30 de abril de 2023

TROPEL del 30.04.2023.

Veinte años de la inundación de 

Santa Fe: 158 víctimas fatales, 

desidia estatal e impunidad

Por: Mariángeles Guerrero, Resumen Latinoamericano, 29 de abril de 2023.

Ciudad de Santa Fe. 29 de abril de 2003. Son las 10 de la mañana y una garúa finita humedece el cuerpo. El sol lleva varios días sin aparecer. Una mujer llora, apenas puede hablar. Cuando logra articular una palabra dice: “Perdí todo, la heladera, todo”. Y otra vez los ojos se le llenan de lágrimas. A su alrededor, el río Salado corre por la avenida Presidente Perón, que se extiende de norte a sur en el extremo oeste de la ciudad. La gente camina apurada con el agua a la rodilla, los pantalones mojados, las caras desencajadas. Un chico lleva una jaula con un loro. Una señora va con su nieto en brazos. Alguien pide a gritos una ambulancia. Más allá, otra mujer pide ante una cámara de televisión que por favor venga algún flete para ayudarle a sacar sus cosas: la cama y la ropa.

La imagen es la de un éxodo de gente que sólo va con lo puesto en dirección al este. El río Salado se desbordó y apenas tuvieron tiempo de salir de sus casas. En cuestión de minutos el agua les llegó a la altura de la cintura. Así, mojados y a la intemperie, buscando algún familiar que justo había salido de la casa, caminan para encontrar un lugar seco. Seco y con techo, porque sigue lloviendo.

En esas circunstancias es que los vecinos de la zona oeste de Santa Fe llegaron a escuelas o clubes que se iban llenando de chicos y grandes angustiados, asustados, desesperados. Y, sobre todo, abandonados. Porque ese 29 de abril había comenzado como un día más: la mayoría estaba trabajando cuando sus propios vecinos o familiares les avisaron que el agua estaba llegando, a toda velocidad, al barrio.

Nadie del gobierno provincial o municipal alertó a la población sobre el peligro, ningún organismo oficial estableció un plan de evacuación ante el desastre. Al contrario: el entonces intendente, Marcelo Álvarez, informó en la radio que los barrios del sudoeste no se verían afectados. Le pidió a la gente que se quedara en sus casas. Y la gente le creyó. Al atardecer del 29, una corriente de agua fría y marrón fluyendo a toda velocidad la encontró subiendo a los techos para escapar de la muerte.

Vanesa Fernández, que vivía en el barrio Centenario, iba en una canoa con sus vecinos rodeando la cancha de Colón, en el extremo sur de la ciudad. El río tenía, en ese barrio, una altura de cinco metros. La energía eléctrica estaba cortada y, en la oscuridad de la madrugada, la canoa se dio vuelta. La mujer perdió allí a su bebé, de apenas 21 días. Se llamaba Uriel Castillo y es una de las 158 víctimas fatales que dejó la inundación, entre personas muertas por asfixia por inmersión, infartos, suicidios y accidentes cerebrovasculares. El Estado provincial sólo reconoció a 23. 

Veinte años después, el movimiento de inundados que surgió luego de los hechos de 2003 sigue reclamando justicia. Álvarez y, el entonces gobernador, Carlos Reutemann hoy están muertos. El primero fue condenado por estrago culposo a tres años de prisión en suspenso, pero murió a los dos meses de conocerse la sentencia, en abril de 2019. El segundo, primo del Presidente de la Corte Suprema de Santa Fe (Rafael Gutiérrez) gozó de impunidad hasta su muerte en 2020: ni siquiera fue imputado.

La socióloga santafesina Tamara Beltramino destaca que «los inundados movilizados crearon discursos con fuertes semánticas sobre el crimen hídrico, el crimen evitable señalando la responsabilidad estatal y que no se trató de un fenómeno natural, sino de un atentado contra las personas«. En el contexto de la crisis de 2001 y de un Estado que hambreaba, la inundación de Santa Fe fue una muestra brutal de violencia neoliberal.

Inundaciones del 29 de abril del 2003 en Santa Fe. Foto: José Almeida / Gentileza Pausa

Por una defensa abierta

Al desastre le sigue la pregunta: ¿Por qué un tercio de la ciudad de Santa Fe quedó bajo el río Salado en abril de 2003?

Y sobrevienen algunas respuestas: suelos afectados por el desmonte que no permitían que el agua escurra, lluvias extraordinarias en los meses anteriores, una obra de defensa que debía cerrarse provisoriamente ante las crecientes (y no se cerró) y un puente angosto que no dejaba fluir un río que llegaba a la capital provincial con un caudal histórico: 3954 metros cúbicos por segundo.

Pero aún hay otra pregunta: ¿Cómo se explica que ese tercio de la ciudad perdiera totalmente sus viviendas? ¿Por qué hubo 158 muertos por una inundación en una ciudad litoraleña?

Dos respuestas. El Estado no sólo no avisó a la población, sino que desestimó hasta último momento la gravedad de los hechos. Además de no cerrar la defensa, no hubo un plan de evacuación ni un plan de atención para los barrios afectados. 

El 27 de abril, cuando el agua empezó a entrar a la ciudad, el río Salado tenía una altura de siete metros. Ese día se llevaron a cabo las elecciones nacionales y la gente fue a votar sin saber del peligro inminente. El Intendente dijo entonces a los medios: “Con el pronóstico que me han dado esta mañana y por cómo estamos en los distintos barrios, la situación es realmente preocupante. No descartamos declarar la emergencia hídrica en la ciudad”. 

También ante las cámaras y en su lugar de votación, el gobernador Carlos Reutemann afirmaba: “Es un día que está signado por todo lo que está pasando en meteorología, tenemos una provincia con enormes dificultades climáticas y siete departamentos con serias dificultades. Tenemos un desastre en la provincia, es una catástrofe lo que nos está pasando”.

Sin embargo, ambos funcionarios decidieron no hacer nada. 

“Crecía y crecía y no nos dio tiempo a nada. Es desesperante: nunca me pasó esto. Siento indignación porque ayer llamamos a la Intendencia y al Cobem (Central Operativa Brigada de Emergencias Municipal) pero por la cuestión de la política nadie hizo nada”, lloraba una vecina al día siguiente, cuando las elecciones ya se habían concretado. Su testimonio fue grabado por las cámaras de Cable y Diario y es parte del documental La lección del Salado.

En ese momento, el Salado tenía 7,48 metros.

Al atardecer del 28, el intendente Álvarez anunciaba por televisión: “Acá con un grupo de vecinos del lugar se está intentando cortar el agua que está entrando por el hipódromo. Esta noche haremos una nueva evaluación en la municipalidad y posiblemente tengamos que hacer un comité de crisis general, de evacuación y autoevacuación porque yo creo que a estas alturas la situación ya está perdida”. 

Inundaciones del 29 de abril del 2003 en Santa Fe. Foto: José Almeida / Gentileza Pausa

Desmontes, lluvias y un río que sí avisó

El 3 de mayo de 2003, cuando el desastre había tomado relevancia nacional, Reutemann brindó una conferencia de prensa. Cuando se le preguntó por qué no había dado aviso ni había emitido una orden de evacuación, él respondió: “A mí nadie me avisó lo que estaba pasando”.

La ciudad de Santa Fe está rodeada por el río Salado al oeste y los bañados del Paraná al este. El río Salado recorre las provincias de Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y Santa Fe. En esta última, que cruza de oeste a este, la primera parte de su cuenca se desarrolla en los Bajos Submeridionales, donde el terreno es plano y bajo. Luego le sigue un área de transición y posteriormente la zona de desembocadura —a la altura de la capital provincial— en el Paraná. 

Actualmente la ciudad está circundada por un anillo defensivo para evitar que la creciente de esos cursos de agua impacte en el casco urbano. Pero en abril de 2003 la defensa oeste estaba abierta. 

Ese terraplén, que también tiene una función vial (es la avenida de Circunvalación Oeste), fue inaugurado sin terminar —también en año electoral y con toda la pompa— en agosto de 1997. Se construyeron sólo los dos primeros tramos y se dejó el tercero para una etapa posterior. Los planes de obra indicaban que, en casos de crecientes extraordinarias en la cuenca del Salado, se debía hacer un cierre provisorio de 1500 metros. Ese cierre provisorio estaba dibujado en los mapas a la altura del hipódromo de la ciudad (en el centro oeste). Fue por allí por donde comenzó a ingresar el agua el 27 de abril. Primero lentamente pero, al día siguiente, con fuerza hacia el sur buscando la desembocadura natural del Salado en el Paraná.

Entre octubre de 2002 y abril de 2003 se produjeron en la cuenca del río lluvias extraordinarias. En la causa judicial que investigó los hechos, los peritos Bacchiega, Bertoni y Maza explicaron que “debido a una superposición de años húmedos y, fundamentalmente, a los cambios en las modalidades productivas, que se traducen en la eliminación de los montes nativos, la disminución de la capacidad de infiltración y las canalizaciones, entre otras, se observa una mayor actividad dinámica del valle, siendo más frecuente la ocupación del mismo por parte del agua”.

La pericia —pedida por el juez Diego de La Torre— consigna que en los tres primeros meses de 2003 se registraron crecidas en el Salado cuyos picos superaron los 1000 metros cúbicos por segundo (16/01, 1150 m3/s; 10/02, 1073 m3/s; 11/03, 1378 m3/s). Las crecientes fueron ocasionadas por las lluvias. En abril continuó lloviendo, en especial los días 2, 3 y 4 y posteriormente el 20. Los días 23 a 25 y 28 y 29 de abril también se produjeron tormentas. El 30 de abril, el río registró un caudal histórico: 3954 m3/s. En ese momento el agua ya inundaba por completo el oeste de la ciudad.

Un informe de la Universidad Nacional del Litoral, publicado el 3 de junio de 2003, explica las causas de esa situación climática. “Esta persistencia de condiciones húmedas en nuestra zona es debida a la situación de ‘cambio climático’ en la que está inmersa la región, caracterizada por la aparición, cada vez con más frecuencia, de eventos lluviosos muy intensos y arealmente concentrados. La expansión de las ‘fronteras agrícolas’, alentada por los precios de los productos en los mercados internacionales y por el desarrollo tecnológico de la industria agroquímica, se está produciendo sin un análisis de su incidencia sobre los recursos hídricos. La sobreexplotación agrícola del suelo produce un deterioro de su estructura, reduce su capacidad de almacenamiento y aumenta su potencial de escurrimiento”.

Hasta entonces, las inundaciones más importantes —en términos de alcance— habían sido en 1905, 1966, 1983, 1995 y 1998. En todas ellas, el agua llegó desde el Paraná. Pero en 2003, como en 1973, la creciente fue del Salado. En 2003 el río Paraná estaba bajo, lo que ayudó aún más al rápido escurrimiento de un río crecido por las lluvias en dirección al este.

Había sobradas muestras de que la ciudad estaba ante un riesgo hídrico real, por lo tanto la inacción estatal no puede explicarse sino como una acción de violencia y abandono.

El 10 de marzo de 2003 se produjo un socavón en la Circunvalación Oeste a la altura del barrio Santa Rosa de Lima, ubicado a cuatro kilómetros al sur de la abertura de la defensa. Los medios informaban que los camalotes destruían la defensa por no tener el mantenimiento adecuado. 

Ante la inacción del Estado, los vecinos hicieron una protesta. Pedían arena, palas y bolsas para tapar el socavón. Ese mismo día las defensas desbordaron en el norte de la ciudad y muchos vecinos perdieron sus casas. Entre el agua y el barro, reclamaban lo mismo: hacía tiempo venían pidiendo intervención estatal y no habían tenido respuestas. El 12 de marzo, Oscar Yappert, de la Dirección Provincial de Vialidad informaba que “ya se estaban haciendo los trabajos”. Sin embargo, la defensa abierta cuatro kilómetros al norte continuó sin cerrarse.

Inundaciones del 29 de abril del 2003 en Santa Fe. Foto: José Almeida / Gentileza Pausa

No hay fenómenos ambientales sin responsabilidad humana

Tamara Beltramino es licenciada en sociología. Su tema de estudio es la inundación de 2003 (y la de 2007, que no fue fluvial sino pluvial). Mientras la ciudad de Santa Fe se moviliza para recordar 20 años de la inundación del Salado, la especialista analiza lo que dejo aquel episodio.

«Empecé a estudiar este tema porque me preguntaba cómo puede ser que ese desastre, que no tenía otro correlato en términos hídricos, quede tan perdido en la memoria», explica. Y señala algo que tiene que ver con el sentido común. En la cotidianidad urbana de la ciudad de Santa Fe, la problemática del agua y las inundaciones tiene más que ver con las lluvias que con los cursos fluviales de la cuenca del Salado o del Paraná. Es frecuente que llueva y se aneguen las calles y las casas, sobre todo en los terrenos más bajos. Lo que sale completamente de lo esperado es que un día comience como cualquier otro y en pocas horas el techo de tu casa se convierta en un cuadradito de chapa rodeado por el río. 

Para Beltramino, una de las cosas que más ha marcado a los santafesinos y que hace que hoy se siga luchando por memoria, es que la inundación de 2003 ocurrió «por la existencia de una obra de defensa inconclusa». Y agrega: «Así ocurrió el drama de que a lo largo de la ciudad, desde el norte hacia el sur, se fue progresivamente inundando con una gran magnitud de cantidad de agua. El Estado recién tomó medidas cuando el agua no paraba de subir y estaba llegando a las áreas centrales».

Efectivamente: así como el agua entró velozmente por la obra abierta, luego no tenía por dónde escurrir. Había que dinamitar el terraplén para que el río vuelva a su cauce. El gobernador Reutemann recién dio la orden cuando la inundación estaba llegando a la zona céntrica.

La socióloga agrega que los hechos revelaron «la despreocupación de parte de las autoridades en dos vías: en el modo de gestionar el problema de las inundaciones posibles en Santa Fe y en la falta de atención para los damnificados en los días y en los meses después».

En su trabajo «Construcción social del riesgo y conflictividad ambiental. La emergencia de una arena posdesastre tras la inundación de Santa Fe del año 2003«, incorpora el concepto de posdesastre. Al respecto, explica: «El desastre no es sólo el momento en que el agua entra a tu casa; tiene su raíz en el antes, en el modo en que estamos situados en la ciudad, en el modo en que nos preparamos como sociedad para gestionar los riesgos probables. El posdesastre es cuando los afectados reconstruyen lo que pasó».

«Una cosa es vivir la experiencia de sufrir el desastre y otra cosa es empezar a darte cuenta de que las autoridades no cumplieron lo que debían cumplir, que era hacer la defensa y un plan de contingencia para una situación así. Acá se decidió no actuar, o sea no informar: silenciar que algo estaba pasando», agrega.

Como forma de eludir las responsabilidades, el gobierno de Santa Fe enseguida se propuso instalar el relato de un desastre ambiental imprevisible. Pero la búsqueda de justicia del movimiento de inundados que se generó con posterioridad a 2003 hizo mella en ese objetivo.

«Ninguna de las cuestiones ambientales que nos afectan son meramente naturales y obligan también a que los Estados articulen estrategias ante eso. Ese fue un gran aporte de los inundados, porque rápidamente dijeron ‘esto no es natural’ para disputar esa lectura del reutemanismo, asociada al aluvión que nadie pudo ver, a la excusa del gobernador de ‘a mi nadie me avisó'».

FUENTE: Agencia Tierra Viva



Militantes de la OLP-Resistir y Luchar 

reivindicaron la memoria de lucha 

del Día de las y los Trabajadores

Resumen Latinoamericano, 29 de abril de 2023.

Todo un éxito resultó la convocatoria en el predio de una fábrica recuperada, en la localidad bonaerense de Llavallol, donde la OLP-Resistir y Luchar recordó a los mártires de Chicago y la memoria de lucha del 1º de Mayo. El encuentro contra con la concurrencia de vecinos  y vecinas ligados a la organización, que llegaron desde varios barrios del conturbano. 

La actividad tuvo las características de acto político-cultural y sirvió para confraternizar  y reivindicar las banderas de lucha de quienes dieron su vida por las y los trabajadores.  Habló de todo ello y de la difícil coyuntura actual el referente de la organización Roberto Cirilo Perdía. 

También se evocó al gran muralista de la década del 70, Ricardo Carpani, ya que la réplica de uno de sus trabajos más emblemáticos, reproducido por una joven militante de Almirante Brown, presidió el encuentro.

Luego de una comida con choripanes y empanadas,actuó el Frente Cultural Che Adelita, contando en esta ocasión con el concurso de varias compañeras y compañeros de los distintos barrios que teatralizaron las dificultades para encontrar trabajo o los malos tratos e indiferencia  que reciben los mas  humildes por parte del gobierno.

De esta manera, la consigna de «Solo el pueblo salvará al pueblo», volvió a resonar con fuerza como única alternativa a un mundo individualista, discriminador y racista.






Dos miradas opuestas sobre los 

cambios a producir

Por Juan Guaján, Resumen Latinoamericano, 29 de abril de 2023.

Es obvio que siempre han existido miradas diferentes sobre la realidad en la que estamos. Eso es así sobre cualquier cuestión puntual, pero también los es sobre ese conjunto que se llama sociedad.

No es lo mismo tener opiniones distintas sobre la actuación del árbitro en un partido de fútbol qué tener esas discrepancias sobre lo que vamos hacer respecto del FMI. Yendo más allá, tampoco es lo mismo tener opiniones con algunas diferencias a tener pensamientos y propuestas claramente opuestas.

Cuando esas miradas tienen por objeto a toda la sociedad y como destino su necesidad de cambiar a ese conjunto, las cosas se complican.

Esto último está pasando hoy en día y con un grado de profundidad poco común.

Desde las élites del poder llueven las propuestas de terminar con este estado de cosas. Para ello usan metáforas parecidas: “Dinamitar todo” (dice el “ahora endurecido” Horacio Rodríguez Larreta) o “semi dinamitar todo, no absolutamente todo” (propone el “ahora moderado” Mauricio Macri). Ni hablar de lo que proponen Patricia Bullrich o Javier Milei y sus planes de liberalismo extremo.

Por el otro lado, desde el campo popular, reaparecen las perspectivas más duras. Nuevamente resuenan en las movilizaciones aquello de “Que se vayan todos” o “Ruptura con el FMI”.

Ambas ideas apuntan a cambiar cuestiones importantes del modelo que nos viene gobernando en los últimos 40 años, de vigencia ininterrumpida de esta democracia actual. Modelo, cuyo fracaso lo podemos verificar donde pongamos el ojo.

Sabemos que no son lo mismo el macrismo y el actual gobierno, pero ambos descansan sobre valores que han sido superados por la realidad.

En ese agotamiento está el origen del hartazgo de grandes sectores de la población (comenzando por los más jóvenes) y del nacimiento de los esclavos “libertarios” como imagina Milei.

Es interesante adentrarnos un poco en el contenido de estas propuestas extremas. La de los liberales extremos y la de importantes sectores del pueblo llano.

Los liberales son rotundos. Ellos quieren terminar con las escasas posibilidades que le quedan al actual Estado para que sea capaz de sostener funciones soberanas, al servicio de las grandes mayorías, en materia de trabajo, salud, educación, sistema comunicacional, vivienda.

Es su objetivo dejar sin protección a millones de compatriotas, por eso bregan para neutralizar y liquidar a las organizaciones sociales, sindicales y toda otra forma de organización popular.

Como están enamorados de la tierra que poseen, en gran parte malhabida por la vieja oligarquía y los nuevos privilegiados (muchas veces extranjeros), cuidan que trabajadores y campesinos -el pueblo plebeyo- tenga dificultades para acceder a la misma.

Defensores del mundo occidental y su cultura no tienen reparos en profundizar el genocidio histórico de los pueblos originarios y sus manifestaciones actuales.

Desde el campo popular, hace tiempo que muchos sectores también sueñan con “dar vuelta la tortilla”. Demandan acabar con la relación que nos ata al FMI; quieren poner fin al extractivismo y terminar con la brutal hegemonía financiera, que permite que la Ley de Entidades Financieras -de Martínez de Hoz- siga vigente.

Esas fuerzas populares, aspiran que trabajo y producción sean los ejes de la vida económica. Que ello se haga sobre un nuevo modelo sin explotación y cuidando al planeta, la única casa que tenemos.

Lo peor de todo es que, desde el campo popular, variadas manifestaciones de gobiernos, autodefinidos como progresistas, no los escucharon y no hicieron lo que debían hacer: darle poder al pueblo organizado. Con ello, dejaron libre el terreno para que los enemigos del pueblo, con sus medios de prensa a la cabeza, pudieran avanzar.

Ese fracaso alimentó a sectores reaccionarios que pretenden no solo ganar coyunturas, sino cambiar los rumbos de la historia por venir, dando respuestas reaccionarias a la crisis global que nos envuelve a todos. Ellos trabajan para una libertad que favorezca al más concentrado poder económico: que se está constituyendo en el nuevo gobierno mundial.       

Sin embargo, hubo y hay importantes reacciones populares, pero ellas no pudieron superar los topes de las necesidades cotidianas.

La dirigencia no fue capaz de construir la unidad necesaria que reúna la fuerza y los acuerdos suficientes para constituirse en alternativa para el conjunto del pueblo.

Ante la perspectiva de que los sectores liberales avancen, no quedan dudas que se incrementará la resistencia, pero sin unidad y proyecto alternativo será muy difícil y costoso recuperar la hegemonía de una soberanía social y política que le dé solidez al futuro por construir y nos evite de caer en nuevas frustraciones, de un sistema institucional que no da para más.

De lo contrario, los aprendices de brujo volverán a irse pero lo harán dejando un campo arrasado y el pueblo sufrirá más de lo necesario.

LAS ORGANIZACIONES SOCIALES EN SU HORA MÁS DIFÍCIL

Cuanto más grande es el caos, más próxima está la solución (Mao Tse-Tung)

La frase que sigue al título de estas reflexiones no es una expresión de deseos, sino la verificación de una realidad que el Líder de la Revolución China demostró como válida.

No quedan dudas que, para los sectores populares, la calle y la movilización constituyen su mayor fuerza. Es allí donde pueden hacer valer el peso y compromiso de sus cuerpos, avalando sus ideas. Esa forma de acción les permite demostrar el valor de esa presencia ante otras formas de actuación, como las estrategias meramente electorales y las frías decisiones gubernamentales.

Las respuestas electorales están determinadas por los números de un sistema electoral dependiente –en buena parte- de la capacidad económica y el peso mediático.

En las decisiones gubernamentales, no es la voz del pueblo la que más se escucha, porque el predominio lo tienen los poderes económicos del sistema.

En estos últimos tiempos, han sido las organizaciones sociales quienes tuvieron el predominio callejero. Que éste no fuera utilizado con toda la potencialidad que tiene y de la mejor manera es otra historia y tiene que ver con la política y pensamiento político ideológico de su dirigencia.

La coyuntura política y las perspectivas del panorama electoral abren varios interrogantes sobre el futuro de las organizaciones sociales, su capacidad de movilización y presencia callejera.

Algunos de sus dirigentes consideran que la concentración del esfuerzo en arrancarle concesiones al Estado, con la metodología de las grandes marchas o movilizaciones hacia el centro del poder, no fue la mejor estrategia.

Consideran que ello no permitió desplegar toda la fuerza en cada territorio local –digamos municipio- concreto. De ese modo se debilitaron las posibilidades de respuesta del emergente social representado por las organizaciones sociales.

El miércoles pasado se reunió la cúpula de la CGT y representantes de organizaciones sociales oficialistas para manifestar su aval al Ministro de Economía. Esta tendencia es altamente peligrosa para el futuro de las organizaciones sociales por su asociación con esa cúpula sindical, muy desgastada y que guardó un sacrílego silencio ante el avance de la actual crisis económico social. Con esta perspectiva crean las condiciones para que estas organizaciones sociales sigan el mismo camino cegetista.

En medio de estos debates el gobierno, a través del Ministerio de Economía, anunció que los ingresos de los trabajadores en blanco se ubicaban por encima de la inflación. Dice que aumentó –en marzo- un 7,7% en marzo y esos salarios un 9,8%.

Sin embargo, no son pocos los que piensan que nos vamos adentrando en la crisis del sistema y el incremento represivo. Ante esa perspectiva evalúan como imprescindible un reagrupamiento territorial de los sectores más vulnerables.

Algunas fuerzas -por ahora minoritarios- descreen de esa alianza con la CGT.  Apuestan a la multiplicación de la integración de fuerzas territoriales locales. Imaginan que -de ese modo- se vayan creando las condiciones para otra política, a partir de su capacidad de presión, articulando –en el territorio local- diferentes sectores sociales y organizaciones populares.  

¡QUÉ SEMANA! EL DÓLAR EN EL SUBE Y BAJA. HABLÓ CRISTINA

La semanita que termina fue la típica de una “corrida” bancaria. Hubo de todo, pero a lo grande. El dólar “libre”, que llegó a rozar los 500 pesos, cerró a 469. Ahora los precios tendrían que bajar, pero, ¡cuándo se vio que los aumentos de góndolas y almacenes puedan dar marcha atrás!

La inflación del 60%, prometida y anotada en el Presupuesto, es motivo de mil burlas y el mentado crecimiento del que habla el oficialismo entró en una meseta declinante. 

Vista la actual situación, un rumor circula en los pasillos de 19th Street – Washington DC (sede del FMI), sostiene que “allí se desconfía mucho de Sergio Massa y su equipo, porque viajan seguido a la Argentina”.

Tal como se había anunciado, la Vice Presidenta dio su clase magistral en La Plata. El marco era llamativo. Cristina rodeada por Nicolás Trotta, Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), del Sindicato de Encargados de Edificios (SUTERH) y ahora responsable de la “Escuela Justicialista Néstor Kirchner”, inaugurada por Cristina el jueves pasado. Acompañaban a Cristina y Trotta 5 militantes, poco conocidos, que tendrían a su cargo la tarea pedagógica de esta Escuela. Ese instrumento nació al servicio de la actividad de la Vicepresidenta. 

En las tribunas y afuera el público -varios miles de personas- clamaba por ¡Cristina Presidenta!, adentro ésta recordaba: “Yo ya di todo lo que tenía que dar”.  

La clase magistral sirvió para escuchar varias verdades y algunas llamativas caracterizaciones.

Como debatiendo con Milei, recordó que estamos discutiendo la “dolarización”, que ya fracasó hace 20 años. Reivindicó el pago al FMI para terminar con las “condicionalidades” que no dejan independencia para gobernar.

Envio:ResumenLatinoamericano



Las principales propuestas de Grabois para resolver la problemática habitacional en Argentina

El precandidato a presidente del FdT lanzó un spot donde asegura que sabe "cómo hacerlo, dónde hacerlo, cuánto cuesta y cómo financiarlo”.

El precandidato a presidente del Frente de Todos, Juan Grabois, lanzó este viernes un spot de campaña en donde cuenta sus principales propuestas para resolver la problemática habitacional en Argentina. Asegura que es posible y que sabe cómo hacerlo. 

“Sabemos cómo hacerlo, dónde hacerlo, cuánto cuesta y cómo financiarlo”, dijo el dirigente del Frente Patria Grande que ya está desde hace un tiempo en modo campaña.

En el material audiovisual, asegura que “es mentira que estamos en contra de la propiedad privada” mientras le pregunta a quién está del otro lado si él o su familia tienen una propiedad.

Las principales propuestas de Grabois:

Propuestas concretas para una Argentina humana. Capítulo 1: Vivienda. Sabemos cómo hacerlo.

-UN LOTE PROPIO PARA CADA FAMILIA

Según afirmó Grabois, garantizaría entre 250 y 500 metros cuadrado de tierra para que cada familia construya su casa. Los lotes estarían dispuesta a una distancia máxima de 30 kilómetros de los principales centros urbanos. Representarían 23 mil hectáreas, que se obtendrían de terrenos fiscales, tierra abandonada o a través de una adquisición. El costo de instalación de agua, luz, cloaca y gas ascendería a $200.000 millones, unos 0,24% del PBI.

-URBANIZACIÓN DE LOS BARRIOS POPULARES

Integración de los 5.687 barrios populares de la Argentina, donde viven alrededor de cinco millones de personas hacinadas y con limitaciones en los servicios, donde se "generan foco de inseguridad y clandestinidad". 

El dirigente destacó la ley 27.694 de Integración Socio Urbana, en el año 2022, que "obliga al Estado a urbanizarlo".

Tweet de Diagonales

-ALQUILERES JUSTOS

10 millones de inquilinos que "dejan en algunas ciudades hasta el 40% de su sueldo". Grabois plantea que "en cinco años llegar a un stock del 5% de viviendas en alquiler social". 

Además, propone gravar la vivienda ociosa y garantizar el alquiler social para reducir el costo de alquilar.

-CONSTRUIR NUEVOS HORIZONTES EN PUEBLOS DEL PAÍS 

La definió como "la más utópica, pero no es ni la menos importante, ni es imposible". En ese sentido, apuntó a "revitalizar los pequeños pueblos" con la mudanza de familias impulsadas por la ampliación de las obras de infraestructura.

Una Argentina humana es posible”, es la frase con la que cierra el video. En la publicación aclara que el eje vivienda es el capítulo 1, dando a entender que habrá otros videos con propuestas programáticas.

Fuente:Diagonales



Las principales variables que determinan el recorrido ascendente de los precios

Cuál es la razón de una inflación tan elevada durante tantos años

La particularidad de la economía argentina no es sólo su carácter bimonetario, sino la intensidad y persistencia de la puja distributiva, que se reconoce en el elevado grado de organización y politización de los trabajadores. La reacción del capital se manifiesta en el alza de precios para acrecentar su parte del ingreso global.

Por Alfredo Zaiat
La puja distributiva es la base inflacionaria de una economía que además es bimonetaria.. Imagen: AFP

Existen dos ideas dominantes en el debate político acerca de la explicación de una inflación elevada y persistente de la economía argentina:

  1. El déficit fiscal y la expansión monetaria, visión que la ortodoxia considera como única y excluyente de cualquier otra variable. Ofrece como solución un fuerte ajuste del gasto público para alcanzar el superávit de las cuentas públicas y, por lo tanto, define además una restricción firme de la emisión de dinero. El concepto básico es que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario.
  2. La concentración económica, uno de los factores preferidos de ciertos sectores de la heterodoxia tuvo respaldo político en la última exposición de Cristina Fernández de Kirchner. Las compañías dominantes abusan de los consumidores subiendo los precios en forma permanente. La solución se encontraría en un Estado que estableciera multas y sanciones para limitarlos. A la vez que generara condiciones de competencia o que directamente impulsara empresas estatales de alimentos. El supuesto central es que la posición dominante de monopolios o duopolios en mercados de insumos y de bienes de consumo masivo es la causa principal de la inflación.

La propuesta extrema de la versión ortodoxa considera además que como la moneda nacional se devalúa en forma permanente tiene que ser sustituida directamente por el dólar, lo que derivaría en un ajuste fiscal todavía más fuerte. Entrega a cambio la promesa de una solución rápida como fue la convertibilidad para terminar con la hiperinflación. No sólo se sabe cuál fue el desenlace dramático de esta experiencia de bonanza ficticia y alivio inflacionario temporario, sino que la dolarización sería peor porque encerraría la política económica en una jaula para tirar la llave afuera. Sería un camino tortuoso de no retorno y un mazazo fulminante al poder adquisitivo de la mayoría de la población.

Se probó con casi todos los ingredientes y con sus opuestos para bajar la inflación

A lo largo de casi 50 años hubo de todo en términos políticos y económicos y, salvo breves períodos de cierta estabilidad de precios, la inflación ha sido el factor dominante de la realidad económica:

  • Hubo gobiernos de dictaduras y de democracia.
  • Hubo presidentes radicales, peronistas y de derecha con Macri.
  • Se aplicó reducción y expansión del gasto público en relación al Producto.
  • Se registró una mayor o menor intensidad en la emisión monetaria respecto a la evolución de la actividad.
  • Se definieron congelamientos o aumentos impresionantes de tarifas de los servicios públicos.
  • Hubo salarios reales altos y bajos en pesos.
  • Endeudamiento externo descontrolado y desendeudamiento pronunciado.
  • Estuvo y no estuvo el FMI auditando la política económica doméstica.
  • Se anotaron el máximo y el mínimo salario mínimo en dólares de Latinoamérica.
  • La economía tuvo tipo de cambio fijo y otras veces administrado.
  • Hubo mercado de cambio libre y también controlado.
  • En pocos momentos hubo tasas de interés reales positivas y en gran parte hubo negativas.
  • Se registró un mayor y un menor grado de concentración económica.

O sea, hubo de todo y para todos los gustos. Se instrumentaron planes de estabilización con escaso éxito, y aquellos que lo lograron fue por poco tiempo.

El desafío de pensar un poco por fuera de los propios límites

Si en este extenso lapso hubo estas diferentes y variadas características que abarcan a casi todo el abanico de posibilidades, por qué la economía argentina transita por un muy largo ciclo de subas de precios en un contexto mundial de inflación reducida, con la excepción del que se está transitando a partir del año pasado por el shock alcista en los precios internacionales de energía y alimentos con la guerra OTAN (Ucrania)-Rusia, y la salida pospandemia con incremento en los costos de logística y fletes.

Ante este cuadro intrigante, el amplio mundo de economistas y políticos debería incorporar la particularidad de la economía argentina para abordar un fenómeno al que no le encuentran la forma de domar, como queda expuesto en las cifras anuales de tasa de inflación de las últimas décadas.

La excepcionalidad del caso argentino es que se trata de una economía bimonetaria de un país de ingresos medios, ubicado en el octavo lugar en el ranking mundial de extensión territorial, con un complejo entramado industrial, una posición destacada en el mercado mundial de materias primas agropecuarias, un elogiado dispositivo científico-tecnológico, con reconocidos recursos humanos, abundante riqueza en recursos naturales y una estructura social dinámica y conflictiva.

En lugar de encerrarse en esquemas analíticos que ya se han demostrado insuficientes para explicar y accionar sobre la realidad de la inflación, el desafío es evaluar sin preconceptos qué tipo de diseño debería tener un plan de estabilización específico–si esto fuera posible- para la particular economía argentina.

Cuál es el factor poco mencionado en el debate sobre la inflación argentina

En esta instancia aparece un aspecto medular poco mencionado y que, en el transcurso de estas décadas, se ha revelado como central aunque poco abordado en el análisis del fenómeno inflacionario: la puja distributiva como base inflacionaria, además desplegada en una economía bimonetaria.

Tiene como expresión visible la disputa de agentes económicos alrededor del precio de cuatro variables distributivas: el tipo de cambio, las tarifas, la tasa de interés y el salario.

La puja distributiva está presente en cualquier economía, no es una peculiaridad de la argentina, pero sí lo es la intensidad de cómo se manifiesta.

Cuando irrumpe la discusión al interior de la coalición de gobierno acerca de la existencia de crecimiento económico pero sin una mejora sustancial en la distribución del ingreso adicional se refiere, precisamente, a la forma de resolución de la actual etapa de la puja distributiva.

Los datos duros reflejan que es cierto que en la evaluación punta a punta anual el salario privado de trabajadores formales en promedio empata, con una elevada heterogeneidad sectorial. Pero cuando la tasa de inflación tiene una tendencia ascendente, los salarios acordados en paritarias van corriendo detrás de los precios y sólo algunos logran alcanzarlos. En esta carrera, los salarios del trabajador informal quedan rezagados sin pausa en todo el período.

La intensidad del conflicto distributivo

¿Cuál puede ser la explicación acerca de este comportamiento de precios y salarios cuando hubo una economía creciendo con disminución importante del desempleo?

Una respuesta –no excluyente- que elude las consignas dominantes de unos y otros se encuentra en la resistencia del capital a ceder la porción ganada del ingreso global durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando el salario fue podado en promedio el 20 por ciento.

La inflación en estos años, con dinamismo en la negociación paritaria al disminuir plazos y reapertura de los acuerdos, es la expresión de este tipo de puja distributiva.

Así fue también en otros períodos, aunque ahora existen además factores inerciales y presiones al alza sobre los precios básicos mencionados, además de impactos externos como una guerra o una crisis financiera internacional, que influyen en el recorrido de la tasa de inflación.

A esta altura aparece el interrogante de cómo dilucidar con este supuesto lo que sucedió durante los años de la convertibilidad, donde se registró una inflación muy baja. Esto fue así, precisamente, porque en ese período no hubo negociaciones paritarias ni aumentos de las jubilaciones. Además del tipo de cambio fijo, el salario fue el otro ancla antiinflacionario. Fueron dos anclas fortísimas.

El grado de la puja distributiva entonces fue disminuido hasta niveles mínimos con la complicidad de la mayoría de las organizaciones sindicales y, como otro factor determinante, intervino el disciplinamiento social y del mercado laboral provocado por el trauma de la doble hiperinflación (Alfonsín y Menem) y de elevadas tasas de desempleo con precariedad en los trabajos.

Cuándo empezó el último ciclo de tasas de inflación de dos dígitos anuales

Otra evidencia para medir cómo influye el grado de la puja distributiva se encuentra en el momento en que la tasa de inflación inicia el sendero ascendente al final del gobierno de Néstor Kirchner. En tres cuartas partes de su mandato la inflación fue de un dígito anual, para pasar a dos en el 2007, el último de la gestión.

¿Cuál fue el elemento que permite identificar el instante de la aceleración de precios? El salario privado formal se había recuperado a mediados de 2007 del brutal ajuste de la recesión iniciada en agosto de 1998 y estallido de la convertibilidad a fines de 2001 con una megadevaluación.

El veloz crecimiento de la economía en los años posteriores y con más fuerza a partir del 2005 permitió una rápida recomposición de los márgenes de ganancias y también del salario.

Cuando éste último alcanzó en el 2007 el nivel previo de la recesión (agosto 1998) comenzó el ciclo de tasas de inflación de dos dígitos porque hasta ese umbral el capital admitió la recomposición del salario como parte de la distribución del ingreso adicional del crecimiento económico. Desde ese punto empezaba a cuestionarse el nivel de la tasa de ganancias. 

La tasa de inflación se fue avivando en los años siguientes a medida que las negociaciones paritarias adquirieron mayor envergadura con impulso de los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner. Esto último es una de las razones -no la única- de la tirria del mundo empresarial hacia ella. 

Por qué el resto de los países de la región tiene poca inflación

Para evitar confusiones, existen otros factores de carácter inflacionarios (inercia, shocks negativos internos y externos, emisión y déficit fiscal sin financiamiento local y externo), pero la base se encuentra en la puja distributiva y en las variables distributivas relevantes que influyen en aquella, como el tipo de cambio y las tarifas. Esto significa que el conflicto distributivo es determinante de cualquier dinámica inflacionaria, aspecto que muchos economistas minimizan o directamente ignoran.

En este marco conceptual resulta importante evaluar, cuando se compara la economía argentina con otras, el marco histórico y político institucional en el cual se desarrollan sindicatos, gobierno y empresarios. Esto es fundamental cuando se menciona el "éxito" de economías con baja inflación como Brasil, Chile, Colombia, Perú, México, entre otros.

La principal diferencia entre la economía argentina y otras de la región es la notable diferencia de la historia de luchas políticas e intensidad y persistencia del conflicto distributivo, que aquí deriva en crisis recurrentes a través de una de las principales variables distributivas: la cotización del dólar.

Las devaluaciones bruscas han sido a lo largo de los últimos 50 años el mecanismo de resolución final que encontró el capital para inclinar la balanza del conflicto distributivo. Y cada una de estas crisis derivadas de esta puja ha acentuado el carácter bimonetario de la economía.

Abordar el problema de la inflación en una economía bimonetaria debe entonces invertir la secuencia lineal de que la escasez de dólares y el consiguiente estrangulamiento de reservas concluyen en un escenario de expectativas devaluacionistas o directamente de una fuerte devaluación y posterior shock inflacionario. Así la resolución de diferentes ciclos de pujas distributivas con devaluaciones han acentuado la economía bimonetaria.

La economía bimonetaria inflacionaria se reconoce en la singularidad de los persistentes conflictos distributivos y de la incapacidad de definir un esquema consensuado en la distribución del ingreso, como han logrado concretar países que padecían elevada inflación (en general, domesticando la demanda de mejora del ingreso de los trabajadores) y la redujeron con planes de estabilización que, en las actuales relaciones políticas, se presenta aquí como una quimera. 


Las revelaciones del exadministrador del tribunal desataron un tembladeral entre los jueces supremos

Acusaciones y amenazas en el escándalo por los millonarios desmanejos de la Corte

El directorio de la Obra Social Judicial -encabezado por un hombre vinculado a Horacio Rosatti- apuntó contra el exfuncionario Héctor Marchi -ligado a Ricardo Lorenzetti-, quien denunció las irregularidades en la OSJN. "Es un mensaje mafioso porque voy a declarar como testigo, no quieren que comprometa a Rosatti y a su vocero Silvio Robles", dijo Marchi, quien fue citado por el juez Ariel Lijo. Los detalles de la auditoría que la mayoría de la Corte intentó ocultar.

Por Irina Hauser
La guerra interna enfrenta a Lorenzetti contra la mayoría de Rosenkrantz, Maqueda y Rosatti.. Imagen: Bernardino Avila

El testimonio del exadministrador de la Corte Suprema Héctor Daniel Marchi, por los desmanejos en la Obra Social del Poder Judicial (OSPJN) ante la Comisión de Juicio Político desató un tembladeral dentro y fuera del tribunal que hizo entrar en pánico a supremos y otros funcionarios/as. El actual directorio de la OSPJN, que encabeza Mariano Althabe, un hombre que llegó en 2021 con respaldo del presidente supremo, Horacio Rosatti, difundió este sábado un comunicado que acusa al contador, cercano a Ricardo Lorenzetti, de hacer declaraciones "malintencionadas y falaces" y asegura que en los útimos tiempos la institución tuvo "grandes avances". "Es un mensaje mafioso del titular de la obra social, porque voy a declarar como testigo por estos temas ante el juez federal Ariel Lijo y no quieren que comprometa a Rosatti y a su vocero Silvio Robles", contestó Marchi ante una consulta de Página/12. "El comunicado no aclara nada sobre las irregularidades, como los miles de millones de pesos perdidos y regalados a los bancos", agregó. 

El contador, ya sin nada que perder después de haber sido expulsado de la Corte, tras dos décadas allí, había dejado dos cosas en claro al presentarse el martes como testigo en el juicio político a los supremos: la OSPJN arrastra años de descontrol y es muy difícil saber qué hizo y qué hace con las sumas millonarias que maneja, aunque tal vez no sea imposible reconstruirlo; la otra cuestión es que detalló amenazas y aprietes contra él y su equipo de trabajo, que relacionó con su diagnóstico lapidario del servicio de salud. 

Lo novedoso de la olla destapada por Marchi, independientemente de las críticas que pueda haber recibido su gestión, es que pone el dedo en la llaga de un tema ultrasensible que hasta ahora parecía ajeno a los cortesanos: ¿qué hacen con el dinero? En este caso, ¿qué hacen con la plata de sus afiliados? ¿Es posible que haya corrupción? Esa palabra les molesta, además del proceso de remoción en sí. También dejó al descubierto que las responsabilidades podrían abarcar a todos o la mayoría de los jueces. Quienes conocen los vericuetos palaciegos, saben que el manejo de bienes y dinero ha sido de los grandes temas intocables en la Corte, como ha ocurrido con la cuestión de los autos incautados en causas de narcotráfico y su reparto entre jueces, así como el dinero y bienes secuestrados. Uno de los grandes agujeros negros. 

El comunicado de la OSPJN dice en defensa propia que la presencia de un directorio de cinco (no ya unipersonal) es un avance democrático. Por ahora están en funciones tres: Althabe, Cora Borensztejn y Maia Vocovinsky, esta última representante de la Unión de Empleados de la Justicia (UEJN). Dice que están enfocados en elevar "los estándares de las prestaciones" y no en --mensaje para Marchi-- la especulación financiera. Alegan que mejoraron el pago a prestadores, que dan mayor cobertura que cualquier obra social (70 por ciento en medicamentos), que implementaron la credencial digital, que trabajan en un sistema informático y que la administración es más transparente. No responden puntualmente a cada crítica del exadministrador. 

Un apoyo especial

Un episodio que rozó lo bizarro tuvo lugar dos días después del testimonio del contador en el séptimo piso del Palacio de Justicia. El personal de maestranza y otros empleados invitaron a tres de los jueces a comer empanadas como gesto de apoyo. Los homenajeados fueron el presidente del tribunal Rosatti, Carlos Rosenkrantz Juan Carlos Maqueda. Lorenzetti es un aliado de Marchi y en los últimos meses protagoniza una pelea feroz con el trío mayoritario, focalizada en la cuestión de la OSJN, por la que se responsabilizan mutuamente. El evento fue publicitado por el diario Clarín, que mostró una foto en la que se advierte que el lugar, con paredes rotas y cajas arrumbadas, no es precisamente el despacho de un cortesano, pero quedaba bien para alardear con el respaldo de algunos trabajadores. El texto incluía tramos de un comunicado de la UEJN, que calificaba de "mentiroso" y "nefasto" el testimonio de Marchi. Un detalle es que ese gremio, que comanda Julio Piumato, tiene ahora representante en el directorio de la obra social. El otro gremio, el Sindicato de Trabajadores Judiciales (Sitraju), dijo todo lo contrario.  

En el centro de la mesa de la imagen publicada se ve a los tres magistrados, y a un costado asoma la cabeza de Robles, el vocero de Rosatti, en el foco de la tormenta por los famosos chats con el exministro porteño Marcelo D'Alessandro referidos a casos resonantes que debía resolver la Corte, y ahora por los relatos de Marchi, que le atribuyó amenazas y haber ocultado el último de los informes sobre la OSPJN que él había entregado, y que comprometía a la dirección actual, en particular a Althabe y Rosatti. Robles tiene en el mismo piso su despacho, el que se inundó cuando comenzaba el juicio político. En un video que también circuló se lo ve y escucha a Rosatti dar un pequeño discurso: "Quiero agradecerles en nombre de los aquí presentes este apoyo, para nosotros es muy necesario. Siempre nos sentimos apoyados por el personal de base, pero en este momento es realmente muy importante". Les dijo que "trabajen tranquilos" y "con alegría", aunque hizo una acotación sobre "este momento difícil que nos toca vivir en la Argentina". 

El efecto Marchi

Un día después de ir al Congreso, Marchi se presentó ante el juzgado de Ariel Lijo y pidió declarar como testigo en una causa ligada al expediente principal sobre las irregularidades en la Obra Social. El juez lo espera el miércoles próximo, a las 14. El contador sostuvo por escrito que quiere "ofrecer prueba respecto a distintas situaciones que conciernen a la investigación y asimismo hacer saber sobre presiones y posibles persecuciones sufridas hacia mí, como también a terceros". La presidenta de la Comisión de Juicio Político, Carolina Gaillard (FdT), le mandó una nota al ministro de Justicia, Martín Soria, donde detalla las amenazas y seguimientos que describió Marchi para que evalúe si hace falta alguna medida "para preservar y garantizar la seguridad laboral e integridad física del testigo y los trabajadores" hostigados. El testimonio del exadministrador ante la comisión aún no terminó, continuará el 9 de mayo. Pero bastó el primer tramo para que avanzara en algunos detalles de los informes que hizo sobre la OSPJN, a pedido de los supremos en 2021. 

Le habían encomendado esa tarea cuando salieron a la luz las primeras sospechas y se abrió una causa por dos contrataciones sospechosas, una con la “Empresa Emergencia Médica Integral S.A. (EMI)" por 100 millones de pesos anuales desde 2008, que no habría cumplido su función, y otra con "Fandamant S.A.", que debía hacer control de recetas pero sería una firma fantasma. La investigación más reciente se inició con una denuncia del fiscal Guillermo Marijuán, que sostiene que los votos en disidencia de Lorenzetti en las últimas acordadas y resoluciones sobre la OSJN podrían revelar delitos. En esos textos de Lorenzetti ya advertía que el problema de años de desmanejos continuaba incluso con el directorio actual. 

Según la declaración de Marchi, el supervisor de la Obra Social de 2008 a 2021 fue el juez Maqueda. Puntualizó que todas las decisiones pasaban por él, aunque no tenía designación formal. Un correo de Maqueda -que integra las pruebas de la comisión- anunciaba el 31 de agosto de 2021 que renunciaba a esa supervisión y que reconocía que no se habían podido controlar irregularidades, aunque rescataba mejorías. Lo increíble fue que, horas antes de que Marchi declarara, Maqueda, Rosatti y Rosenkrantz mandaron una nota a los diputados diciendo que hasta 2018 el responsable de la Obra Social había sido Lorenzetti (entonces presidente de la Corte), que él firmaba todo, eventualmente su segunda, Elena Highton de Nolasco, y el poderoso exadministrador Marchi. Este sostuvo que su primera intervención en el tema fueron las auditorías que le encomendaron una vez que Maqueda dio un paso al costado, y que precisamente esas evaluaciones no les gustaron a los jueces, en especial la última que atañe a la gestión actual. Marchi planea pedir un careo con Maqueda.  

Es obvio que todos tratan de defenderse ante el alto riesgo de que en algo los toque la acusación. Incluso hay quienes dicen que Marchi escribió todo lo que escribió sabiendo que en algún momento podían hacerlo responsable, por su papel de administrador. A Lorenzetti lo había denunciado ya la Coalición Cívica. A Rosatti y a su vice, Rosenkrantz, los complicaría el presente. ¿Acaso manejan una caja millonaria con la Obra Social y nadie sabe nada, más allá de quién firma o dirige? 

Revelaciones 

De lo que relató Marchi quedan dos asuntos limpio: 

* Según el contador, la posibilidad de desplazarlo del cargo fue una las amenazas que recibió cuando faltaba poco para que lo citaran al juicio político. Vale recordar que recusó a la mayoría suprema en un juicio contra Elisa Carrió, por falsa denuncia, y sólo se excusó Lorenzetti, que había sido blanco de la dirigente junto con él. Pero lo que detalló es que también sus empleados son perseguidos, que a otros les decían que si hablaban con él iban "a terminar en Siberia", que sabían con quién se reunía y que otro modo de presión eran las "operaciones de prensa". Atribuyó estos hechos al vocero Robles. 

* Las auditorías muestran que pese a las recomendaciones y pedidos al directorio de la OSPJN, reflejados en al menos 26 notas de la Secretaría de Administración, no se hicieron cambios centrales como la licitación para un software de gestión y cambiar el sistema informático. Cualquiera puede modificar una rendición o un cálculo, y nadie se entera. No se mandó información clave pedida por el administrador. El 2022 terminó sin certezas sobre en qué consistía el presupuesto de ese año. Fue una constante la falta de presupuestos, cálculos y balances. El gran problema de todas esas cosas es que la Obra Social es una maravillosa caja millonaria que nadie supervisa.   

El informe oculto

El exsecretario de Administración de la Corte Héctor Marchi contó que, de los cuatro informes que entregó desde octubre de 2021, sólo se hicieron públicos los tres primeros. Esos abarcan la gestión del exdirector de la OSPJN Aldo Tonón, hombre del supremo Juan Carlos Maqueda. El tribunal los mandó al Congreso a último momento. Tonón está imputado por el juez Ariel Lijo y citado al juicio político pero no se presentó. Van intimarlo, o puede terminar detenido.

Página/12 repasó las evaluaciones: mostraban decisiones concentradas en ese único director, cargos claves vacantes, como la Subsecretaría de Administración y el área de auditoría interna, o sea, la que controla. En dos años, los contratos de locación de servicios habían aumentado un 50 por ciento. El sistema informático era obsoleto, con alto riesgo de pérdida de información, no había herramientas de gestión, ni presupuestos definidos ni manuales de procedimiento. Es decir, ninguna información confiable. Se creó una comisión de informatización, pero no cambió nada. En la cuentas bancarias no se podían identificar ingresos y egresos, ni desde cuándo existía esa inconsistencia. Ya se advertían faltantes de medicamentos por 30 millones de pesos. El tercer informe, del 24 de noviembre de 2022, parece un deja vú: insiste sobre la "informalidad" en las compras y contrataciones. Otra vez volvía sobre la falta de sistema y de un software de gestión. Estimaba una recaudación de 15.712 millones de pesos y gastos por 10.746, entre otros números. 

Pero según Marchi, el informe que enloqueció a los supremos fue el cuarto, del 24 de agosto de 2022, porque abarca al directorio designado después de que se conoció el escándalo por los desmanejos. Según el contador fue el detonante de su desplazamiento. "En el informe cuatro está la punta del ovillo porque involucra al doctor Althabe. El doctor Althabe fue propuesto por Rosatti, y Robles escondió el informe. Esto es así de simple", advirtió. Dijo que no le constaba que los otros ministros lo hubieran recibido. Lo que mostraba este último documento, el más largo, era que las recomendaciones casi no fueron atendidas, hasta el propio Althabe reconocía que no se sabía si la OSPJN alguna vez había elaborado un presupuesto, seguía sin haber políticas de gestión médica y administrativas ni manuales de procedimiento. En medio del caos se advirtió que había compras directas de medicamentos que deberían licitarse, por 225 millones de pesos mensuales, y lo mismo con la contratación de ambulancias y servicios de emergencia. Sigue sin licitarse el software y continúan vacantes los cargos claves para los controles. Las OSPJN transitó 2022 sin definir sus gastos y recursos. En este reporte se menciona también la pérdida de 3 mil millones de pesos por la falta de renovación de plazos fijos.


La CGT festejará el 2 de mayo el Día del Trabajador 

En unidad para defender el trabajo

El acto se realizará en el estadio de Defensores de Belgrano. Hablarán Daer, Acuña y Moyano. La unidad y el temor ante la derecha.

Por Felipe Yapur
Imagen: NA

Espantados y/o preocupados. Así están los triunviros de la CGT ante la situación económica que impacta en los salarios y extiende en el tiempo las negociacionaes paritarias. Esto afecta a la política pero sobre todo al futuro electoral del Frente de Todos que integran y acompañan. Este es el contexto al que la central obrera llega al Día del Trabajador y Trabajadora, una fecha que será conmemorada con un acto previsto para el martes 2 de mayo. El detalle sobresaliente es que en esta oportunidad estarán presentes Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano. Las diferencias, que existen, han quedado de lado. Las opciones políticas que surgen de la oposición, y según las encuestas con posibilidades de triunfo, son absolutamente inconvenientes para los derechos de los y las trabajadoras.

El acto se realizará en el estadio Defensores de Belgrano, ubicado en la avenida Av. Comodoro Rivadavia 1450, del barrio porteño de Núñez. Tiene como horario de inicio la 15 y una vez que los triunviros hablen comenzará la desconcentración. Al menos es lo que tienen acordado los tres. El orden de los discursos es parte de una charla que todavía se deben. Hay otro tema y son los invitados especiales. Hace unos días daban por sentado que estaría presente Sergio Massa, ahora hacen silencio. 

La primera señal de que algo había cambiado (al menos de manera temporal) en la convivencia de la conducción de la CGT, fue durante la reunión del consejo directivo del jueves de la semana pasada. No hubo discusiones, ni críticas entre el tándem Daer-Acuña y Moyano. Cuando se habló de realizar el acto hubo acuerdo y una vez que se definió qué dirigentes integrarán el comité organizador, se escuchó un corto aplauso en el salón del cuarto piso.

Hay un elemento político que también hizo de aglutinante: la figura de Sergio Massa. 

Bien se podría decir que Daer y Acuña son hombres de Massa. El hombre de Sanidad fue diputado nacional por el Frente Renovador y el titular de los estacioneros diputado bonaerense. Siempre estuvieron cerca del tigrense y el vínculo que éste tenía con Alberto Fernández hizo que los gremialistas rápidamente se alinearon con el Presidente. Además, eso les permitía incoporarse en el FdT sin estar demasiado cerca de Cristina Kirchner. 

El sector que responde a Pablo Moyano se acercó a la vicepresidenta desde un primer momento. Varios gremios del Frente Sindical para el Modelo Nacional y todos los de la Corriente Federal de Trabajadores llevaron al camionero a relacionarse y unirse cada vez más con CFK. Ahora bien, la relación cada vez más estrecha del kirchnerismo con Massa ante las idas y cada vez más vueltas de Alberto Fernández. 

Una situación que terminó por acercar y unir, aunque sea de manera transitoria, a los triunviros, que se recelaban desde el momento que habían sido electos como conductores de la CGT. El año pasado, por caso, el 17 de octubre no hubo acto en común. El sector de Moyano marchó a Plaza de Mayo y Daer con Acuña organizaron la mesa sindical con la que pensaban discutir y negociar lugares en las boletas legislativas de este año. En agosto pasado marcharon todos juntos contra la inflación, el acuerdo era sin escenario ni discursos, pero el camionero hizo un mini acto arriba de un acoplado donde le reclamó al Presidente que "ponga lo que tenga que poner" para defender el salario de los trabajadores. Esta vez no habrá marcha pero sí un escenario y discursos. Los tiempos electorales así lo exigen.

Los que harán un acto el mismo 1° de mayo son los gremios enrolados en las 62 Organizaciones a partir de las 11 en la sede sindical. Son gremios considerados pequeños y alejados del FdT. Los otros que se movilizarán son los que integran la CTA Autónoma, que lideran Hugo Godoy y Ricardo Peidro, y marcharán junto a organizaciones sociales en rechazo de "las políticas del FMI".

Fuente:Pagina12

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