El juez federal Miguel Antonio Medina, tiene "una brasa caliente" en sus manos:El juez en lo Correccional 1, Héctor Martínez le remitió una causa para que se investigue la verdadera identidad de un hombre de 82 años que por causas naturales murió el 29 de junio en el Hogar de Ancianos Pablo VI , para personas carenciadas que depende de la ONG Padre Martearena, ubicado en Ciudad del Milagro.
Miguel Antonio Medina
Se trataría del periodista Oscar Martínez Soria, nacido en Córdoba el 19 de febrero de 1926 y que ahora (post morten) está sospechado de haber pertenecido a los grupos de torturas que operaron durante la última dictadura militar en la Argentina.
En un primer momento, en la Brigada de Investigaciones se pensó que se estaba ante el cuerpo del albañil Julio López, secuestrado el 16 de setiembre de 2006 por ser el testigo clave contra el represor Miguel Etchecolatz.
La hipótesis quedó en la nada al encontrar entre sus pertenencias una cédula de la Policía Federal con el número 4.677.120 y una credencial otorgada por la Gendarmería Nacional (GN) que lo acredita como periodista, sin aclarar el medio para el cual trabajaba, o si perteneció a esa fuerza de seguridad.El carnet "oficial" de la GN, fue otorgado el 21 de marzo de 2001 con vencimiento el 31 de diciembre de 2002, y lleva la firma del entonces subdirector nacional de la GN, comandante general, Néstor Oscar Dellabianca.
El detalle trascendente de ésta credencial, es que el DNI coincide por un número, con el que figura en la cédula de identidad. Según una fuente ligada a la investigación, le contó a Nuevo Diario, que el número de DNI de la credencial de GN, pertenecía a un hombre fallecido hace diez años en la provincia de Mendoza.
Sin familiaresTras la muerte de Martínez Soria, la Brigada le tomó las huellas dactilares al difunto y se determinó que no está fichado en Salta, como tampoco se le encontró familiar alguno que pueda responder por él para su inhumación, que se concretó dos días después en una fosa común del Cementerio San Antonio de Padua.
Fue entonces que la Brigada entrevistó a la encargada del hogar, María Zabala, quién contó que "hace un año, el hombre (por Martínez Soria) fue dejado por dos abogados que llegaron desde Buenos Aires y que nunca más volvieron a verlo".Dos meses antes de morir, Martínez Soria se enfermó y María Zabala como tenía conocimiento de que era un periodista acreditado por la GN, se dirigió a la VII Agrupación "para que la ayuden a buscar algún familiar", pero le habrían dicho que "ese hombre no pertenece a la fuerza".Sin embargo, un comandante le aconsejó que se contacte con las Abuelas de Plaza de Mayo. María Zabala le respondió sorprendida - lo que figura en la causa que ahora tiene el juez Miguel Antonio Medina - "¿No me diga que tengo un represor en el hogar ¿". El comandante no le respondió nada a la mujer. María Zabala nunca se contactó con las Abuelas de Plaza de Mayo, pero se lo contó a la policía.
Se trataría del periodista Oscar Martínez Soria, nacido en Córdoba el 19 de febrero de 1926 y que ahora (post morten) está sospechado de haber pertenecido a los grupos de torturas que operaron durante la última dictadura militar en la Argentina.
En un primer momento, en la Brigada de Investigaciones se pensó que se estaba ante el cuerpo del albañil Julio López, secuestrado el 16 de setiembre de 2006 por ser el testigo clave contra el represor Miguel Etchecolatz.
La hipótesis quedó en la nada al encontrar entre sus pertenencias una cédula de la Policía Federal con el número 4.677.120 y una credencial otorgada por la Gendarmería Nacional (GN) que lo acredita como periodista, sin aclarar el medio para el cual trabajaba, o si perteneció a esa fuerza de seguridad.El carnet "oficial" de la GN, fue otorgado el 21 de marzo de 2001 con vencimiento el 31 de diciembre de 2002, y lleva la firma del entonces subdirector nacional de la GN, comandante general, Néstor Oscar Dellabianca.
El detalle trascendente de ésta credencial, es que el DNI coincide por un número, con el que figura en la cédula de identidad. Según una fuente ligada a la investigación, le contó a Nuevo Diario, que el número de DNI de la credencial de GN, pertenecía a un hombre fallecido hace diez años en la provincia de Mendoza.
Sin familiaresTras la muerte de Martínez Soria, la Brigada le tomó las huellas dactilares al difunto y se determinó que no está fichado en Salta, como tampoco se le encontró familiar alguno que pueda responder por él para su inhumación, que se concretó dos días después en una fosa común del Cementerio San Antonio de Padua.
Fue entonces que la Brigada entrevistó a la encargada del hogar, María Zabala, quién contó que "hace un año, el hombre (por Martínez Soria) fue dejado por dos abogados que llegaron desde Buenos Aires y que nunca más volvieron a verlo".Dos meses antes de morir, Martínez Soria se enfermó y María Zabala como tenía conocimiento de que era un periodista acreditado por la GN, se dirigió a la VII Agrupación "para que la ayuden a buscar algún familiar", pero le habrían dicho que "ese hombre no pertenece a la fuerza".Sin embargo, un comandante le aconsejó que se contacte con las Abuelas de Plaza de Mayo. María Zabala le respondió sorprendida - lo que figura en la causa que ahora tiene el juez Miguel Antonio Medina - "¿No me diga que tengo un represor en el hogar ¿". El comandante no le respondió nada a la mujer. María Zabala nunca se contactó con las Abuelas de Plaza de Mayo, pero se lo contó a la policía.
(Fuente:rdendh).
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