Dictadores. Augusto Pinochet y Jorge Videla, acusados por delitos de lesa humanidad.
La justicia argentina libró un exhorto a su par chilena para obtener una muestra de ADN del cuerpo de una mujer chilena para determinar la identidad de un joven que reside en Uruguay y cuyos padres habrían sido secuestrados en la Argentina durante la última dictadura. El pedido lo realizó la jueza federal María Servini de Cubría y apunta a tener el mapa genético familiar completo para cruzar en caso de que el joven uruguayo acepte realizarse los análisis para determinar su identidad y comprobar si es hijo de la pareja chilena desaparecida integrada por Frieda Laschan Mellado y Ángel Athanasiu Jara.La pareja chilena había llegado a la Argentina –donde nació su hijo Pablo– en 1974 escapando del golpe de Augusto Pinochet. En 1976, el cerco se cerró sobre ellos y los tres desaparecieron. Una denuncia anónima alertó sobre la posibilidad de que Pablo esté en Uruguay, apropiado por un miembro de las fuerzas de inteligencia de ese país. Si bien el caso de la desaparición del bebé de seis meses se encuentra en la Justicia desde 1982, cuando Abuelas de Plaza de Mayo realizó una presentación colectiva, en 2006 la Unidad Especial de Investigación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación aportó al expediente información sobre el posible destino de Pablo. Con esos datos, la Justicia intenta determinar si se trata del joven que vive en Las Piedras, Uruguay, cuya fecha de nacimiento figura el mismo día del secuestro de la familia Athanasiu Laschan, y que fue anotado como propio por un militar de inteligencia y su esposa.El triángulo entre fuerzas chilenas, argentinas y uruguayas no sorprende. Menos aún si se tiene en cuenta que Laschan y Athanasiu habrían estado detenidos en Automotores Orletti, un centro coordinado por miembros de distintas dictaduras de Sudamérica. Los chilenos y su hijo fueron secuestrados el 15 de abril de 1976 por un grupo de tareas que los arrancó del hotel donde vivían en la ciudad de Buenos Aires. Antes, habían vivido un año en San Martín de los Andes, hasta mediados de 1975, cuando constataron que estaban siendo vigilados por efectivos de inteligencia chilena. Así llegaron a Buenos Aires, donde desaparecieron. Pablo había nacido seis meses antes, el 29 de octubre de 1975. De comprobarse que fue apropiado por un miembro de inteligencia uruguaya, el Plan Cóndor sumará un nuevo caso de robo de bebés entre los delitos de lesa humanidad que traspasaron las fronteras.
La justicia argentina libró un exhorto a su par chilena para obtener una muestra de ADN del cuerpo de una mujer chilena para determinar la identidad de un joven que reside en Uruguay y cuyos padres habrían sido secuestrados en la Argentina durante la última dictadura. El pedido lo realizó la jueza federal María Servini de Cubría y apunta a tener el mapa genético familiar completo para cruzar en caso de que el joven uruguayo acepte realizarse los análisis para determinar su identidad y comprobar si es hijo de la pareja chilena desaparecida integrada por Frieda Laschan Mellado y Ángel Athanasiu Jara.La pareja chilena había llegado a la Argentina –donde nació su hijo Pablo– en 1974 escapando del golpe de Augusto Pinochet. En 1976, el cerco se cerró sobre ellos y los tres desaparecieron. Una denuncia anónima alertó sobre la posibilidad de que Pablo esté en Uruguay, apropiado por un miembro de las fuerzas de inteligencia de ese país. Si bien el caso de la desaparición del bebé de seis meses se encuentra en la Justicia desde 1982, cuando Abuelas de Plaza de Mayo realizó una presentación colectiva, en 2006 la Unidad Especial de Investigación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación aportó al expediente información sobre el posible destino de Pablo. Con esos datos, la Justicia intenta determinar si se trata del joven que vive en Las Piedras, Uruguay, cuya fecha de nacimiento figura el mismo día del secuestro de la familia Athanasiu Laschan, y que fue anotado como propio por un militar de inteligencia y su esposa.El triángulo entre fuerzas chilenas, argentinas y uruguayas no sorprende. Menos aún si se tiene en cuenta que Laschan y Athanasiu habrían estado detenidos en Automotores Orletti, un centro coordinado por miembros de distintas dictaduras de Sudamérica. Los chilenos y su hijo fueron secuestrados el 15 de abril de 1976 por un grupo de tareas que los arrancó del hotel donde vivían en la ciudad de Buenos Aires. Antes, habían vivido un año en San Martín de los Andes, hasta mediados de 1975, cuando constataron que estaban siendo vigilados por efectivos de inteligencia chilena. Así llegaron a Buenos Aires, donde desaparecieron. Pablo había nacido seis meses antes, el 29 de octubre de 1975. De comprobarse que fue apropiado por un miembro de inteligencia uruguaya, el Plan Cóndor sumará un nuevo caso de robo de bebés entre los delitos de lesa humanidad que traspasaron las fronteras.
(Fuente:rdendh-Criticadigital).
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