5 de julio de 2009

CATAMARCA: MASACRE CAPILLA DEL ROSARIO.


Finalmente mañana lunes 6 de julio el señor juez federal de Catamarca doctor Ricardo Moreno, junto con el señor fiscal doctor Santos Reynoso escucharan la versión de Carrizo Salvadores de los fusilamientos en Capilla del Rosario el 11 de agosto de 1974.
En rigor no es la primera vez que se ven las caras, en el 2007 Carrizo Salvadores ingresó al juzgado imputado por la causa de la desaparición de los hermanos Ponce, y salió....del juzgado como testigo....
Que harán ahora el señor doctor Ricardo Moreno y el señor fiscal Santos Reynoso?. Si nos atenemos a lo resuelto con Mario Nakagama, tal vez, lo deje diez días en un calabozo y después lo deje en libertad, claro que por las dudas el represor presentó nuevamente un pedido de eximición de prisión y su abogado denunció a los abogados de los organismos de derechos humanos por "falsedad histórica".
Es que Nakagama, según fuentes periodísticas y judiciales, dejo entrever que Carrizo Salvadores fue uno de los que dirigió el operativo, además de señalar a los jefes de la compañía "A" y "B" como a quienes habría que indagar.
Nombres que se van a difundir de acuerdo a lo resuelto por la Comision de Familiares y Compañeros de los 16 fusilados Uruguayos y Argentinos en la Masacre de Capilla del Rosario, el sabado 15 de agosto.

La Masacre de la Capilla del Rosario.
Revelan que Carrizo Salvadores comandaba el operativo
Periodista aportó varios detalles

Testigo. Carlos H. Barrionuevo declaró que tiraban los cuerpos desde los helicópteros.
Carlos H. Barrionuevo escuchó la balacera y los gritos desde la ruta 1. Dijo que las heridas en los cadáveres de los guerrilleros eran “muy grandes”, como si les hubieran disparado de cerca. Nombró a quienes dirigían el operativo.

El periodista Carlos Humberto Barrionuevo recordó ayer varios detalles de lo ocurrido durante la mañana del 12 de agosto de 1974 en inmediaciones de la Capilla del Rosario. Durante más de tres horas, el testigo declaró ante el juez federal Ricardo Moreno, el fiscal Santos Reinoso y el secretario penal subrogante, Moisés Buffe, a quienes contó que las maniobras militares que terminaron con la muerte violenta de 16 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP-PRT) estuvieron al mando del oficial militar Carlos Eduardo Carrizo Salvadores, quien entonces se desempeñaba como uno de los jerarcas del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada y que posteriormente fue jefe de Policía en Jujuy, donde está sospechado de haber ordenado una violenta represión que culminó con la muerte de dos gremialistas.
Carlos H. Barrionuevo fue convocado a declarar porque aparece como uno de los periodistas que cubrieron los sangrientos eventos de agosto de 1974. Éstos se produjeron cuando medio centenar de guerrilleros intentaron infructuosamente robar armas de los cuarteles del RI 17.
El grupo insurgente había planeado ingresar por el “Campo Las Heras”, detrás de la guarnición, pero fue descubierto accidentalmente durante la madrugada del 11 de agosto por un joven que se dirigía desde Piedra Blanca hacia Banda de Varela, donde funcionaba el “Recreo Campero”, un bailable que convocaba a la juventud de la zona.
El testigo, según recordó Barrionuevo con lujo de detalles, volvió sobre sus pasos y dio aviso a personal policial de Piedra Blanca. Lo que siguió fue el alerta general prácticamente en toda la provincia.Al verse frustrada la intentona, un grupo de integrantes del ERP huyó a través de ruta provincial Nº 1 hasta alcanzar el sur tucumano e internarse en la selva, la geografía que la organización guerrillera había elegido como base. Otros jóvenes trataron de ganar la ciudad, pero fueron detenidos en la Terminal de ómnibus y en otros sectores, mientras que un tercer grupo de 17 ó 18 jóvenes quedaron acantonados en las serranías adyacentes a la Capilla del Rosario, en Fray Mamerto Esquiú.

Hallazgo
El tercer grupo fue descubierto cuando uno o dos de los guerrilleros bajó de la sierra a comprar pan en un comercio de Piedra Blanca. El periodista testigo recordó que entonces un grupo de policías que era guiado por el oficial Acevedo, oriundo de la zona, se acercó hasta el lugar. Precisamente Acevedo, al subirse a un árbol para divisar a los guerrilleros, recibió un certero disparo que acabó con su vida.
El periodista contó que llegó al lugar como periodista del diario La Unión, junto a su colega Juan de la Cruz Saseta y al fotógrafo José Nieto. También se encontraban, trabajando para distintos medios, Carlos Bravo y Luis Guillermo Mercado, entre otros. Los trabajadores de prensa escucharon la terrible balacera a unos 150 metros de distancia.
Barrionuevo recordó detalles importantes ante el juez Moreno: los disparos y estruendos eran intermitentes, cortados por prolongados silencios y gritos, y las heridas que presentaban algunos de los guerrilleros eran “muy grandes”, como si hubiesen sido realizadas a corta distancia. Hay imágenes que hasta hoy persiguen a Barrionuevo, como el traslado de los cadáveres en los helicópteros:
“Sin tocar la ruta, desde tres o cuatro metros de altura arrojaban los cuerpos al asfalto; era terrible escuchar ese ruido…”.
Luego, los cuerpos sin vida de los jóvenes masacrados eran llevados en distintos vehículos a la morgue municipal.Barrionuevo recordó que todos “eran muy jóvenes” y que tenían “uniformes muy nuevos, casi sin estrenar”. También identificó ante las autoridades judiciales algunas de las autoridades militares, policiales o civiles que aparecen en las fotografías aportadas a la causa que se instruye en el Juzgado Federal de Catamarca por tratarse de delitos de lesa humanidad.

Será imputado por desapariciones ocurridas en la provincia durante la dictadura militar
El ex jefe policial Rauzzino vuelve para ser indagado
Está vinculado con la desaparición de un dirigente de la SMATA, Francisco Ponce y otros dos familiares.


Otros tiempos. Reproducción del diario La Unión cuando Rauzzino juró como jefe de Policía.

Luego de varios años de ausencia, el ex militar Juan Daniel Rauzzino, ex jefe de la Policía provincial, retornará a Catamarca, pero para ser indagado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. El juez federal Ricardo Antonio Moreno lo citó para este martes, oportunidad en la que le imputará el delito de “privación ilegítima de la libertad agravada”, en relación con las desapariciones forzosas de los hermanos Francisco y Griselda Ponce, y del sobrino de éstos, Julio Genaro Burgos, ocurridas entre abril y diciembre de 1976. Los querellantes también solicitarían que se lo vincule a la desaparición de Nelly Yolanda Borda, producida en Belén en 1977, porque entienden que existió una liberación de zona por parte de la Policía, lo que permitió que la joven estudiante sea secuestrada por un grupo militar de tareas, en su propia casa de la cabecera departamental.
Rauzzino fue uno de los íconos de la represión ilegal en Catamarca. Manejó la Policía con mano dura y se lo vinculó siempre con varios hechos, algunos judicializados, entre ellos la desaparición del comerciante Dulio López Rodríguez (ver aparte).En este caso Rauzzino fue convocado para el martes, porque al momento de producirse los secuestros de los hermanos Ponce y de Burgos ocupaba la Jefatura General de Policía.
Francisco Ponce, dirigente gremial de SMATA y militante de la Juventud Obrera Católica (JOC), fue secuestrado en abril de 1976, cuando caminaba por inmediaciones de la plaza 25 de Agosto.Su hermana, Griselda Ponce, también integrante de la JOC y empleada de una concesionaria de autos, fue detenida el 15 de diciembre de 1976 en su casa de 9 de Julio al 1.200. Cuando el grupo de tareas integrado por militares y policías ingresó al inmueble se encontraba Julio Genaro Burgos, quien estaba de paseo en Catamarca, y fue llevado junto a su tía carnal.
Calificación
La causa de los Ponce fue unificada con la iniciada por la desaparición forzosa de Nelly Yolanda Borda. En ambos casos la imputación original aplicada por el Juzgado Federal de Catamarca era la de “privación ilegítima de la libertad seguida de muerte”, un delito que impide a los acusados gozar de algún beneficio excarcelatorio. La resolución del tribunal de alzada llegó cuando uno de los imputados, el ex teniente coronel Darío Otero Arán, apeló su detención y fue liberado. La decisión de la cámara se produjo porque los Ponce y Burgos fueron ubicados por testigos en centros clandestinos de detención de Tucumán, donde habrían sido asesinados. Por esa razón, la justicia consideró que los jerarcas militares que gobernaban la provincia en aquello años no tuvieron responsabilidad directa en la muerte. En el caso de Rauzzino existían datos que indicaban que había fallecido años atrás. De todas maneras, como no existía información certera se lo notificó en el domicilio que indicaba el padrón electoral y él mismo recibió la información sobre el reclamo que hace de su persona la Justicia Federal.
REPRESIÓN
Rauzzino es considerado un emblema de la represión ilegal en Catamarca. Se lo vincula, entre otros, a la desaparición del comerciante Duilio López Rodríguez (51), en septiembre de 1977, presuntamente por celos.
(Fuente:Rdendh).

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