Por orden expresa de Jueces Federales de todo el país, militares en actividad ofician de remiseros, cadetes y custodios, y a la vez de policías y guardiacárceles de camaradas retirados procesados por crímenes de lesa humanidad. Lo insólito: esto está prohibido por la Ley de Defensa Nacional.
Por orden expresa de Jueces Federales de todo el país, militares y marinos en actividad ofician de remiseros, cadetes y custodios, y a la vez de policías y guardiacárceles, de camaradas retirados procesados por crímenes de lesa humanidad.
Por orden expresa de Jueces Federales de todo el país, militares y marinos en actividad ofician de remiseros, cadetes y custodios, y a la vez de policías y guardiacárceles, de camaradas retirados procesados por crímenes de lesa humanidad.

Esto incluye detenerlos y trasladarlos a Tribunales o al Hospital Militar, apreciar durante dos horas a Reynaldo Bignone en la pileta del Círculo Militar, observar al Coronel Pascual Guerrieri en sus caminatas en el Regimiento de Patricios, entre otras.

Como la Ley de Defensa Nacional prohíbe a las Fuerzas Armadas realizar las tareas de seguridad interior que paradójicamente ordenan Jueces de la Nación, la Ministra de Defensa, Nilda Garré, dispuso reiterar por tercera vez a los magistrados que revean el criterio de alojar represores en cuarteles y prohibió a los jefes de las tres fuerzas acatar sin su autorización expresa requerimientos de detenciones, traslados y alojamientos de criminales de lesa humanidad.Algunas de las increíbles condiciones de detención domiciliaria de estas personas condenadas por diversos Tribunales por violaciones a los derechos humanos son:- Antonio Domingo Bussi es trasladado por el Ejército dos veces por semana desde su casa en un country de Pilar hasta la chacra Victoria, en el kilómetro 79 de la Panamericana, para que “efectúe caminatas”. Así lo dispuso (antes de ser Ministro de Seguridad de Mauricio Macri) el entonces Juez Guillermo Montenegro, ex liceísta e hijo de un capitán de fragata. Luego el Juez santiagueño Angel Jesús Toledo dio el visto bueno al ex gobernador tucumano para “permanecer y/o pernoctar” en la casa de su hija María Fernanda, en Figueroa Alcorta 3590, cada vez que desee ir al médico.- Rodolfo Canicoba Corral le ordenó al Ejército “proveer el medio de transporte y la seguridad del traslado” cada vez que el General de Brigada Héctor Gamen y los Coroneles Alberto Barda y Pedro Durán Sáenz “requieran visitas médicas”. Otras dos veces por semana, autorizado por el Juez Daniel Rafecas, Durán Sáenz concurre al psiquiatra del Hospital Militar. Todos estos traslados se llevan a cabo por oficiales en actividad, y en móviles del Ejército.- Como Juez Federal interino Julián Ercolini solicitó al Ejército que martes y jueves traslade al hospital al Coronel Rubén Héctor Visuara para que “realice caminatas dentro del predio de ese nosocomio castrense”. También dos veces por semana el Juez Ariel Lijo autorizó al Coronel Pascual Guerrieri a caminar dentro del Regimiento de Patricios, el mismo donde el ex torturador de la Quinta de Funes intentó refugiarse cuando lo filmaron jugando al tenis. Lijo aclaró al menos que “deberá permanecer custodiado en forma permanente, evitando que tome contacto con personal militar”.- El Juez Federal de Posadas, Ramón Claudio Chávez, autorizó al Coronel Carlos Humberto Caggiano Tedesco a concurrir al Hospital Militar con su esposa y su auto pero con custodia militar. Cuando terminó el tratamiento lo autorizó a “continuar su terapia física” en el cuartel de Villa Martelli. También Rafecas encomendó a Asuntos Humanitarios del Ministerio de Defensa trasladar a Jorge Rafael Videla al Hospital Militar “las veces que sean necesarias” para aplicarse una inyección de Suprefact Depot. El Camarista salteño Dardo Rafael Ossola ordenó a Asuntos Humanitarios que trasladara al coronel Miguel Raúl Gentil al Hospital Militar “cuando su salud lo requiera”.- El Juez Federal de San Martín, Alberto Suares Araujo ordenó que martes y jueves de 9 hs. a 11 hs. Asuntos Humanitarios traslade al General Eugenio Guañabens Perelló al Hospital Militar para recibir su tratamiento de kinesiología. Lunes y viernes a la misma hora lo llevan a nadar a la pileta del Círculo Militar, frente a la plaza San Martín. Martes y jueves a las 8 hs. Bignone puede optar entre hospital o pileta. Tres veces por semana el General Eduardo Alfredo Espósito va al Hospital Militar “a fin de realizar actividad física”. Martes y jueves a primera hora el General Santiago Riveros se cruza en los pasillos del hospital con los camaradas Bignone, Guañabens Perelló y Osvaldo Jorge García.Increíble, pero real.
(Fuente:Gazetajudicial).
(Fuente:Gazetajudicial).
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