La Justicia confirmó la prórroga de prisión preventiva a un represor de la SIDE
La Cámara Federal confirmó la prórroga de la prisión preventiva del ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Honorio Martínez Ruiz, procesado por delitos de "lesa humanidad" cometidos en el centro clandestino de detención "Automotores Orletti" durante la última dictadura militar.
En una resolución de once carillas, a la que Télam tuvo acceso, los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun ratificaron que Martínez Ruiz deberá continuar detenido hasta el respectivo juicio oral y público, tal como lo había determinado el juez federal Daniel Rafecas al prorrogarle la prisión preventiva.Si bien Farah se inscribe en la línea doctrinaria que exige una aplicación "restringida" a la prisión preventiva, en esta ocasión votó por confirmar la prórroga al señalar que, en caso de obtener la libertad, el ex agente de la central de inteligencia de la dictadura, procurará fugarse o eludir el accionar de la justicia.El "contacto directo" que Martínez Ruiz "habría mantenido con las víctimas es una circunstancia que permite suponer que conoce los aspectos de la última fase de las maniobras delictivas (desaparición de personas originariamente privadas de su libertad)", evaluó el magistrado.En esa línea de análisis Farah estimó que "al contar con información sobre tales circunstancias (el procesado) podría entorpecer la investigación en todo lo concerniente a la producción de las pruebas faltantes" para evitar que se conozca "el destino real" de sus víctimas y para que "su reproche penal no resulte tan agravado".En diciembre de 2007 el fiscal Federico Delgado, al solicitar la elevación a juicio oral, incluyó a Martínez Ruiz en la nómina de represores a quienes se imputa el secuestro y torturas a más de 60 personas ilegalmente cautivas en "Orletti" y el homicidio de cinco de ellos, entre quienes se encuentra Marcelo Gelman, hijo del escritor Juan Gelman.En ese listado se encuentran, además de Martínez Ruiz el comodoro (r) Néstor Guillamondegui, el coronel (r) Rubén Visuara, el general (r) Eduardo Cabanillas junto a Raúl Guglielminetti y Eduardo Ruffo, otros dos ex agentes de la SIDE.Al dictar sus procesamientos, con prisión preventiva, el juez Rafecas los encontró responsables de las gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas en ese centro clandestino que funcionaba en Venancio Flores 3519, en el metropolitano barrio de Floresta; durante el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".Marcelo Ariel Gelman Schubaroff, "fue privado ilegalmente de su libertad el 24 de agosto de 1976 desde su domicilio", ubicado en la calle Gorriti al 3800, de ésta Ciudad de Buenos Aires y trasladado a "Automotores Orletti" donde fue "torturado y asesinado entre el 4 y el 9 de octubre de 1976", detalló Delgado al analizar el caso del hijo del escritor y periodista."No se trata de una causa más, porque aquí se ventilan eventos que se corresponden con uno de los capítulos más oscuros de la historia" argentina porque este expediente "revela la trama de una feroz y desnuda represión ejecutada por quienes usurparon el poder el 24 de marzo de 1976", enfatizó el fiscal al reclamar el juicio oral."Al apelar a diversos métodos -que no se reducían al uso de instrumentos emblemáticos de suplicios-, los represores hacían algo más que satisfacer sus inclinaciones sádicas puesto que al implantar el terror en la mente de sus víctimas, neutralizaban cualquier posible entendimiento entre ellas que les permitiera ofrecer respuestas coincidentes a los interrogatorios a que serían sometidos", detalló.El juez Rafecas -quien parangonó los centros clandestinos de detención con los campos de concentración del nazismo- afirmó que "la privación ilegal de la libertad en este tipo de lugares, en los cuales los sujetos detenidos eran sistemáticamente sometidos a una serie de tratos crueles, inhumanos y degradantes, implicaba ya la aplicación de tormentos".
(Fuente:rdendh).
En una resolución de once carillas, a la que Télam tuvo acceso, los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun ratificaron que Martínez Ruiz deberá continuar detenido hasta el respectivo juicio oral y público, tal como lo había determinado el juez federal Daniel Rafecas al prorrogarle la prisión preventiva.Si bien Farah se inscribe en la línea doctrinaria que exige una aplicación "restringida" a la prisión preventiva, en esta ocasión votó por confirmar la prórroga al señalar que, en caso de obtener la libertad, el ex agente de la central de inteligencia de la dictadura, procurará fugarse o eludir el accionar de la justicia.El "contacto directo" que Martínez Ruiz "habría mantenido con las víctimas es una circunstancia que permite suponer que conoce los aspectos de la última fase de las maniobras delictivas (desaparición de personas originariamente privadas de su libertad)", evaluó el magistrado.En esa línea de análisis Farah estimó que "al contar con información sobre tales circunstancias (el procesado) podría entorpecer la investigación en todo lo concerniente a la producción de las pruebas faltantes" para evitar que se conozca "el destino real" de sus víctimas y para que "su reproche penal no resulte tan agravado".En diciembre de 2007 el fiscal Federico Delgado, al solicitar la elevación a juicio oral, incluyó a Martínez Ruiz en la nómina de represores a quienes se imputa el secuestro y torturas a más de 60 personas ilegalmente cautivas en "Orletti" y el homicidio de cinco de ellos, entre quienes se encuentra Marcelo Gelman, hijo del escritor Juan Gelman.En ese listado se encuentran, además de Martínez Ruiz el comodoro (r) Néstor Guillamondegui, el coronel (r) Rubén Visuara, el general (r) Eduardo Cabanillas junto a Raúl Guglielminetti y Eduardo Ruffo, otros dos ex agentes de la SIDE.Al dictar sus procesamientos, con prisión preventiva, el juez Rafecas los encontró responsables de las gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas en ese centro clandestino que funcionaba en Venancio Flores 3519, en el metropolitano barrio de Floresta; durante el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".Marcelo Ariel Gelman Schubaroff, "fue privado ilegalmente de su libertad el 24 de agosto de 1976 desde su domicilio", ubicado en la calle Gorriti al 3800, de ésta Ciudad de Buenos Aires y trasladado a "Automotores Orletti" donde fue "torturado y asesinado entre el 4 y el 9 de octubre de 1976", detalló Delgado al analizar el caso del hijo del escritor y periodista."No se trata de una causa más, porque aquí se ventilan eventos que se corresponden con uno de los capítulos más oscuros de la historia" argentina porque este expediente "revela la trama de una feroz y desnuda represión ejecutada por quienes usurparon el poder el 24 de marzo de 1976", enfatizó el fiscal al reclamar el juicio oral."Al apelar a diversos métodos -que no se reducían al uso de instrumentos emblemáticos de suplicios-, los represores hacían algo más que satisfacer sus inclinaciones sádicas puesto que al implantar el terror en la mente de sus víctimas, neutralizaban cualquier posible entendimiento entre ellas que les permitiera ofrecer respuestas coincidentes a los interrogatorios a que serían sometidos", detalló.El juez Rafecas -quien parangonó los centros clandestinos de detención con los campos de concentración del nazismo- afirmó que "la privación ilegal de la libertad en este tipo de lugares, en los cuales los sujetos detenidos eran sistemáticamente sometidos a una serie de tratos crueles, inhumanos y degradantes, implicaba ya la aplicación de tormentos".
(Fuente:rdendh).
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