Juicio por la verdad en Mendoza: realizan chequeos a los imputados para evitar el "efecto Massera"
Un cuerpo de médicos enviados por la Corte Suprema de la Nación llegó a la provincia para confirmar que todos los imputados por casos de secuestros, torturas, homicidios y desapariciones puedan estar presentes en el juicio que comienza el 17 de noviembre.
Las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los indultos de la época menemista y las diferentes maniobras dilatorias impulsadas desde un sector de la justicia federal en nuestro país permitieron que, tal como Emilio Eduardo Massera, muchos de los represores que actuaron durante la última dictadura militar encontraran la muerte como salida para evitar sentarse en el banquillo de los acusados.
Mendoza sirve como ejemplo. Del listado original de imputados por los casos secuestros, torturas, homicidios y desapariciones que comenzarán a juzgarse a partir del 17 de noviembre, hay dos menos: Orlando Dopazo y Eberto Villegas murieron impunes. Los cargos en su contra quedaron en la nada a partir de sus fallecimientos. Y, de ese modo, el accionar judicial quedó trunco.
Como si fuese un mecanismo de autodefensa, los restantes acusados por crímenes de lesa humanidad en la provincia quisieron apelar a la compasión. De un momento a otro, comenzaron a presentar certificados de salud. Problemas cardíacos, problemas psiquiátricos, problemas… ¿El objetivo? Encontrar la manera de zafar del juicio oral.
Frente a esta situación, las autoridades del Tribunal Oral Federal 1 -que tendrá a cargo el debate- pidieron la intervención de una comisión especial de Cuerpo Médico Forense dependiente de la Corte Suprema de la Nación, para evitar el bombardeo de certificados médicos de dudosa procedencia.
Los imputados fueron citados a los tribunales federales para ser sometidos a una serie de exámenes clínicos y psiquiátricos entre lunes y martes. Los peritos de la Corte tendrán la última palabra y, del informe que emitan, dependerán el lugar físico y la manera en que cada uno de los acusados “vivirá” el juicio.
Por el momento, y si bien falta la confirmación médica, se sabe que el 17 de noviembre Tamir Yapur, Eduardo Smaha, Armando Fernández, Celustiano Lucero, Luis Alberto Rodríguez, Juan Pablo Saá, Dardo Migno y Paulino Enrique Furió estarían en condiciones de afrontar el juicio.
La realidad de Juan Augusto Oyarzabal y Mario Ramón Lepori es diferente: padecen serias dificultades para poder trasladarse y por eso se implantaría una serie de medidas tecnológicas para que puedan seguir el proceso desde lugares especialmente acondicionados.
El antecedente más cercano de la relación que existe entre la avanzada edad de los imputados y las complicaciones que esto puede generar en el desarrollo del juicio, es el del debate que se está desarrollando en San Rafael y que está a una semana de sentencia. José Martín Mussere falleció en una celda común de la cárcel sureña un mes después de iniciado el debate. Unos días más tarde, Cristóbal Ruiz Pozo falleció en el hospital Schestakow. Ambos se quedaron sin sentencia.
FuentedeOrigen:http://www.mdzol.com
Fuente:Agndh
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