Buscarán los restos de Albareda en un antiguo pozo de agua
Camino a Río Ceballos a un costado de la ruta E-53, se encuentra un viejo pozo de agua en el que, según se averigua en la Justicia, se habrían arrojado los cuerpos de detenidos asesinados durante la dictadura. El caso se investiga en el marco del expediente “enterramientos clandestinos”, que tramita la jueza federal Cristina Garzón de Lascano.
La existencia de ese pozo –se cree que de unos 70 metros de profundidad– cobró actualidad por la declaración del ex policía Roque Ramón Calderón, testigo en el juicio por el crimen de Ricardo Fermín Albareda, ocurrido en setiembre de 1979.
Calderón recordó que muchos de los prisioneros asesinados por los matones del D2 eran llevados a un pozo de agua ubicado camino a Río Ceballos, a pocos kilómetros del Aeropuerto Ambrosio Taravella.
Incluso, recordó el caso de dos prostitutas a las que ejecutaron y cuyos cuerpos fueron arrojados al pozo. Una de las mujeres sobrevivió y fue oída por un baqueano, que la rescató. La chica fue entregada a la Policía y llevada a un hospital, pero tiempo después fue asesinada por los mismos malvivientes del D2.
Martín Fresneda, abogado de Hijos, no descartó que el cuerpo de Albareda haya sido tirado a ese pozo, ubicado a unos 150 metros de la ruta, a la derecha del camino si se transita en dirección a las Sierras Chicas.
“Hace tres años se viene investigando una modalidad de destino final de muchos desaparecidos. Se investiga porque muchas personas que revistieron como policías declararon y empezaron a indicar pozos de agua como destino de muchos cordobeses que han sido desaparecidos”, señaló el abogado. Al respecto, este diario pudo saber que un testigo, llamado Francisco Peña, señaló hace tiempo el pozo cercano a la ruta E-53.
“El Equipo Argentino de Antropología Forense viene haciendo todas las prospecciones y ubicaciones para empezar a excavar e ingresar a estos pozos”, sostuvo Fresneda, y puntualizó sobre el que se encuentra en “camino a Pajas Blancas”.
“Calderón declaró que, siendo parte de la guardia del chalé de Hidráulica, en varias oportunidades supo que tiraron a ese pozo personas a las que habían matado en Hidráulica”, agregó.
–¿Usted cree que en ese pozo podrían estar los restos de Albareda? –se le preguntó.
–Es posible, pero no lo podemos afirmar de ninguna manera. Es posible porque se marca una modalidad. El grupo de las brigadas operativas que actuaban en (el chalé de) Hidráulica usó ese pozo, sin lugar a dudas. Se lo llamaba el pozo del D2.
(Fuente:Cecilio M. Salguero-Lavoz).
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