que está en el debate es bueno reflejar algunos puntos de vista de los medios más influyentes de la prensa occidental, de EEUU y Gran Bretaña, sobre los acuerdos celebrados por el gobierno argentino con el FMI.
Se tomará en consideración lo expresado por The Washington Post -desde los EEUU- y por el Financial Times y la revista The Economist, desde Londres.
El diario norteamericano define a Argentina como “un adicto a la deuda y el FMI, su distribuidor”. Obviamente pasa por alto las responsabilidades del modelo agroexportador aplicado, en beneficio de los países centrales y encuentra la causa de la decadencia argentina en la aplicación de políticas populistas.
Hay duras críticas al FMI por su préstamo a Mauricio Macri, defendido por Donald Trump, a pesar de la oposición europea. Destaca el rol que tuvo Sergio Massa para que se pudiera llegar a este Acuerdo y el hecho que los argentinos tienen cuentas en el extranjero que suman 6 veces la cantidad de dinero que Argentina tenía que renegociar con entidades privadas y estados acreedores.
En ese sentido no deja de señalar la impresión que causa, a sus visitantes, la “belleza clásica” de Buenos Aires y la compara con la que tiene un antiguo coche Alfa Romeo, que -al igual que la Argentina- al levantar el capot se observa que tiene un moto que no funciona.
Por último señala que para un moroso en serie –como Argentina- este puede ser su peor enredo con el FMI, pero no el último.
El comentario del británico Financial Times es aún más crítico. Bajo el título “El incumplimiento con el FMI es solo cuestión de tiempo” ataca con una dureza semejante a la política de Macri y de Alberto Fernández. Pero más crítico aún es con respeto al FMI, del cual afirma que está en la mira del Wall Street, la academia y la prensa influyente del mundo, por aquel préstamo a Macri. Define a todo este proceso como “un papelón histórico, de principio a fin”. Retoma el detalle de 21 acuerdos previos incumplidos y que hay pocas razones para pensar que éste, número 22, corra una suerte distinta y que dicho destino es sabido por quienes lo negociaron, de uno y otro lado.
Ante la gravedad de la situación económica y financiera de la Argentina y sus antecedentes, el mundo de las finanzas tiene muy presente la perspectiva que las metas no se alcancen, por lo cual habrá que avanzar con los waiver (perdón) para terminar renegociando todo de vuelta.
La revista especializada The Economist se toma la licencia de afirmar su coincidencia con el renunciante hijo de la vicepresidenta y afirma que las exigencias del FMI son mucho más fuertes que las anunciadas por el Ministro Martín Guzmán y el Presidente.
Estas opiniones corresponden a medios muy alejados de nuestro pensamiento y de las reflexiones que acá se fueron volcando. Pero sus formulaciones indican el nivel de descomposición de esa organización de tipo mafioso que es el FMI y el amplio margen de posibilidades que tenía y tiene el gobierno argentino para recorrer otros caminos, mucho más dignos y eficaces que el Acuerdo suscripto.
La prensa comentada recoge la oportunidad que estamos perdiendo y la gravedad de lo que se está avalando.
EL PRESIDENTE ALBERTO FERNÁNDEZ EN RUSIA Y CHINA
Estas breves consideraciones sobre el tema del Acuerdo con el FMI deben ser completadas con el periplo de Alberto por tierras rusas y chinas. Para el gobierno argentino ese recorrido es indispensable y considera que por esos lugares puede encontrar algunos contrapesos a lo que está acordando con el FMI y a sus relaciones políticas con el gobierno de Joe Biden.
El “equipo” de Alberto considera que hay varios aspectos en los que debe emparejar las cargas respecto a lo que ya ha anunciado y cuya letra fina se está negociando en estos momentos.
Esta recorrida persigue algunos objetivos entres los que se destacan: alguna forma de ayuda financiera de esos países; las inversiones y el apoyo tecnológico que Argentina pueda recibir y el intento de mantener ciertos niveles de equilibrio geopolítico, dada la fuerte sumisión a los dictados que vienen desde los EEUU.
El encuentro en Moscú entre Vladimir Putin y Alberto Fernández, incluido el almuerzo, duró alrededor de 3 horas. Putin destinó un buen rato a contar la historia de su familia, particularmente de su padre, un combatiente de la Segunda Guerra Mundial.
El Presidente argentino se comportó como queriendo dejar constancia de su sobreactuación. Ella tuvo varias y explícitas manifestaciones. El legítimo agradecimiento por las vacunas Sputnik, más allá que no se cumplieron los plazos establecidos, éstas llegaron en momentos que no teníamos acceso a otras vacunas. Hizo un reconocimiento del hecho que “Argentina tiene que dejar de tener esa dependencia tan grande con el FMI y EE.UU” Circunstancia que aprovechó para criticar a EEUU, Macri y al FMI, ente con el cual está en medio de un debate sobre el Acuerdo que están acordando. Para revertir esa situación dijo sin vueltas: “Argentina puede ser una puerta de entrada para que Rusia ingrese a América Latina de un modo más decidido” y lo amplió afirmando que lo decía en su carácter de Presidente del CELAC que agrupa los países Latinoamericanos y del Caribe.
Putin declaró, después de la reunión, que Rusia colaboraría en los proyectos ferroviarios, lo haría con el suministro de trenes eléctricos, desarrollos en cuestiones de infraestructura y provisión de material rodante. También manifestó su apoyo al desarrollo del sector energético argentino, haciendo hincapié en el aspecto nuclear, aunque allí las preferencias parecen inclinarse para el lado chino. También manifestó el interés ruso para instalar en nuestro país una fábrica de los mundialmente reconocidos camiones rusos.
Con esos compromisos en la mano el Presidente partió hacia China. Allí, ayer participó de la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de Invierno, boicoteadas por EEUU y algunos de sus más firmes aliados.
Estuvieron en la mesa de la reunión bilateral con el Presidente chino: Xi Jinping varias cuestiones: La participación china en inversiones de tipo estratégico es la que más preocupa a EEUU. La explotación del litio, las dos represas en Santa Cruz, la nueva central nuclear, son algunos de estos aspectos que molestan a la diplomacia norteamericana. De todo lo cual habrá que esperar los detalles de sus resultados concretos.
De este modo el actual gobierno Argentino intenta moverse en el espacio internacional. Sería bueno determinar si este juego, en medio de nuestras debilidades y la escasa dignidad manifestada, sirven para fortalecernos o son el camino para dejarnos más cerca de profundizar la subordinación a los diferentes poderes mundiales.
Envio:RL
No hay comentarios:
Publicar un comentario