16 de enero de 2011

MORÓN: CCD LA RIBA-OTRA HISTORIA OCULTA SOBRE EL HORROR.

Por primera vez se publican fotos de un centro clandestino de detención recuperado en morón
Otra historia oculta sobre el horror
Publicado el 16 de Enero de 2011
Por Daniel Enzetti
La Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), dependiente de la Fuerza Aérea, no figuraba en los listados oficiales. El municipio impidió que fuera demolida, y está a punto de lograr su tenencia definitiva.
Cuando hace cuatro meses las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaban haber recuperado la identidad del nieto número 102, un dato pasó prácticamente desapercibido: el lugar donde se desempeñaba su apropiador, actualmente prófugo. Se trata de la ex Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), uno de los Centros Clandestinos de Detención (CCD) manejado por la Fuerza Aérea durante la dictadura, ubicado en Morón, y que nunca figuró ni en las listas oficiales de los CCD de las dependencias del Estado ni en recopilaciones efectuadas por organismos de Derechos Humanos. A pesar de que la Regional cumplió un papel clave y estratégico en el aparato represivo, ya que desde allí se comandaron todos los operativos de secuestro, desaparición y asesinato en la denominada Subzona 16, que abarcaba en los años de plomo los partidos de Morón, Merlo y Moreno.

LA RIBA. Una enorme casona de 800 metros cuadrados en dos plantas que ocupa la esquina de San Martín y Entre Ríos, en Morón, era el espacio donde la RIBA organizó, a partir de mediados de 1977, cada una de las excursiones de caza de personas para ser llevadas a las cárceles ilegales del distrito: Mansión Seré, la enfermería del Hospital Posadas, la VII Brigada Aérea de Morón, la I Brigada Aérea de El Palomar y la Comisaría 1ª de Castelar. Su personal, además de buscar ejemplares humanos para torturarlos, era afecto a otra práctica aberrante que también consideraba un “deporte”: el robo de bebés. Por lo menos dos casos probados en la justicia dan cuenta de eso.
El edificio era un “centro clandestino de paso”, en el que, entre otros detenidos, permaneció secuestrada algunos días Patricia Roisinblit, antes de ser trasladada para dar a luz a su hijo en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
Tiempo Argentino muestra por primera vez imágenes del interior de la Regional, en momentos en que el municipio de Morón está gestionando la sesión definitiva del edificio, que pertenece al Estado nacional, para convertirlo en el Centro Documental de la Memoria.
BUSCANDO OFICINAS. A 16 meses del golpe de Estado, la dictadura pensó que a los secuestros masivos en el oeste bonaerense les faltaba coordinación. Y como quien busca oficinas para instalar un negocio, compró a vecinos de la zona cuatro predios en pleno centro de Morón: dos sobre la calle San Martín (Nros. 784 y 786) y dos sobre Entre Ríos (Nros. 981 y 985). La operación inmobiliaria, realizada en julio de 1977, estuvo a cargo de la Dirección de Infraestructura de la Fuerza Aérea, y llevó la firma del comodoro Antenor Héctor Echenique. Según la declaración del oficial retirado Juan Carlos Leston, que desempeñó tareas en la RIBA entre 1976 y 1980, esta dependencia tenía como objetivo “la recopilación y procesamiento de información para la realización de operativos”. Un eufemismo que traducido significaba establecer blancos de posibles secuestrados, y llevarlos a los CCD de la región para torturarlos con picana eléctrica y submarino seco.
El edificio usado por los militares muestra alteraciones con respecto a las viviendas originales. Por ejemplo un gran paredón construido en todo su frente, pesados portones de hierro, rejas en sus ventanas y líneas de alambre de púas para evitar los escapes. Cuenta con dos enormes jardines, tres baños, duchas compartidas, varias salas y oficinas, dos cocinas, tres salones que suman unos 80 m², y ambientes más chicos donde se supone estaban los detenidos. Además, en su terraza de aproximadamente 90 metros cuadrados se conserva el cuarto de comunicaciones, con viejos aparatos de radio y una torre de transmisión de unos 20 metros de altura.
En el juicio que determinó a fines de 2008, la responsabilidad directa de la Fuerza Aérea en los secuestros de Mansión Seré, el suboficial mayor retirado Jorge Angel Cóceres admitió que dentro de la RIBA trabajó en la División de Inteligencia, y que allí también funcionaba la División de Contrainteligencia y el Departamento de Búsquedas “que averiguaba direcciones de personas”. Entre las funciones de la Regional, Cóceres precisó que se reunían con los interventores de los municipios de Moreno, Merlo y Morón para enviar “el parte de información” al Edificio Cóndor sobre las protestas o actos públicos contrarios a las administraciones locales.
Otros agentes de la Regional fueron Carlos Omar Moizo y René Omar Bustos. El primero confeccionaba planos y “estudios de seguridad”, además de “nutrir” al Estado Mayor sobre “lo que estaba pasando en el ámbito educacional, religioso y subversivo”. Mientras que Bustos también llevaba permanentemente al Edificio Cóndor documentación “cerrada en una valija con candado”.

LA RIBA Y EL ROBO DE BEBÉS. Con la venia de los brigadieres Hipólito Rafael Mariani y César Miguel Comes, responsables de la Subzona 16, la Regional también formó parte del sistema instaurado por los militares de reparto de criaturas recién nacidas. Sobre todo manteniendo contacto con la maternidad clandestina que en la ESMA comandaba el médico Jorge Luis Magnacco –ginecólogo del Hospital Naval–, y ubicando en distintas familias de militares o de civiles empleados por la dictadura a los bebés de embarazadas en cautiverio.
Patricia Julia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo fueron secuestrados por efectivos de la Fuerza Aérea el 6 de octubre de 1978 en Ramos Mejía, muy cerca de Morón. Ambos permanecieron unos días en la Regional, hasta que a Patricia, embarazada de ocho meses, la llevaron para que diera a luz en la ESMA. Después del parto, ocurrido el 15 de noviembre y en el que intervino personalmente Magnacco –auxiliado por dos detenidas que luego recuperaron la libertad, Sara Solarz de Osatinsky y Amalia Larralde–, se cree que Roisinblit estuvo en el “pozo” de la Aeronáutica. A pocos días del nacimiento, Francisco Gómez, un jardinero que trabajaba en la RIBA, le confió a un efectivo del lugar el problema que tenía: su mujer, Teodora Jofré, no podía quedar embarazada, y estaba desesperada por tener un hijo. Según consta en la causa “A-178: Gómez Francisco y otros/sustracción de menores de diez años”, por el que el cortador de pasto fue a prisión por apropiación de aquel bebé en un proceso llevado a cabo por la jueza María Servini de Cubría, el que le habría entregado a Rodolfo Pérez Roisinblit –al inscribirlo, Gómez lo había llamado “Guillermo”– fue el comodoro Roberto Oscar Sende, que nunca pudo contradecirlo, porque sencillamente había muerto antes de que se destapara el caso. Durante el juicio que lo condenó, Gómez intentó ablandar al tribunal declarando que “yo lo anoté porque creía que podía ser un chico abandonado, de bien el día de mañana, y Sende me dio todo servido”, y dijo que nunca se había enterado, a pesar de trabajar allí y ver aparatos de comunicación y movimientos de todo tipo, que en la casona funcionara una central de inteligencia. En las audiencias que terminaron por llevar a la cárcel al apropiador también declararon otros empleados de la Regional, como Juan Manuel Taboada, Esperanza Sánchez, el médico Pedro Canela y el ex jefe de División Central del Grupo de Vigilancia Aéreo, Carlos Solís.
Fue Mariana Pérez, la nieta de Rosa Roisinblit que trabaja en Abuelas, la que recibió la denuncia anónima que permitió abrir el camino para que el organismo hallara la verdadera identidad de su hermano Rodolfo. Mariana, en el momento del secuestro de su mamá Patricia, tenía 15 meses de edad.
Otro de los que realizaba distintas tareas de espionaje en la Regional es el represor Juan Carlos Vázquez Sarmiento, oficial de la Fuerza Aérea actualmente prófugo de la justicia. Vázquez Sarmiento está acusado por la apropiación del hijo de María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein, militantes montoneros desaparecidos y torturados en la ESMA. El joven nacido en cautiverio tiene 32 años, y es el nieto número 102 cuya verdadera identidad fue dada a conocer por las Abuelas a fines de septiembre del año pasado. Estela Carlotto, la presidenta de la entidad, dijo durante el anuncio que el ex agente de la RIBA “es un miembro retirado de las Fuerzas Armadas”, y que “es parte del aparato represivo” que la Regional manejaba en la zona oeste bonaerense.

PROHIBIDO OLVIDAR. Al igual que con la Mansión Seré, en cuyo predio el municipio de Morón inauguró en el 2000 la Casa de la Memoria y la Vida, la comuna también proyecta preservar la casona de San Martín al 700 y convertirla en el Centro Documental de la Memoria.
Los primeros sondeos para recuperar las instalaciones arrancaron en 2003, cuando el entonces intendente Martín Sabbatella, ante una denuncia pública de Hijos Zona Oeste, se comprometió a iniciar gestiones ante el Estado nacional para evitar que la casa, abandonada desde finales de la dictadura, fuera rematada o demolida.
En 2005, el municipio recibió la llave del inmueble, y el 25 de junio de ese año, distintos representantes de organismos de Derechos Humanos entraron por primera vez al edificio. Los trámites, que motivaron que Néstor Kirchner comunicara oficialmente el traspaso a Morón, fueron acompañados desde el comienzo por la misma Rosa Roisinblit y su nieta Mariana, además de las Madres de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, Delicia Córdoba y Pepa de Noia, entre otras.
En estos momentos el municipio está a punto de lograr la cesión definitiva del lugar, mientras que en los tribunales se estudia para las próximas semanas la apertura de una causa derivada de la de Mansión Seré, donde figuran implicados una decena de represores que actuaron en la zona controlada por la Regional.
Fuente:TiempoArgentino


La importancia de seguir investigando
Publicado el 16 de Enero de 2011
Por Luis Bonomi (*)

En noviembre de 2008 finalizó el juicio oral y público en el que se juzgó a los ex brigadieres Hipólito Rafael Mariani y César Miguel Comes, máximas autoridades de la Subzona represiva 16, que abarcó los partidos de Morón, Merlo, Moreno e Ituzaingó. Ambos represores fueron condenados a la pena de 25 años de prisión, aunque se les mantuvo el privilegio de la excarcelación, por lo que, luego de escuchar el veredicto, salieron como cualquier ciudadano, caminando por la calle.
A pesar de ello, no puede desconocerse la importancia del proceso, ya que la Fuerza Aérea fue la que ha salido más “limpia” en el imaginario social luego de la dictadura. Basta recordar lo impuesto en el Juicio a las Juntas al brigadier Orlando Agosti, máxima autoridad de la Fuerza, acreedor de una irrisoria pena de cuatro años.
En dicho juicio quedó plenamente acreditado que en la zona oeste del Gran Buenos Aires, bajo el mando de la Fuerza Aérea, funcionó un circuito represivo en el que había plena coordinación entre distintas dependencias.
La RIBA era un centro clandestino de paso, donde se trataba de sacar bajo tortura la primera información a los detenidos, que luego eran recluidos en otros lugares. Dicha Regional funcionó a pocas cuadras de la estación de Morón, aunque nunca figuró en los listados de centros clandestinos. Allí estuvo, entre otros desaparecidos y antes de ser llevada a la ESMA, Patricia Roisinblit, hija de Rosa, actual vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. El caso de Patricia, secuestrada embarazada, no fue el único en el cual la Aeronáutica o el Ejército intercambiaban prisioneros o llevaban mujeres a parir a la ESMA, donde el ex prefecto Héctor Febres se encargaba de los nacimientos y de entregar a los bebés apropiados a miembros de las Fuerzas o a familias poderosas. De allí que Febres manejara información tan sensible que le valiera el ser asesinado por sus camaradas de armas en las propias instalaciones de la Prefectura.
El descubrimiento de nuevos centros clandestinos, así como los cientos de jóvenes que permanecen apropiados, demuestran que resulta imposible predicar la reconciliación con estos genocidas.

(*) Abogado querellante
Causa Mansión Seré.
Fuente:TiempoArgentino


Como los nazis, como en Vietnam
Publicado el 16 de Enero de 2011
Por Liliana Mazea (*)

Durante la dictadura, la Fuerza Aérea no fue el bueno de la película, sino que se rigió con el mismo manual de instrucciones que las otras Fuerzas: secuestró, torturó, desapareció a personas y asesinó para consolidar un plan de exterminio. En la causa Mansión Seré se constató la actuación en el ámbito de la Subzona 16 del órgano de inteligencia específicamente previsto en la Orden de Operaciones 2/76, que fue la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), cuya función principal era la recolección y análisis de información, posteriormente remitida a las unidades emplazadas en dicha jurisdicción.
Este órgano, que establecía la selección o los blancos en el marco del accionar represivo, funcionaba dentro de la VII Brigada Aérea de Morón, hasta su traslado a Entre Ríos y San Martín, en pleno centro de esa localidad. A manera de ejemplo, se pueden citar dos casos de lo ocurrido en este CCD hasta ahora desconocido para el grueso de la comunidad. Por un lado el vinculado a Francisco Gómez, personal civil de la RIBA y apropiador del nieto de Rosa Roisinblit. Y por otro, el de Juan Carlos Vázquez Sarmiento, también de la misma Regional, y apropiador del nieto 102 recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Alipio Paoletti, en su libro Como los nazis, como en Vietnam, subtituló en el capítulo IX “Los crímenes de la Fuerza Aérea”. Y ya en 1986 describía la coordinación (y no subordinación) de esta Fuerza con el Ejército y la Armada.
Desde el comienzo de los juicios exigimos su implementación por circuito represivo o por centro clandestino, por lo que esperamos que la investigación sobre RIBA y sus responsables llegue a tiempo para agruparla con un futuro juicio derivado de la causa Mansión Seré, en el que hay implicados otros diez represores que actuaron en la zona de la Regional.

(*) Abogada querellante Causa Mansión Seré.
Fuente:TiempoArgentino                                                                                     

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