22 de julio de 2010

MENDOZA: "A LOS CUERPOS LOS TIRABAN EN UNA MINA DE YESO CERCA DE NIHUIL".

Dramática confesión en el juicio por crímenes de lesa humanidad
“A los cuerpos los tiraban en una mina de yeso cerca de El Nihuil”
En la octava jornada del juicio oral que se lleva a cabo en nuestra ciudad por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, el hijo del desaparecido Francisco Tripiana puso un momento dramático en el momento que declaraba, cuando señaló que "un hijo del comisario Loyola le comentó al doctor Armando Dauverné que los cuerpos los tiraban en una mina de yeso", agregando en la oportunidad que "para acceder a la mina hay que ir por ruta 40 hasta la ruta 222, para girar 10 kilómetros al oeste".
Esta jornada comenzó en la mañana cuando prestó declaración el ex soldado Mario Agustín Lemos, oriundo de Tunuyán, quien señaló que durante el servicio militar estuvo en Tucumán luchando contra la guerrilla y también manifestó que "fuimos a pintar escuelas y cuando llegamos nos cambiaron el pincel por el fusil", retornando a su provincia, más específicamente a Campo de los Andes, siendo trasladado posteriormente a San Rafael, donde estuvo en varias dependencias.
Más adelante puntualizó que en una oportunidad tuvo que acompañar a los jefes militares a un allanamiento que estaba dirigido por el entonces teniente Aníbal Guevara y que los soldados solamente tuvieron a cargo rodear y custodiar toda la manzana donde se llevaba a cabo el procedimiento, y que a esa casa solamente ingresaron los militares de rango.
Señaló que aunque al hombre apresado lo vio a la distancia, reconoció que el mismo era Tripiana. Que éste fue conducido a una dependencia policial que citó como la "32" y que le tocó custodiar la celda de Tripiana y que estableció con él una pequeña relación, contando que le daba lástima verlo en ese estado, que no se encontraba bien, pasaba hambre.
Dijo Lemos que el prisionero tenía mucho miedo y preguntaba insistentemente que iban hacer con él. Que en una oportunidad le convidó con masitas y un cigarrillo, agregando que lo que ocurría con esta gente se enteró después "por lo que se comentaba, que a los detenidos se los torturaba, quemándolos con cigarrillos, con picana, golpes y submarino húmedo".
También declaró Carlos Villar, quien no aportó mucho a la causa, lo mismo que el hijo del ex gobernador Alberto Martínez Baca. La persona que denunció que había sufrido golpes y torturas fue el ex miembro del Sindicato de la Alimentación, en esos años delegado en la fábrica La Colina, Osvaldo Montenegro, manifestando que "quien más me pegaba era Mussere junto con Suárez; nos daban patadas y nos pisaban, además de tratarnos de 'zurdos', 'montoneros' y 'guerrilleros". Por la tarde estuvo frente al estrado Mariano Tripiana, hijo de Francisco, quien ofreció un dramático relato, recordando el sufrimiento que atravesó su madre en la intensa búsqueda por conocer el destino de su esposo, mientras criaba a su hijo de 8 meses. El joven recordó que Pedro González, hoy jubilado de Tribunales, le había contado que vio a su padre en los calabozos de la Departamental, teniendo en cuenta que era amigo y vecino del barrio y que con el paso de los años le entregó una fotografía que presentó ante la Justicia Federal, porque en la misma estaba el militar que más pegaba.
Luego declaró Susana Estela Urquiza Balacco, esposa del ex comisario Daniel López, fallecido hace un par de años atrás, y vecina por ese entonces de la familia Tripiana en Pueblo Diamante. Su testimonio debía certificar que había visto mientras se desarrolló el operativo militar-policial que se realizó en la vivienda de Francisco Tripiana cuando fue detenido.
FuentedeOrigen:DiariodeSanRafael
Fuente:Agndh

El hijo de un desaparecido dijo saber de fosas comunes
Mariano Tripiana afirmó que buscando el cuerpo de su padre supo de lugares donde se arrojaban los restos de los detenidos.

Recuerdo. Mariano Tripiana y su madre Haydeé Nilda López junto a la placa de Francisco Tripiana en la plaza de La Paz.

Cuando todo hacía prever que la octava jornada del juicio por delitos de lesa humanidad que se ventila en San Rafael concluiría sin demasiados sobresaltos tras 8 horas de audiencia, el testimonio del hijo de uno de los detenidos-desaparecidos Mariano Tripiana (33) sorprendió al propio tribunal, fiscalía, querellantes y defensa.

Mariano, en una exposición por momentos emotiva y entrecortada, ofreció datos recogidos en sus propias investigaciones para dar con el cuerpo de su padre que podrían dar un vuelco inesperado a la causa. Según dijo, le habían revelado algunos de los sitios donde presuntamente habían arrojado cuerpos de detenidos desaparecidos. Uno estaría ubicado en una yesera y el otro en las afueras de la ciudad, en el distrito El Usillal al noroeste.

Mariano precisó que un hombre llamado Héctor Daniel Lozano, actualmente se desempeñaría como chofer de Bromatología de la comuna, había comentado que en la época de la dictadura le hicieron conducir un camión del Ejército con bolsas sospechosas que eran descargadas en una zona de médanos en el sitio señalado.

El testigo destacó que cuando habían organizado una visita al lugar con él y el doctor Armando Dauverné, actual director del hospital Schestakow y una mujer llamada Teresa de la Reta, relacionada con organizaciones de Derechos humanos, Lozano no se presentó.

"Pensamos que le había dado miedo y por eso no insistimos", dijo el joven hoy casado y padre de cuatro niños.

Y cuando el presidente del Tribunal, Roberto Burad todavía daba las instrucciones para citar en forma urgente a los nombrados, Tripiana identificó a otro hombre de apellido Domínguez, que tiene una zapatería, dijo, y dio la dirección, que habría participado en la detención de su padre como fuerza de apoyo de la Policía de Mendoza.

También ofreció un video que le obsequió un amigo de su padre que trabajaba en Tribunales en esa época, de nombre Pedro González, donde aparecerían implicados en las detenciones.

Tripiana también entregó a Tribunales una foto donde identificó a quien le habían señalado como los "más golpeadores" entre los que estaría un oficial de Policía Federal de nombre Bustamante y un militar.

Y sin detenerse, aunque en forma tranquila también relató que según había podido saber "el hijo del comisario Loyola que trabaja también en la comuna, había comentado que algunos cuerpos de desaparecidos habían sido arrojados en un barranco de la yesera que actualmente explota una conocida firma de San Rafael, pero que no era la propietaria en esa época. También dio precisiones sobre su ubicación.

Al finalizar y tras leer una carta de su hija de 11 años, Mariano miró a los imputados y les pidió "romper el pacto de silencio para saber dónde está el cuerpo de mi viejo".

Durante la audiencia de ayer también declararon Juan Manuel Martínez Baca, hijo del gobernador, Carlos Isidro Villar y Osvaldo Montenegro, ambos del sindicato de la alimentación y Juan Antonio Pérez Sánchez, en ese entonces dirigente del Smata.

Todos estuvieron detenidos y de alguna forma mantuvieron contactos con los detenidos desaparecidos cuyas causas se tratan en el juicio oral que continuará hoy a las 9 con el testimonio de los involucrados en los datos aportados por Mariano Tripiana. También están en la lista cuatro testigos más de apellido Trentini, Aguirre, Pescara y Moreno.Carlos Simón - FuentedeOrigen:csimon@losandes.com.ar
Fuente:Agndh

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