Frente del Pueblo de Ayacucho
convoca a nuevo paro regional /
Siguen las protestas y los bloqueos
de carreteras en varios puntos
Resumen Latinoamericano, 19 de diciembre de 2022.
El 15 de diciembre anterior las organizaciones sociales y estudiantiles salieron a las calles para exigir el cierre del Congreso, y nuevas elecciones para el 2023.
El Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho junto con otras organizaciones sociales, campesinas, estudiantiles y de trabajadores realizarán un paro regional a partir de este martes 20 de diciembre en demanda del cierre del Congreso y la convocatoria de una Constituyente para cambiar la Carta Magna.
El paro se produce en el marco de una profunda crisis política y social tras la destitución y posterior detención del entonces presidente Pedro Castillo, que fue cesado y inhabilitado por el Congreso.
A raíz de la detención de Castillo, en numerosas ciudades del país suramericano se registraron protestas para pedir la renuncia de la presidenta designada, la libertad inmediata del mandatario, el cierre del Congreso, convocatoria inmediata de nuevas elecciones, entre otros puntos.
La policía y el ejército han reprimido las manifestaciones con dureza y hasta este lunes la cifra de muertos a manos de las fuerzas de seguridad ascendió a 25.
Para las organizaciones y grupos sociales de Ayacucho, una de las regiones más golpeadas por la represión, la situación revela la ofensiva de la derecha y la ultraderecha para apoderarse del país, de acuerdo con un comunicado del frente.
Una vez más las organizaciones buscan presionar al Gobierno con un paro de actividades que esperan se extienda este 20 y 21 de diciembre.
Las protestas que han incluído la toma de carreteras y de terminales aéreas se producen cuando el Gobierno de Dina Boluarte, la mandataria designada por el Congreso, buscar presentar una imagen moderada y desvincularse de la represión gubernamental,. que se ha cobrado 25 vidas.
El 7 de diciembre, antes de ser sometido a un nuevo juicio político, Castillo intentó cerrar el parlamento, intervenir los poderes públicos y gobernar por decreto, y justificó su decisión en una obstrucción desde el Congreso para gobernar, además de ser tratado con racismo.
En numerosas localidades del territorio peruano se mantienen las protestas, mientras el Gobierno busca dialogar con los manifestantes enviado a ministros para tal fin.
H eridos en Ayacucho son en su mayoría hombres jóvenes
El director regional de Salud de Ayacucho, Walter Bedriñana, informó que la mayoría de heridos en la región son hombres jóvenes. En RPP Noticias señaló que las edades oscilan entre los 19 y 35 años.
Protestas en Arequipa: Panamericana Sur continúa bloqueada a la altura de Arequipa
La carretera Panamericana Sur continúa bloqueada por más de una semana a la altura de Chala, en Arequipa. Decenas de vehículos esperan continuar sus trayectos en las próximas horas.
Gas doméstico escasea en Arequipa por bloqueos en la Panamericana Sur
La provincia de Arequipa registra escasez de gas doméstico este lunes 19 de diciembre. De acuerdo con medios locales, varios ciudadanos realizan colas para adquirir este producto en la distribuidora Llamagas, ubicada en el sector de Cono Norte. El representante de la asociación de grifos de Arequipa, Magno Salas, explicó a RPP que alrededor de 60 cisternas no pueden llegar a la ciudad debido a los bloqueos.

Lecciones que nos va dejando el
Golpe de Estado
Por Itzamná Ollantay, Resumen Latinoamericano, 19 de diciembre de 2022
El sangriento desorden ocurrido en el Perú, en días pasados, a raíz de la chacota política generada por las élites del país, nos van dejando las siguientes lecciones:
Nada que esperar de la democracia de los ricos. La democracia representativa instaurada en el Perú desde 1821, jamás democratizó ni la política, ni la economía, mucho menos lo sociocultural. Más por el contrario, afianzó la práctica en el imaginario nacional de: “Los blancos ricos vinieron para gobernar, nosotros estamos para obedecer y servir”.
Pero, contra todo pronóstico, un empobrecido campesino en el área rural, cumpliendo los procedimientos formales de la democracia liberal, llegó a ser presidente de la República criolla bicentenaria, por voluntad popular en las urnas. La élite castiza criolla limeña, intentó domesticar al campesino presidente, mediante la persuasión mediática. Pero el campesino presidente, aunque titubeante, se mantuvo. Entonces, le tendieron la trampa/artimaña política, al igual que al Inca Atahuallpa (1532). Y así, restauraron su banquete neoliberal con aroma impregnante a sangre indocampesina.
Indígenas no somos ciudadanos. La negación de la cualidad humana a indígenas y campesinos en el Perú, al igual que en el resto de países bicentenarios de la región, es constitutiva de las repúblicas criollas. El indígena campesino no es persona. Por tanto, tampoco puede ser ciudadano (sujeto político). En consecuencia, está condenado a la servidumbre bestial, y a la aniquilación cultural y biológica inexorablemente.
Se les permite votar por el patrón, pero no elegir a alguien como ellos. Si lo hacen, y se atreven a defender sus votos en las calles, los patrones los escarmientan y los masacran, incluso con transmisiones en vivo.
Lo que ocurre en el Perú, con una cantidad indeterminada de asesinatos (ya se habla de más de 30 asesinados por las armas del Estado), es una evidencia que el indígena, campesino, nativo, o alimeñado no son, nunca fueron, ciudadanos. Son “enemigos internos” para el Estado criollo del Perú.
No creer, ni celebrar el bicentenario. Los pueblos del Perú, al igual que en el resto de los países, viven en una constante ilusión: Cantan el Himno Nacional (en ritmo de marsellesa) como si fuera de ellos. Enarbolan símbolos patrios racistas como la bandera que lleva el color blanco al centro. Adulan a violadores o violentos personajes como sus héroes nacionales. Celebran aniversarios patrios del criollo sin preguntarse para qué o a quién sirvió esa patria patronal.
En los hechos, en este Perú criollo bicentenario, las grandes mayorías, por más esfuerzos que hicieron por peruanizarse o limeñizarse, vía “educación” o políticas eugenésicas, están en peor situación existencial que sus ancestros durante la Colonia española.
El bicentenario para las grandes mayorías fue una constante humillación, anulación, aniquilación y esclavitud o auto esclavitud.
Sin pueblo no hay revolución. La falacia de la democracia liberal es que la victoria política se alcanza con el voto individual y se sostiene con las reglas institucionales. Eso ocurre para los patrones. Mas no para las grandes mayorías. La ecuación política para los sectores populares siempre fue y es: urnas+instituciones+calles.
Pedro Castillo, y el anillo que le rodeó, jamás entendieron esta ecuación básica. Por eso jamás organizaron pueblos, comunidades, comunas urbanas. Y cuando vino el Golpe de Estado el pasado 7 de diciembre, Castillo sólo tenía a su alrededor a un abogado.
Pero, como la realidad siempre vence a la imaginación, las y los no ciudadanos, incluso muy a pesar del titubeo político de Castillo, emergieron como hormigas por y en todas partes del Perú… Al grado que los patrones criollos, y su empleada doméstica domesticada (Dina Boluarte), en su desesperación intentaron apagar el incendio popular con más gasolina. Y, el Perú arde.
Evitar institucionalizar el punto ciego
Esta chacota política peruana, sostenida y reproducida por su intelectualidad neoliberalizada, es, a su vez, fruto de su ordenamiento jurídico “sui géneris”. La Constitución Política vigente, de 1993, redactada y firmada por el dictador encarcelado Alberto Fujimori, estimula e institucionaliza este caos mediante las figuras jurídicas como: la vacancia presidencial, depredación de ministros del Ejecutivo por el Órgano Legislativo, etc. Estas descabelladas normas constitucionales, que ya convirtieron al Perú en el país campeón internacional en chacota, no existen en ninguna otra Constitución del Continente.
En este momento, el Perú, jurídica e institucionalmente, se encuentra en un punto ciego. Un punto ciego violento. Los pueblos desde las calles exigen nuevas elecciones, un nuevo proceso Constituyente. El Estado criollo, en respuesta, masacra a la población. Los diputados no quieren adelantar elecciones. La usurpadora Dina Boluarte se atornilla al poder, y no quiere renunciar. En esta situación, el horizonte político peruano es una incertidumbre total.
¿Obligados a optar por los mismos? Más temprano que tarde, las y los peruanos serán convocados nuevamente a las urnas para elegir a sus nuevos gobernantes, bajo las mismas reglas de antes, con los mismos partido empresa patronales. Y, con seguridad, con los mismos resultados.
Los pueblos y sectores sublevados en las calles, con seguridad tienen genuinos portavoces que los representen, pero no tienen organización o instrumento político propio. En consecuencia, deberán amoldarse/agacharse a los partidos políticos neoliberales (sean de derechas, izquierdas o socialdemócratas).
Dejar de creer en el patrón, en el criollo, en el limeño o alimeñado. Dejar de adular al titulado fanfarrón. Emanciparse de la prensa limeña o alimeñada. Son algunas de las apuestas urgentes en este país de raíces y corazones milenarios. Organizarse políticamente, con un instrumento político propio, horizontes propios, es otro de los desafíos para convertir sus mayorías demográficas en mayorías políticas.
Está bueno citar el eslogan de “todas las sangres” de Arguedas. Pero, es más importante sentirse y ser realmente de todas las sangres. Y entre todos y todas, reconocerse como runas, como iguales.
Entrevista a Héctor Béjar: «Desde
hace 200 años tenemos una crisis
permanente»
Resumen Latinoamericano, 19 de diciembre de 2022.
El periodista mexicano Héctor Díaz entrevista al ex canciller Héctor Béjar quien habla sobre la realidad de la actual grave crisis que vive el país, donde impera un gobierno de facto que ha ordenado asesinar a su pueblo.











No hay comentarios:
Publicar un comentario