La CPE tiene "escondido" el libro "La Apropiadora", de Juan Carlos Martínez
16 de Noviembre de 2011
Por ahora triunfa en el seno del Consejo de Administración la posición impulsada por 3 dirigentes, aun cuando el presidente Nocetti fue impulsor de la iniciativa de editar el libro sobre Ernestina Herrera de Noble.
La Cooperativa Popular de Electricidad mantiene “escondido” el libro que escribió el periodista Juan Carlos Martínez en el que bajo el título de “La Apropiadora” cuenta la historia de cómo Ernestina Herrera de Noble logró quedarse de manera irregular con la guarda de Marcela y Felipe Noble.
El episodio es un caso de censura, si se toma en cuenta que la CPE prefirió no distribuir la obra porque algunos de sus dirigentes no acuerdan con el contenido o temen que pueda desembocar en alguna demanda judicial.
Esa excusa, que cabe para cualquier publicación, llevó al Consejo de Administración a dejar “suspendida” la distribución del los 600 libros, que sin embargo ya están impresos y listos para ser repartidos entre los asociados a Editorial Voces.
Cambio de tapa
Por ahora tiene primacía la opinión de 3 dirigentes del Consejo de Administración, que habrían sido los que plantearon de manera más contundente su desacuerdo. José Piatti, Miguel Evangelista y “Chicho” Weiss son tres de los que mostraron su desacuerdo con el hecho de que la CPE edite y reparta los libros.
Como parte de una trama por momentos absurda, algunos dirigentes habrían llegado a evaluar la chance de solicitarle al autor que se modificara la tapa, para que el nombre “La Apropiadora” no quedara tan visible.
La idea del Consejo es que este tipo de cuestiones se definan por unanimidad. De ahí que se haya decidido -por el momento- “suspender” la distribución, un modo de meter la basura bajo la alfombra y dejar la situación de fondo sin resolución.
Lo curioso es que el presidente del Consejo, Oscar Nocetti, fue uno de los impulsores más firmes de la edición y distribución del libro. Incluso estuvo presente, respaldando a Juan Carlos Martínez, el día que se hizo la presentación en Santa Rosa, con la participación del abogado Pablo Llonto -que prologó la obra- y de Raquel Barabaschi, una de las víctimas de la dictadura en nuestra provincia.
Esa presentación se organizó de manera independiente justamente cuando quedó en evidencia la poca voluntad política de la CPE para lanzar formalmente “La Apropiadora”.
Riesgo nulo
Desde el punto de vista penal, el riesgo de que la CPE sea acusada de un delito es nulo: el delito de calumnias e injurias no existe más para casos de interés público, como es sin dudas este episodio.
Lo que algunos consejeros temen, en realidad, es que pueda haber una denuncia civil, es decir reclamando fondos. Por un lado se argumenta que eso pondría en problemas el patrimonio de la CPE. También se echó a correr el rumor -traído de los pelos- de que una demanda de este tipo podría conspirar contra el otorgamiento de una licencia de televisión.
En realidad, hay quienes creen que si alguien del Grupo Clarín se enoja y hay una decisión judicial inconveniente, se puede ordenar que los consejeros hagan frente al reclamo económico con su patrimonio personal.
De todos modos se trata de una interpretación que va mucho más allá de los hechos de la realidad. Y que contraría las políticas que la propia CPE viene aplicando en la materia: su Editorial Voces ha publicado obras relacionadas con los Derechos Humanos, que describen el impacto de la dictadura en la provincia y que informan sobre el pasado más oscuro que también en La Pampa, durante la dictadura, aplicó la tortura y la censura.
Entre las obras que publicó la CPE se incluye “Informe 14”, el libro de Juan Carlos Pumilla y Norberto Asquini que describe lo ocurrido en la región durante la dictadura. Nadie frenó su edición o distribución, en ese momento, bajo la excusa de que pudiera haber un juicio de Roberto Fiorucci, Hugo Marenchino o alguno de los otros mencionados como torturadores e integrantes del grupo de tareas en La Pampa.
En el caso de “La Apropiadora”, se describe la historia de Ernestina haciendo base en una causa judicial: el aporte documental y probatorio en la obra es contundente. El ex juez Roberto Marquevich, que mandó a detener a Ernestina por las irregularidades cometidas en la “adopción” de Marcela y Felipe, explicó con precisión por qué el título “La Apropiadora” está bien puesto: lo hizo durante la presentación del libro, el pasado 27 de octubre, en la Biblioteca Nacional.
La investigación para saber si Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos sigue vigente, pero de lo que no hay dudas es de que la poderosa empresaria se apropió de la tenencia de ellos a partir de maniobras ilegales, según comprobaron organismos judiciales que por eso mismo ordenaron en su momento la detención de la propietaria del Grupo Clarín.
Envío:Agndh

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